... Ok... Esto es difícil... Jajajaja... Bueno, verán, no tanto... Pasaron muchas cosas desde la ultima vez que subí un capitulo de esta serie. Perdí otro teléfono... aunque en esta ocasión eso cuenta como auto gol. Pero no nos enfoquemos en ello, casi voy reprobando materias y aun así sigo avanzando con la universidad, cosa que sabíamos todos que iba a comenzar a consumir mi tiempo. no? QwQ Pero pues, animo, ahorita gracias al virus que esta azotando al mundo, tengo tiempo de sobra para sentarme a escribir. Siendo este un ejemplo de ello, aunque no estaba ya acostumbrado a mi silla, me duele el trasero, :'v Como seaaaaa! Espero que el capitulo sea de su agrado, si están al pendiente de la serie les gustara este capitulo, si no, pues viene un:
-Aviso- Este capitulo servirá para que recuerden lo ocurrido en la serie hasta ahora. No es relleno, ya que solo es una parte del capitulo, pero sirve bien para que retomen la lectura sin necesidad de volverse a aventarse todo el fic entero. Jejeje... Espero que sea de su agrado, asi que empecemos, les parece?
Bueno, la serie de Gravity Falls es propiedad de Alex Hirsch y de su equipo de trabajo, así como de Disney, esta obra literaria esta hecha con el unico fin de entretener y sin ánimos de lucro.
Capitulo 46: Poniendo Empeño.
-¡Ellos dos ya están comiendo!- Grito de repente Lee en aquella habitación llena de gente y señalando al par que bajo la mesa de billar se escondían de forma recelosa, cuidando de que nadie los viera, pero no tanto que fueran completamente silenciosos con respecto a lo que realizaban.
-N-No es verdad… estábamos… ahhh…- Balbuceaba el joven de cabellos castaños mientras se erguía en su lugar detrás del mueble y ocultaba una de sus manos detrás de si, al poco tiempo, salió de debajo la chica de cabellera dorada mientras maniobraba en sus delicadas manos, un lápiz labial y un espejo.
-Estábamos besándonos bajo la mesa de billar, ¿sí? No hagas escandalo por eso. – Aplicaba un poco del maquillaje discretamente en sus labios, fingiendo desinterés y ocultando el rubor en su rostro con ayuda del pequeño estuche negro y delgado en el cual se posaba su reflejo. Cosa que hacia mucho mejor que el adolescente con el que estaba, mismo que solo comenzó a sudar frio y sentía su rostro cubrir por un potente rubor. Torpemente quería argumentar algo para defender la situación, mas, le interrumpió su perfecta copia en vida.
-No es verdad, tienen ahí una charola de alitas. – Mabel se había asomado un poco por debajo, descubriendo infraganti las piezas de pollo en salsa picante que escondían ambos adolescentes: quienes al ser descubiertos pusieron un rostro algo ansioso al mismo tiempo en que los demás adolescentes los veían mal por guardarse esa comida para ellos.
-¡Oh, por favor! ¡No he comido nada en todo el día! - La defensa era valida para el castaño, así que sin mucho problema se agacho para volver a tomar aquello que degustaba junto con su pareja, misma que le siguió en cuanto comenzaron a andar de vuelta a una zona del cuarto en el cual podían ser vistos por todos, mas exactamente, delante de la tabla donde yacía acomodada toda la información. – Así que regresemos a lo de antes, ¿Sí? – Casi estaba llegando a donde quería, sin embargo, no lo hizo sin no antes poner en sus fauces una de estas calientes piezas de carne. – Nuestros padres llegaran en un tiempo que no sabemos cuando sea, debemos de estar listos para cualquier cosa, ¿de acuerdo? – Debido al parche en su ojo, tenia que girar sobre de si mismo para voltear a ver a los demás y asegurarse de que todos les prestaban atención, ignorando claro a la rubia que estaba consigo y que tomaba una pieza similar de la comida que sostenía. – Pero no me refiero a ellos en si, ya cuando lleguen iremos pensando en como hacerle para tratar con su presencia, por ahora, solo nos concentraremos en una cosa. – La mano libre apunto a la información recolectada hasta ese momento, remarcando que, si bien tenían una oportunidad para dar con los criminales de forma segura, aun tenían que esperar por lograrla.
-¿La banda de Richy? ¿No quedamos ya en que hacer con ellos? – Nate, curioso de aquello, no pudo hacer mas que señalar lo que en un principio pensaban varios que se había cerrado aquello desde hacia rato.
-Eso fue antes de saber que vendrían nuestros padres y abuelo. Ahora las cosas cambian…- dejo la comida a manos de su chica, quien la sostuvo sin ningún problema mientras aceptaba también el hueso que casi empezaba a roer el joven tuerto – Tenemos dos días libres, si, pero en esos dos días ellos pueden hacer algo o atacarnos nuevamente. La chica de mascara de conejo seguimos sin saber quien sea, por lo que puede ser cualquier alguien que busque llegar a nosotros a través de su identidad verdadera usándola como fachada, además…- Quería apresurarse por decir lo que quería, salvo que alguien se le adelanto, siendo esta persona su mentor y cuidador, anciano que tomo la palabra casi al instante.
-Además, solo sabemos la información de Ergman, Iván y Gabe. Y por lo que nos contó Mabel sobre el como dieron con esta, pareciera que alguien intentaba ocultar algo propio, ni siquiera la información en si, lo cual resulta sospechoso. – Dio unos cuantos pasos, buscando posicionarse cerca: únicamente para señalar las fichas de los mencionados que estaban puestas sobre una de las esquinas.
-¿A que te refieres tío Ford?- De la nada, Mabel ya estaba aun lado de la única de sus amigas que contaba con un poco de alimento, así que buscando quitárselo de las manos trato de distraerle con la pregunta realizada al mayor, sin embargo, no fue suficiente con esto, pues la anteriormente chica mas rica del pueblo ahora las alzaba por encima de su cabeza con recelo.
-Pues veras…-
-Comparte, Northwest, eso te lo enseñe hace años. - Se escucho de fondo, pero al no ser nada importante, nadie les dedico una mirada de atención, consiguiendo que la palabra realmente relevante la continuara teniendo la cabeza de la familia Pines.
-Como decía… Así como nos contaste que había ocurrido todo; las pistas con las que dieron era algo mas de uno de ellos buscando borrar su propio rastro, sus huellas por así decirlo. El mapa con el que dieron en un comienzo, la información a medio quemar y dentro del escritorio cerrado, era como si uno actuara por su cuenta a espalda de los demás. – Muchos empezaron a caer en cuenta de eso, inclusive su aprendiz, quien comenzaba a atar las ideas, así como el anciano y comenzaba a pensar que eso era mas un descuido de alguien apresurado a una forma meticulosa de borrar evidencia.
-Bueno, pero… ¿Eso en que nos afecta? – Ahora Robbie, quien, con ropas aun no tan secas, se quedaba cerca de la puerta para no mojar mas el lugar de lo que ya estaba.
-Nos afecta en que uno de ellos es mas errático, independiente. – El castaño recobraba la batuta mientras con ambas manos daba una pieza de comida a su hermana y otra a su novia, consiguiendo así que no siguieran peleando por comida. – Piénsenlo, hasta ahora todos parecían seguir planes estrictos y específicos, dios, hasta me usaron como marioneta en una cosa demasiado elaborada que hasta me hace doler la cabeza de pensarlo. Pero ahora, uno de ellos comenzó a pensar diferente, comenzó a ser descuidado y creo yo que es la misma chica. Y eso puede ser tanto bueno, como malo…- Dio un pequeño silencio con esa afirmación, incitando a que alguien dijera lo que tenia en la cabeza y que seguramente compartía con el resto.
-¿Por qué seria malo? Si hasta esta siendo descuidada. – Gabriel, muy cerca de él, también quería tomar un poco de esa comida que ahora sostenía el castaño por encima suyo, aunque eso no quito que estuviera completamente atento a lo que le decía.
-Por que no sabemos si es capaz de hacer una locura. Ahorita se ve como si estuviera lista para cualquier cosa y, además, anda sembrando duda, la memoria que me dio es prueba de eso. – Permanecía serio a un a pesar de encontrarse en una extraña pose casi sentado sobre su escritorio en un intento de no perder lo que compartía con su pareja.
-Nos esta dando la clave para dar con ellos, pero no para dar con ella. ¿Eso es lo que piensas? – Gideon siempre se había mostrado mucho mas avispado que los demás, lo dejaba relucir al proliferar eso conforme usaba su magia para obtener un poco de lo que se estaban guardando la pareja y por lo que estaban peleando.
-Es solo si es ella la que anda dejando esas pistas y claro, si lo hizo con esa intención. Es mera especulación lo que estoy haciendo. – Su tarea ahora era mucho mas complicada, mientras con una mano sostenía la comida por encima de su cabeza, con una pierda se separaba de Gabriel y con la extremidad libre, apartaba a Soos: quien pareciera que ya tenia hambre, mientras, Pacifica tapaba con una mano lo que ella se robo en un inicio y con la otra apartaba a la hermana del gemelo.
