Hola me extrañaron, yo si los extrañe, siento muchísimo mi larga ausencia pero tuve varios problemas de salud que me mantuvieron alejada, de echo todavía no estoy al 100 sin embargo hice una promesa y la voy a cumplir, voy a terminar la historia así que les pido paciencia, soy lenta, muy lenta pero ahí voy.
Así que los invito a seguirme leyendo, seguir con esta loca historia, espero que les siga gustando, déjenme sus Reviews para saber que les parece, los leo, leo cada uno de ellos créanme, me dan fuerza para seguir, de echo si decidí seguir con esto fue porque seguían dejando Reviews a pesar de que tenía años sin escribir y no los quiero decepcionar.
Muchas gracias por leerme y que tengan un hermoso día todos los días
Ahora sí con la historia
CAPITULO 19
UN PRINCIPE QUE ODIA EL AMOR
-Qué demonios hacías ayer con Zack!?- Exigió Cloud duramente, manteniendo sus fieros ojos clavados en Aeris, mientras la acorralaba con fiereza entre su musculoso cuerpo y la pared.
¿Tenías que verte conmigo, no con él, así que hacías con él?
-Eh? - Expreso Aeris confusa inclinando la cabeza a un lado, sobresaltándose un segundo después por el fuerte golpe detrás de su cabeza provocado por la mano del rubio.
-Nada de "eh?". Ayer estaban los dos juntos, porque!?- Expreso Cloud en un áspero tono, con una intensidad en sus ojos azules que era abrumadora.
Aeris abrió los ojos sorprendida. No pudiendo evitar el desconcierto en su rostro. Preguntándose a sí misma como es que Cloud sabía eso. Poniéndose nerviosa.
-N-no sé de qué hablas- Negó Aeris, rápidamente desviando su rostro para evitar verlo. Sintiéndose aturdida segundos después, recorriéndole sudor frio.
¿Porque es que estaba tan nerviosa? ¿Y porque es que lo negaba? ¿Que ganaba con ocultarlo? ¿Es más, porque quería ocultarlo? No tenía sentido.
-Deja de hacerte tonta, sé que estabas con el- Manifestó Cloud fríamente, dando un paso al frente con los ojos fijos en Aeris.
Ante la contundente sentencia de Cloud, Aeris no pudo evitar voltear a verlo pillada.
Lo sabe, Cloud lo sabe. Cómo, se le escapa, pero esa fulminante mirada le dice que es inútil intentar negarlo. Aeris no sabe qué decir, las palabras se niegan a salir de su boca y siente como si la garganta se le cerrara, acompañado de un extraño sentimiento de culpa.
Sin saber qué hacer, Aeris se limita solo a verlo, sus ojos temblando con consternación mientras que sus mejillas se vuelven de un inquietante tono rojizo.
Su rostro transmite toda la verdad. Su reacción es por demás alterada, como si hubieran descubierto un secreto que hubiera deseado conservar solo para ella.
Desconcertada, Aeris desvía su rostro con vergüenza, incapaz de poder mirarlo a los ojos, sintiéndose abrumada por su reacción y todas las emociones que revolotean dentro de ella. No entiende porque siente como si hubiera cometido una falta terrible, y la emoción que esta conlleva.
-E-Eso no te interesa así que…-Balbucea Aeris nerviosa, zafándose de la captura, a lo que Cloud reacciona tomándola rápidamente del brazo, jalándola y regresándola contra la pared con brusquedad.
-Contesta! -
-Cloud me lastimas- contesta Aeris mirándolo inquieta, sus usualmente serenos zafiros se han vuelto dos dagas que se clavan en ella con una intensidad que la asusta.
A pesar de que habías quedado conmigo te fuiste con el
-Responde! -Exige Cloud en un alterado y desolado tono que contrasta con la dureza de este, haciendo que Aeris vea aturdida hacia el encorvado chico que ha bajado la mirada, ocultando su rostro entre sus mechones dorados. Entumiendo a Aeris en su lugar, confundiendo su mente, volviendo su respiración pesada sin saber qué hacer, sin poder pensar. Este es Cloud Strife?
Pasan varios segundos y Cloud no obtiene respuesta alguna, haciendo que hunda más su mirada. Su mente comenzando a plagarse de desesperación y resentimiento
Te metes en mi cabeza. Conviertes mi vida en un completo desastre. Me haces creer y sentir cosas que en verdad odio. Pero después me haces a un lado muy fácilmente.
-Eres así de voluble o ya lo tenías planeado? No eres tan ilusa como pensaba. Seguramente esa vez que te quite a esos perros de encima no te estaba haciendo ningún favor. Ya se me hacía raro que se te acercaran tantos tipos. ¿Es así como juegas? ¿Fingiendo inocencia? - Declara Cloud con un amargo bufido, esbozando una irónica sonrisa a la vez que su mirada se llena de rencor, a lo que Aeris no puede más que quedarse viendo.
-Eh? -
¿Me has estado revolviendo la cabeza únicamente? ¿Has estado solo jugando conmigo? Piensa Cloud para sí mismo incapaz de contener su frustración y molestia que se cuela por todo su cuerpo.
- ¿Eres acaso como todas ellas? ¿En verdad eres tan frívola? - Declara Cloud tajante e insensiblemente, separándose de la castaña, pero sin dejar de clavarle una resentida mirada.
- ¿Espera un momento, de que hablas? - Inquiere Aeris confusa e incómoda de no entender porque dicha actitud del rubio.
-Si tenías que verme entonces porque estabas con Zack!?-
Aeris se turbo ante dicha pregunta, sintiendo como poco a poco sus mejillas se calentaban, invadiéndola un sentimiento de vergüenza, pero también de irritación
-fuiste... fuiste tú quien no apareció! - Reclamo Aeris inflando sus mejillas enfadada, desviando la mirada apenada. Molesta consigo misma por su incontrolable bochorno, y el inexplicable sentimiento de ofensa que burbujeaba en su pecho.
-eso significa que me esperabas? - expreso Cloud en un distante y bajo tono a un lado de su oreja, enviándole una serie de escalofríos que la ponen nerviosa, pero no hacen que su molestia disminuya, sino todo lo contrario.
Irritada por la pregunta y por lo que implica Aeris gira la mirada entorno al rubio, solo para descubrir el rostro de este a un lado, a solo centímetros, clavando sus profundos zafiros con una intensidad que la desconcierta.
¿Cuándo es que se había acercado tanto?
Aeris abrió los ojos turbada. Su respiración se volvió pesada olvidando exhalar un par de veces. Con dificultad abrió la boca sin lograr sacar sonido alguno, atorándosele las palabras en la garganta.
Aeris trago saliva con pesadez, pensando su respuesta e ignorando su errático palpitar. Pero la mente quedándosele en blanco a causa del intenso fulgor de los ojos del rubio, haciendo que el pecho comience a dolerle.
-Yo...- Aeris no saber que decir, dudando por un segundo, antes de darle una resolución a su mente.
-Cla…claro que no…Ya…ya sabía que solo era una broma. De...de echo ni siquiera fui. Y mucho menos esperaba que aparecieras. N...no me quede esperándote ni nada. Yo jamás te esperaría- Tartamudeo Aeris tratando de ocultar el nerviosismo en su voz, girando su rostro abochornada, evitando en lo más posible ver a Cloud a la cara. Teniendo una mezcla de sentimientos entre vergüenza y decepción.
Había sido burlada tan fácilmente y ahora tenía que admitirlo en voz alta. No, no lo haría, no podría. Ella…
Cloud hizo un sonido de irritación alejando su rostro de Aeris. Comenzando a sentir de nuevo un vacío en su pecho. Una pesada y desagradable sensación que lo hacía querer destruir a aquella que lo provocaba. Enterrar cualquier tipo de sentimiento que hubiera tenido.
-así que tu simplemente te fuiste corriendo sin importancia a los brazos de otro-
La turbación de Aeris fue tal que perdió el sentido completo de la oración, junto con su equilibrio. Abriendo los ojos como platos mientras sus mejillas se tornaban rápidamente de un rojizo brillante.
-Y-y-yo no fui corriendo a los brazos de…- Expreso Aeris alterada, con una enredada mirada mientras intentaba controlar su sonrojo por la conjetura que acababa de hacer el rubio.
Ella jamás había visto a Zack de esa manera. Aunque él siempre anduviera flirteando, solo lo hacía para jugar con ella, ¿no? Era inimaginable pensar en otra cosa. Ella jamás…El jamás…Eso no…
-¿no? ¿Entonces que hacías con Zack? - Expreso Cloud en un frio y punzante tono.
-m-m-m-me lo encontré- Se defendió Aeris, poniéndose cada vez más roja y nerviosa. La sola idea de sentirse atraída por el carismático chico la desconcertaba a no tener fin.
-Te lo encontraste? - Repitió Cloud con monotonía, sin ánimo alguno, como si las palabras por sí mismas no tuvieran sentido. Como si ella no tuviera sentido.
-Sí, ¿qué tiene de malo? - reclamo Aeris lanzándole una mirada indignada
-Y solo porque te encuentras con alguien sales con él? - Inquirió Cloud manteniendo un tono que no dejaba ver animo alguno, sin embargo, sus zafiros irradiaban un oscuro desprecio que era capaz de helar la sangre.
-Sa-salir. Yo…yo no…eso no fue…- Aeris dio un par de pasos hacia atrás nerviosa, bajando la mirada al piso con las mejillas levemente sonrojadas, sonrojo que Cloud noto de inmediato, sintiendo rabia.
-Que más podría ser- expreso el rubio tan insensiblemente que inquieto a Aeris, sobrecogiéndola.
-E-Espera! ¡Que no me estas dejando explicar! - Sentencio rápidamente Aeris, no queriendo que se hiciera una idea equivocada.
-Explícate entonces- Manifiesto Cloud en un bajo e incisivo tono que hacía juego perfectamente con sus intensos y venenosos zafiros, los cuales mantenía clavados en ella, poniéndolos a la altura de sus ojos, usando su brazo derecho como soporte para acercarse, haciéndola sentirse mareada e incómoda.
