Capitulo 191: Amenaza en Kanegawa
Algunos días mas tarde, el equipo Jiraiya llego hasta la ciudad portuaria de Kanegawa. La seguridad estaba mucho mas intensa que la ultima vez que Naruto había venido, aunque considerando que hubo un intento de invasión, y un laboratorio de Orochimaru, estaba mas que justificado. Eso también significaba que cualquier ataque de Akatsuki seria casi imposible. De ninguna manera los ninjas renegados se enfrentarían a tantos ninjas y luego a Jiraiya. El jinchuriki decidió no tomarle mucha atención a eso, lo dejaría para otro momento.
Ahora que sabían que buscaban a Arata, la tarea seria relativamente mas sencilla. El hecho de que Kanegawa fuera una ciudad mas importante en el país significaba que los registros estaban en mucho mejor orden, e incluso estaban hechos para consultarse. El equipo agradecía eso, no querían pasar otras dos semanas atrapados en un archivo.
Sabían donde vivió, una casa cerca de las afueras de la ciudad. Fueron hasta ahí y comenzaron a inspeccionarla. Curiosamente, aunque no estaba en tan buen estado como la anterior, no parecía haber estado abandonada por mas de 14 años, eso sin contar que las cosas estaban en su lugar y la residencia nunca se vendió. Jiraiya ordeno que no pensaran mucho en eso, el incluso no quería hacerlo.
– La encontré. –Dijo Yakumo sosteniendo una caja de metal. La chica la cargo hasta la mesa.– No es un pergamino, pero tiene algunos de los mismos sellos.
– Excelente Yakumo-chan. –Dijo Jiraiya– Estas reconociendo los sellos muy bien.
– Entonces, igual que el pergamino. –Exclamo Naruto haciéndose una herida en el dedo. El chico puso su mano en la caja y la abrió. Dentro había otro pedazo del mapa y una llave.– Solo nos falta uno.
– Ahora solo debemos saber la posición de Naoki. –Dijo Jiraiya.– Busquen cartas, cuadernos, cualquier parte que la pudo haber anotado.
– Es un Uzumaki. ¿La habría anotado en un lugar donde cualquier la pudiera ver? –Pregunto Naruto.
– No estaba en la caja. –Comento Chouji.
– No necesitaba estar. –Dijo el rubio.
Con su mano aun sangrando un poco, Naruto uso el jutsu de invocación. El humo se despejo, revelando a un pequeño sapo arrugado con un sombrero de profesor.
– Jiraiya, ¿Por que me invocas cuando estoy en medio de una investigación? –Pregunto el sapo.
– Yo no te invoque. –Comento el peliblanco apuntando hacia Naruto.
– Ey… –Saludo el rubio antes de que el sapo saltara y lo golpeara con un libro en la cabeza.
– ¡Mocoso estúpido!¡¿Que no sabes que no debes invocarme cuando estoy en mi investigación principal?! –Pregunto la invocación.
– Perdón, no lo sabia. –Comento el Uzumaki.– ¿Entonces cuando no estas en tu investigación principal?
– En julio.
– ¡Pero estamos en Julio! –Reclamo Naruto, pero la respuesta del sapo fue otro salto y golpe con un libro en la cabeza.
– ¡En Julio estoy en mi investigación secundaria!
– Gamasake, sabes perfectamente que no te invocaríamos si no fuera importante. –Dijo Jiraiya.
– ¿Y por que se lo dices ya que me golpeo dos veces? –Se pregunto Naruto sobándose el chichón que le salio.
– ¿Que necesitan? –Pregunto el sapo.
– Estamos seguros que hay un sello escondido aquí. –Explico el sanin.– Necesitamos tu ayuda para encontrarlo.
– Conoces muy bien mi costo. –Comento el sapo extendiendo su mano.
Jiraiya metió su mano a la bolsa de herramientas, saco un pergamino y lo bario sobre la mesa. Desello un objeto de este, una botella de sake. El hombre la tomo y se la entrego a la invocación.