-Chico, me estoy confundiendo demasiado con todo esto. – El amable adulto de acento hispano dejaba ver lo que parecía que era lo segundo que mas le acongojaba. Siendo lo primero, que su amigo no le compartiera de su contrabando.
-Creo que todos… Lo mejor será que hagamos una lista para cada uno de esos locos y pongamos lo que sabemos en si y lo que creemos que pueden hacer. ¿Les parece si lo hacemos en un rato? Por que creo que están ansiosos por hacer otra cosa ahora mismo. – Ford sobaba una de sus cienes, aunque con algo de diversión al ver a su sobrino nieto y a su pareja casi encima del único escritorio mientras buscaban escapar de la gemela del mismo chico, de su amigo de la ciudad, de su amigo dueño de la atracción turística característica del pueblo y de quien por cierto era el que le hacia reír, su propio hermano: mismo que desde atrás casi lograba arrebatarles a los menores lo que se guardaban para si.
-Si, por favor. – Fui unísono. Era evidente que se clamaba por algo de alimento, así que rodando los ojos dejaba ver la diversión que sentía: una seña con su mano basto para que la reunión se trasladara a fuera de la habitación y marcada por él mismo se empezaba a trasladar al patio trasero, donde casi toda la comida esperaba por la llegada de todos.
Los pasos se dieron rápidos, consiguiendo de esta forma que ya la multitud se reuniera en la parte trasera en los camastros y bancas que se tenían como muebles de patio, raudos fueron para tomar los aperitivos y llevárselos a la boca mientras que el anciano con gabardina café solo sacaba una libreta y se sentaba aun lado de su sobrino, quien le paso una pluma al ver que este no daba con ninguna dentro de sus prendas.
-Gracias Dipper. – Le veía sentarse a su lado en la larga banca de madera al mismo tiempo en que su novia llegaba con la bandeja de alitas y una nueva de papas, mientras él llegaba con una caja de Pizza y dos refrescos encima de esta, usando lo mejor que podía sus extremidades y su propio equilibrio. – Bueno, ¿vamos por orden de importancia con estos dementes? – Inquiría antes de darle una mordida a su comida, en sus gustos dominaba mas el mismo por los mariscos, a diferencia del castaño y la rubia que tenia a su lado, quien parecían mas que felices con las carnes frías.
-¿Quiere empezar de una vez, señor Stanford? – Grenda le llamo la atención, tanto por su pregunta como por el hecho de estar casi empujando al exterior a la pelinegra joven asiática que miraba a la nada solo para recibir una rebanada de comida en un plato. - ¿No es peligroso hacerlo en el exterior? –
-Para nada, todo el perímetro de la mansión se encuentra vigilado por cámaras de seguridad además de un, por así decirlo "filtro" que interfiere con el equipo de espionaje. – Aquel mayor de barbas tan largas como su edad, se sentaba en una silla que le había acercado el mayordomo de cabecera, mismo que desapareció tras dicha acción. – Cualquiera que intente escuchar nuestra conversación será fácilmente detectado y saltaran las alarmas. –
-¿Eso es siquiera legal? – Tambry, quien, junto con su novio, jalaban para estar mas cerca de todos: una mesa metálica para sentarse y comer mucho mas a gusto, claro que encima de la misma yacían las cajas de comida que estaba dispuesta a vaciar junto con su pareja y amigos que jalaban sillas.
-Cuando trabajas con avances tecnológicos que son potencialmente la envidia del mercado, el gobierno te permite ciertas cosas para facilitarte el poder seguir trabajando. Adelante, les reto a buscar en su buscador del teléfono la fachada de la mansión, solo verán una mancha borrosa. Jajaja… - Por lo bajo, reía aquel anciano; apreciando de reojo como mas de uno de los adolescentes, curiosos, realizaban dicha acción solo para dar con que ese detalle era verídico.
-Bueno, entonces… ¿Alguna otra duda? – nadie hablo, por ende, Ford interpreto el silencio como una respuesta adecuada a lo que buscaba empezar a hacer - ¿Entonces, el primero…? –
-Richy creo que debe de ser el primero… - Ni siquiera fue el hermano de su expareja, fue cierto rubio que pasaba a encontrarse aun lado de la mencionada mientras devoraba comida como si no hubiera comido nada en horas.
-Bueno, es un vampiro y de todos creo que es el mas peligroso. – Finalizo por razonar la misma chica que, estando sentada tan cerca del adolescente, ladeaba la cabeza en seña de entender lo mejor posible ese detalle, sin embargo, lo único que logro hacer a ojos de los demás, fue recargarse en el pecho de su compañero de escuela.
-Creo que tienen razón con eso… - con ligeros además de pensar, se dispuso a empezar a escribir la información que tenían del mismo hasta ese momento – entonces es…-
-Ricardo Danzarían – Su aprendiz se adelanto a las cosas y tras eso, empezó la recolección de información.
-Primer encuentro. La tarde de Summerween, el bosque. –
-Primer contacto. Las chicas y Gabriel. – cada uno iba participando con lo que podía en cuanto a lo que se refería de información, por ende, empezaron a hablar para que la nota en el cuaderno de bolsillo quedara lo mejor recolectada posible – Evento que causo: Una pelea corta en contra de Mabel, una discusión verbal con la misma. Una pelea corta con Gabriel. Y una discusión verbal larga con Dipper. -
-Segundo encuentro. El día siguiente a Summerween, La comisaria del pueblo. –
-Contacto. Dipper, Blupps y Durland. – ahora le tocaba mas al chico relatar lo que había pasado en esa ocasión - Evento que desencadeno: Una humillación en contra de Dipper, buscaba procesarlo de forma "legal" bajo cargos falsos para que fuera llevado en tren a un destino incierto, engañó para con los oficiales del pueblo para conseguir esto mismo, discusiones verbales y posteriormente una pelea contra de Dipper a las afueras de la comisaria. Retirada usando un portal parecido a una puerta de invocación. –
-Tercer y ultimo contacto. La mansión. –
-Contacto, lejano con todos. Y de forma cercana con Gabriel, Marius y Dipper. – sabían que estaba por pasar, así que comenzaron a contar la pelea en el bosque de parte de los tres adolescentes, tanto como por los que pelearon en equipo y su derrota, tanto el que peleo solo y quien forzó su retirada – Evento que causo: Pelea en la mansión, uso y quizás fue el plan del Dopperlgänger, para llevar al borde del colapso a Dipper. Pelea y victoria en contra de Marius y Gabriel. Y pelea y derrota a manos de Dipper después haber usado varias de sus habilidades y poderes tales como control elemental, invocación de armas, transmutación en bestias y finalmente, uso de un conjuro de sangre que le llevo a otro espacio dimensional para asegurar su retirada. –
-Creo que de todos es el mas peligroso. Dipper apenas pudo con él usando los poderes de Bill tras reforzar el sello de su espalda y aun sigue curándose de sus heridas provocadas en esa pelea. – Ahora fue Pacifica quien alzaba la voz y decía lo que los demás estaban dejando ver a través de su mirada, que eso igualmente lo pensaban.
-Es sin alguien con quien tener cuidado; siempre que se vea, mejor avisar a los demás de su presencia. No hay que tener ningún descuido hasta ver que podemos dar con ellos de forma definitiva. Ósea, en dos días. – Casi se quería poner a pensar en eso, mas, desistió de hacerlo, únicamente prosiguió con lo que tenia en manos. – Ahora el siguiente seria… Powers, sin duda. –
-De él no sabemos su nombre bien. Solo sabemos que se apellida Powers. Su primera aparición fue en uno de los días de diversión Familiar, durante la prueba de valor de los Hombre-Tauro, una noche antes había invocado casi sin éxito a Samael. En esa ocasión no peleamos de forma directa, fue mas algo verbal. Lo mismo fue la segunda vez que le vi, que fue una noche antes del baile formal del pueblo. Después de eso, la pelea contra el Golem y claro, contra él mismo. Tras eso, viene la pelea en el día del pionero, donde le rompí una de sus piedras. Tras eso… - El muchacho Pines fue mas rápido al resumir el caso del ex agente, ya que al menos en la primera parte de sus encuentros, con quien había tenido mayor contacto fue con él, sin embargo, fue interrumpido por el anterior adivino del pueblo. –
-Tras eso vienen los eventos de cuando de borraron la memoria, creo recordar que ahí estaban los dos ex agentes e Iván, ¿No? – levitaba por encima de los demás un nuevo trozo de comida, ganándose que se voltearan a verlo, solo para continuar al ver que su amigo asentía con la cabeza – Bueno, entonces sigue lo que creo que fue el que se cambiaran de mascaras, por que nos toco pelear contra él en el punto que ahora es el único que hay que cuidar. El Punto suroeste ahora se encuentra bien vigilado por eso. –
-Sin duda, pero eso no quita que tras la pelea con ustedes ahí, vino a la mansión a querer matarnos. De ahí, sucedió la pelea en el tren y con ello, dejaron de aparecer por un rato, al menos, hasta que planearon meterme preso, fue ahí donde volvieron a aparecer haciéndose pasar por agentes federales y claro, quisieron hasta manipular la prensa. –
-Creemos que antes de eso le borro la memoria al alcalde y a los oficinales, aunque no sabemos con exactitud quien fue, si Powers o Trigger, pero son los mas sospechosos. – Stan ya no sabia en que numero de rebanadas iba, pero no por eso se recrimino por tomar una mas para saciar el hambre que sentía.
