Agradecimientos a Ikdv por la traducción y a LidiaaIsabel por la corrección.

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Capítulo 70: Magia para el hogar.

Los padres de Hermione llegaron a casa temprano un día para encontrarse con un dibujo a tiza en la entrada hecho por Hermione, con velas en las puntas de una estrella dentro de un círculo. Hermione llevaba un conjunto de túnicas, un cuchillo de plata de la cocina en el medio del círculo con ella, y hubo un breve enfrentamiento mientras sus padres la miraban fijamente con horror, Hermione mirando hacia atrás en shock.

—Mamá... —Hermione dijo débilmente— Papá...

—Hermione —El tono de su madre era educado— ¿Podemos entrar?

Hermione salió de su círculo ritual y se apartó, retorciéndose las manos cuando sus padres entraron en la casa, pisando con cautela alrededor de las velas.

Hermione estaba mortificada, y sus padres tenían que estar muy alarmados, se imaginaba. Después del incómodo baile alrededor del armado del ritual mientras entraban, su madre insistió en una discusión familiar en la sala de estar y Hermione se escabulló en la habitación y se hundió en una silla.

Su madre trajo una bandeja de té y hubo un silencio incómodo mientras todos tomaban el té, sin mirarse.

—Hermione —dijo su madre finalmente, con un suspiro—. ¿Qué hacías en la entrada?

—Nada —murmuró Hermione—. Era sólo un ritual de protección. Quería ver si podía hacer que funcionara.

—¿Un ritual...? —dijo su padre, frunciendo el ceño—. Creía que hacías magia con tu varita. ¿Qué es todo esto de los rituales?

—La magia solía hacerse sólo con los rituales —dijo Hermione, sin mirar hacia arriba—. La magia más poderosa aún se hace con rituales, a veces. Las varitas no pueden hacerlo todo.

Sus padres intercambiaron una mirada.

—Es sólo que... Hermione, ese símbolo tiene un significado muy diferente para nosotros que para ti —dijo su madre suavemente—, sé que nunca hemos sido una familia religiosa, pero ese símbolo generalmente significa...

No es demoníaco —dijo Hermione, con el ceño fruncido—. Me aseguré de que estuviera orientado hacia arriba. Es para protección. Los pentágramas son sólo malos si los pones al revés. No puedo creer que pienses que yo...

—No le hables a tu madre en ese tono —dijo su padre con brusquedad, cortándola —Hermione, hemos sido muy pacientes contigo con toda este tema de la magia. Te estamos tratando con respeto y como un adulto. No hagas que nos arrepintamos de nuestra elección.

Hermione se hundió más profundamente en el sofá, frunciendo el ceño más oscuramente, sin mirar a sus padres. Estaba avergonzada y enfadada por haber sido tan tonta como para ser atrapada. Se había vuelto descuidada durante el verano. Si hubiera estado en los dormitorios de Slytherin, nunca habría sido tan descuidada.

Sus padres se miraron de nuevo.

—¿Podemos ver este ritual que planeabas hacer? —preguntó su padre.

Hermione tragó con fuerza.

—Realmente no tienes otra opción—dijo su padre, con la voz dura—. Ve.

Enfurruñada, Hermione fue a buscar el libro de hechizos que había estado usando. Era uno del libro que Snape le había dado, Por suerte, no necesitaba que sus padres vieran algunos de los horribles libros que había heredado de Quirrell. Por desgracia, era definitivamente un hechizo de magia de sangre uno que el Ministerio clasificaría definitivamente como Gris en el mejor de los casos.

—¿Ven? —dijo, señalando el dibujo del pentáculo de la página—. Está diseñado para mantener a la gente mala que intentan hacernos daño fuera de la casa. Eso es todo.

Sus padres, para su disgusto, no le tomaron la palabra; ambos insistieron en leer todo el ritual, así como las notas a pie de página y los casos de ejemplo en la siguiente página. Se tomaron su tiempo y Hermione no tuvo nada que hacer más que sentarse en el sofá y esperar, sacudiendo su pie, ansiosa.

—¿Así que querías proteger la casa? —dijo finalmente su madre.

—Bueno, eso también —dijo Hermione—. Sobre todo a ustedes.

—¿Nosotros? —dijo su padre, levantando las cejas.

—Um —Hermione miró hacia abajo, avergonzada—. Sí. A tí y a mamá. Y a mí también, supongo. De los ladrones y asaltantes y otros similares. He oído en la tele que ha habido una serie de robos en los alrededores. Y pensé que... ya sabes, si la gente mala no podía entrar, estaríamos más seguros de ese tipo de cosas.

Sus padres revisaron el ritual de nuevo.

—Esto dice que necesitas sangre para vincularla a la casa —dijo su madre—. Eso suena... desagradable.

Hermione se encogió de hombros incómodamente, tratando de minimizar el daño. No importa cómo lo haya hecho, usar la sangre en la magia resultaba ser... nada bueno.