– Aquí esta.
– Muchas gracias. –Dijo el animal. La abrió, dio un trago a esta y comenzá a hacer unos sellos manuales.– Jutsu de revelación de sellos.
El interior de la residencia comenzó a llenarse de marcas negras. Algunas de sellos de guardado, posiblemente para armas o objetos. Naruto, Jiraiya y Yakumo los reconocieron y lo que tenían dentro. Había otros sellos que los dos chunin no estaban seguros de que hacían. Jiraiya ignoro esos sellos, estaba seguro de que Arata no solo usaba los sellos para guardar cosas, sino como un sistema de clasificación. Cerca de un escritorio, estaba un sello del clan Uzumaki.
– Naruto. –Jiraiya apunto hacia el sello, era el mismo de los dos pergaminos.
– Entiendo.
– Muchas gracias, Gamasake. –Dijo el peliblanco antes de que el sapo desapareciera.
– Acaban de pagarle a un sapo con alcohol. –Señalo Yakumo.
– No cobra mucho, solo una botella. –Dijo Jiraiya.– Manda cobra por minuto, y es en sacrificios humanos.
– Ahora me alegro de no tener un contrato. –Dijo Chouji.
Naruto fue hasta el sello. Puso su mano, y de este salio un cuaderno. El equipo se acerco para leer mientras lo abría. Parecía ser una investigación que Arata llevaba. Decía el lugar donde el ultimo de los hombres Uzumaki había muerto, a unos kilómetros del valle del fin, cerca de la frontera con el país de los campos de arroz. El resto de las notas eran conjeturas sobre los reportes y quien era responsable. Arata no quería volver a Konoha, ya que no se sentía seguro ahí, Quien mando a asesinar a Naoki, tenia mucho poder e influencia en la aldea, aunque el hombre no se atrevería a declarar, ni siquiera por escrito, quien era el responsable, al menos sin tener las pruebas suficientes.
– Alguien muy poderoso en Konoha… –Exclamo Jiraiya.
– Orochimaru. –Dijo Naruto.– Ese bastardo. –El jinchuriki apretó su puños.– Cuando lo vea-
– Me lo dejaras a mi. –Interrumpió Jiraiya.– Hasta que termines tu entrenamiento, no puedes luchar contra el o cualquiera de Akatsuki tu solo. ¿Entendido?
– Si… –Solo respondió el jnchuriki.
– Tengo una pregunta. –Dijo Yakumo.– ¿Para que tenían tres llaves si cada una podía abrirlo por su cuenta?
– Por si alguno quería ir a guardar algo. –Dijo Jiraiya.– Si solo tuvieran una, tendrían que reunirse, juntando dos pedazos del mapa y arriesgándose a ser atacados. Y aun así, aunque tuvieran la llave solo la mano de un Uzumaki puede usarla.
– Aunque sabemos que es fácil "convencer" a alguno de ayudar. –Comentaba el Uzumaki del equipo.
– Es solo que, me parece muy complicado. –Dijo Yakumo.– Tres pedazos de mapa, llaves que solo ellos pueden usar, sellos para ellos…
– Todo eso puede ser sobre pasado con tiempo. –Le dijo Jiraiya.– Los sellos pueden ser removidos, los mapas juntados y la puerta abierta con la ayuda de alguien del clan. Lo importante, es que ellos querían retrasar a sus enemigos. Lo suficiente para averiguar quienes son.
El equipo salio de la casa. Ya tenían lo que necesitaban para encontrar la ultima pieza del mapa, y mas importante, la ultima llave. Si Orochimaru estuvo detrás de ellos, no podían dejarle la llave. El sanin estaba detrás de las técnicas de los Uzumaki, no por un interés a ellos, sino porque eran poderosas. Ese poder era algo que Orochiamaru quería, aun si el no lo podía usar directamente, a uno de sus seguidores les servirían.
