CAPITULO 10

"El maestro del estilo Kusanagi"

Por los alrededores del dojo Kusanagi se podía escuchar claramente el retumbar de un característico sonido.

-¡JA, JA, JA, JA, JA, JA, JA, JA, JA, JA, JA!.. -Reía Saisyu Kusanagi a todo pulmón, sentado al frente de su Esposa, su discípula y su sobrino que había llegado de visita esa mañana. -¡JA, JA, JA, JA, JA, JA, JA!.. - seguía sin moderar el timbre de su estrepitosa voz.

Los otros tres de semblante rígido lo contemplaban, como incluso sus labios dibujaban una sonrisa torcida y como terminaba por sostenerse el estomago producto del esfuerzo de tanta risa.

-¿que quieres decir con que todo fue idea tuya? - lo interrogo Souji

-¡así es!, ¡sabia que teniendo una reliquia de Yata con nosotros seria mas sencillo auxiliar a Kyo!, ¡que astuto soy!, ¡JA, JA, JA, JA! - siguió respondiendo entre risas.

-en ese caso pudiste avisarle a Kaoru, en lugar de tener que verse afectada por los golpes de Kyo.

-¡si, pero así no hubiera sido divertido! -prosiguió con su estruendosa carcajada autoglorificandose.

Shizuka aprovecho que su marido estaba distraído regodeándose de su plan para lanzar sutilmente a manera de proyectil una pequeña fritura de las que había en la mesa y con una puntería increíble atino al interior de la boca del maestro, provocando que el otro se atragantara.

-eso te pasa por reírte de esa manera - comento su esposa con una sonrisa, ocultando su travesura mientras Saisyu luchaba con la tos para aclarar su garganta -te pido disculpas en nombre de este viejo mañoso, dijo la madre de Kusanagi a la pelirroja.

-no, no hay problema - respondió la joven.

-el tío suele ser un tanto, "ocurrente" - se disculpo también Souji -de haberme avisado con mucho gusto los hubiera apoyado.

La otra no dijo nada, solo recordó cuando le hizo la misma sujerencia a su sensei.

-bien - se repuso el viejo maestro y aclaro su voz recobrando su aspecto serio y estoico - la razón por la cual los reuní aquí, es para discutir el hecho de que he tomado una nueva decisión; como el representante mas fuerte del estilo Kusanagi y designado guardián de generación, nombrare a Kyo mi sucesor inmediato…

Kyo Kusanagi regreso a la escuela después de haber descansado un día en casa, se sintió algo asombrado de que sus amigos lo recibieran con alegría y calidez, principalmente Shingo y Yuki, aun se sentía algo avergonzado por su conducta anterior y decidió compensarlos por los malos ratos.

Para la hora de la comida paso una sesión de entrenamiento con su discípulo, esta vez sin pedirle la comida a cambio.

-no me había percato lo mucho que Shingo ha mejorado - pensó mientras continuaba practicando con el joven -la primera vez que se acerco a mi no imagine que se lo tomaría realmente en serio.

-Kusanagi-san, ¿habrá oportunidad que algún día pueda entrenar en el dojo de lleno?

-no sabría darte respuesta a eso ahora, pero te prometo tenerlo en mente.

A el joven Yabuki le brillaron los ojos al escucharlo.

Yuki estaba también en la azotea junto con Athena, las dos miraban entre ratos a los chicos al mismo que charlaban entre ellas.

-deberíamos celebrar que las cosas han vuelto a la normalidad -comento Asamiya

-Athena tu siempre quieres hacer una celebración de todo -respondió Yuki

-esta vez estoy de acuerdo contigo - intervino Kusanagi al escucharla - deberíamos ir todos al centro para el almuerzo, es mas, yo invitare esta vez.

-¡¿Kyo te sientes bien?! - le pregunto su novia -¡tu casi nunca pagas!

-¡eso no es verdad!… ademas, es por una ocasión especial.

-¡entonces le avisare a Kaoru-chan para que nos acompañe! - añadió la Idol

-¡genial! -exclamo Shingo

-no - dijo el heredero de las llamas de manera firme mientras se acomodaba el calzado estando de espaldas -será mejor si solo somos nosotros.

Asamiya y Yabuki se miraron confundidos.

