Capítulo 20: en el campo de batalla

"Zeus encabezó la batalla contra su padre seguido por sus hermanos."

Caecilia Lennon

27 años

El Capitolio

"Apolo entregó las riendas de su carro a su hijo tras hacerle prometer que cumpliría sus condiciones."

Llevo años trabajando para el programa encargado de cubrir los juegos, pero esta será la primera vez que me permitan salir en pantalla. Aemilia me ha propuesto para encargarme del resumen diario. Estoy emocionada y nerviosa a la vez.

La luz se enciende y las cámaras comienzan a enfocarme. Me aclaro la garganta y compongo mi mejor sonrisa:

–Buenas noches capitolinos y capitolinas. Mi nombre es Caecilia Lennon y estoy aquí para traeros el resumen del baño de sangre del vasallaje de los 25. Ha sido un baño bien húmedo, si se me permite el chiste malo. Hemos dicho adiós a nada más y nada menos que a seis tributos. La primera de ellas fue Lyanna Blair, del distrito diez. Fue asesinada de una manera brutal por Mikah Odair. Desde luego la apariencia dulce de Mikah solo era eso, una apariencia. Hubiera podido dar mucho juego; y digo hubiera porque ella no tardó mucho en caer a manos de Troya, del distrito dos, que justo antes acababa de cobrarse su primera víctima: Talia, del distrito doce. Los otros profesionales tampoco permanecieron inactivos. Mientras Nara Langley se ocupaba de alejar al resto de tributos de la cornucopia, Christian Stark mantuvo una interesante lucha con Savannah, la tributo del siete. Me pregunto qué pensará su suegra y mentora. ¿Vosotros también os lo preguntáis? Pues no os preocupéis porque esta noche alisa contestará a las preguntas de Aemilia Chase. Siguiendo con el baño, Selia Kane, del ocho, se lanzó a por Phillas Wyatt, del doce, que cayó derrotado, mas no por Selia, sino por Inay Rembrant, el asombroso tributo del cuatro. No obstante, la sorpresa nos la dio Alejandría Marsh, que no solo acabó con la vida de Wonder Lutz, del distrito cinco, sino que en un inesperado giro de los acontecimientos lanzó un dardo envenenado a Neally Kirt, del tres. Neally sigue viva, pero no podemos evitar preguntarnos qué efecto tendrá en ella el veneno de Alejandría.

Con esto se corta la transmisión. Sonrío. Espero que Aemilia esté satisfecha. Ha depositado mucha confianza en mí y no se toma bien que alguien en quien ha depositado su confianza no cumpla sus expectativas.

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Idylla Syddeley

16 años

Distrito 6

"Poseidón hizo brotar agua de las piedras, creyendo que sería suficiente para ganar la competición."

Corremos todo lo que podemos. Se supone que la profesional del uno se fue a por el chico del cinco, el de la alianza antiprofesional, pero no sabemos si cualquiera de los otros nos puede andar siguiendo. Neally respira entrecortadamente. Al principio pienso que es por el cansancio, aunque yo no estoy cansada, la adrenalina me mantiene con energía. No obstante, lo de Neally no es cansancio. Su expresión es de dolor. Se ha quedado la última. Tom retrocede para ponerse a su altura y le pasa un brazo por los hombros. Neally se apoya en él.

–Me duele –dice Neally.

No tenemos tiempo de preguntarle el qué cuando cae desplomada. Tom consigue sujetarla antes de que se golpee y ella entreabre los ojos.

–No puedo seguir.

Su voz suena realmente asustada. Debe de estar sintiendo mucho dolor. Me acerco a ella. Tom me explica que la chica del uno le lanzó algo.

–Seguro que era veneno. Me ha envenenado y me voy a morir. Me voy a morir y entonces. . .

