Capítulo 16. El niño que vivió regresa a casa.
Miércoles 4 de noviembre 9:35 pm. Hogwarts
El temblor se había sentido en Hogwarts al igual que los anteriores. Calmar a los niños a las 9 de la noche había sido toda una odisea, y más porque sería muy difícil que los alumnos durmieran tranquilos después de eso.
Severus estaba saliendo de la sala común de Slytherin casi media hora después del dichoso evento. Como jefe de casa era su obligación reunir a sus estudiantes e intentar calmarlos. Incluso a los niños de primer y segundo año, quienes lógicamente eran los más asustados, él debía inspirarles confianza. Entre el profesorado ya habían discutido lo que podrían decir en caso de que volviera a suceder. Si bien ni ellos mismos tenían la explicación a lo que estaba sucediendo, debían explicarle a los alumnos lo seguro que era Hogwarts.
Aunque los temblores se sintieran la estructura estaba diseñada para que fuera casi imposible de colapsar. Incluso, si las cosas empeoraban, quizás el castillo tuviese que usarse como especie de refugio como tantas veces había hecho antes. Aunque apenas eran las nueve y media ya no quedaba ningún alumno fuera de su casa común por orden del director, y los prefectos de cada casa habían sido instruidos por los cabezas de casa sobre que todos los alumnos debían estar en su habitación para disminuir la propagación de posibles rumores y de esa forma no aumentar los miedos en los más pequeños.
Se asomó por una ventana en uno de los pasillos, observando la torrencial lluvia que azotaba fuera, iba a dirigirse a las oficinas de Albus cuando un elfo domestico se le apareció y le dijo que el director necesitaba verlo con carácter de urgencia. Severus apretó el paso.
Cuando abrió la puerta del despacho de Dumbledore, no se sorprendió demasiado en encontrarse con Remus Lupin y Sirius Black. Antes de que Dumbledore le hablara a Lupin de la misión de la fiesta, ya se la había comentado a Severus pidiendo su parecer, así que supuso que había conseguido algo de información. Se notaba que lo estaban esperando a él para poder iniciar.
Tomó asiento en una silla a un lado de Remus y, con un asentimiento, el licántropo inició.
—No pude averiguar demasiado—dijo mirando a Albus luciendo avergonzado—Shickman me interceptó y no hubo forma de escaparme de él.
— ¿No se supone que debías evitarlo? —se notaba la furia de Sirius tan solo de pensar en Remus cerca del asesino del ministro.
—Eso intenté. Quizás se dio cuenta de que yo estaba allí por alguna razón y que podría arruinar su fiesta.
Remus se guardó para sí mismo muchas cosas, especialmente el "me atraes" que le dijo Shickman. Al principio había pensado que escuchó mal, pero en su mente se repetían esas palabras de forma clara recordando la conversación. No era algo que podía decirle a Sirius con facilidad ni sabía cómo podría tomarlo el director, pero Severus se dio cuenta de que se estaba guardando algo para sí mismo y decidió que lo interrogaría más tarde. De todas formas Lupin había empezado a trabajar en el colegio, así que tendría tiempo de sobra.
—Pero lo más importante—continuó el licántropo—es que estoy seguro que Shickman no tuvo que ver con los temblores.
Severus entrecerró los ojos, para él todo eso era obra del ministro.
—Sabemos que Shickman está planeando algo.
Remus asintió.
—Sí, pero en cuanto se comenzó a sentir el temblor, Shickman cambió el rostro. Se notaba que era algo que no se esperaba, incluso pude verle un atisbo de miedo en la mirada.
— ¿Miedo ese malnacido? —exclamó Sirius con rabia mal contenida.
—Si algo puedo asegurar es que Shickman no es culpable de esto —aseguró Remus— Su reacción fue demasiado real, no había forma de que estuviera fingiendo.
Severus apretó los labios, indeciso de creer o no. Él mismo era un excelente espía y sabía mejor que nadie como disfrazar las emociones.
