Capitulo 193: Pelea en Kanegawa 2

Orochimaru miro a Jiraiya pintar unas lineas debajo de sus ojos y juntar sus manos.

¿Que esta planeando? –Se pregunto el pelinegro.

Manda se lanzo sobre Gamabunta, haciendo que el sapo saltara. En el aire, Gamabunta saco su espada, preparándose para aterrizar clavandola. El plan del sapo era bueno, pero la serpiente logro retractar su cuerpo para evitarlo. Manda entonces volvió a atacar, pero el sapo uso uno de sus brazos para sostenerlo desde abajo y después lanzarlo hacia un lado. Gamabunta salto y abrió su boca.

– Suiton: Cañón de agua. –Exclamo lanzando los ataque de agua hacia la serpiente. Esta comenzó a moverse por el suelo y evitándolos, conocía perfectamente la fuerza que cada uno de esos ataques tenia.– ¿Cuanto vas a tardar Jiraiya? Sabes perfectamente que Manda y Orochimaru son muy fuertes.

– Lo se, si no creyera que es absolutamente necesario no los intentaría invocar. –Dijo el peliblanco.– Pero sabes tan bien como yo que invocar a los sapos sabios tarda mucho tiempo.

– Pero si se acerca a ti, Orochimaru te va a atacar, y el no se tentara el corazón. –Explicaba Gamabunta mientras aterrizaba.– No podrás enfrentartelo con solo tus pies.

– Entonces dependo de ti para mantenerlos a raya. –Dijo el peliblanco.

– Je, primero el renacuajo me hace pelear contra un bijuu y ahora tu esto. –Dijo el sapo.– Extraño a Minato, el no tenia ideas tan pendejas.

Manda un salto hacia Gamabunta que no debió hacer nada mas que saltar hacia lado para evitarlo. La serpiente rompió el suelo, enterrándose bajo tierra donde era mas peligroso. El sapo se preparo sosteniendo su espada, intentando predecir de donde aparecería. Gamabunta miro hacia sus pies y alcanzo a ver como el suelo se estaba rompiendo. El sapo logro poner sus brazos para defenderse, con la esperanza de que Manda chocara contra alguna parte de la espada. La serpiente salio y lo golpeo directamente en las manos, haciendo que el sapo saliera volando y soltara la espada. Gamabunta aterrizo sobre si mismo. Jiraiya salto mientras estaban en el aire y se movio hacia uno de los arboles, mirando como el arma se clavaba en el suelo. Orochimaru salto de la cabeza de manda hacia donde estaba el sanin, lanzándole una patada. Jiraiya no se quedo a pelear y salto hacia otra copa de un árbol.

– ¿Que te ocurre Jiraiya? –Pregunto Orochimaru que comenzó a perseguirlo.– No es común de ti escapar, aun cuando estas en desventaja.

Gamabunta comenzó a levantarse con Manda echándose sobre el. El sapo uso sus brazos para tomarlo de la boca mientras lo atacaba. Gamabunta uso su fuerza y lo lanzo hacia un lado. Manda estaba sacudiéndose el golpe, cuando Gamabunta dio un salto hacia el, cayéndole encima. El sapo salto de nuevo, alejándose de el antes de que lo enrollara y haciéndole daño a la serpiente. Gamabunta aterrizo a un lado de su espada mientras el hombre saltaba a uno de sus brazos. Manda se comenzaba a levantar mientras Orochimaru volvía a su invocación.

– Son mucho mas fuertes de lo que recordaba. –Dijo Gamabunta.– Ya me estoy haciendo viejo.

– El problema es que mientras no pueda usar mis manos no te puedo ayudar. –Comento Jiraiya.


Yakumo y Chouji alcanzaban a ver a las dos invocaciones gigantes luchar en las afueras del puerto, era algo sorprendente. Los chicos estaban terminando con la preparación para su lucha contra Shino y Kiba. Eran mucho mas fuertes que ellos, si de por si estaban cerca de su nivel de fuerza, el sello maldito los volvió mucho mas peligrosos. Yakumo estaba segura de que si fuera una lucha de 1 contra 1 no podrían sobrevivir, y así aunque fueran dos enemigos, al menos pueden cuidarse las espaldas un poco.

– Así que, esa es una pelea entre dos ninjas de nivel S. –Exclamo Yakumo mirando a las invocaciones luchar.

– El hecho de que Jiraiya-sama lograra sacarlo de la ciudad es impresionante. –Dijo Chouji.

