CAPITULO 8

"La tentación de Orochi"

-De prisa, deja eso a un lado y siéntate derecha en el zabuton, no te distraigas, necesito que pongas toda tu atención -dijo desplegando sobre la pequeña mesa de madera un enorme y antiguo rollo de papel.

En este venían plasmados diversos textos e imágenes en tinta, y aunque los trazos de la caligrafía eran demasiado ornamentales aun se podía comprender su contenido.

-Ahora que sabes leer y escribir a conciencia, es momento de que te sumerjas en los antiguos textos, el estudio será el complemento de tu entrenamiento y gozara de la misma relevancia que el aspecto físico… Pero de todos los pergaminos que se te concederán, este es el que debes repasar siempre, si es posible aprender de memoria, ya que en el se encuentra la descripción de las reliquias - hizo una pausa y comenzó a desenrollar uno de los lados y girar el otro, en búsqueda de un fragmento específico.

Cuando lo hallo, lo acerco a quien tenia en frente para que pudiera apreciarlo por completo.

-La espada Kusanagi, el espejo de Yata y la Magatama, son las tres reliquias principales, su origen ya lo conoces; ahora debes saber como funcionan cada una de ellas en el interior de sus herederos -continuo - la espada Kusanagi tiene un poder de ataque sorprendente, y si su portador posee una gran fuerza y una enorme voluntad será sumamente efectiva; la Magatama, que no te engañe, también es muy poderosa, no obstante su fuerza es condicionada a la capacidad de concentración de su huésped, aquel que porte esta reliquia debe tener un gran temple y no debe ser abrumado por sus pensamientos; y finalmente, el espejo de Yata de las tres en listadas es la que posee un poder de ataque inferior, sin embargo, a diferencia de las otras dos reliquias ofrece una amplia variedad de habilidades que pueden ser sumamente útiles si son bien aprovechadas, de todas las reliquias, el espejo es la que consume mas energía ya que esta ligada aquella parte de tu ser que no posee forma física… eres portadora de estas tres reliquias en tu interior y sabiendo esto te darás cuenta que la capacidad de cuerpo, de tu mente y tu espíritu deben estar a cierto nivel para poder hacer uso de cada una de ellas, así como también mantener un equilibro entre todas, de lo contrario, seria una catástrofe… -se detuvo para observas las imágenes del pergamino y por un momento su mirada se hizo un tanto melancólica.

Perdida en el lienzo de papel amarillento recobro la conciencia con un suspiro y su semblante regreso a ser estoico, aunque en el fondo le parecía deprimente cargar con semejante información y responsabilidad a alguien tan joven, sabia que era necesario, también para su propia existencia.

-comenzaremos a trabajar con las habilidades del espejo en tu interior, se te otorgaran los conocimientos de las artes marciales de las sacerdotisas del clan Yata, al mismo tiempo que buscaremos el balance con tus otras partes. Esta será la lección mas importante, y será el pilar de tu desarrollo. ¿Lo comprendes?.

-Sí, Maki-sama - acento una muy pequeña Kaoru con semblante de determinación.

-¿que es esta pesadez que siento en el corazón?… hace que me duela al respirar, es como si hubiera algo adentro, pero al mismo tiempo nada…

Kyo llevaba días sin poner un pie en la escuela y a su casa solo aparecía cuando ya todos estaban dormidos, su semblante se hacia mas sombrío con el paso de los días, vagaba por las calles como si no tuviera un rumbo definido ni un objetivo real.

Su mente estaba plagada de diversos pensamientos e imágenes la mayoría con hechos acontecidos de un breve tiempo atrás, hechos que habían golpeado su orgullo.

-¡deberíamos ir a visitar a Kyo! - Propuso Athena -¡tal vez así podamos animarlo entre todos!

-¡me parece una gran idea! -exclamo Shingo

-¿que dices Yuki-chan?, ¿te unes a nosotros?

-no, no lo creo, ademas, hoy quede con Maeta - comento guardando con toda tranquilidad sus libros en el interior de su maletín.

-¡¿de verdad vas a salir con ese sujeto?!

-iré para aclarar las cosas con él y decirle que solo seamos amigos.

-de acuerdo, pero si cambias de parecer te esperaremos en el dojo Kusanagi- le dijo Asamiya.

Yuki solo sonrío de vuelta para disimular su semblante.

-honestamente no quiero ver a Kyo, ni siquiera ha sido capaz de disculparse, el solo ha desaparecido sin importarle nada, tampoco le ha importado que vaya con Maeta al centro, ¿a caso no me quieres Kyo?… -cavilaba - extraño los días en los cuales nuestras vidas eran ordinarias, pero… -como una ráfaga cruzo por su cabeza la imagen de ambos Yagami, ¿por que no nos pueden dejar en paz?…

Kaoru caminaba por la calle jugando con el Gameboy de Takeo, hacia días que lo tenia y no había llegado ni al tercer nivel del juego.

-¡este maldito juego!, ¡¿por que se resiste a mis habilidades?! - exclamaba mientras llegaba a la parada de autobuses para tomar asiento.

Una vez ahí, saco de su mochila una bola de arroz que comía mientras aun luchaba con el videojuego que tenia su concentración.

-¿no me invitas? - pronuncio una hermosa y varonil voz proveniente de la parte posterior.

Acto seguido un apuesto rostro apareció por sobre su hombro.

-¡Beni-sama! -exclamo con asombro y un tanto de alegria.

-hola linda, ¿como haz estado?

Kaoru se dio la vuelta para saludar al rubio.

-haz crecido, y no solo de alto -dijo mirándola con detenimiento, ella no se dio cuenta a que se refería.

-creí que estabas en America.

-llegue hace un par de días, dime, ¿como va todo por aquí?

