Twilight y sus personajes pertenecen a Stephenie Meyer, la historia es mía

Solo para mayores de 18.

Yani, muchas gracias por ayudarme con la corrección de capis!

Las invito al grupo: Erase una vez... Edward y Bella en Facebook


Febrero, 2013.

—Entonces… ¿estarán bien con esa cantidad de años que No Signs aceptó reducir?

Bella sonrió, apoyándose contra la mesa.

—Decir bien es un eufemismo, nos salvaste. Es increíble lo que lograste, un enorme respiro, siento mi corazón de nuevo, muchas gracias. Siendo realista, nunca pensé que se bajaran un año siquiera.

Edward sonrió, acercándose.

—Quiero seguir viéndote. —Bella se tensó ante su petición inesperada.

—Lo estás haciendo ahora.

—Sabes bien que no es a esto a lo que me refiero, quiero que me perdones realmente.

—Y lo hago, Edward. Ya te lo dije, de verdad.

—Por Dios, Bella, nosotros no somos así. —Edward se movía de un lado al otro de la mesa que los separaba—. Esto no es lo que somos. No puedo soportar que estemos otra vez por alejarnos, te amo más que a nada. —La joven cerró los ojos.

—Pero me engañaste. No vamos a fingir que no ha sucedido. —Bella se sentó en su enorme silla—. No cuando no solo ocurrió eso.

—Pero…

—No, espera, no he terminado, y no estoy hablando solo del bebé que viene en camino. —Se masajeó las sienes, se encontraba repentinamente exhausta—. Déjame… confesar algo. Ya sé que ambos cometimos muchos errores, no creas que solo te estoy culpando a ti de esto, yo... lo arruiné con Quil. Cuando supe que tendrías un hijo, dejé que la humillación me ganara, que gobernara mi vida. Así que, mi primera reacción, obviamente, fue odiarte, vengarme, quería encontrar una forma de hacerte sentir lo mismo, y estuvo mal. —Sacudió la cabeza—. Perdí de vista el contexto y, especialmente, la consecuencia de mis actos. Bien me lo dijo Emmett, destruí en un segundo lo que me tardé toda una vida en construir.

—¿Qué estás queriendo decir? —Bella tragó saliva ruidosamente, sintiéndose seriamente intimidada al ver otra vez esa mirada loca en los ojos de Edward.

—Terminé con Quil, ¿entiendes? —Él parpadeó, sin comprender—. Ya no estamos juntos y entonces no le pareció, me… me quitó el apoyo que pensaba darme con Evermore.

—¿Te está amenazando? —preguntó a través de los dientes apretados, Bella se removió incómoda, más que amenaza era un chantaje, lo que de alguna manera resultaba peor.

—Pero no importa si no consigo a esos patrocinadores, ya no importa nada en realidad.

—Fue por eso que me buscaste —dijo con la voz ronca.

Bella cerró los ojos, sintiéndose una absoluta basura.

—Se que así parece, pero en realidad necesitaba apoyo, no tenía a nadie a quien acudir, eres… eres mi mejor amigo, me sentía muy sola.

Edward respiró profundo, parecía listo para saltar encima de alguien, y si sus ojos fueran láseres, estaba segura de que habrían quemado el lugar.

—Quédate con mi parte de la ganancia —soltó de pronto.

Bella levantó la vista de golpe, incluso retrocedió en su asiento, mirándolo realmente sin poder comprender, antes de que la fría realidad cayera sobre ella.

—¿Tan enojado estás que no puedes aceptar el dinero? —balbuceó con la voz rota. Edward suspiró, sin dejar de mirarla.

—El dinero nunca me ha importado, como te dije en Navidad, no me importa qué fue lo que te orilló a buscarme, solo puedo agradecerlo, y aunque quisiera matar a Quil, es más que nada porque te traicionó, así que toma mi parte y saca a ese grupo adelante.

—No, no —comenzó sacudiendo la cabeza—. ¿Estás loco?

