CAPÍTULO 20
La Cueva de los Enamorados
-Tu maldito Zack, mira todo el alboroto que has causado-
-eh?- Zack se quedó parado en el marco de la puerta, confundido por el molesto recibimiento, dando un par de parpadeos antes de darse cuenta que el resto de sus compañeros ya estaban en el lugar
-Vamos solo estoy retrasado media hora, no es para tanto-
-Silencio. Cierra la boca. Ni una palabra más. Últimamente tu actitud deja mucho que desear. Y solo porque nos haces ganar algo de dinero. Bien di algo a tu favor. - Expreso Genesis irritado, clavando su fría y severa mirada en el calmoso chico de cabello negro y ojos azules.
-Pero si me ordeno que no dijera nada- contesto Zack con tranquilidad.
-Que dijiste? Como te atreves a ser tan arrogante tu…-
-Infeliz don nadie, Zack- completo Zack descaradamente
-Como te atreves a robarte mi línea-
-Lo siento, pero ¿qué hacemos aquí?, no me malentienda, es divertido ver como regaña a Zack, pero no creo que nos haya llamado solo para eso- interrumpió Reno, alzando la mano para llamar la atención.
-Donde está el presidente? - pregunto Vincent seriamente, pero con un tono curioso.
-Él está atendiendo algo más importante, como si tuviera el tiempo de lidiar con ustedes- respondió Genesis reacio, recibiendo una carpeta de papeles del asistente que acababa de ingresar
-¿Entonces porque se nos ha llamado? - pregunto Sephiroth cansado de no recibir explicaciones.
-Echen un vistazo a esto- enuncio Génesis sacando de la carpeta un pedazo de papel que coloco sobre el escritorio, el cual era un artículo de revista con el encabezado "La nueva conquista de Zack, ¿esta será la definitiva? " y debajo de este una foto en la que aparecía Zack acompañado de una castaña de ojos verdes.
-Pero que…Zack bastardo, ¡Se puede saber qué demonios haces! ¡¿Qué diablos significa esto!?- Reclamo Reno molesto, tomando a Zack por el cuello de la playera.
-Ah… las noticias corren rápido, aunque no es la mejor foto de nosotros- expreso Zack girando los ojos con desinterés
-Déjate de bromas que hacías con ella?!- Pregunto Reno apretando su agarre, clavando peligrosamente sus ojos en el pelo negro.
-Eso es privado. Aunque parece que ya no tanto- contesto Zack desafiante, sin dejar su aire despreocupado.
-no me importa con quien te enrolles o que hagas, pero la revoltosa es mi mascota, no me gusta que alguien más juegue con ella-
-Creí que era de quien se la ganara- declaro Zack sonriendo socarronamente
-Los dos déjense de tonterías- Interrumpió Vincent molesto, manteniéndose sereno, con una severa mirada en el rostro.
-Oh, así que tú también quieres entrar al juego Vincent- anuncio Zack sonriendo burlonamente apartando la mano de Reno de él, ocasionando que Cloud se levantara violentamente de su lugar, mirando a Zack irritado. Sintiéndose un pesado ambiente en el lugar, provocando una sonrisa irónica en el rostro de Sephiroth.
-Basta todos!, son profesionales, compórtense como tal, este artículo es solo una muestra, hemos podido detener su publicación. La revista Loveless nos puso al tanto de sus intenciones de publicar diversas fotos junto a este artículo en la edición de esta semana, desde luego negociamos con ellos logrando enterrar el resto de fotos y este artículo. Es una suerte que hayan sido los de Loveless quienes las hayan tomado, de ser una revista sensacionalista esto ya estaría en las librerías de todo el mundo. Si les mostré el artículo es para hacerles ver que la prensa esta sobre ustedes. Cada día su fama aumenta y es lógico que con ello la atención. Saben que su vida es de dominio público, no pueden actuar descuidadamente, son estrellas, ídolos, tienen una imagen que dar. - Explico Genesis calmando los ánimos.
-No entiendo porque el alboroto, no es como que no tengamos fama de conquistadores, en especial Zack quien a cada rato se enrolla con una chica diferente. - Anuncio Reno girando los ojos con menosprecio.
-No es que a la agencia le agrade ese comportamiento, pero hemos podido arreglárnoslas para hacer que todos los rumores que corren sobre ese tema sean solo eso, rumores, nunca han tenido una prueba que demuestre que alguno de ustedes haya tenido algo con alguna chica. De hecho, nos sorprende la falta de discreción de tu parte Zack. No nos hagamos tontos, la agencia sabe perfectamente de tus amoríos, pero siempre habías sido cauteloso y lo suficientemente listo para no aparecer en público con una chica. Qué clase de idiota se deja fotografiar tan fácilmente- expreso Génesis haciendo un mohín molesto
-Si, bueno, supongo que baje la guardia- contesto Zack en un desinteresado suspiro
-De echo todos ustedes lo han hecho, se supone que no pueden mostrar preferencia por una sola chica y aun así. -
Génesis hizo un movimiento de mano y de inmediato su asistente coloco sobre la mesa una serie de fotografías, mostrando en todas a la misma chica castaña de ojos verdes acompañada de cada uno de los chicos, sorprendiendo a todos. Cloud incluso pudo vislumbrar una fotografía de Aeris junto con Sephiroth, turbándolo, preguntándose cuando habían tomado dicha fotografía, no parecía haber sido tomada en la escuela como al resto, si no en otro lugar, se habían estado viendo fuera, donde?, ¿cuándo?, por qué?, ¿qué significaba eso?
-cuando las tomaron? - Interrumpió Zack los tormentosos pensamientos del rubio, mostrando notable interés en el tema.
-No es posible, no me diga que…- expreso Reno con temor
-Tranquilos, estas no fueron tomadas por la prensa- Aclaro Genesis
-Acaso nos ha estado siguiendo? - Pregunto Vincent con una leve indignación
-Por supuesto que los hemos seguido, son las estrellas del momento, debemos asegurarnos que cumplan con las expectativas, pero si fuéramos miembros de la prensa, ustedes ya estarían fritos. Esta chica es la misma que estuvo en su fiesta de bienvenida, a la que ayudaron. Si no mal recuerdo incluso salió en un artículo. La prensa la ha reconocido y poco a poco se están dando cuenta de su cercanía con esta, la de todos ustedes. En otras palabras, esta chica es un problema- Enuncio Genesis viendo a todos con firmeza
-Que? -
-Han tenido demasiado contacto con ella y está empezando a llamar la atención. La prensa sensacionalista querrá saber todo de la chica que siempre aparece con ustedes, y seguro no tardaran en comenzar a esparcir rumores y crear historias, si esto sigue así se creara un gran escándalo, la agencia no puede permitir que se vean envueltos en algo así. -
-Que quiere decir?, sea claro por favor- Requirió Vincent con seriedad
-Lo que quiero decir es que deben cortar inmediatamente todo contacto con esta chica- exigió Génesis con una dura mirada en el rostro.
-Que? Porque debemos hacerlo solo porque Zack metió la pata, eso no significa…- anuncio Reno molesto siendo interrumpido por un irritado Génesis
-Ya se los he dicho, todos ustedes están demostrando demasiado interés en esta chica. Que el bastardo de Zack haya sido al que fotografiaron no tiene nada que ver. Por lo que concierne pudo haber sido cualquiera de ustedes, da lo mismo, ninguno de ustedes tiene permitido mostrar interés o afecto por una sola chica. Son ídolos, le pertenecen a todo el mundo. -
-Afecto?, ¿quién está hablando de afecto aquí?, es solo que es divertido estar con ella- Refuto Reno haciendo un bufido fastidiado
-No me interesa que tipo de relación tienen, deben desecharla inmediatamente, no pueden involucrarse a ningún nivel con ninguna persona- exigió Genesis fuertemente.
-Pero qué demonios. En verdad espera que aceptemos algo así. - Reclamo Reno dando un azotón furioso en el escritorio
-Recuerden que son estrellas, no pueden actuar como los chicos normales, su fama tiene un precio, esta solo es la parte que les corresponde pagar. - Expreso Genesis severamente, pero manteniendo la calma ante la furiosa mirada del pelirrojo
-Pero…- intento refutar Zack siendo detenido de inmediato por la fulminante mirada de Genesis.
-No están entendiendo. El trato que hicimos era que a cambio de que desecharan este articulo podrían publicar el siguiente sin ninguna restricción y sin ningún intento de objeción de nuestra parte. Si en la siguiente consiguen una foto más comprometedora, en verdad estarán en problemas. Esto no está a discusión. Deben cortar todo contacto con esa chica-
Los cinco chicos se quedaron en silencio, sintiendo una amarga frustración, Reno apretando fuertemente los puños y la mandíbula, sin poder hacer nada ante tal exigencia.
Solo cuatro de los chicos permanecían aun en la habitación. Reno, Cloud, Vincent y Zack se encontraban cabizbajos, en silencio. El ambiente se sentía pesado, cargado de apatía.
-Así que la revoltosa nos estuvo ignorando por esto- farfullo el pelirrojo, riéndose irónicamente, obteniendo una desconcertada mirada por parte de los tres chicos
-No me digan que no se dieron cuenta que se escabulle cada vez que estamos cerca-
-No significa que tenga que ver- Negó Zack con molestia
-Demasiada coincidencia no creen? - expreso el pelirrojo poniendo una escéptica mirada
Si, era demasiada coincidencia, así que por eso lo había estado ignorando. - Pensó Cloud recordando el extraño comportamiento de la castaña, siempre ansiosa por mantener la distancia.
-Y entonces que vamos a hacer? - Pregunto Reno mirando a los tres chicos
-Acerca de qué? - Inquirió Zack fingiendo no entender
-De la revoltosa-
-Nada- Respondió Zack llanamente, sin interés en el tema
-Nada? ¿Bromean? ¿Entonces están bien con esto? -
Los tres chicos se quedaron callados ignorando al pelirrojo, concentrándose cada uno en sus asuntos
-No me lo puede creer-
-Estas siendo muy escandaloso con respecto a esto- expreso Vincent cansado de los reclamos del pelirrojo.
-No me gusta que se metan en mi vida ordenándome que hacer. No pensé que ustedes fueran tan pusilánimes-
-Venga, basta ya, sabíamos que este día llegaría, el juego se acabó. - anuncio Zack volteando a ver molesto al pelirrojo.
-Así que van a dejar que los manipulen sin más. -
-Reno basta. Esto también es por ella- Expreso Vincent llevando una mano hacia su cabeza en señal de hartazgo
-Que? -
-Ella no debería salir lastimada por nuestra culpa-
Reno hizo una mueca de no entender a que se refería Vincent, obteniendo un cansado suspiro por parte de este.
-Piénsalo, si la prensa comienza a interesarse en ella, comenzarán a seguirla a todas partes, se meterán en su vida, la expondrán ante todo el mundo- Explico Vincent frustrando más al pelirrojo.
Reno sabia, claro que sabía cuáles eran las consecuencias de seguirla exponiendo, de que los medios se interesaran en ella, su vida se volvería complicada, desastrosa, tan desastrosa como la de él, precisamente por eso...
-Hagan lo que quieran. Yo no voy a dejar que nadie controle mi vida, yo hago lo que me place- Anuncio el pelirrojo saliendo con ira del lugar.
Cloud se quedó por un momento viendo a la puerta, absorto en sus pensamientos, sin comprender el burbujeante sentimiento en su interior.
Así está bien. Esto es perfecto. Así finalmente podre borrarla, olvidarme por completo de ella. Esto es lo mejor. Entonces porque me siento así
Tan colérico, tan frustrado
Era otro día de trabajo para Aeris, encontrándose en el centro de la ciudad vendiendo entusiasmadamente sus flores, acabando de entregar una de las que más le costaba vender por un precio por el que jamás había conseguido que la compraran, sintiéndose realmente orgullosa de ella misma, sonriendo complacida viendo al comprador alejarse.
-Hey, no estas siendo algo embustera? - expreso una masculina voz detrás de la oreja de Aeris, dándole un súbito escalofrió que subió rápidamente por su espalda, haciendo que se apartara rápidamente dando un grito de sorpresa, girando turbada, encontrándose frente a ella a un pelirrojo de agudos ojos azules.
-R-Reno! -
-No te parece algo deshonesto que vendas la misma flor a precios diferentes, te lo digo porque vendiste esta flor más barato a aquella anciana que al hombre que te estaba molestando. Tu modelo de negocio es algo curioso- enuncio el pelirrojo sonriendo burlonamente mientras giraba entre su mano una flor similar a la que acababa de vender y que había tomado con agilidad de su canasto
-N-no es que haya aumentado el precio, de hecho la di al precio real, fue a aquella mujer a quien se lo rebaje y.…y... Q-que haces aquí? - Pregunto Aeris abochornada, extrañada por la presencia del famoso pelirrojo.
-Escuche que eras florista, así que busque por toda la ciudad hasta encontrarte- Explico Reno sin dejar de sonreír, lo que hiso que Aeris se retrajera desconfiada
-Por qué? - inquirió Aeris suspicaz, no dándole muy buena espina su presencia.
-Porque estoy aburrido, no tenía nada más que hacer-
-Y eso que tiene que ver conmigo? -
-espero que me diviertas- enuncio el pelirrojo haciendo que Aeris se descolocara impresionada por su descaro.
-Eh? -
-Que hay con esa cara, me escape de aquel aburrido ensayo para pasar tiempo contigo, no deberías estar más agradecida- expreso el pelirrojo fingiendo estar molesto.
-Entonces si tenías algo que hacer! No deberías de regresar con los demás?- inquirió Aeris preocupada porque este fuera a tener problemas por su actuar
-No, si regreso seguro me regañaran por haber escapado- Contesto Reno apretando la boca indignado mientras desviaba la mirada
-Que acaso eres un niño- Comento Aeris recelosa, pero sin escucharla Reno volvió a poner su atención en la castaña, acercándose a ella.
-Entonces a dónde vamos? Odio estar aburrido-
-Pues lo siento, pero yo tengo muchas cosas que hacer, como veras aún tengo muchas flores que vender así que si me disculpas- Expreso Aeris arrebatándole la flor que tenía en la mano a Reno para devolverla a la canasta, girando sobre su eje, dando un par de pasos antes de volver a oír la voz del pelirrojo sobre su oído
-No hay problema, te las compro todas-
-Eh? - Aeris alzo la mirada confusa, conectando sus aturdidas esmeraldas con los confiados ojos del pelirrojo que sin decir nada más tomo la canasta de las manos de Aeris, arrebatándosela y haciéndola a un lado sin importancia alguna
-Entonces adónde vamos? - inquirió el pelirrojo tirando la canasta de flores a un lado de la calle, alterando a Aeris quien de inmediato fue corriendo hasta ella, recogiendo con cuidado las flores que habían caído de esta
-no hagas eso, si no te interesan no las tires- Regaño Aeris hincándose en el suelo y poniendo las flores de nuevo en la canasta.
-Lo siento, te las compro por el doble de su valor está bien, ¿entonces? - expreso el pelirrojo colocándose detrás de ella y tomando de nuevo la canasta de flores, pidiéndole con la mirada que le respondiera
-Que vas a hacer con ellas? - pregunto Aeris parándose del suelo buscando tomar de nuevo la canasta, pero el pelirrojo fue más rápido poniéndola por arriba de su cabeza no dejándola alcanzarla
-Que importa, ¿entonces? -
-Devuélvelas!- exigió Aeris estirándose lo más posible para alcanzarlas
-Bien el triple, oye sí que sabes hacer negocio-
-Te digo que las devuelvas-
-Jajaja, alcánzalas si tanto las quieres- enuncio Reno divertido, moviendo la canasta de un lado a otro por encima de su cabeza, provocando a Aeris, haciendo que esta se parara en la punta de los pies, recargándose en él para mantener su equilibrio mientras estiraba su cuerpo lo más posible, siguiendo torpemente la canasta de un lado a otro
-Ese no es el joven Reno? -
-Quien es la chica con la que esta? -
-Que es lo que hace? -
Aeris comienza a oír varios murmullos provenientes de las personas que pasean por la plaza, girando su vista, dando un vistazo alrededor solo para darse cuenta que varias personas se han quedado viéndolos, llevándola a darse cuenta de la cercanía que tiene con el pelirrojo, haciendo que su cuerpo eleve su temperatura y sus mejillas se vuelvan rojas antes de apartarse de Reno, bajando la mirada al piso abochornada. Queriendo darse una cacheta a si misma por inconscientemente llamar la atención al estar interactuando con uno de los chicos a quien se suponía debía evitar.
-Bien, no importa, quédatelas- enuncio Aeris sintiéndose culpable por incumplir en su promesa, dando un cansado suspiro resolviendo su mente, decidiendo sacrificar sus amadas flores, dando media vuelta comenzando a caminar lejos del pelirrojo.
-No eres divertida, pero ya que no vas a insistir más, ahora ¿a dónde vamos? - Pregunto el pelirrojo sonriendo socarronamente, yendo detrás de la castaña quien siguió caminando sin responderle, manteniendo su vista al frente y un paso decidido.
-Podríamos ir al bar del mercado muro, estoy seguro que los demás querrán verte- Siguió hablando el pelirrojo animado, pero Aeris se mantuvo en silencio, apresurando el paso, evitando en todo lo posible dirigir su mirada hacia él.
-Hey, en serio solo vas a ignorarme y a dejar tus preciosas flores conmigo? - expreso el pelirrojo comenzando a irritarse
-…-
-No voy a pagártelas-
Aeris pudo oír como los pasos de Reno se detenían, y a pesar de en ningún momento voltear a verlo podía sentir aun su presencia detrás de ella, hasta que un par de metros adelante no pudo sentirla más, volteando entonces, y como lo suponía, no viendo más al pelirrojo, devolviendo su vista al frente pero en el instante en que lo hiso se encontró con un par de astutos ojos azules adornado una afilada cara que la veía por encima con rabia, haciendo que diera un paso hacia atrás sorprendida por encontrar súbitamente al pelirrojo frente a ella, el cual tomo rápida y fuerte su muñeca evitando que se alejara más.
-Ah, que fastidio, ¿así que tú también piensas hacer lo que te pidan eh? - Manifestó Reno poniendo más fuerza en su agarre, llegando incluso a lastimarla, viéndola retorcerse levemente, pero ni aun así aflojando la fuerza en sus dedos, simplemente quedándosela viendo indiferente, ya que, para que mostrarle consideración a alguien que no la tenía con él.
-Primero te vas con Zack y luego dejas que la agencia te manipule- enuncia Reno con ira, clavando acusadoramente su mirada en la castaña. Jalando a Aeris de la muñeca y obligándola a alzar la mirada y a conectarla con la suya. Viendo que las esmeraldas de Aeris temblaban con aprensión, pero también con determinación por lo que no logra que su rabia disminuya.
-Así que así de débil era tu resolución eh?, y todas esas tonterías de querer conocernos. Bien, no te necesito- anuncia el pelirrojo soltando la muñeca de Aeris, provocando que caiga de rodillas al piso, mas Aeris cae al suelo no por la fuerza de Reno sino sintiéndose culpable por incumplir en sus palabras, sintiéndose tonta por haber dicho algo así tan a la ligera sin saber lo complicado de su vida
Incapaz de decir nada Aeris observa como Reno tira la canasta junto a ella, regando las flores por el piso, y sin importancia o consideración alguna pisándolas antes de irse de ahí, dejando a Aeris en el suelo con una entristecida mirada que baja al suelo con culpabilidad.