—Bueno—exclamó el director con lentitud—tomémoslo como dos cosas aparte por el momento. De todas formas me contaste que viste a la persona de quien estábamos hablando—agregó mirando a Remus.
Remus asintió, por un momento mientras salía de la fiesta entre el alboroto, vio que alguien muy característico se acercaba a Mathews. Había logrado ver a Lingo Larks.
—Es bastante característico como dijiste, se acercó al Ministro cuando todos estaban saliendo. Parece que es parte de su guardia personal.
— ¿De quién hablan? —preguntó Severus intrigado.
—Me parece que de la persona que hace el trabajo sucio del ministro—contestó el director— he traído los recuerdos de un aliado que logró verle, y si Remus nos permite usar las suyas—Lupin asintió— quiero que le vean bien y puedan reconocerlo. Aún no sabemos su nombre, pero es un progreso.
Severus respiró profundo, progreso seria que encontraran a Harry. La reunión no se extendió más allá de las diez y media, ese había sido un largo día y todos tenían que descansar.
…
Miércoles 4 de noviembre 11:35 pm. Casa del ministro de Magia.
— ¿Cómo es que aún no me tienes respuestas? —Shickman miraba a Lingo exasperado.
Larks levantó su taza y tomó un sorbo de su café con calma.
—Bueno, ministro, para encontrar respuestas primero debe darme una pista. Usted es quien sabe quiénes son los que interfieren, y yo me deshago de ellos.
Lingo estaba en la casa del ministro mirando como este caminaba dando vueltas en la sala. Shickman detestaba la paz que caracterizaba al otro, era un demonio infernal disfrazado de oveja.
Eran más de las once, después del temblor de tierra obviamente se canceló la fiesta del ministerio. Tuvo que quedarse para poner todo en orden, y asegurar con una falsa sonrisa a sus invitados que estaba haciendo grandes esfuerzos por dar con la respuesta a esos extraños fenómenos.
Estaba furioso por todo lo que estaba sucediendo, odiaba no tener las cosas bajo su control. Incluso estaba aún más furioso porque su conversación con Remus Lupin había sido interrumpida en la mejor parte, necesitaría encontrar otra forma de hablar con el hombre, y lo haría rápido, no quería esperar demasiado. Tampoco pudo ver a su hermana por la cancelación de la fiesta.
Lingo se había acercado a él durante el alboroto y, aunque eso era arriesgado, estaban seguros de que con el miedo general nadie se había fijado en alguien acercándose al Ministro de Magia. Aunque estaba ofuscado y necesitaba descargar su frustración en alguien, Lingo tenía razón. Para que Larks le trajera respuestas, Mathews tenía que pensar primero qué movimiento hacer.
No podía negar que por primera vez en mucho tiempo se estaba frustrando. Se había acostumbrado a que las cosas le salieran tan bien desde que se convirtió en ayudante del Ministro pasado, que ahora le dolía la cabeza de tan solo pensar que esos temblores tenían algo que ver con su plan para iniciar el Ragnarok. Y él no era nada estúpido, era una coincidencia demasiado enorme que después de conseguir la canción, la tierra temblara de esa forma.
— ¿Ya averiguaste el alcance de estos temblores?
Shickman asintió sin ganas.
—Según mis contactos fue algo como los anteriores, a nivel mundial. Aunque se sospecha que este fue más ligeramente más fuerte. —Alargó la mano para tomar los cigarrillos que estaban encima de su mesa y encendió uno—debo esperar a mañana para que confirmen todo.
Shickman se quedó en silencio, pensando en todo lo que estaba sucediendo y analizando su próximo movimiento. Debían de ser cuidadosos, estaba a punto de conseguir la canción completa e iniciar su plan, pero eso no significaba que alguien no pudiese evitarlo. También estaba el factor Potter, el no haberlo encontrado le causaba inquietud.
Su mente comenzó a divagar acerca de los preparativos que debía hacer una vez obtuviese la canción, y recordó la parte del sacrificio.
