Me gustas
...20...
Hinata tomo un baño, antes de ir a dormir, el poder hablar con Kakashi le había devuelto la calma, sonreía internamente al darse cuenta que el no paso el tiempo con la Mizukage, se ausento para poder pasar tiempo con ella, eso era un gesto que sin duda le parecía muy agradable.
Hasta las burbujas de jabón en su piel le hacían sonreír, de pronto ese sentimiento la iba envolviendo y le gustaba.
Al terminar su baño, tomo la toalla que llevo consigo, al colocarla se dio cuenta que no era su toalla, esta era mas corta, apenas y lograba cubrir su cuerpo, tenia que dejarla casi a la mitad de su pecho, para alcanzar a cubrir sus zonas intimas.
Uso su Byakugan para ver si Kakashi estaba cerca de la habitación enfocando su mirada en la puerta, pero no lo vio, lo desactivo respirando profundo, solo tenia que salir muy rápido, colocar el seguro en la puerta y poder vestirse con tranquilidad.
Era un buen plan, así que lo puso en practica, salio de puntitas para no hacer ruido, su cabello húmedo iba dejando un rastro de humedad, estaba a mitad de su habitación, cuando escucho la voz de Kakashi cerca de allí, se alarmo, giro de prisa para correr a esconderse al baño, al dar un paso en dirección contraria se deslizo en en agua que su cabello dejo caer al piso.
—¡Kyaaaa!— soltó un gritito al sentir el golpe de su trasero impactarse con el piso
Le costo un poco pero logro ponerse en pie.
—¿Estas bi...—Kakashi enmudeció al acercarse a la puerta y notarla solo cubierta por una diminuta toalla.
Otro grito salio de la boca de Hinata, intento correr pero la humedad en el piso la hizo tambalear de nuevo, en sus bruscos movimientos por aferrarse a algo invisible, termino por hacer que la toalla cayera al piso.
Sus ojos se abrieron todo lo que pudieron, dejando todo su cuerpo al rojo vivo.
Kakashi casi sufre un colapso por el sangrado nasal, era la visión mas hermosa, ni en sus sueños mas pervertidos imagino que esas curvas fueran aun mas perfectas.
Hinata intentaba inútilmente cubrirse con las manos, mientras que sus pies seguían luchando en el piso húmedo por mantenerse rectos.
—Por favor, no me mire— suplico con tanta vergüenza.
La calidez de un brazo la detuvo antes de caer de nuevo sobre el piso, su esposo la sostenía con mano derecha de la cintura, mientras la izquierda le colocaba la toalla para cubrirla, la sostuvo en sus brazos, hasta llevarla a la cama.
—¿Esto es para decirme que esperas a que termine lo que iniciamos a hace tres días?— pregunto sin dejar de observarla.
El cabello húmedo se pegaba en esa blanca y suave piel, aun había gotas de agua que se deslizaban lentamente por esa figura que tanto deseaba tocar. Trago en seco al observar mejor, como era prácticamente imposible cubrir todo el cuerpo de la chica con esa toalla tan diminuta.
Ella no contesto, apretó nerviosa la toalla, esperando que pasara cualquier cosa, era claro para ella que le era imposible resistirse a las insinuaciones de su esposo.
—Y-yo...—
—No puedes... lo se— respondió cubriéndola con una sabana —Creo que una ducha bien fría es una buena idea— musito dirigiéndose al baño.
Seguía tensa, la actitud de Kakashi le había sorprendido, ni siquiera intento besarla, la vio desnuda y no le hizo nada.
...
HINATA
La toalla cayo al piso sin siquiera darme el tiempo suficiente para tomarla y cubrir las partes mas privadas, voltee mi vista aterrada por mostrar mi cuerpo de esa forma, por un segundo vi el brillo en los ojos de Kakashi-san, eran tal y como Neji nii-san, me dijo una vez que ardían en deseo al ver a una mujer, en ese estado los hombres pierden la cordura.
