Capitulo 190: Isae y Naruto.

Naruto no lo había notado, pero Isae no estaba usando su sharingan. La Uchiha bajo a la calle removiéndose su capucha y activo su dojutsu. Naruto estaba plenamente consiente de que luchar con ella era peligroso, aun si tenia una solución contra su genjutsu, Isae tenia un arsenal de ninjutsu y habilidades en taijutsu que la hacían muy poderosa. El chico no estaba intimado por ella, pero debía de ser precavido. Naruto se lanzo un impulso directamente hacia Isae, pero para cuando llego a ella, su enemiga ya no estaba ahí.

– Eres muy lento. –Exclamo Isae detrás de el. Le lanzo una patada que el chico trato de bloquear dándose la vuelta, pero el ataque de Isae era mucho mas rápido y lo impacto, enviándolo a estrellarse contra un muro.

Naruto se recupero y volvió a ir contra Isae, pero la pelinegra evito su ataque sin ningún problema. La Uchiha lanzo un golpe que Naruto bloqueo, el rubio se dispuso a contraatacar, pero un golpe de Isae lo impacto antes de eso. Aun así, Naruto lanzo otra patada que Isae esquivo sin dificultad. Continuo con un puñetazo, pero aun eso no basto para poder alcanzar a la pelinegra. Los ojos de Isae estaban clavados en Naruto, leyendo todos sus movimientos, incluso antes de que supiera que los iba a hacer. La Uchiha lo pateo en el rostro, enviándolo de regreso al techo.

– Estas comenzando a decepcionarme, Naruto-kun. –Le dijo Isae.– Si este es todo tu poder, no debí ni molestarme en usar mi dojutsu.

– No estoy ni cerca de usar toda mi fuerza Isae-san. –Dijo el chico.– Kage Bushin no jutsu.

Con eso 10 Narutos aparecieron rodeando a su oponente. Los rubio se lanzaron sobre Isae. La Uchiha los miro, sus ojos notaron los movimientos de todos y cada uno de ellos. Isae se movió hacia un lado para evitar la carga de la mayoría. Los ojos de la chica notaron al que estaba saltando para tomarla por sorpresa, en lugar de ir con el grupo la esperaba. La chica espero a que se acercara y lo tomo del brazo. Con la esquina de su ojo miro a uno de los rubios del grupo levantarse e ir hacia ella. Giro con el rubio que tenia en su mano, haciendo que chocara con el que planeaba atacarla. El resto de los Narutos ya se habian recuperado e iban hacia Isae. La pelinegra estaba alistándose para hacer un jutsu, cuando miro a otros clones en los techos y haciendo sus sellos. Isae cancelo eso y salto hacia el techo, pateando a uno de los rubios. Miro como el otro comenzaba a reaccionar para apuntar hacia ella, así que la Uchiha tomo un kunai y lo lanzo, clavandolo en el centro de su pecho.

Es muy rápida. –Pensó el chico.– No solo eso, Satsuki tiene problemas para seguir los movimientos de tantos clones. Pero Isae no parece si quiera preocuparse.

Los clones saltaban hacia el techo, cuando Isae hizo sus sellos manuales.

Ahora, ataca ahora. –Le dijo el zorro.

Naruto concentro su chakra, lo cual la pelinegra noto. El chico se impulso hacia ella. La Uchiha cancelo su jutsu y se defendió de la patada del rubio. Naruto, aun en el aire, intento meterle un golpe, pero de nuevo la pelinegra logro protegerse de esto. Los clones se acercaban muy rápido, así que Isae salto hacia atrás, mientras que el original caía. Los clones llegaron al techo y lanzaron sus shuriken, sabían perfectamente que Isae no podría desviarlos todos, y tenían razón. Aun así, Isae no estaba intimidada. La Uchiha leyó la trayectoria de todos y calculo cuales serian los que la dañarían. Tomo tres kunais y los lanzo hacia las armas. Los kunais chocaron, desviándolas y desviándose a si mismos. Con estos desvíos, chocaron contra las otras armas, también desviándolas. Así Isae logro salir ilesa de ese ataque, con los shuriken pasando a su alrededor.

– ¿Como demonios lo hizo? –Se pregunto uno de los rubios.

