...14... / Recién casados

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La cena transcurrió en silencio, los recién casados no podían verse a los ojos en esos momentos, no después de tan intenso beso.

Kakashi se arrepentía internamente por haber parado, pero también se sentía como un pervertido, ¡porque vamos! Él tiene quince años mas que la linda Hinata, ¿eso podría considerarse como abuso? La chica de ojos perlados apenas cumplió diecinueve hace unos días y el ya la había besado dos veces la primera fue solo un roce tranquilo, pero la segunda vez no, por Kami, se reprendía por el abuso causado por el actuar impulsivo de su cuerpo.

La observaba incomoda, ella no apartaba los ojos de la comida.

—Kakashi-san— le llamo ella envuelta en un tinte rojo en su piel.

—Dime Hinata—

—Agradezco que intentara calmar mi estado de animo, pero no creo que sea correcto que tenga que besarme... al menos no de esa forma— le pidió escondiendo su mirada, estaba nerviosa.

—¿Porque no es correcto? Un esposo puede besar a su esposa— ¡Diablos! Lo pensó y lo dijo sin darse cuenta, haciendo que la chica frente a él, lo viera asombrada.

—¡¿Que?!— dijo presionando sus manos contra su pecho. — pero usted dijo... luego usted querrá... eso... ya sabe... esas c-cosas...— no era capaz de formular correctamente las palabras que quería usar, sus nervios la estaban traicionando— ¿No volverá a hacerlo, cierto?— pregunto finalmente.

—mmm— se quedo pensativo un momento— ¿porque? ¿Acaso no te gustó?— pregunto sonriente al ver la expresión de la chica, casi la hizo desmayarse por la pregunta—Solo bromeaba, si no vuelves a encerrarte y a llorar por días no lo haré de nuevo— con esas palabras la vio relajarse y suspirar profundo, no sabía porque pero todas esas expresiones exageradas de timidez empezaban a gustarle — Aunque... si tu quieres que lo repita, puedo hacerlo sin problema— y allí estaba otra vez, ese sonrojo y acciones torpes por parte de ella al estar tan nerviosa.

Kakashi soltó una carcajada divertido por las expresiones de Hinata.

—Kakashi-san, no es divertido que se burle así de mi, se que lo esta haciendo para distraerme, funciono, así que no es necesario que se repita— volvió a pedirle, esta vez manteniendo el contacto visual, pero sin poder sosegar ese sonrojo en su rostro.

—Esta bien, no lo haré de nuevo— "o tal vez no" se dijo internamente.— pero deberás hacer algo para compensar el dejarme solo tantos días—

—¿De que habla?— expreso sin entender

—Vinimos aquí como pareja, reservando la la Suite para recién casados, y bueno, todos estos días he estado vagando solo por las instalaciones, incluso la recepcionista me pregunto si me esposa me abandono desde la primera noche aquí— comento algo fastidiado.

—Lo siento mucho Kakashi-san, no fue mi intención causarle problemas— parecía preocupada, pese a que él solo lo dijo con el fin de jugar con ella.

—Ya quedo en el pasado, pero intenta divertirte un poco, ya solo nos quedan tres días mas en este lugar, luego tendré que volver a la esclavizante vida de Hokage— suspiro derrotado.

—¿tres días? Pero... si Tsunade me dijo que la estadía es por quince días—

—Así es, te pasaste exactamente doce maravillosos días encerrada en esa habitación—

—L-lo lamento...— se disculpo avergonzada, ¿en verdad paso tanto tiempo?

Los últimos tres días de su estancia, lograron compartir tiempo juntos, visitaron el templo que estaba cerca, como también los restaurantes y aguas termales, durante esos días el beso paso al olvido gracias a la actitud de Kakashi, el no volvió a tocar el tema, tampoco a insinuarlo, mantuvo una distancia prudente para poder estar con Hinata sin incomodarla, acto que ella agradeció.

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Al regresar a Konoha, Hinata noto que su camino de regreso a casa noto que la ruta por la que iban, no le era familiar. Fue allí cuando su mente hizo "click" al darse cuenta que en ningún momento pregunto donde vivirían, nunca hablaron de mudanza y ella creyó que el se mudaría al Clan Hyuga, pero ahora se daba cuenta que debió preguntar eso.

—Kakashi-san...— su nerviosismo era tal que incluso empezó a sudar— ¿Iremos a algún otro sitio?—

—No, vamos a nuestra casa— dijo sin apartar su vista de su famosa lectura erótica Icha Icha.

—¿N-Nu...es...tra casa?—

—Así es— cerro el libro, para sonreírle, posteriormente dio un ligero vistazo a la calle, justo cuando su transporte se detuvo— Ya llegamos— extendió su mano, para ayudar a su esposa a bajarse.

Ella seguía mirando a su alrededor, la zona era muy linda con casas muy grandes y hermosas, no tan grandes como la mansión Hyuga, pero sin duda eran residencias de personas acaudaladas.

—Bienvenida a casa, Hatake Hinata— su voz era cálida, pero escuchar de él su nombre con su nuevo apellido, la hizo sonrojar.