-bueno, esa es una pregunta difícil de responder, solo digamos que las cosas están algo… complicadas.

-¿complicadas?, ¿como?, ¿a caso Kyo sigue siendo un tonto?

-Kyo siempre será un tonto, pero me temo que ahora esta pasando por una situación turbia, desde el torneo pasado se volvió tan arrogante que esto ha mermado su espíritu de pelea, ocasionando que no pueda sostener un combate.

-¡¿que rayos?! -pronuncio el modelo con un semblante de desconcierto.

-y peor aun, me temo que Orochi podría estar corrompiendo su debilitada esencia…

-oye linda, no entiendo muy bien eso de Orochi - froto sus dedos sobre su frente - ¿pondrías explicármelo?, quizás así pueda ser de ayuda.

La pelirroja observo al rubio dudando un por un instante.

-de acuerdo, pero es algo extenso.

-¿que tanto podría ser? -dijo el otro con una sonrisa.

-todo comienza con una batalla de hace 1800 años…

Benimaru y la chica caminaron por un rato mientras conversaban y terminaron la platica en un café elegido por el dandy.

-¡wow!, todo eso es algo… complicado.

La otra acento mientras le daba un sorbo a su taza de té.

-no imaginaba que algo así estaba detrás de todo esto, ahora comprendo porque Kyo es tan fuerte.

-en realidad, su fuerza no proviene completamente de su reliquia, es su voluntad como peleador lo que acrecienta el poder dentro de él.

-y dime, ¿cual es tu papel en todo esto?, cuando estuvimos cara a cara con Rugal demostraste unas habilidades muy interesantes - comento mientras agitaba la pequeña cuchara que estaba sumergida en el café.

Kaoru respiro profundamente y dirigió la vista a la calle atreves del cristal, había omito todos los detalles sobre su naturaleza.

-tiempo después de que Orochi fuese sellado y el Dios Susanoo regresara a la corte celestial, los tres Dioses principales enviaron una profecía que habla acerca de la contra parte de Orochi, otro Dios que habita en el cuerpo de quien posee la sangre de los tres clanes y por ende, las tres reliquias -dijo en voz baja con la mirada seria - aquel que hospeda a ese ser… soy yo.

Benimaru levanto ambas cejas y abrió los ojos por completo.

- algún día, ese espíritu que duerme en mi emergerá para contender contra Orochi … sin embargo mi cuerpo y mi mente aun no son suficientes.

Su acompañante se quedo mudo por unos instantes antes de responder

-no se si te diste cuenta, pero lo haz dicho con tristeza, me suena a que, no estas muy feliz con tu destino, ¿no es así?

-es… miedo… tengo miedo de lo que suceda cuando ese día llegue- sus ojos bajaron y de nuevo sostenía el dije de la luna en sus manos -no tengo idea de como sea este espíritu, si sea bueno o malo…

-¿no se supone que es un Dios?

-Orochi también lo es, y aun así quiere erradicar a la humanidad; ademas, es posible que la esencia de Kaoru desaparezca si son los deseos de aquel ser.

Los dos guardaron silencio por un momento.

-en ese caso debes continuar entrenando, solo así la esencia de mi linda amiga será la que este por sobre todas esas cosas.

Ella miro fijamente a Benimaru que le ofrecía un semblante de confianza y después sonrío.

-realmente deseo que así sea.

Ambos se despidieron en la puerta del local, no sin antes pedirle al apuesto peleador discreción respecto al tema, y luego la joven Yagami se encamino al dojo Kusanagi para hablar nuevamente con el sensei.

-¿se fue? - dijo la pelirroja a la esposa del maestro quien la había recibido pasando el agarikamachi.

-seguía con esa idea de hacer algo para ayudar a Kyo, sin embargo, ¡conociendo a ese viejo testarudo, probablemente arme un alboroto! - le comento Shizuka preocupada.

-ya veo.

-Kaoru, ¿podrías ayudarme a que no se meta en problemas y traerlo de vuelta a casa?

La chica deslizo su fría mirada hacia la puerta, imaginando lo que Saisyu podría estar haciendo.

Athena, Kensou y Shingo se dirigieron a casa de de los Kusanagi después de las clases, los tres irradiaban entusiasmo y alegría, mientras discutían las propuestas que le harían a su amigo para elevar su animo.

-¡estoy segura que Kyo se pondrá muy contento cuando lleguemos ahí! -dijo la Idol

-¡debimos comprar algo de comer para llevar! -exclamó Kensou, me estoy muriendo de hambre.

-la señora Kusanagi generalmente tiene deliciosos bocadillos preparados todos los días, con suerte podremos probar algunos -comento Shingo

Los chicos continuaron hasta que lograron ver la entrada del dojo a unos metros.

-espero Kusanagi-san se reponga pronto, realmente deseo continuar entrenando, pero mas que nada, deseo verlo pelear de nuevo.

El trio se detuvo de golpe al toparse con la pelirroja en la entrada.

-¡Kaoru-chan! - la saludo Athena con alegría.

-el no esta aquí - respondió de tajo, su cara era la de un bloque de hielo y sus ojos brillaban como el filo de una espada.

-¿donde ha ido? - pregunto Shingo.

Yagami solo los miro de reojo mientras les daba la espalda al caminar, sin pronunciar una palabra mas.

-¡grosera! - le grito Kensou mientras la veía alejarse.

-¿que haremos?, ¿deberíamos buscarlo? - pregunto el discípulo de Kusanagi

-quizás podamos hablar con su mamá por si tiene alguna información que nos sirva.

Sin darse por vencido el trio ingreso a la propiedad con toda la intención de obtener respuestas.