—Me hace muy feliz, por primera vez, poder ayudarte con algo, así que tómalo por favor, Bella.

§ § § § § § §

Edward sentía irrefrenables ganas de golpear la pared, otra vez. Destruirlo todo de nuevo… matar a Quil con sus propias manos. Dios, ese bastardo...

—¿Cómo que por primera vez?, siempre me has ayudado —dijo Bella, su ceño fruncido.

—No de esta manera, no realmente, así que por favor, dame un poco de paz mental y acepta mi parte, si no lo haces, no la recogeré de tu oficina de todas formas.

Ella lo miró con los brazos cruzados, con esa mirada que no transmitía nada, porque después de todo, estaba frente a Isabella Swan, no frente a cualquier mujer, y no solo porque la amara locamente, sino porque ella era la reina de los negocios, con una reputación que podría reducir a cualquier hombre a nada más que una bolsa de basura.

—Podemos salir de esto, Bella, solo dame otra oportunidad para demostrarlo. Te quiero dar el dinero porque quiero ayudarte, pero también porque tu bienestar siempre ha sido mi meta, ¿es que nunca pudiste entenderlo?

De repente, Bella dejó caer los hombros y sus ojos, aquellos ojos oscuros como la corteza de los robles, se tornaron muy serios.

—No es justo que me estés haciendo sentir tan culpable, no cuando sería yo la que tendría que esperar a que regreses a casa todos los días después de ver a tu futuro hijo.

—No te estoy pidiendo que hagas eso.

—¿Qué quieres que haga entonces? —Bella levantó las manos, su voz cortándose mientras buscaba desesperadamente por aire—. Me siento tan frustrada contigo, conmigo, con todo… Ni siquiera sé si lo que digo tiene algún sentido.

Edward frunció el ceño, pues más o menos se encontraba frente al mismo callejón sin salida.

—Tú y yo estamos más allá de todo esto… Nuestro matrimonio no puede romperse por esto, somos más fuertes, Bella, no podemos separarnos y lo sabes, lo sientes con cada respiración forzada que haces y con este constante hueco en el pecho, porque sé que sientes lo mismo que yo, nos pertenecemos, y si puedes perdonarme…

—Eso es lo que quisiera creer. —Ella hablaba con honda tristeza—. De verdad, pero no sé si pueda vivir con todo esto.

De pronto, por un repentino impulso, Edward rodeó el escritorio y se plantó a un lado de la silla y la giró hasta que Bella quedó cara a cara con él. Luego le tendió las manos. Tras unos tensos segundos, Bella puso sus manos sobre las de Edward y, cuando este tiró hacia arriba, ella no opuso resistencia. Después la rodeó con sus brazos y la acercó a él, estrechándola.

Mirándola directamente a los ojos, le rozó los labios una sola vez. Al ver que ella no lo golpeaba, ni daba patadas, volvió a bajar la cabeza y puso su boca sobre la de su mujer, haciendo presión con los labios. Ella cedió a la presión y de inmediato Edward fundió su cuerpo con el de ella, besándola apasionadamente como lo había hecho en Navidad. Una de sus manos terminó sobre el trasero de su mujer mientras la otra le sostenía con fuerza la nuca. Un gemido de Bella le confirmó que iba por el buen camino.

Aunque no tenía una solución inmediata y concreta para sus problemas, él sabía que ese tipo de conexión entre ambos no se había perdido. Era su tabla de salvación en un mundo que repentinamente se había llenado de incertidumbres. La besó con más fuerza, restregando su verga contra el vientre de su mujer, antes de interrumpir el beso, devolviendo a Bella a donde estaba, se dirigió a la puerta y desde allí la miró.

—Déjame demostrarte que aún con todo y esto podemos funcionar, voy a darte la distancia y el tiempo que necesitas, pero debes saber una cosa: no voy a rendirme, y no voy aceptar mi parte de la demanda, ese dinero es tuyo.

