¡Hola mis lindos lectores! Mas rápido de lo normal, pero es que con esta cuarentena…

Confesión

Con la calificación que lograron para la final, los jugadores decidieron celebrar.

Todos fueron a un pub famoso en Leeds, que frecuentaban los famosos.

Granger no era una mujer de beber, pero estaba feliz y quería salir con su ahora prometido.

Algunos jugadores fueron a bailar en una pista de baile improvisada donde otros clientes ya estaban bailando. Hermione bailaba alegremente con Krum, el jugador no sabía bailar muy bien, solo seguía los movimientos de la castaña que ya lo tenían excitado. La presionó contra su cuerpo, haciéndole sentir lo mucho que estaba disfrutando de que ella bailara así con él.

Desde otro lado de la pista de baile, cierto hombre rubio platinado observaba a la pareja con una expresión demasiada dura para sus delicadas facciones. Ni siquiera le importaba el hombre moreno a su lado que intentaba desviar su atención.

Theo intentó animar a su amigo, pero nada hacía que Malfoy dejara de llevarse el vaso lleno de alcohol a los labios. ¿Ya era el sexto? Nadie lo sabría, porque tan pronto como terminó un vaso, ya estaba tomando otro.

Quería que no le importara lo que estaba sintiendo, pero no podía. Era frustrante no poder decir lo que había en su interior.

— Basta ya con la bebida, Draco—dijo Nott, quitando el vaso de la mano de su amigo — échate un poco de agua en la cara y vámonos antes de que hagas algo de lo que te arrepientas mañana. —

De mala gana, el rubio fue al baño para tratar de sacudirse el efecto la bebida.

Tal vez así deja de pensar tonterías.

O tal vez no...

Cuando salió del baño se topó con la fisioterapeuta del club.

Y eso fue suficiente para el albino.

— Debe estar muy feliz, doctora. De un portero ascendió a un capitán... ¡Felicidades!— se apoyó irónicamente contra la pared— atrapo al soltero más codiciado ¿Cómo se las arregló para hacerlo?—

—¿Qué…?—dijo en un tono lleno de desconcierto ¿Fue su impresión o el peliplata sonaba triste? Se pregunto internamente Hermione

—Si el soltero más codiciado, incluso para mí...— su voz se quebró cuando termino de pronunciar las últimas palabras, cerró los ojos y se apoyo más contra la pared.

—¡¿Qué dijiste?!—Inquirió con asombro.

Ella culpo a la bebida por lo que se acababa de colar por sus canales auditivos.

— Eres una maldita...— declaró cayendo al suelo.— Rechacé muchos clubs... solo por estar cerca de él ...— murmuró con voz ahogada.— Sí, me gusta. Pero ahora... ¿qué posibilidades tengo?—

Hermione se sorprendió de verlo llorar. Así que era cierto, había algo sublime en un hombre llorando, incluso alguien como Malfoy. Ahora entendía la forma agresiva y extraña en que él la trataba.

Intentó acercarse para ayudarlo, pero fue repelido por ella.

—¡No necesito tu piedad, Granger!—le gruño levantándose con dificultad.

—¡Qué carajo, Draco!—dijo Nott apareciendo en ese pasillo. —¿Pasó algo?—, Preguntó viendo la cara de su amigo y la cara de asombro de la fisioterapeuta.

— Nada... solo estoy disfrutando de mi pozo negro... — se burló sarcásticamente Malfoy de sí mismo, yendo hacia su amigo — Vamos—

Se fueron dejando a Hermione estática.

La castaña volvió con su prometido después de componerse un poco. No sabía si le debía contar al azabache lo que Malfoy le había confesado. Tal vez debería hablar con el peliplata primero antes de tomar cualquier decisión con respecto a lo que acaba de descubrir.

Una conversación franca y sobria, antes de decirle cualquier cosa a su novio.

Apenas se había acercado al jugador, había sido besada con tanta pasión y necesidad, que incluso se desequilibró al dar pasos hacia atrás.

—¡Cuánta entusiasmo!—bromeó cuando finalmente se separaron.

— Quiero llegar a casa pronto y mostrarte más entusiasmo...— Krum le susurró al oído, haciendo que su cuerpo se estremeciera al ver al hombre que la amaba.