Sus brazos fuertes me sostuvieron tocando mi piel desnuda, no podía verlo por lo avergonzada que me sentía, en cualquier momento podía desmayarme eso era seguro, el suceso de hace tres días vino a mi mente, preguntándome si sería capaz de detenerlo si iniciaba de nuevo ese jugueteo.
La conversación con Kurenai y Tenten estaba dando vueltas en mi cabeza, si el se acerca un poco mas no podre contener mas tiempo mi consciencia, creo que me desmayare en cualquier segundo, el calor abrasador dentro de mi es una señal clara que no seré capaz de hacer algo.
Cerré los ojos con la respiración entre cortada, no estaba lista para el siguiente paso pero aun con nervios y vergüenza, mi interior deseaba sentir por un breve instante los labios de Kakashi-san.
—¿Esto es para decirme que esperas a que termine lo que iniciamos a hace tres días?— me pregunto estando sobre mi.
La calidez de su piel tan cerca de mi, me estaba causando sensaciones que quería explorar aun mas, quizás a esto es a lo que se referida Kurenai sensei, cuando me dijo a que esta edad hay muchas cosas que el cuerpo reacciona de forma diferente anhelando nuevas sensaciones.
¿Este fuego que siento arder desde mis piernas hasta mis mejillas es efecto de esa reacción?
Si tan solo se inclinara un poco mas y quitara esa mascara para permitirme comprobar si esto que siento se calma con un beso mas.
—Y-yo...— no podía ser firme en mi tono, estaba tan nerviosa, quería pedirle que no se detuviera, pero mi cobardía era tan grande que ni yo entendía que era lo que musitaba.
—No puedes... lo se— me dijo cubriéndome con una manta.
Se levanto y se fue a duchar, yo me quede con la sabana entre mis manos, con el calor interno aun fluyendo de forma desesperante.
¿Que acaba de pasar? Tome mi rostro con mis manos, dándome unos pequeños golpes para terminar de reaccionar y comprobar que no era un sueño.
Esos deseos indecorosos ¿eran míos? Yo... fui yo quien deseo repetir "esas cosas" Hinata Hyuga... ¿En que te has convertido? ¿Es que acaso la lectura erótica de Kakashi-san también me afecta a mi? Pero... yo ni siquiera la he leído...
Pero... el se detuvo, ahora que ya ha probado mis labios, ¿pensara que no soy divertida? Si me comparo con Mei Temuri, se que no soy igual, ella es mayor y tiene un aura de seguridad, su estilo es tan femenino y seductor, yo no tengo nada comparado a ella.
...
...
...
Hinata escuchaba el agua aun correr de la regadera, con esa confianza se levanto para ponerse una pijama, los pensamientos de sentirse inferior ante la figura de la Mizukage le aterraban, se arropo por completo, esa noche tuvo un lindo detalle por parte de su esposo, pero también fue rechazada por el mismo.
Se quedo dormida con la mente hecha bolas entre tanto pensar, no era bueno ponerse a pensar en cosas como esas, solo le hacían sentirse inferior, su ultimo pensamiento fue que no era capaz de competir contra Mei Terumi, si esa mujer se esforzaba un poco mas, podría quedar divorciada en poco tiempo.
—M..ei...— susurro, distrayendo a Kakashi, quien se acomodaba a un lado de la cama, cerca de su esposa.
Sonrío bajo la mascara, ¿eran alucinaciones suyas o Hinata estaba celosa de la Mizukage?
La luz de la luna entraba por la ventana de su habitación, resaltando el azul negro del cabello de su esposa, la había extrañado tanto, esos días en la torre del Hokage fueron un poco tortuosas, no se imagino que con tanto trabajo que ella también tenía sería capaz de ir a verlo y no solo eso, la dulce Hinata también le había llevado comida y un cambio de ropa, no le importaba si ella no lo amaba, pero estaba claro que se preocupaba por él.