– Este es el shurikenjutsu. El arte de usar armas lanzables para impactar a tus objetivos, aun si están en puntos ciegos. –Respondió Isae.– Con mi sharingan, darle a todos esos shuriken era algo muy sencillo.

Naruto se dio cuenta de que usar a sus clones no le serviría de nada, así que mientras subía los deshizo. Cuando llego al techo se encontraba solo frente a Isae.

¿Es que no existe algo que pueda hacer contra ella? –Se pregunto el chico.– Puede leer todos mis movimientos, aun si utilizo clones para desviar su atención.

¿Y que tal si usamos algo que no pueda leer? –Pregunto el zorro.


Ni Chouji ni Yakumo se atrevían a moverse. No querían darle ninguna razón para atacar a su enemigo. El renegado de Kirigakure estaba clasificado como un ninja nivel S, lo cual en pocas palabras significaba que no tenían ni la mas mínima posibilidad de derrotarlo. Solo habían sobrevivido hasta ese momento porque Kisame no los había atacado.

– Me canse de esperar. –Dijo el hombre tomando su espada. Los de Konoha se prepararon para el ataque, pero el hombre simplemente la apoyo enseguida de un puesto de comida.– ¿Esta vendiendo? –Pregunto Kisame al hombre que estaba temblando.

– ¿Eh? Si…

– Excelente. –Exclamo Kisame.

– ¿Que pasa con este tipo? –Pregunto Chouji.

– No esta ni interesado en pelear con nosotros. –Comento la castaña.

– Claro que no. No son jinchurikis o alguien fuerte. –Dijo Kisame.– Unicamente quiero luchar contra tipos fuertes.

Ese parecía ser un buen argumento, sin embargo Yakumo sabia que eso era demasiado bueno. La chica se puso detrás de Chouji.

– Preparare una ilusión. –Susurro la castaña.– Cubreme.

En cuanto la chica termino de decir esto, Kisame tomo su espada y los ataco, obligando a que se separaran saltando cada uno hacia un lado.

– Y yo que no quería pelear. –Dijo Kisame.– Pudieron haber corrido, pero si se van a poner así, no tendré otra opción.

– Eh, disculpe señor. –Dijo el vendedor.– Aun va a querer su orden.

– Claro. –Aseguro Kisame.– Estará lista para cuando acabe con estos niños.

– Jutsu de expansión de cuerpo. –Exclamo Chouji inflando su brazo. Lanzo un golpe que Kisame bloqueo poniendo su espada. El golpe era muy poderoso, eso lo sabían, pero Kisame solo se había movido unos centímetros.– Si que es muy fuerte.

Yakumo desvió su atención a hacer su ilusión, comenzó a sacar sus utensilios. El renegado se dio cuenta y movió su espada para cortarla. La castaña salto y evito ese ataque. Chouji volvió a intentar atacar, pero su oponente uso un impulso de chakra y salio de su rango. Kisame comenzó a hacer sus sellos manuales.

– Suiton: Tiburón de Agua. –El hombre escupió agua que tomo la forma de un tiburón, dirigiéndose a Yakumo.

La castaña empezó a esquivar. Chouji uso un impulso de chakra y apareció frente a Kisame, con su brazo aun incrementado. Tomo desprevenido a su oponente y le impacto un ataque muy poderoso, enviándolo a volar por el aire hasta que se estrello en la calle, arrastrándose por varios metros. Yakumo de alguna manera logro seguir esquivando hasta que el jutsu choco con una estructura y se deshizo.

– ¿Estas bien? –Pregunto el chico.

– Si, no te preocupes por mi. –Dijo la del clan Kurama. Yakumo intento volver a dibujar la ilusión, pero noto que su cuaderno estaba mojado.– Mierda.

Kisame comenzó a levantarse lentamente. Chouji deseaba que fuera por que le hizo un gran daño, pero por alguna razón lo dudaba.

– Isae no va a dejar de reírse de esto. –Dijo el hombre mientras terminaba de levantarse.– Cocinero. Voy a necesitar otro plato, para llevar por favor.


¿En serio tienes una idea para atacarla? –Pregunto el rubio.

Si, tenemos justamente lo que no puede leer. –El zorro comenzó a darle su chakra al rubio, cubriendolo en el manto de chakra anaranjado.

¿La primera cola? –Se pregunto el chico.