Yuki levanto los ojos a su novio asombrada.

-no deseo ver a Kaoru… no después de todo lo que dijo… - medito Kyo mientras recordaba como la pelirroja iba junto a Yagami por el centro -yo ya no le intereso…

A la salida de clases Kensou se les unió para ir todos juntos a comer, Kyo contemplaba las tonterías que este y Shingo hacían durante el trayecto, sobre todo las discusiones por cosas absurdas las cuales Kensou las convertía en algo grande.

Yuki tomo el brazo de su novio y se aferro a él.

-estoy muy feliz de que todo este bien ahora -dijo en voz baja a su novio.

El demoro un poco en responderle.

Desde que Kyo se había dado cuenta de sus sentimientos hacia la otra chica solía apartarse de Kushinada cada vez que ella intentaba algo así, sin embargo esta vez no lo hizo.

-¡Kensou si sigues comiendo así te dolerá el estomago! - regaño Asamiya a su amigo que ya llevaba unas cinco hamburguesas.

-la ultima vez lo vi comer hasta siete - comento Yuki riendo.

-¡eso no es nada!, ¡mi cuerpo me exige mucho alimento debido a mi entrenamiento! -respondió con la boca llena.

-mas bien por que nunca te estas quieto - argumento Athena.

Kushinada y Asamiya se pusieron de pie para acompañar a Kensou por otra orden mientras ellas llenaban sus sodas, dejando a Kyo y a su discípulo solos.

-Kusanagi-san, ¿por que no dejaste que invitaremos a Kaoru?

-estoy seguro que hubiera dicho que no, o algo así, por eso prefiero evitarme el disgusto.

-¿estas molesto con ella?

-ella dejo claras las cosas, ademas, ahora solo tiene tiempo para Yagami.

Yabuki dio un sorbo a su bebida y bajo la mirada.

-lo se, por eso no me he atrevido a acercarme como antes, sin embargo creo que ellos tienen problemas muy serios últimamente, me preocupa un poco, no podría decir que realmente "están juntos" por que las veces que los he visto juntos no son para nada cuestiones de ese tipo…

-pero aun esta lo que no vemos - dijo Kyo recordando como Iori la llevaba de la mano después de enfrentar a Billy Kane.

-en ese caso… espero que Yagami-san sea bueno con ella - comento Shingo suspirando a la ventana.

-quizás es momento de hacer caso a sus palabras y olvidarme -pensó Kusanagi.

Cuando el sol comenzaba a bajar los amigos se despidieron y Kyo acompaño a Yuki hasta su casa.

-ojalá siempre pudiéramos estar así -dijo para si misma mientras aun iba del brazo de su novio, con la cara sonriente.

-Yuki, ¿que te parece si el día de descanso vamos tu y yo al cine?

Ella se detuvo y lo miro con los ojos bien abiertos.

-de, ¿de verdad?

-claro, también podemos ir al centro comercial.

El corazón de Kushinada comenzó a latir

-¡me parece un excelente plan!

Se despidieron por sobre la pequeña cerca de color blanco que rodeaba la entrada de la casa de los Kushinada y Kyo tomo la ruta de regreso.

-es mejor así, después de todo nuestras vidas son algo diferentes… ella es una Yagami y yo… puedo hacer que mi relación con Yuki funcione de verdad - cavilo mientras regresaba al dojo.

-¡Bienvenido! - dijo su madre con afecto, era otra de las personas que estaba muy feliz de que su hijo volviera a la normalidad -tu papá y Souji están esperando por ti en el dojo, parece que es importante.

-¡¿Souji-sama esta aquí?!, ¡excelente!

Kusanagi se despojo de su calzado y se dirigió sin demora hasta el área de practica, al correr la puerta vio a su padre y a su muy querido primo sentados en el medio, pero sus ojos cayeron directo sobre la pelirroja Yagami que estaba con ellos.

-maldición.. -pensó.

-¡Kyo!, ¡pasa te estábamos esperando!

Para rematar, Saisyu lo hizo sentarse en el cojín que estaba libre justo al lado de la chica.

-¿que sucede? - pregunto a su padre, la jovialidad de su semblante se vio mermada con la presencia de la otra.

El maestro respiro profundamente antes de hablar.

