Espero que se encuentren bien en sus casas en estos tiempos tan difíciles en el que debemos estar unidos.
Solo esperemos que esto del Coronavirus pase rápido y que todo el mundo vuelva a su normalidad.
Que los dioses bendigan a todas sus familias y amigos en estos momentos tan difíciles.
Sin más, comencemos…
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En la residencia Kurosawa se hallaba una paz tan bella que realmente se podía decir que era digno de una ciudad tan linda como Numazu.
Pero como no todo es como es, las cosas eran así.
Dentro de esta, se hallaban las dos hermanas Kurosawa discutiendo, algo raro en ellas ya que normalmente se llevaban de lo mejor.
- ¡Claro que sí! – dijo Ruby a su hermana mayor – este monstruo es mejor.
- Ruby, ni siquiera esas criaturas que usas son rivales para mis bestiales criaturas.
- Ni creas que con esas abominaciones me ganarías en un duelo.
- ¡Tú no me ganarías en un duelo! – dijo Dia que estaba con unas cartas.
- ¡Tú no me ganarías a mí, hermana!
Si se preguntan qué pasaba en la Residencia Kurosawa, pues pasó así.
Hace unos días, luego del brote de Coronavirus y el aislamiento en casa, Dia y Ruby encontraron un juego de cartas que poseían poderes y todo.
Ambas hermanas tuvieron que buscar en internet como se jugaba este juego, lo hacían más para pasar el rato ya que al estar en estado de toque de queda no podían salir donde sus parejas.
Ruby al ver este juego, supo que se trataba de un juego de luchas de monstruos en los cuales ganaba el más poderoso o el que quedara sin monstruos.
El juego se llamaba Versh Wars y era muy popular, aunque no sabían porque había ese juego en la casa.
Dia encontró en un foro las reglas de las cartas y ambas se dedicaron a jugarlo para demostrar quien ganaba.
Al principio, solo jugaban para pasar el rato ya que tampoco en la tele había nada bueno.
Al inicio, todo comenzó así…
- ¿Cómo comenzamos? – dijo Ruby a su hermana mayor.
- Tenemos el tablero, tenemos las cartas, ahora debemos hacer preparativos y aperitivos para pasar el rato.
- ¿Ahora qué?
- Necesitamos repartir los monstruos para que cada una tenga unas 8 cartas en las cuales se intercambian durante el juego.
- Bien, ¿ahora qué?
- Repartamos las cartas – dijo Dia mientras tomaba las cartas y las repartía hasta que las dos quedaran con 8.
- Bien, ¿y ahora qué?
- Bien, ahora debemos empezar a atacar a la otra.
- V-Veamos – Ruby veía a sus monstruos de las cartas y solo miraba bestias peludas con poderes asombrosos.
- Lanza Ruby – Dia tenía varios monstruos ultra poderosos en la baraja que poseía.
- Bien, aquí voy – dijo la peli roja mientras lanzaba una carta – invoco al… sapo de los 7 arcoíris.
Al hacer esto, la carta mostraba una rana con algo de músculos y que se paraba en dos patas y tenía un arcoíris encima de él.
- ¿Qué se supone que es eso? – dijo Dia viendo la carta lanzada por Ruby.
- Pues… la carta dice Sapo de los 7 Arcoíris.
- Bien, luchemos.
El ambiente se puso feo desde entonces.
De ahí, ambas se transportarían a un espacio en el que cada una estaba en cada extremo y ambas tenían en frente un pupitre de alta tecnología en la cual podían poner sus cartas y los monstruos podían salir como si fueran reales.
Ruby y Dia luchaban como si no hubiese mañana, el juego se había apoderado de ellas.
- ¡Uso dos rocas de invocación y llamó al hámster con peluca! – dijo Ruby lanzando su carta y apareció el mencionado monstruo de la baraja de la peli roja.
- ¡Ja! ¿Eso es todo lo que tienes Ruby? – se burló la peli negra – uso 36 piedras de invocación y llamó al Kaly, el Dragón oscuro asesino de 4 cabezas, ojos de láser y aliento de misiles rusos y su verga de acero.
En eso, apareció un enrome dragón negro, igual a la descripción que dio la peli negra.