— ¿Cómo va nuestro corderito?
Lingo se tensó, odiaba recordar que Shickman le había dado la tarea de enamorar a una mujer solo para usarla como una ofrenda, un sacrificio para cumplir los planes del Ministro. Era un plan sencillo, uno de los pasos requeridos para iniciar el Ragnarok—usando la canción de Hela que buscaba Mathews— necesitaba el cambio de una vida entregada de forma voluntaria.
El problema era que Lingo nunca esperó enamorarse de la persona que llegado el momento, matarían.
—Está bien—dijo simplemente.
A Shickman le pareció muy extraño la forma de contestar del otro, normalmente Larks se reía, o le parecía divertido cuando de torturar o matar a alguien se trataba.
— ¿Cómo era que se llamaba? Wendolin War…
—Wendolin Warnef. —dijo de mala gana. No le agradaba escuchar a Shickman mencionar el nombre de su "novia"
—Ya recuerdo, —observó al otro detenidamente, buscando algún atisbo de lo que su ágil mente estaba sospechando— debo suponer que has hecho un buen trabajo y cuando sea necesario, ella entregara la vida por ti ¿cierto?
—Ella está enamorada de mi—dijo Lingo manteniendo la calma en su rostro, estaba intuyendo lo que Mathews insinuaba.
—Bien, pero dime una cosa—Shickman siempre era directo, y esta vez no iba a dejar de serlo— ¿tú no habrás desarrollado ningún interés por Wendolin?
La cara de Lingo era de peligro, y Mathews lo sabía.
—Sabes muy bien que siempre he sido un profesional en todo lo que me mandas a hacer.
—Lo se Lingo, —sonrió falsamente— pero eso no contesta mi pregunta.
—No, ministro.
—Me alegro. —Encendió otro cigarrillo mirando fijamente a su acompañante, sintiendo que debía tenerlo más vigilado— Ahora tengo un encargo para ti. ¿Recuerdas a los Weasly?
Lingo hizo memoria, eran demasiados los enemigos de Shickman
—Quemamos la casa de uno de ellos.
—Así es, del hijo menor y de su esposa.
Lingo asintió, recordando mejor.
—No sé qué o quién esté detrás de estos malditos temblores, —continuó el Ministro— pero sé que algo está pasando. El Ragnarok no estaba destinado a empezar a través de la canción de Hela, y por eso, además de esconder la canción, debe de haber alguna otra forma en la que estén intentando detener el inicio.
— ¿Pero quién sabe de tus planes?
—Eso no lo sé, —soltó decepcionado— hemos sido demasiado cuidadosos, pero siempre hay algo que puede escaparse de mis manos.
— ¿Y qué tienen que ver los Weasly en esto?
—Es a la esposa del hijo menor, específicamente, Hermione Granger. Cuando iniciaron los temblores al parecer ella estuvo metiendo las narices en muchos sitios, supongo que pensaba que no me daría cuenta, pero son pocas las cosas que se me escapan.
— ¿Quieres que la vigile?
Mathews negó con la cabeza, vigilarla era muy poco.
—Quiero que la asustes. Que deje de entrometerse, no solo en este tema. Sé que no es el eslabón principal, no tengo que ser un genio para saber que ella, al igual que los Weasley, le rinde cuentas a Dumbledore, pero siento que como van las cosas debemos comenzar a ponerlos en su lugar.
—Solo dime lo que quieres que haga.
—Lo dejo a decisión tuya, pero por si quieres saber, ella tiene dos hijos.
—Podría hacer que solo le quede uno, y que nos deje en paz antes de que lo pierda también.
—Exacto, —hizo una pausa, pensando en otra persona—también vigílame a Longbottom. Al parecer ha estado tranquilo después de que le dimos el susto estos días, pero él y Granger trabajan juntos.
Lingo asintió y como era su costumbre, salió del lugar sin decir una palabra. Shickman se quedó solo, viendo a través de su ventana la lluvia caer.