La guio hasta la entrada de una bellísima casa, la cual tenia un pequeño jardín en la entrada, las paredes eran lilas, justo de color favorito, aun desconfiada se dejo guiar, hasta que el saco las llaves y giro la manecilla de la puerta para dejarla entrar a la casa.

Sin duda era linda, se adentro viendo cada detalle, las paredes de adentro tenían un color similar al de la entrada pero un poco mas suave, la sala de estar era un poco grande, estaba amueblada correctamente, en una pared vio colgada una fotografía muy grande de su boda, siguió avanzando hasta llegar al área de la cocina, podía notar, como cada detalle dentro de esa casa se parecía tanto a la mansión Hyuga, era como seguir en casa, solo que un toque mas de su estilo.

—Hay un lugar que mande a preparar especialmente para ti— le indico su esposo, a lo que ella siguió tras de él

Avanzaron un poco mas, hasta llegar al jardín dentro de la casa, era enorme, incluso tenía un estanque, todo se veía tan tranquilo.

—Tu hermana dijo que te gustan mucho las flores, así que quise que tuvieras un lugar donde conservarlas por mucho tiempo—

Hinata estaba tan agradecida, que no evito llorar, Kakashi se había tomado tantas molestias para hacerla sentir en "casa"

—Si, me gustan mucho, todo en esta casa es perfecto—

—Me alegra que te guste, no quería ponerte mas presión al vivir en lugar desconocido, por eso le pedí a Hanabi y a Ko que me ayudaran a amueblar todo según tu gusto, así no sería difícil acostumbrarte, aunque si deseas hacer cambios, eres libre de hacerlo, no necesitas preguntarme, yo estaré de acuerdo en lo que decidas hacer en la casa—

La chica lo miro con sorpresa, a ella nunca le pedían opinión para hacer algo, mucho menos le dejaban a su libertad el elegir algo, eso era nuevo.

—Yo, no podría hacer eso, esta es su casa después de todo— comento bajando el rostro.

—Es nuestra casa— dijo acercándose a ella— mientras vivas aquí, seras la señora Hatake, así que es tu responsabilidad ejercer bien tu papel—

—Pero... ¿usted esta de acuerdo en que yo tome decisiones en esta casa?— insistió, pues no se imagino la magnitud de su nuevo rol como esposa.

—Así es, es un trato justo, mientras yo cuido de la Aldea, tu cuidas de nuestro hogar, cualquier cosa que decidas hacer esta bien, te lo dije antes, voy a apoyarte y hacer todo lo que este en mis manos para que tu hagas lo que desees— eso la hizo sonreír de una forma tan encantadora, que Kakashi quería tocar esa sonrisa y conservar esa imagen en su mente por mucho tiempo. — Ahora ve a dar un vistazo a todo el lugar, mas tarde tomaremos un poco de té—

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La casa era demasiado grande solo para ellos dos, contaba con tres habitaciones que no logro revisar a fondo, incluso tenia un dojo, no reviso a fondo las habitaciones, pues el timbre sonó y tuvo que atender las visitas.

—Nee-sama— Hanabi ingreso haciendo a un lado a Kakashi, quien se quedo tras la puerta, después del efusivo ingreso de la castaña —Discúlpame cuñado— se disculpo para correr y abrazar a su hermana mayor.

Ko junto a otros miembros del clan ingresaron después de Hanabi con varias bolsas, y algunas cajas.

—¿Que son esas cosas Hanabi-chan?— pregunto la morena intrigada por la cantidad de cosas.

—Pues son los regalos de la boda, como estuvimos amueblando todo durante tu luna de miel, los regalos estaban en la mansión, quise traértelos, así aprovecho para ver a mi hermana después de tanto tiempo— decía sin dejar de abrasarla

Kakashi acompaño a los chicos del clan Hyuga a acomodar las cosas en una de las habitaciones.

—¿Como supiste que ya estábamos aquí?—

—Fue fácil, le dije a mi cuñado que me avisara cuando salieran del hotel—

Estaban sentadas en la sala de estar, mientras Hinata se dedicaba a preparar un poco de té y algunos dulces para acompañar.

—Por cierto Nee-sama...— susurro Hanabi con picardía— ¿Como fue? ¿El cuñado te trato con dulzura?—

—¡Hanabi!— exclamo alterada y sonrojada la morena, ante las preguntas subidas de tono.

—Ya entiendo, aun te sonrojas, eso significa que el cuñado hizo muy bien su trabajo... bueno, solo espero ser tía pronto—

Hinata no respondió, se quedo hecha piedra.

—Tendrás que esperar un poco para eso, antes me gustaría poder disfrutar mas tiempo con mi esposa— se escucho la voz de Kakashi, quien se acomodaba en el marco de la puerta, dejando a Hinata a punto de desmayarse.

Incluso Hanabi se sonrojo un poco por el comentario —Esta bien, pero no quiero que me hagan esperar mucho—

Los Hyuga aparecieron en la sala, provocando que el tema fuese cambiado, Hinata agradecía que su hermana dejara de hacer preguntas incomodas.

