CAPITULO 22

"Desafio de bandas"

Puedes leer este capitulo con audio en wattpad, busca por el titulo de la historia o por mi seudónimo.

El primer cambio que traía la estación eran las ráfagas de viento frías y fuertes, estas lograban levantar las hojas secas que se desprendieron de los arboles días atrás y se había pronosticado para las siguientes semanas que podrían haber ligeras pero prolongadas lluvias. En la escuela de "la banda de ensueño" conformada por Kyo, Athena, Yuki y Kensou esperaban que el tiempo mejorara para el día que se llevaría acabo el festival cultura, lo cual, para lo cual no faltaba mucho.

Aun con el pendiente de la competencia Kusanagi seguía manteniendo su palabra de entrenar a sus dos discípulos, a Shingo y a Kaoru. Por las mañanas se centraba en su amigo, el cual últimamente no había podido frecuentar como antes debido a todos los compromisos que ambos tenían, Yabuki debía mantener sus calificaciones para que su familia no le pidiera que dejara su entrenamiento y Kyo cada vez tenia mayores responsabilidades.

-es una lastima que no haya podido ir a verlos ensayar, me gustaría darles animo - comento su discípulo.

-honestamente creo que me daría algo de pena que estuvieras ahí -dijo su maestro -no soy tan bueno.

-¡yo creo que lo harás muy bien el día de la competencia Kusanagi-san!

-eso espero -sonrío de manera ingenua.

-no importa que, ese día estaré ahí para apoyarlos a todos.

Kyo observo detenidamente a Yabuki por un momento y de nuevo sonrío, pero esta vez con mas serenidad.

-gracias Shingo, es bueno saber que siempre puedo contar contigo - palmeo el hombro de este, provocando que el otro se sintiera en una nube al saber que su maestro y héroe pensara de esa manera.

Por la tarde se ocupaba de la joven en el dojo, y Yuki seguía acompañándolos la mayoría de las veces, pero esa tarde Kushinada se había ido temprano para alcanzar a sus amigos en el ensayo. Cuando termino la practica, Kusanagi, en su moto, alcanzo a su discípula a media cuadra.

-¡hey!, voy hacia el ensayo con los chicos, si quieres puedo llevarte a tu dormitorio, o ¿por que no nos acompañas?

-gracias por tu amabilidad, pero no voy al dormitorio -respondió con una reverencia.

-¿vas a casa de alguno de tus amigos?, también podría llevarte - insistió

-am, no yo…

-¿algún problema? - se escucho una voz provenir de frente a ellos.

Se trataba de Iori quien había aguardado a la chica en la esquina para llevarla con el, sin embargo, al notar a Kusanagi y escuchar sus propuestas se adelanto para que el otro se apartara.

-oh, hola Yagami, que sorpresa verte por aquí, tan cerca de mi casa, ¿a caso me estas espiando? o ¿esperas retarme de nuevo? - pregunto Kyo con una expresión de burla.

-me fascinaría romperte esa cara de idiota que te cargas, pero casualmente pasaba por aquí y ahora me llevare a esta tonta conmigo.

-¿pasabas por aquí? -comento la chica confundida - tu dijiste al medio día que vendrías por mi y aghmmmmm… -antes de que ella pudiera continuar Yagami le cubrió la boca para que no siguiera contando sus asuntos frente al otro.

-no tengo idea de que esta hablando - murmuro Iori molesto con la chica.

-¡¿por que la sigues forzándo para llevarla contigo?!

-yo no la estoy forzando

-¿no?, entonces deja que ella decida que es lo que quiere, anda Kaoru dile.

La otra miro a los dos mayores que estaban a la expectativa de su respuesta.

La joven pelirroja tenia miedo de las palabras que pudiera expresar debido al constante conflicto entre ellos y quería evitar a toda costa que la situación se complicaran una vez mas, así que se limito a tomar la mano de Iori.

Al verlo el otro puso una mueca que indicaba que estaba conteniendo su disgusto.

-ah, ya entiendo, así que ustedes se han arreglado.

-te pondré claras las cosas - hablo Yagami -si dejo que ella venga aquí es porque no seré obstáculo para que lleve su entrenamiento a cabo, pero tu deberías limitarte a solo ser su "maestro", por lo demás no esta sola.

-bien… excelente -dijo el otro entre dientes volteando la cara -felicidades.

-y una cosa mas, con respecto a tu desafío ten por seguro que barreremos el suelo con ustedes -advirtió Yagami y después de eso se marcho con la chica mientras la otra iba sujeta a la manga del heredero de las llamas púrpura.

Kyo no dijo nada solo los observo alejarse por la calle, no obstante recordar la sonrisa de satisfacción de su rival lo hizo perder un poco los estribos y terminar por cobrársela de la manera en la cual lo irritaría en ese momento. Así que acelero con su motocicleta hacia la dirección por la que ellos iban, cuesta abajo, y usando sus habilidades físicas estiro la mano y jalo a la chica la cual no pudo sujetarse bien debido a la velocidad en la cual fue arrebatada.