Viéndola a su lado se sentía tan mágico, desde que su padre murió no tenia ninguna emoción para volver a su casa, por eso siempre se la pasaba leyendo sus novelas eróticas en cualquier sitio perdiendo el tiempo hasta el cansancio, para así llegar solo a dormir al apartamento en el que vivía en ese entonces, pero ahora era diferente, no supo como ni cuando empezó, pero se dio cuenta que se sentía tan bien al saber que alguien lo esperaba en casa, alguien con quien pasar sus noches, era difícil porque aun no liberaba esa tensión sexual que ella le provocaba, pero tenerla allí, saber que ahora es suya, le daba calma.
Termino por aceptar que esa ansiedad por verla, no significaba otra cosa mas que solo que empezaba a enamorarse de la chica que jamas imagino, quien ahora es su bella esposa... Hinata Hatake.
En esas orbes lunares se sentía tan expuesto, si ella supiera el poder que tenía sobre él, pero esa inocencia y timidez no la dejaban darse cuenta que ella solo necesitaba mover un dedo y el podía incluso ladrar si lo pedía.
La chica se removía en la cama, derribando una de las almohadas que había colocado como barrera a la mitad de la cama para evitar cualquier roce con Kakashi.
El sonrío, por lo divertido que era tener esa columna de almohadas en medio, como si eso fuese a detenerlo, las tiro de la cama, para permitirle a ella moverse con libertad, finalmente ella giro quedando frente a él, dándole la oportunidad de observarla mas a detalle.
Ella era muy bonita a simple vista, con esas largas pestañas que adornaban sus ojos perlados, su color de piel tan blanco, junto a ese cabello tan oscuro, daba la sensación de ver a una diosa, maldita sea, casarse con ella fue por mera casualidad y aunque al inicio renegó, ahora era capaz de aceptar que ella era parte de su mundo, lo sentía mucho por Naruto, pero desde ahora empezaría a cortejar a Hinata correctamente, quería que por lo menos ella lo quisiera tan solo un poco, si ella algún día aceptaba que sentía algo por él, por pequeño que fuese ese sentimiento, eso seria suficiente para no dejarla ir jamas.
Esa noche la abrazo, dejando el rostro de ella descansar sobre su pecho.
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Los golpes en la puerta desde muy temprano los hicieron despertar, Kakashi se levanto de prisa, antes de que su esposa abriera los ojos y lo atacara con el puño suave como la ultima vez.
—Ya escuche...— dijo con su tono cansado de siempre.—¿Y que deseas tan temprano?— pregunto bostezando.
—Lady Tsunade me dijo que debo lo acompañe en su viaje—comento Yamato.
—¿Ah si? Pues que yo recuerde no pedí escolta, ademas, a ti te encomendé vigilar a Orochimaru—
—Orochimaru esta en la Aldea, La quinta Hokage dijo que tomaría la responsabilidad—
—Olvidalo, tu eres el indicado para esa misión, te pediré que dejes de insistir, este es un viaje entre mi esposa y yo, llevare a mis perros así que no hay de que preocuparse—
—Pero... Lady Tsu...—
—Yamato— le regaño—dije que no— le cerro la puerta en la cara, no permitiría que nadie se interpusiera en su viaje.
...
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Pese al inconveniente a tempranas horas Kakashi logro salir sin ser visto por Yamato, salieron temprano, poder salir de la torre saltar sobre los arboles era relajante, se sentía vivo otra vez, tanto tiempo en una silla no era lo suyo, la adrenalina en su cuerpo quería estar en acción, explorar los alrededores, tener combates, poder mostrar su técnicas una vez mas.
Miraba por el rabillo del ojo de vez en cuando a su esposa, ella activaba su Byakugan cada cierto tiempo para verificar que no hubiera nadie sospechoso cerca o siguiéndolos, en cuanto a sus perros, Pakkun lideraba al equipo de canes, por los alrededores, intentando mantenerse a una distancia no muy alejada de su amo.
Durante el día lograron avanzar mucho mas de lo que pensó, Hinata pese a no estar en misiones aun era muy ágil.