Me siento fatal, pero esto es lo correcto, esto es lo que debe hacerse. Aunque haya dicho que quería conocerlos y los apoyaría, yo no debo... Es por su bien, aunque evitarlos es más difícil de lo que pensé, me los encuentro en todas partes, como se supone que los evite cuando vamos en la misma escuela, incluso estoy en la misma clase con dos de ellos, estando en la escuela no puedo evitar encontrarlos, esto no hace más que estresarme. Aunque este paseo será una terapia relajante para mí, ya que ninguno de ellos vendrá a esta excursión. Al fin tendré algo de tranquilidad, al menos durante los tres días que dura el viaje.
-Como que no van a venir?! esto es una catástrofe-
Los intrincados pensamientos de Aeris fueron interrumpidos por una chica de cabello corto color azabache, quien se aferraba con desesperación del brazo de Tifa
-Tu eres quien insistió en venir Yuffie, te advertimos que ellos no estarían- expreso Tifa intentando quitarse a Yuffie de encima.
-Y tanto que me costó escabullirme a su ridículo paseo, todo para nada-
-No fue una pérdida total, ya que podremos conocer el lugar donde nació Tifa, ¿es aquí no es cierto? Tu creciste aquí en Nibelheim, ¿no es cierto Tifa? - expreso Aeris mirando a Tifa llena de ilusión mientras se abalanzaba hacia ella, ocasionando una mirada de extrañeza en Yuffie y un descolocamiento en Tifa.
-Quiero a Tifa, pero no allanaría un autobús y me colaría a una excursión de una escuela que no es mía solo para ver la casa donde nació. -
-Es cierto, ¿cuál de todas estas era tu casa Tifa?, quiero verla, ¡muéstramela! - enuncio Aeris señalando emocionada hacia todas direcciones, dando saltitos de alegría en su lugar.
-porque estas tan emocionada? Deberías de estar tan indignada como yo, han jugado con mis sentimientos, esta era la oportunidad de vivir un dulce sueño. Que hay de mi noche debajo de las estrellas- expreso Yuffie deprimida, haciendo pucheros, exagerando su indignación.
-ya, ya. - respondió Aeris abrazando a Yuffie, acariciándole la cabeza en forma de consuelo, sin dejar de lado su animado estado de ánimo.
-No me consueles viéndote tan feliz! - reclamo Yuffie entre lloriqueos, hundiéndose más en el abrazo de Aeris, entonces viendo como las desanimadas chicas que se encontraban en el lugar comenzaron repentinamente a aglutinarse en torno a un lujoso coche negro que acababa de llegar, volviéndose extrañamente animadas.
-Uh, ¿qué es eso? - expreso Aeris confundida.
Sin soltar a Yuffie Aeris subió la vista entorno al mar de chicas, intentando captar la razón de su emoción.
-Que es ese alboroto? - Pregunto Tifa contrariada, girando hacia la dirección en donde todas las chicas se reunían, pero sin acercarse, pues a la distancia y posición en la que estaban podían fácilmente ver el centro del alboroto.
Ambas chicas vislumbraron la puerta del coche abrirse y salir de ahí a Rinoa junto con tres atractivos chicos miembros de One Winged Angel. Reno, Zack y Cloud se encontraban parados en medio del alboroto, haciendo que Aeris diera un par de pasos hacia atrás sorprendida, abriendo los ojos como platos
P-pero ¡¿qué?!...Que hacen ellos aquí?
La sorpresa de Aeris fue momentáneamente interrumpida por la desaparición de Yuffie quien se dirigió corriendo al centro
-Ah...Yuffie?-
Siguiendo con la mirada a Yuffie, Aeris se encontró viendo en dirección a los chicos, encontrándose con la mirada de Rinoa quien sonriendo la saludo con un ademan antes de comenzar a abrirse paso hasta ella.
Sin prestar atención, sintiéndose abrumada, Aeris cayó al suelo, mirando hacia abajo a la vez que miles de pensamientos recorrían su mente.
No es justo, se supone que ninguno de ellos vendría, entonces porque
-Pinky! ¡Te da gusto verme, te sorprendí! Es una coincidencia que nos encontráramos aquí ¿no crees? - expreso Rinoa una vez que llegó frente a Aeris, poniéndose de cuclillas para estar a la misma altura que Aeris.
Si claro coincidencia- pensó Aeris con desconfianza
-Nibelheim es más pequeño de lo que pensé, y muy brumoso, y algo sombrío, pero es un buen lugar para tomarse un descanso- expreso Rinoa levantándose y viendo alrededor.
-descanso? - repitió Aeris confundida, subiendo la mirada entorno a Rinoa.
-Pensé que estaría bien tomarme un par de días para recuperar energía, después de todo aquí esta una de las casas de descanso de la agencia- expreso Rinoa señalando hacia la cima de la colina, en las afueras de la ciudad, en dónde se encontraba un enorme edificio de dos pisos con un imponente jardín trasero y delantero.
-Casa? ¡Esa es una mansión! - enunció Aeris indignada
-Claro que tiene que ser grande, ya que ahí se instalan las estrellas de la agencia que quieren escapar un rato de la gran ciudad, por supuesto, los chicos también tienen una habitación aguardándolos ahí. ¿Quieres verlas? - Pregunto Rinoa con emoción
-No! y por cierto, ellos que hacen aquí? - pregunto Aeris parándose con irritación mientras señalaba en dirección a los chicos
-Oh bueno, ellos de por si pensaban venir- contesto Rinoa sin importancia
-Que? -
- Tengo entendido que tienen un paseo escolar o algo así-
-Pero se supone que ninguno de ellos iba a asistir, tienen una entrevista mañana, eso es lo que oí, a menos que planeen hacerla aquí- enunció Aeris nerviosa, su cuerpo llenándose de ansiedad ante tal idea.
-Ooh, sí, eso era una mentira-
-Que? -
-Bueno, en parte, ya que solo Vincent y Sephiroth asistirán a esta. Parte de la estrategia de la agencia para distraer a los paparazzi, ellos no tienen ni idea que el resto está aquí, así podrán disfrutar de su paseo sin preocuparse de la prensa- explico Rinoa sin darle importancia, poniendo una aburrida mirada en el rostro.
-Por cierto, tengo entendido que hoy tienen el día libre para hacer lo que ustedes quieran ¿no? - Pregunto Rinoa repentinamente animada, sonriendo con malicia
-Si, ¿porque preguntas? - Cuestiono Aeris con desconfianza, no gustándole la mirada que Rinoa le estaba dando.
-Entonces ven, te quedaras conmigo en la mansión- expreso Rinoa emocionada, tomando a Aeris por el brazo, jalándola con ella
-Eh! Rinoa yo no puedo entrar ahí- expreso Aeris nerviosa, poniendo resistencia.
-Porque no? si te estoy invitando- enunció Rinoa soltando a Aeris ya que no lograba hacerla avanzar
-Porque no debo acercarme a ninguno de ellos-
-Pero si vas a estar conmigo no con ellos.
-P-pero… yo ya tengo una habitación en la posada donde se quedará todo el grupo-
-No hay problema, hablare con los profesores entonces- anuncio Rinoa con ánimo, dando media vuelta, comenzando a caminar en dirección a los profesores, siendo detenida por Aeris
-Rinoa-
- Acaso me odias? - pregunto Rinoa sin ánimo en su voz
-Eh? - Aeris parpadeo un par de veces confundida, mirando a Rinoa sin entender
-Es porque yo también soy una estrella, por eso intentas alejarte de mí-
-No, eso no es lo que yo...de echo no sé qué tiene que ver -
-Entonces arreglado, vendrás conmigo- Declaro Rinoa nuevamente animada, tomando a Aeris por la muñeca, arrastrándola con ella.
-No, yo no puedo-
- ¡Oh, es cierto!, puedes invitar a tus amigas también. -
-No! iremos a la posada y eso es todo- sentenció Aeris con fuerza, deteniéndose abruptamente, sorprendiendo a Rinoa
- oh vamos, solo será un par de horas, además parece que ellas quieren venir. - expreso Rinoa cruzándose de brazos orgullosa, señalando con la mirada detrás de Aeris quien volteo extrañada, viendo a Tifa y a Yuffie con una expectante mirada, suplicándole a Aeris que aceptara
-¿Qué tal? es increíble no?- Pregunto Rinoa con soberbia, mostrándoles la planta baja del lugar, pasando por los majestuosos jardines, el enorme recibidor, la imponente estancia y el deslumbrante comedor.
-Todo es tan reluciente- Enuncio Tifa con la boca abierta
-Mis ojos- Expreso Yuffie tapándose los ojos de manera exagerada.
-Entonces...-
-No nos vamos a quedar- Interrumpió Aeris cortando de inmediato la idea de Rinoa quien chasqueo la lengua frustrada.
-…bueno, quien quiere ver las habitaciones de los chicos- Propuso Rinoa nuevamente animada, obteniendo una rápida respuesta de Tifa y Yuffie. Conduciéndolas a pesar de las protestas de la castaña al segundo piso.
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- ¿Estas son? - Expreso Aeris con apatía, pudiendo ver una hilera de puertas cerradas
- ¿Qué hay con esa cara?, acaso esperabas poder entrar- Pregunto Rinoa expectante, con una sonrisa burlona en el rostro
- ¡Claro que no! - Contesto Aeris indignada
-Lo siento, pero todas las puertas tienen un cierre electrónico que solo se abre al reconocer la huella de la persona a quien pertenece la habitación, la seguridad y la privacidad de sus estrellas es de máxima importancia para la compañía, tomando medidas en caso de que alguna fanática logre colarse a las instalaciones en busca de su estrella preferida. Pero ustedes son invitadas, así que son libres de tocar la puerta todo lo que quieran. - expreso Rinoa con extremo orgullo, a lo que Aeris puso una descontenta mirada
-Quien se emocionaría con solo poder tocar una puerta- farfullo Aeris por debajo de su aliento, pero al subir la mirada pudo observar a su amiga de cabello corto pegada a una de las puertas, abrazándola con fervor.
-Yuffie!-
-Esta es la de Vincent no es cierto?, siento que estoy tan cerca-
-¿Quiénes son ustedes? Acaso se perdieron? - Pregunto una chica de ojos marrones y cabello castaño medio atado en una cola de caballo, parada en medio del pasillo, viendo a las chicas con curiosidad y confusión
-No puede ser- Parpadeo Yuffie sorprendida, con la boca abierta
-En verdad es- Comento Tifa, impresionada con la chica frente a ella
- Jessie, que gusto encontrarte- Expreso Rinoa con desgana ocasionando que la castaña volteara en su dirección
-Oh, pero si es la pequeña Rinoa, pero que haces aquí? ¿Acaso la agencia no te ha dado ningún trabajo nuevo y has venido a esconderte a este lugar? -
-seguro es lo que haces tú aquí verdad? -
-Ellas no se llevan bien? - Inquirió Aeris curiosa, observando que a pesar de la aparente amabilidad que mostraban Rinoa y la castaña la una con la otra había un aura oscura a su alrededor
-Porque lo dices? - Inquirió Tifa sin entender
-Ah pues...Por cierto quien es ella? - Pregunto Aeris dándose cuenta que no conocía a la castaña.
-No me digas que no la reconoces? - Pregunto Tifa anonadada, ocasionando que Aeris inclinara su cabeza dando un par de parpadeos confundida
- Jessie, una de las modelos más cotizada de la industria de la moda, a pesar de que apenas hace un año inicio su carrera se ha vuelto realmente popular- Explico Yuffie obligando a Aeris a fijar su mirada en la castaña, inevitablemente siendo atraída por está
Jessie era realmente bonita, con un cuerpo delgado pero voluptuoso, su piel parecía tan suave y sin ninguna marca y su cara era tan devastadoramente encantadora que Aeris tuvo que quitar la mirada lastimada por la radiante belleza que está emanaba.
-No puedo creer que nos hallamos encontrado con ella- expreso Tifa ilusionada volteando entorno a Yuffie quien con el mismo fervor tomo las manos de Tifa ambas dando saltitos de alegría en su lugar.
-Me pregunto a quién más encontraremos- Comento Yuffie sonriendo expectante, llamando la atención de Aeris.
Cierto, este lugar estaba lleno de estrellas, estrellas que Aeris debía evitar a toda costa, eso significaba que este lugar era malas noticias para ella.
Sintiéndose incomoda de la situación, Aeris dio un par de pasos hacia atrás, tropezándose con descuido con una persona, perdiendo el equilibrio estando a punto de caer al suelo, siendo sostenida rápidamente por la persona detrás de ella, poniendo un brazo alrededor de su espalda.
-Ah...lo sien...- Aeris subió la mirada abochornada y de inmediato se encontró frente a los calmosos ojos azul marino de nada más ni menos que Cloud Strife, tensándola al instante, empujándose de inmediato lejos de él, dando un par de pasos hacia atrás llegando sin percatarse al inicio de las escaleras, resbalando en el escalón y casi cayendo por esta de no ser porque Cloud reacciono rápidamente jalándola del brazo para llevarla hacia él, poniéndola contra su pecho, rodeando con una de su manos su cintura mientras que la otra la puso detrás de su nuca, manteniéndola en un protector abrazo
-Torpe, fíjate donde pis...-
Antes de que Cloud pudiera terminar la oración Aeris se apartó bruscamente de él, poniendo suficiente distancia entre ellos, manteniendo su cuerpo tenso mientras le miraba perturbada.
Extrañando a Cloud quien no pudo evitar mirarla confuso y Aeris podía jurar que, por un momento herido, haciendo que Aeris se diera cuenta de su brusca acción, desconcertándola pues no sabía porque había reaccionado de dicha forma, quedándose viendo hacia Cloud sin saber que decir, incomodándose con cada segundo que pasaba.
-Cloudy!- Interrumpió la animosa voz de Jessie, abriéndose paso para ir delante de Cloud quien llevo su llana mirada hacia la castaña de ojos marrones.
-Es una sorpresa encontrarte aquí, pensé que estarías en la entrevista de la televisora Migdar, es una suerte que haya aceptado este trabajo ya que así he podido verte, no estas feliz de poder verme también Cloud? -
Aeris quien es puesta al lado solo es capaz de observar a Jessie hablando animadamente con Cloud, pegando su cuerpo a este, viéndose tan casual con el haciendo que Aeris baje la vista incomoda, comenzando a sentirse mal, formándose en su interior un extraño sentimiento al cual no lograba darle nombre, pero dándole nauseas, obligándola a subir su mano hacia su boca.
Cloud desviando la mirada, viendo por encima del hombro de Jessie nota que Aeris no se encuentra bien y sin seguir escuchando a Jessie, dejándola con la palabra en la boca le pasa por un lado para ir hasta Aeris
-Hey, te encuentras bi...- Cloud es interrumpido abruptamente por la Aeris quien, sin dejarlo terminar, reconociendo su masculino y carrasposo timbre, da la vuelta, dándole la espalda a Cloud
-Rinoa iré abajo- Anuncia Aeris ignorando a Cloud, bajando los escalones, sin embargo, Cloud estira su mano en un intento por detenerla y así obtener una explicación por su comportamiento, pero duda en el último segundo, dejando escapar su mano, sus dedos ni siquiera alcanzando a rozarse, dejando que la Aeris se valla, quedándose arriba de la escalera viéndola alejarse con una complicada mirada en el rostro, atrayendo la atención del resto de chicas pero en especial de Jessie quien se queda observando atentamente al rubio
¿Qué me pasa, porque me siento tan mal? Piensa Aeris deteniéndose en el vestíbulo de la mansión, apoyándose en una de las columnas para sostenerse, sintiéndose débil, las piernas incluso temblándole, por alguna extraña razón sintiendo ganas de llorar.
-Ahí estas, ¿te encuentras bien? - Pregunto Rinoa extrañada, yendo hasta el lado de la castaña, no pudiendo verle la cara a causa de que estaba de espaldas a ella. Alterando a Aeris quien al notar su presencia compuso rápidamente su estado
-Si, lo siento, solo me maree un poco- Contesto Aeris volteando a ver a Rinoa con una pequeña y nerviosa sonrisa en la cara
-Tal vez tengas hambre, después de todo aun no comemos, bien entonces al comedor- Declaro Rinoa después de una pequeña reflexión, tomando a Aeris del brazo y jalándola con ella lejos del vestíbulo
-Que? ¡No! ¡Espera! - Aeris intento resistirse, pero Rinoa logro llevarla por la fuerza hasta el comedor donde Tifa y Yuffie aguardaban
-Wow!- Expreso Yuffie sorprendida con lo ostentoso del lugar
-No es innecesariamente grande- Comento Tifa observando el lugar con la boca abierta.
-¿Verdad? Ni siquiera sé porque existe este lugar, casi siempre está vacío, por lo general cuando vengo tengo para mí sola esta enorme mesa, de echo creo que es la primera vez que veo tanta gente en este lugar, sin mencionar que se ve más animado. ¿Entonces que quieren tomar? -
-Nada, ya debemos irnos. -
-Bien, que sea un poco de todo entonces- Respondió Rinoa animada, decidiendo ignorar a Aeris
-Rinoa-
-También deben de probar los postres, de echo voy a encargar unos cuantos-
-Rinoa-
-Después de esto deberíamos de ir a las aguas termales-
-¿Tienen aguas termales?- Pregunto Yuffie abriendo la boca con sorpresa
-Por supuesto, están en la parte de atrás de la mansión, también hay un spa y un área de recreación-
-Rinoa-
-definitivamente tenemos que ir después de las aguas termales-
-Rinoa!- Grito Aeris molesta, llamando la atención de todas.
-Sí? - Pregunto Rinoa desentendida, pero con tal inocencia en su mirada que hizo que Aeris se retrajera, sintiéndose culpable, tragándose su coraje.
-Necesito ir al baño, puedes indicarme dónde está- Pregunto Aeris intentando mantener la calma, poniendo una fingida sonrisa en el rostro
-Hay múltiples baños, pero el más cercano está por ese pasillo, tercera puerta a la derecha- Indico Rinoa señalando el pasillo, fingiendo no notar la molestia de la castaña
-Gracias- Expreso Aeris antes de dar media vuelta e irse por el lugar que le habían indicado.
-Yo...yo también necesito ir- Expreso Tifa con una sonrisa nerviosa, yendo rápidamente detrás de Aeris
-Aeris- Llamo Tifa haciendo que esta se detuviera en medio del pasillo, volteando lentamente en torno a su amiga
-Aeris, que pasa? ¿Todo bien? - Pregunto Tifa consternada, caminando para ponerse a la altura de su amiga
-S-sí, ¿porque preguntas? - Contesto Aeris con una nerviosa sonrisa
-Pues...- Tifa se quedó pensativa por un momento antes de sacudir su cabeza poniendo una mirada más calmosa en su rostro.
-Nada, es solo que, estas actuando extraño-
-Oh...Supongo que me siento algo incomoda, no deberíamos estar aquí- Contesto Aeris bajando la mirada al piso a la vez que desviaba su rostro para evitar que Tifa viera el descontento y confusión que reflejaba.
-Por qué? -
-No lo sé, se siente fuera de lugar- Respondió Aeris alzando la voz un tono más de lo que pretendía, a casusa de sus embrollados pensamientos que no la dejaban controlar bien sus emociones.
Se suponía que no debía estar aquí, que no debía acercarse. Y aun así...