Iori acababa de salir de la ducha, vistiendo únicamente una toalla alrededor de la cadera, al cruzar la puerta del baño se encontró con Kaoru que estaba dejando su mochila sobre el sillón, ella no se perturbo de verlo así, su mente estaba demasiado enfocada en la situación como para prestarle atención a esa clase de detalle.

-¿que haces aquí a esta hora?, ¿donde esta tu uniforme? - la interrogo sentándose en la cama.

-dejare mis cosas aquí por un rato, la academia esta mas lejos.

-¿a donde vas? - continuo cuestionándola mientras su cabello aun goteaba.

-a poner un ojo en los Kusanagi - respondió con firmeza.

Iori la miro con detenimiento y reconoció su semblante, si lo estaba tomando en serio debía ser importante.

-aguarda, ire contigo.

-bien, esperare afuera.

Yuki estaba llegando al centro comercial y Maeta estaba esperándola en la entrada de este con una flor envuelta en papel transparente.

-Kushinada, luces muy linda -dijo el chico.

-em, si, gracias, es el uniforme de todos los días.

-podemos entrar al cine o si lo prefieres, comer algo.

-gracias, en verdad solo quisiera conversar contigo y aclarar las cosas.

-entonces vayamos a comer - dijo tomándola de la mano.

-¡espera! - lo soltó -Maeta, yo solo vine a decirte que…

-¡pero si es la linda Yuki! -los interrumpió Benimaru aun deambulando por el centro -¡debe ser mi día de suerte, hoy me he encontrado con muchas bellezas!

-¿Kushinada conoces a este sujeto? -la cuestiono su acompañante con el entrecejo arrugado al notar al modelo.

-¡ah, si!, Benimaru, ¿cierto?.

-¡el mismo en persona!

-¡disculpa, ella y yo estamos en una cita! - intervino el otro

-n-no, no es así -argumento Yuki un tanto avergonzada.

El característico ruido de una motocicleta escuchaba acercarse, el corazón de Kushinada latió pensando que se trataba de su novio que había llegado en su rescate.

-¡Kyo! - exclamo con emoción en sus adentros al girarse, pero se había equivocado.

En un instante el jinete motorizado, aquel hombre que venia encapuchado estiro una mano para tomarla de la cintura y arrastrarla con él por la ciudad en el vehículo.

-¡Yuki! - exclamo Benimaru al ver que se la llevaban.

Sin titubear el rubio persiguió al motorizado que iba a una gran velocidad.

-¡bájame!, ¡¿quien eres?! - decía la joven novia de Kusanagi dandole golpes con sus puños sobre la espalda

El otro no le respondía y al notar que era seguido por Nikaido acelero aun mas cubriéndolo con una nube del humo de su escape.

Los dos Yagami habían ubicado rápidamente a Kyo, que permanecía en una banca del parque cerca del centro.

-tiene cara de muerto - comento Iori

-esta derrotado - añadió la chica

La pareja que permanecía oculta de su periferia lo observo con detenimiento por un momento, esperando a las reacciones de este.

-esto es deprimente - continuo Iori -parecen los vestigios de Kusanagi.

Kaoru miro de reojo a Iori.

-¿que esperabas?, él tiene nula experiencia en esto.

-no vine hasta aquí solo para ver - dijo poniendo un pie al frente en dirección a su rival.

Ella no lo detuvo.

Con la mirada al suelo y el sol en su espalda Kyo deslizo su vista hasta el par de zapatos de color negro brillante que se posaron delante de él.

-despierta de una vez Kyo Kusanagi, ¿cuanto tiempo mas vas a hacerme esperar para nuestro enfrentamiento?.

El sonido del crujir de las escasas hojas secas arrastradas por una leve brisa empapo el ambiente mientras el heredero de las llamas carmesí demoro en reaccionar y el primer sonido que emitió fue una risa que iba creciendo.

-Yagami, te estaba esperando…

Kyo levanto la cara hacia el otro, y en ese momento los dos Yagami contemplaron el sombrío y perturbado semblante del joven Kusanagi.

Kaoru que aun se mantenía a la distancia entrecerró los ojos al notarlo.

-¿piensas enfrentarte a mi en el estado en el que estas?, no me hagas reír -respondió el pelirrojo -solo eres una piltrafa.

-¡¿que pasa?!, ¡¿te asusta que acabe contigo?!

Yagami solo lo observaba callado.

-¡¿que no es esto por lo que viniste a Osaka?!, ¡para terminar nuestra cuenta pendiente!.

Kyo se abalanzo contra su rival con un ataque cargado de energía, Yagami lo evadió y de inmediato respondió, ambos herederos comenzaron su enfrentamiento en el medio del lugar.

-sus ataques siguen siendo burdos intentos - dijo Iori para si mismo -pero, hay algo distinto, es como si…

-Sus llamas están chispeando… parece que las estuvieran atizando -murmuro Kaoru -esto… -Los ojos de la chica se abrieron de golpe y de inmediato su corazón palpito con tal fuerza que le dolió -¡olor a sangre y tierra!

-¡desperdicias tu energía en esos ataques!, ¡pareces un principiante! - le gritaba Yagami a su adversario.

-¡cállate!, ¡estoy harto de ti!, ¡de tu maldita presencia! - vocifero Kusanagi -¡desde que apareciste solo me haz causado problemas!, ¡Yagami!, ¡yo!… ¡te odio!, ¡te odio!, ¡por tu culpa me he visto en la vergüenza!, ¡por tu culpa he perdido!… ¡he perdido! -gritaba en su interior.

-¡diablos!, ¡esta tomando las palabras de Iori como una burla! -dijo la expectante chica.

Ningún otro de los anteriores enfrentamientos entre ambos herederos le había hecho transformar su expresión al grado que este, en su interior sabia que las cosas estaban muy mal.