- ¿Qué es eso? – dijo Ruby – además, solo tienes 7 cartas en la bajara, ¿de que estabas hablando?
- ¡Apasta esa rata! – dijo la peli negra. En eso, el dragón fue donde estaba la criatura invocada por Ruby y la aplastó como si nada.
La acción dejó un charco de sangre de donde se suponía hace unos momentos estaba el hámster con peluca.
- ¡Maldita carta sobrada y poderosa! – reclamó Ruby – mi baraja solo tiene animales peludos y roedores, pero ni modo. Invoco al mapache rabioso musculoso, pero también el elixir del más allá que revive a mi hámster como zombi y le muerde un testículo a tu dragón.
En eso, apareció un mapache humanoide con jeans y también volvió el hámster que había muerto, solo que con los ojos blancos.
El hámster fue donde estaba el dragón y le mordió el mencionado lugar, desapareciéndolo en el acto.
- ¿Qué? – Dia quedó impresionada – no puede ser, los testículos del dragón eran su punto suave, débil y especial, como lo supo.
- Jeje, no creí que lo haría, esa rata que invoqué es muy golosa – dijo la peli roja.
- Ahora invoco al Caballero Patán y usa su ataque de no traer dinero para que su cita pague la cuenta – cuando Dia lo convocó, aprecio un Caballero de cabello castaño, ojos azules y una Armadura que combinaba con sus ojos.
- ¿Y eso como demonios me afecta?
- No te afecta, pero te hace creer que la caballerosidad no existe y que no serás feliz con ningún hombre, incluso con Leah-san.
Ruby miró a su hermana con cara de WTF ya que no entendió una sola palabra de lo que dijo.
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Varias horas después…
Ambas hermanas Kurosawa estaban casi sin cartas, aunque Dia tenía algunas aun en la baraja, cosa que Ruby no.
La chica de cabello rojo estaba muy débil y ya se estaba cansando del juego, pero, aun así, quería ganar.
En la batalla final, Ruby tenía una bestia y Dia tenía dos bestias en el campo de batalla.
- ¡Voy yo! – dijo la menor – mi ardilla súper desarrollada biomecánica lanza su cohete homicida quemaculos a tu salamandra bizca, le provoca un ataque instantáneo de hemorroides explosivas y muere.
La ardilla de Ruby lanzó su ataque y destruyó al monstruo de su hermana.
-Igual ya valiste – dijo Dia – esa era la última criatura y solo te queda una carta en tu baraja y otra en tu mano. Ahora mi tortuga mecánica se come a tu ardilla súper desarrollada.
La tortuga de Dia lanzó su cabeza y se comió a la ardilla de Ruby.
- ¡No puede ser! – pensaba la peli roja – ya no tengo criaturas en el campus, solo tengo una carta y no he comido en varias horas.
- Yo si he comido a lo largo del juego.
- Esta es mi oportunidad.
Cuando Ruby levantó la carta de su baraja, comenzó reír de manera diabólica.
- ¿Qué te pasa?
- ¡Invoco al avestruz epiléptica! Usa el ataque de epilepsia nuclear y destruye a tu tortuga.
El avestruz se sacudió y de la nada, la tortuga mecánica de Dia explotó.
- ¡No importa! – dijo Dia – aún tengo a…
- No tan rápido hermana.
- ¿Qué?
- Te confiaste hermana, y estoy dispuesta a lanzar todo un discurso sobre qué haré solo para imitar un anime de acción, pero ya tengo hambre y quiero ir a comer.
- Ruby.
- Uso la Armadura de madera fina en mi avestruz epiléptica, la cual le añade 2 puntos en defensa y le permite agarrarte la entrepierna a picotazos.
- ¿Qué?
El avestruz se lanzó a Dia que solo gritaba mientras el monstruo la atacaba.
- ¡Jajajajaja! – reía la peli roja de manera malvada - ¡¿Quién es la mejor en Versh Wars! ¡Yo!
- T-Tú ganas Ruby – dijo Dia levantándose.
- Sí, fue muy entretenido el juego – en eso, el estómago de la menor rugió – tengo hambre.
- Vamos a comer algo Ruby.
- Sí.
Y las hermanas tuvieron un día normal… aunque más tarde, Dia tomaría venganza.
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Continuará…
