Capítulo 10

El Abismo

-Diario del Guardián-

Seis días, estuve encerrado seis malditos días en el Campo del Juicio descargando cada pizca de mi poder hasta caer inconsciente, solo para repetir el proceso nuevamente al recuperar la consciencia y recordar porque estaba allí.

Cumplí con mi misión, el Rey está encerrado en el cristal, oculto en las zonas más recónditas del Infierno donde nadie podrá tocarlo jamás, pero por culpa de mi maldita debilidad termine en estasis por siglos.

Debería haber una cálida bienvenida para mí en el Abismo o al menos una cara de sorpresa al descubrir que sobreviví, pero todo lo que recibí fue silencio, pensé que solo habían dejado abandonado el salón, pero resulto aun peor, porque sin importar a donde fuera no había una sola alma en el Abismo, ni siquiera el jardín, cada Arrancar había desaparecido.

Por una vez en mi existencia decidí ser positivo y pensé que solo se habían mudado al Segundo Abismo, en caso que los Shinigamis por cosas del destino y el azar tuvieran algo para detectar este sitio, pero al llegar allí por primera y única vez en toda mi vida llore.

El segundo Abismo estuvo muy lejos de ser un sitio muy profundo en su momento, pero si era extenso, muy extenso, fácilmente podrías almacenar una pequeña nación dentro de él, pero al llegar allí lo que encontré fueron una serie de inmensos cráteres, muchos de ellos calcinados, algunos incluso aún tenían llamas ardiendo sobre los pocos bloques sobrevivientes a la destrucción, era obvio que este lugar había sido destruido hace siglos ya que las Arenas se habían encargado de llenar gran parte de los agujeros convirtiéndolos en dunas.

No tenía caso pensar en supervivientes, yo participe en la construcción de este Abismo, conocía cada rincón en él y no había uno solo intacto, pensé que eso era todo, pero cuando caminando entre los escombros más distantes encontré varios juguetes y armaduras que me eran familiares, solo pude gritar una y otra vez maldiciendo a los Shinigamis hasta quedar ronco, porque esos artilugios le pertenecían a los habitantes del Tercer Abismo, así que yo tenía razón todos se fueron para que nadie detectara el lugar, pero los encontraron aquí.

Ahora estoy solo en HM, no queda otro como yo, pero yo cumplí con mi misión y mi gente se encargó de que nuestro esfuerzo no fuera en vano al marcharse para que no dieran con nuestro hogar, aun si eso les costó la vida, así que sin importar lo que pase yo debo honrarlos haciendo valer su sacrificio, por eso en cuanto recobre la compostura volví al Abismo y destruí el salón, los artilugios y cualquier cosa que tuviera alguna relación con el Rey, el cristal o el transporte al infierno.

Ya con el trabajo realmente completado y con las evidencias destruidas, mi tristeza cambio a ira, ira que no desaparecía, por lo que me fui a los Campos del Juicio a desahogarme.

Ahora que por fin estoy lo suficiente lucido como para entender mis propias acciones y pensar lógicamente me doy cuenta del porque me eligieron como Guardián, cualquier otro habría ido a la SA en busca de venganza, sin darse cuenta de que no tenía ninguna posibilidad de éxito, por el contrario el aparecer allí solo demostraría que seguimos vivos, por lo que probablemente hay al menos un Abismo que pasaron por alto y no voy a dejar que un solo Shinigami mancille este lugar aun si tengo que destruirlo yo mismo en el proceso.

Tome este libro para escribir porque aun si en su momento me pareció tan estúpido la idea de la antigua Guardiana del Segundo Abismo de soltar tus frustraciones de esta forma, ahora es la única forma segura que tengo para hacerlo aun si probablemente solo seré yo quien lo leerá.


Llevo años sin escribir nada aquí y todo porque me decidí a arreglar este lugar, honestamente ni siquiera recordaba donde lo había puesto o haber escrito algo en el para empezar.

Pero ahora me encuentro en una especie de dilema, no esa no es la palabra, supongo que la mejor sería… esperanza, si esperanza definitivamente suena bien.

Tengo la esperanza de que mi especie resurgirá de nuevo en algún momento, no tengo derecho a ser yo el que la traiga de vuelta porque mi rencor solo se verá reflejado en mis hermanos Arrancar.

Por eso pensé que lo mejor sería dejar una parte de mi plasmada aquí en caso de que alguno aparezca cuando ya no este, así aun si no son buenos o importantes seguirá teniendo una parte de alguien de su propia especie que vivió una época muy dura, una en la que la soledad que había dejado de existir gracias al Rey, volvió con el final del Abismo con la aparente intención de no irse jamás.

Pero no puedo dejar solo un montón de sentimentalismos en estas notas, deben ser útiles en caso que alguien realmente las encuentre, pero será en otro momento, cuando me haya asegurado de que estas notas no caerán en las manos de un maldito Shinigami o de alguien que no se las merece.


Me tomo décadas, pero al fin encontré un sello capaz de evitar que un Shinigami o un indigno toque el libro y no podría ser un mejor momento, ya que encontré algo que definitivamente debe estar grabado porque es un problema que no puedo manejar solo, incluso con todo mi poder.

Todo este tiempo me dedique a explorar el Abismo buscando cualquier cosa que alguno de mis compañeros pudiera haber dejado atrás, no encontré nada importante de su parte, ni siquiera una nota, solo puedo suponer que me dieron por muerto y tomando en cuenta por lo que pase no puedo culparlos por pensar de esa forma.

No obstante hay algo que si encontré, algo mil veces más preocupante que nuestra extinción.

El Abismo está lleno de secretos, secretos que solo son develados a unos pocos que necesitan o merecen conocerlos, uno de ellos es que como si de un artilugio se tratase el Abismo posee piezas que son indispensables para su funcionamiento, estas piezas pueden ser removidas de su lugar para ser protegidas o reubicadas.

Solo puedo suponer que la ausencia de la que vi fue por la necesidad de protegerla, después de todo esta pieza liberaba tanta energía que muchas veces era fácil confundirla con otro habitante del Abismo.

Después de descubrir que ya no estaba monte un sistema de búsqueda con lo poco que tenía a mano, aunque es demasiado inexacto como para saber la ubicación especifica si sé que el objeto ha terminado en manos de los Shinigamis y lo mantienen oculto en algún lugar de la SA, debo suponer que se están dedicando a estudiarlo.