-Como sea, lo siguiente que hizo Powers tras la retirada de ese día, fue presentarse en lo que fue la pelea de la mansión. En esa ocasión peleo con Ford en la primera parte, pero fue vencido por Stan, ¿no es así? – Wendy casi no había prestado atención a las peleas de los demás en ese día, pero recordaba algo parecido, algo que fue contradicho por el científico de seis dedos.
-Al revés. Primero peleo con Stan y después conmigo. – movía la mano restándole importancia y regresaba la cabeza de nuevo a su comida y al apunte realizado – Después de eso, ya no hemos sabido de ellos para nada, así que eso es todo de su parte. Creo quien le sigue es Trigger. –
-Él fue el primero con el que tuvimos contacto. Al parecer, se quiso adelantar a los planes, considerando que no íbamos a seguir el rastro de los Ghouls tras acabar con ellos, aposto cinco dólares con Powers por eso mismo. Y también, por eso mismo acabamos peleando esa noche en el almacén cuando invocaron a los Golems. Me dio una golpiza solo por que me sorprendió al dispararme con los teasers, fue el primero en decir sobre el cambio de color en mis ojos y tras dejarme semi inconsciente, abrió por primera vez delante de mis ojos aquel portar entre espacios, de igual forma, fue el primero en mostrarme la piedra con la cual se abastecían de energía. Después de ese incidente, la siguiente vez que lo vi fue poco antes de lo del Ergman en el centro comercial, en esa ocasión si que peleamos en serio y sin limitantes, me llevo al limite con ayuda del desgaste de fuerzas que provocaba el usar la piedra de portales y la pelea acabo conmigo dejándole mal herido antes de que se nos adelantara a mi y a Wendy para detenerlo. – Mientras mas lo decía, mas caía en cuenta que por mucho que intentara negarlo, lo que decían los demás era demasiado cierto, solo se enfocaban en él o alrededor de él, en si, al principio estos dos casi no mantuvieron contacto con los demás.
-Lo que le sigue es la pelea del día del Pionero, ¿No es así? – su hermana retomaba lo que se estaba diciendo – En esa ocasión nos toco pelear contra él en la cueva de los murciélagos, lo hicimos retroceder, mas no le ganamos en si, huyo. Pero claro, primero vio su medio de transporte destruirse, cortesía tuya, bro-bro, jejeje… - Pareciera que estaba muy cómoda en donde estaba, cosa que notaban los demás, pero no el par de adolescentes bastante cercanos ahora.
-Cierto, en la pelea contra Powers en el día del pionero pude destruir sus cristales. Aunque no dudo que se hayan creado otros. –
-Yo no se si debiéramos de estar muy seguros de eso, pero bueno, por ahora sigamos. – Ford señalaba un posible hueco en las preocupaciones del chico, pero en si solo lo dejaba de lado para regresar a la información.
-Bueno, la siguiente vez que le vimos, fue cuando perdí la memoria. Estaba en la sociedad del ojo cegado junto con Powers e Iván, escapo y cuando lo volví a ver, fue cuando me busco para arrinconarme en la cascada cerca de la cabaña del misterio. Lo alejé tanto como pude, o al menos, tanto como me dio mi cabeza. Me amenazo con dispararme, me hizo saltar y a juzgar por lo que concuerdan los tiempos, fue él quien hizo explotar la comisaria para sacar a Iván. Ya estaba en el tren junto con este, al igual que con Bratsman, para cuando yo me estaba peleando con Powers, fue el quien disparo a mi bastón de hojas de pino y me mantuvo a raya para huir. Lo que le sigue a su participación en los eventos futuros es lo mismo que con Powers, apareció cuando me arrestaron, busco crear falsa información de mi, peleo enfrente de la comisaria y volvió a aparecer en la pelea de la mansión. Peleando ahora si, primero con Ford, pero siendo vencido por Stan para cuando llegue yo de pelear con Richy en el bosque. De ahí, no se le ha vuelto a ver. –
-Bien, creo que el que le sigue es el mismo Bratsman. – Fue ahora Grenda la que articulaba aquello, claro que a su hablar, le seguía su andar, mas en concreto, en servirse un poco mas de comida a ella y a su amiga, quien apática, veía al vacío.
-Cierto. Apareció poco después del incidente del almacén donde estaban los Golems, cuando veníamos de regreso; de nuestro viaje de negocios esa misma mañana, vimos varios tráileres con cargamento pesado que estaban dirigiéndose al pueblo. Y cuando nos pusimos a ver de quien se trataba ya que no se estaba haciendo una gran mudanza de ningún tipo, fue cuando mandamos a Dipper a hacer el reconocimiento de su laboratorio en el bosque. En esa ocasión nadie actuó, pero fue diferente cuando los tráileres volvieron y se comenzaron a situar a los alrededores de Gravity Falls, además, los nano bots de Fidd confirmaron las sospechas de que estaba comenzando a hacer algo grande. Fue cuando ocurrieron los eventos en el centro comercial, la pelea de los muchachos contra los clones dentro de este y la de Stan y mía a las afueras. Dipper al acabar eso le persiguió al igual que nosotros, lo encontramos, pero nos tendió la trampa con nuestros clones, de ahí, escapo. No lo volvimos a ver si no hasta… - Recapitulaba bastante aquel representante de la familia Pines, aunque la batuta la tomo su hermano al ver que no hilaba del todo lo que sucedía.
-Hasta la pelea en el tren que tuvo el chico contra Powers, recuerda que nos dijo que cuando separaron los vagones él estaba ahí. Y lo mas probable, es que fuera él quien se robara el tren en un inicio para pasar por los demás. – Posaba una mano en el hombro del adolescente al aclarar aquello, apoyándose en él para probar un poco de la especialidad que había pedido el joven para él y su pareja. Ambos, viéndole con diversión.
-Cierto. Bratsman no tuvo mas participación que servir como escape en esa ocasión. Aunque, tuvo mas relevancia después, cuando encerraron al chico, apareció en varias ocasiones junto con los clones, aunque no hizo demasiado, ni ahí, ni cuando atacaron la mansión. Solo se debido a servir de fuerza de apoyo hasta que fue acorralado por Robbie y los demás. – Cuando hubo dicho eso, el pelinegro únicamente alzo un puño en seña de victoria, claro que sin dejar de masticar sus alimentos y sin pronunciar una palabra o cambiar sus gestos faciales.
-Quien le sigue es Blind Iván. Siendo la primera vez que le vimos cuando le estaba borrando la memoria al chico Dipper. Seguramente recupero la suya mucho antes y se dedico a enseñarles los pasajes secretos a los demás locos. – McGucket ponía un semblante de algo parecido al fastidio mientras relataba esos hechos, pero no se centro demasiado en ello, prefirió darle un sorbo a un refresco que tenia delante.
-En realidad yo lo vi un poco antes, pero solo como dueño de una tienda de música, no se bien que fue de él hasta ese momento. –
-¿En la información que encontramos en el almacén no dice nada sobre eso? – Habiendo dicho eso, se estiro un poco por una rebanada mas de comida, aunque consiguiendo que la castaña que estaba recargándose en su pecho se resbalara y terminara cayendo en su regazo, haciendo que ambos se irguieran en su lugar con un potente sonrojo. – Lo siento – Murmuro sin poder mirarle.
-No, descuida. – Apenas y le escucho por lo bajo, aunque para los demás que los veían, parecía que estaban viendo una comedia de romance, así que decidieron ignorarlo.
-Ah, no. Leímos lo que trajeron, pero solo venia una ficha de investigación, como un curriculum. No viene nada del como se unieron a los planes de Richy o de Powers o de quien sea que este moviendo los hilos en todo esto. Así que solo sabemos de él lo poco que hemos visto, le borro la memoria a Dipper, se dejo capturar, escapo de la cárcel y regreso poco después con lo del encierro del muchacho. Por lo que logramos obtener de esa pelea, creo un arma replica de la pistola borra memorias, misma que resguardamos ahora nosotros, así que cuando apareció en el ataque de la mansión días después, solo se limito a atacar de lejos. – Finalizo ese arco de información con el cambiar de las hojas y tomando un poco mas de refresco para poder aclarar la garganta.
