Lentamente cayó la noche en Ciudad Pentagrama y con ella llegó ese momento que Alastor hubiera preferido retrasar más de ser posible.

A paso lento y tranquilo se dirigió hacia la sala común en donde ya todos esperaban, tenían puesta una estridente música que no le gustaba para nada pero parecía que Vaggie y Charlie la disfrutaban.

Despacito —cantó con una gran sonrisa de pie siendo aplaudida por Angel y Molly—. Quiero respirar tu cuello despacito, deja que te diga cosas al oído —miró de reojo a Charlie quien rió desviando la mirada—. Para que te acuerdes si no estás conmigo...

Alastor frunció levemente el ceño al escuchar la letra y casi se vio tentado a darse la vuelta para marcharse antes de ser detectado, pero su boca fue más rápido que él.

—Que horrible música —dijo interrumpiendo la parte que Charlie iba a comenzar a cantar.

La mirada de todos en la sala se volvió hacia el recién llegado.

—Tranquilo abuelo, esta música era muy popular en la época en que morí —rió Vaggie escuchandose la tonada de la canción de fondo.

Alastor simplemente enarco una ceja mientras se acercaba a los sofás que rodeaban una pequeña mesa rectangular. La chimenea estaba apagada y todos tenían un pequeño micrófono en la mano, menos Husk quien estaba más dormido que despierto.

—Te guarde un lugar primor —dijo Angel señalando a su izquierda donde Alastor terminó por sentarse tras sonreírle sutilmente.

—Me alegra que vinieras, Al —le sonrió Charlie abiertamente y Alastor casi pudo jurar que escuchó las palabras de la chica antes de que salieran de su boca—, ¿cual quieres cantar?

—Oh, dulzura —musito Alastor negando suavemente con la cabeza—, creo que solo les escucharé en lugar de participar.

Charlie abrió la boca para refutar pero apenas hacerlo Angel saltó de su lugar caminando hacia Vaggie.

—¡Yo si quiero cantar! —dijo quitándole el control a Vaggie y moviendo la lista de reproducción que la televisión mostraba—, y tengo la canción perfecta.

Alastor al escuchar su voz, se dio cuenta que había estado tomando.

—¡Por favor, nada vulgar! —pidió Vaggie casi riendo.

Angel rió sutilmente poniendo la canción. En cuanto Molly la escucho saltó de alegría.

—¡Dejame cantar contigo! —rió recibiendo una afirmación por parte de su hermano.

Got a figure like a pin-up, got a figure like a doll, don't care if you think I'm dumb —canto mirando de reojo a Vaggie—. I don't care at all, Candy bear, sweetie pie, wanna be adored. I'm the girl you'd die for —mientras lo decía con su melosa voz se fue acercando a Alastor hasta terminar sentado en sus piernas.

El aludido rió ante tal acto pero no lo quito, adoraba escucharlo cantar, para él, su voz era hipnotizante.

I'll chew you up and I'll spit you out, 'Cause that's what young love is all about —continuo la chica con Niffty a su riendo—. So pull me closer and kiss me hard. I'm gonna pop your bubblegum heart.

I'm Miss Sugar Pink, liquor, liquor lips. Hit me with your sweet love, steal me with a kiss. I'm Miss Sugar Pink, liquor, liquor lips. I'm gonna be your bubblegum bitch —rió al decir lo último tras darle un beso en la mejilla a Alastor—. I'm gonna be your bubblegum bitch

Alastor entonces noto que todos habían estado tomando, miro de reojo a Husk mientras Angel y Molly seguían cantando notando como él ya se había quedado dormido. En su cabeza deseo estar en el lugar del gato, dormido y en su habitación, pero inmediatamente desechó la idea porque entonce se perdería de su pareja cantando a todo pulmón y con una gran sonrisa en el rostro.

—I'm gonna be your bubblegum bitch —finalizó para luego soltar una risa maliciosa tras chocar los cinco con Molly. Entonces su vista se volvió hacia él y le señaló con el micrófono—, ¿seguro no quieres cantar?

—Prefiero verte, corazón —insistió sintiendo la mirada de las chicas en aquella sala.

—C-o-b-a-r-d-e

Alastor ensanchó más la sonrisa ante la provocativa.

Se escuchó un abucheo por parte de Vaggie y Niffty en cuanto aquellas palabras fueron soltadas. Alastor se acomodo el monoculo e invoco su bastón, notando las ganas retenidas por reír de Charlie y Molly.

—¿Quieres que cante, dulzura? —pregunto tomando a Angel y tirándolo a su costado, terminando un poco sobre él—, observame —dijo terminando por aceptar el reto.

Se enderezo y rodeo la mesa colocándose frente a ellos, dándole la espalda a la televisión.

—He... Alastor, creo que necesitas ver a la pantalla —dijo Molly viéndolo acercar su bastón a su boca.