-¡con todo este odio acumulado!, ¡voy a acabar contigo! - continuaba pensando Kyo mientras atacaba violentamente a su adversario.

Los tres estudiantes venían de regreso del dojo Kusanagi, su anterior jubilo se había desvanecido al no poder obtener ninguna información de provecho mas allá de lo que ya sabían, el único de ellos que no parecía tan preocupado era Kensou que aun venia comiendo un pastelillo que Shizuka les había ofrecido durante la visita.

-¡rayos!, ¡me siento impotente! - exclamo Shingo -¡desearía poder tener respuestas suficientes para poder ayudar a Kusanagi-san!

-no eres el único - añadió Athena exhalando.

-saben, deberíamos confrontarlos directamente de una vez por todas, si ellos no se deciden a abrirse las cosas irán de mal en peor.

-Kensou tiene razón - comento Athena en voz baja.

Antes de que Asamiya emitiera otro comentario pudo percibir algo que la hizo detenerse.

-¡ese ki! - dijo Kensou

-¿lo sentiste? - comento la Idol

-parece el de Kusanagi, pero…

-¡Ya déjame ir! - se escucho por la calle.

Como un visaje contemplaron pasar frente a sus ojos al encapuchado motorizado que llevaba sobre el hombro a Yuki Kushinada, quien aun luchaba por liberarse.

-¡¿esa no era Yuki-chan?! - dijo Kensou.

Después de que el hombre de la moto pasara, vieron a Benimaru y a Maeta correr por detrás, gritándole al sujeto que se detuviera.

Los tres amigos no dilataron en continuar al lado del rubio e ir tras el secuestrador para ayudar a su amiga.

-¡Athena!, ¡Kensou! - dijo Nikaido agitado.

-¡¿que es lo que esta pasando?! - pregunto Asamiya

-¡ese hombre quiere secuestrar a la novia de Kyo, he arrojado uno de mis ataques y lo ha esquivado, su velocidad cada vez es mayor!

-¡deténgase ahí!, ¡¿que es lo que quiere?! - grito Shingo.

-¡va en dirección de aquel ki! - añadió Kensou.

Una vez mas la cortina de humo gris del escape de la moto cego al grupo de rescate de Kushinada.

Kaoru se mantenía al filo de su posición contemplando la pelea entre los herederos, su corazón no cabía en el pecho debido a la sensación que emanaba del heredero carmesí, con una mano se apretaba en la zona para soportar el dolor que le provocaba la energía oscura proveniente de este.

-¡mierda!, ¡es como si… si tuviera la necesidad de arrojarme contra él! - dijo para si.

En el instante que ambos arrojaron sus Shiki oniyaki al mismo tiempo, las llamas de color carmesí, se tornaron oscuras.

-¡aaah! -grito Kaoru, y su propio fuego se encendió al mismo tiempo, elevandose como una serpiente y un dragón, igual que en la batalla contra rugal.

Los dos Yagami quedaron sorprendidos, incluso Iori se detuvo al contemplar el cambio de Kusanagi.

-¡¿que pasa Yagami?!, ¡no me digas que ahora te echaras para atrás! - el rostro de Kyo lucia desencajado -¡esto!, ¡este poder! - exclamo Kyo -¡este es el poder del odio!

-ese poder… ¡si no logra contenerlo tendrá el mismo destino que Rugal! - medito la chica.

Un estruendo se acero a ellos a toda velocidad, era el secuestrador motorizado, quien prácticamente se arrojo con todo y vehículo en el medio de los dos peleadores, apartándolos.

-¡Kyo! - grito Yuki al verlo.

El sujeto ato a Kushinada a un poste y enseguida se poso frente a Kusanagi.

-¡Kyo Kusanagi!, ¡tengo a tu novia, dime, ¿que piensas hacer ahora?!

-¡¿que es este circo?! - dijo Iori Yagami regresando hasta donde estaba Kaoru.

-¿podría?… no, no puede ser… -pensó la pelirroja-¡es un idi… es un tonto! -exclamo como si ya se hubiera dado cuenta de quien era el secuestrador.

otras voces se escucharon desde la distancia, eran sus amigos que venían rezagados, la persecución había sido tan ardua que Maeta no pudo seguirles el paso y al ver todo lo que estaba sucediendo se detuvieron a recuperar el aliento.

-¡Disculpa!, ¡tratamos de detenerlo! - comento Benimaru exhalando y solo fue ignorado por su compañero de equipo.

-parece que hay alguien mas que quiere jugar - dijo Kyo con esa mirada oscura y la sonrisa perniciosa, tomando un paso adelante para enfrentar a su nuevo rival.

-¡adelante! - dijo el supuesto desconocido retador -encendiendo sus llamas carmesí.

Kyo hizo lo mismo, con sus nuevas llamas oscuras.

-¡¿que?! - exclamaron Benimaru y Shingo al contemplar el nuevo fuego de su amigo.

-¡¿que es?!… ¡Kyo esta rodeado de un aura de oscuridad! - comento Athena también consternada.

-¡oigan si el otro puede usar llamas carmesí, entonces se trata de! -argumento Benimaru

-¡es el sensei! - dijo Kaoru a Iori -¡¿esta era la idea que tenia?!

Kyo arrojo el primero golpe, el cual fue contundente, el mismo Saisyu no espero que fuera de esa manera, así que con esfuerzo logro cubrirse para no recibirlo de lleno, acto seguido contra ataco, sin embargo el joven Kusanagi estaba muy por encima de su nivel.

-¡Kyo detente! - le gritaba Kushinada la cual igual había reconocido a Saisyu.

No demoro en hacer retroceder a su padre y orillarlo a optar por la defensa.

