CAPITULO 20
"Cosas que no se pueden decir."
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La noche había caído sobre la ciudad de Osaka, el verano pronto acabaría, y aunque a la estación aun le quedaban un par de semanas, el otoño se anunciaba con algunas hojas secas que se desprendían y eran levantadas por suaves brisas ligeramente frías. El verano fue determinante, para muchos, pero sobre todo para el par de herederos, Kusanagi y Yagami. Y así, en el claro que proporcionaba un terreno desolado dentro de los suburbios estos rivales estaban frente a frente.
Su combate se había extendido mas allá de lo que imaginaban, el poder y la fuerza de ambos no era muy diferente en ese momento, apartaban la sangre y el sudor de sus rostros mientras jadeaban tratando de recuperar el aire. La adrenalina que corría por sus venas los mantenía de pie, este seria el ultimo combate para ambos, en sus ojos solo se reflejaba la idea de que esta pelea determinara todo, vivir o morir.
La charla era escasa y mínima, incluso por parte del poseedor de las llamar carmesí, a diferencia de todos aquellos encuentros anteriores, mantenía un semblante frio.
-¿cansado? - dijo al pelirrojo.
Yagami esbozo una ligera sonrisa maniaca
-pero si yo solo estoy calentando, ni creas que caeré ante ti.
-eso esta por verse - respondió Kusanagi sonriendo confiado.
Las llamas de ambos clanes, ardían en las extremidades superiores de los guerreros, concentrándolas para un ataque que esperaban que fuera el ultimo.
-¡voy a acabar contigo de una vez por todas y borrar de la faz de la tierra tu estupida sonrisa! - pronuncio el turbado Yagami.
En un alarido por parte de los peleadores se arrojaron uno contra otro, para asentar el golpe final.
-¡Alto! - grito la única persona que había estado de espectadora desde el inicio de ese encuentro, su voz fue tan fuerte y desgarradora que logro hacer que los oponentes se detuvieran -¡por favor!, ¡ya basta! - continuo Yuki Kushinada, que estaba de rodillas y tratando de atrapar sus lagrimas…
Un día antes del encuentro de los descendientes, Asamiya estaba reunida con Yabuki, Kensou y Kaoru en el techo de la escuela, la psíquica deseaba mantenerse al tanto de la información sobre lo que ocurría entre ambos Yagami, ya que de esa manera podría seguir apoyando a sus amigos.
-así que eso fue lo que te dijo, sus acciones no tienen mucha coherencia -comento Athena mientras reflexionaba.
-es probable que estuviera actuando así por estar bajo la influencia de la bebida - respondió la pelirroja.
-ese sujeto parece tener todos los defectos - comento Kensou que estaba jugando con el gameboy que Kaoru llevaba.
-a mi me pareció mas sincero de esa manera -añadió Shingo, elevando la cabeza en señal de que estaba recordando su encuentro con Iori.
-¿te pareció?, ¿hablaste con el? - lo cuestiono Asamiya.
Al percatarse de que había hablado de mas, Shingo decidió dar una excusa, pensaba que no debía tomarse la libertad de compartir la conversación que tuvieron ambos esa noche.
-b-bueno, me pareció por lo que Kaoru contó, ja, ja, ja - respondió disimulando.
Athena lo miro de manera sospechosa, pero ella también estaba guardando un secreto, las palabras de Kyo cuando se lo encontró esa misma noche.
-no puedo dejar que nadie sepa lo que Kyo me dijo, porque las cosas se pondrán mas complicadas, por ahora debemos enfocarnos en ayudar a los Yagami, así Iori-san se mantendrá sereno y puede que con la presencia de Kaoru desista de atacar a Kyo -medito.
-pero puede ser que Yabuki tenga razón, tal vez estaba siendo sincero, bien dicen que los borrachos y los niños siempre dicen la verdad - comento Kensou - el maestro Chin es mas honesto cuando esta ebrio y también mas cariñoso con su esposa, tal vez Yagami sea igual.
-es verdad - lo secundo Athena.