-Supongo que tampoco es del tipo de cuerpo a cuerpo, parecido a quien le sigue ahora. Gabe. – su sobrino nieto le veía con una mano sosteniendo su cabeza y apoyando el codo en la mesa, cubriendo lo que bien podía ser que la otra mano bajo el mismo mueble sostenía la mano de la adolescente sonrojada a su lado – Que, por cierto, sigo sin saber que fue de Gabe. – Ahora que caía en cuenta de ese hecho, aun no leía la información del rubio, así que estaba un poco perdido en cuanto a lo que le paso y sus motivaciones; detalle que le generaba bastante curiosidad teniendo en cuenta que era el que mas le fastidiaba por alguna razón.
-¿Aun no has leído la información que nos trajeron? – le inquirió curioso y con una ceja arqueada, recibiendo solo un par de hombros que se alzaron sin mucho interés – Como sea… Ahh… Pues después del incidente de las marionetas hace tres años, cerraron el teatro donde iban a presentar otras de sus obras, pero debido a mantenimiento, ya que pareciera que el espectáculo de Mabel fue demasiado fuerte. – habiendo dicho eso, cierto joven volteo a verle curioso a la susodicha, sin embargo, solo recibió una sonrisa tímida – Después, no pudo seguir con sus funciones debido a que cuando se abrió el portal, el teatro sufrió mas daños aun, cerrándolo justo hasta el día en que sucedió el Weirdmagedon, causando que su estreno fuera un fracaso y él tuviera que huir del pueblo. – Hizo una pausa para recordar el resto y por supuesto, tomar un poco de aire para continuar. – Para cuando acabo todo el desastre, ya no consiguió con sus funciones restantes el reunir fondos suficientes para ir a una escuela de arte y actuación, se quedo en Gravity Falls unos meses mas hasta que se mudo a Delaware con su familia, ya que pareciera que le habían puesto la condición de reunir el dinero para ir a la escuela que quería y si no podía, se mudaría junto con todos a donde tendría que ir a un instituto normal. – De ahí nació el silencio, un poco sepulcral, ya que por donde sea que se viera, lo que bien pudo haber sido un futuro de ensueño conseguido con trabajo y esfuerzo, se volvió mas frio y monótono que el lugar al que había sido lanzado debido a una muy mala suerte.
-Diablos, el chico tiene mala suerte. – Soltó Wendy al caer en cuenta que, sin duda alguna, de todos era el que podía tener un rencor sincero por lo que le había ocurrido, mas si pensaba que todos los desastres no fueron si no mas que causados por la familia que en ese momento le estaba viendo con algo de duda.
-Aun así, no justifica que se tuviera que volver un criminal. Pudo haber continuado esforzándose donde quiera que fuera, pero se le presento la oportunidad de tomar el camino fácil y la eligió sin dudar, tuviera mala suerte o no, eso ya no importa, se volvió un delincuente. Y según me dijeron, se les apareció la primera noche después de la pelea del tren y solo para recuperar un chisme de una maquina. – Gabriel decía algo cierto y además daba pie a que se continuara con lo que se buscaba, resumir la información de los lunáticos con los que trataban.
-Pues si, se nos apareció esa primera noche, tomo un componente de una maquina que encontramos y me provoco para seguirlo. Y aunque no lo hice, parecía bastante peligroso en un lugar cerrado o donde hubiera mucha vegetación: ya que al menos cuando volvió a aparecerse, en la noche de Summerween, hizo trizas sin mucho esfuerzo lo que le arroje a la cara y salvo a su compañera de la pelea con Mabel, tiene un control en la magia bastante diferente a lo que he estado acostumbrado de ver; aparece y desaparece casi sin hacer ruido, controla marionetas o maniquíes como si fueran personas vivas y hace uso de medallones mágicos para poder usarlos en nuestra contra. Por si fuera poco, también sabe usar las piedras de poder. – Ahora su amigo de la escuela le veía fijamente, recibiendo una afirmativa con el mover de su cabeza, concordando que quizás y no era el único que lo odiaba con vehemencia.
-Por partes por favor. A ver, primero esta lo del encarcelamiento que te hicieron Dipper, en esa ocasión apareció con maniquíes para atacar a Mabel y a Pacifica, de ahí, la siguiente ves que lo vimos fue en…-
-El teatro. – Quiso decir Marius, pero una mano se alzo.
-No, lo vi antes en el almacén al que citaron al anciano McGucket, esa vez pelee contra todos y casi logro huir sin causar mucho desastre, pero fue ahí cuando uso el medallón con el cual me controló, también, puede que haya sido esa noche cuando creo un enlace mental entre otro artefacto y mi psique; causando los eventos del ataque a la mansión. Pero, cuando fue lo del teatro, me hizo ir por Mabel para capturarla y ayudarle con la presentación de su obra. Uso en esa ocasión Ghouls para atacarnos, aunque eran mucho menos. Pero, aun así, en esa ocasión peleamos en su contra, le hicimos unas cuantas heridas y fue Gabriel quien le siguió por los techos hasta dar con él y con… - Quería continuar, mas, esas partes aun no las rememoraba completamente bien, ya que al menos cuando discutían eso en si, él estaba demasiado enojado con todos como para prestar real atención a lo que decían.
-Powers y Trigger, esa vez lo encontramos en el techo con ayuda del auto volador, así que solo pudimos ver como desaparecían la saltar al vacío con el chico que se veía bastante mal herido. – Stan ya hasta había preferido recostarse en un camastro cercano, mostrando algo de comodidad a pesar de relatar eso.
-En esa ocasión no le importo abrirse las heridas, solo quiso escapar, usaba los hilos que manipula para empujarse y balancearse por los techos. Por eso quizás no hace ruido al aparecer y desaparecer. –
-Bueno, entonces de ahí solo queda el ataque a la mansión. Ya que, usando un posible enlace mágico con la mente de Dipper y Mabel, consiguió que ambos se pelearan entre ellos y así exploto también su subconsciente al tenderle la trampa con el doble de Pacifica. Peleo conmigo gran parte del tiempo, ya que era el único capaz de pelear contra sus hilos gracias a mi magia y en un inicio le gane, pero no fue el caso cuando llego Richy, parecía usar bien mi piedra, ya que incluso con esta en su boca podía hacer uso de ella sin problemas y casi con mi nivel. – Aun si era menor que todos los demás presentes, no se restaba su intelecto, seguía a la par de forma mental al menos, así que no le fue difícil proveer de esos detalles.
-Creo que eso es una de las cosas que mas me llaman la atención de ese chido. Aun después de estar lesionado, logro dar mas pelea que varios. – Daba las ultimas de las anotaciones del susodicho, inhalando fuerte para antes de terminar de escribir la ultima palabra, a la cual le siguió una oral. – Así que, eso no deja con una persona al fina. – Veía sorprendido las notas hasta ese punto, le sorprendía que pudieran hacer tanto, tan pocas personas.
-Si, la coneja obsesionada. – Mabel fue la primera en hablar, dejando relucir el enfado que le causaba pensar en la adolescente – Ella fue la que drogo a los chicos la noche de la fiesta de Summerween en casa de la amiga de Tambry. –
-Ella no es mi amiga. – Se escucho de fondo de parte de quien hizo a mas de uno girar los ojos.
-Nos siguió hasta la cabaña del misterio, hizo que Pacifica y Wendy respiraran una cosa rara y a mi me enveneno con ayuda de sus "agujas" negras. Después de eso, solo apareció de lejos con lo del encierro de mi hermano, y muy de cerca con Gabe, como si cuidara que no hiciera nada malo. No supimos nada de ella hasta el ataque a la mansión, cuando peleo contra Wendy y Pacifica, siendo vencida por Wendy, pero en la segunda parte de la pelea, para cuando llegamos yo y Dipper… –
-Dipper y yo. – Una interrupción innecesaria para mas de uno y causando aun mas girar de ojos que la anterior interrupción en su contra.
-Para cuando llegamos Dipper y yo…- arrastro un poco esas palabras para remarcarlas – ella fue la primera en huir hacia Richy, y fue quien se puso en medio de mi hermano y él, además hizo esa cosa rara de los hilos de sangre que salieron de su cuerpo. De ahí, no nos la hemos vuelto a encontrar, por lo menos, hasta anoche, cuando Dipper la vio cerca de la mansión y le dio la memoria. – En si, era de la que menos se sabia, por tal, no se pudo quedar callado con lo que especulaba.
-Aun hay que agregarle a alguien la posibilidad de que este actuando sin permiso de los demás, dejando ciertos descuidos que nos permitieron seguirles. Aunque bueno, no sabemos si eso tenga que ver con la memoria que me dejo quitarle. – A su mentor le decía aquello, sin embargo, el anciano no anoto demasiado tras sus ultimas palabras.