Tu solo atacala. Yo me encargo de lo otro.

Naruto corrió hasta Isae y le lanzo un golpe. La pelinegra movió su cabeza para esquivarlo, pero algo la golpeo. La Uchiha se retiro.

¿Le di? –Se pregunto el rubio.

¿Que fue eso de antes? –Se cuestionaba Isae.– Leí perfectamente su ataque y estoy completamente segura que lo esquive.

Naruto volvió a ir hacia la Uchiha, esta vez la ataco con una patada. Isae se defendió en esta ocasión, pensando en evitar de esa manera el ataque sorpresa. Miraba perfectamente como su brazo detenía al del Uzumaki, y aun así sintió el golpe en su estomago. Isae dio un paso para atrás en esta ocasión, intentando averiguar que era lo que el Uzumaki estaba haciendo. No podía ser un genjutsu, lo hubiera detectado, si lo fuera entonces estaría frente a uno de los mayores maestros del genjutsu que conociera. La Uchica miro a Naruto lanzarle una patada baja movió una de sus piernas para evitarla, pero algo golpeo la otra. La pelinegra termino cayendo al suelo, donde noto como la cola de chakra la ataco. Isae la estaba viendo claramente, pero su sharingan no podía leer su movimiento. Con un impulso de chakra en el suelo, Isae logro alejarse, raspándose un poco las rodillas y palmas de las manos.

Ya entendí. Su cuerpo esta atacándome, eso lo lee mis ojos, pero en el ultimo momento, ese manto me ataca, no es un movimiento muscular, por lo que mi sharingan ni lo percibe. – Analizo Isae mientras sonrei.– Ya entendí como lo estas haciendo. Es bastante ingenioso.

No puede ser. ¿Tan rápido lo averiguo? –Se pregunto el zorro.

Es la hermana de Satsuki. –Respondió el jinchuriki.– Estoy seguro de que ella también lo descubriría.

– Si tus ataques con muy peligrosos de cerca, entonces me quedare lejos. –Decía Isae haciendo sus sellos manuales.– Katon: Jutsu de gran bola de fuego.

No te preocupes por eso, lo podemos resistir. –Comento el bijuu.

Naruto envió su brazo de chakra por la bola de fuego, atravesándola y dirigiéndose hacia Isae. La pelinegra salto para esquivarlo. Mientras tanto, miraba a Naruto, el fuego parecía no haberle hecho nada. La chica miro al chakra cambiar de dirección, acercándose a atacarla. Isae salto por sobre el ataque, mirándolo como volvía a cambiar de dirección. La pelinegra no podía esquivar en el aire, así que uso sus brazos para protegerse del ataque. La Uchiha voló hacia atrás, pero maniobro para terminar en sus pies. El chakra regreso a su forma natural alrededor del brazo de Naruto.

– Me lograste golpear, y mas de una vez. –Dijo Isae.– Estoy muy sorprendida. Naruto.

– Ya lo se Isae. Lo se todo. –Dijo Naruto.

– ¿Sabes lo de nuestras madres? –Pregunto la Uchiha y el rubio asintió.– ¿Quien te lo dijo?

– Orochimaru me dijo quienes eran mis padres. –Respondió el rubio.– Y Mikoto-san me explico todo lo demás.

– Hubo un momento en el que le dije a Kushina que los cuidaría. –Dijo Isae.– Se lo prometí… pero eso fue cuando solo era una niña. Las cosas cambian. –Isae se puso en posición de pelear.– Ahora soy un miembro de Akatsuki, y te atrapare.

Isae se impulso hasta Naruto y le lanzo un golpe al jinchuriki. Naruto lo bloqueo con su brazo. El chico contraataco, e Isae lo esquivo, usando un impulso para llegar hasta un lado de el, poniéndose lejos de su ataque de chakra. La Uchiha le metió un codazo en el costado, haciendo que el rubio reaccionara con una patada, pero Isae se retiro con un salto.

Maldita. Logro encontrar como evitar mis ataques. –Pensaba el rubio.– ¿Es que no hay una manera de derrotarla?


Chouji y Yakumo estaban agotados. Kisame los había atacado sin descanso, obligándolos a unicamente esquivar y defenderse. El de Akatsuki le metió una patada a Chouji haciendo que se estrellara en un muro. Dirigió su espada a Yakumo para cortarla.