Por suerte para mí nunca descubrirán nada de él, porque fuera de su lugar en el Abismo no tiene ninguna utilidad aparente, pero aquí es una pieza vital, por eso ya sea el Guardián o incluso el mismo Rey él que lea esto, le pido humildemente que busquen y recuperen el "Corazón del Abismo".


-El Abismo-

Un edificio viviente enterrado bajo las arenas de HM, con un espacio interno que pareciera ser infinito, con salas disponibles para cubrir casi cualquier necesidad posible, aun así no importa cuánto deambules en él, no importa cuánto repitas una y otra vez en tu mente cada palabra que pueda ser interpretada como celda antes de abrir una puerta.

-¡No hay una maldita prisión en todo el puto Abismo!- grito Yan al aire en medio de un pasillo lleno de habitaciones simples.

-Pensándolo bien tiene sentido, se supone que solo las personas de confianza deberían poder entrar aquí, además que la fuerza que hay entre un Arrancar y otro puede tener diferencias abismales, así que no hay forma de asegurarse que una celda sea capaz de detener correctamente a una criatura como nosotros- Comento casualmente su hermana.

-¡Eso no quita el hecho de que hemos estado arrastrando a la coneja esta por todos lados para nada por horas!- exclamo nuevamente la pelirroja con la Arrancar en cuestión sostenida en su hombro izquierdo.

-…- Yin se limitó a mantener silencio aunque su expresión delataba la creciente molestia en ella por tener que arrastrar a la chica por todas partes.

-Ey se está despertando otra vez- Menciono Yan al ver movimiento de parte de la peli morada.

-Yo me encargo otra vez- susurro lo último con molestia ya que llevaba rato repitiendo el mismo proceso en la chica.

Coloco su mano derecha sobre la cabeza de la coneja para luego soltar una descarga eléctrica que hizo gritar a la chica semiconsciente, para luego volver a quedar inconsciente.

-Si no encontramos rápido un lugar para dejarla la vas a dejar como un vegetal con tanta corriente-

-… Oye espera un momento- Yin se palmeo la frente con fuerza al percatarse del hecho que había pasado por alto –Somos unas estúpidas, ya sé a dónde llevarla- afirmo mientras ponía su mano sobre el pomo de la puerta más cercana.

-¿A si?-

Cuando la puerta se abrió se podía ver claramente una amplia llanura que parecía extenderse hasta el infinito.

-¿El Campo del Juicio?-

-Claro, recuerda que solo Ichigo y nosotras podemos entrar y salir de aquí a voluntad-

-Ese es un buen punto… supongo-

Con eso coloco a la Arrancar suavemente en la grama y se quedó de pie observándola dormir tranquilamente.

El clic de la puerta la hizo ver detrás de ella para ver a su hermana salir del pasillo de antes con una almohada y una cobija en sus manos, antes de extender la sabana en la grama, para luego colocar a la inconsciente mujer sobre esta y terminar acomodando la almohada debajo de su cabeza.

-¿En serio?- pregunto sarcásticamente la pelirroja.

-¿Qué? No somos animales, además tal vez sea más amable si ve que la tratamos bien-

-Haz lo que quieras-

-No me lo pidas dos veces-

-Bueno ya está encerrada y medianamente cómoda, me voy a dormir- dijo Yan casualmente mientras se perdía de vista en la puerta abierta.

-Bueno aquí no puede hacer nada a menos que se lo permitamos así que creo que yo también me puedo ir a descansar- Con eso dicho Yin siguió el ejemplo de su hermana y se retiró para buscar un lugar cómodo para descansar cerrando la puerta detrás de ella para que esta se desvanezca del campo y la Arrancar de las Noches no tenga forma de escapar.


Karakura

-"Como hace este lugar para mantenerse a flote"-

Esa era la pregunta que se repetía Tatsuki en la cabeza una y otra vez al estar frente a la tienda de Urahara.

Después de todo para llegar a la tienda debes entrar a un pequeño callejón y luego doblar a la izquierda a mitad del mismo.

Las casas construidas a cada lado de la de Urahara literalmente ocultaban completamente la tienda y no había ni un solo anuncio sobre su ubicación en los callejones u otro lugar cercano a ella.

-"Bueno ese no es mi problema, mejor ver si me atenderá"-

-Hola- Llamo desde fuera de la casa.

-Hola- Repitió al no ver movimiento a pesar de que la tienda estaba aparentemente abierta, pues el portón estaba abierto dejando ver todos los dulces que vendían.

-¡¿Ay Alguien?!-

-Ya, ya niña deja de gritar por favor ¿Qué no vez la hora?-

Le pregunto una adormecida Yuroichi entre bostezos mientras salía de la puerta derecha dentro del establecimiento.

-Son las 11 de la mañana- No pudo evitar comentar Tatsuki al notar lo somnolienta que se veía la morena a pesar de la hora.

-Exacto-

Se formó un tic en el ojo de Tatsuki ante el descaro de la mujer.

-En fin que deseas, a espera eres la sustituta verdad ¿Cómo te va?-

-Bien, emm ¿Urahara no está por aquí?-


Mientras tanto, en otra zona de Karakura.

-¡Maldito Kirin devuélveme mi dinero!- se escucharon los gritos provenientes del otro lado de la amplia y lujosa sala antes de que una lluvia de balas impactaran al mesón blindado en el que en estos momentos se ocultaba el mencionado dueño de dicha casa con una pistola apretada firmemente en sus manos.

-De saber que tendrías visitas a esta hora habría esperado a mañana para visitarte-

Comento casualmente Urahara que estaba sentado a su lado del hombre abanicándose tranquilamente mientras se veían chispas salir desde el otro lado del mesón, producto del impacto de las balas contra el material blindado.

-¿De verdad Kisuke? ¡¿Cómo rayos estas tan calmado?!- exclamo el hombre junto a Urahara sudando por la situación en la que se encontraba, tratando de ignorar los cadáveres a su alrededor.

-Años de práctica- comento tranquilamente el rubio.

-Años de… solo toma un arma y ayúdame- Le dijo muy molesto mientras señalaba una pistola que se había resbalado de las manos del cadáver de uno de sus guardias cerca de su posición.