-¡¿que demonios?! - dijo Yagami y avanzo para alcanzarlo

Pero Kyo se detuvo unos metros adelante.

-¡descuida Yagami solo quería despedirme de mi "discípula"! -dijo bajando a la chica de manera tranquila, al momento que ella dio el primer paso para ir hacia el pelirrojo Kyo la volvió a jalar y la beso en la mejilla.

-¡imbecil! ¡no lo hizo! - exclamo Yagami.

-¡aaa!, ¡¿que?! ¡hey! - le quiso reclamar la otra

-¡buenas noches! - dijo Kusanagi con una sonrisa de confianza y se retiro de ahí a toda velocidad solo escuchando como Iori le gritaba a la distancia diversos insultos.

Una vez que dejo atrás al par de cabellos rojos este cambio su semblante, a pesar de que su broma le había salido como quiso, sentía que fue derrotado.

En el ensayo sus amigos parecían estar divirtiéndose, todos ellos ya se habían acoplado a la canción que orquestarían, el era el único que todavía tenia algunos problemas y debido a su desagradable encuentro con Iori horas antes, el joven Kusanagi se mantuvo callado la mayor parte del tiempo alegando que estaba cansado cosa que provoco que sus amigos le insistieran en marcharse antes.

-no te preocupes Kyo, aun faltan algunos días, y todo ha salido muy bien, tomate el resto por hoy - dijo la comprensiva Athena -nosotros acompañaremos a Yuki a casa, al fin que esta cerca de la mía.

-gracias chicos -dijo colgándose su efectos al hombro.

-ten cuidado creo que lloverá mas tarde -le dijo su novia de manera dulce - no te vayas a resfriar -le dio un beso en la mejilla.

Kyo abordo su moto y tomo la dirección hacia el dojo pero en una señal de alto mientras aguardaba que los transeúntes terminaran de cruzar contemplaba los dos amuletos de su llavero y cuando la luz cambio, el también tomo otra dirección.

-¡maldito Kusanagi! - bramo Iori.

La bromita de Kyo había logrado su propósito de irritar a su rival al punto de que chirriaba los dientes de coraje.

-¡¿que se cree ese idiota?! -continuaba mascullando.

-ya olvídalo, lo hizo para molestarte -le dijo la pelirroja

-¡claro que lo hizo apropósito, para que yo me cabreara de esta manera!

-y le funciono - murmuro la otra que lamentablemente fue escuchada por Yagami y este le lanzo una mirada amenazante -… em, lo que quiero decir es que ya te olvides de eso.

-¿olvidar?, no lo comprendes, ¿verdad? -Al escucharla Iori avanzo hacia ella con un semblante cargado de ira -¡¿no te cabe en tu preciosa y estupida cabecita?! - le reclamo mientras le apuñalaba la frente con su enorme dedo indice.

-¡ay!, ¡idiota eso duele! - dijo la otra apartando la mano de Yagami y frotándose donde le había quedado la marca como si de un taladro se hubiera tratado.

-¡no se trata de solo ignorar!, ¡se trata de que nadie toca lo que me pertenece! ¡Mucho menos esa bazofia de Kusanagi!, ¡pero me las pagara!

La chica no demoro por mucho estando con Yagami, debido a la rabieta de este y que llovería pronto se retiro temprano para encaminarse a su dormitorio. Poco antes de poder ingresar por la parte posterior descubrió a Kyo Kusanagi esperándola junto a su moto que había resguardado bajo los arboles de los alrededores.

-¿sucedió algo? - lo interrogo sorprendida de verlo ahí.

-no, todo esta bien.

Ella se lo quedo mirando esperando que le diera una razón o un comentario del porque se encontraba en ese lugar.

-¿podemos hablar? - dijo el chico

-si

-tu, no me haz dado una respuesta sobre mi propuesta del otro día, acerca de vivir otra vez en el dojo.

-con respecto a eso… agradezco tu preocupación, sin embargo deseo permanecer como ahora.

-no me digas que estas dispuesta a seguir en este lugar solo para evitar que Yagami se moleste si llegas al dojo, si realmente le preocuparas no te dejaría quedarte aquí -argumento en un tono serio.

-te equivocas, soy yo quien ha escogido seguir estando aquí, ahora si me disculpas debo irme.

Kyo la detuvo por el brazo

-¡yo!… aun no he terminado de hablar.

-oye si esta es una de esas charlas sobre tu y yo honestamente prefiero pasar de esto.

Al ver que la otra se encontraba en una posición defensiva la solto

-muy bien, entonces, permanecere en este lugar hasta que decidas escucharme, no me moveré hasta dejar las cosas claras.