-bueno, los he juntado ya que he meditado las cosas, y después de lo que sucedió hace un par de días llegue a la conclusión de que es momento de que seas quien me remplace para continuar el entrenamiento de Kaoru.

-¡¿que?! - dijo asombrado y miro de reojo a la chica que se mantenía impávida con la mirada al frente.

-aquel combate que sostuvieron solo me confirmo que ella esta lista para avanzar, ademas necesitan fortalecer el vinculo entre ustedes.

-¿combate? - murmuro Kyo

Kaoru lo escucho y lo miro de reojo un segundo.

-hace mucho que me superaste Kyo, eres todo un maestro del estilo Kusanagi y es por eso que tu responsabilidad es suplirme con la enseñanza de esta chica, como heredero de nuestro Clan así debe ser.

-El tío y yo creemos que también será adecuado para ti que tus responsabilidades crezcan.

-pe- pero, pero yo aun no creo tener el nivel para ser un maestro.

-¿de que hablas?, ¿que no entrenas ya a Shingo Yabuki desde hace un tiempo?, me parece que tienes la capacidad suficiente -insistió Souji.

El joven Kusanagi permaneció en silencio un momento y volvió a mirar a la chica que estaba intacta.

-¡¿que no piensa decir nada?! - pensó -ella, ¿ella esta de acuerdo? - pregunto a su padre.

-este entrenamiento también es parte de su responsabilidad - comento Saisyu.

-ya veo… lo había olvidado - dijo dentro de si el joven heredero.

Su padre lo puso al tanto sobre hasta que punto había avanzado con la chica, al igual de aquellas debilidades y fortalezas que aun tenia con respecto al estilo Kusanagi, Kyo escucho atento con la mirada baja y entre ratos la levantaba para contemplar a la chica Yagami que estaba fija en las palabras del maestro.

-¿como rayos voy a hacer esto?, no quería verla de nuevo… -cavilaba.

-bien es todo - concluyo su padre y se puso de pie.

De inmediato la chica también lo hizo.

-espero puedan acoplarse rápidamente.

Ella hizo una reverencia a los presentes y junto a Saisyu abandono la habitación.

-¿todo bien? - lo cuestiono su primo al notar su semblante.

-¿eh?, si … es solo que de repente no me parece tan buena idea.

-no debería alimentar mas tu ego querido primo, pero no voy a negar que tienes una habilidad natural para esto, realmente naciste para ser el líder de nuestro clan.

-¿como dices eso?, siempre creí que tu serias quien nos representara, eres el mas fuerte.

Souji rió de manera honesta y amable.

-estas equivocado, hace mucho tu también me superaste.

-¿como puedes saberlo?, ha pasado algún tiempo desde que nos enfrentamos a conciencia, si mal no recuerdo estabas en el instituto.

El mayor de los Kusanagi se llevo la mano al mentón mientras recordaba aquellos tiempos.

-en ese caso, ¿que te parece una practica ahora?

A Kyo le brillaron los ojos de emoción, no se negaría a la propuesta de enfrentar a su Idolo.

Parados frente a frente, Souji que se había despojado del saco y arremangado la camisa, se coloco en posición de guardia a la espera del primer movimiento de su primo, el cual no demoro en arrojar el primero golpe.

Las llamas Carmesí otorgaban un resplandor amarillento a las paredes durante el combate de ambos jóvenes, a simple vista parecían iguales, no obstante en el fondo, Souji se estaba esforzando en doble al hacerle frente a un relajado Kyo, pero el otro no lo noto.

-Ahora me siento tan ligero y lleno de energía - pensó Kyo - siento como si hubiera renacido.

Cinco minutos pasaron, un corto tiempo para cualquiera, mas no para el par que se enfrentaba de manera intensa, Kyo aun sostenía una sonrisa que reflejaba su seguridad, mientras Souji jadeaba por el esfuerzo.

-¿a caso no te haz dado cuenta? - dijo su primo -debes poner mas atención en tu oponente mas allá de solo los ataques que ejecuta.

-¿eh? - al oírlo, Kyo se concentro en el aspecto de su adversario, y fue cuando se percato que la respiración del otro era mas profunda.