-Debo admitir que todo esto es abrumador, y Rinoa puede ser algo demandante, pero creo que está feliz, así que podrías dejar de ser tan cortante- Pidió Tifa en un tono amable y algo juguetón, pero aun así hiso sentir a Aeris insultada.
-Eh? - Expreso Aeris subiendo la mirada confundida
-es decir, viste lo emocionada que estaba? Parecía una niña pequeña, no creo que haya traído nunca a alguien aquí con quién pudiera pasar el tiempo. Ser una estrella debe ser realmente demandante. Solo está buscando convivir un poco más, no creo que haga daño que le hagamos compañía un rato ¿no crees? - Explico Tifa haciendo sentir de inmediato mal a Aeris, dándose cuenta de la tajante actitud que había adoptado a causa de la preocupación que tenía por no acercarse a ninguno de los chicos.
Inconscientemente había estado intentando mantener la distancia también con Rinoa, tal vez porque ella también formaba parte de aquel mundo al cual los chicos pertenecían, aquel mundo al que no debía acercarse. Pero con ella no habría problema ¿cierto?
-Ah yo…lo siento, tienes razón, eh...eh estado actuando de mala manera, debería disculparme con Rinoa- Expreso Aeris bajando la mirada apenada
-Está bien, ahora regresemos si- Declaro Tifa con una sonrisa, tomando a Aeris de la mano, ambas yendo de regreso al enorme comedor.
-Y Rinoa?- Pregunto Aeris curiosa al observar solo a Yuffie sentada en una de las sillas, teniendo a su alrededor cientos de platillos que probaba con gusto.
-Dijo que enseguida volvería, ojalá que haya ido por aquellos postres de los que estaba hablando- Respondió Yuffie con la boca llena
Rinoa se había ido del lugar al ver pasar a lo lejos a Zack y para su consternación en compañía de una chica que seguramente era una de sus compañeras, poniéndola furiosa, por lo que sin pensarlo dos veces fue tras de él, dispuesta a reclamarle, viendo como Zack acompañaba a la chica hasta la puerta de salida, sacándola de la mansión.
-¿Metiste a otra chica a tu habitación?- Pregunto Rinoa apretando los dientes, fingiendo calma, acercándose poco a poco a Zack desde atrás.
-Como crees- Respondió Zack con voz juguetona, volteando nervioso entorno a Rinoa, pero escondiéndolo detrás de una alegre sonrisa
-Zack estas en esto solo para conseguir chicas? -
-Porque estas tan enojada, esto no tiene nada que ver contigo-
-Claro que me enojo, siendo una estrella no puedo soportar a gente que solo se mete en esto para ser popular. ¡Deja de salir con cientos de chicas como si fuera cosa de nada! - Manifestó Rinoa cruzándose de brazos molesta. Mirando a Zack quien solo puso una aburrida mirada en el rostro.
-Y tu deja de actuar como mi madre! No entiendo que es lo que está mal si siempre lo he hecho-
-Escucha, invite a unas amigas a este lugar. Si haces un movimiento en ellas te mato- Amenazo Rinoa clavando una dura mirada en el calmoso chico
-¿Invitaste a bombón y sus amigas no? Entonces no tienes de que preocuparte. Es imposible que me acerque- Respondió Zack con languidez, desviando la mirada, pero siendo atraída de nuevo hacia Rinoa por la risita irónica que dejo escapar.
-Así que es verdad, Genesis les puso un ultimátum, ¿no puedes tener contacto con ella cierto? - Expreso Rinoa con voz burlona, viendo divertida hacia Zack quien se tensó poniendo una ofendida mirada
-Ya veo, por eso es que has estado tan desbocado. - Concluyo Rinoa confundiendo al pelo negro.
-Que? -
-Con cuantas chicas has salido ya? Creo que últimamente tus números han aumentado ¿no? - Pregunto Rinoa mirándolo recelosa
-Que importa. No llevo la cuenta. - Respondió Zack sin la mínima muestra de interés.
-Tu aspecto siempre atrae a muchas chicas. Aunque no fueras mi primo me negaría rotundamente a salir con un crio como tú. - Sentencio Rinoa desviando la mirada molesta
-Lo mismo digo, de echo evitaría acercarme siquiera a ti. - Murmuro Zack siendo oído claramente por Rinoa quien volteo a verlo furiosa, lanzando llamas por los ojos
-Dijiste algo?!-
-Nada. – Expreso Zack haciéndose el desentendido.
-Jum, nunca me imaginé que fueras tan cobarde. - Enuncio la chica altaneramente, dando un par de pasos lejos de Zack quien giro su vista ofendido.
-Disculpa? -
-Eres igual a Cloud solo que tú utilizas un método diferente de escape. Cloud se aísla y se aleja lo más que puede intentando no conectarse para protegerse, tú haces lo mismo solo que corres hacia un montón de mujeres sin nombre. - Explico Rinoa girando sobre su eje para voltear a verlo mientras le lanzaba una presuntuosa sonrisa.
-Que? -
-Dime. Si hubiera alguien que en verdad te gustara ¿te atreverías a hacer algo? -
-Que cruel, todas las chicas con las que salgo me gustan. Es solo que yo tengo suficiente amor para todas. - Manifestó Zack exageradamente ofendido, llevando una mano hacia su pecho
-Decir que te gustan todas es como si dijeras que no te gusta ninguna. Enamorar a cientos de chicas es cosa de niños. Enamorarse es tan fácil, pero vivir entre la desesperación y el placer sin que acabe en desastre, es el verdadero reto. Puedes juguetear con cientos de chicas que no te importan, pero con alguien por la cual tuvieras sentimientos no harías nada. ¿No te hace eso un cobarde? -
-Me estas irritando Rinoa.- Expreso Zack sonriendo ampliamente para controlar la ira en su interior.
-Tu no harías nada si alguien en verdad te gustara, pero al menos sabes por qué-
-Es porque no quiero ningún tipo de relación. Al salir con alguien todo se vuelve complicado, no si es por el deseo de monopolizar, pero te vuelves egoísta y demandante. No lo soporto, es como si me ataran. Por eso creo que ser libre y salir con muchas chicas es más divertido. No veo cual es el problema, ellas me quieren y yo las aprecio a todas. Si me llevo bien con todas todo el mundo contento ¿no? - Expreso Zack cruzándose de brazos sin darle importancia al tema.
-Hasta que todas ellas se aburran de ti y te dejen solo-
-Cruel- Manifestó Zack fingiendo molestia.
-A ninguna chica que pensara en verdadero amor se le aparecería tu imagen por la cabeza. Con la fama que te has formado dudo que alguna realmente valla a tomarte en serio. -
-No me gustaría tener nada serio. -
-Entonces está bien que ninguna este realmente dispuesta a quedarse contigo?, cuando te pongas viejo y feo y ya no puedas depender de tu fama y personalidad ¿aun así te van a querer? -
-Hey, que cosas tan horribles dices. - Expreso Zack horrorizado, pero manteniendo su alegre y característico tono de voz
-Cuantas oportunidades has dejado pasar? Si quieres seguir con ese tipo de vida que llevas está bien, pero existen oportunidades de solo una vez en la vida, si no las tomas en el momento nunca regresaran a ti, y no podrás hacer nada para cambiarlo-
Sin decir nada Zack desvió la mirada, manteniéndose serio mientras escuchaba a Rinoa
-Zack eres feliz? ¿Eres feliz con la vida que llevas? Puedes decir que nunca desearas nada más -
-por supuesto- Expreso el pelo negro, esbozando rápidamente una alegre sonrisa
-Has estado obteniendo demasiado, si sigues por ese camino te convertirás en una persona que nunca consigue lo que en verdad quiere. -
Las palabras de Rinoa aun resonaban en la mente de Zack, caminando distraído sin poder concentrarse, siendo traído de nuevo a la realidad por la voz de la chica que estaba a su lado, quien apretó su cuerpo a su brazo, atrayendo su atención.
-Zack, sucede algo? - inquirió la chica pelirroja colgándose del brazo de Zack
-No, lo siento, que decías?- Contesto Zack con la misma calma de siempre, sonriendo alegremente
-Sabes, he estado pensando que tú y Cloud son parecidos-
-Huh?- Expreso Zack curioso, por un segundo su rostro viéndose realmente confundido.
-Ambos son igual de populares, guapos y exitosos, incluso proyectan la misma aura. Como si su esencia fuera igual. -
-oh- Expreso Zack fingiendo interés, sin dejar su templada sonrisa
-Sin embargo, hay una cosa que si los diferencia. Tu sales con casi cualquier chica pero Cloud no- Expreso la chica entretenida, pero Zack se mantuvo callado llevando su vista al frente mientras caminaba en silencio.
-Cloud tienen muchas fans y seguidoras, pero no está interesado en ninguna de ellas. Cloud parece del tipo que realmente se preocupa por las mujeres. -
Cloud, Cloud, Cloud. Porque es que últimamente todas no hacen más que hablar de Cloud.
-Zack? - La chica pelirroja tuvo que llamar la atención de Zack ya que este se había hundido de nuevo en su mente, yéndose sin ella.
-oh lo siento, es solo que pareciera que te gusta Cloud- manifestó Zack con tranquilidad, volteando a ver a la chica, expresando una sosegada sonrisa.
-Que?! No, e-es solo que él es tan misterioso, que me parece interesante, pero tú eres quien me gusta- respondió la chica en tono seductor, poniendo una mano sobre el pecho de Zack, haciendo movimientos circulares con uno de sus dedos a la vez que se acercaba.
-Ya veo. - Declaro Zack con una extraña serenidad, profundizando más su sonrisa
-Claro, tú eres más encantador, es mucho más fácil acercarse a ti, además tienes una mejor presencia y un mejor rostro-
-Eso es porque Cloud y yo somos personas diferentes. - Expreso Zack quitando su mirada de la chica, dando una risotada sarcástica, aturdiendo a la chica quien alzo la mirada confundida entorno a este.
-huh?-
-Veras, Cloud no es tan frívolo como yo, ni tiene una personalidad tan retorcida, de hecho, es alguien sumamente simple, es de esos de los que no se enamora fácilmente y por cualquiera, para él es algo muy serio, por eso es incapaz de dar el primer paso. Ya que, si se enamora, aun sin habérselo confesado o incluso sin que esta le corresponda, la atesorara y la adorara toda su vida. - Manifestó Zack devolviendo su mirada en la chica, manteniendo una placentera sonrisa mientras tomaba su muñeca y apartaba su mano de su pecho. Ocasionando una tanto confundida como interesada mirada en la chica por la descripción que había hecho Zack del rubio. Mirada que se transformó en ilusión cuando Zack tomo su barbilla alzando su rostro, llevándola a cerrar los ojos esperando el contacto de sus labios
-Por eso haces bien en escogerme a mí, ya que una mujer tan superficial y sin valor como tú, que va con sentimientos falsos y que de inmediato cambia de chico solo porque el que le gusta no le hace caso, jamás seria adecuada para él. - Completo el pelo negro contra el rostro de la chica, llevándola a abrir sus ojos sorprendida solo para encontrar un par de severos zafiros clavados en ella, acompañados extrañamente por una amplia sonrisa en el sereno rostro de Zack.
Era noche cuando Aeris no pudiendo resistir por más tiempo el calor de las aguas termales decidió salir a tomar aire, encontrándose sola en uno de los inmensos jardines de la mansión.
Decidiendo que era suficiente Aeris comenzó a caminar de regreso a las aguas termales, vislumbrado entonces a lo lejos la figura de Zack quien se encontraba sentado solo en una de las bancas del lugar, una pierna cruzada sobre la otra, mientras que, descuidadamente y con la mirada perdida, apoyaba su cabeza en uno de sus brazos.
De inmediato Aeris se alteró, girando sobre su eje dispuesta a buscar otro camino por el cual irse, pero la vista que obtuvo de Zack logro perturbarla. Zack parecía algo decaído, jamás había visto a Zack así, preocupándola.
Sin embargo, sabía que no debía acercarse, lo había prometido.
No debía
No podía.
Aeris dio un largo suspiro rendida. Dando media vuelta, caminando con paso indeciso y pesado.
- ¿Zack? - Expreso Aeris suavemente, llamando la atención de este, quien subió de inmediato la vista hacia ella
-¿Huh? ¡Bombón! ¿Qué sucede? ¿Pasa algo? - Inquirió Zack sonriendo amigablemente, componiendo su postura y su aura a una más animada.
-Eso es lo que debería preguntar yo- Respondió Aeris fijando su mirada en la mejilla derecha de Zack, que tenía un leve pero notorio tono rojizo
-Oh…No es nada, es solo que me han rechazado- Respondió Zack sonriendo sin importancia, poniendo su mano sobre su mejilla
-Eh? -Expreso Aeris aturdida. ¿Incluso este chico podía ser rechazado?, y de esa manera tan violenta. No, eso no era lo más sorprendente, lo peor de todo era la forma tan desinteresada con que lo decía.
-Así que porque no te quedas conmigo y me consuelas un rato- Añadió Zack, diciéndolo con una bromista mirada, pero aun así Aeris se sintió incomoda con la oración.
-No- Sentencio Aeris dándose media vuelta rápidamente, alejándose de ahí ante la contrariada mirada de Zack.
¿Ella sabía que solo estaba bromeando cierto? Bueno que se le iba a hacer. Nunca sabía que esperar de esa chica.
Pasaron solo un par de minutos cuando Aeris volvió caminando de regreso hasta donde se encontraba, y sin conectar en ningún momento su mirada con la de él, se sentó a su lado, pero en el extremo opuesto de la banca, manteniendo la distancia y sus ojos apartados de él, aun así, Zack pudo notar el pequeño rubor colocado delicadamente en sus mejillas de porcelana.
En verdad no sabía que esperar de esta chica.
-he…he vuelto, pero solo para escuchar. ¿Paso algo? - Inquirió Aeris girando finalmente su rostro hacia Zack, quien se quedó por un momento callado observándola con una curiosa y aun así sería mirada, inquietándola y retrayéndola nerviosa por la intensidad de sus ojos azules.
-Preocupada acaso- Inquirió Zack inclinándose levemente, poniendo una seductora mirada mientras recargaba su barbilla sobre su mano.
¡E-el emperador de la noche! Pensó Aeris haciéndose un poco más hacia un lado, mirándolo sobresaltada.
-E-Es que no es obvio. - Respondió la castaña con extrema rapidez, sin poder quitar la alterada mirada de su rostro.
Zack no supo el porqué de su aturdimiento, tal vez simplemente no se espera una respuesta tan sincera. No sabiendo que decir.
-E-Entonces? - Pregunto Aeris tímidamente, conectando su mirada con la suya y la preocupación en los ojos de esta hizo a Zack sentirse entorpecido.
-Ahora me siento culpable- Anuncio Zack desviando su mirada
-Huh?-
-Estaba bromeando acerca de que fui rechazado, en verdad parece que la hice enojar. - Manifestó Zack regresando a verla mientras sonreía amistosamente.
-ah? - Aeris no pudo hacer más que parpadear confundida, sin comprender su despreocupada actitud, o a que se refería, constándole seguir la conversación.
-porque no te acercas, es incómodo estar hablando así-
-No, aquí estoy bien- Expreso Aeris retrayéndose en si misma nerviosa, quitando la vista del alucinante emperador de la noche, extrañando a su Zack por su intranquilo comportamiento.
-Es cierto, no te agradecí lo de la otra vez. Muchísimas gracias por animarme. Se que eso te causo problemas, pero… si hubiera alguna manera de pagarte- Anuncio Aeris sintiéndose culpable, evitando ver en todo momento a Zack
-Qué harías? ¿Me darías lo que quisiera? -
-Huh?- Expreso Aeris con desconcierto, obligándola a alzar su confundida mirada en torno a él.
-Entonces te quiero a ti-Señalo Zack con extrema alegría.
-no es a lo que me refería- Manifestó Aeris frunciendo el ceño molesta.
-entonces…-
-Por favor, trata de evitar las cosas que respiran- Lo detuvo Aeris justo a tiempo, antes de que pudiera hacer otro comentario digno de él.
-Si te quito el aliento eso cuenta como dejar de respirar? - Se pregunto así mismo Zack, poniendo una mano debajo de su barbilla, sin prestarle atención a la molesta chica que claramente lo había oído.
-Deja de pedir ese tipo de cosas- Expreso Aeris inflando sus mejillas molesta.
-Bien, entonces solo quédate conmigo- Expreso Zack suavemente
Aeris abrió la boca aturdida, vislumbrando a un alegre chico, con una mirada amable pero que por un momento a Aeris le pareció oscurecida por un aura de tristeza. Entorpeciendo sus pensamientos.
-eh? te...te dije que no pidieras esa clase de cosas- Balbuceo Aeris nerviosa, sintiendo como la temperatura de sus mejillas aumentaba, pero intentando con todas sus fuerzas mantenerse serena ante la situación
-qué clase de...oooh...jajaja, yo no me estaba refiriendo a eso- Expreso Zack divertido, ocasionando una confundida mueca en Aeris.
-pensaste que te estaba pidiendo salir? -
-yo no...- Aeris se puso roja de pies a cabeza dándose cuenta de su error, frustrándose más por la sonrisa orgullosa y entretenida de Zack
-solo te estaba pidiendo que te quedaras un rato más aquí, haciéndome compañía-
Aeris se quedó en silencio por varios segundos, sin moverse de su lugar ni hacer un solo movimiento. Extrañando a Zack, pero lo que era más extraño era la sensación de ansiedad que de repente comenzó a emanar de ella.
-Bombón?-
-L-lo siento, pero no puedo hacer eso, por favor pide otra cosa. - Respondió Aeris inquieta, mirando al piso apenada.
-Eh? -
-Prometí no volverme a quedar a solas con ninguno de ustedes, no importara quien fuera. No puedo volver a ser tan descuidada. - Enuncio la castaña clavando su mirada en el piso, ocultando lo más que podía su avergonzado rostro detrás de sus mechones de cabello.
-Oh, entonces no era solo una coincidencia que nos estuvieras ignorando, la agencia te lo pidió, y tu piensas cumplir con las expectativas ¿no? - declaro Zack sonriendo, pero con un venenoso tono que turbo a Aeris, haciendo que se hundiera más en su lugar, recordando las palabras de Reno.
Primero me dices que confié en ti, pero me abandonas a la primera de cambio
-No deberías estar ignorándome entonces-
-Ah…yo…como podría…- murmullo Aeris por debajo de su aliento, su mirada descomponiéndose poco a poco
-si estas tan preocupada, vete entonces-
Debería hacerlo, definitivamente debería hacerlo, y aun así yo…
Varias lagrimas comenzaron a salir de los ojos de Aeris, aturdiendo a Zack, quien preocupado se dirigió rápidamente a ella, hincándose frente a esta.
-lo lamento, en verdad lo siento, no llores, fui un idiota. - expreso Zack tomando el desordenado rostro de Aeris entre sus manos por el cual no dejaban de escurrir las lágrimas.
Nunca imagine que en realidad pudiera llegar a ser tan infantil. Se que está en un dilema y aun así…- Pensó Zack clavando afligido su mirada en la castaña
¡Como es que termine en esta situación! Pensó Aeris frunciendo el entrecejo estresada. Dando un largo suspiro mientras se hundía más en la banca
No, no pasara nada, absolutamente nada. La prensa está muy lejos, se supone que ni siquiera saben que están aquí. Todo va bien. Además… la expresión con la que encontré a Zack, de verdad sentía que no podía dejarlo solo.