La otra lo miro con los ojos entrecerrados.

-estas loco, va a llover, vete a tu casa.

-no importa, me quedare aqui.

-haz lo que quieras - fue lo ultimo que ella dijo y de inmediato ingreso al edificio.

Una vez estando en su dormitorio la chica hizo su rutina como de costumbre, pero cada vez que pasaba por la pequeña ventana terminaba viendo a Kusanagi que seguía apoyado frente al edificio esperando.

-que testarudo, supongo que se ira una vez que comience a llover.

y así como si lo hubiera pronosticado la lluvia se dejo venir al poco tiempo sobre la ciudad, ella ya estaba recostada esperando que el clima no se complicara y trajera una tormenta. La temperatura comenzaba a bajar y se puso de pie para cerrar la cortinilla cuando al echar un vistazo a la calle se encontró con que el heredero de las llamas carmesí no se había movido.

-¡¿ES UN IDIOTA?!, ¡¿que rayos?!, ¡maldicion pescara un resfriado!-dijo para si mientras estiraba su rostro de furia.

Kaoru no tuvo mas remedio que ingeniárselas para hacerlo entrar al lugar.

-¡a veces comprendo porque a Iori le irrita tanto!, ¡si lo descubren aquí me meterá en un enorme problema! - seguía en sus adentros mientras compraba en la maquina dispensadora del piso donde se encontraba un par de latas de te -solo lo dejare estar aquí hasta que la lluvia termine, después le dire que se marche.

Cuando la joven regreso a su habitación encontró a Kusanagi sentado con la parte superior de su cuerpo completamente envuelta en su cobertor.

-¡¿que estas haciendo?! - te di algo para que te cambiaras por esa ropa mojada -ahora mojaras mi cobertor.

Kyo se había quitado la ropa de encima y la había colgado para secar.

-no voy a ponerme eso, claramente esa prenda le pertenece a Yagami - dijo volteando la cara como si fuera un niño mimado.

-como quieras….

-si lo que quieres es darme algo de calor, podrías darme un abrazo - comento deslizándose a la chica.

la otra al ver sus intenciones tomo una de las latas de té caliente que traía consigo y la estampo agresivamente en la cara de su joven maestro.

-toma, caliéntate con esto - fue lo único que dijo.

-eso también podría servir - respondió el otro y se sentó a tomar el contenido de la lata -vaya, tienes la prenda de un hombre y a un chico en tu cuarto, te haz vuelto una pequeña descarada.

-¿quieres volver a la lluvia tu repugnante lolicon?

-¡eh!, ¡¿como te atreves a hablarme así?! - dijo mientras le estiraba la mejilla para castigarla -¡sabes que podría ser tu hermano mayor!.. - Al darse cuenta de sus palabras se detuvo -bueno, no es como si quisiera serlo -sorbió el te

-Kyo, ¿que quieres de mi? - pregunto la otra en un tono de cansancio.

-dime, ¿ahora estas con Yagami?

-no se que quieres decir con eso, pero si te refieres a que hemos hecho las pases, entonces si.

-es, ¿solo eso?

-… no tengo una respuesta clara para ello, solo se que sin importar la posición en la que me encuentre para Iori en este momento solo quiero permanecer a su lado.

-tu, una vez dijiste que tenias sentimientos hacia mi.

-es correcto, y después de todo este tiempo llegue a la conclusión de que esos sentimientos son solo de admiración - la chica suspiro -¿por que estas tocando estos temas? dijiste que solo seriamos alumna y maestro…

-¡si, si! Lo se, se que lo dije, y lo intente pero…

-tu perteneces a Yuki-san

-¿es realmente así?, Yuki es tan buena, a veces siento que no la merezco, se preocupa por mi, sin embargo hay momentos en los que siento que ella no logra comprenderme - expreso tallandose la cabeza - hay momentos en los que ambos deseamos cosas diferentes.

-¿se lo haz dicho?

El otro sacudió la cabeza.

-pienso que si lo hago se molestara o se decepcionara de mi… estoy seguro que si se tratara de ti las cosas serian distintas, tu crees es mi como peleador y como persona.

-no es que ella no crea en ti, es solo que le asusta que te lastimes.

-las escuche el otro día y me sentí muy feliz por las palabras que dijiste sobre mi, no se por que las palabras me afectan tanto viniendo de ti.

-solo dije la verdad, no es nada por lo cual debas emocionarte -sorbió un poco de te.

-¡a eso me refiero! - dijo arrojandose para atraparla dentro del cobertor

-¡quitate! - exclamo furiosa y empujando con los pies - si tanto quieres una novia que te "comprenda de esa manera" ¿por que no buscas otra chica?

-¿otra chica? - se medio incorporo

-si, como por ejemplo Athena, ella es linda.