-Y dejar mis huellas aquí, no gracias-

-¡Maldito seas Kisuk…!- iba a seguir quejándose, pero una voz desde fuera de la casa no solo detuvo sus palabras, sino que también logro hacerlo sudar aún más frio.

-¡Esta es la policía estatal de Karakura, suelten sus armas y salgan con calma de la residencia o nos veremos obligados a abrir fuego!-

-Vaya vinieron más invitados- Le comento alegremente Urahara.

El hombre no podía hacer más que mirar con odio al rubio a su lado, pues la experiencia le demostró que levantar una mano en su contra era peor que estar rodeado por un clan rival y la policía, situación en la que estaba actualmente.


-No, está en un viaje de negocios-

Fue la respuesta segura de Yuroichi para la estudiante.

-O ya veo- comento cabizbaja la sustituta.

-Pero aquí estoy yo, dime que necesitas- lo dijo solo para levantarle un poco el ánimo a la chica que claramente la estaba pasando peor de lo que demostraba.

-Quería que me enseñara un poco de esos trucos Shinigamis-

-¿Trucos Shinigamis?- Pregunto divertida, pues ya tenía una idea de a que se refería la estudiante y nunca nadie se había referido así a esas habilidades.

-Si el… como es que lo llama Rukia- chasqueo sus dedos –Kido, si quiero aprender un poco de eso-

-Bueno dudo que eso sea posible, para empezar tu poder es prestado y segundo no eres parte del Seireitei-

-Me lo dice la fugitiva-

-Jajaja buen punto niña, pero no creo que estés lista para algo como eso, se necesitan años de práctica-

-Pruébame-

-Oooo así que crees poder-

-Estoy segura-

-Y ¿Por qué el repentino interés?-

-Porque no sé qué será de mi cuando pierda estos poderes y nada me garantiza que estaremos a salvo de los Shinigamis, después de todo ya ha pasado casi un mes y Rukia no muestra señales de recuperar sus poderes-

-Entonces quieres aprender a pelear contra Shinigamis-

-Quiero aprender a defenderme, ninguno podría haber salvado a Ichigo o sus hermanas de los Hollows y de lo poco que he escuchado de la SA no parecen personas razonables, suenan más como el tipo de personas que prefieren deshacerse de los cabos sueltos-

-No podría estar más de acuerdo-

-…-

-Y bien ¿Pasas o no?- pregunto haciéndose a un lado para dejarla pasar.

Tatsuki sonrió en respuesta, entro a la tienda siguiendo a Yuroichi hasta la parte trasera de la tienda, justo al lugar donde las recibieron la última vez que estuvo allí, ya allí Yuroichi se detuvo un momento por lo que Tatsuki solo la imito deteniéndose en el lugar en medio de la pequeña sala.

-Si la SA viene por ti ¿Realmente crees que podrás detenerlos?- le pregunto Yuroichi a la estudiante con total seriedad en su tono de voz, pero sin voltearse para verla en ningún momento.

-Por supuesto que no, me superaran en fuerza y aun si me volviera más fuerte que todos ellos en algún momento me vería abrumada por los números-

-Entonces ¿Por qué quieres aprender más sabiendo que vas a perder?-

-No voy a dejar que me maten solo porque si, además si ellos me ven como una verdadera amenaza ni siquiera pensaran que otros sabían sobre ellos, sería la única forma de proteger a los que nos conocen-

-Incluso nosotros, unos fugitivos-

-Nos salvaste cuando aún no teníamos nada que ver en esta lucha, luego nos ayudaron cuando solo debían mirar hacia otra parte y dejar que todo fluyera naturalmente, así que sea cual sea la razón por la que se fueron de la SA no creo que sea realmente un crimen, aun si no me lo dicen jamás, apostaría sin dudarlo que solo trataban de ayudar-

-Eres extrañamente optimista- comento de forma nostálgica antes de voltearse para verla a los ojos con su expresión alegre de siempre.

-¿Qué fue de la chica desconfiada que salve de un Hollow hace solo unos días?-

-Está tratando de darle otra oportunidad a la gente-

Yuroichi no dijo nada en respuesta, solo siguió adentrándose un poco más en la casa, para luego agacharse y abrir una trampilla oculta en el suelo de otra habitación de la casa.

-Vamos entonces- y con eso dicho Yuroichi salto al agujero en el suelo dejándose caer al lugar.

Tatsuki sorprendida por la acción se movió rápidamente para ver el agujero en el suelo y no pudo hacer otra cosa más que abrir los ojos sorprendida, pues el espacio debajo de la casa era inmenso, ni siquiera podía imaginar un número aproximado para las dimensiones del sitio, pero lo que realmente la dejo sin palabras era que desde donde estaba hasta el suelo del lugar habían varias decenas de metros en vertical y Yuroichi solo se había arrojado allí como si nada, lo cual la dejo preguntándose si la mujer estaba en su forma espiritual o si estaba usando un Gigai con alguna mejora en cuanto a resistencia física se trata.

Pero no le dio muchas más vueltas al asunto y solo se acomodó para descender rápidamente por la escalera que unía la casa con ese espacio.

-¿Por qué no bajaste en tu forma espiritual?- le pregunto divertida después de que Tatsuki pusiera sus pies en el suelo luego de unos minutos en la escalera.

-¿A? ¡A si esa era la otra cosa! de casualidad ¿No tendrán otra de esas AM que me dieron? porque la que tengo es… bueno un hombre y no creo que sea una buena idea volverle a dejar mi cuerpo-

-No me digas que…- comenzó preocupada.

-No, no hizo nada, pero sin saber cuánto tiempo más seguiré con esto sería bueno tener otras alternativas-

-Bueno lo siento mucho pero eso si vas a tener que pedírselo directamente a Urahara, aunque si quieres te puedo prestar algo que te ayude a salir de tu cuerpo físico mientras tanto-

-Eso sería perfecto-

-Excelente-

Antes de darse cuenta Tatsuki estaba retrocediendo mientras veía su cuerpo caer de frente y sin gracia al suelo, pero antes de hacer nada o que este tocase el suelo fue tomado por la morena desde los hombros y en un parpadeo ambas desaparecieron de su vista.