Ah, mi resolución es tan débil. Quedándome a solas con Zack en medio de la noche. Si Cloud se enterara… esperen un momento, ¿porque es que me estoy preocupando por él?
-Mejor? - Inquirió Zack estirándole un pañuelo después de dejarla descargarse un rato. Poniéndose de pie y acariciándole la cabeza a Aeris para calmarla.
-Si…Gracias- expreso Aeris tomando el pañuelo, limpiándose los restos de lágrimas que habían quedado en sus ojos.
Patética, en verdad se sentía patética, no sabía qué hacer. No se supone que debería estar aquí, pero…
Y para empeorarlo todo, sus ojos no dejaban de ir en dirección al cielo, poniéndola más ansiosa pues su mente se tambaleaba con la idea de ser absorbida por este.
Por costumbre Aeris agarro con fuerza la pulsera que llevaba consigo, para calmar un poco su tempestuosa mente, pero en el momento en que lo hizo su mente fue llevada hacia recuerdos del auténtico dueño de esta, frustrándola y abochornándola, haciendo que su de por si turbado estado se descompusiera aún más.
Hasta que aparece frente a sus ojos una masculina mano, ofreciéndosela amablemente.
-Dame tu mano- Pide tan suave y amablemente el chico a un lado de ella que Aeris casi pierde la poca emoción que hay en su tono de voz
-Huh?
-Te asusta el cielo no? Si estás de acuerdo en darme tu mano yo te sostendré. No voy a dejar que ni el mismo cielo te aparte de mí. -
Oh. De nuevo el Rey de los conquistadores en acción
-N-no te preocupes. Estoy bien- Contesto Aeris nerviosa, alejando su cuerpo de Zack, poniendo una distancia considerable entre ellos. Contrariando al pelo negro.
Debo tener cuidado. Aunque esto ya por si solo es malo.
-Tranquila ningún paparazzi va a aparecer-
¿Acaso se notaba tanto que estaba preocupada por eso?
-Lo digo en serio. La discográfica se está ocupando de tener a la prensa ocupada, así que relájate. No van a aparecer, al menos no en este lugar. -
Las palabras de Zack hicieron repentinamente a Aeris sentirse de nuevo culpable, bajando la mirada mientras jugaba con sus dedos nerviosamente, poniendo una estresada mirada en el rostro
-Sucede algo? - Pregunto Zack curioso por la densa atmosfera que se había formado alrededor de la castaña
-Lo siento. Por mi culpa…-
-En verdad lo sientes? -
-p-por supuesto que sí, yo…- Respondió Aeris con ímpetu, levantando la vista para ver a Zack
-Tranquila, no pasó nada, así que no tienes por qué disculparte. - Contesto Zack con una gran sonrisa, pero con un aura que le dio escalofríos a Aeris, congelándola en su lugar
¿Q-que paso? ¿Porque es que estaba tan furioso?
-Zack... seguro que está bien? - pregunto Aeris con cautela, su cuerpo tensándose nerviosa
-Claro, ¿porque lo dices? -
-Porque no paras de responderme con rencor. - Contesto la castaña ansiosa, haciendo que Zack abriera los ojos con una mezcla de sorpresa y confusión.
-Huh?-
-Aun si todo el mundo es engañado por esa sonrisa yo no caeré. Tu sonrisa es un espejo de tu realidad, cuando estas enojado, quieres mentir o escondes un malvado comentario tu cara solo cambia a una bella y risueña expresión. Eso significa que entre más malvado seas por dentro tu sonrisa será más reluciente… Y ahora…- Aeris detuvo su explicación ya que al alzar la vista se encontró con una oscura presencia emanando del usualmente alegre chico, quien no sonreía en lo absoluto, manteniendo una mirada seria en la cara, proyectando una presencia que podría hacer temblar a cualquiera.
-Como? ¿Como supiste que estaba forzando mi sonrisa? - Pregunto Zack con voz firme
e-está realmente enfadado. Que miedo. Nunca había visto a Zack de esta manera. Es incluso más aterrador que Cloud.
-Entonces. ¿Como lo supiste? -
-i-intuición. - Contesto Aeris bajando la mirada al piso nerviosa, comenzando a sudar frio.
-Intuición? - Repitió Zack confundido, cambiando a un modo de auténtico de desconcierto, olvidando por un momento su furia.
-Cuando sonríes tu boca naturalmente hace una curva relajando los pómulos, en cambio cuando fuerzas tu sonrisa tus pómulos se tensan llevando tu boca a una línea más firme, además aun si el comentario es desagradable tu solo sonríes, y no eres una persona insensible como para ignorar cuando alguien está siendo grosero, así que me puse a observarte y…solo lo pensé.- explico Aeris haciendo un par de ademanes para explicar su idea pero evitando en todo momento regresar la mirada a Zack
Solo basto una mirada para que me leyera perfectamente. Nadie se había dado cuenta nunca. En verdad que esta chica es peligrosa- Pensó el pelo negro llevando una mano hacia su barbilla, poniendo una pensativa mirada antes de echarse reír, ocasionando que Aeris volteara a verlo desconcertada.
-Umm, Zack? -
-Lo lamento, pensé que era una razón divertida- Contesto Zack entre risas, intentando ahogarlas poniendo su mano delante de su boca.
-Eh? ¿n-no estas enojado? - Inquirió Aeris sin podérselo creer, sabiendo que su risa era genuina.
-Enojado? ¿por qué? Es mi culpa por ocultarlo, no tendría caso negarlo si ya he sido expuesto. - Respondió Zack divertido
-Si solo fueras así de sincero todo el tiempo- Expreso Aeris tácitamente, dándose cuenta de lo que había expresado solo después de ver la confundida e inocente mirada de Zack que parecía pedirle una explicación.
-Hay un rumor que dice que has besado a todas las chicas de la escuela. Parece que puedes besar a cualquier chica que desees. -enuncio Aeris exaltada, desviando su mirada lejos de Zack
-La gente dice lo que quiere sobre mí. Solo beso a las chicas que quiero besar, eso es todo- Respondió el pelo negro con calma.
-Así que si hubiera alguien que realmente te gustara la tratarías igual que a las demás? - Pregunto Aeris en voz baja, apenas siendo audible, jugando nerviosamente con sus dedos.
-Todas me gustan- Respondió Zack sonriendo apaciblemente, frustrando a Aeris
-Parece como si de verdad no te importara. Es como si creyeras que has perdido el derecho a ser feliz- Anuncio la castaña entristecida, llamando la atención de Zack quien no pudo evitar recordar la pregunta que le había hecho Rinoa
¿Eres feliz?
Pensativo, Zack se sentó desgarbadamente a un lado de la castaña, llevando su vista hacia el cielo antes de contestar.
-Sabes, comparado a otra gente tengo muchas grandes y pequeñas experiencias que podría considerar especiales. Por eso no pienso mucho acerca de si soy feliz o no, desde que soy una estrella todo ha sido realmente fácil, obtengo todo lo que quiero con relativa facilidad- expreso el pelo negro apaciblemente, sin mostrar alguna emoción en su calmoso rostro. El cual Aeris se quedó observando sin decir una palabra
-Bombón tu eres feliz? - Pregunto Zack volteando a ver a la castaña, quien dio un par de parpadeos confundida por la súbita pregunta
-Huh?-
-La primera vez que me preguntaron realmente no supe que responder. Que es la felicidad de todos modos. Realmente no puedo entender que es. Es algo que todos desean obtener, pero ¿qué es realmente?. ¿Un deseo?, un anhelo?, ¿un fin?, ¿un camino? ¿Un estado de ánimo? No tengo idea, así que no pienso en ello. - explico Zack con seriedad, devolviendo su vista al frente, sintiéndose avergonzado segundos después por haberle dado tanta importancia al tema
-Lo siento, no sé porque empecé a hablar de esto, discúlpame, balbuceo cosas sin sentido, simplemente no me hagas caso. - Expreso Zack riendo nerviosamente, tapándose media cara avergonzado.
-Lo siento- enuncio Aeris con tristeza, llevando desanimada su mirada al piso.
-Eh? ¿porque te has puesto así de repente? - Inquirió Zack observando el descompuesto estado de la castaña
-Lo lamento, es que no sé qué responder-
-Te dije que no me hicieras caso, simplemente olvídalo quieres- enuncio Zack dando una risita nerviosa.
-Pero fui yo quien empezó y ahora no tengo la respuesta-
-Está bien, no es como que esperaba algo-
De inmediato Aeris se hundió más en su asiento deprimida, haciendo sentir mal a Zack, dándose cuenta de lo descuidado de sus palabras.
-No, no quise que sonara así-
Puede que me haya equivocado con ellos, pensé que eran personas con una gran vida, pero, cada una tiene sus propios conflictos y problemas, y trata de lidiar a su manera con ellos, puede que estar rodeado de tanto solo ha logrado aislarlos, si tan solo tuviera la respuesta, pero…
-Creo…creo que la felicidad no es importante- Respondió Aeris en voz baja, después de pensarlo un rato.
-Huh?-
-Como me explico, no es que no sea importante pero la felicidad son solo momentos, no es un fin, ni un camino, ni un estado en el cual siempre puedas estar, creo que uno simplemente debe vivir dando lo mejor. Creo que la felicidad es el sentimiento de satisfacción y contento en el corazón. La felicidad es simplemente vivir. Pero no sé si esa es una respuesta adecuada, déjame pensarlo por un momento. -Propuso Aeris poniendo una seria mirada mientras llevaba una mano debajo de su barbilla, oyendo entonces la divertida risa de Zack
en serio esta chica.
-y-yo estoy hablando en serio. - Pronuncio Aeris con una muestra de indignación y vergüenza, sonrojándose por la divertida actitud que Zack estaba tomando, doblándose incluso por la risa
-Lo sé- Pronuncio Zack logrando ahogar la risa, limpiándose una lagrima que se había acumulado en su ojo.
-Entonces? - Pregunto Aeris confundida y ansiosa
-En verdad pareces preocupada por mi- Expreso Zack jovialmente con una suave y complacida mirada. Mostrándose en calma, tan satisfecho que inevitablemente hizo sonrojar a Aeris.
-Bueno te encontré y parecías cabizbajo, pensé que esto te ayudaría. Realmente pensé que lo que estaba diciendo tenía algún sentido, pero si no es así solo ignóralo. Yo solo quería poder ayudar, ya que tú siempre me animas, yo quería tratar de hacer lo mismo- Expreso Aeris apenada, revuelta con todas las emociones que burbujeaban en su interior. Vergüenza, complacencia, ansia, tristeza, culpa, deseo, eran tantas que Aeris no sabía cómo sentirse. Poniéndose ansiosa.
-Un beso hubiera funcionado mejor- Pronuncio Zack con voz cantarina, poniéndose de cuclillas frente a ella para así poder observar mejor su rostro y sus reacciones, sonriendo divertido, dándole indicios que de nuevo comenzaba a jugar. Sorprendiendo por un segundo a Aeris, quien abrió los ojos desconcertada, dándole ganas de reír por la rección de esta, pero la castaña de inmediato compuso su rostro captando rápidamente sus intenciones.
-Por supuesto que no porque no es algo que realmente desees. - Expreso Aeris desviando su vista con indignación
-Así que si lo deseo me lo darás? - Pregunto Zack sonriendo divertido
-No-
-auch- Expreso Zack fingiendo estar herido, llevando una mano hacia su pecho
-Solo si yo lo deseara te lo daría. - Anuncio Aeris con vergüenza, siendo totalmente honesta acerca de lo que ella haría
-Estas diciendo que no te importaría ignorar mis sentimientos, mientras puedas satisfacer tu deseo-
-Estoy diciendo que estoy dispuesta a dártelo todo sin esperar nada a cambio- Sentencio la castaña alzando la voz irritada porque el pelo negro estuviera tomando una conversación así tan a la ligera. Sincerándose acerca de lo que significaba querer a alguien para ella.
Aturdiendo a Zack quien no pudo evitar verla con asombro por una declaración tan sincera, ocasionando que Aeris se diera cuenta de lo que sin pensar había dicho, poniéndose roja de pies a cabeza, dando un saltito hacia atrás alterada.
-Wuah!...P-pero no lo deseo así que no tiene caso pensar en eso. Además, se hace tarde, es mejor que regresemos. - Anuncio Aeris nerviosa, parándose en un movimiento rápido y seco
-Quedémonos un poco más- Expreso Zack en voz baja con tono ensombrecido, llevando su mirada hacia el piso, manteniendo su rostro oculto, siéndole imposible a Aeris captar su expresión.
Si tan solo pudiéramos quedarnos así.
-Zack…- Expreso Aeris preocupada, pero de inmediato fue interrumpida por el chico que se levantó de su posición, volviendo a sentarse en la banca.
-Me gusta este lugar- Expreso Zack quietamente, mirando el paisaje frente a él. Confundiendo a Aeris por el cambio de actitud.
-Huh?
-Me recuerda a mi hogar. Tienen un aire parecido-
-Que? ¿Pero es que tú no eres de costa del sol? ¿En que se parece a esto? - pregunto Aeris confusa, sentándose a un lado de él.
-Costa del sol? - repitió Zack sin entender
-Eso decía en la revista que leí-
-Revista?, ah sí, recuerdo que habían puesto algo así. Pero esa es una mentira. Yo en realidad soy de Gongaga- explico Zack relajándose, sentándose más cómodamente en la banca.
-Que? -
-Nuestra información personal fue cambiada para hacer al grupo más comercial, de hecho, la mayoría de las cosas que están escritas en las revistas no son reales. -
-Eh? p-pero eso significa que todas sus fans que dicen saber todo sobre ustedes, en realidad no saben nada. - expreso Aeris alterada, recordando a las cientos de chicas que clamaban saber de memoria toda la información de los cinco chicos, Tiffa y Yuffie incluidas.
-Supongo- Respondió Zack sin darle importancia, con la mirada distraída.
-no te molesta? - Pregunto Aeris con incredulidad, haciendo que Zack volteara a verla, mirándola sin entender.
-El que hayan manipulado tu información así- Explico Aeris pero no tuvo respuesta del pelo negro quien solo regreso su mirada de nuevo al frente.
-Y como es Gongaga?- Inquirió Aeris cambiando de tema, no queriendo ser tan insistente con un tema que claramente a Zack no parecía agradarle.
-Hmm, pues es un pequeño pueblo entre las montañas, en realidad no tienen nada de interesante. -
-A mí me gustaría verlo- Expreso rápidamente la castaña, emocionada con la idea, extrañando al pelo negro por la ilusión y el auténtico deseo que mostraba, no sabiendo como tomárselo.
-Seria lindo poder conocerlo. Me pregunto donde habrán nacido los demás, si pudiera conocer también esos lugares, me gustaría saber más- Expreso Aeris con anhelo, suavizando tanto su mirada como su rostro
Conozco esa mirada, la mirada de ilusión de una chica que mira con esperanza, con anheló, los esbozos de una chica enamorada
…
-Hey te gustaría ir a Gongaga conmigo? - Pregunto Zack calmosamente, conectando sus tranquilos zafiros
-Eh? -
-Supongo que no. Ya que se supone que no debemos tener contacto el uno con el otro, ¿no? - Expreso Zack en un amargo tono que disimulo con una sonrisa.
Aeris se tensó ante esa idea, sudando frio.
Se había olvidado completamente de eso.
-No es así Cloud? - Completo el pelo negro mirando por atrás del hombro de Aeris
A Aeris le dio un escalofrió ante la mención de ese nombre, volteando con renuencia detrás de ella, esperando que todo fuera una broma por parte del pelo negro, pero de inmediato sus ojos se encontraron con unos fríos e incisivos ojos color azul adornando el rostro de un furioso rubio de cabellos alborotados
Me miraba con odio, definitivamente me miraba con odio. Y como no cuando soy una idiota. Le prometí que los dejaría en paz, que no me acercaría a ellos y aun así…
Se supone que no debía tener contacto con ninguno de ellos y estaba tan tranquila entablando una larga conversación con Zack, no solo eso, diciéndole que quería conocer más.
Que he hecho, aunque no hay posibilidades que la prensa nos descubra así que… ¡No! esto no se trata de eso. No importa que la prensa no esté aquí, debo mantenerme firme en mi decisión, no debo ser tan voluble, esta es una prueba, el destino me ha dado esta oportunidad como una prueba para demostrar mi firmeza. Debo alejarme de ellos, no importa la situación no debo acercarme a ellos. No importa que pase, ni la situación en la que se encuentren, ni siquiera si necesitan ayuda, yo no debo tener contacto con ninguno, jamás
Aeris se encontraba sentada en un rincón de su la habitación que compartía con Tifa y Yuffie, las piernas dobladas pegadas a su pecho rodeándolas con sus brazos mientras escondía su rostro entre estas, atormentándose a sí misma manteniendo una deprimente aura a su alrededor, dándole la espalda a Tifa y Yuffie quienes la miraban preocupadas
Aeris había regresado de su paseo totalmente descompuesta, como si hubiera acabado de perpetrar un crimen brutal, una sombra oscura y deprimente siguiéndola en todo momento convirtiéndola en una especie de muerto en vida que no podía salir de su atormentada mente, y cuando Tifa o Yuffie intentaban indagar sobre el tema está solo se deprimía más, por lo cual las chicas decidieron que era mejor regresar a la posada y darle espacio, despidiéndose de Rinoa quien las dejo ir con renuencia, pero al llegar a la habitación Aeris solo se sentó en un rincón de frente a la pared, hundiéndose aún más con un estresado seño en el rostro, ni Tifa ni Yuffie sabían que pasaba pero algo era seguro, está iba ser una larga noche para Aeris
-Al fin te encuentro, me preguntaba a dónde te habías ido, estuve buscándote por toda la mansión sabes- expreso Jessie dando finalmente con Cloud quien se encontraba sentado en uno de los sillones de una de las estancias más alejadas y escondidas de la mansión, el lugar siendo iluminado únicamente por la luz de la luna que entraba por el ventanal, dando un juego de luces y sombras por todo el lugar en el cual Cloud escondía su forma, su mirada en la distancia, sin mostrar interés en la chica que poco a poco se acercó hasta llegar al frente de el
-Vamos Cloudy dime algo, no seas así de frío conmigo- anuncio la castaña llevando una de sus manos hacia la cabeza del rubio, pasando con suavidad sus dedos entre su cabello, a lo cual Cloud reaccionó tomando rápidamente su muñeca alejando su mano de su cabeza
-Déjame solo Jessie- demando Cloud en un tono seco, sin subir la mirada hacia la desconcertada castaña quien se sintió insultada, pero logro esconderlo poniendo una mirada comprensiva.
-ya veo, estás aquí escondido para calmar tu tempestuosamente, supongo que el hecho de ver aquella castaña junto a Zack bastó para ponerte furioso- comento Jessie logrando disimular su afilado y burlón tono
-Yo no estoy furioso- exclamó Cloud subiendo fríamente su mirada a la vez que soltaba la muñeca de Jessie
-Tienes razón, tú no estás enojado, lo que tienes se llaman celos- expreso Jessie sonriendo con altivez
-Porque habría de tenerlos? - refutó Cloud con molestia
-Por ver a la chica que te gusta con alguien más-
-Ella no me gusta- expreso Cloud con dureza, quitando su mirada de Jessie, haciendo su ofendido rostro a un lado, pero por un momento, por un diminuto segundo, a Jessie le pareció que había reaccionado no con irá si no con vergüenza, sorprendiéndola e irritándola
-Es obvio que ella te gusta, cualquiera que tuviera ojos se daría fácilmente cuenta- comento Jessie logrando con dificultad mantener su comprensivo tono y fingida sonrisa
-Ella no me gusta-
-Entonces está bien que le ponga atención a alguien más-
-Atención a alguien más- repitió Cloud sintiendo como con cada letra le hervía la sangre.