-Si eso es así, entonces… - la pelirroja se fugo en los recuerdos de todas las veces que Iori había estado bajo la influencia del alcohol y de inmediato la cara se le puso roja.
-Oye Kaoru, ¿por que no te le confiesas? - dijo Athena
-¡¿QUEEE?!- respondió la otra -¡¿que estas diciendo?!
-quizás así se arreglen las cosas entre ustedes.
-¡no!, es decir, ¡no hay nada que confesar! -se cubrió la cara de la vergüenza.
-seguramente te rechazaría por que eres una niñata plana y él un lunático con cara de pervertido- comento Kensou mientras seguía jugando.
Irritada por el comentario del chico de los psycosoldier Kaoru le arrebato el juego.
-¡cierra la boca!
-¡ey!, ¡no lo había guardado!
-me tengo que ir - dijo la pelirroja guardando el juego en su mochila.
-entonces, si sucede algo no dilates en decirnos - se despidió Asamiya.
Mientras la joven Yagami estaba por abandonar la propiedad escolar, fue alcanza por Shingo Yabuki quien corría para detenerla.
-¡Kaoru espera! - se detuvo a recuperar un poco el aire -pienso que Asamiya tiene razón, deberías decirle todo a Yagami-san.
La otra lo miro perpleja
-¿de verdad me estas diciendo esto?
-mi obligación como amigo es apoyarte, ademas, así ambos dejaran de poner esa cara tan triste, quiero verte sonreír, ¿de acuerdo?, ¡así que da lo mejor de ti! -sonrío.
-Shingo… -Los ojos de la otra se cristalizaron -¡¿por que eres tan genial?!
-¡¿crees que soy genial?!, ¡ojalá pudiera ser tan genial como Kusanagi-san! -sonrío.
-ugh… no necesitas ser como él - antes de que ella dijera algo que podría confundir al chico decidió despedirse de el para caminar hacia la escuela de sus otros amigos y devolver el video juego.
Mientras caminaba a su siguiente destino reflexiona las palabras que Athena y Shingo le habían dicho un momento antes.
-no es como si no lo hubiera hecho antes, mas bien, es que el me ignoro por completo aquella vez…
Después de recuperarse de su noche de bebida, Iori, se encontraba de nuevo en compañía de las Hakkesshu.
-estas entrenando muy duro hoy, ¿planeas tener un enfrentamiento pronto? - pregunto Mature.
Pero Yagami no le respondió, continuaba concentrado en sus pensamientos.
-¡ey!, ¡no estamos pintadas! - exclamo Vice.
-he tomado la decisión, me enfrentare a Kyo esta noche sin importar que, pero antes hay algo que tengo que hacer.
Nuevamente Iori tomo sus cosas y se marcho del lugar.
-oye Mature, tal vez es cosa mía pero, desde anoche no he sentido la presencia de Orochi alrededor de él.
-esta teniendo un momento de lucidez, no se que planea, sin el poder de Orochi a su alrededor ese difícil para mi calcular que es lo que se propone.
Iori tomo el tren esa mañana poco antes del medio día, estaba enfocado a donde se dirigía, el heredero Yasakani viajo hasta la ciudad de Tokyo y fue directo y sin escalas hasta el restaurante donde usualmente tocaba con "la banda", ahí hallo al señor Tamaki que estaba preparando todo para abrir en un par de horas y también al vocalista principal, Oda, que tomaba unos tragos en la barra. Todos lo saludaron ya que tenían algunos meses que no gozaban con su presencia.
-creí que traerías a Kaoru contigo, ¿la dejaste en casa? - comento el cantante mientras le servia un trago a su compañero.
-ella aun esta en Osaka.
-¿y que te trae de vuelta por aquí?, ¿quieres tocar de nuevo?