– ¿Que es eso? –Pregunto Naruto de repente.
– ¿Que pasa? –Pregunto Yakumo.
– Acabo de captar un olor, es el de… –Exclamo el chico.– Si, es el. Y no esta solo.
– ¿Quienes son? –Pregunto Jiraiya.
– Shino y Kiba, junto a Kabuto. –Comento el Uzumaki.– Hay otro olor, pero no lo reconozco.
– Son seis. –Dijo Chouji.– Y nosotros cuatro.
– Si comenzamos una pelea, no solo nos retrasaremos. También es muy seguro que no salgamos sin que uno de los bandos muera. –Comento Jiraiya.
– NO dejare que eso pase. –Dijo Yakumo.
– Los traeremos de vuelta. –Agrego Chouji.
– Muy bien. Equipo Jiraiya, preparence para pelear. –Dijo el sanin.
En el cementerio de la ciudad, los ninjas de Otogakure se encontraban abriendo la tumba de Arata. Kabuto, Guren, Kiba y Shino supervisaban mientras dos ninjas poco importantes escarbaban. El Inuzuka tomo un olor.
– Ese bastardo de Naruto no se ha molestado en ocultar su puta peste. –Dijo Kiba.– Se están acercando.
– ¿Viene con Kakashi? –Pregunto Kabuto.
– No, viene junto a Yakumo y Chouji. –Dijo el hombre.– Hay otro olor, no lo reconozco, pero es muy fuerte.
– ¿Que tanto? –Cuestiono Kabuto.
– Como Orochimaru-sama.
– Ah, entonces es uno de ellos. –Exclamo el peligris.– Guren, sabes muy bien que hacer.
Naruto podía sentir como su enemigos se acercaban. Kiba y Shino. No solo tenían la oportunidad de recuperar a su amigos. El jinchuriki le daría a Orochimaru donde no se esperaba. Naruto sabia que tan importante el peligris era para el, si lo acababa, o por lo menos asesinaba, le daría un golpe muy fuerte.
– Mocoso, debes tranquilizarte. –Le aviso el zorro.– Si sigues así, la cuarta cola saldrá.
– Tienes razón… no puedo dejar que salga, al menos si no esta ese bastardo. –Respondió Naruto, haciendo que por un momento, el bijuu se preocupara.
El equipo llego a los techos deteniéndose cuando se encontraron frente a frente con los chunin de Konoha que servían a Orochimaru.
– Kiba-kun, Shino-kun. –Exclamo Yakumo mirando a los otros dos estudiantes de su maestra.
– Solo son ellos dos. –Dijo Chouji.– Con Jiraiya-sama y Naruto, no nos tomara mucho tiempo.
– Es por eso que estoy aquí. –Comento una voz detrás de ellos, dándoles unos escalofríos a los chunin. Yakumo y Chouji se quedaron congelados, pero Naruto volteo a verlos, sus ojos rojos y llenos de ira.– Vaya, esta vez no te quedaste tiezo. ¿Me pregunto si seras un reto de verdad esta vez?
– Tu, maldito bastardo. –Le dijo Naruto.– Pagaras por lo que le hiciste a Sunagakure, a Konoha, a la familia de Sasame… Y a mi clan.
– ¿Tu clan? –Pregunto Orochimaru.– Curioso como te sientes parte de un grupo que no hizo mas que ignorarte por 14 años.
– Deja de hacerte idiota. –Dijo el Uzumaki.– Se perfectamente que tu los asesinaste, bastardo.
– Vaya vaya, justo como con tu secuestro. Entiendes que yo lo hice. –Dijo el pelinegro.– Pero fallas en reconocer, o no lo quieres hacer, que seguía las ordenes de alguien mas. Alguien mas peligroso en quien deberías concentrarte.
– Basta Orochimaru. –Dijo Jiraiya.– El que es tu enemigo en este momento soy yo.