—La sangre une la casa a mi magia, así que el ritual sabe qué proteger —dijo Hermione—. Es sólo una cuestión de marcar la puerta con mi sangre, y el círculo también.

Su padre silbó. —La magia no es ciertamente lo que esperaba.

Hermione se mordió la lengua.

Su madre pareció pensativa por un momento, antes de que su rostro se resolviera.

—Hermione, ciertamente nos has pillado desprevenidos con este pequeño ritual tuyo —dijo, mirando a su hija—. Tú deberías habernos dicho lo que querías hacer, y habernos preguntado.

Hermione miró al suelo.

—...Pero —continuó su madre—, no es una mala idea, en general. Ni tu padre ni yo nos opondríamos a este sistema mágico de seguridad. Podría aliviar nuestras preocupaciones, en todo caso.

Los ojos de Hermione volaron a los de su madre. —¿No lo harías...?

—¿Por qué lo haríamos? —su madre se encogió de hombros—. Mientras la tiza se desprenda del suelo, no veo ningún problema en ello.

—Pero... ¿incluso con la sangre? —Preguntó Hermione, vacilante.

—Es sucio, pero tiene algún tipo de sentido lógico, en realidad —dijo su padre, examinando el libro más a fondo—. Aquí, mira cariño, esto dice que si todos los residentes ponen su sangre, recibirán una alerta si alguien que quiere hacerles daño intenta entrar en la casa. Todos los que forman parte de la misma "línea de sangre" serán protegidos —la miró— ¿Línea de sangre?

—Familia —tradujo Hermione—. Algunas familias mágicas tienen familias muy extensas.

—Así que la magia rastrea nuestro ADN —dijo su padre, mirando hacia el libro—. Eso es... bastante impresionante, en realidad.

—Podríamos hacer esto el sábado, posiblemente —le dijo su madre a su padre—. Parece que esto no llevaría tanto tiempo y preferiría no pagar un sistema de alarma eléctrica si no es necesario.

Hermione miró con asombro mientras sus padres discutían sobre cuál sería el mejor momento para hacer un ritual mágico de sangre como una familia. Un ritual de magia de sangre. No era oscuro, seguro, nadie podría negar que querer proteger su familia era definitivamente una buena causa, pero seguía siendo magia de sangre. Y sus padres estaban de acuerdo con eso, sólo preocupados sobre la posibilidad de una infección, ahora, su padre mencionando como traería unas almohadillas de alcohol a casa desde el trabajo.

Sus padres eran muggles, se dio cuenta abruptamente. No tenían ningún marco de referencia, sólo lo que ella les decía. Hermione había absorbido los prejuicios y opiniones de la gente que la rodeaba el año anterior, incluyendo la condena cultural de la magia de sangre como algo malo. Ella era la única que se preocupaba por hacer magia semi-prohibida, sus padres sólo lo veían como "magia" y magia muy útil.

Y querían ayudar.

No por primera vez, Hermione sintió un aprecio y amor desesperado dentro de ella por sus padres y se lanzó a través de la habitación, abrazándolos fuertemente, ahogando las lágrimas.

—¡Hermione!

Hermione no podía decir las palabras que quería. Había un revoltijo de "Lo siento" y "pensé que se enojarían" y "sólo quería ayudar" y "los extraño" y "me preocupo por ustedes". Para su vergüenza, empezó a llorar, y su madre la acercó y le acarició el cabello.

—Oh, Hermione —dijo acariciando su cabello, con suavidad, y eso sólo hizo que Hermione llorara más fuerte—. Está bien… es difícil crecer para convertirse en una joven madura, pero aún así ser mi pequeña niña. Está bien si eres las dos. Está bien.

Hermione sintió que su vergüenza ardía dentro de ella, pero gradualmente se extinguió ante el consuelo de su madre. Estaba tan avergonzada de ser atrapada, como si estuviera haciendo algo prohibido, pero sus padres sólo estaban decepcionados por no haber confiado en ellos lo suficiente como para pedir permiso. Estaba avergonzada de estar llorando, y no estaba completamente segura de por qué estaba llorando, pero parecía que no podía parar.

Un poco más tarde, los sollozos de Hermione se calmaron y su madre le frotó la mano en la espalda.

—Recuerda, Hermione —le dijo su madre, con sus cálidos ojos marrones sosteniendo los suyos—. No estás sola en esto. Debe ser difícil crecer en un mundo mágico tan diferente al nuestro, pero estamos aquí para ti, Hermione. Siempre puedes confiar en nosotros, ¿de acuerdo?

Hermione tuvo hipo. —Está bien.

Su madre la dejó bajar de su regazo, y Hermione se deslizó, con el rostro caliente. Se limpió las huellas de sus lágrimas, y luego fue a limpiar el ritual establecido en la entrada bajo la mirada de su madre mientras su padre hacía la cena.