-¿ahora lo entiendes?, realmente eres el mas fuerte - sonrío Souji -Aun cuando el tío esta consciente de que eres un tanto presumido, el sabe al igual que yo, que eres el indicado para ser el líder de nuestro clan, se que aun eres muy joven, sin embargo eso no cambia el hecho de tu potencial, no solo en fuerza, sino también en liderazgo - El combate termino en ese momento, Souji había ganado con sus palabras, pero Kyo con sus habilidades -no es por hacer presión, pero estamos seguros que nos llenaras de orgullo - añadió el mayor

Cuando abandonaron la sala de entrenamiento fueron hasta la estancia donde Shizuka se encontraba con la joven Yagami.

-¿por que sigue aquí? - pensó Kyo un tanto irritado.

-Souji, ¿donde esta tu saco?

-¡oh!, es verdad lo deje en el salón - dijo a su tía y regreso de inmediato.

Kyo se acerco a la chica para cuestionarla por su todavía presencia en la casa.

-¿que es lo que quieres?, ¿no ya te ibas?

La otra solo levanto una ceja en señal de sorpresa por el tono y la forma de sus palabras.

-¿no dirás nada? -la cuestiono

-¿cual será el horario de entrenamiento? - fue lo único que dijo.

El otro frunció el entrecejo.

-bien, supongo que a las seis que ya este en casa, serán cinco días seguidos - respondió apartando la cara y masajeando su el cuello.

-de acuerdo.

Ella hizo otra reverencia y camino hacia la puerta.

-¡aguarda!, nuestra relación será estrictamente solo de maestro y alumna.

Kaoru levanto la cabeza y la giro un poco hacia su nuevo sensei.

-es bueno que estés viendo las cosas como realmente deben de ser, no pensaba que fuera de otra manera.

El otro sintió un golpe en el pecho.

-parece que no recuerda con claridad lo que paso durante la purificación, las energías que se emplearon en aquel entonces debieron provocarle un shock momentáneo, ¿será eso algo bueno o malo? - meditaba la pelirroja mientras se alejaba del dojo.

-¡rayos! - exclamo Kyo quien azoto la puerta de su habitación -¡¿por que justo ahora?!

-"¡Olvídate de mi Kyo Kusanagi!" - las palabras de la joven retumbaban como un eco en su cabeza, mientras recordaba todas sus expresiones de frialdad y rechazo hacia él.

Kyo apretó los puños y se inmediato tomo una caja, dentro de esta comenzó a guardar todo aquello que tenia que ver con la chica, su reproductor, su almohada que se había traído de la otra habitación, las fotos que tenia puestas en el espejo, todos esos pequeños detalles y los dejo en un encierro en la parte superior de su armario.

-¡se acabo!, ¡ella solo será una estudiante!, ¡eso y nada mas! - se repetía una y otra vez mientras se echaba sobre su futon como si se estuviera convenciendo así mismo de sus palabras -si quiero que mi vida sea ordinaria, debo evitar a los Yagami a toda cosa.

-¡¿que?!, ¡¿como que ahora serás su maestro?! - exclamo Yuki al otro día en la escuela.

-tranquila no grites, no te lo dije para que reaccionaras de esta forma, simplemente no quería ocultártelo.

-¿entonces ella volverá al dojo?

-solo estará ahí durante el tiempo que estemos entrenando, pero no se quedara en la casa.

Yuki bajo la mirada, su semblante parecía debatirse entre la angustia y el enojo.

-¿por que tu?, ¿que paso con tu papá?

-el fue quien me designo para eso.

-¿puedo ir?, ¿puedo ir a ver los entrenamientos?

Kyo la observo por un rato de manera reflexiva.

-supongo que no hay problema, si eso te hace sentir mas tranquila…

Horas mas tarde, Kaoru estaba por el centro acompañando a sus amigos, se habían puesto de acuerdo para visitar una nueva tienda repleta de chucherías, y la pelirroja acepto ir para matar el tiempo hasta la hora de su entrenamiento, ahora tendría las mañanas libres, así que las gastaría en pasar mas tiempo con sus amigos, cual quiero excusa era buena con tal de no permanecer en la academia siendo seguida por el prefecto.