—Nos detendremos aquí, creo que lo mejor sera acampar en esta zona—
—Seria mejor si caminamos un poco mas, a unos veinte metros de aquí hay un rio, así podremos pescar y ducharnos— menciono la morena desactivando el Byakugan.
—De acuerdo— le siguió Kakashi.
Llegando al lugar acordado, Kakashi uso la técnica que copio de Yamato.
—Mokuton: Renchūka no Jutsu — exclamo creado una casa de madera pequeña, suficiente para tener un techo donde pasar la noche, así podían descansar mas a gusto y cocinar dentro de ella, sin tener que hacer una fogata y llamar la atención de cualquier intruso.
—Que técnica tan impresionante, no sabía que podía usarla— se sorprendió Hinata al verla.
—Es algo que aprendió de Yamato, vamos, entra, descansa un poco mientras yo voy a pescar.
—Esta bien, mientras tanto yo preparare lo demás para la cena—
—¿Trajiste algo mas en ese pequeño bolso?—
—Kakashi-san, usted no es el único que aprendió técnicas nuevas, yo aprendí una muy útil que Tenten me enseño—
dentro de la casa saco uno de los pergaminos que llevaba realizado un Jutsu de invocación, saliendo de este una serie de comestibles y utensilios de cocina que dejo sorprendido a Kakashi.
—Si que es muy útil... tendrás que enseñármelo.—
...
...
...
La cena fue todo un éxito, comieron hasta saciarse, estaban cansados, así que para sorprender aun mas a Kakashi, esa noche no dominaran juntos, Hinata saco un Futon para ella y para él de otro pergamino.
—Supongo que haremos guardia, si gusta puedo quedarme a hacer la primera, usted se ha esforzado mas que yo, así que puede descansar primero—
Kakashi no objeto al respecto, se fue a acostar, dejando a Hinata cumplir con su guardia.
Desde la cima del árbol mas alto, ella activo su Byakugan, su rango de visión ahora es mas alto que durante la guerra, ahora podía ver todo a 30 kilómetros de distancia, al cerciorarse que no había nada extraño cerca, se tomo el tiempo necesario para darse un baño, tenía por lo menos una hora, para tomar un baño y regresar a punto de vigilancia sin tener contratiempos.
Se acerco al rio, dejando toda su ropa a un lado, estando allí, en medio de esa oscuridad que solo dejaba ver lo que la luz de la luna tocaba, tuvo el deseo de practicar así como lo hacia en su adolescencia, juguetear con el agua no le haría mal, se quito hasta la ultima prenda, dejando toda su piel desnuda, acumulo chakra en sus pies, para poder caminar sobre el agua, inicio con pequeños movimientos, danzando sobre el agua.
Era una visión espectacular verla moverse con tanta facilidad, parecía una verdadera diosa bajo es luz y con esos movimientos tan delicados.
Kakashi se levanto para hacerle compañía, pues no lograba conciliar el sueño, buscándola entre las cercanías fue hasta el rio, donde vio la silueta danzando con tanta gracia, que le hizo acercarse y espiarla un rato.
Sus sentidos estaban locos de placer, no imagino que ella fuese a tener la osadía para bailar desnuda en medio del agua, pero gracias a Kami que no pudo dormir para presenciar esa visión tan sublime que lo dejaba sin aliento.
Ver a su esposa de esa forma le estaba provocando una erección, se maldijo en sus adentros, las duchas frías ya no funcionaban como al principio, debía pensar en algo mas, para relajar esa parte de su cuerpo que se alteraba, pero era imposible apartar la mirada.
Contra su voluntad, se obligo a dar un paso para apartarse de ese lugar, debía alejarse antes de que sus impulsos lo cegaran.
El crujir de una rama lo delato, haciendo que Hinata se sumergiera en el agua ocultando su cuerpo dentro.
—¿C-cuanto tiempo lleva allí?— pregunto apenada.
—No mucho, recién vine para refrescarme un poco—
—Puede entrar, yo ya voy de salida— respondió, percatándose que su ropa estaba lejos de ella, y la toalla seguía colgada en una rama cerca de la orilla, pero si salia dejaría al descubierto su cuerpo.—Kakashi-san, puede pasarme la toalla, pro favor— pidió con el rostro sonrojado.
