Me duele el pie. Respondió la mujer afirmandose en trunks. Él la cargo hasta uno de los sofás más cercanos y llamó a enfermería.
Espere aquí. El enfermero, no tardará. Dijo observando el pie inflamado.
Gracias.
¿Me puedes explicar esto? Trunks camino hasta la capsula que estaba en el suelo, la regresó al estuche donde la había guardado junto a las que estaban esparcidas por la alfombra, en espera de la explicación de su hijo.
Fue un accidente. Kyo bajo la mirada.
Un accidente. Repitió Trunks. Cruzó sus brazos. Sus acciones siempre eran accidentes, según el niño. Acabas de desobedecerme. Lo regañó decidido a castigarlo.
No papi. Tenía el estuche de cápsulas y lo solté. El pequeño de cinco añitos asomó una lágrima cuando su padre le tomó la mano y lo guió hasta el sillón que tenía en su escritorio.
Te advertí que no las tomaras. Acomodó al niño bocabajo sobre una de sus piernas, el argumento no era suficiente para salvarse del castigo. Con una palmada dio término al discurso más que repetido.
No papi ¡Ay! La mano de trunks era más pesada que la de Mai. A pesar de llevar dos nalgadas, kyo lloraba desconsoladamente.
Plas… Se escuchó la tercera nalgada seguida del quejido y llanto del niño.
No las saqué del estuche, papá. Dijo entre llantos.
Trunks lo giró y sentó en su muslo. Su hijo de inmediato oculto el rostro en el pecho de su padre para seguir llorando por el dolor y el hecho que la asistente haya presenciado la vergonzosa situación.
No vuelvas a desobedecerme. Regañó. La señorita Gloria está accidentada por no hacerme caso.
¿Ves que fue un accidente? Discutió el niño cabizbajo.
Kyo ¿quieres que te gire nuevamente? Advirtió severo
No, papá.
Frente a él estaba su fiel asistente. Con Kyo en sus brazos, se acercó a la mujer. Lamentaba tanto lo ocurrido, no sabía cómo remediarlo. Señorita Gloria, tendrá que descansar para recuperarse.
Hola, Trunks. Dijo Mai entrando al lugar. Desconcertada vio a su esposo arrodillado ante la asistente ¿que estaba asiendo tan cerca de ella y además tocando su pie? Alguna explicación debe tener, se dijo.
Mai, pensé que habías regresado a casa. Respondió sorprendido. Bajó a Kyo de sus brazos y se levantó.
Fui a dejar a Evin y sus amigos al cine. Explicó. Se acercó a su esposo y le dio un beso. ¿Qué le pasó? Preguntó, cuando notó el inflamado tobillo de Gloria.
Tuvo un accidente.
Sí fue un accidente. Murmuró Kyo muy bajito para que no lo escuchara.
Señor. El enfermero está aquí. Se escuchó la voz de la secretaria por el altavoz del teléfono.
Dígale que pase, por favor. Respondió.
Estaré aquí hasta que Evin salga del cine. Habló Mai después que el enfermero llevó a la asistente. Tomó el presupuesto que estaba sobre el escritorio. ¿Necesitas ayuda? Preguntó coqueta.
Sí. Le sonrió.
Continuará…