– Señor. –Llamo el del puesto de comida, deteniendo a Kisame.– Ya esta.

Kisame bajo su arma.– Muchas gracias. –Después se dirigió a los de Konoha.– Resistieron todo este tiempo, tienen mi respeto. Espero que si los vuelvo a enfrentar sea mas fuertes.

Kisame pago la comida y se retiro, para alivio de los de Konoha.


Isae sintió una presencia de alguien acercándose rápidamente. Sabia muy bien de quien se trataba, era Jiraiya. La Uchiha no quería pelear contra el, menos si era junto a Naruto. El rubio por lo menos se había vuelto en alguien peligroso.

– Tienes suerte. –Dijo Isae.– Ese sanin viene hacia aquí.

– ¿Ero-senin? –Pregunto Naruto.

– Estas muy lejos Naruto. Necesitaras mucho mas para ganar. –Dijo Isae.

– Un momento, dijiste que tu no eras la mas fuerte de Akatsuki. –Comento Naruto.– ¿Entonces quien es?

– ¿Para que lo quieres saber? –Pregunto la pelinegra.– No podrás ni hacerle nada cuando lo encuentres.

– Lo derrotare justo después de que acabemos contigo. –Dijo Naruto.

– Si enserio lo quieres saber. –Exclamo Isae.– Pain. Ese es el nombre de quien debes de tener cuidado. – Isae termino de decir esto y comenzó a separarse en varios cuervos, dejando a Naruto solo en el techo.


El equipo se reagrupo y Naruto curo las heridas de sus compañeros. Jiraiya estaba vigilando por si volvían a atacar, pero si se habían retirado porque el estaba cerca, no atacarían de nuevo.

– No puedo creer que lucharas contra Isae tu solo. –Dijo Chouji.

– Unicamente lo hice porque no estaba peleando en serio. –Dijo el rubio.– Si me hubiera matado por accidente, hubieran tenido muchos problemas.

– Yo no pude ni ayudar. –Dijo Yakumo.– Mi cuaderno se mojo y no serví de nada.

– Desde ahora debemos tener mas cuidado. –Dijo Jiraiya.– Tenemos dos semanas aquí, y nos atacaron cuando me separe de ustedes.

– ¿Nos estaban vigilando? –Pregunto Yakumo.

– Si, pero dudo que fueran ellos. –Comento el sanin.– Nos hubiéramos dado cuenta.

– Entonces tienen a alguien como aliado. –Dijo Chouji.– Ellos les avisaron.

– Habrá que estar atentos a eso. –Dijo Jiraiya.

– Eso no es todo. –Agrego Naruto.– Isae me dijo unas cosas. Primero que nada, son 9 en Akatsuki.

– Eso me alegra y preocupa al mismo tiempo. –Comento Chouji.– No son muchos, pero igual son otros ocho del nivel de la hermana de Satsuki.

– Esa es otra cosa. No todos tienen el mismo nivel. –Dijo el Uzumaki.– Hidan es el mas débil de todos. Isae es como la cuarta.

– ¡¿Que?!¿Hay personas aun mas fuertes? –Pregunto el Akamichi.

– Si, y se el nombre del fuerte. –Comento Naruto.– Pain. O por lo menos ese nombre me dijo Isae.

– ¿Pain? –Pregunto Jiraiya.– Ese es un nombre con el que podemos empezar a investigar. Bien hecho, Naruto.


Al día siguiente, los de Konoha se levantaron y fueron guiados por Jiraiya en la ciudad. El hombre los llevo hasta la casa de Hisao. Entraron sin problemas, era una investigación ninja así que era fácil de justificar lo que estaban haciendo. No había mucho dentro, algunos sillones y camas, pero nada mas que llamara la atención, excepto por una mesa con un pergamino encima. Naruto estaba seguro que eso era lo que buscaban, así que se acerco a el con cuidado. No había ninguna trampa, al menos de momento. El rubio abrió el pergamino, siendo el primero en leerlo.

– Es un pergamino de sellado. –Comento el rubio.– Esos sellos son los que uso para guardar cosas.

– Tienes razón, lo es. –Comento Jiraiya.– ¿Pero reconoces estos? –Señalo el hombre y el Uzumaki negó, no los había visto.– Son los de un sello de sangre.