Se queda callada. Tiene la mirada perdida, pero no sé si se debe al efecto del veneno o a una de sus habituales pérdidas de memoria. Tom sigue sujetándola. No es muy fuerte, pero Neally no pesa mucho. Miro a mi alrededor para asegurarme de que no nos sigue nadie. Estamos en una arboleda que baja por la montaña. Si mi memoria no me falla, y mi memoria nunca me falla, estos árboles son viñedos. A lo lejos se escucha rumor de agua, quizás un arrollo o una fuente. Quizá deberíamos acercarnos. Tal vez el agua le sirva a Neally.

Tom está de acuerdo. Neally asiente también. Al parecer está todavía consciente. Su cara está cubierta de sudor y tiene la boca entreabierta, como si le costara respirar por la nariz. Se me parte el corazón de verla así, pero si me paro a pensar en eso me derrumbaré. Tengo que centrarme en buscar algo para ayudarla.

Avanzamos hacia el sonido del agua con dificultad. Tom puede cargar a Neally mientras yo vigilo que no venga nadie. Lo que Matthew dejó para mí fue un espejo. Tengo que reconocer que es una idea inteligente, hasta puede que se lo diga si lo vuelvo a ver, porque puedo ir mirando hacia delante y hacia atrás. Además, a nadie le interesaba un espejo, así que no tuve que pelear para conseguirlo. Me pregunto que pensaron los capitolinos cuando me vieron cogerlo. Quizá creyeron que soy muy vanidosa.

El sonido del agua resulta provenir en efecto de una fuente. Es una fuente muy grande. En el centro hay una estatua de un hombrecillo regordete y desnudo. De ella salen cuatro caños de agua, dos de los brazos, uno de la boca y otro del pene. Me parece bastante asqueroso, pero no estoy como para andarme con remilgos. Hago un cuenco con mis manos y las acerco a la boca de Neally, a quien Tom ha llevado hasta allí. No sé si el agua servirá de mucho, pero es lo único que se me ocurre. Matthew dijo que una de las cosas más importantes es no desidratarse y que a la hora de tratar a un herido había que desinfectarlo y darle agua. No podemos desinfectarla, ya que no sabemos qué es lo que tiene, pero podemos darle de beber. Luego pediremmos ayuda a nuestros mentores. No me gusta pedir ayuda, pero lo haré por Neally.

Ella bebe con avidez. Espero ver alguna señal de mejoría en su cara, pero ocurre todo lo contrario. Sus rasgos se contraen y ella suelta un grito gutural. Después comienza a revolverse en los brazos de Tom. Él la sujeta con más fuerza, pero ella se remueve y le araña la cara. Tom la suelta sorprendido. Neally parece rabiosa. Se le tira encima y comienza a atacarlo con las uñas y con los puños. Tom es más fuerte que ella, pero está tan atónito que no es capaz de defenderse. Yo también me quedo paralizada en un primer momento. Después la cojo por las axilas y la aparto de Tom, que se levanta con la cara llena de arañazos. Neally sigue revolviéndose en mis brazos. Tiene más fuerza de la que pensaba y consigue desestabilizarme, pero ella cae conmigo.

Aterrizamos las dos dentro de la fuente. Es una suerte que no sea profunda. Me levanto y busco a Neally con la mirada. Está tendida sobre el agua, hay un charco de sangre en torno a su cabeza. Parece que se ha golpeado con uno de los pies del hombre de los caños. Tom se mete en la fuente para ayudarla, pero yo sé lo que ha pasado antes incluso de que suene el cañón. Neally ha muerto. Tom grita. Debería decirle que se calle, que nos van a oír, pero por una vez no tengo ganas de hablar. Me quedo mirando el cadáver de mi aliada, de la que ya estaba empezando a considerar mi amiga. Distingo unas letras grabadas en la base de la fuente: "Fuente de la locura".

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Jason Green

17 años

Distrito 3

"Cuando Zeus abandonó el Olimpo, la desconfiada Hera lo siguió."

Agnès y yo llevamos un rato caminando, bajando por la pendiente de la montaña. Es un lugar bastante bonito. Según vamos bajando el bosque se convierte en un campo de árboles frutales y a lo lejos la montaña forma una pequeña llanura antes de seguir descendiendo en la que crece un campo de trigo lleno de amapolas rojas.