-hay algo que quiero preguntarte - dijo Yagami tomando un trago del licor -aquella vez que ella estuvo viniendo todas las tardes…
-ah, si, si, tu te enfadaste y pensaste que estaba intentado algo con ella, ja, ja, ja -rió suavemente -fue tan absurdo, aun no comprendías que aquí todos la vemos como "la hermanita"- Oda apago el cigarro que ya estaba casi acabando - Kaoru venia por que me pidió que le enseñara a tocar una canción en la guitarra, simplemente no quería que tu supieras por que estaba preparando una sorpresa para ti - el joven encendió otro cigarro y lo aspiro, después lo aparto de su boca para girarse hasta Iori -se que ustedes no son hermanos, y eso me alivia, ya que creo que le gustas -volvió a ponerse el tabaco en los labios -mmm, no, mas bien, creo que ella realmente te quiere.
Iori no creía en la amistad, pero si en el respeto, no obstante en su retorcida visión de la vida, no existían muchas personas las cuales se hubieran ganado el derecho a ser respetados por el, sin embargo, si ese era su concepto de "amistad", Oda estaba lo mas cerca a ser llamado alguien a quien Iori Yagami respetaba profundamente, y no solo por ser quien lo acepto en la banda, si no también por ser quien le continuo enseñando sobre música, por ser alguien que no le hacia demasiadas preguntas y por que siempre lo trataba como su igual a pesar de ser mayor, era paciente con él y trataba con afecto a Kaoru. Iori no sabia mucho de ese chico y en el fondo no le interesaba, pero si Oda también necesitaba algo, Yagami terminaba sin decirlo, siendo alguien solidario, era lo mismo con el señor Tamaki, el primer en mostrar generosidad hacia ambos chicos.
-Al menos dime que lo escuchaste - dijo Oda sirviéndose un poco mas de bebida.
-¿de que hablas?
-la canción, la que ayudamos a grabar, ella dijo que te lo daría como obsequio de cumpleaños, pero, terminaste por marcharte a ese evento de artes marciales.
Sin decir absolutamente nada, Iori se levanto de su asiento y salió del establecimiento.
-Adiós - dijo el otro al aire estando ya acostumbrado a las actitudes de Yagami.
Iori llego a su apartamento, el que hasta hace algunos meses compartía junto a la chica, cuando abrió la puerta encontró el lugar en orden, pero con un poco de polvo, entonces abrió las ventanas para que entrara la brisa de la tarde, y mientras contemplaba los edificios aledaños desde el balcón hizo memoria de aquel momento…
Durante esos días que el estuvo prácticamente encerrado en su alcoba al regresar del torneo la neblina oscura de su mente había hecho pasajero todos los momentos en que Kaoru había tocado a su puerta para intentar hablar con el, pero ahora estaba lucido.
-"Iori, se que estas molesto, pero, quería darte esto que prepare para ti, era tu obsequio de cumpleaños sin embargo debido al torneo yo… bueno, espero sea de tu agrado - dijo Kaoru en aquel entonces y deslizo bajo la puerta de del pelirrojo un disco de formato pequeño".
Yagami entro a su habitación y comenzó a revolver por todos lados en busca de aquel disco, hasta que finalmente lo hallo, en uno de sus cajones. De inmediato fue hasta la estancia donde se encontraba su equipo de sonido y comenzó a correr el pequeño disco.
La pista inicio con un poco de silencio para después escuchar la primera voz.
-listo - dijo la voz de Oda
-¿ya esta grabando? - hablo la pelirroja y después de una pausa dio un rasgueo a la guitarra.
-espera, ¿no quieres decir algo primero? - intervino el vocalista de la banda de Yagami.
-oh, si de acuerdo - dijo la chica y se pudo escuchar como respiro profundamente -Hol.. Iori… - su voz estaba un tanto temblorosa.
-tranquila lo harás bien - la animaron los demás miembros de la banda.
Kaoru volvió a tomar aire.
-Yo, esto es para ti, no es mi canción pero… solo escucha con atención…
Quien dio la señal de inicio fue Oda y la melodía comenzó a sonar, una serena y armónica pista acompañada de la voz suave de la pelirroja, quien a sabiendas de Iori que ella no era una cantante realmente se notaba que había estado practicando para hacerlo bien. Y fueron algunos fragmentos de aquella canción, que Yagami no puedo sacarse de la cabeza.