-oh, si, Athena es linda - dijo con la mirada reflexiva

-ademas es una peleadora.

-cierto, cierto - asintió Kusanagi -pero… Athena no comprendería mi sentido del humor

-¡¿sentido del humor?!, ¡mas bien diría que eres un fastidio!

-¡respeta a tu sensei pequeña descarada!

Entrada la noche, la joven comenzó a tener un sueño, en este se encontraba en una especie de lugar árido con ráfagas de viento azotando su rostro y la tierra seca entrando por sus ojos, entre todo lo que le nublaba la visión logro percibir que a unos metros, estaba aquel que ahora era el primer sacerdote de orochi y avanzaba hasta ella con esa penetrante mirada y sonrisa escalofriante. La pelirroja intento correr pero sus piernas estaban estancadas en la arena que parecía tragársela lentamente.

-¡no!, ¡ayuda! - gritaba mientras luchaba contra las arenas movedizas -¡aléjate de mi! - decía al hombre que ya estaba a unos cuantos pasos de ella y solo estiro su mano para intentar tomarla -¡NO!

-¡Kaoru!

Escucho a alguien llamarla y logro abrir los ojos de golpe, se trataba de Kyo quien la contemplaba con un rostro de angustia, mientras ella lo miraba aun con la sensación de aquella pesadilla.

-¡¿te encuentras bien?!

La otra demoro en responder.

-… solo, solo fue un sueño - dijo con agitación -¿por que todavía estas aquí?

-aun llueve, te quedaste dormida.

El joven Kusanagi puso atención en la expresión de su estudiante, parecía que aun no se recobraba por completo del sueño.

-¿quieres hablar de lo que soñaste?

Si, quería hacerlo, pero solo recordar a ese hombre la ponía nerviosa, así que por inercia sacudió la cabeza en negación.

-esta bien, tranquila - la abrazo

-su mirada se ve perturbada, es la primera vez que la veo tan asustada, incluso su corazón esta latiendo muy rápido, me pregunto, ¿que es lo que te esta pasando Kaoru? - pensó.

-¡Todo se ve increíble! - exclamo Athena con las manos juntas y los ojos brillando al ver como los estudiantes de la escuela se habían esforzado en la elaboración del escenario para esa noche -¡es como uno de mis conciertos!

-creo que al saber que la misma Athena cantaría frente a todos se emocionaron y crearon un bello escenario -comento Yuki.

-entonces nos toca dar lo mejor de nosotros - añadió Asamiya - aun debemos prepararnos, esto ya no solo es para tratar de arreglar las cosas entre nosotros, sino también para que todos tengan un espectáculo para disfrutar.

Cuando el sol estaba por ocultarse la gente comenzaba a arremolinarse cerca de donde se llevaría acabar la presentación del concurso de bandas, se había corrido la voz de que la gran Athena interpretaría una de sus mas populares canciones lo que atrajo no solo a todos los estudiantes y maestros de las escuelas aledañas sino también a publico en general.

-¡wow!, hay tantas personas que no se si entraran todos - comento Kensou cuando llegaron al lugar.

Los jóvenes pertenecientes a la que se denomino dentro del publico "la banda de ensueño" aquella conformada por Kyo, Athena y los otros se habían vestido de acuerdo al estilo de música que interpretarían, todos parecían Idolos pop.

-Yagami-san aun no ha llegado - comento Athena.

-¿creen que se haya retractado?

-no lo creo Kensou, ese loco me dijo personalmente que no faltaría - advirtió Kyo.

-¡dense prisa de una vez! - grito Yagami de manera impaciente mientras esperaba en el marco de la puerta de su departamento con su instrumento al hombro.

-¡no te desesperes!, ¡la belleza cuesta! - argumento Mature

-¡arg!… ¡mujeres! - mascullo girando la cara

-¡listo podemos irnos! - dijo Vice

Cuando Iori volteo a ver a Kaoru su expresión se transformo.

-q-que, ¿que diablos traes en la cara?

-ellas me maquillaron -dijo apenada.

-¡quítenle eso!, ¡no necesita esas porquerías aun! ¡Parece mayor!

-¡esa es la idea!, ¡ahora vamos! - dijeron las Hakkesshu mientras empujaban al par de pelirrojos hacia la salida.

La multitud había crecido aun mas después de la ultima hora y la mayoría llevaba pancartas de Athena.

-¡Este lugar parece un estadio! - dijo Ayame que había sido invitada junto con Takeo y Tsubame a ver la presentación de ambas bandas- deberíamos tomarnos de las manos para no perdernos - tomo la mano de su compañero y acto seguido el otro se puso de color rojo -Tsubame dame la mano.

Pero la otra no cabía de emoción al saber que estaba por presenciar a Asamiya cantar en vivo, es mas, Tsubame incluso se había traído un cosplay similar a los que Athena solía usar tanto en el torneo como en sus presentaciones, la robusta chica había dejado atrás sus colitas y se había soltado el cabello para utilizar una diadema similar a la de la Idol.