– ¿Que es eso? –Pregunto Yakumo.

– Son condicionadores. –Dijo Jiraiya.– Se ponen para que algo solo se pueda activar por ciertos individuos, por lo general de los mismos clanes. Son muy fuertes, pero difíciles de poner.

– Y unicamente un Uzumaki puede abrir este. –Exclamo Naruto.– ¿Como lo uso?

– Necesitas sangre. Muy poco, como su fuera una invocación. –Comento Jiraiya.

Naruto se mordió el dedo para sacar un poco de sangre. El chico puso la mano en el pergamino, justo como si estuviera desellando algo. Una nube de humo apareció. Se despejo en unos momentos, revelando un sobre y una caja de madera. Naruto tomo el sobre y lo abrió, dentro había una carta. El chico comenzó a leerla.

– "Kushina, primeramente, me alegro que hayas encontrado este lugar. No estaba seguro de si había dejado pistas claras, pero tenia que ocultarme. Hay un gran enemigo que no te imaginas. Después de que creciste, tus tíos y yo decidimos abandonar la aldea para buscar a otros Uzumakis y rehacer el clan, o un poco de ello. Para lograrlo, decidimos separarnos. Temo decirte, que fracasamos. Arata y Naoki murieron y yo ya no tengo la fuerza para continuar." –Leyó el rubio.– "Tengo que pedirte que recuperes los secretos del clan. Están escondidos y resguardados en un lugar secreto. En esta caja, esta una parte del mapa, juntalas con las otras y encontraras su ubicación. En la caja he puesto la llave, le revelara a un Uzumaki el momento cuando sera posible abrir el escondite. Arata murió en Kanagawa así que por ahí deberías comenzar a buscar. Lamentablemente, se que Naoki murió en un camino cerca de la frontera, pero no tengo ni idea de donde estarían sus cosas. Debo advertirte algo, cada uno de nosotros tenia una llave, debes tener cuidado de que no caiga en manos de nuestros enemigos."

– Así que necesitamos otros dos papeles para que se revele el mapa. –Dijo Jiraiya.

– Y de preferencia evitar que tomen las llaves. –Comento Yakumo.

– "Nuestros enemigos" ¿De quien hablaba? –Pregunto el rubio.

– Han pasado 14 años. –Dijo Chouji.– ¿En serio crees que todavía existan?

– Claro que deben existir. –Comento Jiraiya.– Los Uzumaki tenían su propia aldea, pero fue destruida por otras aldeas porque se volvieron muy poderosos. Puedes estar seguro que hay grupos que no los quieren ver regresar.

– Así que tenemos un papel cerca de la frontera y el otro en Kanagawa. –Dijo Yakumo.– No importa a donde vayamos primero, es lejos.

– Y la puerta solo se puede abrir en cierto día del año. –Agrego Naruto.

– Nos preocuparemos de esa parte después. –Comento Jiraiya.– El mapa es mas importante. Podemos enviar un mensaje y que alguien mas busque en Kanagawa.

– Un momento ¿En que frontera? No lo dice. –Comento Chouji.

– Ese es un problema. –Comento Naruto.

– Bueno, nos sugirió ir primero a Kanagawa. –Dijo Yakumo.– ¿Quizás su familiar sabia mas sobre eso?

– Es nuestra única pista. –Respondió Jiraiya.– Muy bien. Iremos a Kanagawa.

Fin capitulo 190.


Omake: Una gran revelación.

– Estas comenzando a decepcionarme, Naruto-kun. –Le dijo Isae.– Si este es todo tu poder, no debí ni molestarme en usar mi dojutsu.

– No estoy ni cerca de usar toda mi fuerza, Cuñada. –Dijo el chico.– ¿Espera que?

– ¿Cuñada?¿Tu y Satsuki? –Pregunto Isae y el rubio asintió sonrojado. El rostro de Isae cambio, oscurenciendose por un momento. La pelinegra llego de un momento a otro frente a el sin que pudiera reaccionar.– ¡Estoy tan feliz! –Le dijo abrazándolo.– Creí que se tardarían mas. ¿Que planes tienen para el futuro?¿Me harán tía?¿Puedo elegir el nombre del primer bebe?

Creo que esta Isae-san me da mas miedo. –Pensó el chico con una gotita de sudor.