Harry Potter pertenece a JK Rowling.
52: Plan.
Harry, Hermione y Daphne, eran los únicos que conocían acerca de los Horrocruxes de Voldemort, pues Harry los había destruido todos, gracias a una especie de... epifanía, que sufrió tras la aventura de la Cámara de los Secretos, supo desde muy joven, gracias a Merlín que él tenía uno de esos fragmentos, pero solo en segundo pudo ponerse en marcha, para descubrir el embrollo, tuvo que hacer gala de sus muchos idiomas conocidos y de que la Red Flu funcionaba en cuestiones internacionales, nadie podría jamás interceptar una carta quemada, que lentamente se iba reconstruyendo, fue gracias a un conocido suyo, un alquimista Jerosolimitano (1), quién le había otorgado el resto de la información necesaria, y le había dado el hechizo rúnico, para poder dar con todos los trozos de alma de Voldemort. Llegó como un vociferador, pero con un tono muy calmado.
«Hola mi muy estimado Hasan, espero y te encuentres bien» comenzaba la carta. «En respuesta a las runas que me has pedido, he encontrado mucho más que un hechizo; sabes, tan bien como yo, que la magia verbal siempre será mejor, en esta clase de casos, pero al fusionarla con la magia rúnica tendrás un resultado devastador. Te mando, las tres runas que necesitas, en una hoja aparte y una información sumamente interesante. Atte.: Acher»
― "Gracias" ―susurró él, mientras el vociferador escupía un pequeño cuadrado de pergamino, y la carta vociferadora se quemaba, Harry vio las runas en un papel de tamaño carta, extendió su mano y las runas cobraron vida, literalmente despegándose del papel y añadiéndose a las runas ya existentes de Harry, causando que las mismas runas ya anteriores, que eran de canalización, liberación, cancelación e indetección de magia, se desplazaran por su hombro y pectoral derecho, dejando especio para las otras runas, las cuales actuaron como brújulas, diciéndole a donde ir y qué buscar.
Hasta ese día, él no había rebuscado en aquello de "(...) Y una información sumamente interesante", pero cuando lo hizo se sintió algo decepcionado, era solo sobre cómo crear un Etherias, eso le era completamente inútil... ― ¿Magia de Sacrificio? ―miró interesado la página, leyéndola ― ¿Según un estimado de muertes, se puede dividir la propia alma, encerrando un trozo en un objeto, sin perder jamás la conexión y, al momento de la muerte, hacer que el trozo de alma vuelva al cuerpo? ―de acuerdo, eso era interesante, miró el libro donde tenía la información sobre el Etherias Dumbledore, que estaba esperando usar, cuando Dumbledore falleciera, él sabía que había alguna especie de parasito devorando muy lentamente la magia de Dumbledore, era como Quirrell, en el primer año. ―A Dumbledore no le queda mucho tiempo ―razonó ―Está intentando acercarse a mí, no porque sepa sobre mis magias de vida y muerte, a la espera de que yo lo salve de algún modo, sino porque desea enseñarme algo. Alguien debe de ser indispensable para Dumbledore, no creo que él se relaje, se siente y espere la muerte, así tan tranquilo... ―fue como si un balde de agua fría le cayera encima, cuando entendió todo― ¿Está acaso pensando en que su muerte, sirva para alentar a Voldemort, a atacar el colegio y derrotarlo?... Vamos, piensa Harry, piensa... Dumbledore jamás esperaría morir así sin más, no. No, él debe desear que Voldemort ataque el colegio, para contraatacar y que sea derrotado. Si él me conoce, tanto como cree, entonces seguramente sabe, que acabaré con Voldemort y sus fuerzas, en un parpadeo. De ser este el caso, debe de confiar en que alguien cercano, alguien que aun esté vivo, tras la masacre que causé en 1993 ―sonrió ―les maté. ¿Un miembro de la Orden?... ―los ojos de Harry se abrieron ―La tía Lily dijo que La Orden del Fénix, tenía información de primera mano, sobre Voldemort, les fue informado que Los Mortífagos y, especialmente Voldemort, no estaría tan rezagado como se creyó, por lo del Cementerio, y lo de Azkaban, sino que estaba fortaleciéndose lentamente. Pero... ¿en qué Mortífago podría confiar...? ¡SNAPE! Planea que Snape le mate, planeaba que él obtuviera la Varita de Saúco. Pero ahora, a causa de la maldición, solo le espera la muerte, quiere que Snape lo mate, para que Voldemort se envalentone. Necesito saber cuánto le queda, exactamente a Dumbledore, para dejarlo morir, matar yo a Snape, y colocar a dos Etherias. Tendré el control de Hogwarts y del Ministerio, tendré a Voldemort flanqueado por ambos lados.
Por más de seis años, Dumbledore estuvo tratando de acercarse a Harry. Intentó acercarse a él, de hablarle sobre El Bien Mayor, de pedirle que Perdonara y Olvidara, que viera las cosas como él las veía.
Pero con Daphne cerca de él, con él en Ravenclaw y no en Gryffindor, con Harry teniendo solo unos cuantos amigos, siendo tan cerrado en su círculo, ni siquiera siendo cercano a sus hermanos, ni a sus padres, nunca fue fácil.