"…Lo haremos todo, todo por nuestra cuenta… no necesitamos nada, ni a nadie… Si me acuesto aquí, si sólo me tiendo aquí, ¿Te acostarías conmigo y olvidarías el mundo?…No se cómo decir el como me siento … Esas tres palabras, se dicen demasiado, no son suficientes… Olvida lo que nos dicen, antes de que nos hagamos viejos… No se donde, y me confunde acerca de cómo también… Solo sé que estas cosas nunca cambiarán para nosotros…"*
Repitió la melodía al menos unas tres o cuatro veces antes de reflexionar completamente sobre todo y para cuando la tarde comenzaba a caer él ya estaba de vuelta en Osaka.
Kaoru había terminado el entrenamiento con Kyo esa tarde, era un día en el cual Yuki no se presento para observar a ambos, así que el heredero Kusanagi se ofreció para llevar a la chica de vuelta a su dormitorio.
-esta bien si solo me dejas en la estación.
-ya esta comenzando a oscurecer, estaré mas tranquilo si se que llegaste directamente.
No pudo reprochar a su maestro ya que era difícil hablar mientras el iba conduciendo, así que por esta ocasión ella acepto, ademas se sentía un poco cansada.
Kyo detuvo su vehículo una cuadra antes del edificio, para que la chica no fuera descubierta y reprendida.
-oye, quiero hablara contigo - la detuvo el joven sensei -no me agrada la idea de que estés en este lugar tan deplorable… soy tu maestro y mi deber también es ver por ti.
-estoy bien…
-déjame terminar - la detuvo -se que en este momento Yagami te ha hecho a un lado y no me parece correcto que una jovencita como tu viva sola, quiero que regreses al dojo y te quedes con nosotros - Kyo contemplaba y movía uno de los espejos de su moto mientras hablaba a la chica -después de todo, es así como debía ser, tu debías venir aquí y vivir con nosotros… lo que estoy tratando de decir es que no necesitas a Yagami y que puedes quedarte en Osaka siempre - Con una mirada seria pero firme Kyo clavo los ojos en la joven que quedo perpleja de sus palabras.
Kaoru permaneció muda, no sabia que responder.
-Podremos entrenar temprano por la mañana y por las tardes- dijo acercando su mano hacia el rostro de la otra - te podrás inscribir de nuevo en la escuela donde están tus raritos amigos, te llevare todos los días y te esperare al regreso - continuaba mientras apartaba los mechones revueltos de su cara -cenaremos juntos con papá y mamá, tendrás una cálida habitación, y yo… yo cuidare de ti.
-¡sobre mi cadaver!- pronuncio una fuerte y grave voz detrás de ellos.
-¡Iori! - exclamo la pelirroja al verlo.
De un muy rápido movimiento, Yagami aparto a la joven de Kusanagi
-¡¿cuantas veces tengo que decirte que no la toques?!
-¡¿ey que rayos estas haciendo?! -reclamo el heredero carmesí.
Iori tomo a la chica como si fuera una muñeca y se la hecho al hombro como ya empezaba a hacer maña.
-¡espera!, ¡bajame!, ¡esto es vergonzoso!
-¡te dijo que la bajaras!
-¡callate y largate Kusanagi! - exclamo y se alejo del sitio con la joven.
Cuando Iori considero que se habían apartado lo suficiente bajo a la otra que tenia una expresión de furia.
-¡¿que sucede contigo?!…
Antes de que ella continuara reclamando el saco de su chaqueta algo y lo puso en sus manos, era uno de los discos de la banda.
-este ya lo tengo - respondió ella.
-lo se, es mismo que estaba en tu habitación.
-¿fuiste a Tokio?
-tienes que escucharlo
-es evidente que ya lo escuche, ¡lo escuche mil veces!
-¡pues escuchalo otra vez!
-¡¿para que?!
-¡solo hazlo!, ¡deja de pelear conmigo! - Yagami tomo aire para mantenerse calmo -solo escucha con atención -Dijo haciendo referencia a las mismas palabras de ella y después se retiro.
Dentro de su habitación, aseada y con la ropa de dormir puesta Kaoru, sin otra cosa mas que hacer en ese momento decidió poner el disco en el reproductor, uno nuevo que había adquirido hace no mucho tiempo.