-Porque tendría que hacerlo- Balbuceo Aeris dejando que la vergüenza y el orgullo la detuviera nuevamente, desviando la vista apenada.
¡Jamás!, aunque su vida dependiera de ello, jamás le diría que lo estuvo esperando, contarle toda la historia seria su fin. Su orgullo no lo permitía. Así que no importaba que, jamás se lo diría
-Ya veo. Conque es así. - Expreso Cloud planamente, separándose lentamente de la castaña, ocasionando que esta subiera la mirada confundida. Observando a Cloud con detenimiento.
La mirada de Cloud se veía vacía, con un insensible fulgor capaz de helar a cualquiera, no, no solo eso, no había reparado mucho en eso a causa de su estupor, pero ahora que lo pensaba el tono de Cloud había cambiado repentinamente, era más seco. Como si de repente no sintiera nada. ¿Qué había pasado? Aeris no entendía nada, quedándose mirando la imponente figura que se erguía frente a ella
Los músculos de Cloud se relajaron poco a poco, sintiendo como su cuerpo perdía fuerza ante sus pensamientos, que eran tan punzantes que no sabía si molestarse o echarse a reír.
Ya veo. Conque es eso, por eso es que siento que me estoy volviendo loco. Tú únicamente has estado jugando todo este tiempo conmigo, con todos. Debe ser una bruja porque ha sabido manipularme a la perfección
Supongo que me tienes donde querías. Finalmente estoy empezando a perder la cordura.
-Tu solo has estado jugando no? - Expreso el rubio tomando la barbilla de Aeris, subiendo su rostro para que sus ojos se conectaran, pero la mirada de Aeris reflejaba turbación, confundiéndolo.
No, no debía dejarse engañar de nuevo. Esto solo era un juego para ella, una clase de diversión enfermiza, y si solo era un juego, si no importaba entonces…
Cloud se movió hacia adelante, disminuyendo la distancia entre su musculosa construcción y su forma delicada, hasta que sus rostros estaban a sólo centímetros de distancia, se apoyó en la pared con su mano derecha, lo que le permitió tener una cercanía más cómoda con ella. Sus fieros ojos entrecerrándose, pero manteniendo ese aire de desapego a su alrededor.
Él también podía jugar
No, no solo quería jugar, quería quebrarla, que pagara por este horrible sentimiento, este sentimiento que ardía y punzaba en su pecho, hundiéndolo, ahogándolo.
El cielo rugía en su cabeza, haciéndolo sentir mareado.
Cloud lentamente llevo la mano que sostenía la barbilla de Aeris hacia detrás de su nuca, acercándose. Sintiéndose desesperado. Tan desesperado que ya nada le importa. Su frustración es tal que no lo deja pensar así que actúa por instinto.
Lo único que puede ver son los labios de Aeris, lo único en lo que puede pensar es en reclamarlos, no le importa si es a la fuerza. Estas son las consecuencias de volverlo loco. Un deseo enfermo que solo arde más con cada segundo, imposible de apagar.
De pronto, en cámara lenta, ve como las delicadas manos de Aeris se elevan, tomándolo por el cuello de la camisa, halándolo hacia ella, a la vez que sube la cabeza.
Sin subir la mirada Aeris le da un fuerte cabezazo a Cloud, haciendo que sus frentes choquen. Lo cual desequilibra al rubio a la vez que Aeris se aparta, llevando una mano hacia su frente, mareada, intentando recuperarse del golpe.
-Pero que te…-
Una vez que Cloud subió la mirada se encontró con una imagen que lo descoloco de inmediato. Aeris se encontraba retraída en si misma mientras que sus relucientes esmeraldas reflejaban un sentimiento extraño, una turbación que jamás había visto en los ojos de la castaña.
El rubio sintió una punzada en el pecho y un vacío que no pudo explicar. La mirada que le dirigía la castaña logro inquietarlo. El miedo era evidente en su rostro, haciéndole doler de una manera que no entiende, haciéndolo sentir culpable.
Está haciéndolo de nuevo, manipulándolo de nuevo, es un truco, una farsa.
No, su mirada le dice que no es así, esa angustia es real, su turbación es real. Este agobiante sentimiento no es producto de la manipulación. Ella en verdad parece estar asustada de él. ¿Por qué?
¿Qué es lo que hizo?
¿Qué es lo que…?
Fue entonces cuando la penetrante mirada de Aeris lo hizo reaccionar. Todo se quedó inmóvil en su pecho cuando finalmente se dio cuenta de lo que estuvo a punto de hacer, abriendo los ojos con horror.
Cloud se quedó inerte, con un sentimiento de repulsión hacia el mismo. Sin saber cómo actuar se congelo ante su impotencia y vergüenza.
Casi y sin pensar él…casi… a la fuerza. Si no lo hubiera detenido… él…. Si no hubiera hecho nada él… la habría…la habría...
Besado.
¿Besado? No, no hubiera sido algo tan delicado, ha eso no podría llamársele un beso, ni siquiera había sido consiente, nunca sintió nada parecido. Había perdido por completo el control de sí mismo. Era como si se hubiera transformado en una bestia. Causándole incluso terror. Por un momento pudo ver el miedo en su rostro.
Cloud sabía que debía disculparse, pero como hacerlo?
Casi la fuerza, si no lo hubiera detenido definitivamente lo hubiera hecho. No hubiera podido detenerse, llegando incluso a…
¡No!, pensarlo ahora le daba repulsión. ¿Pero entonces por qué? ¿Porque hizo eso? Él sabía que no era la mejor persona del mundo, era tosco y antipático, pero jamás se atrevería a provecharse de alguien, o al menos eso era hasta que esta chica vino y puso todo de cabeza
-Cloud Strife!-
De repente pudo oír a una chica pronunciar su nombre con ira, golpeando a la vez su espinilla, haciendo que perdiera el equilibrio, hincándose en el suelo y perdiendo contacto visual con la castaña, oyendo entonces vacilantes pisadas alejarse rápidamente, haciendo que el rubio subiera la mirada de golpe solo para ver a Aeris alejarse por el pasillo. Alejarse lo más que puede de él.
Cloud da un resoplido frustrado antes de ponerse de pie decidido a ir tras de Aeris. La razón no la sabe, tal vez es culpa, tal vez solo quiere disculparse o tal vez es otra cosa, como sea una cosa es segura, no puede dejarlo así. Sin embargo, antes de que dé un paso la figura de una chica aparece frente a él cortándole el paso. Encontrándose frente a los iracundos ojos de aquella que grito su nombre con tanta ira y lo mando al suelo. La colérica figura de Rinoa Heartilly
-Al fin te encuentro, llevo buscándote todo el día y mira con la escena que me topo. ¡¿Pero que carajos te pasa?!- Reclama Rinoa sin intenciones de dejarlo ir tras la asustada castaña. Después de lo que vio es imposible que lo deje ir tras ella.
-Esto no te incumbe-
-Que no me incumbe?, mira que te has vuelto engreído. Primero abandonas el set de grabación sin dar explicación alguna, no cumples con tus obligaciones y ni siquiera pides una disculpa por ello, y ahora intentas aprovecharte tan vilmente de una chica, crees que voy a dejar que mi coprotagonista actué de una manera tan desvergonzada. Tu maldito aprovechado, siempre supe que eras un mezquino, pero no me puedo creer que alguna vez actuarias de esa manera. Te tenía en un mejor concepto que ese. Como siquiera puedes llamarte hombre, que crees que te da el derecho para hacer algo así, crees que por ser famoso te da el derecho de forzar a una chica. Eres un cobarde. - Reclamo Rinoa furiosa, tomándolo del cuello de la playera, jalando hacia abajo hasta ponerlo a la altura de sus ojos, clavándole su encolerizada mirada.
Cloud lo sabía, actuó de una manera desvergonzada y repugnante. Estaba furioso consigo mismo por su estupidez y no necesitaba que esta chica, en especial esta chica le reclamara y le viniera con un sermón, por lo que Cloud tomo el brazo de Rinoa, quitando el agarre que tenía en él y sin decir nada dio media vuelta, comenzando a alejarse, queriendo escapar de ahí.
-Hey a donde crees que vas?, no he acabado contigo- Reclamo Rinoa yéndose tras él.
Sin poder calmarse así misma Aeris se echó de nuevo agua en la cara en un vano intento por enfriar su cabeza y olvidar lo que había pasado. Había corrido tan rápido sin tener ni idea de que hacer que lo único que se le ocurrió fue entrar al baño para poder recuperar la serenidad, por suerte para ella estaba completamente vacío, ya que si hubiera encontrado a alguien no hubiera tenido manera de explicar su errático y desmejorado estado.
¿Que había sido todo eso? Acaso Cloud había estado a punto de…de...
No, no, no, no pienses más en eso, es imposible, el jamás haría una cosa así.
Aeris sacudió la cabeza intentando despejar todas esas ideas que no dejaban de darle vueltas, pero por más que lo hacia estas siempre regresaban.
¡Basta!, no pienses más en eso, debe haber algún tipo de explicación.
Aeris se dio un par de palmadas en las mejillas frustrada, viéndose después fijamente al espejo.
Dios, su cara simplemente no cambiaba. Ese horrible semblante no se iba de su rostro. ¿Como se supone que hacía para verse normal? ¿Como iba a salir de aquí sin ese rostro? Tenía que recordar cómo es que ponía el despreocupado y alegre rostro de siempre.
Aeris lanzo un abrumado suspiro y ante esto oyó como la puerta del baño se abría lentamente, dejando entrar a tres chicas, poniéndola en alerta, pero para su suerte pasaron de largo colocándose en lo que restaba de lavabo, y sin prestarle atención comenzaron a hablar entre ellas, admirándose en el espejo, arreglando cada una su maquillaje, concentrándose meticulosamente en esta tarea no tomando en cuenta su existencia. Al contrario de Aeris quien estaba consciente de estas tres chicas, siéndole inevitable oír su conversación, que tomo especial interés cuando el nombre de Zack fue mencionado.