§ § § § § § §

Menos mal que estaba sentada, se dijo Bella cuando Edward cerró la puerta tras él.

Diablos, podía tener bloqueada la mente con respecto a su marido, pero el cuerpo era otra cosa. Uf. El deseo la tenía aún al borde del orgasmo espontáneo. Para qué negar la evidencia. Todavía lo deseaba. Y el idiota también se lo había demostrado. Desde luego estaban hechos el uno para el otro, al menos en lo físico.

Jesús, cómo odiaba las complicaciones que estaba teniendo su vida. ¿Qué hacer con todo esto entonces? Una posibilidad sería… enviar un mensaje a Edward para que regresara enseguida y luego encerrarse juntos en su oficina y hacer todas esas cosas que antes solían... alargó la mano hacia su bolso para sacar el móvil. Y lo sacó, pero al final terminó enviando un mensaje muy distinto.

«La semana entrante beberé un par de copas por mi cumpleaños, en la Terraza, espero puedas ir».

Tras mandar el mensaje dejó el móvil sobre el escritorio, y se dijo que dependía de los dos labrarse su propio futuro, realmente Tanya no parecía buscarlo para nada que no fueran las consultas, y Edward siempre estaba en casa cuando lo buscaba…

Quizás solo habían comenzado y terminado con eso, una parte de ella siempre estaría dolida por el engaño, y le reprochaba siquiera estar intentándolo, ¿pero la otra?, ambos habían cometido errores, un bebé por sobre todas las cosas, no tenía la culpa en esto, y ella sabía a ciencia cierta que si le pedía a Edward olvidarse de Tanya, él lo consideraría y ningún niño merecía no tener a su padre.

Quizás eso le faltó a Emmett; una madre. Renée había muerto cuando era muy pequeño, y él siempre anduvo por ahí vagando solo. Charlie siempre estuvo ocupado, así que de alguna extraña manera, ella asumió el papel de mamá, un papel que obviamente no le tocaba, pero que sin darse cuenta, lo llevaba muy arraigado.

Pensó en todos esos años soportando a Emmett y sus locuras. Bella pasó todo aquello por el simple hecho de que lo quería, y porque no importaba cuántas veces discutieran por tonterías, siempre encontraban el camino de vuelta, Emm, después de todo, era su pequeño hermano. ¿Por qué entonces no hizo lo mismo con Edward?

Realmente se amaban. Eran importantes el uno para el otro. ¿Cómo fue que se perdieron tanto en el camino? Mirando hacia afuera, hacia los últimos rayos del sol poniéndose detrás de las montañas, pensó en lo que Edward iba a darle. Entonces entendió que el amor real no era algo que pudiera expresarse en baladas románticas, o ridículos cheques con muchas cifras, el amor en sí, se expresaba de formas tan banales que casi podían pasar desapercibidas.

Casi.

Porque ella había sentido todo el amor de Edward con un gesto que estaba segura fue por demás desinteresado, y no fue ese dinero, no. Fueron todos esos abrazos que le dio cuando estuvo cayéndose en pedazos.

Cerró los ojos, necesitaba equilibrio, necesitaba pensar.


Hola, hola, ¿cómo va su semana?, espero que todo bien y que les haya gustado el capi, ¿me cuentan?

Gracias por comentar: Lya, gracias por alcanzarnos, y gracias por tus palabras coincido con ese propósito en la vida ;) PD, no podemos acabar con ella así jajaliduvina, asielisa123, Geraldine, somas, Karla, Daira AV, Adriu, Jupy, Lidia, torrespera172, Adriana Molina, Diana Hurtarte, nydiac10, carolaap, Vale. Potter, MariePrewettMellark, lunaweasleycullen14, OnlyRobPatti, Miop, saraygarcia08, Yenix304, valentina delafuente, Tata XOXO, Darknsweet, paupau1, Leah De Call, Tecupi, NarMaVeg, saraipineda44, tulgarita, angryc, Injoa, rjnavajas

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