–es como en casa –dice Agnès, extasiada.

–Yo estaba pensando lo mismo –contesta una voz a nuestras espaldas.

Ambos nos sobresaltamos. No habíamos oído llegar a nadie. Nos volvemos para encontrarnos cara a cara con Carya Moore, la que ha hablado, y su aliada, Karyl Douglé. Recuerdo que estaban con otras dos chicas, la del diez y la del doce, pero ninguna parece estar por aquí. No me confío, sin embargo, pueden ser igual de sigilosas que sus compañeras y estar escondidas. No parecían la clase de chicas que tenderían trampas a traición, pero al fin y al cabo estamos en los juegos.

–¿Dónde están vuestras aliadas? –pregunta Agnès, precavida.

–Muertas –responde Carya.

Hay demasiada tristeza en sus ojos como para creer que está mintiendo. Los cuatro nos quedamos mirándonos. ¿Qué se supone que tenemos que hacer ahora? No podemos separarnos sin más, como si fuéramos viejos amigos de excursión por el campo. Quizá deberíamos pelear, pero ellas no parecen tener la intención y yo tampoco me siento capaz. Tal vez si fueran los ladrones del ocho o ese chico tan grande del diez lo haría, pero se trata de la niña rebelde del cinco y la chica simpática del once. Agnès tampoco parece saber qué hacer y al final es Carya la que habla:

–este año hay un montón de alianzas grandes y ahora nosotras somos solo dos y vosotros también. ¿qué os parecería si nos aliáramos?

Una alarma se enciende en mi cabeza. Linus estuvo hablando con dos vencedoras: Alexia Swift y Ophelia Maddox, justo las mentoras de mi aliada y de esta chica. ¿Lo tendrían todo planeado?

Agnès parece indecisa. Me mira esperando a ver qué opino yo, pero yo no sé qué opinar. De todos modos no puedo decir que no. Si realmente mi aliada está en el ajo con la del once y rechazo aliarme con ellas, no habrá nada que les impida matarme. No me queda más remedio que aceptar y tener los ojos bien abiertos. Todo esto es culpa del maldito Linus.

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Selia Kane

16 años

Distrito 8

"La ninfa acudía a contemplarlo todos los días sin que el arrogante narciso se diera cuenta de su presencia."

El sol se está poniendo. Es hermoso verlo meterse entre los olivos. Brett y yo estamos sentados en el pedestal de una estatua mirando el atardecer. Podría ser hasta romántico. Me acerco un poco a él, quizá el romanticismo atraiga a los capitolinos. Brett lo entiende y me pasa un brazo por los hombros. Sonreímos. Parker nos mira como si estuviéramos locos o fuéramos estúpidos y a ambos nos entra la risa. La situación es muy estúpida en sí misma.

Me levanto del pedestal. La estatua representa a una mujer vestida con una túnica y un casco que sostiene una lanza en una mano y un libro en la otra. Es Atenea, la reconozco porque yo fui de ella en el desfile. Pienso que es una buena señal, aunque tampoco es que crea realmente en las señales.

Es hora de dormir. Mañana será un día largo. Me ofrezco voluntaria para la primera guardia y ninguno de los chicos tiene nada que objetar, así que vuelvo a sentarme en el pedestal mientras ellos se acomodan para dormir. Lo ideal hubiera sido que nos quedáramos dos personas de guardia, pero somos tres y no cuatro, así que me quedaré solo yo. No extraño a Savannah, no es como si fuéramos amigas, pero me apena que haya muerto porque podría habernos sido muy útil, sobre todo siendo la nuera de su mentora.

Los chicos no tardan en dormirse, o al menos en finjirlo, con gente como Parker nunca se sabe. Yo me entretengo mirando lo que hay dentro de la mochila que he cogido. Woof prometió que me dejaría una mochila con carne y ha cumplido su promesa, pero cuando dijo que me daría un conejo no esperaba que se refiriera a uno vivo.