-y entonces como te fue en tu cita con el joven Zack-
-yo no le llamaría a eso una cita-
- ¿acaso estas celosa? -
-no es que realmente importe, después de todo joven Zack siempre está en compañía de alguien, el siempre anda saliendo con una chica nueva cada semana-
-pues yo me divertí-
-pero pensé que quien te gustaba era el joven Cloud-
Ante ese nuevo nombre Aeris no pudo evitar querer oír más, sabía que estaba siendo entrometida pero su curiosidad era más poderosa que ella, de hecho, no podía creer su nivel de expectación por oír la respuesta.
-Bueno, si me gusta, pero el joven Cloud es sumamente frio, es difícil acercarse a él, Zack es mucho más encantador y más fácil de abordar que el joven Cloud-
Aeris no pudo evitar sentirse molesta ante eso, sintiendo como todo su cuerpo se tensaba.
Está bien, era verdad, era mucho más fácil comunicarse con Zack que con Cloud, pero cambiar así de fácil el chico que te gusta, parecía como si despreciaran a Cloud y solo utilizaran a Zack.
-Oh, ¡es cierto!, de hecho, hay un rumor que dice que el joven Zack ya ha besado a todas las chicas lindas de la escuela-
-Pues a mí ya me beso-
-Eh! -
Aeris no pudo evitar dar un saltito sorprendida en su lugar, logrando milagrosamente ahogar el grito de asombro que se atoro en su garganta, gracias a eso las chicas siguieron sin prestarle atención, concentrándose en ellas reanudando su conversación.
-Fue raro, se lo pedí y me lo dio así sin más-
-Oh, así que solo llegaste a primera base con él-
-A que te refieres? -
-Solo diré que yo obtuve más que solo un beso-
-Hasta donde llegaste? -
-Eso no se dice-
-te acostaste con él? -
Aeris casi se cae de espaldas ante la pregunta de la chica. Estaba que no se lo podía creer, que hablaran de algo así como si nada, cuando ella involuntariamente estaba toda avergonzada e incómoda con la conversación. Incluso se reían complacidas sin importancia. Al parecer estas chicas y ella estaban a un mundo de distancia, ella jamás podría hablar de algo así tan a la ligera. Aeris no podía evitar sentirse infantil.
Esta situación era incomoda, la conversación era incomoda, todo lo que estas chicas discutían la hacía sentirse mal y por alguna extraña razón irritada.
-Me pregunto, ¿si le pidiera un beso me lo daría como si nada?-
-Seguro que sí, incluso podrías robárselo, no creo que a él le importe-
Ante esto la sangre de Aeris comenzó a burbujear olvidando toda incomodidad anterior, dando un fuerte azotón sobre el lavabo, molesta por tales palabras, y sin voltear a ver a las chicas Aeris salió de ahí encrespada ante la confundida mirada de las tres chicas.
¿Como podían decir algo así? Que no importaba, que a Zack no le importaría. Zack no…era así, él no… él no era como ellas creían que era.
Él no era tan frívolo.
O tal vez ella era la que estaba mal.
Aeris se sintió enormemente contrariada cuando al recorrer el pasillo, estando a punto de llegar a su salón, a lo lejos pudo captar la figura de Zack siendo besado por una chica quien sin ninguna pena tenía sus brazos colocados alrededor del cuello de este, trayéndolo más hacia ella, disfrutando claramente del contacto, y aunque Zack no estaba haciendo nada para reforzar el agarre, tampoco hacia nada para alejarla, correspondiendo el beso de la chica pero con cierto desinterés que confundió a Aeris.
Esta escena la estaba haciendo sentir irritada, pero sin saber exactamente por qué.
Rinoa no podía dar con Cloud por ningún lado, ya había recorrido media escuela y este simplemente no aparecía. Bueno, mejor así, ya que después de lo que vio, si lo encontraba, esta vez se aseguraría de darle una paliza. Y hablando de eso, ahí estaba la víctima.
Aeris se encontraba unos metros adelante, sería una oportunidad perfecta para averiguar qué había pasado exactamente. Pero, ¿porque es que se encontraba parada en medio del pasillo?, y ¿que había con esa mirada? Molesta, pero a la vez desolada, en el tiempo en que la conocía nunca la había visto poner una cara así. Rinoa siguió la línea de visión de la castaña para descubrir lo que estaba viendo con tanta intensidad y ocasionando esa extraña reacción en ella, encontrándose de inmediato con una imagen desagradable.
No podía ser que estuviera afectada por algo así. No, no por algo así, sino más bien por ese embaucador.
Irritada, Rinoa fue a ponerle fin a la situación. Alguien debía parale los pies de una vez por todas.
-Deja de estar haciendo el tonto de una vez! - Expreso Rinoa dándole una patada en la espinilla a Zack, logrando espantar incluso a la chica a un lado de él.
-Tu, largo- Comando Rinoa viendo desafiante a la chica quien de inmediato se fue corriendo.
-Rinoa pero que es lo que te…- Intento reclamar Zack pero de inmediato Rinoa le lanzo un puñetazo que Zack logro detener a tiempo, evitando que se conectara con su rostro al tomar su puño en el aire.
-Como de costumbre ligando como si nada. Que repugnante. ¿Cuántas chicas tendrán que llorar por ti para que te quedes satisfecho? - Reclamo Rinoa intentando golpearlo con la otra mano que Zack detuvo nuevamente en el acto.
-No es asunto tuyo-
-Claro que sí! No me importa nada que andes coqueteando con cualquiera. ¡Pero deja de ir a fiestas y llevarte chicas a casa como si fueran comida a domicilio! -
-Eh? ¿cómo has…? -
- ¿Entonces es cierto!? Yo solo estaba suponiendo, pero en verdad lo haces, ¡no me lo puedo creer! -
-Rinoa, cálmate, ¿que no estas enamorada de Squall?, esto también podría considerarse como incesto sabes-
-que te pasa!?, no te creas tanto, ¡quien carajos podría interesarse en ti! Es solo que no puedo soportar tener un primo tan cruel-
-¿Eh? ¡eh! ¡Z-Zack y tu son primos! - Expreso Aeris sorprendida captando la atención de ambos quienes se apartaron uno del otro.
-Bombón, que…-
-Por desgracia. No puedo creer que tenga un primo tan ruin en mi familia- Interrumpió Rinoa con un exagerado tono de decepción, cruzándose de brazos y poniéndose entre Aeris y Zack.
-Lo mismo digo- Declaro Zack sin importarle bajar su tono de voz.
-Que dijiste?!- Expreso Rinoa lanzándole una enfurecida mirada, pero ante la indiferencia de Zack Rinoa llevo su atención en Aeris.
-¿Es horrible, no lo crees? Que intenten ligar como si nada. Aquellos que tienen suficiente con divertirse no puede llamárseles hombres. Son solo niños. - Manifestó Rinoa fanfarronamente, ofendiendo al chico de ojos azules.
-Estoy aquí Rinoa-
-Si, lo sé. -
-Vamos pinky, es mejor que no estés cerca de este. - Enuncio la chica de cabello negro jalando a Aeris con ella a pesar de los reclamos de esta.
-R-Rinoa espera. -
-No me digas que te sientes atraída hacia ese idiota- Enuncio Rinoa una vez que estuvieron lo suficientemente lejos de Zack, deteniéndose súbitamente, volteando a ver a Aeris a la vez que cruzaba los brazos severamente.
-P-porque me dices eso?!- expreso Aeris dando un paso hacia atrás sorprendida.
-Te lo quedaste viendo embelesada-
Ante eso Aeris no pudo evitar sentirse avergonzada y nerviosa. No teniendo una explicación para tal comportamiento.
-Yo…yo no-
-Te lo advertiré porque no quiero que salgas herida o algo peor. Zack no es alguien con quien quieras tener ningún tipo de relación, ese tipo es un lobo disfrazado, se mostrará amable, pero si te confías demasiado, si le dejas una abertura tomara ventaja y te comerá. Él no es alguien que se tome nada en serio. No es nada más que un mocoso. Además, tiene una personalidad algo retorcida-
- ¡te equivocas, Zack no es así! - Reclamo Aeris alzando la voz molesta
-oh, ¿me equivoco? ¿Y porque tan entusiasmada en defenderlo? - Pregunto Rinoa viendo a Aeris curiosa, pero con un desdeñoso fulgor que puso a Aeris nerviosa
-no…bueno…yo…él fue muy amable conmigo ayer…-
- ¿Ayer? - Rinoa interrumpió a Aeris confundida por tal declaración de la castaña, entonces dándose cuenta segundos después de lo que esto implicaba, molestándola de sobremanera.
- espera un momento, no me digas que saliste con él? - Pregunto Rinoa viendo a la castaña irritada.
-no, yo…no...- Aeris volteo a ver hacia ambos lados nerviosa, sin saber que responder pues fue tomada con la guardia baja.
-lo hiciste-Afirmo Rinoa, perturbando a Aeris por la seguridad de su tono.
- ¿e-eh? -
- ¿y cómo fue? -
-no…yo no…- Aeris podía sentir como poco a poco sus mejillas comenzaban a calentarse, bajando la mirada avergonzada. Tenía que tranquilizarse, después de todo no había pasado nada. ¡Nada!
- ¿hasta dónde llego ese idiota contigo? -
- ¿conmigo? - Aeris subió la mirada contrariada, no entendiendo muy bien que había querido decir.
-No te hagas la inocente, no creo nada que solo anduvieran paseando juntos, riendo juntos, y tomados de la mano caminando tan tranquilamente-
-Eso no paso! -
-Entonces si llego más lejos! -
-claro que no! -
-Pero eso es lo que hacen las parejas en una cita no? -
-No era una cita! -
-Si no era una cita entonces que hacían juntos? -
-Me…me lo encontré-
-Y solo porque te encuentras con alguien sales con él?! - Reclamo Rinoa colérica, haciendo que Aeris se recluyera un poco en sí misma.
-Esta conversación se me hace extrañamente familiar- Respondió Aeris entorpecida. Recordando vagamente que Cloud le había reclamado exactamente lo mismo.