El se acerco en punto donde la luz lo hacia mas visible, dejando que ella observara que el solo vestía con la ropa interior y su mascara, listo para meterse al agua.
Fingió no escucharla adentrándose al agua cada vez mas cerca de ella la vio cubrirse el pecho con las manos, intento huir pero cuando ella lo llamo era imposible no perder la cordura, era un momento perfecto para los dos, no quería dejar pasar algo como eso.
—Te ves muy hermosa, ese sonrojo en tu rostro es tan lindo, hace resaltar el violeta de tus ojos—comento acercándose un poco mas.
—Kakashi-san— susurro ella, al sentirse acorralada, su espalda toco una de las enormes rocas que estaban en el rio impidiéndole escapar.
—Hinata, ¿me permites podes besarte esta noche?— pregunto moviendo los mechones de cabello que le cubrían el rostro a la morena.
Con las manos temblorosas por lo que haría, las acerco al rostro de Kakashi, sin dejar de verlo a los ojos, con cuidado deslizo parte de la mascara para dejar a la vista el rostro completo de su esposo, era una visión perfecta, ahora por fin lo veía a detalle, era un hombre muy apuesto.
Kakashi tomo esa acción como un si, suspiro en un lento parpadeo, sentir la textura de los dedos de ella sobre su rostro era fabuloso, dejo que ella bajara esa mascara hasta dejar la boca al descubierto.
Su mirada al acercarse mas a ella era como solicitando permiso para atrapa esos labios que lo hacían babear, ella no emitió palabra alguna, solo lo acerco con su mano, hasta llegar a probar sus labios.
Era un beso suave, sin prisas, degustando los labios del otro, lento sin pausas, el aire empezaba a faltarles, pero ninguno estaba dispuesto a descansar, ella movió el brazo con el cubría su pecho, para rodear el cuello de Kakashi con ambas manos, enredo sus dedos en el cabello del Albino, provocando un eléctrico hormigueo por su roce en el cuerpo de su esposo.
—Me gustas tanto...— musito él sobre los labios de ella.
Seguía besándola con calma, pero sentir los pechos de ella removiéndose en el suyo le estaba dejando sin autocontrol.
Llevo una de sus manos hasta tocar el suave pecho de Hinata, ella se sobresalto ante el tacto que la invadía, pero el no dejo de besarla, haciendo que ella se concentrara mas en el beso.
—Te prometo que no tomare tu virginidad esta noche, pero pérmiteme darte un poco de placer...— le pidió obteniendo permiso por parte de ella.
Se acerco mas al cuerpo de ella, sin parar de besarla con deseo, la intensidad iba en aumento, acariciaba esos enormes pechos que no cabían en sus manos, era tan excitante el querer apretarlos por completo, pero sus manos no eran suficientes, pauso los besos un momento, dejando descansar su frente sobre la de ella, de esa forma tenia mejor visibilidad de sus pechos.
Bajo un poco, para poder probarlos, solo tocarlos ya no le bastaba, necesitaba saber a que sabían esos pezones entre sus dedos.
Hinata dejo salir un leve gemido al sentir como uno de sus pezones era lamido con tanta habilidad, Kakashi estaba casi al limite con las sensaciones y los sonidos que salían de la boca de su esposa.
Estaba saboreandola por primera vez, era mejor de lo que imagino, mucho mejor que sus pervertidos sueños, el sabor de Hinata era dulce y estaba siendo grabado no solo en su mente, si no también en su paladar.
Jamas en su vida, tuvo un sabor tan agradable como el de su esposa, paso su boca al otro pecho para brindarles atención por igual, Hinata aun avergonzada por el actuar de Kakashi, no estaba dispuesta a detenerlo, no cuando estaba sintiendo ese fuego abrasador dentro de ella, quería el siguiera mostrándole mas de ese placer que menciono.