-Con toda esta gente no tendremos otro remedio que permanecer aquí atrás - dijo Takeo.

-¡NO! - exclamo Tsubame -¡yo viene a ver a Athena y la veré en primera fila!

-creí que también habíamos venido a apoyar a… ¡waaaaa! -exclamo Ayame cuando de pronto Tsubame tomo a sus dos amigos y con una gran fuerza y velocidad corrio a traves de la multitud embistiendo a todos hasta llegar a la parte del frente.

-¡vieron!, no fue tan difícil - dijo ya mas relajada mientras sus otros amigos se recuperaban -tal vez Kaoru nos pueda llevar tras el escenario para saludar a Athena después del concierto, hay que estar atentos.

-creo que apenas llegaron - dijo una voz al lado de ellos.

-¡Yabuki-san! -pronunciaron los menores al unísono.

-hola, tiempo sin vernos…. Estaba detrás de las cortinas saludando a Kusanagi-san y me pareció escuchar que apenas llegaron todos los participantes, honestamente estoy ansioso, se que todos practicaron mucho estos días.

-que oídos tan agudos tienes Yabuki-san, no será que tu… ¿estas aquí para ver a nuestra amiga? - lo miro Ayame de manera picara.

-por-por supuesto, vine a animar a todos, oh mira ya va a comenzar je, je, je - rió nervioso.

-¡Buenas noches a todos!, ¡la escuela secundaria xx tiene el honor de presentar para el cierre de su festival cultural un concurso de bandas!, ¡prepárense todos para una noche de diversión!

Mientras la juventud estaba reunida dentro de los limites de la escuela secundaria, a la puerta del dojo Kusanagi llego una muy inesperada visita. Una dama vestida con casco y traje sobre una flamante motocicleta. En cuanto puso un pie en el suelo después de estacionarse apropiadamente fue recibida por ambos Kusanagi, señor y señora que encontraban en el pórtico disfrutando de la brisa.

-Bienvenida - dijo Shizuka que siempre resultaba ser una amable anfitriona.

-Muy buenas noches - dijo quitándose el casco y revelando su largo lacio y sedoso cabello negro -busco a Kyo Kusanagi.

Sin titubear un segundo y al reconocer sus rasgos, el viejo sensei Saisyu de inmediato adivino la identidad de la dama.

-tu eres, la guardiana del sello.

-así es, mi nombre es Chizuru Kagura y vine aquí con el propósito de reunir a los tres tesoros.

La banda de Kusanagi seria la penúltima en presentarse, mientras que Yagami tocaría al final, esto debido a que fueron los últimos en llegar.

-¡y ahora con ustedes!, a quienes estaban esperando, ¡la banda formada por Athena Asamiya! -todos aplaudieron con fervor - Yuki Kushinada, Sie Kensou - seguían aplaudiendo -y ¡Kyo Kusanagi! - al pronunciar el nombre de este ultimo quienes gritaron mas fuerte fueron las mujeres al contemplar al apuesto joven con una vestimenta de cuero.

-¡Athena se ve hermosisima! - grito Tsubame

-¡vamos Kusanagi-san! - lo animo su discípulo.

Una vez presentados todos los miembros de la banda las luces se apagaron un segundo y después se incendio una al centro, iluminando a Asamiya que estaba de pie junto al micrófono y el publico hizo silencio.

Fue el sonido de la batería de Kensou que dio inicio a la ya famosa canción de la Idol "My Love", al instante el juego de luces típico de los conciertos de la Psíquica no se hicieron esperar, los colores, púrpura, rosa y amarillo hacían brillar a cada uno de los miembros mientras continuaban con la interpretación, era casi como si todos hubieran nacido para tocar juntos, Yuki coreaba al mismo tiempo que tocaba el teclado como una profesional, años de lecciones de piano le habían otorgado ese nivel. Kensou tocaba sumamente entusiasmado, como cada vez que su amada Athena estaba en el escenario. La gente estaba fascinada, querían gritar y aplaudir mientras coreaban la letra de la canción.

-Son buenos pero su música es absurda - dijo Iori que observaba el numero detrás del escenario. El pelirrojo se viro hacia sus compañeras y las encontró en cuclillas con la cabeza hacia abajo en un estado deprimente -¡hey!, ¡¿que rayos pasa con ustedes?!

-n-no imaginamos que fueran tan buenos ya con todo - dijo Vice sin levantar la cabeza -todos los aman ¡¿como podremos presentarnos después de ellos?!

-creo que voy a vomitar - añadió la joven Yagami -todo me da vueltas

-¡estamos muertas de los nervios! - Exclamo Mature.

