Usualmente cuando la seguían se tomaría más o menos 10 minutos en lidiar con su acosador, pero debido a todo lo que sucedía en su vida recientemente decidió que tal vez podía tomarse algo de tiempo extra para lidiar con quien fuera que la estaba siguiendo.
Tomó varios desvíos hasta llegar a un callejon sin salida y antes de que pudiera verla subió a la escalera de incendios donde tenía una vista perfecta del callejon sin ser vista. Al ver a su seguidor se sorprendió un poco.
— ¿donde fue...? — Pregunto la chica por lo bajo mirando alrededor sin poder encontrar al demonio y Kyo salto de su escondite detrás de ella.
— Te conozco... — Murmuró al verle más de cerca, aunque no estaba muy segura de donde le conocía si le resultaba familiar.
— ¡casi me das un infarto! —Grito sosteniendo su corazón no esperando que la chica apareciera de la nada, tomando aire por un segundo para luego procesar sus palabras. — ¿me recuerdas?
— Mhmm... — Intento hacer memoria, cabello rubio, ojos azules... Eso era algo genérico aquí... Pero de alguna forma esos ojos. — Brown. — Dijo al recordar a una mujer mayor con esos mismos ojos.
— Asumo que hablas de mi Mamá, soy Stephanie. — Se presento con una sonrisa algo incomoda.
— Cafe. — Contestó Kyo dándose La vuelta recordando ver un café en su camino aquí.
— Espera ¿que? — Claramente no obtuvo una respuesta pero aún así siguió a la japonesa hasta un café.
Una vez estuvieron con sus pedidos, Kyo se tomó su tiempo para disfrutar su postre mientras esperaba que la otra hablara.
— Bueno, ya que recuerdas a mi Mamá, asumo que te imaginas porque estoy aquí. — Comentó y Kyo asintio.
Conoció a la mamá de Stephanie un día cuando iba a su tienda de té favorita — en un barrio no muy seguro, pero para Kyo cualquier barrio era seguro así que estaba bien — y presenció una disputa doméstica, enseguida cuando vio al marido levantar la mano en contra a su esposa intervino mandando al hombre al hospital y dándole su tarjeta a la esposa. Luego de eso envío a la mujer a aprender defensa propia y quizás se aseguró de pagar algunas de sus cuentas de luz, agua y arriendo por un tiempo — todo de forma anónima claro — mientras mantenía un ojo en su matrimonio, cuando el esposo fue a la cárcel, dejó de vigilar esperando que la mujer y su hija pudieran seguir adelante por su cuenta — aún pagando algunas cuentas cuando notaba que estaban próximas a vencer, Kyo no tenía algo en especial por la familia, no en realidad, era algo que hacía con varias familias más en Gótica no que nadie tuviera que saber, le gustaba ser temida.— pero... No recordaba haberse topado nunca con la hija por lo que no veía razón por la que se acercaría a ella a menos de que estuviera en problemas y quisiera su ayuda.
— Se que has hecho bastante por nosotras todo este tiempo.
— No mucho. — Contestó bajandose de hombros quitándole importancia.
— Pagaste nuestras cuentas, y mi matrícula para la escuela, no intentes negarlo, no soy como Mamá, yo no creo en ángeles guardianes. — Dijo sería y la contraria hizo una mueca. — Mi papá salió de la cárcel.
— ¿Oh? — Eso no era nada nuevo en Gótica, aquí era más fácil para un criminal salir de la cárcel que toparse con un policía no corrupto.
— El dice que está reformado, pero no le creo, por eso quiero tu ayuda... Quiero detenerlo antes de que lastime a alguien, y aunque te niegues a ayudar me lo hare de to—
— Okay. — Respondió Kyo tomando de su café con una leve sonrisa por el sabor, definitivamente volvería a esta cafetería.
— ¿que? — Pestañeo sorprendida por su respuesta, sinceramente no espero que aceptaba tan fácilmente.
— Te ayudaré. — Dijo con calma tomando su maleta escolar de donde sacó un papel y bolígrafo. — Comenzamos mañana en esta dirección, después de clases, Alfred te estará esperando. — anotó la dirección de la mansión junto a su numero y se la entrego a la rubia.
— ¿tan fácil? ¿No vas a intentar convencerme de que no lo haga?
— ¿porque? Quieres proteger aquello que te importa, eso es algo que puedo respetar. — Ella no era como el resto de los héroes siendo hipócrita sobre su estilo de vida, si alguien quería ser fuerte y tenía una razón válida para ello, bueno ella le ayudaría en todo lo que pudiera. — ahora, Toma tu café, se está enfriando.
— Oh hmm.. Si. — Asintió sorprendida pero feliz de conseguir lo que quería tan rápido ¡eso fue mucho mejor de lo que espero! Al parecer todo iría bien...