—Que clima de mierda—dijo para sí mismo, eran pasadas las doce y pensó que necesitaba irse a descansar.
…
Miércoles 4 de noviembre Rusia.
Inmediatamente aceptó lo que Hugin y Munin le pedían, ellas comenzaron a explicarle como le ayudarían para que pudiese regresar al Mundo Mágico que conocía.
—Te vas a aparecer—dijo una de ellas.
— ¿Están locas? —preguntó sobresaltando a Hugo, se le olvidaba que el niño no las escuchaba a ellas y solamente veía a Harry hablándole a la nada—Quizás no saben acerca de la magia más allá de los poderes de Odín, pero para un mago no es posible aparecer distancias tan lejanas.
—Tú no eres un mago normal Harry. —Comenzó a decir Munin— Recuerda que lo demostraste el día que eliminaste al que llamaban Voldemort.
—Además, —agregó Hugin— tendrás los poderes de Odín para ayudarte.
Eso no le convencía en lo absoluto. Sí que se había aparecido en algunas ocasiones, incluso logró sacar su licencia, pero no era lo mismo. La distancia que tendría que atravesar era demasiado grande y él nunca había intentado algo así. Además, había más detalles a tener en cuenta.
—Yo… tengo mucho sin hacer un simple hechizo, —dijo recordando la última vez que había tenido su varita entre sus manos— demasiado tiempo. No estoy seguro que pueda.
—Lo lograras. —Aseguró Hugin—por que recuerda que no será solo tu magia, sino que estarán los poderes de Odín, se complementaran.
— ¿Y qué hay de mi firma mágica? Inmediatamente yo haga un hechizo tendré a la mitad del mundo mágico tras mi cabeza.
Ese pensamiento le hizo estremecer, y más recordando que le atraparían junto a Hugo.
—En el momento exacto en el que te aparezcas tu firma mágica será oculta por los poderes de Odín. —aseguró Hugin.
—Ellos descubrirán tu firma, pero después de un tiempo, ya para entonces estarás a salvo. La magia de Odín servirá como una especie de capa para cubrirte.
—Incluso, —agregó la otra niña— después podrás seguir usando tu magia. Mientras más despierta esté el alma de Odín, menos se sentirá tu rastro mágico.
Aun no estaba demasiado convencido, habían tantas cosas que podían fallar, especialmente no estaba seguro de poder usar magia de forma correcta. Pero ya debía intentarlo, ellas le estaban asegurando que estaría bien.
—Danos un nombre—dijo Munin sacándolo de sus pensamientos— alguien a quien le avisemos tu regreso ¿en quién confías para volver?
Eso lo tomó por sorpresa. No recordaba que estaba llegando a un sitio del que hacía mucho había escapado, obviamente necesitaría ayuda. Temía de todos por razones más que marcadas. Harry lo pensó por un momento ¿en quien confiar de esa manera?
—Severus Snape, —terminó diciendo— él es…
—No tienes que decirlo, siempre hemos estado contigo, conocemos a todas las personas que te han rodeado siempre. —Dijo Munin— yo me quedaré contigo y te ayudaré. Hugin ira a avisarle para que te reciba.
Si ellas conocían a todas las personas que le rodeaban, ¿no se les haría extraño acerca de elegir a Severus y no a alguien más cercano? ¿Ellas sabían de alguna forma lo que el sentía o pensaba en esos momentos?
—Para buscarlo necesitaré parte del poder de Odín, tu poder. —dijo Hugin—Incluso tengo que comunicarme con él.
—Eso quiere decir que necesitaras concentrarte lo más que puedas. —finalizó Munin.
Harry asintió. Ellas procedieron a explicarle también que probablemente él se desmayaría del cansancio luego de la aparición. Usar su magia—después de tanto tiempo— y los poderes de Odín sería demasiado fuerte cuando aún no estaba acostumbrado. Así que lo mejor sería explicarle a Hugo como lucia Severus Snape, el niño probablemente no se vería afectado por el viaje.