Así como Harry contaba con una runa para saber sobre cuantos Horrocruxes le iban quedando a Voldemort, el propio Dumbledore tenía sus secretos, sus magias, y supo cuánto iba debilitándose su alumno. Siguiendo un rastro, gracias a un ritual gris, un ritual que combinaba magia blanca y negra, Dumbledore, logró encontrar los restos de los Horrocruxes de Voldemort. Gracias a esto, y a sus incontables esfuerzos, logró finalmente obtener la memoria de Horance Slughorn, pero pronto, muy pronto, supo que Voldemort no tenía nada más allí. Tuvo que mandar a los miembros sobrevivientes de La Orden del Fénix, a toda clase de misiones donde podrían haber perdido la vida, los mandó de un lado a otro, una y otra vez, logrando dar con los restos de los Horrocruxes, pues en algunos casos Harry había usado el Hellfyre y en otros casos, había usado la Maldición. Por desgracia, una vez exorcizados los objetos, ya no quedaba nada atrás, para poder seguir algún rastro.
Dumbledore suspiró por billonésima ocasión, desde que Harry llegó desatado a Hogwarts. Se permitió cerrar los ojos, Voldemort estaba literalmente hasta el cuello, ya en el limbo, solo quedaba su... cabeza, supo, gracias a un viejo aliado de nacionalidad española, que, si Voldemort había sido resucitado, con un ritual en específico, entonces sería una porción muy pequeña de su alma, la que fue liberada de algún Horrocrux y le otorgó un nuevo cuerpo. Dumbledore, logró cruzarse con Harry, tras una clase de Astronomía, casi a las dos de la mañana, le preguntó si podría otorgarle su memoria del cementerio, de la tercera prueba, Harry ante eso, reforzó sus escudos de Oclumancia, para luego entregarle la memoria, siguiendo las órdenes de Dumbledore, sobre como exteriorizarla, tras esto, el director se dirigió a su despacho, dejando la memoria en una especie de plato, el cual se llenó de un líquido extraño, con un humo en "la superficie", sumergió su cabeza y vio lo que Harry vivió, desde cierta distancia.
Ahora, se encontraba en el cementerio, viendo como Voldemort salía del caldero ―Vísteme ―ordenó a Pettigrew, el cual sacó una toga de algún lugar y Voldemort se la colocó, antes de agarrar firmemente la varita ―Harry Potter El-Niño-Que-Vivió.
―Tom Ryddle: El Acobardado por la muerte ―dijo burlón.
El Mago Oscuro agitó la varita haciendo que, por un instante, la Marca Tenebrosa apareciera en el cielo, el sonido de cientos de apariciones ocurrió, los Mortífagos habían llegado, todos se acercaron solo un poco a su amo, el cual enseñaba una sonrisa enorme en su rostro. ―¡Avada Kedavra! ―gritó Voldemort, atacando a Harry de frente, la luz verde lo golpeó, el chico cayó al suelo, los Mortífagos vitorearon solo algunos minutos hasta que un quejido, uno que provenía del propio Voldemort, el cual se sujetó la ropa, por encima del pecho, signo de que estaba sufriendo un paro cardiaco.
Harry se puso de pie. ―Mortífago significa "Devorador de la muerte", ¿no es así? ―levantó los dedos índice y corazón de la mano derecha, con el pulgar hacía un lado, el dedo pulgar de la mano izquierda tocaba el nudillo del índice derecho, el dedo índice y el meñique de la mano izquierda miraban hacia abajo― ¡Kōhai! ―una ola de nubes negras fueron hacía los Mortífagos, matándolos.
Albus salió, costándole un poco aceptar lo que había visto: Harry Potter había sobrevivido al Avada Kedravra, no una ¡Sino dos veces!, y no solo eso, sino que había usado aquella Maldición de Ankhseram para acabar con los Mortífagos de elite de Voldemort. Actualmente, debían de quedarle solo un puñado, por esto mismo, los ataques contra el mundo Muggle se habían estado basando en sencillos ataques, como demoler puentes, o destruir parques, o vecindarios, eran ataques a los cuales los magos de la ley y el orden podían ir, reparar todo, auxiliar a los Muggles heridos con Medimagia y modificar las memorias. Ahora que caía en cuenta, prácticamente había un ataque, cada dos semanas, y siempre los Aurores podían llegar, reparar y, solo a veces, incluso podían arrestar a alguno.
―Estamos... estamos en un punto muerto. Un punto muerto, entre el caos y el orden. Y estoy seguro... de que lo sabes, Tom ―dijo mirando su mano derecha, cuya piel se mostraba muerta, debido a la maldición del anillo ―Si se lo cuento a Harry... ¿Qué hará?, ¿apoyará esta guerra que está por estallar?, ¿apoyará las medidas del ministerio, de batallar y reparar?, ¿James y Lily apoyarán mi plan de solo esperar y acabar con todos los Mortífagos de frente, o apoyarán al ministerio de irlos capturando de a poco?
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(1): Jerosolimitano, es el gentilicio para alguien de Jerusalén, sí yo también creí que sería algo tipo Jerusaleno.