-Te gusta Zack?- Pregunto Rinoa viendo a la castaña con una mezcla de fatiga y reproche.
-¡Ehhhhh!, yo…no…eh…no…yo…no…eh?!- Balbuceo Aeris nerviosa, poniéndose roja de pies a cabeza, con los ojos desorbitados.
-Y entonces porque saliste con él? -
-Que yo no salí con él! - Respondió rápidamente la castaña, irritada por la constante acusación. Ella no había tenido una cita con Zack, ¿porque todos se empeñaban en insinuar otra cosa?
- ¿Pero estuviste con el ayer no? -
-B-bueno…Porque le das tanta importancia a este asunto? -Pregunto Aeris nerviosa, sin embargo, fue ignorada por Rinoa quien sin importancia puso su pregunta de lado.
-Escucha, si no te gusta no salgas con él. No deberías andar saliendo con chicos que no te gusten. Aun si te lo piden, debes rechazarlos. En especial si es él. Con la reputación que tiene solo te traerá problemas. -
-¿Porque tienes en tan mal concepto a Zack?. Él no es una mala persona, el no hizo nada más que ayudarme, el siempre…está ahí…el siempre… viene en mi ayuda…- Expreso Aeris en un suave y risueño tono de voz, bajando la mirada extrañamente ruborizada, llamando la atención de Rinoa.
La castaña parecía estar inmersa en sus recuerdos, recuerdos que evocaban la aparición de Zack en su mente, llevando a Rinoa a preguntarse qué tan profundo se había vuelto su vínculo. Definitivamente tenía que averiguar qué había pasado entre ambos. Tenía que hacer que se lo contara todo.
-Hmmm. Seguramente lo hizo para sacar provecho-
-Él no es así! - Reclamo Aeris molesta ante la arrogante actitud que estaba tomando Rinoa
-Conozco muy bien a mi primo, él siempre ha sido así sabes, incluso desde antes que formaran la banda. Hay que admitirlo, es bien parecido y tiene una personalidad que logra engatusar a cualquier mujer, por eso es que siempre ha tenido chicas tras de él, pero precisamente por eso es que no se las toma en serio. Ha salido con cientos de chicas, pero a todas las ha botado después de tres meses, supongo que una vez que se aburria la dejaba e iba por la siguiente, nunca ha tenido una relación seria ni ha tratado a una mujer como algo más que un pasatiempo. Pero si quieres hacerme cambiar de idea, entonces explícame con todo detalle lo que paso entre tú y él. Porque crees que sus intenciones eran nobles?- Indago la pelo negro, clavando su altiva mirada en la castaña, quien nerviosa se recluyo en su mente decidiendo que hacer.
¿Sería conveniente contarle? Bueno, no es como si tuviera algo que ocultar, además si eso ayudaba a que cambiara de parecer sobre Zack.
Aeris dio un largo suspiro rendida, comenzando a contarle todo lo acontecido, desde que Zack la encontró hasta que la fue a dejar a su casa.
-Y dejaste que te comprara un vestido! -
-Q-Que tiene de malo? -
-Eres acaso tan tonta!?
-Podrías dejar de insultarme- Enuncio Aeris frunciendo el ceño ofendida.
-Escucha bien. Cuando un hombre compra ropa para una mujer, las intenciones de ese hombre están muy claras. -
-Claras? - Repitió Aeris parpadeando con confusión.
-Yo te lo di así que también puedo quitártelo-
Aeris grito mentalmente dando un paso hacia atrás pegándose abruptamente contra la pared. Casi cayendo al piso presa de la tribulación y la vergüenza.
-Y tu tontamente le respondiste usando todo lo que te dio! -
-N-no es así! Mi ropa accidentalmente se mojó y Zack solo me hiso el favor de comprar algo para que no fuera a enfermarme, eso es todo lo que ocurrió, nada más!-
-Esa es tu escusa? ¡No importa la situación, mientras él haya pagado por él y tú lo hayas usado es lo mismo! Bajaste deliberadamente la guardia solo porque era alguien que conoces. Crees que porque es alguien que conoces todo irá bien y nada puede salir mal. A pesar de que esa persona es un lobo hambriento de mujeres- Reclamo Rinoa clavando nuevamente sus fieros ojos en la chica que no encuentra como defenderse.
Las palabras de Rinoa golpearon fuerte a Aeris dejándola sin salida. Ciertamente se había expuesto al irse como si nada con un playboy, que era tan hábil que logro que se fuera con él a otra ciudad sin resistencia alguna. Y que podía hacer una expresión comparable a cualquier emperador de la noche, pero…
Pero a pesar de que Zack era un mujeriego el jamás se aprovecharía de ella ¿cierto?
A pesar de que se insinuaba a cada rato el jamás haría algo indebido ¿cierto?... ¿Cierto?
No, no solo era por Zack. Es más, parecía como si hubiera tenido la fortuna de que fuera él y no cualquier otro conquistador. Si en vez de Zack hubiera sido alguien realmente frívolo. ¡Ella hubiera estado en graves problemas!
-Disculpa mi estupidez! - Expreso Aeris inflando las mejillas agraviada.
- bajar la guardia fue tonto. Si sigues actuando tan ingenuamente terminaras siendo asaltada. De hecho, ya casi lo eres–
-Z-Zack no hizo tal cosa! - Aeris alzo la voz perturbada, poniéndose completamente roja ante tal idea
- ¡No me estoy refiriendo al tonto de Zack, si no a Cloud! -
-Eh? - Aeris abrió la boca desconcertada, dando un par de parpadeos confundida, quedándose viendo fijamente a Rinoa
- ¿Qué hay con esa mirada? - Pregunto Rinoa recelosa
- ¿Es que no entiendo, porque mencionas repentinamente a Cloud? -
- ¿Repentinamente?, pero es que no te diste cuenta que él estuvo a punto de aprovecharse de ti? -
-A-Aprovecharse de mí?! ¡¿C-c-c-cuando?!- Contesto Aeris turbada, abriendo los ojos como platos a la vez que se le erizaba la piel.
-Esta mañana, cuando los encontré en el pasillo, él estuvo a punto de…-
-No es así! ¡Tal vez eso haya parecido desde lejos, pero en realidad Cloud quería ahorcarme! -Enuncio Aeris con fuerza, interrumpiendo a Rinoa quien de inmediato volteo a verla extrañada.
-A-Ahorcarte? - Repitió Rinoa sorprendida, con la boca muy abierta sin podérselo creer.
-Bueno, no creo que realmente lo hubiera llevado a cabo, seguramente se hubiera detenido en el último segundo, Cloud no es de los que golpean chicas, sin embargo estaba furioso conmigo así que…estaba tratando de controlarse, aunque por un momento sí que me dio miedo, casi podía sentir su mano en mi cuello- Enuncio Aeris con una mirada estresada en el rostro, ante lo que Rinoa no pudo más que emitir un sonido de confusión mirándola con estupefacción
- ¿Ah?-
-Aun así, no entiendo el porqué de su ira. La burlada fui yo. ¿No crees que, quien debería estar molesta seria yo? -
-Burlada? -
-Aunque supongo que por todo esto quería darme una lección ya que al parecer soy muy ingenua. Estoy segura de que el nunca planeo llegar. Solo me invito para burlarse de mi-
-Espera, espera. No estoy entendiendo. ¿Como que te invito? - Pregunto Rinoa confusa, no logrando seguir el argumento de la castaña. Quedándosela mirando intensamente y ante esa mirada Aeris reacciono, dándose cuenta de lo que había dicho sin más, mirando a Rinoa alterada.
-Que paso? - Inquirió Rinoa con seriedad, proyectando un aura de fiereza que le decía a Aeris que ni siquiera intentara escapar. Por lo que rendida y con algo de renuencia Aeris le conto sobre todo lo sucedido con Cloud, de cómo este la había invitado y del hecho de que jamás llego, encontrándose así con Zack.
Ya entiendo. Con que por eso Cloud estaba tan extraño, espera un momento, ¿por eso es que el abandono la grabación?, ¿y por eso es que el actuó así? Acaso el…
-Porque no me contaste eso primero? -
-No pensé que fuera relevante. Además, no es como que me guste admitir que caí por completo en la broma- Farfullo Aeris haciendo pucheros ofendida.
-Porque crees que solo fue una broma? - Inquirió Rinoa viéndola desconfiada.
-Qué otra cosa podría ser? - Respondió Aeris sin hacer a un lado su injuriada actitud al recordar lo acontecido.
Se que no debería meter mi cuchara en esto, debería ser él quien se explique, pero…
-Y si él de verdad quería salir contigo- Enuncio Rinoa sin poder contener más la idea en su cabeza.
-Eso es ridículo- Expreso Aeris sonriendo tranquilamente, sin ninguna muestra de alteración en su rostro, haciendo que Rinoa perdiera el equilibrio víctima de la sorpresa.
-Porque es ridículo?!- Pregunto Rinoa alterada. Como es que esta chica podía desechar la idea tan fácilmente, sin pararse un momento a pensarlo, y lo peor de todo viéndose tan fresca.
-El no llego, que otra prueba que esa, estoy segura de que su plan en un principio era no ir-
-Y si surgió algo que le impidió llegar- expreso Rinoa con desanimo, descubriendo su participación inconsciente en la afrenta de Cloud.
-Eso solo demostraría lo poco importante que era-
-Está bien. Puede…Puede que yo haya sido la causa de que el ayer faltara a su cita- admito la pelo negro en un cansado resoplido. No le gustaba admitir que probablemente ella había sido la causante de arruinar la inexplicable oportunidad del rubio con esta chica, después de todo ella había sido quien había insistido en grabar ese día e impedido que todos se fueran hasta lograr la toma perfecta. En definitiva, se sentía culpable.
-Tal vez si no lo hubiera obligado a quedarse- murmullo Rinoa con extrema preocupación, desviando la mirada lejos de Aeris apenada.
Aeris se limitó a verla sin decir palabra alguna, pero su rostro se contorsiono en una indagadora y alterada mueca. Por lo que Rinoa sonriendo triunfalmente agrego.