Kyo regreso a su casa, pero intranquilo por la intervención del heredero Yasakani decidió dar una vuelta a manera de relajarse y no regresar a la academia para buscar a la otra chica. Fue entonces que se topo con Kushinada que regresaba a casa después de sus actividades.
-¡que alegría encontrarte por aquí!, ¡¿como estuvo el entrenamiento?! - lo cuestiono cuando el se detuvo.
-ah, estuvo bien, como siempre - dijo un tanto cortante.
-¿paso algo?
-n-no, nada… oye, sube, te llevare a casa - cambio el tema
Al momento de tomar el casco con sus manos la pareja fue interrumpida en ese instante.
-¡Esta vez no te vas a escapar! - pronuncio Iori Yagami que había alcanzado a su rival -¡terminaremos con todo, esta noche!
El joven Kusanagi tenia una mirada distinta a todas esas veces que se había cruzado con el pelirrojo, aquella llamas carmesí estaban ardiendo reflejadas dentro de sus ojos, hambrientos de un enfrentamiento.
-¡no podría estar mas de acuerdo! - respondió al otro y se bajo de su moto -¡este encuentro será definitivo!
La sangre de Yuki se helo en ese instante al ver como su novio se había olvidado completamente de la situación y estaba perdido en el desafío de Yagami.
Ambas llamas se encendieron dentro sus manos, los herederos estaban listos para pelear hasta el ultimo respiro, hasta que uno de ellos finalmente cayera, el espíritu de rivalidad de cientos de años de ambos clanes ardía dentro del corazón de los dos jóvenes.
-¡no comprendo! - exclamo Kaoru una vez que termino de escuchar nuevamente el disco -¡creí que habría algo diferente! -Suspiro y se estiro -pero se que si el me dijo es porque hay una razón - sin mucho entusiasmo la joven volvió a reproducir el cd desde la primera pista -¡¿que es?!, bueno, si es una canción en especifico tal vez sean las que el canta, pero esas letras son sombrías… quizás algo en esas letras -La chica tomo el cancionero del disco y comenzó a hojearlo buscando las líricas que interpretaba el mismo Iori, pero de repente algo llamo su atención -estas melodías, aquí dice que Iori las escribió con Oda, aunque el interprete es Oda - fue entonces que Kaoru reviso cada una de las canciones en el librillo, hasta que se topo con una de la completa autora de Yagami, pero que también era cantada por su otro compañero.
-esto… -la chica de inmediato avanzo hasta esa pista y la dejo correr mientras seguía con los ojos las letras plasmadas.
"…Adiós… a la hermosa dama que me entrego su amor, Mis ojos se humedecen… Hay sentimientos que duraran para siempre, Al principio nunca lo creí… En este momento la gente va y viene, me siento tan alejado de ellos… perdiéndome entre suspiros… siempre pensando en ti…soy consciente de esto, pero pretendo no reconocerlo… Me pregunto… ¿Cuánto tiempo tiene que pasar?, Para que vuelvas a estar a mi lado…Te acercas y te vas ... como las olas… Soñando en el amor y mirando a un cielo lejano, Mis ojos se humedecen … calles que solía recorrer envueltas ahora en un suspiro…"**
-¡no puede ser!- una vez que termino la canción ella se quito los audífonos y salió de los dormitorios con solo la ropa de dormir en busca de un teléfono publico.
-¡Hola, Oda! -la pelirroja había llamado al restaurante de Tokio.
-¡¿Kaoru eres tu?! -pregunto el chico que hacia un esfuerzo por escucharla debido al murmullo del establecimiento -¡vaya!, hoy estoy muy solicitado por los Yagami, imagino que tu también tienes algo que preguntarme, ¿cierto?
-¡si!, ¡la canción!, la canción que escribió solo Iori, aquella que tu… -decía agitada.