Preocupada e impresionada Tatsuki siguió el sonido que escucho a su lado y vio su cuerpo sentado en el suelo con la espalda apoyada en la escalera y el mismo sonido la hizo girarse para encontrar a Yuroichi de pie en el lugar en el que estaba anteriormente como si nada hubiera pasado.

-¿C-cómo?- Tatsuki ni siquiera podía terminar de formular la simple pregunta que la preocupaba después de ver eso.

"¿Cómo es posible que sea tan rápida?" no la vio moverse para sacar su alma de su cuerpo, no la vio colocar delicadamente su cuerpo físico en el suelo en una posición cómoda, ni mucho menos regresar al lugar en el que estaba, si estuvieran en un combate a muerte Yuroichi la podría haber desmembrado y no se daría cuenta de ello sino hasta el momento en que cuerpo tocara el suelo, eso era sencillamente algo aterrador.

-Escuadrón 2, yo era su capitana, en términos simples es un escuadrón Shinigami lleno de ninjas, así que la velocidad es uno de mis atributos- Comento arrogantemente.

-Pero no estás aquí por eso ¿Verdad?- le extendió la mano dándole una pequeña venda con unos Kanjis que Tatsuki simplemente no comprendía, aun así la sustituta tomo las vendas en sus manos sin pensarlo.

-Si tocas tu estomago con eso tu alma saldrá de tu cuerpo, solo recuerda lo que te dijo Urahara y no estés más de un día fuera de él-

Tatsuki se limitó a sentir en respuesta.

-Entonces ¿Empezamos?-


El Abismo

Estaba acostada, le dolía la cabeza, sentía un ligero cosquilleo en el cuerpo, su cuerpo se sentía un poco caliente, el suelo debajo de ella se sentía ligeramente desnivelado pero extrañamente suave, trato de abrir sus ojos sin cambiar su posición, pero tan pronto como lo hizo los cerró por el fuerte destello que llego a su vista.

Con un gemido molesto se sentó en donde sea que estuviera frotándose los ojos por inercia, mientras que concentraba un poco de su energía en su cabeza para tratar de deshacerse del ligero pero molesto dolor que tenía.

El daño no debía ser muy grave ya que le tomo solo unos segundos curarse, tan pronto como se deshizo de eso abrió los ojos, esta vez con más cuidado para adaptarse a la luz.

-O- fue todo lo que salió de sus labios al ver la interminable llanura frente a ella llena de grama, bajo un cielo soleado y con una agradable brisa.

-¿Disfrutando la vista?-

La voz desconocida la saco de su ensueño y la regreso de golpe a la realidad, recordó todo, las dos Arrancar desconocidas que encontró, lucho contra una de ellas, ella usaba electricidad en sus ataques y antes de poder intentar liberar su Zanpakuto una fuerte presión espiritual la abrumo cortándole la respiración presionándola hasta el punto de la inconsciencia.

Quien quiera que lo hubiera hecho era lo suficientemente fuerte como para matarla solo con su energía residual y tenía suficiente habilidad como para saber detenerse justo cuando ella quedara inconsciente.

Por eso ella se puso de pie rápidamente colocándose en guardia, pero para su vergüenza en vez de terminar en guardia o al menos de pie, termino tropezándose torpemente al enredar sus pies con la sabana debajo de ella, logrando caer al suelo.

-¡Jajaja!- la risa de 2 chicas la hizo sonrojarse avergonzada.

Se desenredo de la sabana como pudo y se colocó de pie esta vez sin errores, en guardia dispuesta a defenderse.

Por desgracia ahora que estaba de pie noto 2 grandes problemas: el primero era que no tenía su Zanpakuto, por lo que no podría liberar y el segundo, tal y como sospechaba las mismas chicas de antes estaban allí frente a ella, riéndose de ella por su pequeño accidente.

-¿Quiénes son ustedes? ¿Qué quieren de mí? ¿Dónde está mi Zanpakuto?-

-Ya despertaste, me tenías preocupado, por un momento pensé que me había pasado- dijo una nueva voz detrás de ella.

Ya cuando pensaba que todo estaba mal ahora no había hecho más que empeorar, pues al ver al nuevo individuo llegar, logro ver que era un joven Arrancar de cabello naranja, el que se viera tan humano hablaba de su excelente evolución, el Reiatsu que podía detectar en él no era un problema o no lo seria si no fuera tan buena analizando a los demás, este hombre estaba controlando su poder para que no se desbordara, lo estaba suprimiendo hasta el punto en el que debería ser molesto para el mismo y eso solo significaba una cosa.

-Tú eres el que me dejo inconsciente-

-Sí, perdón por eso, pero no quería arriesgarme a que lastimaras a Yin, además que así no tendría que atacarte tampoco-

Si la Arrancar de las noches estaba atemorizada antes por su situación, ahora estaba extrañada, después de todo este Arrancar desconocido que claramente estaba al nivel de uno de los Espada de los rangos más altos se estaba disculpando con ella, una Arrancar tan débil que era considerada desechable, y la forma tan casual en la que se rascaba la cabeza mientras se disculpaba con ella, dándole esa mirada tan inocente la hacía pensar que estaba siendo honesto con esa disculpa.

-No tiene que disculparse con ella, después de todo aún no sabemos sus intenciones-

-Yan ya te dije que no necesitas ser tan formal conmigo-

-Lo siento, pero como le dije antes así me siento más cómoda-

-Bueno, entonces señorita ya que estamos aquí que le parece si nos presentamos-

-…-

-Ellas son Yin, Yan y yo soy Ichigo- le dijo amablemente –Y ¿Tú eres?-

-…Laura- respondió luego de un momento de duda.

-Laura, excelente, bueno es un placer conocerte, entonces si no te molesta, podrías hablarme sobre esa tal las Noches y Aizen porque no es la primera vez que los oigo-

-En serio, ustedes son Arrancar, me atraparon en el desierto no muy lejos de los límites del Bosque Menos así que deberían saberlo, dudo que haya un solo Hollow bajo la Noche Eterna que no conozca esos nombres-

-Bueno felicidades estás viendo a tres de ellos-

-Tres que están perdiendo la paciencia contigo- Le recalco Yan.