— Mañana tendré una invitada, vendrá seguido. — Aviso Kyo en la mesa notando que ahora su ración de verduras era más grande que antes, no que le molestara toda comida de Alfred era celestial, pero tenía sentimientos encontrados, le molestaba y enternecia al mismo tiempo, uno por que le recordaba a sus platos de comida en su otra vida —Llenos de vegetales y todo tipo de comida alta en vitaminas y proteínas — y segundo era lindo que el mayordomo se preocupara de esta forma sin hacer algo exagerado —Como Bruce controlando que tomará las vitaminas que le regalo hace años, las que ahora debía consumir de forma religiosa para dejar tranquilo al murciélago —
— ¿La chica que te seguía? ¿Hiciste amigos? — Pregunto Byakuran dejando sus verduras a parte, Alfred consideraba que incluso una comida que no tuviera malvaviscos comida por el albino era una victoria así que no le comentaba al respecto, al menos ya no.
— Espera ¿Alguien te seguía? — Interrumpió Bruce algo preocupado y viendo a los jovenes de forma acusatoria por no decir nada.
— Quería ayuda y se la daré. — Contestó bajandose de hombros.
— ¿ayuda con que exactamente? — Elevó una ceja Pamela y Kyo hizo una mueca intentando pensar.
— ¿ser un vigilante? — Por lo que dijo esa era la mejor forma de describir lo.
— ¿Que? Kyo no puedes incentivar a otros a ser vigilantes, tú sabes lo peligro—
— Dije que la ayudaré. — Le corto al mayor viéndole sería y aunque quizo pelear por ello sabía que era una batalla perdida, además era probable que con o sin la ayuda de Kyo esta persona quisiera ser un vigilante y con la carnívora tenía más posibilidades de salir bien parada, sin contar con que no cualquiera podía con un entrenamiento de Kyo, tal vez y lograba que se rindiera antes de que saliera a las calles.
— ¡Oh tendremos un héroe bebé! ¡Eso es tan tierno! — Chillo Harley divertida.
— ¿Te gustaría mi ayuda? — Ofreció Fon quién estaba haciendo que Ipin comiera su brócoli diciéndole que eran árboles y si los comía crecería igual de grande que uno.
— No. — Negó rápidamente y el Asintió, sería como su sobrina quisiera.
Stephanie vio la mansión frente a ella sin poder creer lo grande que era y cuando las puertas se abrieron trago duro.
— Bienvenida señorita Brown, la señorita Kyo me aviso de su llegada y la está esperando en la biblioteca. — Le aviso el mayordomo y esta era la primera vez en su vida que veía uno de verdad.
— Okay, si muy bien gracias. — Contestó siguiendo al mayor intentando no estar sorprendida por cada cosa lujosa en la casa.
Literalmente tenían una biblioteca en la casa... E incluso tenía que ser más grande que la de su escuela, los ricos definitivamente debían saber cómo vivir.
— Siéntate. — Escucho a alguien hablar y al ver a Kyo tan solo se sentó en el lugar más cercano notando que un escritorio estaba preparado por lo que sentó ahí.
— ¿porque estamos en una biblioteca? Pensé que iríamos a un gimnasio o algo... — Comentó algo confundida hasta que alguien comenzó a dejar libros sobre el escritorio y casi dio un salto.
— Estos son todos los libros que pidió Kyo-Sama. — Dijo Tetsuya y la carnívora Asintió.
— Trae te. — Ordenó y este rápidamente se dio la vuelta para cumplir su pedido. — Primero estudias esto, luego gimnasio.
— ¿porque necesito leer... — Tomó uno de los libros de la mesa. — "leyes penales de la ciudad de Gótica" y "todo sobre el cuerpo humano" y "plantas y sus toxinas"?
— Querías mi ayuda, esta es. — Fue todo lo que dijo sentándose en uno de los sofá con su propio libro en mano "Enciclopedia médica volumen 7" se leía en la portada y era un libro gigante...
Stephanie miró los libros en la mesa y a la carnívora una vez más ante de suspirar y comenzar con su lectura.
Llevaba días viniendo a la residencia Wayne y hasta ahora lo único que había hecho era leer una montaña de libros, esto no era realmente lo que esperaba cuando pensó en pedir la guía del demonio... Tal vez debería comenzar a hacer las cosas por su cuenta, nada le aseguraba que Kyo no intentaba mantenerla distraída de su meta original fingiendo ayudarla.
— ¿Quien eres tú? — Pregunto al ver a otra persona en el lugar de Kyo.
— Kyo esta en el hospital ocupada, así que me pidió que te supervisara, si tienes alguna duda puedes hacérmela, soy Tim por cierto. — Se presento el chico.
— Stephanie. — contestó sentándose en la montaña de libros que le tocaba hoy... Sin importar cuánto leyera esta no parecía disminuir y ya estaba llegando a su límite. — Esto es estúpido, me rindo.— Murmuró alejando los libros.
— Asumo que Kyo no te dio ninguna explicación de porqué estás haciendo esto. — Sonrió Drake y ante la mirada irritada de la contraria supo que tenía la razón. — cuando ella me entrenó, barrio el piso conmigo por días sin explicar nada, recuerdo lo frustrado que me sentía cada vez que me levantaba y me tiraba al piso de nuevo sin dejar que me defendería
— ¿Ella te entrenó también? — Le vio con sorpresa.
