Husk suspiro mirando a Vaggie y Niffty decidir el orden de los asistentes en la propuesta, no era que no le interesara porque realmente llegado a ese punto, se sentía ya familiarizado con todos. Sin embargo, no podía seguir sorprendido porque Alastor realmente quisiera dar ese paso.

Desconocía que lo había llevado a dar ese gran paso pero sin lugar a dudas solo esperaba que todo saliera a popa para ellos, tal vez así en un futuro Alastor ya no jodería tanto con él.

—¿En qué piensas? —preguntó Angel haciendo saltar a Husk, quien ni siquiera se había dado cuenta de su presencia—, ¡wou! Así tendrás la mente —rió Angel ante la reacción del gato,

Husk vio a Niffty y Vaggie alejarse en dos direcciones diferentes dejándolo solo con Angel. Entendiendo perfectamente la señal de distraerlo.

—Maldito imbécil, casi me sacas el corazón de un susto —gruño retirando la mano de su pecho, molesto por su propia reacción.

Angel rió divertido.

—Ups, lo siento gatito —se disculpó recargándose en la barra—, ¿y me dirás o tendré que preguntar yo? —inquirio enarcando una ceja.

Husk movió la cola de un lado a otro, bajando un poco sus orejas.

—¿El qué? —preguntó tratando de sonar desinteresado, fallando un poco en el proceso.

—Qué están organizando —obvio sin más, haciendo cada vez más grande su sonrisa.

Al verse en una precaria situación, Husk comenzó a sudar. De arruinarlo seguramente Alastor le iba a decapitar, sin mencionar que Vaggie y Charlie se le echarían encima en caso de que Alastor no lo hiciera primero.

—No se de que hablas, ¿están organizando algo? —pregunto tratando de sonar casual.

Angel ladeo sutilmente la cabeza, frunciendo el ceño.

Llevaba toda la mañana preguntando a todo el mundo que estaba pasando, pero todos le daba la misma respuesta, no tenían idea.

—Mierda —gruñó de pronto sobresaltando un poco a Husk—, esperaba que tu supieras porque de pronto Alastor y Charlie me están enviando —comentó frustrando cruzando un par de brazos.

Angel, gracias por ser un imbécil crédulo

—Podría preguntar, si eso ayudará —dijo restándole importancia, sintiendo como su corazón dejaba de latir con tanta fuerza. Al menos había esquivado la bala por muy poco.

—Sería de mucha ayuda —comento tratando de no sonar molesto—, debo decir que sospecho que es por el cumpleaños de Vaggie —dijo risueño—, como saben que soy malo guardando sorpresas, quizá por eso no me pidieron ayudar.

Husk rió un poco tras escucharlo.

—Bueno, ahí esta tu respuesta —apuntó comenzando a acomodar las copas tras la barra.

—¡Igual me ofende que no me preguntaran! —siguió con el tema, no pudiendo entender porque no le decían.

—Que molesto eres —apuntó Husk sonriendo con malicia.

Ante eso, Angel le levanto el dedo corazón de dos de sus manos.

—Que amargado eres tú —rió Angel recargándose en la barra.

Husk dejo lo que hacía y miró al chico con curiosidad.

—¿Te gusta lo que ves? —preguntó entre risueño y coqueto.

—No comiences —pidió rodando los ojos.

Angel negó sutilmente con la cabeza.

—Oh, vamos, solo juego, si no eres Alastor no me interesas —apuntó recargando el mentón en el dorso de su mano que descansaba sobre la barra.

—Menos mal —comentó con media sonrisa mirando al chico frente a él. De pronto, no podía evitar querer preguntar algo que en su mente llevaba desde que este se había negado a la redención—, Angel, ¿puedo hacerte una pregunta?

Angel le miró curioso y con justa razón, Husk rara vez hacía eso y sin embargo, ahí estaba.

—¿Es sobre porno? En ese campo deberían darme un título universitario —rió por su mala broma, logrando a Husk reír disgustado.

—Más bien es sobre tu relación —aclaro tratando de no pensar en lo que acaba de decir el chico.

—¿Qué tiene? —preguntó con cierta curiosidad.

—¿Han pensado en mudarse o algo por estilo? No es que me importe —aclaró al ver la sonrisa burlona de Angel—, pero realmente tengo esa duda.

Yo y varios mas

—Ahora que lo mencionas, Alastor el otro día hablo sobre mudarse ahora que no voy a redimirme —comento poniendo un dedo en su mentón.

—Bueno, eso tiene sentido —comentó el gato—, y por lo de mudarse, supongo que hablan a su casa, ¿no?

—Supongo —musitó encogiéndose de hombros—, no lo hemos discutido, dado que últimamente parece más ocupado que de costumbre, ¿por qué de pronto esa pregunta gatito?

—Simple curiosidad —dijo restándole importancia.

—Claro —rió Angel sin creerle—, solo no me quieres ver a diario ¿cierto? A puesto que te mueres porque me vaya, bastardo.

—¿Qué comes que adivinas? —rió ahora más abiertamente—, por cierto, ¿que hay del matrimonio? —apenas la pregunta salió de sus labios, se mordió la lengua al darse cuenta de su error. Sin querer por la pregunta que había hecho le pareció natural hacer una sobre matrimonio, sin darse cuenta de que esa era precisamente la que debía evitar.

Angel ante esa pregunta sintió cierto nerviosismo.

—¿Qué hay sobre eso?

Husk se quedó callado un momento, pensado que decir para dejar el tema, pero al ver como Angel le veía, supo que era más peligroso intentar cambiar de conversación.

—¿Lo has pensado? —preguntó dudoso.

—¡Claro! ¿Quién no? —dijo con una gran sonrisa, para inmediatamente bajar la mirada—, pero no creo que eso sea algo que pueda pedir...

—¿A qué te refieres? —quiso saber Husk, visiblemente curioso.

—No creo que Alastor piense alguna vez en matrimonio, si hablamos de mi.

Husk entonces le vió como si le acabara de crecer una segunda cabeza.

—¿Estas jodiendo? —preguntó visiblemente consternado—. Angel, si lo dices por lo que fuiste antes, dudo mucho que a Alastor le importe en lo más mínimo eso —comentó mirándolo detenidamente—, digo, es cierto que eres un idiota y toda esa mierda, pero Alastor si sigue a tu lado, es obvio que quiere quedarse contigo.

—Pero no creo que quiera casarse conmigo —dijo seguro y Husk pudo ver como trato de ocultar lo que eso causaba en él.

Si supieras que el estupido te fue a buscar anillo y terminó ayudándolo tu ex

—Si tu dices —murmuró por lo bajo. Tan pronto como la conversación se callo, Husk se arrepintió un poco por haber preguntado—, como sea, no seas metiche, si ellos quieren ayuda para el cumpleaños de Vaggie, te la pedirán —comento ya dejando el tema anterior.

Angel sonrió ante el intento de Husk por levantarle el ánimo.

—¡Nadie mejor que yo para organizar una fiesta!

Husk sonrió negando con la cabeza.

Solo esperaba que su pequeño desliz no ocasionará una gran avalancha.