-comprendo, esa letra me la dio algunos meses después de que te fuiste a Osaka el año pasado… supongo, que algo lo inspiro en ese momento - dijo el hombre encendiendo un cigarrillo mientras apretaba la bocina con el hombro -no quiero suponer, pero me desespera que las cosas estén a medias, si me lo preguntas diría que si, que el escribió eso pensando en ti… ¿hola?, ¿estas ahí?
La joven Yagami, soltó el auricular y salió corriendo de la caseta dejando colgado a su amigo de Tokio.
Iori Yagami, usando su Tsuma kushi y Kyo Kusanagi el Ara gami no se daban tregua entre si, los golpes con una gran fuerza del heredero Kusanagi eran evadidos en ocasiones por los rápidos y feroces ataques de Yagami, pero debido a su estilo de manos abiertas, aquel que utilizaba el fuego púrpura a veces recibía algunos golpes por parte del castaño. Ambos peleaban como si sus vidas dependieran de ello y probablemente así era, los dos estaban decididos, solo uno quedaría en pie, Kyo pretendía noquear por completo a Yagami, dejarlo tan lesionado que no pudiera fastidiarlo por algún tiempo, en cambio Iori, estaba dispuesto a acabar con la vida de su rival, aun si significaba perder la suya después.
Cuando los ataques se comenzaron a ver reflejados en las heridas y la sangre que corría de ambos peleadores, Yuki sentía que el corazón se le detenía, su respiración se corto un instante al ver a su novio recibir un golpe tan fuerte en la frente que se vio reflejado instantáneamente, ya no sabia de quien era la sangre que salpicaba a ratos.
-por favor… - trataba de pronunciar con la voz entrecortada mientras caía de rodillas ante el violento enfrentamiento.
-¡ey abre! - toco Kaoru la puerta de Yagami de manera enérgica.
Y quienes abrieron en ese instante fueron Vice y Mature, que esta vez la recibieron con un semblante diferente.
-ustedes… ¡¿donde esta Iori?!
-no esta aquí - dijo Mature abrieron toda la puerta para revelarle el lugar vacío.
-¡¿que hicieron con el?!
-nada aun, simplemente se marcho desde temprano, tenemos la sospecha de que enfrentara a Kyo Kusanagi y esta vez en definitiva… imaginamos que terminaras viniendo aquí.
La pelirroja las miro perpleja.
-aunque nosotras lo intentemos no podremos someterlo, necesita que lo saquen de su trance.
-si te das prisa quizás puedas evitar que acabe con él - dijo Vice
-¡¿que?!, creí que ustedes querían que el matara a Kyo.
-no te confundas, algún día lo convenceremos, sin embargo por ahora no nos conviene en absoluto - expuso Mature.
-necesitamos que ambos estén en pie para acabar con un enemigo mayor -añadió Vice
La otra permanecía confundida por las palabras de las Hakkesshu.
-no se que traman, ¡pero mas les vale que me estén diciendo la verdad!
-¡nosotras no mentimos!, bueno… no en circunstancias como estas, como sea, date prisa, el ki de ambos parece elevarse hacia el oeste.
Kaoru hecho un ultimo vistazo a las mujeres no muy segura de confiar en ellas, sin embargo la presencia del Ki de ambos peleadores la hizo continuar.
-mas vale que esa mocosa se de prisa, pronto llegara el viento salvaje…
Mientras Kaoru corría por las calles de Osaka guiada por las energías que emanaban los peleadores, Iori Yagami y Kyo Kusanagi habían hecho una pausa para cargar su energía y hacer un ultimo choque, un golpe que acabaría con todo.
Kyo pretendía usar el "shiki-kamijin" en cuanto a Iori, "san shingi no ni" le parecía que seria el ataque que pondría fin a la vida de su rival.
Pero antes de que ambos ataques chocaran entre si, el alarido de Kushinada provoco un estruendo en ambos guerreros.
-¡por favor!, ¡ya basta!-¡¿no ha sido suficiente?! - Yuki trataba de contener un poco su llanto pero le era imposible, sus lagrimas corrían a manera de desbordarse -¡detengan esto!
Yagami fue el primero en parar y contemplo a la joven Kushinada en silencio con atención.