– Por supuesto Jiraiya. Un fracaso de Jinchuriki como el no me hará nada. –Dijo el sanin.
– Je, bastardo. –Exclamo el jinchuriki.– Te golpeare donde no te esperas.
– Naruto, apoya a Chouji y Yakumo para capturar a Kiba y Shino… –Estaba indicando Jiraiya, pero el rubio no hizo caso. Dejo que el chakra rojo fluyera por el y dio un enorme impulso de chakra, suficiente como para poder pasar a Kiba y Shino sin que se dieran cuenta.– ¿Que esta haciendo?
– Vaya, parece que lo estas perdiendo Jiraiya. –Exclamo Orochimaru.– No esta recorriendo el camino que quieres, si no uno de odio y venganza. Sera interesante ver hasta donde lo lleva.
– No lo veras, Orochimaru. –Respondió Jiraiya.
Naruto se acerco a una gran velocidad hasta Kabuto. El peliblanco estaba parado junto a los excavadores. El rubio junto el chakra en su palma, formando el rasengan. Se impulso para chocarlo contra el, pero una pared se levanto frente a el. No era de tierra, era muy transparente para eso, pero tampoco estaba hecha de vidrio. A Naruto le tomaron unos segundos, pero finalmente noto que estaba hecha de cristal.
– Justo a tiempo. –Dijo Kabuto.
– ¿Pensabas quedarte ahí a que te golpeara? –Pregunto una mujer de su misma edad, con el cabello azul amarrado y sus ojos enfocados en Kabuto.
– ¿Si te digo que confió en ti me lo crees?
– No. –Respondió Guren antes de mirar a Naruto.– ¿Así que eres tu? El jinchruki que derroto a Kimimaro. Debo decirte que antes de que novia fuera una opción, yo fui la sustituta para Kimimaro.
– ¿Otro imbécil relacionado con ese bastardo? –Pregunto Naruto.– No te preocupes. No cometeré el error que cometí con Juugo. Iré con todo para matarte.
Kabuto noto de inmediato que había algo muy mal con ese chico. Ese chakra, no era el suyo ni el del Kyubi. Algo mas estaba tomando su lugar, era una combinación de ambos y muy oscuro. El hombre miro a los excavadores para que se apuraran.
– Guren, no se que esta pasando, pero este chico no esta en un estado normal. –Comento el peligris.– No vayas a bajar la guardia.
Naruto cargo hacia Guren. La mujer esquivo el ataque y lanzo un puñetazo hacia Naruto. El rubio lo detuvo usando unos de sus pies. El jinchuriki no quería saber nada sobre ella, así que concentrando gran parte su fuerza golpeo a la peliazul el rostro. Enviándola a volar por el cementerio, destrozando varias tumbas. Naruto aterrizo y soltó una gran grito, liberando el sonido, su chakra y la intención de asesinar a todos.
La cantidad de chakra que se estaba liberando, llego hasta la otra zona de la pelea.
– Justo lo que te decía. –Exclamo Orochimaru.– Pronto, veremos a esas cuatro colas de nuevo.
– No si lo puedo evitar. –Respondió Jiraiya, preparándose para luchar.
El sanin llego hasta a Orochimaru y realizo su rasengan. Lo estrello en la palma abierta de Orochimaru. El hombre pudo bloquear el jutsu sin recibir daños, pero considerando el nivel de su oponente, salio disparado hacia atrás, volando para alejarse de donde estaban los chunin. Jiraiya salto persiguiéndolo El hombre modifico su cabello para atacar a Orochimaru.
– Estos ataques son muy débiles para que me hagas daño, y lo sabes Jiraiya. –Pensó Orochimaru.– Ya entiendo, te seguiré el juego.