-Lo se, pero hasta no tener un poco mas de información, dejaremos esos detalles como simples "detalles". – Le regresaba su pluma tras ello y cerrando su libreta, daba por finalizada la recolección de información hasta ese punto. El castaño por su cuenta solo meneo los hombros de forma despreocupada habiendo escuchado eso, así que, sin mucha prisa, regreso a sus bolsillos su pluma y con la mano libre, soltó por un instante a su pareja para poder adquirir un poco mas de comida. Sonriéndole con calma cuando hubo realizado esta acción, generando que, a su vez, la misma adolescente le sonriera y se le acercara un poco mas con el fin de abrazarle y sentirse en plena calma y quietud.
Todos regresaron los muebles a su lugar, separándose un poco en grupos para reunirse a platicar o solo causar un poco de comodidad al terminar de comer. Varios chicos se fueron a los camastros, incluyendo al cazador de misterios y a su pareja, misma que al recostarse recibió un abrazo por encima de los hombros, acercándole a su cuerpo. La chica Pines por su parte se fue a sentar al borde de la piscina, donde fueron varios mas a platicar mientras acababan de degustar lo que sostenían en sus manos. Los mayores se quedaron en la mesa metálica, platicando cómodamente cerca de la pareja mas adulta del sitio, quienes miraban un poco curiosos a cierta pelinegra que se quedaba cerca de la puerta del asador, que aun sin estar encendido, parecía darle un calor de compañía con el cual se sentía a gusto mientras revisaba su teléfono.
En ese detalle también se fijo Gideon, quien en medio de su amigo y antiguo rival y del pelirrojo que permanecía con su pareja: no tenia nada mejor que hacer que escudriñarle con la mirada. Y si, prefería estar en medio de esas dos parejas, que estar cerca de esa otra pareja que estaba disfrutando del agua en sus pies mientras bromeaban y reían de forma estridente. Si, lo estaba tratando de superar levemente y a juzgar por el escenario, era él quien lo llevaba mejor entre los dos que no decían nada en aquel lugar.
Lento, el tiempo avanzo y tiño de un rojizo color el cielo sobre de ellos, la brisa les refrescaba aquella tarde de verano a todos los jóvenes, quienes serenos, sonreían mientras alzaban la mirada al cielo, inhalaban de forma profunda y se embriagaban con el aroma de la naturaleza fresca, poco a poco estaba todo comenzando a sentirse con mejor ambiente, claro que solo para ellos. Para el trio de ancianos que seguían platicando, parecía no ser el caso, cosa en la que ahora se fijaba el muchacho de peculiar marca en su frente.
Ford se abrazaba un poco mas a su gabardina, puede que tenga un entrenamiento casi militar, una dieta balanceada y ejercicio moderado, pero eso no quita que supera ya sus setenta años, al igual que su hermano gemelo, quien, resintiendo los estragos de su vida, soba fuertemente sus nudillos de ambas manos para calentarlos un poco y que el descenso de la temperatura no le afecte mas de lo que ya lo esta haciendo; los huesos le duelen, no puede evitarlo, ha pasado por muchas cosas tanto él, como el anciano que les miraba a ambos con algo de gracia debido al tema del que hablaban los tres, claro que pasando por alto como este tercero apretaba con mas fuerza el mango de su bastón.
Dipper fue el único que pareció caer en cuenta de ello, y lo primero que sintió con ello, fue un poco de tristeza y nostalgia, siempre vio a esos tres señores de edad avanzada como indestructibles, pero ahora los veía como lo que eran en verdad. Así que, soltándose de alguna forma del abrazo de su pareja, puso ambos pies debajo del camastro en el que yacía solo para darles una sonrisa a todos pocos segundos antes de dar unos cuantos pasos a sus tutores de verano.
-A-Ah, Tío Ford. – Le llamo aun con algo de distancia, ganándose la mirada de todos. – Creo que es hora de que vayamos a mover la información de mi estudio a otro lugar, tu laboratorio quizás. Si llegan de repente nuestros padres, no quiero que vean por accidente la información del caso. – Se rascaba un poco la cabeza al decir aquello, se quería guardar para si el hecho de estar prestando atención que sus tutores de verano lentamente se acercaban a los ochenta años.
-Oh, claro que si, Dipper, vayamos a tu estudio por todo. – Mas rápido de lo que pensó, su mentor se puso de pie para acompañarle al interior de la mansión.
-Bueno, supongo que mejor les ayudo con eso, son demasiadas cosas las que van a tener que mover. – Stan, mostrando algo de resignación, se paraba en su lugar para dar a entender que estaba dispuesto a ir con ellos para facilitarles las cosas.
-En ese caso, mejor llevemos todo a mi parte del laboratorio. – de repente irrumpió el primero dueño de la mansión, mismo anciano que se apoyaba en su bastón para poder ponerse de pie – Si es verdad que los padres y el abuelo de los chicos pueden sentir curiosidad por lo que hay en la mansión, quizás quieran ver en lo que trabajas Ford, así que al final será mejor guardarlo en mi zona para que no se lo encuentren ni por azar del destino. – Ya hasta estaba caminando a la entrada trasera de la residencia, mostrando una sonrisa cálida para los presentes.
Así que, sin mucho tardar, ya se estaban paseando por los pasillos en son de arribar a los cuartos indicados, no sin antes que el adolescente le diera una sonrisa cálida a su pareja, quien aun curiosa le veía en su lugar, mas no dudo en responderle de la misma manera poco antes de que desapareciera de por la puerta.
Sus dos tutores ya estaban casi llegando a su cuarto, mientras que el científico de prolongada barba, paso de largo para llegar a su laboratorio. Él por su parte, giro para adentrarse en el mismo cuarto que sus parientes, tomo las notas que habían estado haciendo hasta ese momento y las reunió mientras que los gemelos presentes, quitaban las hojas, fichas, fotos, hilo y demás, solo para que les fuera mas fácil transportarlo por el recinto.
Paso algo de tiempo para cuando ya iban de salida cargaban los materiales con algo de animo y en menos de lo que el chico pensó que seria, ya estaban en aquel sótano ahora bien alumbrado en las zonas importantes. Una de ellas, un poco mas alejada de las escaleras, estaba el inventor computacional, sentado y señalando con una mano una parte de la pared ya descubierta y lista para que fuera colgado todo lo que traían consigo. Empezaron a poner ahora todo lo que se habían dedicado a resumir mientras comían y así, se consiguió una tela de araña un poco mas completa de información, tanto para con los puntos cardinales en los cuales ya se había realizado una marca de sangre, como lo que se invoco en cada una. Así como las pistas reunidas en cada una de las peleas y datos de campo.
-¿Aun no sabemos lo que es esa cosa? – Cuestiono curioso el adolescente al ver la maquina que tenían consigo y que sacaron del almacén en el que se encontraron por primera vez a Gabe.
-No, pero estoy cerca.- se expreso a la par en que se ponía de pie y caminaba hasta donde estaba él – Por cierto, le sugerí a tus tíos que, al ver que la memoria estaría lista para dentro de dos días en la madrugada, podemos usar el día de mañana para ir a los otros dos almacenes que ustedes dos encontraron y buscar en su interior una pista. Ustedes serán listos, sin duda, pero no saben aun lo que son varias cosas de informática e inventos variados, puede que nosotros demos con algo mas que ustedes pudieron haber pasado por algo. – Dio unos cuantos golpes con su bastón a sus lentes, indicando un poco de diversión por venir, detalle demasiado gracioso para el chico.
-Entonces, ¿Mañana saldrán? – Fue su pregunta, que al voltearse, recibió como respuesta un par de sonrisas.
-Así es, iremos con el auto volador y con tu lámpara, si es que no te molesta. – Ford ya estaba casi acabando de colocar sobre la tabla de información, una tela larga con la cual resguardaba lo que en ella se estaba posando, así que, a la negativa dada con la cabeza de su sobrino, termino esa labor – En ese caso nos iremos temprano, regresaremos por eso del medio día, ¿de acuerdo? Si sucede algo les mandaremos mensaje o activaremos la alarma. Lo mismo para ustedes. Se quedan en el pueblo para vigilarlo, así que, por favor, ninguna imprudencia. – Con lo ultimo, el bajar un poco sus lentes para verlo por encima de estos, sirvió para resaltar la importancia de ese detalle.
-No tío Ford. No haremos nada imprudente. – Rodo los ojos divertido por lo que se le estaba diciendo, era imposible que su lado rebelde no quisiera interponerse a esa idea, pero dada la situación, era mejor que les hiciera caso.
-Las cámaras siguen activas, detectaran cualquier cosa fuera de lo normal en el pueblo. Ustedes solo deben de estar atentos a lo que pueda llegarles a los teléfonos, ya que pondré que se les mande mensaje en caso de que las alarmas salten. – McGucket se apresuro para ir a la computadora principal, donde comenzó a teclear para llevar a cabo lo mencionado.
-De acuerdo, en ese caso se lo diré a los demás, nadie actuara por su cuenta en esta ocasión, solo estaremos al pendiente de todo. – A decir verdad, estaba algo cansado y a sabiendas de lo que podía pasar si daba un paso en falso, quería ir lo mas sobre seguro posible, mas aun por el hecho de tener a sus padres yendo sobre de ellos.
