Déjenme sus comentarios

BirdsandStars

—¿No tienes hambre?

Sonrío contra su pecho mientras deslizo mi mano lentamente por él.

Estamos acostados sobre la hierba. Al menos una parte de nosotros. La otra esta sobre parte de la ropa. No creo que tenga fuerzas para levantarme. Bajo la mano hacia su esternón donde se ven unos ligeros hematomas comenzar a aparecer.

—¿Te hice daño? —le pregunto mientras me apoyo en el codo y lo miro a los ojos.

—Si lo hiciste, no me enteré Ana. Estaba perdido en las sensaciones del momento. —me dice mientras se inclina sobre mí. —Por que no almorzamos, muero por probar eso tan delicioso que has preparado. —

—¿Pensé que yo era deliciosa?

—Y lo eres. Especialmente con algo dulce por encima. —me dice sonriendo mientras me roba un beso. — Pero si no me alimento bien, no creo que pueda resistir otra ronda.

—Vamos a almorzar entonces. —le digo mientras el se levanta de encima de mí.

Recojo mi vestido y las bragas. Les sacudo la hierba y me dispongo a ponérmelas. Cuando siento a Christian cantando detrás de mí. Me giro hacia el pues no entiendo nada de lo que canta.

—¿Qué canción es esa? —le pregunto mientras el me sonríe y me quita la ropa de las manos sin dejar de cantar.

Me gira y mientras me abraza por detrás me obliga a caminar hacia la casa, mientras continúa cantando en mi oído. Y puedo reconocer la palabra lencería y libras en español.

—¿No sabía que supieras canciones en español? ¿Qué es lo que dice la letra? —le pregunto mientras entramos a la cabaña.

—Es una alabanza al cuerpo desnudo de la mujer.

—¿De veras?

—Sí. La canción se llama Desnuda, es de Ricardo Arjona, un cantante guatemalteco.

—¿Cómo es que conoces la canción?

—La aprendí en una de las películas que filmé. En el elenco había un latino que cantaba muchas de sus canciones. Y un día le pedí que me enseñara un tema que le pudiese dedicar un día a una mujer hermosa.

—¿A cuantas mujeres hermosas se las has dedicado? —le pregunto temiendo la respuesta.

—Solo conozco una. —me dice con una sonrisa seductora. —¿Qué has preparado de almuerzo? —me pregunta mientras lo observo sentarse, desnudo en la banqueta.

—¿No te vas a vestir? —inquiero con curiosidad mientras comienzo a servir el almuerzo.

—¿Esperamos visita?

—Nadie sabe dónde estamos.

—Entonces no, me rehúso a usar ropa durante el tiempo que estemos aquí. —y yo no puedo evitar reír. —Eso va contigo también. —me dice cuando pongo los platos en la encimera.

—Christian, no pretenderás que ande en cueros por todas partes.

—Exactamente eso es lo que pretendo. Piensa en las ventajas. —me dice alzando las cejas sugerentemente.

—¿Las ventajas? —inquiero con curiosidad. —Veo que has pensado en esto.

—¡Oh sí! Lo he pensado mucho. Esta es una oportunidad única. Será una luna de miel inolvidable.

—¿Luna de miel?

—Luna de miel. —me dice en tono seductor. —Así que no quiero que pienses en nada que no sea en sexo durante el tiempo que estemos aquí.

—Mmmm, eso suena tentador. —le digo con una sonrisa mientras me siento a su lado. —Pero sabes que no podremos estar aquí eternamente.

—Lo sé, pero pienso disfrutar cada segundo que estemos juntos. —me dice mientras comienza a almorzar. —Esto está delicioso.

—Te lo dije. —le contesto mientras comienzo a almorzar también.

—Pero no más que lo que degusté hace un rato. —y ambos nos reímos mientras intercambiamos una mirada cómplice.

El tiempo en la cabaña pasa muy rápido. Los minutos se convierten en horas y las horas en días. Junto a Christian pierdo la noción del tiempo. Y al parecer a el le sucede lo mismo conmigo. Todas las mañanas me sorprende con un delicioso desayuno en la cama. La ropa, no tengo idea de donde está. La poca que habíamos traído ha desaparecido como por arte de magia. Pero sé que Christian es el que está detrás de eso. Después del segundo día, dejo de preguntar por ella. Ya me siento tan cómoda andando desnuda por todas partes, que he olvidado que en algún momento debo volver a llevarla.