Chouji y Yakumo quedaron solos pare enfrentarse a sus dos compañeros. No les gustaba la situación, pero sabían que no quedaba opción. Jiraiya estaba alejando a Orochimaru de ellos para evitarles el peligro, y Naruto, no estaban seguros de lo que pasaban, pero encuanto se cruzo con el sanin de Otogakure cambio totalmente. Debian de concentrase en resolver lo de su compañero después, Kiba estaba girando hacia ellos. Chouji uso su jutsu de expansión de cuerpo para detenerlo, indicando a Yakumo cual seria la dinámica de la lucha. El chico los detendría lo mas que pudiera, hasta que la del clan Kurama usara su técnica para poder ponerlos en una ilusión que les daría la victoria. A la chica no le gustaba, pero así eran las cosas. Los bichos de Shino se habían puesto en marcha aun antes de que iniciara el combate. Se habían colado alrededor de Chouji, esperando a que usara su técnica, para que el momento de la colisión adsorbieran su chakra y dándole la oportunidad a Kiba de romper la defensa e ir hasta la castaña. Yakumo no pudo esquivar y recibió el golpe de lleno, enviándola a estrellarse en uno de los edificios.
– Es lo malo de depender de una estrategia tan predecible y débil Chouji. –Dijo Shino.– Yakumo no es mas que un blanco al debes defender.
– Te daremos una putiza gordito. –Dijo Kiba.
Yakumo se levanto, escupiendo algo de sangre hacia un lado.– ¿Eso es todo? –Pregunto la castaña.– Me quemaron toda la espalda, van a necesitar mas que eso. –Les dijo con la sangre aun en su boca. Mientras Kiba se dirigía hacia ella, Yakumo dio un paso para esquivar. La chica dejo caer un pedazo de papel de su mano, donde tenia algo sellado, un lápiz. Siendo la única arma al alcance, Yakumo la desello, puso en sus manos y clavo en uno de los costados de Kiba.
– Lo siento Kiba-kun. –Exclamo Yakumo antes de mirar a Kiba convertirse en unos insectos.
– Y yo por ti, Yakumo. –Le dijo Shino cubriéndose de marcas negras. Chouji reacciono e hizo unos sellos manuales.
– Katon: Lanzallamas. –Exclamo el chico soltando el fuego que quemo a la mayoría de los insectos, liberando a Yakumo.
– ¡Y ahora estas muy abierto panzon! –Dijo Kiba dirigiéndose al Akamichi. Kiba uso las garras en sus dedos mientras las marcas negras cubrían parte de su cuerpo, Rasgo la espalda de Chouji y cuando termino le metió una patada, haciéndolo volar.
– Obviamente nuestras habilidades combinadas son muy superiores a las suyas. –Dijo Shino.
– Solo por ser la primera aprendiz de Kurenai-sensei no creas que estas mas lejos que nosotros. –Dijo Kiba.– Matar a una heredera me debe poner muy alto en la escala de fuerza… ¿Y si mato a dos?¿O quizás a tres?
– ¿A tres? –Pregunto Yakumo, era obvia que no sabia sobre ella, pero de seguro la segunda era Hinata. ¿Y la tercera? Yakumo no tardo en averiguarlo. Tan lejos pensaba llegar para demostrar que no era débil.– Yo no dejare que le pongas un dedo encima a Hanabi o Hinata.
Kiba se impulso hacia la castaña. Esta saco un kunai y rechazo su ataque con las garras. El Inuzuka lanzo otro ataque que Yakumo rechazo mientras retrocedía. Shino se acerco a ella y le metió un golpe, obligándola a bloquearlo. Kiba lanzo un ataque directo con sus garras y para evitarlo Yakumo tuvo que saltar hacia atrás y ganar algo de distancia. La chica estaba aterrizando cuando escucho las alas de los insectos que se le acercaban.
– Carajo. –Pensó mientras intentaba alejarse, pero podía sentir como Kiba se le estaba acercando. La chica se dio la vuelta y lanzo su kunai haciendo que el Inuzuka lo esquivara. La chica saco otra arma e intento clavarselo a su oponente, pero su brazo fue detenido por la mano de Shino.