-Me parece bien que lo pienses así. Y por cierto – eso le hizo fijar la mirada completamente en el anciano de seis dedos, quien le veía algo divertido – Le pedimos a Philip que limpiara los cuartos que están aun lado del tuyo y de Mabel, esos dos que están al fondo del pasillo en el que están. Ahí se quedarán tus padres y Shermi, ¿estas bien con eso? – La preocupación era verdadera, por lo que intento ser lo mas serio posible con eso.
-Supongo que si. En casa el cuarto de mis padres y el de invitados, el que suele usar el abuelo, están cerca del de Mabel y mío, así que no le veo problema. – La verdad no sabia ni como reaccionar con eso, nunca se espero que los susodichos llegaran al pueblo para visitarlos con motivos de estar presentes en su cumpleaños numero dieciséis.
-De acuerdo, en ese aso, ¿podrías pasar a revisar que en ambos ya no quede nada mas que los muebles básicos? Philip me dijo que dejamos unas cuantas cajas ahí cuando nos mudamos a la mansión, así que le dije que las dejara y que después pasaría a verlas para moverlas. –
-En ese caso no me estas pidiendo que vaya a ver si no hay nada… - se burlo un poco antes de continuar – quieres que vaya a ver esas cajas y si tienen algo importarte llevártelo a tu estudio o si tienen algo normal, pasarlo a otro de los cuartos ¿no es así? – Arqueaba la ceja al cuestionarle eso, causando una pequeña risa en él adulto que tenia delante.
-Bueno, si. Eso… ¿Podrías…?- Le daba la pauta para que le respondiera, y a juzgar por como le veía, pareciera que quería que lo hiciera en ese momento.
-Si, claro. Ahorita regreso o te mando mensaje si es que no encontré nada del otro mundo. – Comenzó su andar a la salida, dejando en aquel laboratorio a los mayores, mismos que solo comenzaron a platicar para planear la visita a los lugares mencionados.
Sus pasos le llevaron hasta la parte superior, no tardo casi nada aun con sandalias, se adentro en el primer cuarto mencionado, siendo el que tenia aun lado su querida hermana, encontrando de esta manera con una copia casi idéntica a la que tenia a su izquierda, solo que sin nada que adornara las paredes ni en los muebles: también contaba con un baño propio y con una amplia mira al pueblo, así como de una pequeña caja de cartón que guardaba algunas sabanas viejas, cortinas y pedazos de madera sin mucha importancia.
Con un pie pateaba el contenedor fuera la habitación y cerraba la misma sin importancia, solo para acercarse a la que tenia delante y mirar en su interior. Esta era curiosamente no una copia a la suya, era mas simple, pequeña y acogedora, además de que la cama permanecía pegada a la pared a mano izquierda, el baño si que estaba a mano derecha, pero solamente entrar daba de frente con un ropero, obstruyendo la vista a la misma puerta del baño, pero permitiendo que se quedaran libres las otras dos paredes que formaban la esquina de la mansión, las ventanas permitían un buen paso de luz aun con las cortinas puestas: así que le fue fácil divisar dos cajas en medio del cuarto.
Su curiosidad y su labor le hicieron caminar a su interior, escudriñando los contenedores para dar, al menos con la primera caja, con varios libros viejos pero que parecían pertenecer a un niño pequeño: arqueo la ceja en son de acentuar su curiosidad por eso, así que paso con la segunda, donde dio con sabanas viejas y de colores de tonalidad lila y morado, además de un peluche muy peculiar. Una pequeña llama de color café ahora pasaba a estar sostenida en sus manos, causándole curiosidad pero a su ves un poco de ternura al pensar a quien le pertenecía aquello. Se puso de pie y llevándose aquel peluche por debajo del brazo, cargo una de las cajas mientras la otra la pateaba al igual que la anterior con fin de llevarlas al exterior.
-Buenas noches, joven Dipper. – Siempre oportuno, aquel mayordomo daba idea de llegar a su habitación junto con un saco de red blanca, típico para llevarse una carga de prendas sucias.
-Buenas noches, Philip, ¿vienes por mi ropa sucia? – Mientras hablaba ponía las cajas una encima de otra, no le seria complicado llevarlas al piso de abajo y dejarlas en uno de tantos cuartos repletos de estas.
-Así es joven, ¿recordó poner esta donde debe de ir? - Arqueo una ceja para poder decirle con eso que esperaba que esa ocasión no fuera una mas donde tendría que pasar a recoger la misma del suelo y asegurarse de que no había nada importante en los bolsillos.
-Si, no te preocupes, ese mal habito lo dejare atrás pronto. Pero ¿te puedo pedir algo ahora mismo? – Se acercaba a su persona mientras cargaba las cajas con una sola mano, quizás su vista le engañaba, pero creía que al menos una de estas debía de estar algo pesada debido a la cantidad de libros en ella que se asomaban ligeramente a pesar de estar apiladas.
-¿Se le ofrece algo, joven? – Curioso por eso, le veía de forma fija a los ojos, mismo lugar que cambio en cuanto el adolescente se quito de debajo del brazo aquel pequeño peluche lleno de polvo.
-¿Podrías lavar esto y dármelo mañana en la mañana? – Al pasárselo, se gano por completo la curiosidad del mayordomo, mismo que aun estando sorprendido de la petición, se guardo en el saco aquella pequeña llama.
-Por supuesto. – Fueron las ultimas palabras dadas antes de ver al chico sonreírle y comenzar su camino a las escaleras, seguido de el silencio que le permitía continuar con su labor.
Por otro lado, el adolescente descendía al segundo nivel, donde procedió a escoger una de las múltiples habitaciones para poder colocar lo que tenia consigo y así, de paso, darse un momento para mandar un mensaje a su tío abuelo para poder decirle con lo que se encontró y que ahora pasaba a irse a la parte de atrás de la mansión con la finalidad de volver con su gemela y el resto de sus amigos, dando de esta manera inicio a una velada amena en la mansión.
9:30 am, La entrada de la Mansión:
-Pues, se van con cuidado. Nos avisan de cualquier cosa y viceversa. – Dipper iba llegando, guardando en su mochila algo que no les dejo ver a ninguno de los presentes.
-Claro, aunque dudamos que algo malo pase, por lo que nos contaron, los lugares estaban bastante vacíos. – McGucket ya estaba dentro del vehículo, aunque en la parte de atrás y con un semblante bastante relajado.
-Recuerden estar atentos a lo que sea que pueda pasar, ¿Sí? – Ford en cambio, aun abajo del auto y cerca de la puerta junto con sus sobrinos, les hablaba de cerca mientras tomaba del chico el mapa que le mando a pedir del sótano.
-Descuida Ford. Anoche les dijimos a los chicos que los veíamos en un rato en el centro para dar una vuelta, sirve que estamos atentos a lo que sea que puede pasar por el lugar mientras aparentamos solo pasear. – Ella a diferencia de su hermano, aun se encontraba usando su pijama y con el cabello revuelto, planeaba arreglarse después, para ella no había prisa.
-Bien en ese caso, disfruten de la mañana. ¿Seguro que no quieres que te llevemos, Dipper? – Cuestionó conforme con el pulgar señalaba a su medio de transporte detrás de si.
-Seguro, caminare a donde quede con encontrarme con Pacifica. – Aun le daba algo de pena el decir eso en voz alta, mas al tener cerca a su familia, quienes le veían con una sonrisa amplia en su rostro y cierta persona, hasta le codeaba divertida.
-De acuerdo. En ese caso, nos vemos después. – Se concluyo la platica, dejando que el par de menores se quedaran en el suelo mientras ellos emprendían el vuelo hacia cierta parte del bosque, su ventaja era que dada la hora tan temprana del día y la localización de donde debían de ir, podían hacer uso de esa modalidad.
-Bueno, salúdame a Paz, los vemos después. – Ella dio un paso hacia atrás. Él dio uno hacia el frente, separándose y quedando divididos por la puerta principal.
-Claro, los vemos en el parque de la torre de agua. – Ya estaba casi por irse, sentía un poco de ansias por mostrarle a la rubia lo que había encontrado así que quería emprender la caminata lo mas pronto posible, aunque fue llamado nuevamente por su gemela.
-A ver si no se les hace tarde por andarse besando. – Burlesca, le hizo pintar sus mejillas en un fuerte rojo para acto seguido, romper en risas.
-¡Mabel! – fue lo primero que consiguió decirle, solo para tras unos segundos de verle con un poco de enfado, ella finalmente empezó a bajar el nivel de risas – Agr… ¿No deberías de estar mas concentrada en irte a dar una vuelta con Gabriel? – Y de repente, lo que veía no lo había visto en otra ocasión, ella callo de repente, se quedo sin palabras y raudamente su sangre comenzó a pintar su rostro de forma intensa.
-¿¡P-Pero que cosas dices!? – Fue la pregunta que lanzo al aire y que tras de pronunciarla, azoto la puerta delante de él, dejándole sorprendido y atónito.