-¡tu lo pediste!, ¡si no querías conocer la muerte no te hubieras atravesado! - exclamo su hijo que aun no lo había reconocido.

-¡Kusanagi-san! … ¡ese!, ¡ese no es el! - exclamo Yabuki preocupado al no poder reconocer la mirada de su maestro.

por mas que el sensei presionaba terminaba por ser contenido.

-¡¿a caso Kyo va a ser capaz de matar a su propio padre?! - pensó Benimaru

-vámonos, no hay nada mas que ver aquí -dijo Iori a la pelirroja.

-no.

Yagami giro la vista hacia la joven, el semblante de ella era el mismo que tenia cuando la vio llegar al apartamento.

-se lo prometí a Shizuka Kusanagi-san -argumento mientras mordía su labio inferior nerviosa y atenta hacia los Kusanagi.

Iori pensó en forzarla por un Instate, pero al notar la determinación de la chica se reservo.

Kyo que estaba vuelto loco, se preparaba para asestar un golpe mortal contra Saisyu, este logro mantener su postura y aunque recibió el ataque logro contenerlo, no obstante, termino con una rodilla al suelo, agotado.

Su discípula corrio para ayudarlo a levantarse y apartarlo antes de que Kyo reaccionara.

-Sensei, volvamos al dojo, pensaremos en otra cosa - le decía mientras lo asistía a incorporarse.

-tu… -murmuro el joven Kusanagi al tenerla en frente y apretó su puño con ira.

Antes de que pudieran apartarse lo suficiente Kyo arrojo un poderoso shiki doku kami con una velocidad que solo le dio oportunidad a su padre de retroceder, y al hacerlo se percato que el golpe no iba dirigido a él.

-¿a donde crees que vas?, ¡Yagami! - dijo a la chica la cual apenas si tuvo tiempo de hacer el rostro a un lado y no recibir el golpe de lleno.

El ataque de Kyo había impactado con tal fuerza que incluso provoco daño en la superficie del árbol al lado de la pelirroja, ella permaneció inmóvil unos segundos atenta al siguiente moviendo de Kusanagi.

-¡Shizuka-san me pidió que viera volver al maestro sano y salvo, pienso cumplir con esa promesa! - comento de manera contundente -¡me llevare al sensei de vuelta ahora!

El heredero Kusanagi la contemplo unos segundos y después comenzó a reír con perversidad.

-así que, ¿la ratoncita se cree muy valiente?… ¡no dejare que te marches!, ¡Yagami! -le insistió con su turbia expresión.

Ella entrecerró los ojos sin mover un músculo de su posición.

-es momento de que te de una lección, por haberme rechazado - dijo entre dientes.

-¡¿que estas haciendo?! - le grito Benimaru al notar la intención de Kusanagi.

Al ver la situación Saisyu se quito la mascara que tenia, causando solo impresion en Kensou y Shingo que no se habían dado cuenta de quien era.

-¡oooooooaaaaaah! -¡todo este tiempo fue el! -exclamaron al mismo tiempo.

-era muy obvio -comento Benimaru exhalando y virando los ojos.

-¡Kyo!, ¡¿que estas pensando?! - lo cuestiono su padre en vano ya que el otro no le respondió.

Iori Yagami tomo la delantera e intento intervenir para alejar a Kaoru de su rival, sin embargo, un enorme muro de fuego negro se levanto alrededor de Kyo Kusanagi y la joven Yagami, Iori retrocedió un instante, pero no le importo, continuo insistiendo de manera persistente contra la muralla de fuego.

-¡Iori! - grito Kaoru al verlo.

Saisyu corrio y envistió a Iori para frustrar su intento de intervenir.

-¡¿que pasa contigo viejo estupido?! - le grito el heredero Yasakani.

-¡imbecil!, ¡si intervienes ahora solo se desquitara con ella!

-¡si no intervengo va a lastimarla!

Iori empujo a Saisyu y se dirigió de nuevo hacia los otros dos.

-¡ustedes inútiles!, ¡ayúdenme a someterlo! - exigió a los amigos de su hijo.

Entre, Benimaru, Shingo, Kensou y el mismo Saisyu; intentaban evitar que Iori fuera en ayuda de Kaoru.

-¡Kaoru!, ¡tienes que arreglártelas! - le grito el sensei para que pudiera escucharla del otro lado del muro de llamas.

-¡¿que pasa estas tan aterrada que no puedes moverte?! - exclamo Kyo quien arrojo de lleno a la chica otro shiki doku kami.

La otra reacciono cubriéndose de inmediato, pero el impacto fue violento.

-este no es el Kyo con el que tuve aquel enfrentamiento de prueba, es totalmente agresivo -pensó.

Kusanagi volvió a atacar de inmediato.

-¡vamos pelea! -presiono a la chica.

Los espectadores estaban nerviosos, principalmente preocupados al ver que Kaoru solo se estaba cubriendo.

-¡Kyo detente! - le grito Yuki -aun que se trate de ella, no quiero que que la lastimes - dijo en sus adentros.

-¡maldita sea Kaoru haz algo! - murmuraba Iori mientras apretaba los dientes de ira -¡solo esta evadiendo los ataques!

-¡que deprimente!, ¡¿y así te atreviste a reclamar de mi?! - continuaba Kusanagi mientras hacia presión con sus llamas oscuras.

-¡tu no eres mi verdadero oponente Kyo Kusanagi! - le dijo la chica.

Kaoru elevo su ki y juntando los brazos que tenia cruzados elevo una llama carmesí hasta su pecho, para arrojar su variante de Shiki orochi nagi, la cual era similar a la de Saisyu.

El heredero Kusanagi retrocedió lo cual le otorgo espacio a la chica.