-Estaba conmigo después de todo- expreso la pelo negro arrogantemente.
-No creo que a Squall le agrade escuchar eso. - Anuncio Aeris sin perturbarse, molestando de inmediato a Rinoa.
-Estábamos juntos por trabajo! El día de ayer tuvimos grabación, pero no estaban saliendo muy bien las escenas, tardamos más de lo pensado, no se supone que íbamos a tardar tanto. Pero como profesional uno tiene que quedarse hasta que estas salgan perfectas, el solo estaba cumpliendo con su deber de estrella. -
-No es esa una prueba más de que él no pensaba llegar. Él sabía perfectamente que tenía trabajo ese día. Él no pondría en peligro su carrera por algo así, es muy serio en lo que hace, jamás se arriesgaría así. -
A Rinoa comenzaba a vérsele la vena de la frente palpitando. Esta chica en verdad la estaba haciendo enfadar. Simplemente no quería dar su brazo a torcer. Estaba empeñada en negarlo no importando como. Contra esta testaruda chica tal vez debería ser un poco más directa.
-Bueno, y si él estaba molesto porque estaba celoso-
-Celoso? -
-De que estuvieras con Zack claro está-
-porque tendría que estar celoso por eso-
-ah!?- Rinoa no pudo hacer más que sorprenderse por la confusión en el tono de la castaña. ¿En verdad era tan ingenua que no se lo imaginaba?. ¿En verdad esta chica era tan inocente?
-además dudo que eso sea posible- agrego la castaña manteniendo su sosegado semblante
-por qué!?-
-Cloud jamás se pondría celoso por algo así, eso es ridículo- enuncio Aeris sonriendo como si se tratase de una broma.
Ni siquiera se ha parado a considerarlo, ¿cómo es capaz de desechar la idea así de rápido?
-e-espera piensa en lo que digo, tiene lógica no? -
-es imposible- expreso Aeris sonriendo, esquivando su argumento sin darle importancia.
-porque es imposible? -
-es imposible que Cloud me vea de esa manera, por eso es que ayer no llego. No, él nunca pensó en ir, el solo quería darme una lección. Después de todo él es así con todas, no muestra afecto por nadie. ¿Porque yo sería la excepción? El cree que soy una tonta e ingenua chica. Solo me ve como una molestia. El solo quería burlarse de mí. - Anuncio Aeris bajando la mirada al piso, jugando nerviosamente con sus dedos
-No deberías sacar conclusiones tan apresuradas por ti misma, mira que despreciarlo tan fácilmente- Interrumpió Rinoa llevando la mirada lejos de Aeris fastidiada
-Despreciarlo? - inquirió Aeris subiendo la mirada entorno a Rinoa con autentica confusión
-En vez de eso porque no mejor le preguntas directamente-
-Preguntarle el que? -
-Si de verdad te desprecia tanto como tú crees- Sentencio con severidad la pelo negro, viendo con intensidad a la castaña quien no pudo evitar el nudo en el estómago que se le acababa de formar
-ahí estas, y entonces, ¿de qué querías hablar? - Inquirió Zack esbozando una tranquila sonrisa, a la vez que ponía su brazo sobre los hombros de Cloud, quien de inmediato se tensó separándose abruptamente de este, y sin decir palabra alguna siguió caminando sin prestarle atención a Zack quien lo siguió, cortándole el paso, colocándose frente a él.
-Bien, entonces seré yo quien te haga una pregunta, ¿porque me has estado viendo con odio todo el día? - Pregunto Zack sonriendo con tranquilidad, lo que solo enfado más al rubio quien desvió la mirada frustrado consigo mismo.
Estaba dejando ver demasiado, pero por alguna razón no podía controlar sus emociones. Y ahora que tenía a Zack frente a él menos.
-Te lo digo porque me miras como si quisieras asesinarme-
Tal vez eso era exactamente lo que quería.
-Debería ser yo el molesto, después de todo me dejaste plantado, me dijiste que querías hablar conmigo, pero cuando fui a tu salón a verte, te fuiste inmediatamente llevándote a bombón contigo- expreso Zack en un tono despreocupado, haciendo una mueca burlona. No logrando conseguir una repuesta del rubio quien comenzó a caminar pasándole por un lado, manteniendo su distante mirada lejos de él.
-Supongo que eso de dejar plantada a la gente se te da bien no? - Expreso Zack en un oscuro y recriminante tono que hizo que Cloud se detuviera en seco y volteara a verlo con aturdimiento, pero Zack permaneció sereno esbozando una calmosa sonrisa, no dejándole ver sus intenciones.
-Estas cabreado porque sientes que te robe tu oportunidad? -
-Mi oportunidad? Cloud pestañeo un par de veces confundido, analizando con cuidado la postura de su amigo.
-De salir con ella- Expreso Zack con despreocupación, cruzándose de brazos mientras se recargaba sobre la pared.
-Porque es que estaría enojado por algo así- Respondió el rubio irritado, pero sus ojos azules temblaban con ansiedad
-ah!, ya veo. Entonces no te importo que me la llevara al otro extremo del continente y pasara todo el día a solas con ella. Fue algo realmente divertido sabes. - Enuncio Zack sonriendo mientras hablaba.
Irritando al rubio a quien la vena de la frente comenzó a palpitarle. Endureciendo su mirada y clavándola con intensidad en el moreno.
-Tranquilo, no pasó nada de lo que debas preocuparte. A pesar de mi fama puedo ser un caballero- Manifestó Zack tranquilo, sus labios retrayéndose en una contenta sonrisa.
-No es que me interese- Cloud desvió la mirada con desinterés, pero con una molestia en su tono de voz que llamo la atención de Zack
-Oh bien, solo pensé que eso era lo que querías discutir conmigo, pero si no te interesa, para la próxima no me contendré. - Anuncio Zack con malicia, haciendo que Cloud volteara la mirada entorno a él. Su sorprendido semblante poco a poco se fue endureciendo, hasta que los fríos zafiros de Cloud se volvieron dagas clavadas con hostilidad.
-Te gusta no es cierto? - expreso Zack cortando el tenso ambiente, viéndose relajado como siempre.
Cloud se tensó, con los ojos muy abiertos, comenzando a sentir la boca seca, perturbándose por la templada actitud con la que Zack se expresaba. ¿Como es que Zack podía hablar tan tranquilo sin siquiera afectarse de algo así?, cuando él no podía controlar su propia temperatura que comenzaba a aumentar.
-Qué? -
-Ella te gusta no es así? Por eso es que estas tan enojado-
-Ella no….Ella no me interesa! Porque es que habría de interesarme alguien así….Ella es la persona más odiosa que he conocido en mi vida.- Enuncio Cloud con irritación, turbado y confundido, esbozando un leve sonrojo en sus mejillas.
-Entonces porque estas tan enojado? ¿No es porque salí con ella? -
-No-
-No es porque sientes que robe tu oportunidad-
-No-
-Entonces porque…?-
-Tienes razón, si estoy cabreado, pero es por tu actitud! Te tomas todo siempre a la ligera, siempre tienes que andar tonteando cada vez que puedes. ¿Porque es que saliste con ella? Que es lo que planeabas?. Que no entiendes que eres una estrella, no puedes andar por ahí saliendo con cuanta chica se te cruza- Reclamo el rubio viendo molesto al pelo negro quien calmadamente puso una mano debajo de su barbilla pensativo
-Y qué hay de ti? - Pregunto Zack curioso, pero con un leve toque de reproche en su mirada. Retrayendo a Cloud quien se limitó a verlo sin decir palabra alguna.
-Fuiste tú quien la invito en primer lugar, ¿no? -
De nuevo Cloud se mantuvo callado desviando la mirada, negándose a responder.
-La invitaste, cierto? -
Al no obtener respuesta Zack lanzo un cansado suspiro observando la tensa postura del rubio.
-Bien, no necesito una respuesta, sé que fuiste tú. Lo que no entiendo es el porqué. ¿Porque la abandonaste? ¿Planeabas ir en primer lugar o solo querías jugar con ella? -
-Que no quien está jugando con ella es otro. -expreso Cloud con rencor, sintiendo un evidente resentimiento hacia Zack.
-Soy serio en lo que hago Cloud. Ella me gusta-
Cloud se congeló, sorprendido, preguntándose si había escuchado a su amigo correctamente o no. Volviendo a mirarlo una vez más, buscando en su rostro cualquier indicio o señal de que estuviera siendo cruel, pero no vio nada más que una afable sinceridad plasmada en su rostro.
Cloud comenzó a sentir un pesado peso en el pecho, revolviéndole el estómago, pero se obligó a sí mismo a mantener su cara de póker que no mostraba emoción alguna, sin embargo, inevitablemente sus ojos temblaban con inquietud.
-Tampoco tienes porque mirar tan alterado. No es como si fuera una sorpresa. Ella me gusta, pero no estoy buscando una relación seria con ella. Lo único que quiero es pasar el rato, siempre he sido sincero con ella respecto a eso. No le veo nada de malo jugar un poco siempre que ella me acepte-
Cloud endureció su mirada, sintiendo nauseas. A pesar del inocente tono burlón que Zack estaba utilizando sentía ganas de golpearlo, tomándolo bruscamente del cuello de la playera.
-Precisamente por eso es que me cabreas! Tú lo único que buscas es divertirte. ¡Que si terminas lastimándola! -
-Te preocupa? - Inquirió Zack suspicaz, irritando al rubio
-No es por eso, es únicamente que tu actitud puede llegar a traer problemas. Si eres demasiado amable con ella comenzara a hacerse otra idea. Qué tal si…- Cloud se detuvo de inmediato sintiendo un nudo en la garganta, ahogándose de repente con la sola idea, perdiendo fuerzas, debilitando poco a poco su agarre en Zack hasta que lo soltó por completo
Zack esperó un momento, llamándole la atención la ansiedad en su voz. Levantando un poco la barbilla, notando la mirada baja de Cloud. Zack se quedó callado, analizando las palabras del rubio. Impresionado por el notable interés y preocupación que mostraba.