-Wow, eso es nuevo. – Fue lo único que dijo, le sorprendía ver esa clase de comportamiento en su propia hermana, misma que años atrás hablaba de enamoramientos que tenia con chicos como si se tratara de la cosa mas normal del mundo y que siempre le insistió por que dijera las cosas que sentía con sinceridad.
Así que, aun extrañado por eso, empezó a andar rumbo al pueblo, con objetivo de llegar a una cafetería en especifico donde iba a desayunar junto con su pareja. Misma chica que seguramente querría conversar de lo que le acababa de pasar, por supuesto de que para que eso pase, primero debía de llegar con la misma y en ese momento apenas iba bajando la pronunciada colina, así daba un poco de tiempo a lo que estaba por pasar, la mañana era agradable para su persona, nada perturbaba el cielo, tampoco el cantar de la naturaleza que le retumbaba en los oídos y que le sumergía en una buena calma.
Paso el rato haciendo eso, solo disfrutando del tiempo sin hacer nada mas que caminar. Llego finalmente a las calles del pueblo y al cabo de un rato, tras saludar a la gente que se encontraba, fue a esperar a su pareja en una cafetería cercana al centro comercial, pidió un café y saco su diario para poder comenzar a escribir al respecto de los últimos días que había vivido, aunque en su mente estaba la idea de acabar de escribir antes de que llegara su pareja, las cosas no le salieron de esa manera.
-Hola, Nerd. – Se burlo a sus espaldas poco antes de acercarse y poner sus labios en su nuca, besándole ligeramente y desacomodándole la gorra con algo de suerte antes de despegarse y dejarse ver frente al chico, usaba un suéter rosado que llegaba hasta sus codos, una falda del mismo color, medias negras y una playera blanca, un poco en contraste del chico.
-Jeje… andas de buenas esta mañana Northwest. – Le volteo a verle sin pararse, pero si al acomodarse la gorra y dejando ver que debajo de la camisa a cuadros rojos y negros, usaba una playera negra y jeans de un azul oscuro, finalizando con unas zapatillas deportivas blancas con negro que hacían juego con las de la muchacha que eran blanco con rosa.
-Pues sin duda, te veo desde temprano, así que es normal que este feliz. – Ya estaba por sentarse hasta que una pequeña acción le hizo centrar su atención en algo mas; su pareja ahora guardaba su diario, sin haber terminado de escribir, algo peculiar, mas aun, por lo que hizo que ella casi se le saltara encima.
-Pues espero que esto te ponga mas fel…- no termino de hablar, aquel pequeño peluche no llego ni siquiera a asomarse por encima de la mesa cuando su novia ya se lo había quitado de las manos de forma apresurada – liz… Vaya, vaya… Esa es una buena imagen. – Decía al verla tan contenta y abrazando con fuerzas aquel pequeño recuerdo de su infancia, cosa que cuando lo noto, con un fuerte sonrojo se fue a sentar frente al chico, cruzándose de brazos pero aun sosteniendo aquella pequeña figura de animal.
-C-Cállate, Pines. E-Es solo que hace mucho que no lo veo. – Y empezando un puchero, inflaba las mejillas en son de que las pequeñas risas del muchacho no le afectaran demasiado.
Así que comenzó este por platicar del como lo encontró, buscaba contentarla un poco tras haber mostrado esa cara de si misma, solo que tras pedir lo que iban a desayunar, finalmente se animara a decir como ese pequeño peluche llego a su vida a tan temprana edad y le hacia especial ilusión al tenerle de regreso, a su vez, explico el por que le dejo en aquel viejo cuarto que fue suyo en sus primeros años de vida; y de como su madre antes de ser realmente alguien que se preocupaba por ella, le hizo sentir que a cierta edad ya no le podían gustar esa clase de cosas debido a que no era propio de una dama. Tan concentrados estaban en su conversación que casi se les terminaba de enfriar el desayuno y no vieron a lo lejos un auto que sin duda hubiera captado la atención del chico de gorra, pues al menos para uno de los pasajeros, si que fue así, mismo anciano que al voltear a verle abrió los ojos de par en par con la escena que le era mostrada, sin duda ese pueblo era peculiar. Si se lograba que el serio muchacho mostrara una sonrisa tan amplia y una actitud tan relajada, entonces no dudaba que las cosas con sus hermanos fueran a mejor.
Siguieron avanzando lentamente por el pueblo, viendo lo pintoresco de este pero sin nada que les hiciera creer que se trataba de algo peculiar, a simple vista, parecía solo un pueblo ordinario a mitad de las montañas del estado de Oregón, casi sin gracia, por lo menos hasta que comenzaron a subir la pronunciada colina hasta una mansión en especifico, las rejas de las puertas que ahora mostraban una M y una P de gran tamaño y doradas, llamaron al comunicador y al intercambiar unas pocas palabras con un señor de una voz formal y elegante, atravesaron para aparcar en el patio delantero: mismo lugar donde esperaron una par de mayordomos y sirvientas dispuestos a atenderles a bajar el equipaje o con alguna otra molestia.
-Se supone que enviamos a los chicos a este lugar por que en un inicio mi tío Stanford tenia una cabaña en el bosque y el aire fresco les podía hacer bien. No se bien cual es el punto ahora que pasan el verano en una mansión. – Dijo el hombre al descender de su vehículo y darle las gracias con la cabeza al empleado que recibió las llaves de este.
-Según Mabel aun se dedican a ir al bosque y pasar las tardes con sus amigos de aquí jugando y divirtiéndose. – Informo la señora a la par que se dejaba ayudar por una de las sirvientas a bajar, sin duda toda esa atención le iba a sentar bien para pasar las vacaciones.
-Puede que sea el caso con ella, pero no se como Mason le hizo para agarrarle tanto cariño a este lugar, en casa se la pasa en su cuarto o en la biblioteca. –
-Yo no siento que debamos de preocuparnos por el chico y lo que le hace querer venir aquí. – Alegre, se guardaba aquello que vio solamente para si mismo y empezaba a dar unos cuantos pasos hacia la puerta.
-¿A que te refieres, papá? – Rápidamente pasaba de verlo a él y de ver a los empleados de la mansión ocuparse del equipaje sin que lo pidiera siquiera, aunque, debido a la falta de una respuesta de su parte, únicamente empezó a andar hacia su dirección, adentrándose en aquel enorme lugar. – Vaya… y pensar que aquí se están quedando los chicos. – Observaba maravillado la sala de estar, quedando solo a pocos pasos de su progenitor y teniendo atrás de si a su mujer, misma que se concentro mas en las pisadas rápidas que resonaban por las escaleras.
-Vaya, ella siempre con las prisas… - Murmuro segundos antes de verle bajar con teléfono en mano y una sonrisa nerviosa, estaba usando ahora un suéter verde agua que estaba arremangado hasta los codos y tenia estampado un pequeño gato naranja en la parte cerca de la cintura, que hacia juego con su falda de tonos mas claros, al igual que con las medias negras con varias estrellas estampadas en ellas y el par de botas color café claro que usaba.
-¡Mamá, Papá, Abuelo! – Les llamo a los tres desde el descanso solo para terminar de bajar corriendo y abrazar al primerio que le quedaba mas cerca, siendo este el de mayor edad.
-Hola calabaza. Ha pasado un rato. – Le abrazo el mayor en cuanto pudo, aunque la muestra de afecto no tardo demasiado ya que ella paso a mostrar el mismo afecto a sus progenitores.
-Hola panquesito. ¿Lo has pasado bien? – Ahora su padre le rodeaba con los brazos, mas no fue en estos donde ella daba la respuesta que querían escuchar.
-Claro que si, ha sido un buen verano hasta ahora. – Ya se encontraba abrazando a su madre cuando hubo dicho esto y fue con ella con quien intercambio una mirada larga, al principio llena de alegría, aunque al cabo de unos segundos fue su madre quien frunció un poco los ojos.
-Mabel, querida… estas… - Lo que sea que ella quería decir, no lo termino por sacar de si, solo movió la cabeza en seña estar con la cabeza en otro lado, extrañando a su primogénita, quien curiosa, ladeo un poco la cabeza.
-Bueno ¿Y donde esta Mason? – Su padre miraba a todos lados en busca del mencionado, sin embargo, en aquella silenciosa mansión, parecía que no había nadie mas que el mero personal y la castaña que les había recibido.
-Ah, se fue a dar una vuelta por el pueblo con…- su mente colapso un segundo, no estaba segura de querer decir eso, así que solo volteo a otro lado en son de querer apaciguar su error – con los chicos. De hecho, iba a ir a unírmeles. Je je… - Paseaba sus ojos por varios lados, tratando de ocultar la pequeña mentira dada, aunque al hacerlo se encontró con su abuelo mirando detenidamente a varios lados. – Y no es el único, Stan y Ford también salieron, junto con el anciano McGucket, pero regresaran a medio día, fueron a un viaje de negocios. – Aquello fue lo que sus tíos le dijeron que contestara cuando ella recibió la noticia de que habían llegado ya sus padres, claro que solo si lo veía necesario, faltaba menos de una hora y media para que ellos regresaran, así que eso sonaría convincente.