-creí que querías terminar con esto - dijo Kyo a su oponente, el cual avanzo hasta que sus pies quedaron frente a los ojos de Yuki y le arrojo su pañuelo.
-no seria justo que ella te viera morir - dijo Yagami a Kyo dandole la espalda -tranquiliza a tu mujer y llévala a casa- fue lo unico que este dijo y se marcho.
-¿que?… - murmuro Kyo al escuchar al otro y verlo partir con tranquilidad.
-la energía de ambos ha disminuido… - dijo Kaoru deteniéndose sobre el puente - aun esta presente, pero… es como si - una suave y ligeramente fría brisa golpeo el rostro de la chica que parecía tener mas tranquilo el corazón - ¿se detuvieron? -Desde la altura del puente la chica se dio cuenta que la luna estaba llena y se veía enorme, así que no pudo evitar contemplarla - él no ha sido capaz de hacer algo así… tu no eres un asesino… Iori, ¿cuanto haz estado sufriendo ahora?..
Iori caminaba con las manos en los bolsillos de su chaqueta, su andar era sereno, como si aquella pelea no hubiera pasado, no obstante las lesiones expuestas delataban el combate.
-el rostro de esa chica -dijo recordando la cara de Yuki - seguramente seria el mismo que Kaoru pondría si ambos ataques hubieran chocado, sin importar el resultado de esa pelea, ella lloraría de la misma forma -Yagami imagino por un instante a la pelirroja ocupando el lugar de Kushinada.
Iori continuaba su andar con la luna llena a un costado, iluminando las calles para él, fue entonces que levanto la cabeza y vio en el puento a la joven pelirroja que contemplaba al enorme astro.
El con la sombra cubriendo su rostro y ella reflejando la luz pálida. No la llamo, se quedo observándola por un momento.
-que bonita se ve- pensó -con el reflejo su piel parece de porcelana.
No obstante la chica no demoro en sentir la mirada de Yagami y sus ojos se deslizaron hasta el pelirrojo.
-Iori - susurro mientras lo observaba fijamente -la mirada de Iori, su olor… el, ¡el esta lucido!, ¡el no lo hizo!, ¡no huele a Orochi y sus ojos brillan! - dijo para si misma- ¡es él!, ¡finalmente es él!
Debido a la emoción ella no pudo esperar mas, con lo que estaba contemplando y aquella canción que aun tenia en la cabeza, la chica subió los pies sobre el barandal del puente.
Yagami que leyó de inmediato las intenciones de la chica corrio para quedar debajo del puente y recibir a Kaoru que se había arrojado sin si quiera pensarlo dos veces.
Una vez que esta fue atrapada por el pelirrojo el esperaba reclamarle por su acto irresponsable y arriesgado, pero no tuvo tiempo si quiera de emitir sonido alguno, la chica tomo con suavidad el rostro de el y sin importar que en sus labios estuviera la sangre seca lo beso con ternura, un primer cálido y lento beso consciente.
Al apartarse el estaba atónito, sin embargo no dilato y fue ahora él quien atrapo los labios de la chica, en un beso más profundo.
Durante todos los años que habían compartidos juntos, el siempre había robado pequeños besos de ella mientras estaba dormida, siempre se había imaginado lo que se sentiría poder probarlos sin restricción, pero debido a la diferencia de edad era algo que le parecía lejano. Esta vez no fue el quien tuvo que robarlo…
En ese instante, todo pareció desvanecerse, eran ellos dos en todo el mundo.
Fue atreves de aquellas melodías en que ambos finalmente pudieron saber los sentimientos de uno por el otro, pero no lo mencionarían, por que después de todo, hay cosas que no se pueden decir o mas bien, cosas que no son necesarias decir, bastaba con aquella sensación que se transmitían uno al otro a travez de sus labios o con el latido de sus corazones.
Creditos:
*Fragmentos traducidos de la canción "Chasing cars",de la banda "Snow Patrol"
**Fragmentos traducidos de la canción "The Fourth Avenue Café",de la banda " L'Arc~en~Ciel" (nota: la traducción de los fragmentos puede variar en algunas palabras debido a que esta traducido del japonés)