-¡estupidas!, ¡no se trata de si los ovacionan o no, si no de la interpretación!, la música no depende de solo que tan popular es uno, sino de como se sienten al escucharla, y eso es algo que no solo las letras y la voz transmiten, sino también la presencia.

Al escuchar las palabras de Iori, Kaoru levanto la cabeza pero no dijo nada, solo se lo quedo mirando con esas palabras dentro de su cabeza.

-Nunca creí escuchar a Iori decir algo así - pensó -justo ahora siento deseos de verlo tocar frente a tanta gente.

-¡tiene razón! - se levanto mature -ademas aun tenemos el elemento sorpresa.

En ese momento se escucho el solo de guitarra que debía interpretar Kyo, el cual dio unos pasos mas al frente y sin apartar su expresión de intensa confianza logro ejecutar la pieza sin problemas, aunque en el fondo estaba nervioso de cometer un algún error.

-¿En la escuela? - dijo Chizuru una vez dentro del dojo Kusanagi

-si, los jóvenes están en un concierto de hip hop o algo por el estilo - comento Saisyu -la música moderna no es lo mío.

-entonces iré para allá - se puso de pie y tomo su casco.

-¡espere!, ¡es necesario que me diga que es lo que esta sucediendo!

Chizuru se detuvo y aun dando la espalda al gran maestro Kusanagi pronuncio de manera seria y fría lo que nadie deseaba escuchar en ese momento.

-el rey celestial, ha llegado a Osaka.

Con solo eso basto para que al mismo Saisyu se le helara la sangre.

-entonces iré con usted, es mi deber como maestro y como parte de la familia Kusanagi.

Al salir del dojo Shizuka despedía a su marido recordándole que tuviera cuidado y regresara con los jóvenes sano y salvo. Fue cuando una fuerte ventisca se arremolino por las calles, como si algo hubiera pasado a una gran velocidad, y fue tal la sacudida que agito la motocicleta de la guardiana de Yata.

-¡esto es una mala señal! -dijo y de un tiro subió al sensei a la parte de atrás de su moto -lo siento señora pero debemos darnos prisa - Chizuru arranco casi con Saisyu a punto de caer por no estarse sujetando bien, la guardiana iba a la mayor velocidad que le permitía su vehículo.

Finalmente "la banda de ensueño termino su presentación" y estuvieron al menos unos tres minutos recibiendo los aplausos mientras la gente gritaba.

-¡ATHENA!, ¡ATHENA!, ¡ATHENA!

-siguen ustedes - dijo el encargado a los últimos -¿cual es el nombre de su banda?

-¿nombre? - respondió la Hakkesshu

-Mature no pensamos en un nombre - dijo su compañera.

-a si, un momento - Gracias a su habilidad de pensar rápido la rubia escribió en un papel un nombre improvisado pero inspirado en el concepto de su banda.

-¡Excelente!, ¡esa fue la maravillosa Athena y "la banda de ensueño", pero aun tenemos un ultimo número… -decía la presentadora mientras las tres mujeres que acompañaban al pelirrojo tomaban aire para luchar contra los nervios.

-¡suficiente!, ¡no podemos permitir que unos chiquillos nos intimiden! - dijo Mature

-¡estas en lo cierto Mature! - exclamo Vice y sus ojos brillaron en un filo de seguridad - ¡es momento! - añadió y de su traje saco un par de gafas de sol que se coloco para dar un aire confianza extrema.

-no sabia que traía eso -dijo la pelirroja a Mature

-si, yo tampoco, se le ven bien.

Antes de salir Yagami puso su mano en el hombro de Kaoru.

-lo haremos juntos - fue lo único que le dijo casi como un susurro, sin embargo la manera en que la había tocado le dio una ligera descarga de energía y fuerza para que dejaran de temblarle las rodillas.

Las luces se volvieron a apagar, solo un tenue destello rojo les permitió acomodarse en sus posiciones.

-… un grupo desconocido que se presenta hoy como "¡Red Blood Moon!"

Al escuchar el nombre Yagami se molesto por un instante pero ya después se las cobraría a las Hakkeshu.

Como nadie tenia idea de quienes o que tipo de música era la que tocarían, el publico estaba en silencio, solo se escuchaban algunos tosiendo.

El sonido de los instrumentos que se acababan de conectar a los amplificadores, junto con un rasgueo de cuerdas, una estridente batería y el alarido de Iori Yagami fue lo que dio inicio a la canción al mismo tiempo que las luces se encendieron para ellos, presentando al grupo, con los pelirrojos por el frente y a las fatales damas por detrás. La canción era estrepitosa pero cargada de energía, una energía que proyectaban sus miembros.

-eso suena genial - comenzaron a decir las personas del publico -¡esas mujeres de atrás son demasiado sexys! -continuaban corriendo los comentarios - esa tipa de la batería parece un demonio a como toca - dijeron refiriéndose a Vice - los dos de cabello rojo se ven agresivos, pero me gusta - sonreían los chicos.