Aun a pesar de que a Yakumo le gustaría continuar viendo la pelea, tenían a enemigos buscándolos y si querían llevarlos de regreso a Konoha había que derrotarlos. No estaba ni cerca de hacer para lo que salio, pero por lo menos podía llevar de regreso a dos de sus amigos.


El arma de Naruto seguía chocando con la creación de cristal que Guren tenia en su brazo. La peliazul miraba al chico, sentía que era mas débil que antes cuando tenia ese manto de chakra, pero juraba que ahora la lucha seria mas interesante. Guren cubrió su pierna izquierda con el cristal y le lanzo una patada. El chico salto hacia atrás instintivamente, sin embargo cuando se movía hacia atrás, vio como pedazos de cristal salían disparados de su pierna. El chico los miro acercarse a el, pero por suerte estaba pisando el suelo y solo tuvo que usar un impulso de chakra para moverse hacia un lado.

Desgraciada. –Pensó el chico.– Ahora se porque odio tanto a Kimimaro, hacia lo mismo.

Ni siquiera te va a dejar acercarte a la tumba. –Pensaba el zorro.

Lo se, es muy fuerte. –Respondió el rubio. Guren cargo hacia el frente. Naruto respondió lanzando su arma que la chica desvió. El rubio transfirió chakra de viento por la cadena hacia la hoja y la jalo. Haciendo que se moviera en un arco a la peliazul. Esta salto por sobre la hoja, evitando el corte que daño gran parte del suelo.– No se si puedo derrotarla, y aunque lo hiciera me tardaría mucho. No hay manera de que pueda acercarme y mirar a quien están desenterrando.

Tienes una técnica que podría funcionar. –Comento el zorro mientras Naruto daba un paso para esquivar un proyectil de Guren. La peliazul cerro la distancia y ataco con la cuchilla de su brazo, algo que el rubio detuvo usando la cadena.

Dímelo rápido. –Respondió el chico mientras lanzaba un ataque con su arma, pero la de Otogakure lo miro y salto hacia atrás.

Naruto reacciono soltando el arma, haciendo que fuera hacia Guren y tomándola por sorpresa. La peliazul puso por instinto su brazo con la cuchilla de cristal para defenderse. La arma de Naruto estaba cubierta de viento, así que cuando choco con el cristal pudo comenzar a cortarlo. Por fortuna para la peliazul, el hecho de estar saltando hacia atrás redujo los daños, a pesar de que su defensa fue cortada en unos momentos. La sangre comenzó a brotar del brazo de Guren.

– ¿Que?¿Logro cortar el cristal de Guren-san? –Pregunto uno de los ninjas que estaban con Kabuto.– Entiendo que las paredes se rompieran después de mucho daño y porque se quedo sin chakra, ¿Pero la cuchilla de su brazo?

– Por supuesto que la corto. –Le respondió Kabuto.– Los cristales de Guren son fuertes, tanto como el metal, pero contra armas imbuidas con chakra de viento y electricidad finalmente caen rendidas.

– ¿Entonces, tendrá que deshacerse del combate cuerpo a cuerpo? –Pregunto el ninja.

– Je, no exactamente. –Le dijo Kabuto.

Me tomo por sorpresa con ese ataque. –Dijo la mujer mirando su herida.– Esa arma es impredecible. A corta distancia el combo de la cadena y hoz te puede tomar desprevenido, y cuando te retiras la puede lanzar. A media distancia te puede atacar directamente, y si la desviás o esquivas va a usar la cadena para seguir atacándote.

Parece que esta es mi oportunidad. –Pensó Naruto. El chico hizo unos sellos manuales.– Kage bunshin no jutsu. –Dos clones aparecieron a sus lados.

– Ya va a empezar lo bueno. –Dijo Kabuto.

Cada uno de los rubios cargaba un kusarinaga que uso para atacar a Guren lanzando la cadena. La peliazul hizo unos sellos manuales y puso sus manos en el suelo, generando el muro de cristal para defenderla. La armas chocaron contra la barrera y rebotaron. Ambos clones comenzaron a correr por los lados para tomar a Guren desprevenida, pero la mujer hizo otros sellos manuales.

– Shoton: Explosión de cristal. –El frente el muro de cristal exploto, lanzando pedazos tan grandes como un kunai por todas partes.