Esto iba más allá de ponerle atención a alguien mas
-Se supone que no debería mantener contacto con ninguno, ella puede fácilmente ignorarme, pero con el…- declaró Cloud furioso, parándose abruptamente de su asiento, interrumpiéndose cuando sus ojos captaron la sorprendida mirada de Jessie, disminuyendo su ira para ser remplazado por un sentimiento de vergüenza e irritación, desviando su rostro bajando su mirada mientras se sentaba nuevamente.
Jessie observó por un momento, pensativa, su súbita reacción le indicaba que Cloud había bajado la guardia. y su postura solo le confirmaba su vulnerabilidad, sonriendo complacida, decidiendo aprovecharse de la situación
-Pobrecillo, estas realmente herido, no es así Cloud- Manifestó Jessie suavizando su tono de voz, poniendo una compasiva mirada mientras iba lentamente hacia el rubio, quien endureció su mirada mostrando claramente su molestia por sus palabras, manteniéndose en silencio, pero clavando sus potentes zafiros en torno a Jessie.
-Después de todo ella no te tiene ninguna consideración, es normal que te sientas así-
La respiración de Cloud comenzó a hacerse pesada, sintiendo como todo su cuerpo se tensaba, inundándose con ira
-Ella te ignoro tan fríamente, pero con Zack no hizo eso, estaba tan tranquilamente hablando con él. Pareciera que él es más importante, sino porque recibe un trato diferente-
Cloud desvió la mirada, intentando contener el burbujeante sentimiento en su interior, no desando mostrar su enervante confusión, se obligó así mismo a suprimir cualquier sentimiento
-Pareciera que a ella no le importas en absoluto, por lo tanto, ella tampoco debería importarte- expreso Jessie inclinando su torso para poner su rostro a la altura del suyo, utilizando los descansos como soporte para tener una cercanía más cómoda con el rubio, no obteniendo ninguna reacción por parte de este, su mirada vacía y su cuerpo entumido, indiferente ante la cercanía de la castaña
-Olvídala Cloud, no vale la pena-susurro Jessie contra el rostro del rubio teniendo la audacia de acercarse aún más, poniendo una pierna entre las piernas de Cloud a la vez que llevaba una de sus manos detrás de la nuca de este, cepillando su cabello antes de ponerla en dicho lugar, observando claramente su indiferente rostro y ante su apatía y nula reacción Jessie ansiosa disminuye más la distancia
-Olvídala, yo soy mucho mejor- murmura Jessie cerrando la distancia, pudiendo sentir los firmes labios de Cloud contra los suyos, pegando por completo su cuerpo contra el de él, llevando su otra mano detrás de su nuca a la vez que cierra los ojos extasiada, pero sin conseguir reacción alguna del rubio quien se mantiene inerte, su mirada fría e indiferente ante la acción de Jessie.
-Entonces cuál es? - pregunto Aeris emocionada, yendo al centro de la plaza del pueblo, debajo de la torre de agua, dando vueltas alrededor de esta cual niña pequeña mientras observaba cada una de las casas del lugar.
-Basta Aeris me estás asustando- Expreso Tifa observando a la castaña desde la distancia, lo que hiso que Aeris se detuviera y girara a verla
-por qué? Qué tiene de malo que quieras saber cuál era tu casa. ¿O acaso estoy siendo muy insistente? ¿Crees estoy actuando algo acosadora? - Inquirió Aeris intranquila, avergonzándose por su comportamiento
-No, solo algo psicópata- Contesto Yuffie sin importancia
-Lo que Yuffie quiere decir, es que es raro que estés actuando tan animada cuando ayer estabas pues...-
-Muerta en vida- Completo la hiperactiva chica interrumpiendo a Tifa.
-Descompuesta. Así que, ¿qué pasó? - Pregunto Tifa preocupada
-Oh, nada en realidad. Entonces ¿cuál es? - Inquirió Aeris animada, con una ilusionada mirada en la cara, suplicándole a Tifa que le respondiera, enojando a la pelo negro por su lánguida respuesta
-Aeris-
-Ya dinos a quien mataste, porque ayer tenías cara de que mataste a alguien- Comento Yuffie también interesada en la respuesta de la castaña.
-No paso tal cosa, ¿porque haría eso?. ¿Entonces es esa? O talvez esa, apuesto a que tiene que ser esa. Enuncio Aeris sonriendo divertida, y sin darle importancia al tema comenzó a señalar diversas casas ignorando las preguntas de sus amigas.
-Si te digo ¿me dirás qué paso?- Pregunto Tifa harta de no obtener una repuesta, a lo que la castaña asintió sonriendo tranquila.
-Es esa- Anuncio Tifa señalando con algo de vergüenza hacia una gran casa de dos pisos con amplias ventanas.
-Es hermosa- Sentencio la castaña con exageración, girando en dirección hacia donde señalaba Tifa, quedándose mirando con ilusión hacia la antigua casa de su amiga
-Si, si muy linda, ¿entonces? - Interrumpió Yuffie haciendo que Aeris saliera de su estupor
-No pasó nada- Contesto Aeris con sosiego en su voz y una tranquila mirada que puso los pelos de punta a Tifa.
-Aeris!-
-Es en serio, solo me encontré con un demonio- respondió la castaña dando media vuelta para ocultar la complicada mirada que se había colado en su rostro
-Un demonio? Aeris me estás tomando el pelo- manifestó Tifa irritada
-Pero te estoy diciendo la verdad- expreso la castaña bajando los hombros exhausta, sin girar a ver a su amiga y queriendo olvidarse del tema comenzó a caminar hacia los estudiantes que habían comenzado a reunirse en el centro de la plaza.
-Déjala, ya sabes cómo es, al menos ahora ya está mejor, y si aparece el cadáver tu y yo no sabemos nada- enuncio Yuffie sonriendo socarronamente.
-Yuffie!- Regaño Tifa quitando su preocupada mirada de la castaña.
-Solo bromeó. ¿Entonces de qué de trata su excursión? - Inquirió Yuffie buscando entre los estudiantes reunidos algún indicio de alguno de los miembros de One Winged Angel. Reuniéndose con Aeris.
-Vamos a caminar hasta la cima del monte Nibel, no quieres venir? - Respondió la pelo negro señalando la montaña más grande del lugar, a lo que Yuffie vio con desanimo, observando un lúgubre lugar rodeado por una intensa niebla.
-Parece un paseo muy deprimente, no se ve que haya nada interesante-
-Eso puede parecer, pero la topografía del lugar es realmente interesante y las cuevas debajo del monte Nibel son una de las reservar más grandes de materia, no solo eso, también son famosas por esconder las materias más raras de todas, incluida una que puede brillar en la oscuridad, hasta hay una leyenda sobre eso.
Cuenta la leyenda que dos jóvenes se conocieron en la cima de la montaña y de inmediato se enamoraron, pero estos pertenecían a dos pueblos que se odiaban entre sí, estos pueblos estaban separados por la montaña y era gracias a los cientos de túneles que existían debajo que ambos podían encontrarse, sin embargo los túneles formaban un extenso laberinto, era el amor el que los guiaba para no perderse, el amor y un camino que habían construido en secreto con una materia única, una materia que brillaba en la oscuridad, así que para encontrarse ambos apagaban sus antorchas y dejaban que el camino de cristales brillantes los guiara a su lugar de encuentro, pero no cualquiera podía encontrar el lugar, ya que los cristales brillaban gracias al amor, el amor brilla más en la oscuridad, así que cualquiera qué no estuviera guiado por el amor jamás podría encontrar el camino de cristales y se perdería en los túneles para siempre
Claro que es solo una leyenda, ya que a pesar de que han investigado los túneles jamás han encontrado ningún indicio de una materia así o de un camino formado de cristales que brillan en la oscuridad, aunque también debo decir que solo se han investigado unos cuantos túneles, así que quién sabe, cabe la posibilidad de que sea real- enuncio Tifa sonriendo, pero su rostro reflejaba algo de vergüenza por explicar la leyenda
-Cuando lo pones así, sigue oyéndose aburrido, al menos van a estar acompañados de One Winged Angel no? - Inquirió Yuffie decidiendo si debía ir
-creo que ellos llegaran directo a la cima- expreso Aeris señalando al helicóptero que acababa de llegar, y viendo para su felicidad, como los tres chicos de One Winged Angel junto con Rinoa, salían de la mansión y se subían a este.
-entonces paso, diviértanse en su paseo viendo rocas, yo regresare a dormir - enuncio Yuffie con aburrimiento, despidiéndose con un ademan antes de dar media vuelta e irse del lugar.
-Es una lástima, en verdad esperaba que Yuffie viniera, así podríamos almorzar las tres juntas en la cima del monte Nibel- Anuncio Aeris desanimada, observando a Yuffie alejarse
-Bueno ella se lo pierde, ya que no pienso guardarle nada de mi super almuerzo especia,l y eso que esta vez puse el doble de esfuerzo en todo resultando en algo increíble mente maravilloso que nunca podrá probar- Expreso Tifa con orgullo, alzando la lonchera roja que llevaba consigo
-Hiciste tú super almuerzo especial?! - Expreso Aeris sorprendida, viendo con deleite la lonchera que Tifa mostraba.
-Claro, incluso me levanté temprano para hacerlo ya que pensé que estarías deprimida y quería levantarte el ánimo, pero estás perfectamente bien- enuncio Tifa mirando a Aeris con recelo.
-lo siento- Se disculpo Aeris bajando la mirada apenada, haciendo suspirar a Tifa.
-No importa, me alegra que estés bien- Compuso Tifa animándose nuevamente.
-Pero aun así podemos comer tu super almuerzo especial verdad? -
-Claro, quien se atrevería a desperdiciar una delicia cómo está y después le diremos a Yuffie de lo que se perdió- Anuncio Tifa guiñando un ojo y ante esto ambas chicas no pudieron evitar reírse complacidas
-oh, por cierto, me temo que no podré acompañarte en el camino al monte Nibel- Expreso Tifa interrumpiendo súbitamente su risa
-Sabía que si estabas enojada conmigo- Exclamo Aeris poniendo una entristecida y exagerada mirada en el rostro.
-No es eso, voy a fungir como guía así que tengo que ir hasta el principio de la expedición para apoyar a los profesores-
-Impresionante!, ¿es porque naciste aquí cierto?, por eso los profesores te pidieron ayuda, ya que sabes mucho acerca de este lugar- expreso Aeris con un brillo de ilusión en los ojos, sonrojando a Tifa por la clara muestra de orgullo
-Si bueno…ese no es el punto. Aeris no quiero que te salgas del camino- Manifestó Tifa firmemente, obligándose así misma a centrarse, preocupándole el hecho de que su distraída amiga se quedara sola.
-Porque habría de...-
-Aeris sigue a los demás y no te distraigas de acuerdo- Sentencio Tifa tomando a Aeris por los hombros, suplicándole con la mirada que siguiera con las indicaciones.
-Tranquila, estaré bien, lo prometo- Expreso la castaña sonriendo inquieta por la ansiedad que Tifa emanaba.
-Bien- Dijo Tifa en un no muy convencido suspiro, oyendo como a lo lejos los profesores la llamaban, soltando a Aeris y dando un par de pasos antes de que esta la detuviera, tomándola del brazo
-Espera Tifa, dame la lonchera- Requirió la castaña estirándole la mano para que le entregara la lonchera que llevaba consigo, ocasionando una confundida mira en Tifa.
-Huh?-
-Tienes que guiar la expedición, te será más fácil si no llevas tantas cosas-
-Pero...-
-Descuida, yo la llevo, nos veremos en la cima para almorzar, ¿está bien? Es una promesa- Expreso Aeris quitándole la lonchera de las manos a Tifa, sonriéndole ampliamente, tranquilizando a su amiga.
-De acuerdo, te espero en la cima- Se despidió Tifa esta vez genuinamente animada, yéndose corriendo entorno a los profesores.
Después de un rato de caminar sin descanso ascendiendo la montaña Aeris se hiso a un lado del camino, no muy lejos para no perder de vista este ni al resto de sus compañeros, sentándose debajo de un árbol para tomar un descanso y saciar su sed, poniendo sus cosas a un lado de ella, sacando su botella de agua de su mochila
Quien diría que esto es tan desgastante, creo que estoy en muy mala forma –pensó Aeris acabándose rápidamente toda el agua de la botella, metiéndola de nuevo en su mochila, no notando a las chicas que se habían acercado, parándose delante de ella.
-Pero a quien tenemos aquí, nada más ni nada menos que a Aeris- Dijo una femenina voz obligando a Aeris a subir la mirada confundida, observando a tres de sus compañeras viéndola desde arriba
-Un pajarito nos dijo que te has estado acercando mucho al joven Cloud- Comento una de las chicas, mirando a Aeris como si fuera una especie de bicho molesto
-Ah…no en realidad- negó la castaña después de pensarlo un segundo, bajando su mirada de nuevo hacia sus cosas.
-No te hagas la tonta con nosotras, te vieron con él en la escuela, prácticamente te le estabas encimando- Reclamo una de las chicas obligando a Aeris a subir de nuevo la mirada
-Tan bien con el joven Reno, te vieron con él en la ciudad-
-y antes te vieron con el joven Zack paseando en el acuario de Costa del Sol-
-Incluso te han llegado a ver con el joven Vincent y Sephiroth-
-Que es lo que pretendes Aeris?-
-Yo no pretendo nada y no tienen de que preocuparse, no volveré acercarme a ninguno de ellos- Respondió la castaña en un cansado suspiro, poniéndose de pie y sin prestarle mucha importancia a las chicas concentrándose en sacudir el polvo de su ropa
-Eso dices, pero ayer entraste a la mansión Shinra como si nada, el joven Cloud, el joven Reno y el joven Zack estaban ahí, ¿qué fuiste hacer a ese lugar? -
- ¿Cómo siquiera lograste entrar? -
-Fuiste solo a intentar seducirlos ¿no?-
-Los estás engatusando?, ¿a qué juegas con todos ellos? -
-Seguro los tienes completamente engañados-
-Y nosotras que te considerábamos alguien sumamente inocente, en verdad te subestimamos, no pensamos que serías esa clase de mujerzuela- expreso una de las chicas viendo a Aeris con desprecio, a lo que Aeris no pudo evitar sentirse ofendida no solo por la mirada que las tres chicas le lanzaban si no por sus acusaciones
-Disculpa? -
-Te lo advertimos Aeris, aléjate de One Winged Angel o en verdad te vas a arrepentir-
-Ya les dije que yo no tengo nada con ellos- Contesto Aeris dando un fuerte pisotón en el piso, viendo a las chicas irritada
-Juegas a la inocente no?, así es como lograste acercarte, pero a nosotras no nos vas a engañar- expreso la chica que estaba en frente de Aeris tomando en un rápido movimiento la lonchera roja que estaba a los pies de la castaña, yendo hasta la orilla del camino, estirando su brazo en torno al acantilado, amenazando con tirar la lonchera roja a este.
-No!, ¡espera! -Suplico Aeris asustada, intentando ir hasta la chica, pero las otras dos la detuvieron en el instante.
-Aléjate de ellos- Fue lo último que Aeris escucho decir a la chica antes de ver como esta soltaba la lonchera, cayendo por el acantilado. Sin decir nada más las tres chicas se fueron soltando a Aeris, quien callo de rodillas al suelo, observando impotente hacia el frente antes de levantarse y acercarse lentamente a la orilla, viendo hacia el acantilado y pudiendo observar el punto exacto en donde había caído la lonchera de Tifa, la cual no estaba muy lejos, se había quedado atorada en una rama, a pocos metros de la cima, además el terreno no se veía tan dificultoso, talvez podría llegar hasta ella.
- ¿Se puede saber qué haces tú aquí? - Inquirió Rinoa, intentando controlar su irritación, saliendo del helicóptero junto a los chicos y a la inesperada compañía de Jessie, viendo como esta no se había separado de Cloud en todo el camino, e incluso, nada más bajar la castaña tuvo la audacia de ir directamente hacia Cloud y colgarse del brazo de este
-Solo quiero disfrutar el paisaje junto a muy buena compañía- contesto la castaña sonriendo altivamente, acercando más su cuerpo al de Cloud quien se mantuvo inerte.
-está actividad es solo para alumnos de la academia Migdar, tú sales sobrando sabes-
-Te recuerdo que a pesar de que vallas en dicha academia tu tampoco deberías estar aquí-
-Que no tienes una sección de fotos que arruinar? -
-Y tú no tienes alguna película mediocre en la cual salir?-
Mientras ambas chicas pelaban entre ellas Cloud sin prestarles atención dirigió su distante mirada hacia el resto de estudiantes, pudiendo observar a lo lejos a una chica de largo cabello negro y ojos como rubís caminando rápidamente entre la gente, viendo frenéticamente en todas direcciones como buscando algo o a alguien.
-No la veo, no la encuentro por ningún lado- murmuro Tifa para sí misma buscando a Aeris entre los grupos de estudiantes, se supone que todos debían de estar ya reunidos en la cima, pero no había rastro de la castaña por ninguna parte, comenzando a preocuparla
-Creen que ella estará bien?-
-Por supuesto porque no habría de estarlo-
-Pero no está por ninguna parte-
-No creen que habrá...-
-Ja, claro que no, ni siquiera Aeris es tan tonta para bajar por el acantilado por una simple lonchera-
Sin querer Tifa pudo oír una conversación de tres chicas no muy lejos de ella, no prestándole demasiada importancia hasta que el nombre de la castaña fue mencionado, dándole escalofríos la oración que había acabado de pronunciar una de las chicas
-Que dijiste? - Inquirió Tifa alzando la voz, irrumpiendo molesta entre las tres chicas quienes voltearon a verla sorprendidas.
-Tifa! -
-Repite lo que dijiste- Exigió Tifa clavando peligrosamente su mirada en las chicas.
Zack se encontraba paseando tranquilamente con un grupo de chicas de su salón cuando oyó un alboroto a lo lejos, volteando en dirección a este, viendo a varias chicas peleando entre ellas y reconociendo a una de estas.
La amiga de bombón
-No te hagas Tifa, tú también sientes rencor hacia ella no es así-
-Yo no soy como tú, no me bajes a tu nivel-
-Admítelo Tifa, tú también la odias-
-Cómo te atreves, yo...-
-Woow! ¿qué pasa aquí?, tranquilas todas- Interrumpió Zack poniéndose en medio de Tifa y las chicas quienes voltearon a verlo sorprendidas y apenadas, al contrario de Tifa quien bajo la mirada al piso apretando los puños en un intento de controlar su ira ya que no quería hacer una escena en frente del famoso chico
-Si algo le pasa a Aeris, les juro que...- declaró Tifa como última advertencia, sintiéndose avergonzada se interrumpió así misma antes de dar media vuelta y alejarse del lugar
-Tifa!, Te llamas Tifa ¿cierto? - Llamo Zack ignorando a las tres chicas y yendo detrás de Tifa quien detuvo sus pasos, dándole la espalda sin voltear a verlo
-Hey, que fue lo que...- Antes de que Zack pudiera completar la frase Tifa callo de rodillas al suelo, sorprendiéndolo, corriendo inmediatamente hasta ella.