Algunos incluso reconocieron a Yagami

-¡ese es el bajista sexy del otro grupo!

-¡son geniales! - dijo Athena que junto a los demás estaban observando la presentación de sus rivales.

-oye Athena, ¿tu de que lado estas? - dijo Kensou

-honestamente me gusto la canción, maldito Yagami, realmente sabe como pararse en el escenario - dijo Kyo para si mismo.

El plan de Mature dio resultado, si la banda de Kyo y Athena era la de los chicos buenos, la banda de los Yagami era la de los chicos malos, y se habían encargado de proyectarlo en su sonido, su vestimenta y su presencia.

-¡No creí que pudiera ser posible!, ¡pero Yagami-san se ve mas imponente que la ultima vez! - dijo Ayame.

Shingo miraba atónito al escenario.

-el día que Kaoru sea mayor, llegara a ser una mujer muy sexy- pensó y trago saliva mientras dejaba volar un poco su imaginación.

La canción a dueto interpretada por los pelirrojos concluyo con la misma energía que había comenzado y al termino para su sorpresa recibieron una gran ovación.

-¡SIIIIIIIIIII! - Exclamo la baterista Vice poniéndose de pie endemoniada alzando las baquetas al aire.

-Vice… cálmate - le murmuro su compañera al verla exaltada.

Pero aunque fueron muy bien recibidos, ligeramente se pudo notar que no lograron los gritos finales que la banda de Asamiya, sin embargo, ellos sentían que habían logrado el triunfo.

-ah, a esto se refería Iori, es la satisfacción de haber hecho una gran interpretación - medito la joven Yagami girando la vista a su queridísimo Iori -cada vez me pareces mas y mas increíble -sonrío guardándose esas palabras.

-¡lo hicimos!, ¡lo hicimos! - venían coreando las Hakkesshu una vez que concluyeron -¡ven mocosa hay que celebrar!, ¡te compraremos tu primera copa! -sonrieron maliciosamente como un par de diablillos.

-¡¿que?!, ¡no!, ¡dejen me! - dijo la chica que era arrastrada por las ex secretarias de Rugal -¡es una escuela no venden alcohol!

Mientras las otras tres tonteaban mas atrás Iori se dedicaba con toda paciencia a guardar los instrumentos de cuerda.

-Yagami-san - dijo Yuki Kushinada que se apareció ante él - ¿podemos hablar un segundo?..

Unas calles antes de llegar a la escuela Chizuru y Saisyu podían escuchar el estruendo de la música que emanaba del terreno escolar así como las brillantes luces de colores.

-¡estamos cerca! - dijo la guardiana

Sin embargo fueron golpeados por otra ráfaga de viento que paso al lado suyo.

-¡maldicion! - exclamo el sensei - nos estaba siguiendo, sabia que iríamos por Kyo y los demás.

Kagura acelero hasta casi emparejarse con la ventisca y al instante el viejo Kusanagi pego un salto fuera del vehículo.

-¡maestro! - dijo Chizuru al ver su acción

-¡continua!, ¡tienes que advertirle a Kyo y a los otros!

La representante de Yata no demoro, decidió tomar la palabra del maestro y continuar hasta la escuela.

-¡revelate de una buena vez rey celestial!

El viento formo un tornado que poco a poco se fue disipando para dar paso a la apariencia de su controlador.

-mi objetivo no es pelear contra un anciano, si te retiras seré indulgente contigo -pronuncio con su sosegada pero penetrante voz.

-¡eso jamas!, ¡ademas!, ¡un ser como tu, no conoce la indulgencia!

-quiero pedirte que por favor desistas de confrontar a Kyo - Pronuncio una seria y firme Kushinada mientras le extendía a Iori el pañuelo de vuelta -puedo tolerar que el asista a esos torneos, pero la manera en que ustedes dos pelean solo provoca que sienta temor por la vida de Kyo.

Yagami contemplo con frialdad el rostro de Yuki en silencio unos segundos antes de responder.

-¿que no es Kyo Kusanagi lo suficientemente mayor para tomar esa decisión por si mismo?, ¿o tiene que venir su novia a suplicar por el?

-¡¿Como puedes decir algo así?!, ¡¿crees que mis palabras son un juego?!, te lo estoy pidiendo de buena fe, Kyo no sabe nada de esto.

-creí que eras mas lista… si quieres ser la mujer de un peleador tienes que tener la sangre y el estomago para soportar toda clase de cosas.

-¡hablas de esa manera por que no tienes idea de lo que se siente ver a alguien amado en peligro! - Yagami expreso una ligera risita irónica con lo que Kushinada dijo -¡dime!, ¡¿como te sentirías si alguien estuviera atentando contra la vida de la persona que amas?!