— Peores semanas de mi vida, algunas veces pensé que en serio me iba a matar. —Rio sin gracia ante el recuerdo. — Pero también aprendí que Kyo no hace nada sin una razón, es decir puede parecer que es del tipo que actúa sin pensar, pero descubrí que Kyo considera muy bien sus acciones antes de actuar, por lo que si te ataca, debes saber que reflexionó mucho al respecto y está confiada de lo que hace.
—Eso no suena muy alentador... — Rio algo divertida por sus palabras.
— En su momento no lo entendí, porque hacía de su misión tirarme al piso, pero luego lo hice.
— ¿y para que lo hacía?
— En una pelea, es importante seguir moviéndose, en el momento en que te caes al suelo y no te levantas todo se acaba, creo que Kyo intentaba enseñarme a nunca quedarme en el piso, para que cuando llegara el momento fuera capaz de levantarme cada vez que alguien me enviará al piso. — Explicó con una leve sonrisa. — Aunque no quita que estoy seguro que es una sádica en secreto. — Admitió haciendo a la otra reír.
— Así que... ¿Piensas que el tenerme leyendo aquí también tiene una razón?
— Lei los títulos de los libros, ¿leyes de Gótica? De seguro son para que puedas salirte con la tuya sin terminar en la cárcel, o para que puedas meter a alguien en la cárcel y se quede ahí. — Contestó bajando su libro para acercarse y tomar los libros que ella tenía. — ¿anatomía? Pará qué sepas dónde golpear, ¿toxinas? Personas como nosotros que no tienen tanta fuerza, tiene que valerse de todo para tener una ventaja. — se acercó como si estuviera por decirle un secreto. — Y entre nosotros Kyo apoya activamente el uso de todo tipo de trampas.
— ¿En serio? — Pregunto sorprendida viendo al otro asentir.
— Intenta hablar con Kyo, para ser alguien de pocas palabras es más honesta de lo que pensarías. — Añadió volviendo a su lugar.
— ¡Hey Tim! ¿Has visto a Kyo? Quería invitarla al cine pero no la encuentro y Alfred di—se detuvo Richard al notar que no estaban solos — Oh lo siento ¿los interrumpí? Soy Richard, pero todos me llamas Dick un gusto
— Stephanie, amiga de Kyo. — Se presento viéndole curiosa.
— Kyo debe estar en el hospital con Ivy y Harley, tenían algo que conversar con el director. — Respondió Tim.
— Oh ¡gracias Tim! Un gusto conocerte Steph — Se despidió el mayor saliendo de la biblioteca.
— ¿Ese era el novio de Kyo? — Interrogó cómo broma con algo de diversión
— Aún no. — Respondió con toda la tranquilidad del mundo y la rubia casi se atraganto con su propia saliva.
— ¡¿hablas en serio?! ¿Están saliendo o son algo? — Cuestionó totalmente interesada y curiosa.
— No se si están saliendo. — Si había visto algo entre los dos pero hasta ahora no tenía pruebas concretas... — Pero Dick ha tenido un tremendo crush en Kyo desde... Bueno siempre, los únicos que no lo saben son él y Kyo.
— ¿Como lo sabes? — Pregunto realmente interesada en la conversación, y quizás sólo para poder procastinar un poco.
— Sus ojos brillan cada vez que ve a Kyo, y siempre la sigue con la mirada sin darse cuenta. — Respondió honesto. — Solo he visto a las personas hacer eso en mangas shojo y películas románticas.
— ¡oh por dios eso es tan tierno! — Rio con una dulce sonrisa. — ¿que hay de Kyo? ¿A ella también le gusta?
— Kyo es difícil de leer... Pero Dick es el único que la hace sonreír tanto... Bueno al menos ahora es el único — Murmuró lo último ganándose una mirada confundida de la contraria.
— ¿a que te refieres?
— Había alguien más, hacía sonreír a Kyo incluso más que Dick y sus ojos tenían el mismo brillo que los de él cuando veía a Kyo sonreír... Pero el ya no está así que... — Se bajó de hombros y Stephanie Asintió.
— Ya veo. — Susurro pensando. — ¿hay otra pareja así de interesante?
— Bueno, están Ivy, Harley y Byakuran que estoy casi seguro están por comenzar alguna clase de trío del terror oh y no me hagas empezar con Bruce y Fon. — Dijo divertido comenzando a conversar con la chica, asumía que un pequeño descanso del cual Kyo nunca se enteraría no mataría a nadie.
Notas: Quise mostrar que todos están intentando volver a la normalidad para no hacer incomoda a Kyo, y ¿Kyo ayudando a otros a pagar sus cuentas? Bueno eso también se explica por qué Kyo es absurdamente rica, al ser la única princesa de la familia Hibari —todos sus primos son hombres — y los Hibari siendo una familia que valora las cosas lindas — Y Kyo es la última super lindura a los ojos de su familia — básicamente miman a Kyo en cualquier cosa que ella quiera y le abrieron cuentas en varios bancos para asegurar su bienestar, por lo que Kyo al tener más dinero que el que puede gastar en varias vidas, lo usa para ayudar a quienes cree necesitan el dinero más que ella.Gracias por sus follows y Reviews ¿algun pedido para el próximo interlude?