La charla fue corta, pues los Hyuga debían regresar a la mansión a atender sus tareas.

Al cerrar la puerta para despedir a su familia, el estomago de Hinata gruño, ante la evidente necesidad de comer.

—L-lo si...en...to— se disculpo avergonzada por el incidente.

—Ven, iremos a cenar, yo también estoy hambriento— la tomo de la mano, antes de que ella se negara.

Entraron al primer establecimiento que encontraron a su paso Ichiraku ramen, Teuchi estaba feliz de atender a la nueva pareja, así que les ofreció cocinar algo delicioso, especialmente para ellos dos.

—¿Cuando nacerá el bebe?— Ayame se dirigió a Hinata

—¿Eh?— pregunto Hinata un tanto confundida.

—Escuche de Genma que se casaron muy rápido debido a tu embarazo—

—Ayame, no digas esas cosas, ten mas respeto con el Hokage— le regaño Teuchi.

Kakashi y Hinata se miraron confundidos, el albino sonrío, aunque ya estaba pensando en las muchas formas de hacer pagar a Genma por andar difundiendo rumores.

—¿o era Sakura?— se pregunto Ayame —¡Discúlpenme por favor!— les pidió al caer en cuenta del error— Ya recordé, es Naruto quien se caso con Sakura debido al embarazo... los jóvenes de hoy ya no esperan al matrimonio, pero bueno, conociendo a esos dos, seguro serán buenos padres, ¿no les parece? Ademas es lindo que después de tantos años, por fin aceptaran que se aman— hablar Ayame sin parar, adulando a la pareja antes mencionada.

—Si, es bueno que estén juntos— la voz baja de Hinata apenas fue audible, ya había pasado un tiempo, desde que alguien hacia mención de esa pareja.

—Espero que esto no te haga llorar por mucho tiempo— susurro Kakashi, acercándose mas a la morena — De lo contrario ya sabes que método tendré que utilizar para hacerte olvidar esas cosas—

Ella se giro quedando frente a su esposo, su labio inferior temblaba por los nervios que esas palabras le causaron, intentaba fruncir el ceño para regañarlo, el rubor en su rostro era notorio.

—¿Quieres que lo haga ahora?— pregunto Kakashi, disfrutando la escena —Porque si tu quieres, puedo hacerlo— se acerco peligrosamente a ella.

Hinata no pudo contener mas sus nervios y termino por desmayarse, quedando recostada en el pecho de Kakashi.

La carcajada de Kakashi se escucho por todo el restaurante, Ayame y su padre se quedaron contemplando, lo que a su vista era un abrazo de recién casados, pues no escucharon nada de lo que Kakashi le dijo a Hinata.

Un rubio y su esposa entraban al restaurante, encontrándose con la escena.

—Kakashi sensei— saludo Sakura.

—¿Esta todo bien?— pregunto Naruto, notando a Hinata entre los brazos de Kakashi.

La morena seguía sin reaccionar, al parecer su esposo se paso un poco esta vez, ponerla en esa situación frente a tanta gente, fue algo que no logro asimilar su extrema timidez.

—Hola chicos, que bueno verlos, me gustaría quedarme, pero tengo que llevar a mi esposa a casa— comento, al colocar una mano en la espalda de la chica y la otra tras las rodillas, para poder llevarla en sus brazos.

—Kakashi sensei...— intento detenerlo el rubio.

—Lo siento, hablaremos luego... por cierto Sakura, felicidades por el bebe—

No dio mas explicaciones pues no era necesario, salio de allí, directo a su casa, era una lastima que Hinata se desmayara ni siquiera llegaron a probar lo que Teuchi les preparaba.

Fue directo a la alcoba, para dejarla descansar, le daría un momento para que recobrara la consciencia, mientras tanto el cocinaría.

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Hinata abría lentamente sus ojos, la calidez que rodeaba su cuerpo era muy agradable, por la ventana frente a ella, veía como la nieve caía, sería un día muy frio, intento moverse un poco, al hacerlo noto un brazo en su cintura y la calidez en su espalda.

Sus ojos se abrieron con sorpresa, alguien la estaba abrazando, se asusto, era la primera vez que despertaba de esa forma, su acompañante se acomodo, pegándose mas a ella, el chico dejo descansar su rostro en los hombros de la morena, haciendo que el corazón de ella se alterara, latiendo con mas fuerza, quería apartarlo, pero al aparecer era imposible, entre mas intentaba moverse, mas la aprisionaba él.

Respiro profundo analizando la situación ¿En que momento llego a la cama? Lo ultimo en su mente era estar en el Ichiraku ramen, sus pensamientos fueron interrumpidos cuando sintió un bulto duro pegarse a sus caderas, no tenía que usar su Byakugan, para saber que era "eso"

Su rostro volvió a ponerse rojo por la vergüenza, su sobresalto fue tan grande que lo único que pudo atinar para salir de esa situación fue usar el puño suave contra su acompañante, él cual al sentir el impacto despertó aturdido en piso, con un dolor en su brazo derecho.