No estaba segura de que la mochila que cogí fuera la mía porque no están marcadas de ninguna manera, pero viendo lo que hay dentro no tengo dudas. Eso solo se le puede haber ocurrido a mi mentor. El conejo salta de la mochila en cuanto la abro. Debe de tener agujeros pequeños para que haya podido respirar. No tardo mucho en atraparlo, de todos modos. Él es rápido, pero yo lo soy más.

Brett me ha dado el cuchillo que cogió antes de dormirse. El animalito es bastante mono, pero no me tiembla el pulso a la hora de matarlo. Mantenerlo vivo me costaría más que conservar su carne.

Empiezo a despellejarlo. Así tengo algo que hacer . aprendí en el centro de entrenamiento y no es demasiado complicado. Estoy acabando cuando escucho un ruido de pisadas. Un grupo se acerca por la izquierda. Parece que están bajando en diagonal. Es una buena idea, así será más complicado que alguien los siga. Acepto el reto.

Dejo el conejo muerto en el suelo y despierto a Parker, que a juzgar por el gruñido que me dedica, sí que estaba dormido de verdad.

–quédate haciendo guardia. Voy a investigar algo –le digo.

No le doy tiempo a contestar. No quiero discutir y sé que si me voy se quedará despierto para vigilar. No es tonto y sabe que no puede dormirse si no hay alguien vigilando.

No tardo en dar alcance al grupo. Son los llamados antiprofesionales. Van cargando con varias mochilas y no parecen estar heridos. Sin duda son una potencial amenaza y los tenemos bastante cerca. Me subo a un árbol. No hay muchos árboles en el distrito ocho, pero algunos de los más poderosos del distrito los tienen en sus jardines, así que no es mi primera vez.

Desde allí tengo una buena vista de su campamento y puedo escuchar lo que dicen. Es una conversación interesante, vaya si lo es. Están hablando de los profesionales. Quieren ir a por ellos y discuten la mejor manera de hacerlo, pero finalmente llegan a un acuerdo y la chica del dos se queda montando guardia con el chico del nueve. Podría tirarle un cuchillo a cualquiera de los dos, pero hay demasiado riesgo de que el otro me vea. Además, ahora mismo me convienen vivos.

Me bajo del árbol con cuidado y vuelvo al campamento. Parker está sentado en el suelo con la espalda apoyada en el tronco de un árbol. Le dedico una sonrisa, aunque dudo que pueda verla realmente con la oscuridad. Mañana les contaré a él y a Brett lo que he averiguado. Estoy segura de que les gustará la información: mañana habrá una buena pelea.

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Bueno, ha pasado más de un año y creí que nunca volvería, pero lo he hecho y creo que será para quedarme. Ahora los capítulos no tendrán una estructura fija, todo dependerá de lo que esté pasando. Lo que sí será común es el pov de Caecilia al principio para que nadie se pierda con la trama (y porque me encanta escribir de capitolinos). De vez en cuando habrá pov de mentores o de Snow o Augusta, quizá incluso volvamos a ver a aemilia, no lo sé. Eso sí, intentaré que todos los tributos salgan en todos los capítulos, aunque en este no están los pro porque en el baño tuvieron mucho protagonismo y porque en el siguiente también lo van a tener.

Sobre las muertes la mayoría de personas ya están al día, pero los comentarios siguen contando. También cuentan los puntos que vuestro tributo haya ido generando porque lo han votado como favorito en algo o porque respondisteis bien a las preguntas del juego y todo eso. También tendré en cuenta lo que considere mejor para la historia.

Ahora las despedidas:

Puesto 18: Neally Kirt: Neally, te adoraba. Eras tan tierna y tan dulce, pero siempre supe que habría una fuente así en la arena y entre eso y el veneno de Alejandría estabas sentenciada. Me encantó escribirte y puedes sentirte orgullosa de haberte ganado el corazón de Tom y de haber dejado sin palabras a Idylla.

Ahora las preguntas:

1 Pov favorito.

2 Ahora que habéis visto un poco de la Arena ¿qué más pensáis que puede haber?

3 ¿Quiénes creéis que morirán en la gran pelea?