—Con nuestra separación, necesitaremos descansar. Cuando nos volvamos a unir debemos regresar al Yggdrasil para recuperarnos, así que quizás al llegar no puedas comunicarte de inmediato con nosotras.
—Tengo una duda—exclamó Harry— ¿produciré otro temblor? Y no entiendo por qué antes los producía al ir al… a ese mundo, y este último fue al despertar.
—Los temblores son solo cuando estas en contacto con el Yggdrasil, y es porque aún no controlas los poderes de Odín. Si es al entrar o al salir ya es algo accidental.
— ¿Eso significa que dejaran de suceder cuando controle los poderes? —preguntó.
—Dejaran de ser accidental, y pasaras a controlarlos. —le explico Munin.
—Pero en este caso, no sucederán. —afirmó la otra niña.
Harry asintió comprendiendo todo lo que le estaban diciendo.
—Una cosa más—agregó Munin— no podrás llevar nada, tan solo seremos capaces de ayudarte a llegar con Hugo.
Harry no necesitó pensarlo demasiado, realmente no tenía nada a lo que aferrarse.
—Lo harás cuando sean las seis de la mañana aquí, y llegaras a las 3 de la madrugada a tu destino.
Algo obvio por el cambio de horario…
—En ese tiempo necesitas empezar a despertar el Seidr. Ya has demostrado que eres capaz de comunicarte con Odín, así que será algo que podrás conseguir.
Munin le dijo que tendría ese tiempo hasta que dieran las seis—unas cinco horas— para unir su fuerza mágica a la de Odín, la cual ellas llamaban el Seidr. Tuvo que hacer una especie de meditación intentando establecer contacto con la parte del ama de Odín, ahora no se trataba de preguntarle algo, sino de unir sus magias y eso era más difícil. Utilizó casi las cinco horas sin siquiera notarlo, y cuando abrió los ojos, de alguna forma, sentía algo diferente. Hugo estaba a un lado suyo, leyendo una de las hojas con las anotaciones que había hecho. No podría llevarse nada de eso, pero podría seguir investigando en Hogwarts…
Se aterró de solo pensar que estaba volviendo a Hogwarts y que no sabía lo que le esperaba. Miró a al niño y recordó que aún no había hecho algo importante.
Tenía que explicarle a Hugo quien era Severus Snape, se suponía que el hombre los encontraría y probablemente Harry estaría inconsciente por el uso de sus poderes.
—Creo que se quién es.
— ¿A qué te refieres? —eso era imposible, Hugo jamás vio al maestro de pociones y Harry nunca le había mencionado.
—He escuchado ese nombre. —Dijo sorprendiendo al otro— Cuando duermes, a veces llamas a ese hombre en sueños.
—Yo… nunca me habías dicho.
Hugo se encogió de hombros y no agregó más.
— ¿Llamo a alguien más?
Lo vio asentir.
—Pero a él es a quien más llamas.
EL pequeño se mordió el labio, queriendo decir algo sin atreverse.
—Sé que quieres decir algo, solo dilo.
— ¿Es mi padre?
Harry no se esperaba esa pregunta, de ninguna forma. Nunca le había contado al niño la verdad, no creía que era algo que se podía contar. Solo le había dicho que quien lo llevó los nueve meses había sido él, y le explicó sin decirlo directamente, que no había una madre, sino un segundo padre. Hugo no recordaba mucho a Karkarov por lo pequeño que era cuando escaparon, tan solo recordaba a un hombre con el que jugaba, y sabía que era el nombre que Harry usaba en aquel país. También había preguntado muchos meses atrás si Iván era su padre, obteniendo una respuesta negativa.
Por un momento había pensado decirle al niño que Iván Karkarov era su padre. Era lógico que un niño quisiera saber quiénes eran sus padres, y estaba seguro que jamás le contaría lo que había hecho Vernon Dursley, pero algo le retuvo. No se sintió en capacidad de mentirle de esa forma, y Hugo—tan inteligente para su edad— pareció comprender que aquel era un tema difícil para Harry, y no volvió a preguntar acerca de su padre.