-Ey vamos chicas cálmense, no pasa nada, mira Laura, con todo respeto somos algo nuevos y por nuestra… como decirlo amablemente… por nuestras prisas no hemos tenido mucho tiempo para socializar así que realmente no tenemos idea de lo que hablas-

-Bueno no es como si tuviera otra opción verdad-

-No, no la tienes- le afirmo la pelirroja.

-Yan- regaño Ichigo.

-Estoy siendo amable-

-Ash, solo continúa, ella es así- Demando Yin, conociendo perfectamente el volátil temperamento de su hermana.

-…Hace varias décadas un Shinigami apareció en HM o mejor dicho se hizo notar en HM porque aparentemente llevaba aún más tiempo aquí del que todos creen-

-Este Shinigami era Aizen-sama, pero él no era como el resto de los de su especie, él era… él es un monstruo por decirlo amablemente- se corrigió.

-…- todos mantuvieron silencio, ansiosos por saber más.

-Cuando se presentó aquí con ese manto de Capitán parecía débil, pero estaba muy por encima del poder de cualquier Vasto Lorde en HM, con su poder probablemente podría diezmar zonas enteras en HM, pero él no lo hizo, por el contrario lo que hizo fue reunir Hollows a su causa, solo Vasto Lordes y Adjuchas poderosos, solo tomaba a alguien de un nivel inferior si este mostraba habilidades únicas-

-Trajo algo con él, él lo llama Hogyoku, según lo cuenta es un objeto que cumple los deseos de su portador, pero hasta ahora solo lo ha usado para una sola cosa, la evolución-

-Con ese objeto es capaz de transformar a cualquier Hollow de cualquier nivel evolutivo en un Arrancar, la única desventaja es que no todos tienen la misma cantidad de poder, a todos los que se unen a su causa los lleva a "Las Noches" una edificación inmensa que creo en medio de la superficie de las Arenas, a los Arrancar más poderosos los vuelve líderes y les otorga el título de Espadas, los siervos y guardianes de las espadas son llamadas fracciones, a cada Arrancar dentro de las Noches se le mide su nivel de poder y se le otorga un número, las Espadas poseen números del 0 al 10, las Ex espada se les agrega un numero extra para pasar a ser "tres cifras" y el resto solo son…- La chica dudo un momento antes de corregirse -Somos "Números" mientras mayor es tu número menor es tu importancia dentro de las Noches- Esto último lo dijo avergonzada, cosa que les confirmo a los tres habitantes del Abismo que Las Noches no era un lugar muy amable con los débiles.

-…-

-…-

Después de un momento de silencio Ichigo no pudo evitar hacerle una pregunta, pues le parecía extraño el comportamiento de Laura.

-Estas siendo extrañamente comunicativa, pensé que sería más difícil sacarte una respuesta o al menos una conversación, así que solo puedo preguntar ¿Por qué?-

-Tú eres poderoso, muy poderoso, tanto que ni siquiera puedo imaginar una medida-

-…- Él sabía que lo era, pero no se sentía cómodo afirmándolo arrogantemente.

-Si vienes conmigo a Las Noches Aizen - sama te recibirá con los brazos abiertos, con tu poder serás una espada tal vez incluso la 0-

-Gracias, pero no estoy interesado-

-P-pero…- lo que fuese a decir la mano levantada de Ichigo pidiendo silencio la detuvo, después de todo hasta ahora él parecía una persona razonable, pero preferiría no tentar a la suerte averiguando si solo era un acto al desafiar una orden suya.

-Dijiste que ese tal Aizen está reuniendo Arrancar en Las Noches, pero no me has dicho para que, después de todo es un Shinigami, debe haber una razón para reunir un ejército en "territorio enemigo"-

-…Nadie está seguro del porqué, él no es exactamente alguien comunicativo, es un hombre muy listo, poderoso y desconfiado, todo lo que podemos hacer es sacar suposiciones sobre sus motivos-

-Cuando hizo su aparición más publica, solo dijo que mataría al Rey Espíritu, aun así hay otros a los que les ha dicho que destruiría la jerarquía Shinigami, algunos incluso escucharon que había pasado la era de los Shinigamis este era el momento de los híbridos-

-Pero como saber cuál es verdad, tal vez todas, quizás ninguna- Continuo analógicamente la chica de las Noches.

-Aun así me pides que me una a él como uno más de sus súbditos-

-Es lo único que podemos hacer, no somos nada más que insectos en comparación con él, ese Shinigami está por encima del potencial de cualquier criatura-

-¿Sabes dónde estás?- Yin interrumpió la conversación por primera vez.

Laura dudo por un momento, pero al final respondió.

-… Bueno por las casi imperceptibles líneas en los bordes del "Cielo" puedo asumir que estoy encerrada en una sala de simulación inmensa, lo cual no es tan sorprendente ya que dentro del domo de las Noches también hay uno, lo que me extraña son esos edificios al final del camino, sin importar cuanto los vea no puedo enfocarme bien en ellos, además de que tanto ellos como los bordes de este sitio se sienten fluctuar extrañamente como si hubiera alguna clase de distorsión espacial en el ambiente-

-Que perceptiva, segura que no eres una Espada- pregunto sarcásticamente Yan.

-Pfft a esos imbéciles solo les interesa el poder no la inteligencia, sino fuera por eso yo tendría el puesto de Szayel-

-¿Szayel?-

Esa pregunta la hizo darse cuenta de que soltó más de la cuenta.

-¡Mierda! no dije nada-

-… P…-

-Y-ya respondí a si se dónde estoy, solo puedo suponer que tienen una edificación aquí en HM porque el ambiente está cargado de partículas espirituales, honestamente debo felicitarlos por ocultarla tan bien, ya que Aizen - sama mantiene bien vigilado HM en busca de nuevos súbditos-

-Tercer Abismo- Laura se quedó observando a Ichigo –Ese es el nombre de este lugar-

Yin y Yan levantaron sus manos mostrándole el tatuaje en ellas a la chica.

-Esta es la marca de la guardia, aunque los Hollows nos apodaron las Cuervas y siendo sincera le tome cariño al apodo-

-¿Guardia? ¿Guardias de qué?-

Esta vez Ichigo fue el siguiente en mostrarle su marca.

-Del Rey- respondieron las hermanas al unísono.

