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Trunks apartó al niño con la mano colocándolo detrás de él y formó una esfera encerrando el fuego hasta extinguirlo.
Uff… respiró con alivio. Luego recordó a los causantes. Se volvió hacia ellos preocupado. ¿Están bien?
Sí. Respondieron ambos.
Papá. ¿Viste esa explosión? Fue fenomenal. Kyo levantó sus manos al cielo. No había miedo en su rostro, para él eso era un juego.
Trunks se inclinó para mirarlo enfadado, estaba seguro que aquel niñito travieso tenía mucho que ver con la explosión.
Cállate, kyo. Murmuró Evin, cuando Trunks se distrajo con la llegada de Mai .
¿Qué sucedió? En realidad no sabía por qué preguntaba, la respuesta se dejaba ver. La habitación donde guardaba secretamente sus armas estaba muy quemada, no había nada que pudiera rescatarse. Evin a tu habitación, estás castigada. Kyo tu también.
Pero mamá. Mis amigas…
Trunks de pronto tomó una actitud extraña, como preocupado pero no de lo que sucedía ahí.
Papá. Mis amigas deben estar por llegar. No encuentro justo que me envíen a mi habitación cuando fue Kyo el que ocasionó el desastre.
Evin. Sabes bien que no sólo te enviaría a tu habitación. Además no me parece suficiente que kyo esté castigado sin salir. Creo que su madre esta vez fue muy blanda, considerando la gravedad de lo ocurrido. Sentenció dando la vuelta para salir. Mai, tengo que irme. La mujer afirmó imaginaba que había un problema que ella no podia detectar.
Evin, a tu cuarto. Ordenó Mai. Kyo tu también.
Hice mi composición de inglés para salir con mis amigas, mamá. Explicó Evin. Papá. Acudió a su padre a pesar de la advertencia que había recibido.
¿Es en serio? Preguntó Trunks enojado, Evin sabía que no debía desobedecer una orden de Mai o tendría consecuencias. Desafortunadamente no tengo la paciencia de tu madre. Desabrocho el cinturón que tenía lentamente a pesar de lo urgente de la situación, pero quería que Evin entendiera que el castigo ya estaba dado. Tomó el antebrazo de la niña y le dio tres cinturonazos que se escucharon sin piedad. Obedece el castigo. No volveré a repetirlo.
La empleada que venía acercándose, se detuvo al ver lo que pasaba. "Me imagino que después de esto la niña no podrá salir" , pensó dando la vuelta para informarle a las amiguitas de Evin que no podría estar con ellas. No era la primera vez que había visto a sus jefes disciplinando a los niños. Era común, al igual que aquella explosión que hizo temblar la casa. "Un día más en la mansión", pensó la empleada.
Kyo. Esta vez se agachó colocando una rodilla en el suelo y acomodando al niño en la otra. Bajo su energía y le dio un suave golpe con el cinturón. Era una advertencia.
El pequeño lloró, por la impresión más que todo. Incrementó su energía para disminuir el dolor, aún estando en una posición de desventaja.
¿Estas seguro que quieres hacer esto con las energías elevadas? Preguntó el padre. Le bajó el pantalón, al igual que la ropa interior. Si estaba buscando un castigo, eso tendría.
No, papá. Kyo bajó en menos de un segundo su nivel de pelea, era obvio que no quería que su padre incrementara su fuerza
Plas. Una palmada calló sobre las nalguitas del niño. Kyo comenzó a llorar, esta vez le había dolido. Se escucharon dos más, que le dejaron un tono rosado. Levantó a su hijo, estaba enfadado, pero no se excederia.
No vuelvas a aumentar tu fuerza durante un castigo o yo también lo haré. Advirtió. Estarás en tu habitación el resto del día. Cuando Mai enviaba a su cuarto al pequeño, era solo por unas horas, pero este castigo seria inolvidable.
Trunks. Fuiste muy duro con Kyo. Reclamó Mai, después que los niños se retiraron.
Generalmente me dices que soy blando.
¿No tenías que salir? . Pregunto Mai sobresaltada al recordarlo.
Mi padre fue hasta el lugar y por la energía que senti, no tuvo ninguna dificultad. Dijo despreocupado.
Que bien. Mai entró al cuarto que estaba hecho polvo. Muchas de estas cosas eran recuerdos. Explicó mientras tomaba un pedazo de metal probablemente perteneciente a un rifle.
Señor. Habló la sirvienta al entrar a la habitación. Hace un momento vinieron las amiguitas de la niña, pero me encontré con que estaba reprendiendola, así es que les dije que vinieran más tarde. Explicó
Gracias, pero Evin y Kyo no saldrán de sus habitaciones durante el resto del día.
Sí, señor. Respondió. "Ahora entiendo porqué estaba tan enojado" pensó la mujer después de ver el caos. "Esos niños, tal vez ahora escarmienten"
Aquí va la continuación que me pidieron.
Espero les haya gustado…