-Tifa! ¿Tifa estas bien? - Pregunto Zack preocupado, hincándose para ponerse a la altura de Tifa y poder verla directo a la cara, pero esta se mantuvo sentada en el suelo, su cuerpo sin fuerza y una mirada perdida hacia el frente.
-Aeris, no la encuentro por ningún lado, ella no está y no sé dónde está. Tengo que ir a buscarla, ella debe estar perdida en alguna parte del monte Nibel, ella tal vez callo por el acantilado y yo...- Balbuceo Tifa sin quitar su mirada del frente, llenándosele poco a poco los ojos de lágrimas, preocupando a Zack no solo por su descompuesta figura si no por sus palabras.
-Qué? ¿porque dices eso? - Inquirió Zack ocultando su nervioso tono tras una sonrisa
-Ellas, ellas arrojaron la lonchera que Aeris llevaba consigo al acantilado y estoy segura que Aeris es tan tonta para ir a buscarla, así que ahora ella...- Explico Tifa y de inmediato las tres chicas aparecieron detrás
-Nosotras...nosotras no sabíamos que Aeris bajaría al acantilado por esa cosa-
-Pensamos la dejaría y seguiría su camino-
-Solo queríamos que pasará hambre por el resto del día, eso era todo-
-Jamás imaginamos que algo así pasaría-
Zack subió la mirada en torno a las chicas con reproche y antes de que pudiera decir algo Tifa se puso lentamente de pie
-Debo ir a buscarla- murmuro Tifa levantando su cuerpo del piso y antes de que pudiera dar un paso fue detenida por Zack quien la tomo rápidamente del brazo
-Espera Tifa-
Tifa se sentía tan impotente que su cuerpo no tenía nada de fuerza y ante el agarre del pelo negro esta perdió el equilibrio, yendo a dar contra el pecho de Zack a quien tomó por sorpresa, poniendo sus brazos alrededor de Tifa para sostenerla, pero al sentirse culpable Zack quito rápidamente sus manos alzándolas a la altura de su cabeza, poniendo una complicada mirada entorno a la chica que mantuvo su frente apoyada en su pecho.
-yo la deje sola, la deje, si hubiera estado con ella, pero yo...yo no quería...Yo estaba molesta así que...- Expreso Tifa desolada, estando a punto de romper a llorar, su descompuesta forma hiso que Zack diera un suspiro antes de poner una mano detrás de la cabeza de Tifa de forma reconfortante, abrazándola con suavidad.
-Hey, no es tu culpa, tranquila. Todo estará bien- susurro Zack poniendo su mejilla sobre la cabeza de Tifa cariñosamente mientras que con su otra mano sacaba su teléfono de su bolsillo, marcando rápidamente un número y poniéndolo de inmediato detrás de su oreja sin soltar a la alterada chica.
-Reno, Reno necesito que vengas al principio del camino ahora mismo- Expreso Zack sin siquiera dejar que el chico al otro lado de la línea pudiera decir algo.
-Qué? porque debería?, no pienso sacarte de los líos de faldas en los que te hayas metido- Contesto Reno burlonamente
-No es eso, y necesito que llames un equipo de búsqueda y rescate para que venga de inmediato- explico Zack intentando que no se notara la ansiedad en su voz
-se perdió tu conquista o fue tu dignidad? -
-No es tiempo para bromas, bombón está perdida en alguna parte del monte Nibel, ella no aparece por ningún lado-
No hubo respuesta al otro lado de la línea, manteniéndose en silencio por un largo minuto antes de que Zack volviera a oír la voz de Reno
-Voy para allá- Enuncio el pelirrojo puntualmente antes de cortar la llamada.
-Reno que sucede? - Inquirió Rinoa curiosa viendo al pelirrojo ponerse serio de repente, marcando frenéticamente varios números en su celular
-La revoltosa no aparece por ningún lado, al parecer se ha perdido- explico el pelirrojo esperando la contestación al otro lado de la línea
-Con revoltosa te refieres a...- expreso Rinoa aturdida, volteando a ver de reojo al rubio que se encontraba parado a un lado de ella, quedándose helado teniendo una sobresaltada mirada en la cara.
Zack había conseguido tranquilizar a Tifa quien estaba sentada en una de las bancas mirando hacia su regazo ansiosa, esperando que el resto del grupo se reuniera con ellos para así poder idear que hacer.
-Zack- Llamo Rinoa a lo lejos, corriendo a su encuentro y llegando con ella, Reno, Cloud y Jessie
-Qué hacemos?, ya avisé a los profesores y están organizando un equipo de búsqueda, pero no pueden alejarse mucho de los caminos o ellos también se perderían, y si Pinky está lejos de estos? - Expreso Rinoa alterada nada más llegar al lado de Zack y Tifa
-El equipo de búsqueda va a tardar al menos una hora en llegar- Informo Reno
-Y si usamos el helicóptero para buscarla? - Ideo Rinoa emocionada
-No funcionaría, hay demasiadas montañas y está muy brumoso, el piloto no podría ver bien por dónde va, solo acabaría estrellándose- Refuto el pelirrojo pesimistamente
-Entonces busquémosla nosotros- Declaro Rinoa ansiosa.
-Solo acabaríamos perdiéndonos también- Contesto Zack poniendo una desalentadora mirada.
-Yo conozco este lugar, sé que puedo encontrarla- Manifestó Tifa parándose alterada de su lugar
-Es demasiado arriesgado Tifa, no creo que conozcas por completo el lugar para no perderte tú también- enuncio Zack tomando a Tifa por los hombros, deteniéndola de dar un paso.
-Pero yo crecí aquí- informo Tifa haciendo que por un segundo Zack abriera los ojos sorprendido antes de regresar a su calmoso estado
-Aun así- expreso Zack firmemente
-Entonces que esperas que hagamos?, que nos quedemos simplemente aquí esperando. Y si Pinky tiene alguna herida?, que tal si callo desde una gran altura- expreso Rinoa inquieta, sus palabras haciendo eco rápidamente en los oídos de todos los presentes, alterando en especial a dos personas
-Rinoa!- Zack alzo la voz molesto, lo que hiso que la chica bajara su mirada al piso apenada.
-Hey tranquilos, hay que esperar al equipo de búsqueda, ellos y los profesores se encargaran de todo, nosotros deberíamos regresar- Interrumpió Jessiecon suma tranquilidad, tomando a Cloud del brazo y jalándolo para que fuera con ella, pero el rubio se zafo de su agarre antes de que esta pudiera poner algo de fuerza
-Cloud? - ante la confundida mirada de Jessie Cloud Strife echo a correr, adentrándose rápidamente y sin decir una palabra en la montaña
-Cloud espera- Llamo Zack sin poder reaccionar a tiempo para detener al rubio, concentrándose en detener a Tifa quien observo al rubio alejarse con una sobresaltada mirada en la cara
Aeris abrió los ojos lentamente, encontrándose en el suelo, sana y salva después de su abrupta caída. Su mochila y la lochera de Tifa tambien en el suelo a pocos metros de ella. Lo último que recordaba era haber bajado hasta donde se encontraba la lonchera de Tifa, tomándola con éxito, pero a causa de la humedad el pedazo de tierra donde se encontraba parada se desquebrajo abruptamente, haciendo que resbalara hasta el fondo del acantilado, de milagro estaba viva, varios arbustos la ayudaron a disminuir la rapidez y el impacto, aun así, había sido un largo camino hasta el fondo, teniendo varios raspones en sus brazos y piernas.
Aeris se enderezo sentándose sobre la tierra, subiendo la mirada Aeris pudo darse cuenta del largo trecho por el que había resbalado, dando un largo suspiro afligida.
-Ahora sí la hice buena- Expreso la castaña poniéndose lentamente de pie, yendo por su mochila y la loncrera, analizando el terreno para ver si podía escalar de nuevo hacia la cima, pero cuando intento subir su pie derecho comenzó a dolerle llevándola de nuevo al suelo
-Por supuesto no podía salir ilesa, creo que tendré que buscar otra forma de regresar- manifestó la castaña sobando su tobillo mientras con la mirada buscaba otra ruta, dando con un casi imperceptible camino de tierra.
Algo era mejor que nada, y si era un camino la llevaría a alguna parte- pensó Aeris levantándose y enfilándose en dirección a este, pero después de varios minutos de camino Aeris volvió a dar con una enorme pared de tierra.
-Y ahora qué hago?, maldición- Expreso Aeris cabizbaja, encontrándose con el final del camino, sentándose pesadamente en una de las rocas del lugar, dejando sus cosas a un lado en el suelo, escaneando la montaña, descubriendo así que había solo dos rutas por las cuales seguir, una que iba subiendo la montaña y otra yéndose por debajo de esta, entrando a las cuevas. Ninguna era una buena opción, el tobillo le dolía más al caminar, por lo cual escalar no era una buena idea, y adentrarse en las cuevas solo haría que se perdiera más de lo que ya estaba.
Genial, simplemente genial, no tenía como seguir ni la menor idea de que hacer. Estaba sola y nadie sabía que estaba en este problema así que nadie vendría a ayudarla.
Aeris comenzó a respirar rápidamente, sudando frio, sintiéndose mareada mientras poco a poco su cuerpo comenzaba a tensarse, las lágrimas amenazando sus ojos
No, no, Aeris, cálmate, está bien, todo está bien, todo va a estar bien. - se dijo a sí misma la castaña, obligándose a respirar lentamente y a callar sus tormentosos pensamientos. Llevando las manos hacia su cabeza, cerrando los ojos para concentrarse en su respiración, oyendo extrañamente a lo lejos su nombre
Aeris abrió lentamente los ojos bajando las manos hacia su regazo, oyendo nuevamente su nombre, pero esta vez más cerca, provocando que Aeris se limpiara descuidadamente las lágrimas que se habían acumulado en sus ojos y llevara su confundida mirada en dirección a la voz, descubriendo a lo lejos, bajando la montaña, la borrosa figura de un rubio de cabellos en pico.
-Eh? ¡¿C-Cloud?!- Expreso Aeris sin podérselo creer, teniendo la vista borrosa por las lágrimas, teniendo que frotarse los ojos para aclarar su vista, apareciendo claramente la figura de Cloud Strife acercándose a ella
-Eh? ¿Que-que estás haciendo aquí? ¿Acaso tú también te perdiste? - inquirió la castaña sorprendida de ver al rubio
-No soy idiota como tú- Contesto el rubio con molestia, ofendido por tal suposición. Deteniéndose a solo un par de metros de Aeris para tomar aire, cansado por todo el recorrido.
-Entonces por qué? ¿Qué haces aquí? - Pregunto Aeris desconcertada, intentando disimular su afligida voz
-La pregunta es qué demonios estás haciendo tu aquí, que acaso no te dijeron que no te salieras del camino-
-Yo no pretendía…Auch-
Ofendida, Aeris intento levantarse, pero no puede evitar sentir el doloroso tirón de su pierna derecha, llevándola a sentarse abruptamente de nuevo en la roca.
-Estas lastimada- Expreso el rubio con preocupación, yendo rápidamente hasta donde se encontraba Aeris
-No, estoy bien- expreso la castaña intentando disimular la mueca de dolor de su rostro
-Déjame ver-Pidió Cloud en voz baja, poniéndose de cuclillas delante de Aeris
-Te digo que estoy bien- expreso Aeris alterada, sonrojándose por el acercamiento del rubio y la extraña mirada de preocupación en su rostro.
Sin prestarle atención, Cloud tomo su tobillo, quitando delicadamente su zapato, profundizando su sonrojo al sentir las manos del rubio directamente sobre su piel
-Eh! E-espera- Reclamo Aeris abochornada, sin ser escuchado por el rubio quien se concentró en revisar cuidadosamente su tobillo, tocando con delicadeza su piel, repasándolo con sus manos y provocando tanto escalofríos como pequeñas punzadas de dolor en Aeris, quien tuvo que apretar los labios para poder resistir los quejidos que se formaban detrás de su garganta
-Es un esguince, por lo menos no está fracturado, ¿uh? - Declaro Cloud subiendo la mirada y de inmediato observando los raspones en las rodillas de Aeris, desconcertándose por un momento antes de escanearla por completo, dándose cuenta de los diversos raspones no solo en sus rodillas si no también en sus brazos e incluso uno que otro en su cara, volviendo su mirada afligida, sobresaltando y apenando a Aeris
-S-son solo raspones, no es nada grave- Expreso rápidamente la castaña, sonriendo nerviosamente en un intento por no darle importancia, pero Cloud no cambio su mirada, suavizándola aún más.
Soltando por un momento el tobillo de Aeris para rasgar su playera, creando una especie de vendaje con esta que usos para envolver el tobillo de Aeris.
-No es lo mejor, pero eso tendrá que servir por ahora- Declaro Cloud sin notar a la abochornada chica frente a él, permaneciendo sereno, Cloud soltó el tobillo de Aeris, poniéndolo con cuidado sobre el piso, poniéndose de nuevo de pie, dando un vistazo alrededor
Bien, ¿y ahora qué?, no podemos regresar por la montaña, el camino es demasiado empinado, incluso si la cargo sería demasiado difícil, supongo que no hay opción
-P-por qué? - Interrumpió Aeris sus pensamientos, provocando que volteara a verla, pero Aeris solo agacho la mirada sin decir nada más, escondiendo su rostro del confundido rubio
- vamos, iremos por la parte de abajo, atravesando las cuevas en la base de la montaña- Indico el rubio suspirando rendido.
-Ehhhh! Eso no va a hacer que nos perdamos más- expreso Aeris subiendo su vista alterada.
-La única que está perdida aquí eres tú, vamos, te llevaré- Indico el rubio molesto, agachándose para permitirle a Aeris subirse a su espalda, sonrojando y alterando a Aeris.
-Ah? No, no, no, estoy bien por mi cuenta, gracias, yo…- Contesto Aeris abochornada, alejándose del rubio, intentando levantarse, pero sintiendo de nuevo esa dolorosa presión en su tobillo, llevándola a retorcerse mientras se ponía de pie.
-Deja de ser tan orgullosa al menos por una vez- Enuncio el rubio parándose de golpe furioso
-Pero estoy perfectamente bien, yo...- Aeris dio un paso y de inmediato se encogió de dolor, hincándose en el piso
-No podrás ir a ningún lado así-
-Entonces déjame, puedes irte sin mi- Expreso Aeris haciendo una rabieta, inflando sus mejillas con indignación y orgullo, negándose a aceptar su ayuda.
- ¡¿Para qué demonios crees que he venido?!, crees que únicamente he bajado hasta aquí por gusto! - Sentencio el rubio colérico, agachándose para clavar sus fulminantes zafiros en la castaña quien se aturdió por la potencia del reclamo y la penetrante emoción de su mirada.
-Crees que es el momento para estar diciendo tonterías! ¿¡Acaso crees que podrás llegar a algún lado así!? - Sentencio el rubio tomando a Aeris entre sus brazos, pasando una mano por debajo de sus piernas para cargarla
-Q-Que haces!? - expreso la castaña siendo tomada desprevenida, sonrojándose por la súbita cercanía con el rubio
-Que es lo que haces tú?!, deja de ser tan orgullosa! -
-Por qué?, yo no debería de importarte, porque...- Expreso Aeris agobiada, poniendo ambas manos en el pecho de Cloud, empujándose con todas sus fuerzas lejos de este, queriendo que la soltara
- ¡Tú, tienes idea...tienes idea de lo preocupado...de lo preocupados que estaban todos por ti! No aparecías por ningún lado, no solo te arriesgaste a bajar por el acantilado sin ningún cuidado, te adentraste sola en la montaña. Si te hubieras adentrado más, fácilmente te hubieras perdido en los cientos de encrucijadas que componen este lugar, por días incluso, ni siquiera un equipo de búsqueda especializado te hubiera ubicado fácilmente. ¿Y si hubieras caído de forma más aparatosa qué? Pudiste haberte golpeado y quedado inconsciente. Pudiste... ¡Porque es que nunca mides las consecuencias de tus actos! - Reclamo Cloud duramente, pero sonando desperado, sus ojos temblando con ansiedad, descolocándola. Sintiendo entonces una serie de espasmos musculares por todo su cuerpo.
Cloud estaba temblando? No...dichos espasmos no provenían de él, de hecho, se sentían propios...ah, la que temblaba era ella. ¿Por qué?
Sin cambiar su rostro, manteniéndolo sereno Aeris comenzó a sentir sus mejillas calientes y húmedas, llevándola a subir confundida una mano en torno a sus ojos, solo para comprobar que estaba llorando, aturdiéndola por un momento antes de caer en la cuenta.
Ah, ya veo. Este sentimiento, es miedo. En verdad, no tenía ni la menor idea de que hacer. En verdad... estaba aterrada.
-Lo siento, lo siento. - Expreso Aeris temblando, llevando ambas manos hacia sus ojos para cubrir su rostro, pero dejando que las lágrimas corrieran libremente por sus ojos sin poderlas contener más.
-Aeris- Llamo Cloud preocupado, sin entender el porqué de su repentino malestar, bajando a la castaña, temeroso de que tuviera una herida que no hubiera visto, sentándola cuidadosamente en una de las rocas, poniéndose de cuclillas al lado de ella, analizándola de arriba abajo en busca de alguna herida, no encontrando nada, desesperándose por no saber que le afligía, por no saber cómo actuar. Su corazón encogiéndose por la entristecida imagen de Aeris que no paraba de sollozar.
Que tonta. Estoy tan aliviada, que no puedo parar de llorar.
-Aeris- Expreso Cloud suavemente, siendo apenas audible, poniendo una mano suavemente sobre la mejilla de Aeris, alzando su rostro, obligándola a descubrirlo y verlo, encontrándose con un par de ansiosos zafiros que temblaban con preocupación, turbando por un momento a Aeris al observar el usualmente indiferente rostro del rubio mostrando tristeza e inquietud.
La acción haciendo que Aeris saliera de su estupor, dándose cuenta de la cercanía del rubio y de su cálida y firme mano puesta en su mejilla, su piel tocando la suya haciéndola sonrojar
-Ah, estoy bien, lo siento- expreso Aeris turbada, dando un saltito hacia atrás haciendo retirar su mano al rubio, bajando la mirada avergonzada mientras limpiaba con brusquedad los restos de lágrimas que habían quedado en sus ojos
-pero ahora como saldremos de aquí? - Completo la castaña negándose a ver de regreso al rubio
-Supongo que te duele al caminar- enuncio Cloud estoico
-Yo no me refería a eso- murmullo Aeris con pesadumbre.
-Vamos, te llevare- Indico el rubio haciendo que Aeris volteara alterada a verlo
-Eh?... No, yo puedo irme por mi cuenta…ugh- Nerviosa, Aeris intento levantarse, pero nuevamente su tobillo comenzó a arder, siéndole imposible moverse de su lugar
-Deja de ser tan cabeza dura, no es momento para el orgullo, deja eso para cuando salgamos de este lugar. - Reclamo Cloud duramente, sobresaltando a Aeris quien no pudo evitar mirarlo inquieta.
-Vamos, quiero salir de aquí antes de que anochezca- Expreso Cloud suavizando su voz, haciendo que Aeris se relajara y se diera cuenta del preocupado chico frente a ella, sobrecogiéndola, haciendo que apenada moviera su cabeza en forma de afirmación.