—No—dijo Harry respondiendo a la pregunta del niño, — pero es una excelente persona, y es en quien más confió en estos momentos.
Hugo asintió y no preguntó nada más.
—Cuando me aparezca probablemente perderé el conocimiento por el esfuerzo, pero uno de los cuervos lo buscará y él nos ayudara—le comentó como podría reconocer a Snape, a la hora en la que se aparecerían y en el lugar en que lo harían era muy improbable que los encontrara alguien más antes que el maestro de pociones, pero no estaba de más se precavidos—si cualquier otra persona que no sea él aparece, huye de ahí.
—Pero dijiste que perderías el conocimiento.
—Déjame y huye. No confíes en más nadie hasta que yo no despierte, ¿me entendiste?
—Si. —respondió sin estar muy convencido de abandonar a Harry en una situación como esa.
Cuando la hora estaba casi cerca, Harry sintió una extraña opresión en el pecho.
—Eso sucede cuando Hugin y yo nos separamos—escuchó la voz de Munin—y ella ya partió para avisarle a tu Severus Snape. Ya falta poco para que debas partir.
Harry abrazó a Hugo con fuerza y sintió algo diferente, un recorrido de un poder que hacía mucho no sentía, acompañado de algo más.
—Tu magia y la de Odín se juntan.
Esperó a que la niña le diera la señal y entonces, desapareció.
…..
Jueves 5 de noviembre 2:49 de la madrugada. Hogwarts
Estaba solo en aquella habitación oscura. Severus se sentía extraño y era como si alguien le estuviese hablando, pero no veía a nadie ni tampoco escuchaba nada. Se sentía tan extraño en ese sitio.
—Ayúdalo—pudo entender por fin que decía la voz.
Giró su cabeza y vio a una niña con aspecto espeluznante de pie a un lado suyo.
—Harry ha vuelto. —Le dijo la pequeña—ayúdame, te necesita.
En ese mismo instante Severus se despertó, había vuelto a tener otra pesadilla. Después de la reunión en la oficina de Albus—una reunión infructuosa— había decidido tomar una poción para dormir sin sueños, intentando descansar. Y era ridículo pensar que no había funcionado.
—Mierda—susurró—no es posible que haya hecho mal esa poción.
Estaba mas que furioso pensando que una simple poción como lo era esa no funcionara, el problema es que aquello no era una pesadilla, sino Hugin avisándole de la llegada de Harry.
"Ven" escuchó una voz.
Tomó su varita en un segundo, sintiendo a alguien dentro de su habitación, algo que era casi imposible. Un rápido chequeo le indicó que estaba solo.
Miró su reloj, faltaban unos quince minutos para las tres de la mañana. Se frotó la cara con cansancio sin saber hasta cuando iba a dejar de tener esas pesadillas.
"Busca a Harry"
—Que mierda…
Eso no podía ser parte de su imaginación, y claramente ya estaba despierto. Se bajó de la cama sin entender lo que estaba pasando.
¿Podía ser acaso algún fantasma del castillo jugándole una mala broma? Era muy improbable, después de la broma que le habían hecho a Flitwick, el director había dejado bastante en claro que el profesorado no debía ser objeto de bromas.
—Harry está por llegar.
Casi le da un infarto cuando vio a la niña que acababa de soñar frente a él. Hugin estaba desesperada por saber cómo hacer que el hombre saliera hasta las afueras del colegio, al punto de aparición de Harry. Con el poco poder de Odín que Potter había logrado despertar ella había logrado presentarse ante el hombre con una forma etérea, pero no dudaría mucho, y menos teniendo que comunicarse con él.
El esfuerzo que estaba utilizando para interactuar con Severus era demasiado, y más estando sin Munin.
