Chicas disculpen la demora, he querido terminar todo lo que me quedaba pendiente.

Dejenme sus comentarios.

BirdsandStars

Definitivamente, hoy no es mi día. No sé si es que Grace está molesta con nosotros. Pero llevamos toda la mañana en la misma escena, y no hemos avanzado mucho. Estamos en la pausa para almorzar.

Christian y yo estamos sentados almorzando, riendo, besándonos, acariciándonos. Sonriéndonos como dos idiotas enamorados.

Y sé que se aproximan problemas, cuando me quedo viendo a los dueños del estudio caminar en nuestra dirección.

¡Oh Dios! Otra vez no.

La comida se me acaba de paralizar en el estómago.

Nuevamente.

Se detienen frente a nosotros.

—Hoy no habrá más filmación, por favor abandonen el estudio inmediatamente.

Todos alrededor de nosotros comienzan a levantarse y marcharse. Y sé que la bronca es con nosotros. Así que no hago no el menor intento de levantarme de mi sitio mientras Christian pasa un brazo por mis hombros protectoramente.

Cuando solo quedamos nosotros dos, Grace y los directivos, ellos deciden hablar.

—¿Se puede saber en que estaban pensando anoche?

—En ser felices. —le contesta Christian muy serio.

—En este mismo instante, los dos van a salir y cancelar ese matrimonio.

—¿Cómo dice? —le pregunto estupefacta.

—Como lo están escuchando. Acabamos de dar una declaración de que ambos estaban bajo la influencia de drogas y alcohol cuando contrajeron matrimonio.

—¡Eso no es cierto! —me levanto indignada de furia. —¿Qué acaso no pueden aceptar que nos amamos?

—Srta. Steele, mejor siéntese. Con su situación financiera actual, no creo que sea lo mejor para usted. Mucho menos con el accidente de su hermano.

—Sabe perfectamente que no me drogo desde que salí de rehabilitación.

—Eso no es lo que mostraron los últimos análisis.

—¿Qué análisis? No me he hecho ninguno recientemente.

—Dejemos algo claro Christian. Dentro de dos horas ambos harán una declaración. Aclararán todo este asunto ante la prensa y dirán que estaban bajo la influencia de drogas. Que todo fue un montaje para los fans, para atraer más atención sobre la película.

—Pero…—Christian aprieta mi mano y me hace callar.

—Aquí tienen un guion sobre lo que deben contestar en la entrevista. Y por favor, al menos una vez, apréndanse las líneas que deben decir. —y dan media vuelta y se marchan seguidos de Grace.

—¿Qué vamos a hacer? —le pregunto a Christian mientras me dejo caer nuevamente en mi silla.

—Lo que nos han dicho que hagamos. —me dice el derrotado.

—¿Vas a anular nuestro matrimonio?

—No creo que tengamos muchas opciones Anastasia.

—Pensé que me amabas. Que lucharíamos juntos contra cualquiera que intentara interponerse entre nosotros.

—Si las circunstancias fueran diferentes, lo haría.

—Pero.

—Pero no quiero que tu vida y la de tu familia se arruine por mi pasado.

—Pero yo…

—¡No Ana! ¡No! He cometido muchas estupideces en mi vida. Esta vez voy a hacer lo que me han dicho que haga. —agacho mi cabeza. —Y voy a protegerte sin importar las consecuencias. —me dice alzando mi rostro por el mentón. —En cuanto demos la entrevista iremos a anular nuestro matrimonio ahora aprendámonos estas líneas. —me dice apartando la mirada de mí.

No puedo creer que esto sea todo. Debo hacer algo. Esto no puede terminar. ¿Pero que hago? Necesito pensar con claridad. Necesito buscar una salida que no sea la de anular nuestro matrimonio.

El estudio está completamente vacío, solo estamos nosotros dos sentados, cada uno en una silla. Christian mira fijamente su guion. Puedo ver que está concentrado en lo que está leyendo. Yo no puedo concentrarme en nada. El sonido de unos pasos hace que alce mi mirada. Grace viene en nuestra dirección.

Se detiene junto a nosotros.

—Christian. —el alza la vista de su papel. —Solo quiero informarte de que han abierto la investigación sobre la muerte de Jolinne nuevamente. Me lo acaba de informar un detective.

—Genial, justo lo que nos faltaba. —le dice frustrado.

—Si no hubieses sido tan impulsivo, nada de esto hubiese sucedido.

—¿Qué querías que hiciera madre? ¿Qué no me enamorara? ¿Qué pusiera mi carrera por delante de mis sentimientos? Lo siento, pero no puedo hacer eso, no soy como tú.