Cada día que pasa, Christian me sorprende más. Hemos hecho el amor en todas las superficies de la casa. Créanme. En todas. Desde las paredes, el suelo, el baño, la habitación, la encimera, la mesa, el porche.

Pero nada como hacer el amor sobre una manta bajo la luz de las estrellas. Incluso llegamos a pasar una noche abrazados mientras nos cubríamos con otra manta.

Ha pasado casi una semana. No tengo idea de si están buscándonos o no. Pero si lo están haciendo, aún no han dado con nosotros. Es de noche. Estamos sentados en el porche, abrazados. Christian sonríe como idiota mientras mira hacia el cielo estrellado. Pero yo no pudo sonreír. Estoy pensando en L.A.

—¿Estás preocupada por la situación? —me dice de repente.

—Sí. Tengo miedo de lo que pueda suceder. —le contesto mientras me pego más a su pecho.

—Creo que es momento de regresar entonces y afrontar las consecuencias. —me dice mientras desliza un brazo por mis hombros.

—Tengo miedo de perderte. —le confieso mientras me aprieto más contra él.

Christian me aparta y hace que lo mire fijamente a los ojos.

—No me vas a perder. Voy a hacer hasta lo imposible por que continuemos juntos. —me dice mientras me da un beso en los labios.

Un beso que a cada instante aumenta la intensidad. Y en un momento me veo recostada sobre la manta que hay debajo de nosotros en el porche y gimiendo contra sus labios.

—Mañana regresaremos. —me dice separando sus labios de los míos por un momento y mirándome a los ojos. —Ahora voy a terminar con nuestra luna de miel como debe de ser. —y vuelve a unir sus labios con los míos mientras se aprieta contra mi cuerpo.

Y yo comienzo a rendirme ante sus caricias.

Christian va manejando de regreso. Estoy nerviosa. Estuvimos una semana alejados de todos. Sin comunicación y sin saber lo que estaba sucediendo en L.A.

Christian no conduce hacia el estudio, lo hace hacia su casa. Hoy no hay paparazzi afuera apostados, y es algo extraño en verdad. En cuanto entro a la casa busco mi teléfono. Está muerto. Voy por el cargador y lo conecto. Cuando enciende, veo que tengo miles de llamadas perdidas y mensajes sin leer. Eso sin contar los mensajes de voz. Hay llamadas de Grace, de Kate y de mi hermano.

¡Mierda!

Me olvidé de mi hermano.

Tenía que haberle avisado para que no se preocupara. Y eso es lo primer que hago. Marco su número y me contesta al instante.

—¡Donde mierda estabas Anastasia!

—¡Lo siento! ¡Lo siento tanto! Debí avisarte, debí llamarte pero no estaba pensando en nada.

—La policía estuvo aquí buscándote. Diciendo que te había desaparecido con Christian y que él estaba bajo investigación.

—¿Están ahí ahora? —le pregunto asustada. Lo menos que quiero en estos momentos es que la policía venga a buscarnos.

—No. Desde hace unos días dejaron de venir. Al parecer se aclaró la investigación. —me dice mientras yo alzo la vista y veo a Christian frunciendo el ceño a la pantalla de su teléfono.

—¿Se aclaró? No lo entiendo.

—Es que acaso estabas aislada del mundo todo este tiempo y no te enteraste de nada.

—Literalmente sí.

—¿Dónde estás Anastasia?

—Estoy en L.A. Acabamos de regresar.

—Pues será mejor que se pongan al día con las noticias. Se han perdido de mucho. Y me debes una explicación con respecto a la boda.

—De veras lo siento. Fue algo de momento, no algo que planeáramos. Lo que más quería era que estuvieses ahí conmigo. —le digo mientras las lágrimas comienzan a caer por mis mejillas.

—Me vas a tener que recompensar en grande Ana. —hace una pausa. —¿Él te hace feliz?