El Naruto original respondió con sus sellos manuales.– Futon: Gran devastación. –Soltó una corriente de aire que aunque era mas débil que cuando uso el manto de chakra, pero con la fuerza suficiente para desviar los pedazos de cristal y evitar salir dañado. Sus clones no tuvieron tanta suerte y fueron dispersados.– Tienes razón, es la única manera. –Le dijo el chico a su bijuu y guardo su arma en la bolsa de herramientas.

No sabes que tan efectivo sea contra ella, así que debes atacarla con todo. –Dijo el zorro.

El chico hizo que el chakra del zorro dejara de recorrer su cuerpo y realizo sus sellos mas conocidos.– Tajuu Kage Bunshin no Jutsu. –Exclamo llenando el área de rubios.

¿Que mierda?¿Son muchos? –Pensó Guren.– ¿Acaso va a atacarme con todos?

Guren respondió su pregunta cuando miro a los rubios comenzar a correr hacia ella. La peliazul decidió como los combatiría, así que corrió hacia el frente. Guren cubrió su brazo con cristal y lo uso para golpear a los que estaban frente a ella. Necesitaba estar en el medio para alcanzar a la mayoría. La mujer estaba haciendo sus sellos, cuando los rubios hicieron uno propio.

– Transformación. – Con ese movimiento, los clones se transformaron en un grupo de chicos desnudos, unicamente cubiertos por el humo.

La peor parte para Guren era que la estaban rodeando, no podía concentrarse en lo que debería sin mirar por curiosidad a los chicos. Naruto debía aprovechar que se oponente estaba distraída, no sabia por cuanto tiempo iba a ser. El chico dejo que el chakra del Kyubi fluyera por cuerpo y utilizo un impulso de chakra, llegando a donde estaban Kabuto y sus subordinados. El peligris reacciono lanzando una patada que Naruto detuvo, era mas fuerte de lo que esperaba. Sin embargo, el chico no podía detenerse mucho en pensar sobre eso, debía averiguar que estaban haciendo, a quien desenterraban. El chico miro a la tumba y leyó lo mas rápido que pudo antes de tener que bloquear el golpe de Kabuto. El rubio se alistaba para contratacar, cuando sintieron un objeto acercarse y ambos chicos saltaron hacia atrás, evitando el shuriken gigante de cristal.

– Maldito. –Le dijo Guren en medio de los clones.– Me distrajiste con eso.

– ¡Oye Guren ten mas cuidado con eso! –Le dijo Kabuto molesto.– Casi me dabas a mi también.

La peliazul le respondió desinteresada en su enojo.– Si te daba eran dos pájaros de un tiro. –Comento la mujer.– No hubieras sido un cobarde y lo hubieras agarrado para que los matara a los dos.

– ¡Y tu no debiste haberte distraído con eso! –Regaño Kabuto.

– ¡A puesto a que tu te hubieras distraído si hubieras estado en la misma posición! –Le respondió Guren.– ¡Si, con chicos y todo!

Naruto no le presto atención entre los dos de Otogakure. Estaba mas atento en lo que había leído.– Definitivamente, era Arata. –Pensó el chico.

Estaban desenterrando a su familiar, ¿Para que?¿Que era lo que quería Orochimaru de el? Eran preguntas a las que no les podía encontrar respuesta ahorita. Sin embargo, si había algo que podía hacer en el momento; detenerlos. Los clones del rubio volvieron a la normalidad y atacaron a Guren que rápidamente comenzó a defenderse. No le quedaba mucho tiempo a los clones del rubio, así que debía ser rápido. Se impulso con el chakra hasta los dos subordinados y llego golpeando a uno en el estomago, dejándolo inconsciente de inmediato y sacándolo disparado por el cementerio. El otro de los acompañantes miraba sorprendido esto, cuando Naruto se dio la vuelta y lanzo una patada. Por suerte para el de Otogakure, Kabuto detuvo la pierna con su mano.

– Rápido, termina con el trabajo. –Ordeno el peligris. Naruto ataco a Kabuto que esquivo el ataque. Miro al de Otogakure cubrir su mano con el chakra, era el escapelo de chakra. Sabiendo lo peligros de la técnica, el Uzumaki uso un impulso para retirarse.– Eso no es propio de ti Naruto-kun.

Se lo peligroso que es eso. Corto el sistema nervioso de Shizune-san así. –Pensaba el rubio. Se escucho un sonido de como sus clones se deshacían.– Ademas de que ya se termino el tiempo de eso.