-¡¿que?!, ¡¿Kaoru puede usar las llamas rojas?!, exclamo Shingo sorprendido.

El perturbado Kusanagi no dilato por mucho y de inmediato volvió a atacar a la chica, esta vez sin otorgarle un centímetro, Kyo estaba leyendo los movimientos de Kaoru fácilmente.

-el conoce las técnicas Kusanagi - dijo Maki haciéndose presente una vez mas en la mente de la joven -y al estilo Yagami ya lo ha enfrentado otras veces, no tendrás oportunidad con él de esa manera.

La pelirroja aun continuaba cubriéndose de los ataques de su adversario.

-¡¿Que estas esperando?! - le grito Iori.

-esta asustada - dijo Athena con una expresión de preocupación, algo esta asustando a Kaoru.

Los pensamientos que aparecían una y otra vez por la cabeza de la chica Yagami eran los recuerdos de aquel combate contra Goenitz, aquella pelea que la orillo al limite de sus propias fuerzas dejo un trauma que afectaba las reacciones de su cuerpo.

-¡Kaoru! -grito Maki -¡este no es el momento de titubear!, ¡enfocate en tu verdadero oponente!, ¡no olvides que también eres un representante de los Yata!.

La pelirroja parpadeo ante las palabras de su maestra.

-¡es verdad!, ¡esto!… ¡esto es mi responsabilidad! - exclamo.

Kaoru encendio las llamas carmesí en su brazo derecho y espero a Kyo quien sin dilatar corrio hacia ella.

-jokatsu zheng satsu ken! - su ataque consistía en una mezcla de la técnica de yata con su ataque en forma de Katana, creando un arco de fuego cortante.

Kyo no lo espero de esa manera, y retrocedió pero sin poder evitar recibir una porción del golpe.

-eso… no es Kusanagi - pensó Kyo -y tampoco es una técnica que le haya visto a Yagami.

-el conocerá el estilo Kusanagi y le ha hecho frente al Yagami, pero no al estilo de Yata -pensó la chica.

-es excelente que estés de vuelta, ¿a caso tienes un plan? - continuo Maki

-estaba pensando en los pergaminos antiguos, eso y con lo que me enseño Chizuru-san, quizás…

-¿una purificación?, si ese es el caso no necesitas vencerlo, solo debes aprovechar el momento adecuado - le aconsejo Maki.

Kaoru afirmo con la cabeza.

-parece que aprendiste nuevos trucos - dijo el heredero Kusanagi.

-solo algunos, otros son viejos, sin embargo nunca los habías visto -respondió la otra.

-es verdad, es la primera vez que veo pelear a Kaoru fuera de un entrenamiento - pensó Iori, aun cuando yo mismo le estuve enseñando, un combate de frente nunca es igual.

-muéstramelos - dijo Kyo en voz baja, haciendo un ademan a manera de invitación y sosteniendo una sonrisa arrogante.

La gente se había comenzado a arremolinar desde el primer enfrentamiento entre Kyo y Iori, sin embargo la situación fue tan impresionante que desde ese entonces quedaron atónitos, ahora contemplaban como el joven Kusanagi peleaba de lleno contra la chica Yagami.

Las llamas carmesí y las llamas oscuras provocaban que algunos retrocedieran por la sensación de calor y ardor, y también para evitar ser lastimados.

Kaoru peleaba haciendo uso de algunos movimientos de Yata combinándolos con las llamas Kusanagi.

-que técnica tan interesante - comento Athena.

Aunque la pelirroja se esforzaba en ser un gran oponente, Kyo poseía una fuerza superior.

-¡no eres lo suficiente para hacerme arder! - exclamo arrojando una combinación de ataques, los cuales la chica termino recibiendo de lleno, culminando con un puñetazo directo a la cara que le provoco arrojar la cabeza hacia atrás.

Los ojos de Iori se encendieron y en un instante se libero de quienes lo sometían, pero Saisyu se coloco frente a el.

-¡si no te apartas te matare! - le grito furico al padre de su rival.

-¡¿a acaso no crees en ella?!, ¡¿tan débil piensas que es?!, ¡mirala!, ¡se esta esforzando ahí!, ¡no deshonres su combate!

-¡no se trata de eso!, ¡ella es mi!…

-¡ella es mi discípula y el mi hijo!, ¡y confío en los dos!, ¡ si quieres hacer algo por ambos solo mantente preparado para cuando realmente te requiera!

Iori exhalaba un aliento caliente de rabia e impotencia, sin embargo, así como lo indico el viejo Kusanagi contemplo a su Kaoru dando todo en su pelea.

-¡yo quiero saber!, ¡cuales son las capacidades de ella!, Kaoru no es una mujer débil - dijo apretando los puños para contenerse -¡no me decepciones pequeña estupida!

La chica contuvo el dolor de aquel impacto, no flaqueo y para evitar caer al suelo y recibir un segundo ataque, ejecuto una pirueta hacia atrás, el fuego se encendió desde los brazos de la joven y se extendió hasta llegar a sus tobillos, y aprovechando que Kyo aun iba tras ella logro encestarle un golpe de lleno y hacerlo retroceder aun mas.

Para cuando ella volvió a su guardia escupió el exceso de sangre de su boca causado por el impacto anterior y limpio un poco su labio con la mano.

-para la próxima no te me escapas - dijo Kyo.

Chica Yagami y Chico Kusanagi aun continuaban.

-¡el es un maestro del estilo Kusanagi!, ¡no vas a poder ganarle de esa manera! - grito Kensou

-¡eso ya lo se, idiota! -respondió la pelirroja.

-entonces, ¡¿por que sigue peleando?! - pensó Yuki.