—Mucho. —le contesto limpiando mis mejillas.

—Más le vale o iré a patearle el trasero. —me dice mientras ambos reímos. —Deben estar cansado del viaje, descansa.

—Te llamo más tarde. Te quiero.

—Y yo a ti hermanita. —me dice colgando el teléfono.

Me quedo mirando la pantalla fijamente y después miro a Christian que tiene cara de haber visto un fantasma.

—¿Qué sucedió? —le pregunto mientras el se acerca a mi y pone un mensaje de voz en altavoz para que los escuche.

"Hola Christian. Sé que no me he portado como la mejor amiga y sé que no lo mereces. Tu siempre te portaste como el mejor amigo. Siempre estuviste allí para mí, incluso arriesgaste tu vida y tu carrera por mí. Ana me dijo unas palabras el otro día. Y me doy cuenta que tiene razón. Es momento de afrontar mi pasado y enfrentarme de una vez por todas a mi destino. Espero que de esta forma puedas ser feliz…y yo también espero serlo en algún momento."

—¿Esa era Jolinne? —le pregunto mientras el busca algo en su teléfono. —¿Qué quiso decir con afrontar su pasado?

—Creo que se refería a esto. —me dice mientras me muestra un video de una entrevista de unos días atrás.

"Tras varios días desaparecido Christian Grey. Hoy la investigación sobre la muerte de Jolinne Stevens ha cambiado de curso cuando inesperadamente a aparecido un chico en la comisaría argumentando ser Jolinne. Tras los exámenes correspondientes se ha confirmado su identidad y es ella. Por lo que la investigación acaba de cerrarse.

¡Jolinne está viva!

Tras su reaparición las mayores interrogantes son que ha hecho durante todo este tiempo. Y así es como descubrimos que ella es la que ha escrito el libro Sweet Mistake, el cual es un Best Seller y está siendo adaptado a la pantalla con Christian Grey y Anastasia Steele como protagonistas.

En estos días tendrá lugar el lanzamiento de otro volumen de su novela y les aseguramos que va a ser un éxito al igual que la primera parte. El reencuentro con sus padres ha sido doloroso y sabemos que tienen que hablar mucho al respecto de lo sucedido hace tanto tiempo.

Y todos se preguntarán. ¿Dónde están Christian y Anastasia en estos momentos?

Le hicimos una entrevista a Grace en los estudios de filmación, los cuales actualmente son de su propiedad, y ella ha contestado a todas nuestras interrogantes."

— "Como todos saben Christian y Anastasia se casaron hace unos días, ambos se aman desde que se conocieron en el set de filmación, había que estar ciego para no verlo. Y tomaron esa decisión inesperada que sorprendió a todos. En estos momentos están disfrutando de su luna de miel la cual esperemos termine pronto para continuar con la filmación."

—"Esto no retrasará la fecha que tienen programada para el estreno"

—"Cuando regresen ambos saben que tendrán que involucrarse de lleno en la filmación para ponerse al día, así que les esperan días largos y difíciles."

—"¿No nos puede decir para donde fueron de luna de miel?

—"Lo siento. Ellos no se lo dijeron a nadie. Les gusta mantener su vida muy privada.

—"Pero conociendo a Christian como lo conocemos, seguro a algún lugar romántico. Gracias Grace por acceder a esta entrevista."

Ya lo saben chicas. Christian ya no está disponible, pero según nos asegura Grace, es feliz. Manténganse conectados para más información sobre lo que acontece en las ultimas noticias del cine y de Hollywood."

—¡No puedo creer nada de lo que estoy escuchando!

—Ni yo tampoco. —me dice Christian tan asombrado como yo.

—¿Cómo sucedió todo esto?

—No lo sé.

—¿Tu madre tenía pensado comprar los estudios?

—Sé que tenía en mente comprar un estudio propio, pero no pensé que fueran esos. —me dice pensativo.

—Al parecer las circunstancias hicieron que no lo pensara más y aprovechara la oportunidad.

—Sé que te dije que hoy no iríamos, pero creo que debemos hacerlo. —me dice poniéndose de pie.

—Pues vamos. —le digo con una sonrisa.