-¿Rey? ¿Del Abismo?- las chicas sonrieron divertidas e Ichigo lo hizo avergonzado.

-De Hueco Mundo- Afirmo Yin con orgullo.

Laura solo la observo sorprendida e incrédula.

-HM en serio, eso no existe, ni siquiera Aizen – sama es tan arrogante como para darse ese título, sin ofender claro-

-No es ofensa y yo tampoco elegí tomarlo, simplemente fui elegido y no, no fue ningún Dios o Rey espiritual, al parecer este lugar es capaz de otorgarle títulos a los Arrancar en HM-

-Esperas que crea eso-

-Bueno tienes una fortaleza flotante hecha de Hollows así que si-

-Pero eso no es parte de una conciencia artificial o lo que sea que piensen, es solo un hecho físico que los Hollows son capaces de unirse entre sí para nutrirse de una forma más eficiente de lo que lo harían normalmente al devorarse entre sí, yo solo aproveche su único fallo y es que al unirse de forma incorrecta, sí se fusionan pero solo de forma parcial, eso conlleva a que la zona en la que se mezclaron comienze a petrificarse y esa petrificación se extiende como una plaga por el cuerpo de ambos-

-Es verdad que su poder logra crecer mientras que su piel se vuelve aún más sólida que el Sekiseki con el tiempo, pero al terminar el proceso los involucrados terminan convertidos en una roca sólida que emite decenas de veces más Reiryoku del que cualquiera de los 2 tenía y este puede ser utilizado como alimento para el resto de la manada, hasta que solo dejan el necesario para que la roca no termine pulverizándose por falta de enlaces espirituales, que por cierto también son increíblemente densos-

-Yo no sabía eso- comento Yin casualmente volteando a ver a su hermana que solo se encogió de hombros en respuesta.

-Eres una mujer muy inteligente ¿Verdad?- Comento Ichigo.

-Es mi mayor virtud- Afirmo arrogantemente.

-Obviamente la humildad no está en la lista- El comentario de Yan hizo sonrojar a la mujer.

-Una tiene que estar orgullosa de sus propias destrezas-

-Pero los demás no lo están ¿O me equivoco?- Pregunto Yin, más que segura de la respuesta.

-…-

-Dijiste que no apreciaban tu inteligencia, pero yo no estoy de acuerdo con eso- Ese comentario llamo la atención de la mujer.

-Si te soy sincero no te veo como una enemiga y no lo digo por tu poder, lo digo porque eres una mujer inteligente, por lo que no eliges pelear solo por diversión, lo haces por un motivo, no tengo idea del porque elegiste luchar contra Yin, pero te puedo asegurar que aquí tu inteligencia es mucho más útil que en esa tal las Noches-

-Si me quedo seré una traidora-

-Pero serás apreciada, dime ¿Qué serás allá si vuelves?-

-Nada- respondió sin poder ocultar lo decaída que se sentía al responder con tanta sinceridad a 3 desconocidos.

-Entonces ¿Por qué?-

-Porque me mataran, la traición y la desobediencia no son admitidas allí-

-Aquí somos más comprensivos, después de todo pudiste ver que Yin y Yan son más que libres de actuar a su antojo-

-Y cuando me descubran-

-Lidiaremos con las Espadas y Aizen si tratan de tocar a uno de los nuestros-

-Ustedes no entienden, no pueden vencer a Aizen, incluso si pudieran siquiera igualar su poder en el instante en el que libere su Shikai todos estaremos muertos-

-En serio ¿Qué clase de poder tiene?-

-Es una Zanpakuto ilusoria, pero sus ilusiones afectan todos los sentidos-

-Entonces tendremos que prepararnos para enfrentar esa habilidad-

-¿Por qué están tan interesados en mí?- Si el movimiento que hizo para cubrir sus atributos fue en broma o no, a todos les pareció muy divertido.

-Jajaja, tranquila, no somos esa clase de monstruos-

-Y ¿de qué clase son?-

-La clase que protege a los que les importan-

-Y para responder a tu pregunta, como dije antes, sería bueno tener a una mujer tan inteligente de nuestro lado, hasta ahora pareces una buena persona y no voy a dejar que alguien así no tenga un buen lugar para quedarse, además que le prometí a mi antecesor que buscaría más Arrancar para poblar el Abismo y por ultimo…- La observo con determinación antes de continuar.

-Hay algo que necesito y tal vez tu podrías ayudarme con eso-


Karakura

Sótano de Urahara

-(tos) Mierda ni siquiera pue…- la pobre Tatsuki ni quiera podía terminar de quejarse antes de rodar a un lado para esquivar una de las dagas que le arrojo Yuroichi.

-Vamos niña ¿Qué paso con la emoción de antes? ¿No que querías aprender a pelear?- le pregunto divertida la morena a varios metros de ella mientras extendía rápidamente su pierna izquierda para que dé entre los calentadores en su pantorrilla saliera velozmente otra daga.

Por eso Tatsuki volvió a moverse a un lado, pero ya cansada de repetir la misma rutina comenzó a correr en círculos alrededor de la Excapitana.

-Yo solo te pedí que me enseñaras algunos trucos ¡No que intentaras matarme!-

-Exacto, pero como tú misma dijiste- Arrojo otra daga de su pantorrilla derecha, por lo que Tatsuki dejo de correr por un momento, para dar un salto hacia atrás y así la daga terminara clavada en el suelo antes de continuar corriendo en círculos.

-Lo haces para defenderte si los Shinigamis vienen a atacarte, no me digas que piensas que te dejaran pararte tranquilamente para hacer el canto completo o que se quedaran de pie en su lugar para que tus ataques les den de lleno ¡Esto no es un RPG!-

Dos dagas más volaron hacia Tatsuki, se agacho para que una le pasara por encima y con su mano derecha ladeo ligeramente su espada aun envainada para que el mango de esta desviara el otro, todo manteniendo perfectamente el ritmo.

-¡Por supuesto que no! Pero al menos deberías dejarme aprender a hacer los Kido antes de aprender a usarlos en medio de un combate-

-Si eso es lo que quieres solo tienes que morirte y entrar a la academia, porque yo prefiero que los demás trabajen bajo presión, que puede ser más educativo que la vida real-

Otra daga volo en su dirección y sorprendentemente Tatsuki esta vez acelero un poco para que esta le pasara de largo, eso hizo sonreír a Yuroichi, porque significaba que la chica se estaba conteniendo.