-mi objetivo no es ganarle, nunca lo fue, solo debía preparar el camino - medito Kaoru.

-ha sido divertido, pero estoy comenzando a aburrirme - dijo Kyo aun sosteniendo su macabra fachada.

De pronto el ki de Kusanagi comenzó a elevarse, era diferente, como una inmensa sombra.

-¡su ki esta repleto de oscuridad! - exclamo Athena.

-lo haz provocado - dijo Maki a su discípula.

La chica Yagami hizo un movimiento circular con las manos, su brazo derecho se ilumino con las llamas carmesí, el izquierdo con las llamas púrpura y del resto de su cuerpo emanaba un resplandor proveniente de su pecho.

-¡Cuerpo, mente, espíritu!, ¡Cuerpo, mente, espíritu! - repetia como si fuera un mantra.

Esa fue una verdadera sorpresa para todos, excepto para Iori y Saisyu.

La chica se mantuvo en una posición firme a la espera de Kyo.

-¡usara el shiki koto tusk yo! - grito el sensei Kusanagi.

-¡Kaoru se quedara parada! - exclamo Shingo.

Kyo lanzo su mano hacia la chica para sujetarla y ejecutar su ataque pero algo se desprendió de ella antes de hacerlo, era como si fuera un espejismo, una segunda Kaoru apareció a una distancia próxima.

-¡saranai no fujin Ryuusei! - dijo al atacar. (Variante del estilo Yata con su técnica propia, véase técnicas de Chizuru)

Recibió por parte de ella una serie de golpes a una gran velocidad como proyectiles de ambas flamas a una distancia corta.

-¡eso fue como un holograma! - comento Benimaru

-no, eso fue… ¿una ilusión? - respondió Athena aun descifrando el movimiento.

Mientras Kyo se recuperaba de los impactos la chica elevo ambas llamas.

Kusanagi se veía molesto, y su oscuro ki se hacia mas grande.

-¡esto es lo ultimo!

Al escucharlo Kaoru golpeo con una gran fuerza ambas manos entre si, provocando que las dos llamas y el resplandor que emanaban estallaran en un choque concentrado, originando así una pequeña flama de color blanco.

-¡ja, ja, ja, ¿piensas atacarme con esa diminuta llama?!

Ella no respondió, su mirada permanecía fija.

-¡no deberíamos detener esto! - dijo Kensou.

Nadie le respondió.

-Kensou tiene razón, deberíamos… debería hacer algo - cavilo Benimaru -pero, después de escuchar lo que Kaoru me dijo… realmente quiero conocer sus capacidades.

-¡Kaoru no esta peleando contra Kyo - dijo Athena -¡ella no lo esta mirando!,

Gracias a su poder, Asamiya se percato que la mirada de la joven estaba clavada en la sombra que se formaba del ki de Kyo.

-¡va ir sobre ti, es el momento, no dudes! -exclamo la maestra Yata que le hablaba en su interior.

Las flamas oscuras estaban a tope, el ki de Kusanagi mermaba la luz de su alrededor, Kaoru solo sostenía su flama blanca.

Ambos peleadores corrieron al mismo tiempo uno contra el otro.

-¡sera un choque! - exclamo Kensou

Kyo se detuvo y alzo su llama.

-¡shiki oro!…

En el momento en que Kyo cargo su ataque para arrojarlo, la joven también se detuvo y ejecuto el suyo, flexionándola la rodilla y arrojando un certero golpe por debajo del pecho y encima del cinturón.

-¡Reiji no ishizue Ryuusei ken! - pronuncio la pelirroja.

Con esto, las llamas de Kyo desaparecieron y quedo paralizado, había sellado su poder por unos segundos.

-¡¿que es esto?!, ¡no puedo moverme!

-¡ahora! - le indico Maki.

La chica Yagami coloco la palma abierta donde tenia la llama blanca sobre el pecho de Kusanagi.

-¡Shinto Exorcism!

Lo que en un principio era una pequeña flama estallo sobre el pecho del joven envolviéndolo en una llamarada, pero aun permanecía inmóvil producto del mismo poder.

¡No!, ¡Kyo! -grito Yuki y lagrimas comenzaron a correr por sus mejillas al ver a su novio ser sometido por el resplandor de la llama blanca.

Iori miraba con la boca entreabierta.

Mientras Kyo aun seguía envuelto por las llamas, Kaoru acerco a él su otra mano y comenzó a extraer algo del pecho del chico.

-¡esta extrayendo su reliquia! - exclamo Saisyu

Sin embargo parecía que le estaba tomando mucho esfuerzo a la chica.

-¡no se lo esta permitiendo!, ¡aquella oscuridad se quiere aferrar a Kyo! - añadió Asamiya

La chica Yagami continuaba elevando su ki.

-¡Kyo!, ¡despierta!, ¡tienes que ayudarme! - le gritaba - ¡tu también debes luchar contra él!

Al ver el inmenso esfuerzo de la chica y la resistencia de Kyo, Saisyu y Iori corrieron para sujetarlo de los brazos y contenerlo.

Athena extendió los brazos y libero una gran descarga de su poder psíquico para que todos aquellos civiles que estaban observando no pudieran ver ni recordar con claridad lo que estaba pasando, incluso antes del ataque de la chica.

-¡vamos Kyo!, ¡olvida ese odio!, ¡tienes que recordar aquella razón por la cual decidiste ser un heredero Kusanagi! -decía su padre

- por que… ¿por que estoy peleando?…

Sus amigos comenzaron a llamarlo y sus voces se hacían distantes al fugarse en las imágenes del pasado.