-Ya veo. Bueno, quizás vayamos contigo al pueblo, sirve que nos lo muestras mientras estas con tus amigos y así hacemos un poco de tiempo hasta que lleguen mis tíos. – Ante tal declaración, la mujer a su lado sacaba del bolso de mano que tenia, un pequeño sombrero y un poco de crema protectora contra el sol, dejando en claro que estaba apoyando al señor con quien hablaba.
-A-Ah, si, claro… - Por lo bajo, sacaba su teléfono, mandando mas mensajes sin necesidad de ver la pantalla siquiera, todo ese tiempo sin prestar atención a las clases había servido al final.
-Bueno, guíanos. Ah… ¿papá? – Llamo al mayor, quien parecía solo estar admirando la nada misma.
-Yo creo que los esperare aquí. Necesito un tiempo con ellos. – Mabel dejo entrever su sorpresa, aunque no era demasiada en si, entendía que ahora era cosa de Ford y de Stan el arreglar aquello, así que solo dio una ligera sonrisa.
-Si quieres esperarlos ve al patio trasero. Es el lugar preferido de Stan, abuelo. – Poso una mano sobre su espalda, y con la misma sonrisa llena de energía, contagio con la misma felicidad al anciano, quien asintiendo con la cabeza, comenzaba a caminar guiado por el mayordomo en jefe; permitiendo que los últimos de la familia comenzaran a salir de la mansión. Dejando que él solo anduviera por los pasillos con sorpresa debido a todo lo que veía a su alrededor, paso enfrente de un estudio en el cual no había nada demasiado llamativo y finalmente, dio con el patio trasero, lo atravesó en parte y se fue a sentar a sugerencia del hombre que le acompañaba, en uno de los camastros que tenia a su lado una vieja hielera, le ofrecieron algo para tomar o comer, y tras pedir un emparedado y una limonada, se quedo ahí, viendo ese amplio patio trasero que daba a un bosque. Mismo que le absorbía de forma completa y le relajaba a su vez, tan así, que el tiempo empezó a avanzar sin que lo sintiera.
Pasado el rato, bajo la torre de agua;
-Vaya, es raro que Dipper no este con ustedes. – Hacia un esfuerzo para que delante de sus padres, no se notara como ella forzaba un rostro sereno y animado, sugiriéndoles a los adolescentes que entendieran la situación y le ayudaran con la cuartada.
-A-Ah, si, es que tenia sed, fue por algo de beber. – Poco a poco los chicos comenzaban a pararse de su respectivo sitio y se acercaba a la familia ya casi completa.
-S-Si, debió de encontrar algo que leer y seguramente tendrá la cabeza metida en eso. Así suele ser en California… - Gabriel era quien mas ayuda le brindaba, pues era quien mas le conocía fuera del ámbito de las rarezas – Por cierto, hola de nuevo, señor Pines, señora Pines. – Cordial, se presentaba al matrimonio mientras se ponía de lado de su hija, quien de repente, comenzaba a sentir demasiados nervios.
-Hola, Gabriel. Que sorpresa verte aquí, ¿viniste con tus padres? – Fue la señora quien inquirió aquello, mostrando una sonrisa que ahora era evidente para los demás el saber de donde la había sacado aquella alegre chica que veía a todos lados.
-A-Ah, no… Ellos fueron a visitar a otros parientes. Pero me estoy quedando aquí para pasar las vacaciones con Dipper y los demás. –
-Ya veo, me hubiera gustado verlos. – ladeando su cabeza un poco y poniendo uno de sus dedos en su mentón, decía aquello a la par en que miraba al cielo en son de pensar, sin embargo, fue después de esto cuando comenzó a voltear a los demás – Entonces… - llamo la atención de los adolescentes – me imagino que son los amigos de nuestros niños, déjenme ver si puedo adivinar quienes son debido a lo que me ha dicho Mabel… - hizo entonces un rostro bastante similar al adolescente que estaban esperando ahora, uno que con los ojos entrecerrados y en son de pensar, dejaba de prestar atención al resto del mundo, cosa curiosa para ellos, mismos que divertidos casi podían ver al joven haciendo esa misma cara – Bueno, aunque es algo fácil, empezando por la única pelirroja, Wendy, ¿cierto? – una sonrisa despreocupada le salió cuando fue reconocida – Supongo entonces que el que le sigue es Robbie, con su novia Tambry – ambos pusieron una mano en alto, se les hacia raro aquello – después los demás chicos, Lee, Nate y Thompson, creo – en orden, los tres jóvenes estaban de pie un poco detrás de la pareja anterior mente señalada y ante eso, les fueron sonriendo de manera animada a los mayores – eso deja a Grenda y al chico Gideon… aunque a ti no se me hace fácil recordarte en los cuentos de mi hija. – Acabo por decir mientras veía al varón, quien sosteniendo la mano de su pareja, dejaba ver una sonrisa calmada.
-Y lo entiendo, es la primera vez que me quedo en el pueblo de manera prolongada, soy Marius –
-El novio de Grenda. Ya te recuerdo, el chico extranjero. – Se le adelanto a la presentación, causando en él un ligero sonrojo por ser aquello lo primero que recordaba de su persona. – Aunque ahora que lo pienso, faltan chicos, ¿no es así? – Sabia que la lista de su hija era un poco mas larga que esa cantidad de gente, por lo que haciendo memoria, mínimo faltarían dos jóvenes chicas que no se encontraban cerca.
-Pues al menos ahí viene uno. – Fue Robbie quien dirigió la atención a cierto muchacho que caminaba con la mirada agachada y puesta sobre un libro en sus manos, revisando algo en el mismo mientras andaba.
-Con la cabeza en un libro, como dije. – Fueron las palabras de su amigo de ciudad, quien divertido veía al distraído joven.
-Y de nuevo caminando sin ver hacia delante. – El mayor fue quien dijo aquello, dejando entre ver que estaba a punto de llamarle la atención de no haber sido por algo que le hizo frenarse.
-Oye, Nerd, te van a atropellar. – Una chica de cabellos rubios llegaba por la espalda y corriendo, solo para bajarle la visera de la gorra con fuerza y terminar de cubrirle la vista, aunque causando que este saliera de su aletargamiento.
-Ja… muy graciosa Northwest.- Ni siquiera había acomodado su accesorio, solo se limito a guardar en su mochila aquel tomo de hojas que portaba consigo, descuidándose lo suficiente para que la susodicha le quitara lo que le cubría la cabeza, no sin antes despeinarlo un poco.
-Soy el alma de la fiesta, Pines, ¿no te había quedado claro? – Una falsa prepotencia era la que se asomaban a su actitud, claro que era falsa para los chicos, pero no para los padres de familia que veían con un ligero deje de enfado aquella escena, cosa que hizo alertar a Mabel, misma chica que estaba segura de que algo estaba por pasar y ese algo no le iba a gustar a su hermano en un principio, pero, antes de siquiera poder hacer algo, la escena de la pareja que tenia delante continuo antes de cruzar la calle.
-Lo que me queda claro es otra cosa. – Impidió que ella avanzara mas con su gorra, le había agarrado por la muñeca y un poco de fuerza la jalo hacia su persona abrazándola por la cintura mientras pasaba a ser lo que tenían, un agarre de sus manos y sin poder dejarles nada a la imaginación de quienes los veían, se aproximaron lo suficiente para compartir un beso tierno y cálido, que al acabar, paso que la chica poso su mano libre en el pecho de su pareja, suspirando con ensoñación.
-¿Y eso que es, eh? – Inquiría con un fuerte sonrojo y una mirada brillante, muy diferente a los padres Pines que veían desde lejos con sorpresa.
-Que me gustas. – Un susurro que no escucho nadie mas que aquel par fue lo suficiente para crear en ambos una atmosfera romántica. Los dos sonrieron de manera enamorada y después de que él recupero su gorra, dieron unos pasos nuevamente para acercarse a los amigos que les esperaban mas adelante, o por lo menos eso pensaban ambos.
-Esto será divertido. – Fue lo primero que dijo Gideon al ver que la pareja se había frenado en seco al ver de lleno al grupo de personas que tenían delante, algunos un poco incomodos, otros divertidos por lo que estaba por pasar, una en especifico con un mano en su frente y cierta pareja viendo atónitos lo que se les ponía delante.
-Bueno… - el silencio se rompió después de un rato gracias al padre de los chicos – ahora veo por que querías tanto el venir aquí. –
-Supongo que acaba de ser rota…- Murmuro el castaño como respuesta, ganándose una mirada curiosa y preocupada de su pareja, mas, ella solo recibió en principio, que él se bajara un poco mas la gorra para que el cabello le tapara el parche sobre el ojo – la calma a la que le tanto ponía empeño. –