Emocionada, Yuroichi aun estática en el mismo sitio comenzó a dar patadas al aire, con cada patada salía de sus pantorrillas una daga en dirección a Tatsuki o al lugar en el que estaría después de esquivarla.

Sin decepcionarla en absoluto Tatsuki repitió la acción anterior y acelero el ritmo, solo que a diferencia de antes Yuroichi también lo hizo, para un principiante Tatsuki solo sería una imagen residual y distorsionada en el aire, pero para Yuroichi, los 3 segundos que tardo la expresión seria de Tatsuki en cambiar a una de molestia y frustración, pasaron en cámara lenta, hasta el punto en que logro marcar aún más la alegría en la sonrisa ensanchada que tenía al frustrar a una estudiante.

Como extrañaba esto fue el fugaz pensamiento que paso por la mente de Yuroichi.

Pero lo que hizo realmente feliz a Yuroichi, fue que repentinamente tuvo que cambiar la dirección de una de sus patadas para golpear esa pequeña masa de aire denso que salió disparada hacia ella por parte de la sustituta, sustituta que tenía su mano izquierda extendida en su dirección.

Ahora que por fin los ataques de la morena se detuvieron Tatsuki pudo detenerse donde estaba e inclinarse, para soltar una serie de respiraciones pesadas, pues estaba más cansada que nunca, por primera vez se cansó estando en forma Shinigami.

-Nada mal niña, con una mano y sin canto, y tu desconfiando de mis métodos de entrenamiento-

-Estás loca- Se quejó entre jadeos.

-Pero está loca te enseño el Kido número uno en menos de una hora, siéntete orgullosa de ti misma, hay Shinigamis que tardan meses en aprender si quiera a hacer cantos adecuadamente y esquivar mis ataques así, si aún fuera Capitana con gusto te agregaría a mi escuadrón sin importar el nivel de tus estudios-

-Si supongo que sí, acomodar el Reiryoku no es tan difícil como parecía, aunque no creo que cuente mucho eso de esquivar, esa no era tu velocidad real-

-Por eso te dije que es mejor bajo presión y no te sientas mal por no ir con todo contra ti, a la velocidad que use solo un cuarto o tal vez quinto teniente podría haber esquivado de la misma forma que tú lo hiciste, así que siente orgullosa-

-O sea que me trataste muy por encima del nivel que debería tener- Se quejó.

-No te trate al nivel que mostrabas, cada vez que acelerabas yo también lo hacía, no puedes mejorar si no vas hasta el límite-

-Suenas como Yami-

-¿Yami?-

-No es nadie- Dijo avergonzada de confesar sin querer una de sus aficiones -¿Entonces seguimos?-

-No dejémoslo así por hoy, necesitas descansar, además que ahora que sabes usarlo solo tienes que seguir practicándolo-

-Pero quiero aprender los demás- se quejó acercándose a la Shinigami, pero solo al dar el primer paso sintió como sus fuerzas la abandonaron de golpe logrando que terminara arrodillada en el suelo.

-Te lo dije necesitas descansar, cuando no usas correctamente un Kido pasan varias cosas, el Kido pierde fuerza, se sobrecarga porque si tiene un límite, pero este viene definido únicamente por el poder del usuario, también el usuario lo quiera o no va a liberar Reiryoku extra, ese Reiryoku residual depende del control y la experiencia que tenga el usuario en estas artes, que en tu caso es nula, por lo que desperdiciaste un montón de energía que emano de tu cuerpo junto con el Kido, pero como toda arte espiritual no sentiste los daños, sino hasta que todo se detuvo-

-Tu hechizo también se sobrecargo, pero te las arreglaste para que no te explotara encima presurizándolo, por tu inexperiencia en esto solo puedo decir que tienes un gran instinto para esto, ya que de otra forma tendrías que haber pasado meses practicando, para poder aplicar ese salvoconducto en medio de la lucha, aun si esa es la razón por la que te quedaste casi sin fuerzas-

-Esa es mucha información-

-¿Tú crees? Umm lo siento no estoy hecha para esto ¿Cómo decirlo? Creo que lo que te puedo decir es que practiques hasta que puedas soltar uno con la cantidad justa de Reiryoku, para que no se debilite o sobrecargue-

-Si lo haces muy débil se desvanecerá a los pocos metros o centímetros de ti y si lo sobrecargas te explotara en la cara-

-El cansancio que tienes ahora se da por ambas razones, ya que consciente o en tu caso subconscientemente, tratas de estabilizarlo aun cuando el daño ya está hecho, ya que si lo haces más débil terminas cargándolo aún más en el aire mientras se aleja de ti eso te desgasta espiritualmente y si es muy fuerte trataras de comprimirlo en otro campo de energía que se deteriora rápidamente, por lo que terminas creando un campo sobre otro-

-Oh- fue todo lo que la sustituta pudo decir en respuesta mientras entraba nuevamente a su cuerpo.

Tan pronto como estuvo de vuelta en él se levantó con un poco de dificultad y al ver la escalera que conducía a la tienda solo pudo gemir, porque el cansancio se le había transmitido al cuerpo físico y aun si le dolía admitirlo no se sentía con fuerzas suficientes como para escalar todo eso en estos momentos.

Claro que no tuvo que hacerlo, porque tan pronto como intento quejarse estaba de pie en la sala del hogar.

-De nada- le dijo en broma Yuroichi que obviamente la había subido allí con un Shunpo-

-A si gracias- era todo lo que podía dar como respuesta ya que aún le era difícil aceptar esa velocidad inhumana que demostraba tener la morena.

-No creo que puedas llegar muy lejos aún, quieres un poco de té, creo que Ururu dejo un poco listo, te ofrecería saque pero…-

-Té está bien gracias-

Y así fue como Tatsuki termino pasando la tarde con la Excapitana del escuadrón dos, que hasta el momento seguía sin darle una sola señal de ser una enemiga o una criminal.


Karakura

Detrás de un parque a la orilla del bosque oculta entre unos árboles se encontraba Karin con la espalda apoyada en el tronco de uno de ellos, de espaldas a la ciudad, con la cabeza apoyada en sus piernas y su brazo derecho extendido frente a ella para ver con curiosidad el cuchillo que sostenía en su mano.