El joven Kusanagi se miro de seis años entrenando en el dojo de su padre todo para ser el mas fuerte y poder ayudar a sus compañeros de la escuela; aquellos momentos en los que entreno con sus compañeros del equipo de Japón con quienes tenia un gran vinculo también se hicieron presentes, así como cuando entrenaba a Shingo, su amigo y discípulo. El ultimo torneo, en donde peleo contra rugal para traer de regreso a su padre o la imagen de Kaoru en sus brazos cuando la llevaba al hospital y por ultimo aquellas palabras que su querido primo le había dicho antes de partir a Tokio:

-"no olvides pelear por lo que vale la pena, una batalla que surge de la vanidad esta destinada a ser una derrota"…

Mientras Kyo aun seguía sumergido en sus recuerdos Kaoru luchaba por extraer su reliquia.

-¡esta elevando demasiado su ki! - dijo maki que se encontraba en el mundo astral, esta cambiando…

-¡¿que le sucede al ki de Kaoru! - exclamo Benimaru

-es como si fuera ella y al mismo tiempo alguien mas - comento Kensou.

Iori contemplo como a su Kaoru se le comenzaban a oscurecer las raíces del cabello, su semblante se hacia mas afilado y sus ojos parecían adquirir un tono violeta por encima.

-¡¿quien es ese?! -grito Athena para sus adentros

La integrante de Psyco soldier contemplo una silueta resplandeciente formarse detrás de la joven Yagami, era un perfil masculino, enorme.

-¡no esta detrás de ella!, ¡proviene de ella!

-¡hijo!, ¡tu eres el miembro mas fuerte de nuestro clan, pero ese asombroso poder proviene de tu voluntad que no descansa en ayudar a quien lo necesita!

-es verdad… yo peleo por ellos… por todos…- repetía en su cabeza.

-¡heredero Kusanagi!, ¡eres mejor que esto!, ¡eres un guardián!, ¡mi guardián! - exclamo Kaoru con una voz que no parecía ser del todo suya, era una entre mezcla de su tono con el de otra persona, una voz mas grave.

Aquella oscuridad comenzó a debilitarse y de un tajo la chica termino por extraer la reliquia de Kyo y lo libero de la llama blanca.

¡¿que es esa cosa?! - pregunto Saisyu quien por primera vez contemplo la reliquia fuera del cuerpo de un miembro de su clan, pero no se refería al objeto con las llamas carmesí, sino a una especie de parasito que estaba adherido a ella; similar a un gusano, una nauseabunda y reptante criatura formada de la oscuridad.

Kaoru volvió a elevar las flamas resplandecientes y envolvió con estas su brazo en el que sostenía la reliquia de Kusanagi.

Ambas llamas se mezclaron, causando la muerte con un chirrido de agonía de la criatura.

Kyo callo al suelo de rodillas, débil, pero consciente.

Una vez que la reliquia Kusanagi regreso a la normalidad ella camino hasta el joven y la volvió a colocar en su pecho, el cuerpo de Kyo absorbió la prenda, y con esto comenzó a recobrar algo de energía, el calor de sus propias llamas carmesí, parecían envolver su corazón de nuevo.

La pelirroja disminuyo su ki y su aspecto poco a poco volvía a la normalidad.

Fue como si el cielo se hubiera abierto y diera paso al sol, las nubes grises se disiparon y la calma volvía lentamente.

Saisyu desato a Yuki y esta corrio hacia su novio para asegurarse que estuviera bien, sus amigos hicieron lo mismo.

Kyo comenzó a levantar la cabeza despacio y contemplo los rostros de todos sus amigos y de su padre que estaban a su alrededor.

-¡¿estas bien?! - lo interrogo Kushinada desesperada.

El guardo silencio unos segundos y comenzó a ponerse de pie con esfuerzo.

-yo… lo siento - murmuro

-¡¿como?! - no te escuchamos - dijo Benimaru con un semblante mas relajado.

-lo lamento, lamento haber provocado todo esto, y lamento todo lo que les hice.

Todos se miraron con una sonrisa contenida.

-esta bien Kyo, sabemos que no eras tu mismo - dijo Kensou.

Todos sus amigos le sonrieron, Yuki lo abrazo y Shingo corrio a abrazar a ambos, llorando de alegría.

-no lo olvides hijo, esta es la razón por la cual uno debe luchar.

-gracias papá - respondió con un semblante entregado a la paz.

Kaoru iba a media calle, ella se retiro justo después de entregarle su reliquia a Kyo, sus pisadas eran lentas y un poco torpes.

-¿cansada? - le pregunto Maki -usaste una gran cantidad de energía.

-solo un poco…-respondió por orgullo.

La joven comenzaba a ver borroso mientras los ojos se le cerraban.

Athena aparto la vista de la afectuosa reconciliación de los amigos y deslizo los ojos hasta la chica.

-¡Kaoru-chan! -dijo preocupada al verla casi caer al suelo.

Pero su cuerpo no alcanzo a tocar el piso, Iori Yagami la sostuvo para evitarlo y la levanto en brazos.

-¿que haces? -dijo en voz apagada la pelirroja

-estas exhausta

-puedo caminar

-no es verdad

-bajame… - sus ojos se cerraron.

-callate.

Asamiya contemplo a la pareja Yagami desaparecer entre la oscuridad de los callejones, entonces, sonrío con ternura.

-ahora comprendo - susurro.

En el mundo astral Maki Kagura deambulaba también con los mismos pensamientos.

-Nuevamente se excedió, sin embargo, esta vez fue diferente… ¿será posible que el deseaba tener el control en ese momento?

La guardiana Kagura alzo la mirada hacia donde se encontraba la piedra sagrada que cubría la entrada a la cueva simbólica y claramente logro percibir por sobre esta, una gran mano que se deslizaba hasta el interior, perdiéndose en la oscuridad.