Su madre alza la mano y lo golpea fuertemente en el cachete. ¡Mierda! Esto no me lo esperaba. Christian se pasa la mano por el rostro y le sonríe.

—La verdad duele escucharla, pero es la verdad.

—Mas te vale terminar con toda esta tontería de una vez por todas. —y entonces me mira a mí. —Sabes que, con la investigación, ahora no te dejarán en paz.

Grace da media vuelta y se marcha, pero saliendo ella del estudio veo a Jolinne que camina en nuestra dirección.

Y entonces lo veo todo muy claro. La respuesta la he tenido frente a mi todo este tiempo. Ella es la que puede aclarar todo esto. La que puede confesar que está viva.

—Los están esperando para la entrevista. —nos dice mientras yo me levanto del asiento.

—Debes contarlo todo. —la asalto antes de que llegue junto a nosotros.

—¿De qué estás hablando?

—Debes contar que estás viva, aclarar todo esto de una vez.

—Lo siento, pero no puedo hacerlo. Me costó mucho trabajo cambiar mi vida por la que deseaba en realidad.

—Pero lo van a volver a investigar, puede que lo retengan varios días. O en el peor de los casos que esta vez encuentren pruebas y lo metan preso.

—Lo siento, pero no. —dice mientras da media vuelta.

—Pensé que era tu amigo. —le digo mientras ella se detiene y se gira hacia mí. —Que le debías un gran favor por lo que había hecho por ti.

—Lo es. Pero arruinar la vida perfecta que tengo y que me a costado trabajo, no está en mis planes más próximos. —y da nuevamente media vuelta y se marcha.

Esa era la única oportunidad que nos quedaba. Christian me abraza, me da un beso en el cuello y después salimos hacia la entrevista.

Todo es un desastre. He tenido que mentir frente a las cámaras. ¿Y para qué? Para arruinar nuestro matrimonio y proteger el culo de los dueños del estudio. Todo porque creen que Christian va a arruinar la película nuevamente. Todo porque han invertido millones en él.

Christian va en silencio mientras conduce rumbo a su casa. No ha hablado mucho después de la entrevista. Afuera de la casa hay muchos paparazzi, a los cuales ignora mientras entra directo hasta el garaje. Está pensativo.

—Voy a preparar algo para cenar. —le digo mientras lo veo que sube hacia la habitación sin decir ni una palabra.

Comienzo a preparar la cena hasta que siento sus pasos apresuradamente. Me giro y lo veo con la chaqueta de cuero puesta mientras camina hacia el garaje.

—¡Christian! —le grito pero el me ignora

Dejo lo que estoy haciendo y salgo detrás de él. Llego al garaje en el momento justo en que está montando en la moto.

—¿Dónde vas?

Se baja el visor del casco, arranca y acelera a toda velocidad. Me quedo allí parada viendo como Christian sale de la casa sin tener idea de hacia dónde va. Regreso dentro de la casa. Mejor me tranquilizo y espero un rato. Quizás el aire de la carretera le despeje la mente.

Regreso a la cocina y continúo con la cena.

Media hora más tarde estoy comenzando a preocuparme. Christian no ha regresado. Busco mi teléfono y le marco. Pero lo siento sonando en la sala. Lo ha dejado.

Marco el número de Elliot y este me responde rápidamente.

—¡No encuentro a Christian por ninguna parte! Se marchó sin su teléfono y salió en la moto a toda velocidad. Estoy preocupada por él.

—¡Ana! ¡Cálmate! Christian está aquí en el club.

—¿Que hace ahí?

—Llegó furioso con unos papeles en las manos y en estos momentos está calmando su furia con una botella de Jack Daniel´s.

—Estaba preocupada porque le hubiese sucedido algo.

—Será mejor que vengas a sacarlo de aquí Ana. Porque dentro de media hora estará dando todo un espectáculo.

—Enseguida salgo para allá. ¿Puedes vigilarlo por mi hasta que llegue?

—Eso hago, pero no te prometo que el haga una estupidez.

—Gracias. —le digo mientras cuelgo el teléfono.

Cojo las llaves del coche de Christian y salgo hacia el club.

En cuanto llego al club me encuentro con Kate esperándome justo en la entrada.

—¿Qué sucedió? —le pregunto al ver su cara de enfado.

—Vamos. —me dice tirando de mi mano.

Me conduce por todo el club hacia el piso superior y de allí a una oficina. Al entrar veo a Elliot sentado en una silla, con la cabeza inclinada hacia atrás mientras presiona un paño ensangrentado contra su nariz.

—¿Qué ha sucedido? —pregunto horrorizada al verlo en esas condiciones.

—Christian le rompió la nariz.

—¡Qué hizo que!