-En serio no estoy muy pesada- Expreso Aeris consternada, teniendo en una de sus manos la linterna que utilizaba para alumbrar el camino, teniendo ambos brazos por sobre los hombros de Cloud, rodeando su cuello, teniendo mucho cuidado por no poner demasiado peso en estos, ya que era suficiente con el peso de su cuerpo, pues estaba siendo llevada en la espalda del rubio, dándole una cercanía inaudita al cuerpo de este, sintiendo perfectamente los músculos de su espalda, avergonzándola, y la situación se volvía peor si tomaba en cuenta que el mismo Cloud tenía sus brazos en sus muslos, tensándola pero haciendo todo lo posible por disimularlo e ignorar ese echo.
-Ya te dije que no, puedes dejar de preguntar- Respondió Cloud con hartazgo, molestándole el hecho de que le recordara a cada rato que la estaba cargando, era suficiente con sentir su cuerpo puesto contra el suyo, le estaba costando ignora el hecho de donde tenía puestas las manos y donde Aeris tocaba, llevándolo incluso a sonrojarse levemente, dando gracias a que la oscuridad del interior de la cueva lo ocultara.
-Pero debe ser difícil caminar conmigo a cuestas-
-Es difícil porque no dejas de balbucear-
-Lo siento- expreso Aeris con pena, llevando su mirada hacia el suelo, pensando en que decir.
-Cloud-
-Qué? - Respondió el rubio con tedio, concentrándose en el camino.
-No, no es nada-
-Que? Si no quieres decir nada en primer lugar no abras la boca-
-Ah, esto... es que…no nada-
-Que te pasa hoy?, no te detengas cada vez que me vallas a hablar- anuncio el rubio con molestia, girando un poco su cabeza para poder verla.
-Porque…porque viniste? - Inquirió la castaña con pesadez, costándole sacar las palabras
-Eres tonta? ¿Acaso querías quedarte en ese lugar? -
-N-no, es solo que. Estoy siendo una molestia verdad- expreso Aeris suspirando rendida, ocasionando una confundida mirada en Cloud
-Que? -
-Parece que siempre termino causando problemas, y a pesar de que solo soy una molestia para ti, cuando estoy en un lio apareces y sin más me ayudas. Eres toda una contradicción-
-Yo también siento que estoy yendo en contra de mi naturaleza. - Contesto el rubio llevando su vista al frente, escondiendo su confusión detrás de una perfecta mascara de póker
De hecho, en eso momento mis piernas se movieron por sí solas, incluso sin saber a dónde ir seguí avanzando, a pesar de que también me ponía en riesgo, me sorprende mi determinación, pero solo una cosa estaba en mi mente, lo demás simplemente desapareció.
-No tenías por qué haber venido- Anuncio Aeris con pesadumbre, enojando al rubio
-Ya estoy aquí no?, podrías ser al menos un poco más agradecida-
Las palabras del rubio hicieron que Aeris se diera cuenta de la ingratitud que mostraba, llevándola a sentirse mal y avergonzada por su comportamiento, hundiéndose apenada en la espalda de Cloud.
-Gracias- Expreso Aeris sonrojándose levemente por la realización de que Cloud había venido hasta aquí a ayudarla, sin pedírselo la había rescatado... ese último pensamiento hizo a Aeris cuestionarse como es que Cloud sabía que estaba en problemas. Es más, ¿cómo siquiera la había encontrado?
-Como...como te enteraste que estaba aquí? - Pregunto Aeris contrariada
-Tifa, no te encontraba por ningún lado, armó un alboroto con las chicas que te pusieron en este aprieto- explico el rubio indiferente
-Ah, Tifa, debe de estar preocupada, siempre termino preocupándole y causándole problemas- Anuncio Aeris con desanimo, escondiendo su rostro detrás de la espalda de Cloud
-Se ve que se llevan bien- anuncio el rubio en tono divertido, extrañando a la castaña quien clavo su vista en él confundida.
-Eh? -
Aeris abrió la boca en un intento por cuestionarle a que se refería, pero en ese momento la luz de la lampara se apagó, quedándose completamente a oscuras por un par de segundos antes de que volviera a iluminar, apagándose por completo un minuto después.
-No la apagues- Reclamo Cloud molesto, deteniéndose en su andar
-Yo no lo hice, parece que no quiere prender-Expreso Aeris batallando con el interruptor de la lampara
-Déjame ver- Declaro Cloud bajando a la castaña, poniéndola sobre sus dos pies con sumo cuidado antes de tomar la lampara entre sus manos, intentando hacerla funcionar. No consiguiéndolo, permaneciendo varios minutos en la obscuridad hasta que Aeris pudo captar por el rabillo del ojo un pequeño fulgor, una diminuta y débil luz que se movía hacia el interior de la cueva
¿Y ahora qué?, no podemos quedarnos aquí
-Cloud. - Aeris intento llamar la atención del rubio para mostrarle aquel extraño fulgor, pero este se había hundido en su mente, y aunque no podía verlo podía sentir el pesado y estresado ambiente a su alrededor, podía oír como comenzaba a agitarse, respirando rápidamente
Cloud podía sentir como el aire se volvía pesado, costándole respirar, su palpitar volviéndose errático, comenzando a sudar frio, su cuerpo tensándose siendo incapaz de moverse mientras su mente se plagaba de angustia
Si esto sigue así...
-Cloud, Cloud! -
Yo…
-Cloud! -
De un momento a otro Cloud pudo sentir un par de cálidas manos apresando su rostro, tomándolo con suavidad y delicadeza, pero también con firmeza y seguridad, haciéndolo salir de su estresada mente y obligándolo a bajar la mirada hacia la chica que, a pesar de su herida, fue rápidamente hasta donde se encontraba, y aunque no podía verla en la oscuridad, podía sentir su preocupada y firme mirada puesta en él.
-Está bien, todo está bien, saldremos de esta- Enuncio Aeris con seguridad, en un esperanzador tono que inevitablemente hizo disminuir la ansiedad de su cuerpo, sintiendo como poco a poco el oxígeno entraba de nuevo en sus pulmones, respirando profundamente y tomando nota del aroma floral que siempre rodeaba a la chica, relajándolo un poco, entonces notando la suavidad y la calidez de las manos de Aeris puestas contra sus mejillas
-Respira tranquilo, aquí estoy- susurro Aeris con suavidad, preocupada porque el cuerpo del rubio se tensará nuevamente.
-Estoy bien- Expreso el rubio quitando las manos de Aeris de su rostro, intentando componer su estado y su errático palpitar
-Seguro? -
Cloud asintió levemente con la cabeza, soltando las manos de Aeris.
No estando convencida pero no queriendo alterarlo más Aeris decidido dejar de preguntar, concentrándose en las luces que había visto anteriormente
-Bien, esto va a sonar raro, pero, creo que acabo de ver algo brillar por allá- señalo Aeris en dirección a donde había visto el pequeño fulgor.
-No creo que haya alguien más aquí adentro, el equipo de búsqueda se iba a tardar por lo menos otros treinta minutos en llegar aquí, y si alguien viniera lo haría desde la otra dirección, ya que por ese camino uno solo se adentra más a la cueva- explico Cloud intentando dar respiraciones cortas
-No, no creo que sea una persona-
-Eh? -
-Sabes, hay una leyenda acerca de este lugar. Acerca de dos enamorados cuyos pueblos estaban enemistados, así que para verse utilizaban los túneles de debajo de la montaña construyendo un camino de….
-Conozco la leyenda, pero es solo eso, una leyenda. Nada de eso existe. - Expreso Cloud molesto, estando aun agitado, pero milagrosamente logrando controlarse.
-Porque estas tan seguro? - Inquirió Aeris de forma recelosa, extrañada por su dura reacción
-Solo sé que hacia ese lado nos adentraremos más y más, perdiéndonos en el interior de esta, ahí no hay nada más que oscuridad. -
-el amor brilla más en la oscuridad, eso decía la leyenda, así que es un buen indicio que aquel lugar probablemente se encuentre hacia allá- anuncio Aeris emocionada, creyendo firmemente en lo que decía, poniendo una desconcertada mirada en el rostro del rubio.
-Que dices? -
-Necesitamos ir hacia allá para encontrar las luces- Expreso Aeris tomando a Cloud del brazo, jalándolo para intentar hacer que caminara, ignorando el dolor que su tobillo le causaba
-lo que necesitamos es encontrar la salida- contradijo el rubio resistiéndose
-Se que no soy una experta en esta cueva, pero se lo que vi, necesitamos otra fuente de luz, ese lugar nos preverá de iluminación natural-
-No necesitamos de eso-
-Si lo necesitamos o estaremos en problemas. ¿Crees que no me he dado cuenta?, que no has parado de temblar- Expreso Aeris soltando a Cloud, plantándose firme delante de él mientras su voz se llenaba de inquietud.
-Porque es que has venido?, porque es que no me dejaste?, pudiste haber vuelto escalando la montaña, pero tu…acaso eres tonto, adentrarte en la oscuridad a pesar de tu miedo a esta. - manifestó Aeris entristecida, turbando a Cloud por sus palabras
¿Porque es que hice algo así?, poniéndome en esta situación- Pensó Cloud confundido, sintiéndose mareado.
-no es tan malo como crees- Refuto Cloud intentando ignorar la situación y controlar su ansiedad a través de respiraciones cortas
-Si lo es-
-Hay que regresar- anuncio el rubio dando media vuelta, sintiendo como de nuevo le faltaba el aire. Queriendo salir de ahí.
-Se lo que vi Cloud, había una luz en esa dirección, por favor créeme- Rogo Aeris tomando a Cloud de la muñeca, evitando que se fuera
-Cómo estás segura de que no vamos a terminar completamente perdidos? -
-Tengo un buen presentimiento de que es por esa dirección-
-Así que vamos a arriesgarnos por un presentimiento-
-Por favor, confía en mí- Rogo la castaña afligida, soltando lentamente la muñeca de Cloud el cual sin voltear a verla comenzó a caminar en dirección opuesta a Aeris.
-Está bien, no tengo idea de si es lo correcto, y sí, tengo miedo de que terminemos aún más perdidos, pero... pero sé que si estamos juntos estaremos bien- Declaro la castaña alzando la voz, deteniendo a Cloud en su andar, volteando confundido entorno a Aeris
-Cloud, solo porque tu estas aquí es que puedo arriesgarme en esto- Completo la castaña, sus ojos temblando con ansiedad, rogándole con la mirada que no se alejara.
-No sabes cuánto me alegre al verte, estaba tan aliviada y agradecida de que me hubieras encontrado, gracias a ti, mi temor inmediatamente se disipo, incluso ahora, ya que estás aquí, conmigo, es que puedo afrontar el miedo, me das fuerza Cloud, y sin tan solo yo pudiera darte una pequeña parte de eso- Confeso Aeris bajando la mirada al piso afligida, sintiéndose inútil, queriendo llorar a casusa de su torpeza, pero no podía dejar que su debilidad la dominara, Cloud la necesitaba, así que como Cloud lo había hecho, esta vez ella se convertiría en su fuerza
-Por favor, confía en mi- Suplico Aeris subiendo la mirada, conectando sus resueltas esmeraldas con los turbados zafiros de Cloud
-Si estamos juntos todo estará bien- Expreso Aeris estirándole la mano para que la tomara y Cloud no pudo evitar notar como a pesar de la seguridad en su voz su mano temblaba levemente, mostrando miedo e inseguridad, pero sobre todo eso, esperanza. Era un salto de fe lo que Aeris pedía, un salto que ella estaba dispuesta a hacer si él la acompañaba
Si estaban juntos todo estaría bien. Cloud no pudo evitar el cálido sentimiento que se formó en su pecho ante esas palabras.
¿Tanta confianza tenía en él? ¿O que era lo que la impulsaba?, ¿porque a pesar de la inseguridad estaba dispuesta a arriesgarse?
Cloud no sabía si era buena idea ir por el camino que Aeris quería, de echo estaba reacio a ir, estaba seguro que si se adentraban mas solo se perderían, pero...
Cloud camino de regreso al lado de Aeris, dando un largo suspiro sin tomar su mano, evitando verla, pero sintiendo como Aeris subía confundida su mirada, sonriendo cálidamente segundos después, suavizando su mirada al comprender su actuar. Tomando con una mano dos dedos de Cloud, sorprendiéndolo, bajando su mirada hacia ella desconcertado, obteniendo una nerviosa y dulce sonrisa de Aeris bajando la mirada apenada.
-vamos?- inquirió Aeris bajando más su rostro, no dejándole ver la agitación que se cuela en su mirada, pero puede sentirlo a través de la mano que tiene apresados sus dedos y no ha parado de temblar, entonces Cloud se da cuenta, necesita de él, necesita de dicho toque ya que como no pueden verse el uno al otro necesita de algo que le asegure que sigue ahí, que esta con ella y que camina a su lado, teniendo consideración de no tomar por completo su mano para no incomodarlo, de echo ante su silencio y fijación soltando uno de sus dedos, y aunque no ponía mucha fuerza, aferrándose al que le quedaba como una especie de salvavidas.
Aeris está igual de nerviosa que él, igual de insegura y aun así...
-Vamos- enuncia Cloud zafando su dedo del agarre de Aeris para tomar su mano entre la suya, sorprendiéndola, haciendo que suba la mirada entorno a él anonadada, haciéndolo sentir incomodo, comenzando a sentir sus mejillas calientes producto de la vergüenza, pero notando de inmediato que la mano de Aeris ha dejado de temblar y que la suya esta vez no duda, sintiendo una inexplicable calidez y seguridad que no puede creer que provenga de un agarre tan delicado, percatándose entonces del palpitar que hay entre sus dos manos, a quien le pertenece Cloud no lo sabe, tal vez sea su corazón o el de ella, o incluso ambos combinados, pero el ritmo es apacible, tranquilizador.
Si, esta vez, estaba dispuesto a dar un salto de fe- Piensa Cloud antes de que ambos se adentren en la cueva.
- ¿Estás bien Cloud? - Inquirió Aeris dando un apretoncito a la mano de Cloud preocupada, no pudiendo ignorar la ansiedad que podía sentir emanando del rubio.
Habían pasado varios minutos caminando en la oscuridad sin rastro de las luces que Aeris había visto, comenzando a alterarlo, pero haciendo todo lo posible para controlar su agitación, sin embargo, sus pasos cada vez se volvían más pesados y su cuerpo más tenso, costándole seguir el paso, dejando que Aeris liderara el camino, pero sintiéndose culpable por hacerla caminar en su estado, sabiendo que cada paso que daba le dolía a pesar de que se esforzara por ocultarlo.
-Y tú? No deberías estar caminando- Comento Cloud agitado, costándole cada vez más jalar aire.
-Estoy bien, y por ningún motivo dejaría que me cargaras en esta situación-Contesto Aeris animada, esperando aligerar el ambiente, no obteniendo respuesta por parte del rubio por lo que volvió a dar un leve apretoncito en su mano.
Cloud había notado que, si Aeris no hablaba, de vez en cuando daba un apretoncito a su mano como para asegurarle que estaba ahí, haciéndolo preguntarse si desde el principio no era ella la cuerda salvavidas
-Uh? ¿Has visto eso? - Inquirió Aeris extrañada, interrumpiendo sus pensamientos sacudiendo levemente su mano para llamar su atención, pero Cloud no noto nada extraordinario, nada más que infinita oscuridad
-Por allá, ¡ahí está de nuevo! - Indico la castaña emocionada al ver nuevamente una leve luz prenderse y desaparecer
-Ahora son dos! - Expreso Aeris asombrada, viendo dos pequeñas luces prenderse de repente
-Son más de dos- enuncio Cloud haciendo que Aeris volteara a verlo confusa, pasando en ese instante tres pequeñas luces por detrás de su cabeza yendo a unirse a las otras dos
-!Woow!-
Las pequeñas luces comenzaron a moverse, adentrándose cada vez más, por lo que Aeris y Cloud fueron detrás de ellas, cada vez observando más luces creando un camino por el cual podían ver, hasta encontrarse en una caverna decorada de cientos de luces fluorescentes emanando de las paredes y el techo de la gruta, las cuales se reflejaban en el agua oscura del estanque colocado en medio y rodeado por un una porción de tierra llena de pasto, dando la sensación de un ambiente sereno, fascinante e intrigante. Un pequeño paraíso escondido en lo más profundo de las cavernas.
-Luciérnagas, son luciérnagas- anuncio Aeris asombrada, viendo a los miles de insectos volando e iluminando el interior de la gruta.
Hipnotizada por el surrealista paisaje frente a ella, Aeris suelta la mano de Cloud, quien siente como esta desliza lentamente sus dedos lejos, haciendo que instintivamente trate de evitarlo buscando nuevamente su mano pero deteniéndose en el último segundo, escapándosele de entre los dedos, turbándose, y antes de que Cloud pueda comprender su actuar, ante el segundo paso que da Aeris esta cae de rodillas al suelo, haciendo que Cloud olvide todo para ir a su lado, viéndola sentada en el piso sobando su tobillo.
-Estas bien? - Inquirió Cloud preocupado, estirándole su mano a Aeris para ayudarla a ponerse de pie, sorprendiéndola, alzando su mirada entorno al sereno rostro de Cloud, analizándolo
-Si, ¿y tú?, estás bien? - Pregunto Aeris sonriendo avergonzada. Expectante por su respuesta, mirándolo preocupada, obteniendo una réplica silenciosa de Cloud, solo asintiendo con la cabeza, pero siendo suficiente para tranquilizar a Aeris quien sonrió complacida
-Me alegro. - Expreso Aeris tomando su mano, siendo ayudada por Cloud a levantarse con extrema facilidad. Teniendo ambos pies en la tierra retirando nuevamente su mano y devolviendo su mirada en el maravilloso paisaje frente a ella.
-Es hermoso no crees? quien diría que algo así estaría escondido aquí. Luces en las paredes y el techo, como miles de estrellas brillando a la vez, me preguntó si era esto a lo que se referían, me preguntó si está es la escena que aquellos amantes vieron- Enuncio Aeris llevándolo a mirar frente a él, viendo las cientos de luces danzar delicadamente frente a sus ojos, creando una especie de vía láctea en la cual ambos estaban inmersos.
Así que así se veía el paisaje que estuvo buscando cuando era niño, y ahora que lo había encontrado, se sentía diferente, en definitiva, no estaba con la persona que había querido mostrárselo, pero...
Cloud voltea nuevamente a ver a la castaña y no puede evitar quedarse aturdido, Aeris sin pretenderlo logra descolocarlo, haciendo relucir sus esmeraldas con una maravillada y dulce mirada que suaviza aún más sus bellas facciones y la hace ver casi angelical, las luces iluminando delicadamente su rostro y de repente el paisaje palidece ante su imagen, confundiéndolo, haciendo que no pueda o quiera quitar la mirada.
Su corazón se agita y su pecho comienza a doler, sus manos cosquillean, comenzando a sentirse nervioso, pero no como cuando estaba en la oscuridad, es un tipo diferente de ansiedad la que siente ahora, una incluso aún más incómoda.
Cloud no entiende, no entiende porque la vía láctea frente a él no se compara con su forma casi etérea, porque es que a pesar de la extraordinaria y única vista prefiere verla a ella. ¿Qué tiene de extraordinario esta chica?, ¿porque se encuentra tan fascinado?, porque cada movimiento, cada signo de alegría hace que se sienta complacido, tranquilo.