-¿Por qué no sales? Yo sé que te vi-

Le pregunto molesta al cuchillo de cocina en su mano como si este fuera a responderle de alguna forma.

-¡Karin!- escucho unos gritos detrás de ella y se apresuró en ocultar el cuchillo en su bolso, que reposaba a su lado ya que acababa de salir del colegio.

En solo unos segundos su hermana salió de entre los matorrales, observando a los alrededores, muy preocupada hasta que su mirada se cruzó con la de ella, logrando que sus ojos se pusieran brillosos, como si fuese a llorar en cualquier momento.

-¡Karin!- grito mientras corría hacia ella.

Asustada por la imagen y el tono, la mencionada se levanta de su lugar colocando sus manos en alto como si hubiera sido atrapada por la policía, cerrando los ojos preparada para recibir un golpe o una reprimenda.

En su lugar solo sintió los brazos de la castaña rodeando su cuerpo, junto con la humedad en su camisa justo debajo del lugar donde Yuzu apoyo su cabeza, eso le dolía más que cualquier golpe que pudiera haber recibido de su parte.

-¡¿Por te fuiste así?! ¡No sabes lo preocupada que estaba cuando me dijeron que te habías ido sin mí! ¡¿Por qué te portas así?!- le pregunto Yuzu entre sollozos.

Lo intento, pero por más que pensara no se venía una sola respuesta coherente a la mente de la pelinegra.

-Karin- esta vez no había tristeza en la voz de Yuzu mientras alejaba su rostro del cuerpo de su hermana.

Al ver la expresión de Yuzu, Karin no pudo evitar estremecerse aterrada, ya que esta mostraba un claro enojo, que aun con las lágrimas y el tono de voz discutible la intimidaba como nadie.

-Lo volviste a traer ¿Verdad?- fue más un regaño que una pregunta o afirmación.

-N-no, p-por supuesto que no- aun si la respuesta que Karin le estaba dando a su hermana fuera cierta el tartamudeo se habría mantenido, porque esa actitud tan seria de parte de la castaña la asustaba anormalmente.

Sin pensarlo 2 veces Yuzu comenzó a palmear el cuerpo de su hermana como si estuviera haciendo un chequeo policial.

-¿Qué haces Yuzu?- le pregunto avergonzada al darse cuenta de la seriedad con la que la estaba tratando.

-Más vale que no te resistas- amenazo la castaña y Karin inteligentemente se mantuvo en silencio mientras la otra continuaba su labor.

"Da más miedo que mama" fue el fugaz pensamiento que tuvo Karin al sentir esa mirada tan potente.

-Umm- fue todo lo que salió de Yuzu al darse cuenta de que Karin estaba "limpia".

-Vez te dije…- comenzó Karin, pero como si fuese el robot de una película apocalíptica, la mirada de YUzu se dirigió lenta y tétricamente a la mochila de Karin en el suelo junto a ella.

Se inclinó para tomarla, pero antes de lograrlo Karin la levanto rápidamente y la apretó fuertemente entre sus brazos.

-¿Qué haces Yuzu?- se quejó por fin la pelinegra.

-No dijiste que no lo trajiste-

-No lo hice-

La castaña extendió su mano solicitando la mochila, a lo que Karin respondió escondiéndola detrás de ella, cosa que hizo a Yuzu entrecerrar los ojos molesta.

-Bueno ¡Sí! ¡Está bien! si lo traje-

-Te dije que lo dejaras en casa-

-Pero es lo único que me queda de él-

-La casa está llena de esas cosas, ya pasamos suficientes problemas Karin, que vamos a hacer si te descubren con un cuchillo en la escuela, como crees que se sentirá papá, como crees que me sentiré yo si te lleva la policía o peor…- la castaña ni siquiera se atrevió a terminar la última frase, porque era esa remota posibilidad la que realmente la atormentaba.

-No voy a pelear contra Hollows-

-¡¿No?!- La ira en esa simple palabra hizo retroceder a Karin.

-¡Y para que lo llevas!- Otro paso hacia atrás al ver a Yuzu acercársele enfurecida.

-¡Crees que soy estúpida!- Un paso más de Yuzu uno en retroceso para Karin.

-¡Puedes defenderte perfectamente de chicos de secundaria!- La sensación del tronco del árbol chocando contra su espalda le dijo a Karin que no había a donde huir.

-¡Solo lo llevas para matar Hollows! ¡No eres una Shinigami! ¡No tienes por qué hacerlo! ¡Ni siquiera tienes que intentarlo! ¡Viste como nos fue en el parque! ¡Cómo les fue a Chad y a ti! Viste lo que le paso a Ichigo-

Con cada frase la voz de Yuzu se iba agrietando más y más, cambiando de iracunda a sollozante, pero no fue sino hasta la última frase que la pobre chica no pudo más y comenzó a llorar.

Karin avergonzada por lo que provoco extendió su mano para tratar de abrazarla, más como muestra de una extraña acción por parte de su hermana, Yuzu golpeo la mano de Karin para alejarla de ella, eso logro que ahora fuera Karin la que llorara silenciosamente.

No por el golpe, eso ni siquiera contaba como uno, fue por la acción, su hermana era la más viva imagen de la amabilidad, el que estuviera tan molesta como para levantarle la mano, la destrozaba por dentro.

-Perdón- susurro Karin cabizbaja, observando el suelo bajo sus pies, porque en estos momentos ni siquiera tenía el valor de ver a Yuzu a los ojos.

-¡No te disculpes!… solo… por favor no salgas con ese cuchillo a la calle, no te metas en problemas, no quiero perder a nadie más, por favor hermana- le suplico entre lágrimas la castaña.

-Está bien Yuzu, por ti- respondió sinceramente aun llorando, antes de darse cuenta Yuzu la estaba abrazando.

No sabían cuánto tiempo pasaron así, pero para cuando las lágrimas se detuvieron ya había anochecido, de alguna forma ambas sabían que un problema entre ellas había desaparecido.

Por desgracia uno nuevo las esperaba en casa, pues hacía ya más de tres horas que debían haber llegado.

De algo que ninguna de las dos se dio cuenta, fue de esa persona que las observaba escondida entre los árboles.