-Si ella termina enamorándose de mí- completo Zack con tranquilidad.
Cloud se congeló, tensándose, su respiración comenzó a cortarse cuando las palabras se asentaron en su mente. Lentamente se giró para encontrarse con la expectante mirada de su amigo, la expresión de Zack curiosa... y seria.
Cloud lo miró fijamente, hizo todo lo que pudo para mantener su expresión compuesta, sabía que había quedado expuesto en ese momento en que había bajado la guardia. Girando rápidamente su rostro al lado contrario haciendo todo lo posible para ocultar la dolorosa verdad, de Zack y de sí mismo...
-Supongo que eso estaría mal, pero si voy en serio no hay problema, ¿no es cierto? - Anuncio Zack poniendo en alerta al rubio quien abrió los ojos aturdido.
-Qué? -
-Si voy en serio no hay problema? - Repitió Zack viéndolo seriamente.
-No puedes…-
-No puedo? - inquirió Zack curioso, escudriñando al rubio con la mirada.
-Eres una estrella, nosotros no...-
-es precisamente por eso que siempre he sido serio con ella- Interrumpió Zack con una resuelta mirada.
-Zack-
-siempre le he dicho lo que siento y he sido sincero con ella, nunca le he prometido más de lo que puedo darle y sobre todo me preocupo por no lastimarla. El único que la hiere a causa de sus deseos egoístas eres tú Cloud-
-Qué? -
-Qué harías si empezara a salir con ella? - Expreso Zack planamente, sin ninguna emoción ni en su voz ni en su mirada, que se concentraba en la vista frente a él.
-A qué viene eso? - Inquirió Cloud confundido, sus zafiros azules temblando con inquietud, intentando descubrir algún indicio en su postura o en su rostro que le indicara sus verdaderas intenciones, pero Zack permaneció tranquilo, con esa aura de despreocupación que encontraba tanto fascinante como frustrante.
-es solo que cuando el tiempo llegue me gustaría decirte, te lo dije- enuncio el pelinegro con una mirada burlona y de superioridad, frustrando al rubio.
-Zack-
-Preguntare de nuevo. ¿Porque la abandonaste? -
-Porque sigues insinuando que la invite a salir? Yo jamás tendría nada con una chica que se arroja a los brazos de cualquiera. - Anuncio el rubio desviando la mirada irritado. Intentando controlar su desbordante ira y frustración que no dejaba de sentir cada vez que la castaña era mencionada.
-cualquiera? - Reflexiono Zack poniendo una mano debajo de su barbilla, analizando las palabras del rubio por un momento.
-entonces si estás enojado porque me la lleve. - Afirmo el pelo negro con entusiasmo, enfadando a Cloud al instante.
-Sin embargo, dudo que alguien que se arroja a los brazos de cualquiera se vea tan triste como ella-Expreso Zack volviendo su mirada seria desviándola al horizonte. Extrañando al rubio quien confuso poso su mirada en el pensativo chico.
-Sabes, cuando la encontré parecía estar a punto de llorar, como si creyera que se habían burlado de ella. Se veía realmente desanimada, parecía haber estado esperando por mucho tiempo y sin embargo trato de ocultarlo, sonriendo lo más fuerte que podía, era lastimoso verla. -
Herida
-Tan patética- Murmullo Zack y de inmediato Cloud sintió una punzada en el pecho, abriendo los ojos aturdido. Mirando a Zack sorprendido por su elección de palabras.
-Solo la invite para animarla, pero no esperes que la próxima sea igual. No vuelvas a hacerla llorar, o me aprovechare de eso- Expreso Zack con una firme mirada clavada entorno al rubio, transmitiendo algo de malicia en su rostro. Alejándose de la pared, yéndose de ahí, dejando al rubio solo en el pasillo. Quien no se movió de su lugar, manteniendo su vista por donde su amigo se había ido, sin poder sacarse una idea de la mente, dándole vueltas en la cabeza aumentando su confusión.
¿Había estado esperándolo?
Aeris no paraba de pensar en lo último que le había dicho Rinoa, caminando pesadamente hacia la salida de la escuela.
¿Debería preguntarle a Cloud si la odiaba?
No, la respuesta era más que obvia, ella era solo una moles…
-Señorita Aeris- interrumpió una masculina voz sacando a Aeris de sus pensamientos. Subiendo la mirada encontrando frente a ella a un hombre de ojos marrones oscuros y cabello negro hasta los hombros, al lado de un lujoso coche negro
-Tseng- expreso Aeris sorprendida de encontrar al pelo negro fuera de su escuela, aparentemente esperándola.
-Disculpe, se requiere su presencia en las instalaciones de la Agencia Square, se necesita discutir algo de suma importancia con usted. Por favor si me hace el favor de acompañarme- enuncio Tseng abriendo la puerta trasera del coche, confundiendo a la castaña, quien después de unos segundos de renuencia ingreso al coche.
-Por aquí por favor- Indico Tseng abriendo una gran puerta, dejando pasar a la castaña al interior de una enorme oficina de estilo clásico
-Con permiso…-Expreso Aeris con nerviosismo, entrando lentamente en el lugar
-Siéntese donde guste, el presidente la atenderá en un momento- Manifestó Tseng cerrando la puerta tras de él, dejando a Aeris sola en el lugar.
-De acuerdo…e-espere un momento, ¿el presidente? - Aeris un saltito en su lugar sorprendida, girando alterada hacia la puerta, quedándosela viendo con confusión ante la ida del pelo negro.
¡¿Esperen un momento, en que se supone me he metido?!
Antes de que pudiera hacer nada, la puerta volvió a abrirse, dando paso a un hombre de lentes, rubio de ojos azules, usando un blazer a rayas combinado con una camisa rosa y una corbata azul, así como un par de guantes blancos.
-Siento mucho la demora- Expreso sosegadamente el hombre, yendo hacia el escritorio central, sentándose con una formalidad casi ensayada en la silla detrás de este.
-Eh…no…mmmm- Balbuceo Aeris sin saber que decir, pues seguía confundida sin entender que pasaba.
-Es un placer conocerla señorita Aeris, mi nombre es Lazard Deusericus, presidente de la Agencia de talentos Square- Anuncio el hombre rubio sonriendo con amabilidad
-El placer es mío…mmm…como-como sabe mi nombre? - Pregunto Aeris con curiosidad y nerviosismo, sintiéndose vulnerable ante la situación.
-Revee me ha hablado de usted, pero siéntese, no quiere algo de beber-
-No yo…-
-Un te estaría bien? -
-Bueno yo…-
- ¿Con que prefiere endulzarlo, miel o azúcar? -
-Ah…-
- ¿Tiene buen sabor, no es así? -
-Amm- Aeris dio un pequeño sorbo a su taza, con un nervioso seño en la cara, llevando su liada mirada hacia la taza que bajo con lentitud hacia su regazo.
- ¿Sí? - pregunto Lazar animado, sintiendo la inquietud en la castaña
-Bueno me preguntaba…señor Lazard, quería...quería usted hablar conmigo de algo? - expreso Aeris haciendo resonar nerviosamente sus dedos contra la taza que sostenía tímidamente entre sus manos, a lo que Lazar con una complicada mirada bajo su propia taza, colocándola con cuidado sobre el escritorio frente a él.
-Cierto, es mejor que vallamos directo a ello. Normalmente podemos arreglárnoslas con este tipo de asuntos, pero ya que usted se encuentra en el centro de todo, creo que es justo que sepa las implicaciones y riesgos que corre. Señorita Aeris la razón por la que la he llamado aquí es por esto- Expreso Lazard sacando de un sobre un pedazo de papel que coloco encima del escritorio, deslizándolo hacia Aeris, quien pudo descubrir un artículo de revista con el encabezado "La nueva conquista de Zack, ¿esta será la definitiva? " llevándola a leer rápidamente el texto, vislumbrando después una foto que mostraba a Zack y a ella juntos en las instalaciones del acuario de costa del sol.
-Eh…p-p-pero esto no es cierto!, nada de esto es cierto!- respondió Aeris parándose de su asiento alterada, rogándole con la mirada que le creyera.
-Lo sé, es solo un titular sensacionalista buscando vender una historia- Dijo calmadamente Lazard, haciendo un ademan para que Aeris se sentara, a lo que ella respondió volviendo lentamente a su asiento.
-Entonces…-
-Puede que el articulo sea falso pero la imagen es real. - Sentencio Lazard aturdiendo a Aeris quien sitio un frío escalofrío recorriéndole la espalda. Ciertamente no era algo que pudiera negar, haciéndola desviar una avergonzada mirada
-Ambos estaban juntos, esa es la innegable verdad, ya fuera un encuentro casual o un encuentro de una sola noche, a la prensa eso no le importa, una imagen puede ser manipulada para vender un artículo-
-Encuentro de una noche? No yo…no fue nada de eso…yo no- Balbuceo Aeris, abriendo los ojos pasmada, moviendo las manos frenética en forma de negación
-Descuide, lo entiendo. -
¡¿Qué es lo que entiende?!
-No, yo…Zack y yo solo somos amigos- Anuncio Aeris alzando la voz, mientras un prominente sonrojo comenzaba a colarse por sus mejillas.
-Si, lo sé. Sin embargo, con la fama que tiene Zack es muy fácil malinterpretar las cosas. - anuncio Lazard con calma, expresando un leve tono burlón que petrifico a Aeris.
Claro, Zack después de todo era un casanova. Rinoa tenía razón, haberse expuesto así.
-Ah…- expreso Aeris, sintiendo como se le salía el alma.
-Oh, no se preocupe, este articulo no fue publicado y nos hemos encargado de enterrar todas las fotografías-
-Todas!?- Expreso Aeris alterada. ¿Pues cuantas habían tomado?
-Pero no le aseguró que algo como esto no vuelva a suceder, de hecho, es muy probable que vuelva a pasar, y la próxima no seremos capaces de detenerlo. - anuncio Lazard con seriedad, entrelazando sus manos y poniendo ambos codos sobre el escritorio.