Los tres chicos mostraron caras de asombro al ver todas las cosas que había en el lugar, se detenían en cada estante, observando y comentando cada objeto. La joven de la academia solo compro un estuche similar a una lapicera. Abrumada de la gente que iba llegando y la enérgica actitud de sus amigos decidió esperarlos afuera mientras acomodaba su reciente adquisición en el interior de su mochila de siempre, fue cuando una sombra la cubrió y al levantar los ojos se encontró con Iori.

-hola - lo saludo como si nada -¿que haces por aquí?

-eso no te incumbe - respondió el chico Yagami

Kaoru entrecerró los ojos.

-¿donde estabas? - pregunto él

-eso no te incumbe - dijo la chica.

Iori la miro con expresión de Irritabilidad.

-supongo que vas a ir a retar a Kyo - comento la otra cruzando los brazos.

-¿sabes si ya se ha recuperado?

-parece que si.

-¡ah!, ¡entonces si lo viste!

-¡maldicion! - pensó Kaoru -¿que no recuerdas que aun entreno en el dojo Kusanagi? - le dijo en voz alta

-se supone que eso es por las mañanas - argumento Iori.

-¡¿que rayos?!, ¡Iori parece estar en todo! - continuo en sus adentros.

-¡Kaoru!, ¡mira lo que Takeo compro! - En ese momento los tres amigos salieron de la tienda y en cuanto vieron a Iori se detuvieron, primero Takeo, luego Ayame chocando con el y por ultimo Tsubame derribándolos y perdiendo el equilibrio. Desde el suelo los tres chicos contemplaron a la pareja Yagami que parecían tener un aspecto imponente con respecto a ellos, sobre todo el enorme joven.

-¡woah!, ¡¿Kaoru que haces con este señor?! -le pregunto Tsubame.

-este no es un señor, el es Iori - respondió señalándolo con su dedo indice.

-¡¿queeeeee?! - los tres chicos volvieron la vista al pelirrojo.

-¡luce tan sombrío! - Exclamo Ayame

-¡parece una estrella de rock! - comento Tsubame

-¡es tan musculoso! - dijo Takeo.

Los dos Yagami se miraron uno al otro, la chica noto que Iori se estaba poniendo mas irritable e incomodo.

-¡oye Kaoru entonces este es el Iori que te gusta, ¿verdad?! - dijo Ayame

-¡ahora veo por que! - la secundo Tsubame

-¡q… qu, que ¿que?, ¡¿que están diciendo?!- Kaoru se puso roja como un tomate, no podía articular palabra alguna y lentamente miro hacia Iori el cual la estaba observando con una ceja en alto, muy a la expectativa de su siguiente comentario.

-¡es el ¿no es así?!, ¡es tan guapo como lo describiste! - continuaban hundiéndola.

-¡nooo que están haciendo! - gritaba por dentro mientras tiraba de su coleta hacia abajo, deseando que la tierra se abriera y la tragara en ese instante.

-¡saben que!, ¡yo tengo un compromiso!, ¡nos vemos! - exclamo la joven Yagami dejando al mismo Iori ahí parado y salió corriendo de modo que ni el polvo le vieron.

-¡es rapida! - dijeron los chicos.

Corrio de esa manera hasta casi llegar al dojo Kusanagi, aun le latía el corazón muy de prisa, pero no había sido por la carrera, sino por la vergüenza.

-¡¿que clase de amigos son?!, ¡él escucho todo!, ¡¿como rayos voy a verlo a la cara?! -decía mientras colocaba sus manos sobre su rostro y echaba la cabeza hacia atrás.

Respiro profundamente un par de veces antes de ingresar a la casa de los Kusanagi, tratando de calmar sus emociones.

-bueno, eso no es importante ahora, Iori aun planea pelear con Kyo, ¿me pregunto si continuara con las mismas intenciones de antes?… estos días lo he visto diferente, como si aquella oscuridad se hubiera detenido, incluso me acompaño para asegurarse del estado de Kyo… -cavilo -sin embargo no debo confiarme, por eso no le dire a Iori que ahora Kyo es mi maestro… - la chica suspiro de pie justo a la puerta del dojo -también debo charlar con Kyo respecto a los Hakkeshu, sobre todo con la posibilidad de que Goenitz regrese y ademas de ese par por ahí rondando - dijo mirando hacia los arboles -… hay que ponerlo sobre aviso.