— ¿No estás cansado del juego de hoy?—

— Para ti, ¡nunca!—

Todos en el club estaban satisfechos y emocionados con el hecho de que iba a ir a la final.

Tom solo había hecho una reunión para discutir tácticas.

Granger había atendido a aquellos con lesiones que podrían poner en peligro el último juego. Estaba regresando de la oficina de Snape cuando escuchó un ruido del gimnasio. Lo encontró extraño, puesto que ningún jugador solía quedarse en el CE.

Entró lentamente y no vio a nadie, pero el sonido siguió llegando. Algo siendo golpeando y luego unos bramidos. Revisó las salas y vio a Malfoy sudando, golpeando una bolsa de arena. El cabello rubio platinado estaba pegado a su frente y su rostro estaba bajo círculos oscuros.

— ¿Malfoy? — Llamó acercándose — ¿Podemos hablar?—

— No tenemos nada de qué hablar…doctora—

— Sin máscaras Malfoy.— mascullo sosteniendo su brazo antes de que golpeara de nuevo el saco.— Ayer estabas sin armadura, confesándome tu dolor... Quiero volver a hablar así.— apunto ella, mirándolo fijamente.

— ¡¿Que quieres?! ¡¿Que seamos amigos y que vayamos de compras juntos al centro comercial?! — gruñó pasando de ella para ir ahora a una maquina.

— No actúes de esa manera por favor...— protestó ella con una mueca— solo quiero hablar. Sé lo que se siente ser diferente —confesó de pie frente al press de banca donde estaba parado.

— ¡No sabes lo que dices! No sabe lo difícil que es mantener las apariencias para poder conseguir un trabajo y seguir jugando —señaló.

— Está en lo correcto. No sé qué es eso, pero sé lo que es tener gente mirándote como si fueras un extraterrestre, por ser o actuar diferente de lo que esperan...— expuso la fisio recordando cuando era más joven y prefería quedarse en casa leyendo que ir a jugar con muñecas con las niñas de la calle.— ¡Ser gay no es algo de lo que haya que avergonzarse, Draco!—

—No quiero tu lástima—gruñó con los dientes apretados.

— No siento pena por ti. Solo quiero que sepas que te apoyaré si decides asumir quién eres realmente— divulgó ella — Quizás sin la máscara que usas, tu vida será más fácil—

— Será muy fácil cuando no tenga contrato con ningún club— ironizo mirándola con molestia— Dime, ¿cuántos jugadores gay conoces? — Preguntó levantándose del dispositivo— y será aun más fácil cuando algún paparazzi publique alguna foto que me obligué enfrentarlo a la gente, haciendo que todos me miren con obvio prejuicio. ¡Y que incluso mi familia te da la espalda! —Él disparó poniéndose rojo.

En un acto impulsivo de compasión, Hermione abrazó al jugador.

Él se desplomó llorando.

La castaña le acarició la espalda y le dijo que siguiera llorando, que le lavaría el alma de ese dolor de no poder ser él mismo.

Granger dejó escapar algunas lágrimas. Ver al rubio así, como un niño indefenso, le estaba cortando el corazón.

— Lo siento, Draco... — murmuró ella limpiando su rostro mojado — ¡Tienes un peso que nadie debería cargar! Vivimos en una sociedad moderna, todos tienen los mismos derechos...— exteriorizó con lenitivo.— Hay leyes que protegen a los gays. Te ayudaré si me necesitas. Pero dime… ¿para qué viniste hoy?— indago sosteniendo sus manos frías.

— Todavía no lo sé, Granger. Tengo miedo de sufrir algún tipo de exclusión y ser forzado a salir de los Falcons. Luego ningún club contratará a un hombre gay para que use su camisa...—

— ¡No puedes dejar que eso te pase! ¡Debes demostrar que no tienes miedo y que conoces tus derechos, Draco! Piénsalo, te apoyaré en lo que necesites...— reafirmó.

— Lamento la forma en que te traté. Pero me gustaba demasiado Viktor. Era mi ídolo cuando comencé, y cuando recibí la propuesta de los Falcons, rechacé a los demás solo para jugar con él. Es un hombre increíble. El único defecto es ser hetero— bromeó.