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Dos días después, para asombro de Hermione, sus padres la ayudaron con su ritual. Aunque no podía hacer la magia, su padre sacó una brújula y un transportador y la ayudó a hacer un pentagrama geométricamente perfecto en la entrada. Su madre sacó unas velas a juego que Hermione ni siquiera sabía que tenían, y ayudó a poner las velas en los puntos apropiados.

Cuando Hermione comenzó el ritual en sí, sus padres parecían alarmados, pero se quedaron de pie obedientemente a un lado, viendo como Hermione recitaba el canto y su círculo comenzaba a brillar. Se puso de pie, se cortó la mano y untó con su sangre los postes de la puerta principal, parándose de puntillas para pasar por encima de la puerta también. La sangre brillaba y era absorbida por el marco de la puerta, para el asombro colectivo de sus padres, y Hermione les hizo un gesto hacia adelante.

Sus padres tenían toallitas con alcohol, y se limpiaron las manos para desinfectarlas antes de dejar que Hermione les cortara las manos con el cuchillo de plata. Ambos se estremecieron y, con aspecto de estar un poco enfermos, se limpiaron la sangre en el marco de la puerta donde Hermione hizo un gesto, antes de arrodillarse con ella, justo fuera del círculo, todos ellos untando su sangre en el centro del pentagrama juntos. Hermione miró hacia atrás al libro, leyendo la segunda parte del canto y tuvo la sensación de la magia hinchada en el aire, antes de que hubiera un fuerte aplauso de poder, la sensación se desvaneció y todas las velas se apagaron.

Los padres de Hermione miraron fijamente al círculo.

—¿Es eso todo? —preguntó su madre.

—¿A dónde fue la sangre? —su padre quería saberlo.

Hermione se puso de pie, sus padres siguieron su ejemplo.

—El ritual ha terminado —dijo, tomando la mano de su madre en la suya—. La sangre ha sido usada por la magia. Ahora está ayudando a proteger la casa, Episkey.

—¡Oh! —Su madre se quedó mirando su mano mientras el corte se curaba y Hermione se acercó a su padre, que le estaba dando una mirada, pero se veía divertido.

—Esto habría sido un truco muy útil para mencionarlo antes de tener las toallitas con alcohol y las vendas listas —le dijo.

—Lo habría sido —admitió Hermione con el rostro caliente—, pero olvidé que podía hacerlo. Episkey.

La herida de su padre se curó y Hermione curó su propia mano a la final, complacida de no haber encontrado ni siquiera la más débil cicatriz.

—¿Y qué pasa ahora? —preguntó, mirándola—¿Esperamos a un ladrón?

—Cualquiera que quiera hacernos daño tendrá dificultades para entrar en la casa —le dijo Hermione—. Se sentirán incómodos y de repente recordaran algo urgente que tienen que hacer en otro lugar. Si logran pasar, todos nosotros sentiremos una punzada, haciéndonos saber que la casa ha sido amenazada.

—¿Incluso nosotros? —preguntó su madre—. No tenemos magia.

—Yo creo que sí —dijo Hermione, mordiéndose el labio—. El círculo también tomó su sangre, así que ustedes también están en él.

—Está bien —Su madre suspiró—. Espero que nunca necesitemos usar esto, pero debo admitir, Hermione, que me siento un poco mejor sabiendo que está ahí.

Sus padres comenzaron a limpiar los restos del círculo y Hermione se apresuró a ayudar.

—Ah... probablemente es mejor no mencionar esto a otras personas —dijo Hermione, con delicadeza—. Saben, que hicimos este... hechizo.

Su madre le echó una mirada aguda. —¿Y por qué no?

Hermione se mordió el labio.

—Se supone que no debo hacer magia en casa —dijo honestamente—. Los otros estudiantes con padres mágicos pueden ocultarlo pero si alguien pregunta si hicimos magia aquí, será obvio que estaba rompiendo las reglas.

Sus padres asintieron con la cabeza.

—Tiene sentido —dijo su padre alegremente—. Probablemente tampoco se supone que hagas magia con gente no mágica, yo apuesto.

Le guiñó un ojo y Hermione sonrió.

—Secreto familiar entonces —declaró—. Pero Hermione, cualquier otro ritual que quieras hacer en la casa, háznoslo saber y pregúntanos a nosotros primero, ¿vale?

—Lo haré —Hermione aceptó inmediatamente.

—Bien —dijo su madre—. Ahora: ¿hacemos una cena india?

Hermione pasó la noche caliente y feliz con sus padres por el curry, parte de ella todavía no creía que ella sólo hizo magia con sus padres. Sus padres muggles.

Se preguntaba si alguien había intentado hacer ese hechizo con muggles antes. Por las impresiones que tuvo en el libro de rituales, dudaba que alguien lo hubiera siquiera intentado.

Continuará…

N/T: Lo repito, me encantan los padres de Hermione en esta historia, son tan lógicos y apoyadores con su hija.