-Uh? - Aeris se extrañó ante el comentario, calmándose y poniendo toda su atención en el hombre frente a ella, esperando algún tipo de explicación.
-Tengo entendido que usted es amiga de esos chicos-
-Ummm... bueno si…eso creo…- expreso Aeris insegura, no entendiendo el camino de la conversación.
-Y está enamorada de alguno? -
-Enamorada? - Repitió Aeris poniendo un dedo debajo de su barbilla reflexivamente, pero al darse cuenta de la palabra rápidamente reacciono
-…. ¡No, definitivamente no! - corrigió Aeris alterada
-Pero se preocupa por ellos no? Debe ser realmente agotador, en especial porque ellos no son personas comunes-
Aeris se extrañó ante las palabras del señor Lazard, no entendiendo a que se refería con que no eran personas comunes. Parpadeando un par de veces confusa.
¿Que acaso ellos no eran como todos?
-Esos chicos son estrellas, ídolos. Mientras este a su lado me temo que su vida se volverá cada vez más complicada. No solo es su creciente fama y sus responsabilidades que tienen que cumplir. Lidiar con sus admiradoras y en especial con la prensa es parte también del trabajo. Los medios toman nota de todo lo que esos chicos hacen, siguiéndolos a todas partes, esperando una apertura para exponerlos, un error que los deje inmiscuirse en sus vidas privadas. Me temo que usted ha estado muchas veces en medio de varias situaciones, además se ha vuelto realmente cercana a ellos, la prensa ha tomado nota de eso, por lo que no me sorprendería que empezaran a seguirla a usted también en busca de alguna oportunidad-
-oportunidad? - Pregunto Aeris sin entender, pidiendo con la mirada una explicación.
-De algo así- expreso el señor Lazard señalando hacia el artículo que le había mostrado hace unos minutos, haciendo que Aeris cayera en la cuenta
-A pesar de la reputación de Zack y de algunos rumores, la prensa nunca ha tenido nada que pueda mostrar, sin embargo, se mantienen a la espera, ansiosos por obtener algo que les dé un titular. Este medio no es tan amable como muchos creen. La prensa amarillista fácilmente deforma los hechos, y esos chicos cargan con un peso de ser las estrellas por las que todas las chicas están locas, un paso infalso, un escándalo que perturbe su popularidad podría llegar a afectarlos -
-Un escándalo? -
-ninguno de ellos puede mostrar señales de afecto o preferencia por una sola chica. Siguiendo esa norma ninguno de ellos ha mostrado un genuino interés por alguna chica, a pesar de estar rodeados de admiradoras. Sin embargo, ha aparecido una chica en una situación sospechosa, y se comportan muy amigablemente con esta, de echo esta chica a aparecido con ellos más de una vez, y en dichas situaciones parece que siempre le tienen consideración, si esto continua, si exageran más las cosas, o si logran tomar una foto más comprometedora y manipularla a su conveniencia, estarían en problemas, habría consecuencias para ellos, su popularidad decaería, podría incluso arruinar su carrera. -
Aeris abrió los ojos sorprendida ante el comentario, turbándose.
¿Arruinar su carrera? ¡Claro!, su contrato, a Aeris se le había olvidado por completo, ninguno de ellos podía llegar a mostrar interés o amor por una chica. Si lo hicieran… entonces...acaso serian…
Aeris se petrifico ante ese pensamiento, sintiendo su respiración pesada, mareándose incluso, afortunadamente siendo sacada de su mente por la voz del señor Lazard
-No solo eso, también le traería problemas a usted. -
-Eh? - Aeris subió su alterada vista hacia el señor Lazard, obligando a sí misma a centrarse.
-La prensa se obsesionará con usted buscando obtener una historia, la seguirán a todas partes, la acosarán, se meterán en su vida, buscando en su pasado y me temo que exponiéndolo si con eso pueden sacar provecho. De hecho, ahora que lo pienso, en cierta manera es bueno que todo esto haya ocurrido con Zack, ya que como él tiene tantos encuentros lo dejaran como si fuera cualquier otro, pero, si la hubieran encontrado con alguno de los otros…-
-Le juro que no pasó nada. Zack y yo solo somos amigos. No paso nada de lo que ellos creen que paso, no tuvo nada de romántico, ni siquiera me atrevería a llamar a eso una cita. Ellos no han hecho nada malo, ellos no han incumplido su contrato…- Contesto Aeris levantándose de su asiento alterada, bajando poco a poco su tono voz avergonzada, temiendo lo peor.
-Lo se…pero es exactamente por eso que le estoy diciendo todo esto. Estando con ellos lo que hace podría llegar a malinterpretarse. Aun con las mejores intenciones. -
Aeris sintió un pesado peso, sintiéndose abrumada.
Era cierto, había aparecido en demasiadas situaciones junto a ellos, era demasiado sospechoso que de alguna manera siempre terminaba en medio.
Ahora entendía, por eso es que Cloud se había enfadado tanto. Seguramente sabía todo y por eso había actuado de esa manera, porque por su culpa…
-Se que no tengo el derecho de pedirle esto, de hecho, es libre de negarse, pero ya que se preocupa por ellos, y por el bien de la carrera de esos chicos, tengo el atrevimiento de preguntarle si podría hacerme un favor-
-Un favor? - Inquirió Aeris con confusión, no entendiendo como es que ella podría serle de ayuda.
-Así es, esto no podría ser visto de otra forma. -
-Que…favor? - Pregunto Aeris nerviosa, desconfiada de la situación, temiendo oír la respuesta.
-Señorita Aeris por favor, corte todos los lazos que tiene con esos chicos y no vuelva a tener contacto con ninguno de ellos. -
Aeris abrió los ojos aturdida, sintiendo una aplastante sensación en su pecho obligándola a dar respiraciones cortas, abriendo la boca dispuesta a replicar a pesar del nudo en su garganta, pasándole cientos de ideas por la mente, deteniéndose antes de que pudiera decir nada. Manteniéndose en silencio por varios segundos, poco a poco agachando la mirada.
-Entiendo...Lo hare- Expreso Aeris bajamente sin ánimo alguno
Aeris se fue cabizbaja del lugar, caminando con pesadez por el enorme vestíbulo de la imponente compañía, pensando distraída sin prestarle atención a su alrededor.
Ahora todo tenía sentido, por eso Cloud estaba tan molesto. Casi ocasiono un problema en su carrera. Desde ahora lo mejor es que me aleje de todos ellos. No quiero llegar a causarles problemas. Supongo que Cloud siempre tuvo razón, yo no soy más que una molestia.
-Huh?-
De repente, en su campo de visión apareció un brillo dorado, obligándola a elevar la mirada, descubriendo, para su mala suerte, a Cloud, quien se detuvo a solo un par de metros de ella, quedándosela viendo notablemente confundido.
Ambos permanecieron en silencio por varios segundos, viéndose el uno al otro extrañados, el silencio volviéndose incómodo, obligando a Cloud a desviar la mirada, llevando nerviosamente una mano detrás de su cuello.
Sin saber que decir Cloud espero que la castaña iniciará la conversación como usualmente lo hacía, sin embargó el silencio se extendió por varios segundos más, cargando el ambiente, incomodándolo aún más. Probablemente está situación era su culpa, una consecuencia de lo que había hecho, disgustándole el tenso ambiente y la distancia que se había creado entre ellos, obligándolo a buscar la manera de remediarlo, dar el primer paso
-Que haces a…- Inicio Cloud torpemente, interrumpiéndose contrariado frente al comportamiento de Aeris, ya que al dar un paso al frente instintivamente la castaña dio un paso atrás, viéndolo cautelosa, como si le temiera.
Confuso y aturdido Cloud cesa todo movimiento, quedándose viéndola sin entender, observando como Aeris desvía la mirada, y sin decir nada da media vuelta y se va de ahí corriendo ante la atónita y confundida mirada del rubio
Desde entonces Aeris evita en todo momento encontrarse con Cloud, o con cualquiera de los miembros restantes de Once Winged Angel, tratando de evitar lo más posible todo contacto con ellos, apegándose a un nivel básico de amabilidad.
"Buenos días, con permiso, hasta luego", eran las únicas palabras que tenía permitido dirigirles antes de dar media vuelta y salir corriendo del cuarto donde cualquiera de los chicos se encontrara. Así que cuando Cloud logro acorralarla, poniéndola entre él y la pared, cortando su escape con ambos brazos, cada uno al lado de su cabeza, Aeris no supo que hacer, viéndolo aturdida, temerosa, su mirada temblando con ansiedad, retrayéndose lo más que podía hacia la pared.
-Hey, se puede saber que te pasa? – pregunto Cloud con molestia, clavando sus penetrantes ojos en la castaña quien se hundió más en su lugar
-Y-yo…-balbuceo Aeris nerviosa, mirando hacia todos lados menos a Cloud, frustrando a este por la clara incomodidad que últimamente Aeris reflejaba siempre que se encontraban.
Cloud apretó los dientes con frustración, su cuerpo tensándose, oscureciendo su mirada.
¿Porque me rechazas?
¿Porque pones esa cara?
¿Es porque me odias?
-Lo siento- susurro Cloud arrepentido, sorprendiendo a la castaña quien confundida alzó la mirada hacia este, no logrando captar su semblante pues el rubio cabizbajo y apenado había hundido su rostro en la pared
-Eh? – Aeris parpadeo un par de veces confundida, no entendiendo la suplicante disculpa ni el sentimiento de ansiedad y arrepentimiento que emanaba del rubio.
-En verdad lo siento. La forma en la que te trate. Fue deplorable de mi parte. Entiendo que estés molesta conmigo-
Pero por favor no me veas más así
Aeris abrió los ojos sorprendida ante la realización. Pobre Cloud, se sentía culpable por lo que le había hecho en aquella ocasión, por haberse mostrado tan molesto estando al punto de casi ahorcarla, aunque Aeris estaba segura que al final no lo habría hecho, aun así, él se sentía culpable, aun cuando al final no había pasado nada.