-es diferente, por que Kusanagi es quien tiene la opción de rehusarse a combatir contra mi, pero no lo hace… las mujeres como tu y tu amiga piensan que la vida de todos debe ser color de rosa, sin embargo no comprenden que todos tienen sus propias ambiciones y propósitos.

-¿tu ambición es matar a Kyo?

-no estaba hablando de mi - cerro su estuche y se lo coloco al hombro -debes poner mas atención a tu novio al momento en que el esta peleando, quizás solo así lo comprendas.

Kushinada bajo la mirada

-por ahora ambos pueden respirar - dijo dandole la espalda a la novia de Kusanagi- dejare la ciudad en estos momentos, tengo otros asuntos que atender, mi pelea con Kyo estará pospuesta hasta entonces.

Yuki se quedo de pie ahí, con un semblante de pesadumbres sosteniendo el pañuelo de Iori, que este no había aceptado de vuelta, lo apretaba con mucha fuerza como si fuera el reflejo de la descarga de sus sentimientos.

Saisyu había caído al suelo, y aunque estaba mal herido aun trataba de ponerse en pie,

-¡desgraciado!, ¡solo estas jugando conmigo!-

-es suficiente, no tengo porque perder mas tiempo contigo, no eres oponente para mi - dijo el sacerdote de Orochi que tenia sus prendas intactas señal de que no había emitido ninguna clase de esfuerzo en el combate -mi objetivo es conocer el poder de aquellos guardianes.

Para cuando el viejo sensei Kusanagi se incorporo de nuevo su opone se había marchado dejando tras de él una estela de viento que arrastraba todo a su paso.

-¡maldicion!, ¡lo siento Kyo pero parece que tendré que dejarte el resto! - dijo volviendo una rodilla al suelo.

Chizuru había llegado a la escuela, con toda la gente que estaba por todas partes le costaba desplazarse para buscar a su homónimo de las llamas carmesí.

-¡Mature mira! -¡¿que no es esa la sacerdotisa de los Yata?! -dijo Vice mientras observaban los movimientos de Chizuru entre la muchedumbre

-¡¿que hace ella aquí?! -La malévola Rubia puso atención en el semblante de la representante de los Yata y de inmediato se dio cuenta -oh, no, Vice, es probable que nuestro "jefe" este por aparecer.

-¿debemos volver con Yagami?

-no, por el momento será mejor que nosotras nos mantengamos en un perfil bajo.

El par de damas se dio la media vuelta no obstante, terminaron por toparse con aquel de quien pretendían escapar.

-ah… ¡pero si eres tu! - dijo nerviosa Vice.

-oye - hablo Yagami a la pelirroja cuando la alcanzo -¿donde están esas dos?

-no estoy segura, apenas si pude quitármelas de encima, creo que se perdieron.

-bien, entonces vamos, aun podemos tomar el ultimo tren.

-es temprano ademas tu apartamento no esta tan lejos de aquí.

-me refiero al tren a Tokio.

La otra se detuvo y lo miro perpleja.

-Tokio… ¿quieres que vayamos a Tokio?, ¿p-pa, para que?

-¿como que para que?, ahí es donde vivimos, ¿te golpearon la cabeza esas dos?

No podía creer lo que Yagami estaba diciendo, en su extraña manera le estaba pidiendo que volvieran a donde estaba aquel lugar que compartían, el corazón de la pequeña pelirroja comenzó a latir con fuerza.

-¡estas!, ¡¿estas seguro?! - pregunto emocionada e incrédula al mismo tiempo -¡aun no anuncian al ganador!, ademas, ¡¿que sucederá con tu pelea contra Kyo? -los sentimientos de la chica hacían que no se diera mucha cuenta de lo que estaba diciendo.

-da igual que banda gane, desde el comienzo Kusanagi había perdido, ya que todos gritaban por Asamiya, dejo de ser la banda de Kyo y se convirtió en la de esa chica, mi pelea contra el puede esperar un poco - miro a Kaoru con una muy rara pero cálida expresión -¿que pasa?, ¿no quieres ir?

-¡claro que quiero ir a casa! Pero… -ella se detuvo y bajo la cabeza -Goenitz, ¿que hay de ese asunto?

Iori se agacho un poco y le dio un diminuto golpecito en la frente para provocar que ella lo mirara.

-tonta, ¿a caso crees que voy a dejar que te ponga un dedo encima?, anda vamos, a casa, como dices…

Por dentro ella quería llorar de felicidad, pero se contuvo.

-¿puedo despedirme de mis amigos?

-bien, pero que sea rápido, te esperare afuera…

Antes de que la chica pudiera dar unos pasos para apartarse de Iori algo la congelo en ese instante su mirada de clavo al frente y su semblante era igual a como si hubiera visto a la misma muerte.

-a pasado tiempo -dijo el mismo Leopold Goenitz que estaba frente a ellos.