Severus no sabía cómo actuar, aquello que estaba viendo no era ningún fantasma del castillo, pero tampoco podría ser alguna trampa, Hogwarts tenía protecciones para eso.
—Por favor—pareció rogar el ente sin mover los labios—sígueme, Harry te necesita…
¿Harry?
¿Seguirla?
¿Acaso seguía soñando?
Hugin estaba frente a Severus, debía darse prisa, no podía estar demasiado tiempo lejos de su hermana, y menos cuando Odín no le ayudaba con sus poderes. Era una suerte que Harry estuviese despertando el alma de Odín tan rápido, eso le ayudaba en cierta forma.
La duda en el maestro de pociones se estaba agrandando ¿Qué estaba sucediendo?
—Morirá si no vienes, por favor…
Debía estar loco si le hacía caso a ese ente, y probablemente estaba durmiendo, pero la desesperación que sentía por Harry era demasiado grande, y la sola mención de ayudarle provocaba que todo que todo su raciocinio se esfumara. Asintió sin agregar nada más y siguió a Munin fuera de su habitación. Con varita aun en mano la siguió a través de los silenciosos pasillos del colegio, ni siquiera los retratos se asomaban. La niña seguía corriendo hasta llegar a las puertas del colegio.
Hugin sentía que se le acababa el tiempo. Severus la estaba persiguiendo y ella sabía que había abusado demasiado del poder de Harry, y en cualquier momento la forma etérea que había conseguido desaparecería.
La lluvia no le molestaba, pero se fijó en que Snape se retrasaba un poco debido a la lluvia torrencial que caía. El maestro de pociones no pensó ni siquiera en hacer un hechizo para protegerse de la lluvia tan desesperado como estaba. Pronto llegaron a los límites de las protecciones del colegio y Hugin se detuvo para apuntar a lo lejos.
—El no podrá aparecer dentro de las protecciones.
La niña sintió una señal que indicaba que ya no podría continuar junto a Snape y debía volver con su hermana. De todas formas, también sintió la llegada de Harry.
—Ya llegó—dijo Hugin—búscalo, él te eligió a ti. Que nadie lo vea. Yo ya no puedo estar más aquí.
En un simple pestañeo el ente en forma de niña desapareció. Severus se quedó solo en medio de la lluvia. ¿Qué demonios estaba haciendo? Había salido en medio de un clima como ese por algo que probablemente sería su imaginación. ¿Seguía soñando o acaso ya estaba teniendo alucinaciones? Por poco y elige dar media vuelta e irse, ¿pero y si en verdad Harry le estaba necesitando?
—Es absurdo—se dijo a sí mismo—Potter no está aquí.
Apretó los puños sintiéndose idiota.
¿Pero y si…?
En un arrebato corrió en la dirección que había apuntado la niña, adentrándose en el bosque tenebroso y dejando atrás el colegio.
— ¡Ayuda!
Esa voz era claramente de un niño. ¿Acaso había un estudiante en el bosque a esa hora? Severus siguió corriendo, hasta que entre las sombras de la noche distinguió el cuerpo de un hombre tirado en el suelo y el de un niño arrodillado a su lado.
La lluvia seguía atacando con fuerza y el niño se fijó en su llegada mientras se aferraba al cuerpo en el suelo.
Por su parte, Severus sentía que no podía respirar, frente a sus ojos, tirado en el suelo, estaba lo que tanto tiempo había esperado volver a encontrar.
—Harry…
…..
NOTAS:
16 capitulos me tomó para reunirlos XD espero que nadie me quiera matar por hacerlos esperar tanto. Prometo que de ahora en adelante no tardare tan en actualizar (por lo menos lo intentaré). Espero que les haya gustado el capitulo! por si alguien se confunde, todo pasa en la misma noche despues de la fiesta el ministerio, y el hecho de que Harry desaparezca de Rusia a las 6 y aparezca en Hogwarts a las 3 es solo el cambo de hora.
Nos vemos en el siguiente capitulo!