– Te falta mucho para poder derrotarnos a ambos al mismo tiempo. –Comento el chico.
– Que bueno que no voy a hacer. –Comento la chica.
Chouji uso un impulso de chakra llegando hasta Kiba y Shino. Con su brazo expandido, golpeo al Inuzuka en el centro del pecho, haciéndolo retroceder varios metros. Esto sorprendió a Shino, algo que Yakumo aprovecho para golpearlo y en rostro y que la soltara. Chouji se puso en marcha y pateo a Shino, también haciendo que saliera volando.
– Obviamente no podremos usar tu habilidad especial de genjutsu. –Dijo el Akamichi.
– Están luchando juntos, combinándose para atacarnos. –Comento la chica.– Si queremos ganar debemos hacer lo mismo.
Ambos chicos pudieron sentir como los chakras de sus oponentes incrementaban, al tiempo que sus cuerpos se terminaban de cubrir con sus marcas negras del sello maldito.
– ¿Que dices Shino?¿Acabamos con esto rápido? –Pregunto Kiba.
– Si. –Le respondió y los cuerpos de ambos se oscurecieron y comenzaron a cambiar.
El cabello de Kiba creció y se alargo por su cuerpo. Los músculos de cuerpo incrementaron de tamaño, haciéndolo mas grande y alto, sus garras se alargaron y los colmillos crecieron, parecía una combinación entre un hombre y un perro. Shino por otro lado gano otros dos pares de ojos, su boca se alargo y dividió en lo que parecían la mandíbulas de un insecto.
Naruto comenzó a generar una esfera de chakra. Su rasengan no estaba teniendo su color normal sino que era de color naranja, como el chakra del zorro. El chico estaba terminandola, cuando sintió un dolor en brazo que hizo que la perdiera. El rubio miro hacia este y se encontró con un pedazo de cristal clavado. Naruto se lo saco.
– Por un momento temí que en serio te hubiera matado. –Comento Kabuto.
Naruto corrió hacia Guren mientras su brazo estaba terminando de curarse. Le lanzo un golpe que la mujer detuvo con su brazo. Mientras tanto, en el otro, la manga de sus prendas se rompió. Unido a su brazo había una cuchilla de chakra. La peliazul la dirigió hacia el jinchuriki, pero este la detuvo con su mano, sin importarle mucho de hubiera sido atravesada.
– Ni siquiera le intereso. –Pensó Guren. La mujer paso a retroceder, notando como su mano estaba renegerandose.
– Sabia que el poder del Kyubi le daba una regeneración acelerada, pero estos niveles son ridículos. –Pensó Kabuto.– Solo Ichiban los tenia así, y tuvimos que experimentar mucho con el.
Naruto hizo unos sellos manuales.– Futon: Guadaña de aire.
Exclamo soltando una corriente de aire, no era controlada como se supone que debería, sino una descontrolada masa de cuchillas que incluso dañaron al chico. Guren las esquivo sin recibir daño, pero miro como continuaron, saliendo de cementerio y chocando una casa, destruyendo la pared e hiriendo a las personas dentro. El chakra naranja comenzó a salir de su cuerpo y cubrirlo por completo, generando el manto del bijuu.
– Así que va en serio. –Le dijo Kabuto a Guren.
La mujer solo se puso en posición de pelea mientras miraba como una segunda cola se formaba en el manto del Uzumaki.
– ¿Que estas haciendo Naruto? –Pregunto el zorro al chico.
– Voy a matarlos, voy a matar a todos. –Le dijo el chico.– Todos en este lugar van a morir.
– ¿Con todos te refieres hasta los de la ciudad?
– Ellos se lo merecen. –Comento el rubio mirándolo, con unos ojos completamente ojos sobre una esclerótica negra.– Se lo merecen por todo lo que me hicieron.
Una nueva presencia oscura hace su aparición. ¿Que problemas traerá para el jinchuriki?
Fin Capitulo 191.