Kiba y Shino seguían con su búsqueda de sus oponentes por la ciudad. Kiba detecto sus olores, finalmente después de varios minutos de búsqueda tenían una pista. Al parecer Yakumo no era buena escondiendo olores y eso los dejo encontrarlos. Shino presentía que algo estaba mal, así que envió a sus insectos primero para que les drenaran el chakra. Los insectos también localizaron a los chicos y los atacaron. Detectaron que se encontraban en medio de una plaza solitaria. Sin embargo, los compañeros de Shino no encontraron a nadie.

– Barrera de seis puntos. –Exclamo Yakumo. Habían seis pedazos de papel en el suelo alrededor de donde estaban los insectos. La barrera se levanto de inmediato, encerrándolos.

– Jutsu de expansión de cuerpo. –Chouji llego detrás de ellos con su cuerpo expandido y les lanzo un golpe. Ambos chicos pudieron darse la vuelta y defenderse, aunque no hizo mucho contra el gigantesco puño de Chouji que los saco volando.

– Desgraciados. –Exclamo Kiba deteniéndose.– Nos tendieron una trampa.

Shino miraba a sus insectos.– Son un grupo de inútiles. Se dejaron atrapar.

Aun transformado, Chouji lanzo un puñetazo descendente a sus oponentes. Estos simplemente saltaron a a un lado.

– Eres extremadamente lento así gordo. –Le dijo Kiba que planto su pie y se lanzo sobre el Akamichi.– Y un buen blanco para atacar.

Yakumo intercepto con un salto a Kiba y le dio una patada en el rostro, interrumpiéndolo.– Kiba-kun, así no es como eres. No ves que ese sello esta envenenando tu mente.

– Nada de eso. Finalmente me deja ver las cosas claras. –Declaro el castaño.– Si, me estaba volviendo en el mas débil, pero unicamente porque no quería hacer lo necesario para incrementar mi fuerza.

Chouji volvió a su tamaño normal y de inmediato tuvo que detener las mandíbulas de Shino que lo atacaba. El chico se planto con fuerza en el suelo y levanto a Shino, lanzandolo para que se estrellara contra Kiba.

– ¿Que esta pasando? –Se pregunto Shino en el suelo.

– ¿Se volvieron mas fuertes? –Pregunto Kiba.

– No, no es eso. –Shino miro su mano y como volvía a la normalidad. El sello comenzó a retirarse de ambos chicos.

– Gastaron mucho chakra manteniendolo todo este tiempo. –Declaro Yakumo mientras se levantaban.– Ya no les queda nada.

– Nos queda suficiente para matarlos. –Dijo Kiba, Shino por otro lado, puso su mano en el hombro para detenerlo.– ¿Que tienes?

– Debemos retirarnos. –Le dijo el chico.– No tenemos chakra y mis estúpidos insectos fueron atrapados. Ademas, solo debíamos retrasarlos.

– ¿Que vinieron a hacer aquí? –Les pregunto Chouji.

– Ese es su problema, gordo. –Comento Kiba mostrandole su dedo medio.– Pero para la siguiente que los vea, ustedes morirán.

Con eso, ambos saltaron hacia los techos escapando. Normalmente los seguirían, aun con tan poco chakra que tenían, pero si Yakumo quería mantener la barrera debía mantenerse cerca. La castaña se sentó.

– Oye, fue es una excelente barrera. –Le dijo Chouji.

– Gracias. Aunque desearía no tener que estar cerca para mantenerla. –Yakumo levanto su rostro y miro a las invocaciones luchando.– ¿Crees que ganara?

– Espero que lo haga. –Le dijo Chouji.– Se facilitaría la guerra así.

– Si… si Jiraiya-sama logra eso y soy parte de ello me sentiría muy satisfecha con esta misión. –Dijo la castaña.

– Yakumo, ¿Algo pasa verdad? –Pregunto Chouji. Era obvio que algo le pasaba a la chica. El Akamichi se sentó a un lado de ella y abrió una bolsa de papitas, ofreciéndole a la chica Kurama.


Naruto miraba a sus enemigos de Otogakure. Guren, la usuaria del kekkei genkkai de cristal que fácilmente tenia el nivel de jonin, al igual que Kabuto, aunque no había estado luchando mucho mas que para proteger a los otros dos subordinados. Naruto era mucho mas fuerte que ellos, incluso noqueo a uno de un golpe, eran los otros dos los que le daban problemas. Por primera vez, Naruto comenzó a pensar sobre algo que nunca pensaría.