—Elliot trató de impedir que continuara bebiendo y este comenzó a decirle cosas y al final se fueron a las manos.

—¿Dónde está Christian? —pregunto al no verlo por ninguna parte.

Elliot baja el paño de su nariz. Además de la nariz rota tiene una ceja partida.

—Lo he encerrado en una de las habitaciones VIP. —dice el mientras vuelve a ponerse el paño en la cara.

—Vamos te llevaré donde está. —me dice Kate sacándome de la oficina. —¿Qué ha sucedido? —me pregunta Kate mientras caminamos hacia la habitación.

—Los dueños del estudio le han exigido que anule nuestro matrimonio, además de que mintiéramos a la prensa en una entrevista que debe salir mañana.

—¿Pero por qué?

—Porque tienen miedo de que Christian arruine la película por tener una relación conmigo. Ya una vez lo hizo.

—Pero eso es totalmente absurdo.

—Y ahora, han abierto nuevamente la investigación sobre la muerte de Jolinne en la cual él se vio involucrado.

—¿Y tuvo algo que ver? — me pregunta Kate deteniéndose frente a una puerta.

—No quiero hablar de ese tema Kate, solo quiero saber si está bien. —le digo en tono suplicante.

—Te advierto, Elliot le ha dado una buena paliza. —me dice mientras me abre la puerta. —Esperaré aquí afuera por si me necesitas para algo.

Entro en la habitación ligeramente iluminada. Esta es totalmente diferente a las otras en las que he entrado. Tiene una cama en un extremo de la habitación, la cual tiene las sábanas algo desordenadas. Christian no está ahí. Siento el sonido del agua cayendo proveniente de una puerta que está en el extremo de la habitación. Por debajo de la puerta sale luz.

Me acerco lentamente allí, intento abrirla. Giro el pomo y esta se abre lentamente mientras empujo hacia el interior. Lo primero que veo en el baño es la ropa de Christian tirada en el suelo. Está manchada de sangre. Veo sangre en el lavamanos. Alzo la vista hacia la ducha de cristales ahumados, empañados por el vapor y puedo ver su silueta dentro. Me desnudo y sin avisar entro en la ducha.

O está muy borracho para percatarse que alguien ha entrado. O no le interesa en lo absoluto quien lo ha hecho.

Está de espalda a mí, todo su cuerpo debajo de la ducha de cascada. Puedo ver como sus hombros se mueven suavemente con una cadente respiración.

—Christian. —lo llamo suavemente.

Entonces se gira hacia mi.

¡Por dios! ¡Que le hizo Elliot!

Tiene, al igual que Elliot, una ceja partida. Pero eso no ha sido lo que más me a impactado. Tiene una mejilla inflamada y el ojo comienza a tomar un color morado. Tiene el labio partido e hinchado. Sigo bajando la vista. Tiene dos golpes más en el esternón. Al parecer Elliot le dio una buena paliza.

Veo sus manos que están junto a su cuerpo. Tiene los nudillos rojos y con cortes. Como si hubiese golpeado una pared en lugar del rostro de Elliot.

Doy un paso en su dirección y me meto debajo de la ducha junto a él. Tomo su rostro entre mis manos con cuidado de no hacerle daño. El se queja un poco, pero no aparta mis manos.

—¿Qué sucedió?

—No lo sé.

—¿Por qué te marchaste? ¿Por qué bebiste tanto? —inquiero con curiosidad.

—Fuí por los papeles del divorcio. —me dice en voz baja. —Llegué aquí y pedí un trago tras otro solo quería olvidarme de los papeles.

Y entonces le pregunto. Necesito saber hasta donde llegó.

—¿Los firmaste?

Christian me mira fijamente antes de contestarme.

—No. No pude hacerlo.

Me acerca más a el y lo abrazo por la cintura. Siento como se queja, pero no me aparta y recuesta su cabeza en mi cuello.

—Por primera vez quiero alejarme de todo esto. —me dice mientras se aferra a mi fuertemente. —Quisiera desaparecer y que nadie me encontrara.

¿Acaso está hablando en serio?

—Aún estás borracho? —le pregunto mientras el se ríe contra mi cuello.

—Solo un poco. —me dice riendo y quejándose.

—Vamos, salgamos de aquí. Regresemos a la casa. —le digo mientras cierro la ducha.

—No quiero regresar a la casa. —me dice mirándome fijamente.

Por un momento, solo un momento pienso en lo que el me está pidiendo. ¿Qué sucedería si ambos desapareciéramos sin dejar rastro? Si estuviésemos fuera del radar de los medios y de todo el mundo.

Y mientras pienso en las consecuencias mirándolo fijamente. Por ese pequeño instante no luce tan borracho. Luce cuerdo.