Si, debía admitir que la había asustado un poco, y se sentía molesta por su explosiva actitud, pero de echo quien le había ocasionado un daño físico había sido ella, con el cabezazo, no es que no se lo mereciera, pero si consideraba que estaba molesto por casi arruinarle la carrera y todo por lo que había estado trabajando, tal vez...solo tal vez ella también tenía algo de culpa.
Como fuera, no sería bueno terminar en malos términos, sería mejor que hicieran las paces para que ambos pudieran seguir sin ninguna culpa.
-No…yo…también lo lamento, sé que fui una tonta- expreso Aeris apenada, bajando la vista al piso, no logrando vislumbrar la mirada de confusión que se instauró rápidamente en el rostro del rubio.
-…-
-Ahora entiendo todo lo que me decías, entiendo porque estabas molesto. Está bien no los molestare más, tratare de evitar acercarme en la medida de lo posible a ustedes.
-Que? – sorprendido y confuso Cloud bajo lentamente los brazos, deshaciendo su confinamiento, alejándose un poco para vislumbrar mejor a Aeris y así tal vez comprender el sentido de sus palabras.
-No quiero causarles más problemas, siento lo descuidada que fui, no te preocupes ya me lo han explicado todo, tienes razón, puede que para mí sea simple, pero ustedes tienen una imagen que cuidar, el salir como si nada con Zack fue descuidado de mi parte, no me di cuenta de las implicaciones, siempre olvido que no son personas comunes, que pertenecen a un mundo distinto del que no tengo ni idea. Entiendo que solo intentabas darme una lección…Descuida dejare de ser una molestia…por eso… ya no tratare de acercarme a ustedes... nunca más. No te molestare más. Me mantendré alejada lo prometo. Prometo… que te dejare solo. – expreso Aeris con consternación y en un dolido timbre que daba la impresión que tenía ganas de llorar, pero antes de que Cloud pudiera hacer algo Aeris se apartó, sin subir la mirada se fue lo más rápido que pudo del lugar a lo que el aturdido rubio reaccionó varios segundos después, dejando escapar valiosos segundos antes de dar un paso en dirección a la castaña, siendo detenido abruptamente por la voz de una chica que se acercó lentamente por detrás de él.
-no te molestes en seguirla, a menos que estés dispuesto a decirle la verdad. Si no es así solo pierdes tu tiempo- Expreso una chica de cabello negro saliendo de su escondite, colocándose detrás del rubio quien se mantuvo callado sin voltear a verla.
-a que te refieres? -
-A que ella no tiene ni la menor idea de cuales eran tus intenciones- Expreso Rinoa altivamente logrando que Cloud girara a verla confundido.
-Cuando casi la fuerzas, ella pensó que en realidad querías ahorcarla, ya que le parece inconcebible la idea de que pueda gustarte. - Explico Rinoa con una mirada burlona, dejando aturdido a Cloud por la idea tan ridícula.
¿Había pensado que quería ahorcarla?
-Que patético eres. Todo se hubiera arreglado más fácil si simplemente lo hubieras dicho- Reprocho Rinoa con un aire soberbio, que de inmediato molesto a Cloud
-El que? -
-Quería verte. - Enuncio Rinoa con tal seguridad que descoloco a Cloud quien tuvo que obligarse a sí mismo a conservar su fría fachada ante las palabras de la chica.
-Yo...No sé de qué hablas- Refuto Cloud irritado, pero con un leve enrojecimiento en su rostro que oculto llevando su vista lejos de Rinoa.
-oh mi error, era me gustas, no es así?-
Cloud volteo a verla molesto, poniendo una mirada asesina en su rostro antes de dar media vuelta, sin decir nada más yéndose por el pasillo, ignorando a Rinoa quien rápidamente fue tras de él, poniéndose de nuevo a su altura.
-Fue raro sabes. No puedo decir que seas un estupendo actor, pero como estrella eres muy profesional. Cuando tienes algún trabajo te dedicas a este por completo, dejando incluso tu vida privada y bienestar a un lado. Pero esta vez ignoraste tus responsabilidades por completo. Tus prioridades cambiaron. Querías verla no importando lo demás. Bueno, por esta vez dejare pasar tu falta ya que…-
-Cállate! - Interrumpió Cloud furioso, deteniéndose abruptamente, apretando los puños con fuerza, escondiendo su rostro detrás de sus mechones dorados. Sorprendiendo a Rinoa por la potencia en su tono de voz.
-Uh? -
-Yo no quería verla, yo no...-
-Ser rechazo es doloroso no Cloud? Pero no has perdido la batalla. No deberías…-
-Que te calles! ¡Yo no estoy interesado en ella! -
-Hasta cuando vas a seguir negándolo?!- Respondió Rinoa irritada, elevando la voz al mismo nivel que el rubio.
-Es solo que estoy frustrado por no poder evitar que manipule mi mente-
-Que manipule tu mente? Ah ya veo. Cloud Strife tú en verdad no sabes nada acerca del amor no es cierto? Eres en verdad alguien muy tonto en este campo- Expreso Rinoa sonriendo con superioridad, ocasionando que Cloud subiera su impasible rostro hacia ella, clavando fríamente sus zafiros con irritación.
-No tienes el control de tus acciones y actúas diferente a como solías ser. Además, eres incapaz de controlar tus deseos egoístas- Enuncio Rinoa mirándolo confiada, turbando al rubio quien no pudo evitar la sensación de que estuvieran leyendo su mente.
-Qué? -
-Temes lastimarla, porque te has dado cuenta de lo egoísta que puedes ser. Puede que tú la quieras, pero no significa que ella sienta lo mismo. Y aunque sabes que no puedes forzar a alguien, aun así, no puedes evitar querer monopolizarla al grado de que estarías dispuesto a destruir todo. Incluso a ella. Te sientes manipulado porque no entiendes como es que ella tiene tanto poder sobre ti, y te asusta. Te asusta que tus emociones tomen el control. No, no solo es eso, no quieres admitirlo porque tienes tan poca confianza en ti mismo que crees que solo terminaras dañándola, ya que sientes que no tienes ni una posibilidad, destruyéndote en el proceso. Así que la única solución que vez es enterrar tus sentimientos. -
-Ella no me gusta. ¡Deja de concluir cosas por tu cuenta! - Expreso el rubio colérico, enfadando a Rinoa por su actitud.
-Oh ya veo, eres un cobarde- Concluyo Rinoa quitando su vista del rubio quien se mantuvo en silencio hundiendo su fría mirada en la chica molesto por sus palabras
-Quien más temes que salga lastimado eres tú mismo. -
Cloud abrió los ojos estupefactos por tal declaración, sintiendo un escalofrió recorriendo su espalda, paralizándolo, haciéndolo sentir mareado.
-Entiendo que temas quedar destrozado, pero si no eres capaz de aceptar la parte dolorosa del amor, no serás capaz de ganar. Después de todo el verdadero amor es algo que solamente puede ser obtenido después de numerosas pruebas y aflicciones-
-Así que ahora te sientes capacitada para dar lecciones de amor- Enuncio el rubio mordazmente endureciendo su mirada, con una risa frívola, oculta detrás de la mano que había subido hacia su boca para contener las náuseas de su interior.
-Precisamente porque fui tan tonta es que estoy tratando de advertirte! - Expreso Rinoa alzando la voz ofendida.
-Y porque tanta amabilidad? - Manifestó el rubio quitando la mano de su boca, manteniendo su fría mirada clavada en la arrepentida chica quien avergonzada bajo la mirada.
-me siento en deuda contigo, por usarte. -
-Valla, esa si es una sorpresa, no esperaba que alguien como tú supiera admitir que se equivocó. -
-Intento enmendar lo que hice! Sabes, mientras tu estas aquí negando las cosas, el lazo entre Zack y Aeris se vuelve más y más profundo, a este paso vas a perder tu lugar en su corazón. - Enuncio Rinoa subiendo la mirada molesta.
¿Tengo siquiera un lugar?
-Si se acercan podría terminar enamorada de él. ¿Eso te parece bien? -
¿Si me parece?
-Aun si no fuera de Zack. Si ella se enamorara de alguien más. ¿Estarías bien con eso? -
Cloud se mantuvo callado, quitando su vista de Rinoa, manteniéndose impasible, sin dejar ver ninguna emoción en su templado rostro mientras su fría mirada se perdía en el infinito, frustrando a Rinoa.
-No vas a tener derecho a quejarte si encuentra a otro chico mientras tu sigues haciendo el tonto. - Enuncio la chica de cabello negro yéndose enfadada de ahí.
Cloud apretó los puños con fuerza, hundiendo la mirada en el piso, su mandíbula tensándose, apretando los dientes con frustración a la vez que lanzaba un golpe a la pared que tenía al lado.
Ella me enoja, me irrita. Quiero alejarme de ella. No pensar en ella más, borrar por completo su existencia. Aunque también quiera que ella solo se centre en mí, que no pueda ver nada más, que este tan irritada como yo lo estoy.
Estoy tan confuso, que parezco idiota.
Es por esto que odio cosas como el amor, no solo me hacen idiota, me hacen un completo fracaso.
Cloud se obligó a calmarse así mismo, despejar las ideas de su confundida mente, entre menos pensara en ellas mejor, entre más las enterrara en el fondo de su ser mejor, después de todo debía mantener una imagen, no podía perder la serenidad que lo caracterizaba, debía mantenerse frio e impasible. Entonces porque era tan difícil mantener controlada toda esta frustración que lo inundaba, volviéndose poco a poco en ira. ¿De dónde había salido? ¿Porque no podía controlar sus emociones tan bien como antes? Esto lo ahogaba, hacía que le pesara el pecho, el solo pensar en ella, lo ponía colérico.
Cloud camino un par de pasos dirigiéndose a la entrada, pero al subir la vista descubrió a una de las limosinas de la productora estacionada en la calle, y a varios hombres en traje esperando por él, dirigiéndose rápidamente a su encuentro.
-Joven Cloud, disculpe, el director de la sección musical Genesis Rhapsodos solicita su presencia en las instalaciones de la productora-
-Qué? -