Este lugar le queda a la perfección, es como si la hubiera estado esperando solo a ella, a nadie más-Piensa Cloud sonriendo levemente ante la imagen de Aeris, quien sintiendo la constante mirada de Cloud puesta en ella baja la mirada apenada, perdiéndose del inusual gesto en la cara del rubio.
-Bu-bueno creo que hay que continuar- expresa Aeris abochornada, creyendo que la fijación de Cloud se debe a su penoso comentario acerca de los amantes de la leyenda. Dando un par de pasos lejos del rubio antes de que su tobillo no resistiendo el peso de su cuerpo provoque que nuevamente caiga al suelo, cortando la concentración de Cloud.
-Que haces? - Pregunta el rubio extrañado yendo a un lado de la castaña, poniéndose de cuclillas para estar a su nivel a lo que Aeris solo responde con una sonrisa nerviosa, sonrojándose y bajando la mirada apenada por su torpeza, viendo entonces varias luciérnagas volar alrededor de ella, ocurriéndosele una idea.
- Cierto!, podemos usarlas como linterna ¿no crees?, por su puesto las liberare después-Expreso Aeris emocionada, sacando de su mochila su botella de agua vacía, poniéndola en el suelo, esperando que varias luciérnagas se metieran en el contenedor, tapándolo con cuidado
-Y ahora deberíamos ir por allá- señalo Aeris hacia uno de los caminos que estaba cruzando el prado
-Porque por allá? - inquirió Cloud extrañado por la seguridad de la castaña
-Pues, varias luciérnagas se están yendo por allá, me hace pensar que por ahí hay una salida- balbuceo Aeris con pena, contrariada por la mirada que Cloud le estaba dando
-No me veas así, tienen que haber llegado por algún lado ¿no crees?- expreso Aeris alterada, sonrojándose sin poder contenerse.
-" Siguiendo el camino de luces, así es como se encontraban el uno al otro", por eso crees que hay un camino para salir por ahí?- Inquirió Cloud parafraseando parte de la leyenda.
-Ah- expreso Aeris sorprendida, sin saber que decir, confundida por la seria contemplación que tenía Cloud.
-Entonces tendremos que averiguarlo- Completo el rubio sonriendo discretamente, sonrisa que desapareció tan rápido que Aeris pensó haberlo imaginado
-S-seguro? - Inquirió la castaña dudosa, no queriendo causarle molestia a Cloud
-Tuviste razón con esto, vamos- expreso Cloud agachándose para que Aeris pudiera sujetarse de nuevo a su espalda.
-Justo antes que anochezca- expreso Cloud viendo el final de la cueva, sintiendo la brisa del exterior acariciar su rostro y como poco a poco la luz inundaba de nuevo sus sentidos
-En verdad hemos salido, oh, espera, bájame un momento- indico Aeris recordando a las luciérnagas que llevaba en su botella.
Cloud siguiendo su indicación la bajo con cuidado, haciendo que Aeris se parara en sus dos pies, y con cuidado quitara la tapa de su botella, dejando salir a los pequeños insectos
-Gracias, son libres- Anuncio la castaña sonriendo complacida, viendo como todas las luciérnagas volaban de regreso a la cueva, oyendo a lo lejos el llamado de un chico
-Chicos los encontré! -
Cloud y Aeris giraron en dirección al llamado, viendo sobre ellos, en el camino que subía hacia la sima de la montaña a un pelirrojo
- ¡Reno!- expreso Aeris sorprendida, viendo acercarse por un nivel más abajo a Rinoa y Zack quienes fueron corriendo hasta ellos.
-Cloud que pretendías lanzándote así? - Reclamo Rinoa llegando primero
-Están bien ustedes dos? - Inquirió Zack preocupado
-¡Aeris!-
Interrumpió un fuerte llamado proveniente de una chica de cabello negro y ojos rubí quien se dirigió lentamente a la castaña, poniéndola nerviosa pues parecía enfadada
-T_Tifa, yo... lo siento...Ah! ¡Tu lonchera!, cierto aquí la tengo, siento no haber podido llegar a tiempo, y aunque creo que la comida estará ya toda revuelta creo que aun así se puede comer, así que...- expreso Aeris con rapidez, tomando la lonchera que se encontraba en el suelo a un lado de ella para mostrársela a Tifa, provocando que esta apretara los puños haciéndole pensar a Aeris que estaba terriblemente molesta con ella, cerrando los ojos esperando oír los fuertes reclamos de la pelo negro.
-¡Tonta!, porque siempre haces eso!. Tu…me diste un susto de muerte- expreso Tifa arrebatándole la lonchera a Aeris y tirándola sin importancia a un lado del camino, echándose a los brazos de Aeris, llorando sobre el pecho de esta, sorprendiendo a la castaña quien abrió los ojos turbada
-Lo…lo siento, en verdad lo siento- contesto Aeris consolando a Tifa, acariciando su cabeza
-Es cierto, debemos avisarle a la compañía, Revee, Tseng y a los equipos de búsqueda que los hemos encontrado- Anuncio Rinoa apareciendo detrás de ella el pelirrojo
-Estoy en eso- Respondió Reno llevando su celular a un lado de su oreja
-Avisarle a quién? - Pregunto Aeris confundida sin dejar de abrazar a Tifa
-A todo el mundo, tú crees que el hecho de que una estrella como Cloud estuviera perdido no iba a causar todo un revuelo- explico Rinoa alterando a Aeris, preocupándola por todo el alboroto que había causado.
-Eh! -
-También debemos avisar a los profesores que los hemos encontrado- Completo Rinoa deprimiendo a la castaña
Claro, debió imaginar que nada de esto pasaría desapercibido. Seguramente tendría un castigo y una reprimenda por esto.
-Primero que nada, deberían llevar a Aeris a la enfermería, tiene un esguince en el tobillo derecho- Indico Cloud sin ánimo alguno.
- ¿Estas herida? - Pregunto Tifa preocupada, tomando a Aeris por los hombros
-No es nada grave- Contesto Aeris sonriendo para ocultar el dolor en su tobillo
-Aun así, debes ir, Reno, Zack, podrían llevarla hasta haya- Pidió Cloud sin conectar su mirada con el resto de sus compañeros, llevando una mano hacia su cabeza
-Hey, tu fuiste quien quiso jugar al héroe, porque no completas…Cloud! -
Zack fue interrumpido al ver al rubio repentinamente desmayarse, yendo rápidamente hasta su lado, logrando sostenerlo antes de que cayera al suelo, sorprendiendo al resto de sus compañeros quienes llamaron al rubio con preocupación
-Cloud! -
-Compañero, vamos, ¿qué sucede? - expreso Zack alterado, intentando despertar al rubio dándole un par de palmaditas en las mejillas, no obteniendo ninguna reacción de este.
Aeris intento ir al lado del rubio, pero fue detenida por Reno quien la tomo de la muñeca jalándola hacia él y sin decir nada cargándola sobre su hombro, llevándosela de ahí
-Que!, no!, espera!, Reno!, Reno bájame!, Cloud! - Llamo Aeris alterada, intentando zafarse del agarre del pelirrojo, viendo como la distancia entre ella y Cloud iba haciéndose más grande sin poder hacer nada.
-Estoy bien así que déjenme ir! - Expreso Aeris alterada, intentando pararse de la cama, siendo detenida por dos de las enfermeras quienes batallaban por mantener a Aeris dentro
-Tiene que estar inmovilizada señorita, no podemos dejarla ir-
-Estoy perfectamente bien, así que déjenme ir-
-Hey tranquila, no tienes que hacer tanto alboroto- Indico un chico de cabello negro y ojos azules entrando al lugar, cerrando despacio la puerta detrás de él.
-Zack!- Aeris volteo a ver al chico poniendo una suplicante y preocupada mirada en el rostro, rogando por información acerca del rubio, obteniendo una media sonrisa en el rostro de Zack
-Él está bien, pero solo te explicaré que pasó si te calmas- Indico el pelo negro en tono juguetón, caminando para ir al lado de Aeris, quien se quedó quieta, apretando sus labios para evitar decir algo, esperando ansiosa las noticias mientras observaba como Zack les indicaba a las enfermeras que los dejaran solos.
-Fue un simple desmayo- Enuncio Zack con calma, sentándose en la orilla de la cama enfrente de Aeris
-Simple? -
-Bueno, era lógico si piensas que uso toda su energía en buscarte, eso combinado con el estrés de estar tanto tiempo en la oscuridad deben haber hecho que se viniera abajo, pero con un buen descansó estará como nuevo en poco tiempo- explico Zack sonriendo, calmando el tempestuoso estado de Aeris.
-Ya veo, que alivio- expreso la castaña llevando una mano entorno a su pecho, suspirando aliviada mientras bajaba la mirada hacia su regazo
-En verdad estabas preocupada- Afirmo Zack poniéndose serio, clavando sus ojos azules en la calmada castaña, analizándola.
-Me sorprendió verlo desvanecerse así de repente, pensé que estaba herido, si se hubiera hecho daño o algo le hubiera pasado, habría sido mi culpa, por mi estupidez...- Se interrumpió Aeris así misma, no queriendo pensar en dicha posibilidad, apretando entre sus manos la sabana, molesta consigo misma.
-No tienes por qué culparte, aún si hubiera pasado algo sería enteramente responsabilidad de Cloud- expreso Zack quitando su vista de la castaña
-Qué? - Aeris subió confundida la mirada entorno al pelo negro, pestañeando un par de veces intentando comprender
-Él fue quien por su propia cuenta decidió buscarte y jugar al héroe. A pesar de su aversión a ese lugar el...-
-Aversión? De que...?- Antes de que Aeris pudiera completar su pregunta Zack llevo una mano hacia su mejilla derecha, acariciando con su pulgar suavemente su piel, sin decir absolutamente nada, solo quedándosela viendo con una amarga, anhelante pero distraída mirada que confundió a Aeris
-Zack?- Llamo Aeris desconcertada, haciendo que el pelo negro volviera en sí mismo, retrayéndose, quitando la mano de su mejilla.
-oh, lo siento. Bueno te dejo, se supone que no debería estar aquí y además tú necesitas descansar- Enuncio Zack con una sonrisa nerviosa, poniéndose de pie, recordándole a Aeris la complicada situación que tenía con los chicos
-Ah...si...Gracias- Expreso Aeris apenada, viendo a Zack salir de la enfermería. Quedándose sola, captando entonces a lo lejos un pequeño fulgor, extrañando a la castaña, buscando la fuente de este, descubriendo en el suelo al otro lado de la habitación escondido debajo de una silla, su botella de agua la cual había utilizado para capturar las luciérnagas, brillando levemente, emanando de esta una débil luz verde que de inmediato altero a Aeris
-Wuah!, oh no, oh no, oh no...no me digas que se me paso dejar libre a una, lo siento mucho, resiste- Expreso Aeris perturbada, haciendo un lado las sabanas, deslizándose al final de la cama, poniéndose de pie y caminando con dificultad a causa de su pierna derecha vendada, llegando al otro lado de la habitación e hincándose en el suelo buscando la botella, sacándolo de debajo de la silla, observando entonces que dentro de esta no se encontraba ninguna luciérnaga, si no un extraño y pequeño cristal de color verde que no brillaba en lo absoluto y estaba encerrado por una dura capa de tierra
-...uh?...Pero que es esto?- Expreso Aeris curiosa, quitando el bloque de tierra que rodeaba el cristal, descubriendo así una pequeña esfera verde que se le cayó torpemente al suelo, yéndose rodando debajo de la cama, haciendo que Aeris fuera a buscarla, agachándose para mirar debajo de la cama, viendo sorprendida como la pequeña esfera brillaba entre la oscuridad
Aeris se detuvo en una esquina escondida, viendo a cientos de chicas fuera del cuarto donde se encontraba Cloud, desanimándola.
Quería mostrarle lo que había encontrado, la materia que brilla, demostrarle que la leyenda era cierta, pero... ahora que veía a todas las chicas colocadas fuera de su cuarto, sería mejor que ni siquiera se acercara. Después de lo que había pasado las chicas estarían furiosas, si antes ya habían dejado en claro su molestia por estarse acercando al rubio, no se quería ni imaginar que pasaría si se enteraran que había sido ella la culpable de su colapso, o de que se introdujera y casi perdiera dentro de las cuevas debajo del monte Nibel
No solo eso, se suponía que no debía de tener ningún tipo de contacto con él. Oh Dios!, si esto se hacía público. ¡No!, debía recordar lo que Reeve le había dicho.
Reeve había llegado esta mañana en un afán por controlar la información que se emitía acerca del accidente, acordando que según los rumores que comenzaban a circular el miembro de One Winged Angel Cloud Strife se había perdido en el monte Nibel al ir a explorar la montaña, no se sabía pero se especulaba que una chica, posiblemente una de sus compañeras lo acompañaba, no teniendo confirmación de esto ni de la identidad de dicha chica, paulatinamente a esto, en un accidente a parte Aeris Gainsbroug quien se había apartado del resto de la excursión sufrió de una torcedura, ocasionado que no pudiera continuar, llevándola a esperar en la base del monte Nibel que alguien fuera por ella, siendo encontrados ambos por el equipo de búsqueda y profesores una hora después de su desaparición.
Incluso las chicas quienes habían puesto a Aeris en tal problema habían acordado no decir nada acerca de la identidad de la chica ni revelar la verdadera historia con la condición de que no tuvieran problemas por haber ocasionado que Aeris se perdiera, librándose de su expulsión, siempre y cuando no volvieran a acercarse a la castaña
Eso solo dejaba un cabo suelto, ella, quien al parecer no podía mantenerse lejos de los chicos como prometió.
Debería irse y no hablar más con él. Pero quería enseñarle el cristal que tenía en la mano, incluso dárselo, ya que a él le serviría algo como esto que brillaba en la oscuridad
Aeris dio un largo suspiro rendida, bajando la mirada al piso mientras apretaba el pequeño cristal contra su pecho
-Descuida él está bien- anuncio una voz femenina haciendo que Aeris subiera la mirada turbada, descubriendo frente a ella a Jessie, tranquilizándola porque fuera ella quien la descubriera, sin embargo, esa tranquilidad fue interrumpida por la divertida mirada con la que la observaba
-y-yo no estaba preocupada- Declaro la castaña nerviosa
-ya-
-pero, de verdad está bien? -
-El colapso nervioso que tuvo le causo mucho estrés así que lo único que necesita es descansar, pero...- Jessie volteo entorno al pasillo donde las chicas estaban aglutinadas llevando la vista de Aeris hacia la misma dirección
-No veo como es que pueda descansar en estas condiciones- Completo Aeris con aburrimiento en la mirada, teniendo un vago recuerdo de una situación similar
-Tranquila, no tienes por qué sentirte culpable- Declaro Jessie sonriendo comprensivamente, confundiendo a Aeris por su declaración.
-Eh? -
-Se que te sientes culpable creyendo que tú lo llevaste a esta situación, y que se arriesgó por ti, pero él no lo hizo por eso, es solo que era la decisión más lógica- Expreso Jessie llevando las manos detrás de su espalda inocentemente
-Lógica?- Inquirió Aeris sin entender, que tenia de lógica que se arriesgara así mismo?
-Es cierto, no lo sabes, Cloud nació y creció aquí en Nibelheim, de hecho, la casa de un piso que está en un rincón bajando el camino de madera era su hogar. Y uno de sus pasatiempos de niño era ir a explorar el monte Nibel y sus alrededores, como conoce tan bien el lugar fue en tu búsqueda, por eso es que te encontró tan rápido- Explico Jessie sin dejar su falsa y amistosa sonrisa a un lado, proclamando su superioridad rebelándole información que solo ella conocía de Cloud
-Ya veo. - murmullo Aeris abriendo la boca anonadada, cayendo en la cuenta
Ella no lo sabía, no sabía que Cloud era de Nibelheim, que había crecido en este lugar, y mucho menos sabía que Cloud conocía a la perfección la montaña. Por eso le había dicho que la única perdida era ella, por eso había estado tan renuente a seguir por el camino que ella quería, porque por lo que él conocía eso solo los adentraría más en el laberinto de cavernas. Por eso que se había arriesgado a buscarla, por eso es que había dado tan fácilmente con ella, porque el ya conocía el lugar.
Porque el había nacido en Nibelheim.
-Segura que puedes caminar? - Pregunto Tifa viendo preocupada hacia Aeris quien con un par de muletas se las arreglaba bastante bien para moverse
-Estoy bien- Contesto Aeris tácitamente, tratando de no darle mucha importancia
-Si quieres puedo cargarte- ofreció Yuffie viendo preocupada a la castaña
-Estoy bien, puedo llegar sola al autobús, que está ahí enfrente. Descuiden iré directamente a mi asiento- Respondió Aeris cansada del constante cuidado que estaban teniendo Yuffie y Tiffa
-Bien, traeré tu equipaje- Indico Yuffie yéndose corriendo de regreso a la enfermería
-Nos vemos en el autobús- expreso Tifa yéndose detrás de Yuffie, dejando sola a Aeris quien se encamino hacia el autobús.
Aeris se detuvo un momento fuera de este, dando un último vistazo al lugar, llamándole entonces la atención una casa ubicada no muy lejos de ella, en un rincón del pueblo bajando un camino de madera
-Sera esa? - Se pregunto así misma Aeris acercándose a la casa, bajando por el camino de madera yendo hasta el frente de la puerta, analizándola de arriba a abajo
Es decir, es como Jessie la describió, algo descuidada y destartalada, pero es justo como Jessie la describió, está completamente abandonada, parece que nadie ha vivido aquí en años. Aun así, porque esta tan descuidada, es decir Tifa también se fue de aquí hace mucho y su casa...
Aeris volteo en dirección a la casa de Tifa descubriendo para su sorpresa que la casa de Tifa estaba justo al lado de la de Cloud, abriendo los ojos turbada.
-Ellos...ellos se conocen? -
EICJLokoshom21 no sabes cuánto te agradezco, por supuesto que he leído mangas en Tumangaonline y es gracias a ti, nunca pensé que tendría la oportunidad de conocer a uno de los traductores que hace que pueda disfrutar de uno de mis pasatiempos favoritos. Muchísimas, muchísimas gracias por tu trabajo.
KOSKAORU, Andyy Mishell, KatdFic, EICJLokoshom21 muchas gracias a todos por sus reviews, sus buenos deseos y por seguirme, gracias por tener fe en mi aun después de haber desaparecido por tanto tiempo, les prometo que se los compensare dando lo mejor de mí.
No saben el gusto que me dio leer sus comentarios y saber que a pesar de todo seguían ahí.
Y si, mi plan es terminar "sueño", es una deuda que tengo pendiente también con ustedes y no me gustaria dejarlos con una historia inconclusa, aunque debo confesar que me he desconectado algo de la historia de sueño, de echo inicie con esta porque es la que tengo más adelantada y más presente, y no quisiera darles una conclusión abrupta que se desconectara de todo lo que escribí en su momento, tengo que empaparme de nuevo de la historia de sueño para poder seguirla, pero primero terminare esta, ya que por ahora me es muy difícil hacer dos historias a la vez, por lo que les pido paciencia, ya sé que me han tenido mucha, pero con suerte no tendrán que esperar tanto.
Espero que ustedes y su familia también estén bien
Cuídense mucho
Los quiero