—No lo necesito, conozco esta canción al derecho y al revés —Inmediatamente la tonada empezó haciendo a los presentes callar—. Well they encourage your complete cooperation. Send you roses when they think you need to smile. I can't control myself because I don't know how, and they love me for it honestly, I'll be here for a while —canto con una gran sonrisa.

Angel tenía ambas manos en su boca evitando soltar una carcajada al ver la cara de sorpresa de Vaggie y Charlie al escuchar aquella letra.

So give them blood, blood, gallons of the stuff —la alegría en la voz de Alastor al cantar la letra hizo reír y aplaudir a Niffty al tiempo que los demás le veían entre consternadas y divertidos—. Give them all that they can drink and it will never be enough, so give them blood, blood, blood. Grab a glass because there's going to be a flood.

Alastor camino alrededor de la mesa mirando a Angel con diversión.

—A celebrated man amongst the gurneys. They can fix me proper with a bit of luck, the doctors and the nurses they adore me so, but it's really quite alarming cause I'm such an awful fuck —canto haciendo una leve reverencia simulando quitarse un sombrero —, oh thank you.

Angel se rió imitandolo.

I gave you blood, blood, gallons of the stuff, I gave you all that you can drink and it has never been enough, I gave you blood, blood, blood —se irguió inclinándose un poco hacia atrás mientras elevaba la nota, despertando a Husk en el proceso—. I'm the kind of human wreckage that you love.

Tanto Niffty como Angel le aplaudieron mientras reían, Charlie por su parte aplaudió con menos entusiasmo.

—Eres un psicópata —musitó Vaggie desde su sitio mirando la gran sonrisa de Alastor, este al escucharla, le brillaron un poco los ojos.

—Oh, no tienes ni idea —rio desapareciendo su bastón y sentándose al lado de Angel.

Charlie entonces tomó el micrófono otra vez tras haberlo soltado.

—¡Me alegra que participaras! —rió buscando una canción en la lista de reproducción.

Alastor movio en un cemi circulo su mano derecha pareciendo un trago de whisky mientras veía a las chicas poner otra canción que comenzaron a cantar en conjunto con Niffty y Molly.

Angel se recargo sobre Alastor cuando este se bebió el contenido de su vaso de un trago.

—¿Es buena idea beberlo tan a prisa?

—Si, si quiero soportar esta tortura —rió pasando un brazo por el hombro de Angel

Husk se puso de pie y disimuladamente se arrastró hasta la salida, por supuesto ambos hombres sobre el sofá lo notaron, pero lo dejaron escapar, él llevaba más tiempo que ambos ahí después de todo.

Y aunque Alastor no lo admitiera, para él era bastante relajante estar ahí observado a los otros tontear y divertirse un poco. Después de todo el desastre y trabajo que habían hecho para llegar hasta ese momento.

Conforme las horas pasaban, se iban quedando sin voz. El alcohol hizo efecto y cuando Niffty termino vomitando, se acabó la fiesta.

Al llegar a su habitación Angel seguía riendo por la expresión que habían hecho todos al ver a Niffty vomitar sobre la mesa. Alastor al escucharle embozo una tenue sonrisa, mientras se cambiaba la ropa tras chasquear los dedos.

—Fue asqueroso —rió caminando hacia el ropero—, veo que ya trajiste todas nuestras cosas —comentó quitándose su ropa para ponerse una camisa holgada que usaba de pijama.

—Es solo momentánea tu estadía aquí, corazón —dijo un poco menos animado caminando hasta él y recargándose en la pared a un costado del ropero.

—¿No quieres que sea perpetua? —bromeó tras terminar de cambiarse, caminando a la cama, sintiendo a Alastor seguirle.

—Quisiera que fuera así, pero me temo que sería muy peligroso para ti —Angel al escucharle sonrió.

Adoraba esa preocupación hacia él, pero no quería aceptarla. En cierta forma, la idea de irse, aún sabiendo que podría, no le terminaba de agradar, quiso alejar todo eso de su cabeza, sin embargo cierta conversación vino a su cabeza y su corazón latió con fuerza.

—Oye, Al —llamo a su pareja cuando este se trepó a la cama listo para irse a dormir.

Alastor al verlo, noto cierta mirada que no había visto hacía un tiempo.

—¿Dime? —sonrió al borde de la cama. Sin poder evitarlo su mirada bajó por las largas piernas de Angel, encontradolo adorable solamente con aquella vieja playera.

El chico respiró profundo entrelazando los dedos de sus manos.

—¿Crees que pueda tocarte? —pregunto algo avergonzado, sorprendiendo de su propia actitud en ese momento, pero la sola mirada de Alastor recorriendo su cuerpo en ese instante, le ponía nervioso.

El solo hecho que preguntara, fue casi como un golpe para Alastor. Al verlo de esa forma, pidiendo por él, le fue imposible decir que no, en el remoto caso de que lo hubiera pensado.

—Claro que puedes.