— Ahora entiendo tu discrepancia con él y conmigo— se rió la castaña. —Bueno, tengo que terminar los informes. Piensa en lo que te dije, Draco.— se despidió abrazándolo

Viktor había ido hasta la oficina de su prometida para invitarla a almorzar, pero ella no estaba allí. Pasó por las oficinas de Riddle y Snape, el segundo había dicho que la fisio había salido de su espacio de trabajo momentos atrás. Entonces, el azabache decidió que esperaría a la mujer en su oficina.

Pero al pasar por un pasillo oyó voces, no obstante no le tomo mucha importancia.

Sin embargo, sus oídos captaron algo como:

—Aún no lo sé, Granger...— esa voz provino del gimnasio.

Curioso, fue a ver de qué se trataba. Vio a Hermione con ojos llorosos hablando con Malfoy. ¿Otra vez más ese hurón albino estaba molestando a su novia? ¡Y esta vez estaba haciéndola llorar! Entró en la habitación y tiró del rubio platinado por la ropa.

—¿Qué le hiciste?—rugió.

—¡Viktor!— Regañó la mujer tratando de separar a los dos.

— ¡Suéltame, idiota! — A pesar del susto, Malfoy empujó al azabache— ¡No hice nada!—

— Draco no me hizo nada, Viktor— informó colocándose entre los jugadores.

—¿Draco?— le preguntó. —¿Desde cuándo lo llamas así?— El hombre sintió una punzada en el pecho.

— Ya que dejamos de lado las diferencias y decidimos ser civilizados entre nosotros— respondió sin querer comprometer al rubio platinada.

—Esto es extraño...— murmuró Krum entrecerrando los ojos oscuros —¿Estás escondiendo algo, Mione?—Preguntó.

La mujer guardó silencio mirando a su prometido.

—Respóndeme—, gruñó.

La fisio miró a Malfoy pidiendo permiso para hablar.

— Ya entendí — dijo viendo el intercambio de miradas— Encontraste tu gran pe...—ni bien término de pronunciar cuando la mano de Hermione ya estaba estampada en su mejilla

— ¡Nunca me vuelvas a hablar así! ¿Sabes por qué acepté casarme contigo? Porque eras diferente de Ron. Pero aparentemente estaba equivocada —susurró dejando caer una lágrima.

— ¡Granger!— llamó Draco sin obtener respuesta— Eres un tremendo idiota Krum.— El rubio sacudió la cabeza cuando vio que la castaña se iba.— ella no te esta engañado con nadie. Tks, y pensar que me gustaste.—

Viktor lo miró confundido.

— Soy gay... y me gustas.— confesó sonrojándose.— Granger me aconsejó que saliera del armario cuando decidiste ser un completo imbécil con ella—

— ¿Qué quieres decir con que eres gay? ¿Desde cuándo? —Preguntó pasmado.— Quiero decir, ¿en serio? —preguntó dándose cuenta de la estupidez que había hecho.

— Lo soy… pero no quiero que nadie lo sepa — sentencio— Solo tú, Granger y Nott lo saben—

— No le diré nada a nadie. Tengo que irme —murmuró, dejando atrás a Malfoy y corriendo hacia la oficina de la mujer.

Granger trataba de leer sus notas, pero la pelea con su novio seguía saliendo a flote en su cabeza. Sabía que había actuado como Ronald, por impulso y tal vez había dicho cosas que no sentía, pero las mismas al final acaban lastimando de igual manera.

Internaron abrir la puerta de su oficina y pronto se escuchó unos golpes.

Sabía que era Krum, incluso antes de que se anunciara.

— Abre por favor, Hermione— pidió dando unos golpes con las manos en la puerta— Lo siento. Déjame entrar para hablar —suplicó.

— ¡Estoy ocupada! Luego hablamos, Viktor.— gritó de vuelta.

Aunque quería abrir la puerta, la fisio se mantuvo firme. Él tenía que aprender que no podía decir esas cosas, sacar conclusiones precipitadas.

Viktor dejó de intentar hablar con ella en ese momento.

Necesitaba disculparse y reafirmar que la amaba.

Notas finales:

¿Se esperaban esto? Díganme que opinan al respecto, no solo del capítulo sino también de la posición de Draco.

Ojala les haya gustado.

No se olviden de Votar y Comentar.

Hasta la próxima, un besito a todos :3