Naruto estaba debatiendo si debía retirarse. Como dijo Kabuto, no es algo propio de el, pero dudaba tener chakra suficiente para derrotar a la peliazul y después enfrentarse a Kabuto. Era mas importante que les dijera a los demás que era lo que Otogakure estaba haciendo en la ciudad. Por el otro lado, si continuaba podía tomar otra oportunidad para golpear al otro de los subordinados y dejarlo inconsciente, retrasandolos mas hasta que llegaran los refuerzos… si es que llegaban.

– Kabuto-sama. Aquí esta. –Indico el subordinado. Kabuto abrió un pergamino para comenzar a sellarlo.

Desgraciado, no lo harás. –Pensó el chico. Naruto se estaba impulsando para atacar a Kabuto, pero un muro de cristal apareció en su camino.

– No te dejare acercarte ahora que estamos tan cerca de acabar. –Dijo Guren lanzando un golpe que el chico bloqueo.

Naruto puso sus pies en el muro de cristal y corrió por este para ponerse detrás de la peliazul. El chico le lanzo un codazo en la espalda que impacto en Guren. La de otogakure reacciono después de recibir el golpe y se dio la vuelta lanzando una patada. Naruto dio un salto hacia atrás y aterrizo detrás, sobre la chaqueta que Guren se quito, la peliazul sonrió.

– Ya se acabo. –Cuando la de Otogakure dijo esto, el pie de Naruto se cubrió completamente de cristal.

– ¿Que mierda? –Exclamo el rubio.

– La mayor parte de mi suelo brillante se rompió cuando me quede sin chakra antes. Pero deje esa parte oculta bajo mi ropa. –Explico Guren.– La quería usar para emergencias.

– ¿Y esto es una emergencia? –Pregunto el chico.

Kabuto termino de sellar el ataúd. El peligris cerro el pergamino y se lo lanzo a Guren que lo atrapo con facilidad. Después fue a buscar al subordinado que termino inconsciente.

– Ya nos vamos, así que lo pondré en esa lista. –Explico la peliazul sosteniendo el pergamino.– Debería acercarme a matarte eres muy peligroso. Pero si lo hago temo que me tomes por sorpresa y salga perdiendo. Nos vemos.

Los de Otogakure salieron del cementerio dejando a Naruto solo. Las construcciones de cristal se rompieron en polvo, liberando a Naruto que no los podía seguir, no había rastro alguno. El chico se puso sobre sus rodillas y golpeo el suelo con fuerza.

– ¡Carajo! –Grito. De nuevo, había fallado.


Jiraiya continuaba sobre su invocación que luchaba contra Manda. La serpiente ataco al sapo y este la desvió con su espada.

– Gamabunta, estoy listo. –Dijo Jiraiya.

– Lo entiendo. –Comento el sapo. Manda aprovecho que su oponente se distrajo y enrollo su cuerpo alrededor de el, pero el sapo ya tenia una forma de liberarse.– Cañón de agua.

Gamabunta disparo el proyectil de agua para que le diera a quemaropa. El impacto hizo que la serpiente acabara dañada y tuviera que desaparecer, pero también se daño a si mismo, haciendo que desapareciera. Las invocaciones generaron unas gigantescas nubes de humo cuando se retiraron, bloqueando la visión de ambos. Orochimaru aterrizo en las copas de los arboles y comenzó a buscar a Jiraiya.

– Así que este es el día. –Se escucho otra voz en el área.

– Si, espero terminar con todo esto hoy. –Dijo el peliblanco.

– Te ayudaremos con gusto, Jiraiya-chan. –Comento otra voz.

Orochimaru miro a Jiraiya, su cuerpo había cambiado. Su nariz de ensancho y lleno de verrugas, sus manos y pies cambiaron de aspecto asemejándose a los de su invocación, dos marcas rojas se extendían por casi toda su cara, le creció una barba de chivo y sus ojos cambiaron a los de un sapo. El hombre tenia a dos sapos en sus hombros, eran un poco mas grandes que los normales, pero en definitiva eran las invocaciones mas pequeñas que le había visto hacer al hombre. Con todo y esta transformación, Orochimaru podía sentir la gran cantidad de chakra que tenia.

– Orochimaru, es hora de terminar con esto ahora mismo. –Dijo el ermitaño.

Fin capitulo 194.