Crisis en el Universo del Videojuego
Capítulo 25- Ivalice, Piratas en pos de la eternidad.
El capítulo de hoy comienza en un mundo distinto a cualquier otro, un mundo digital, un mundo de datos, un mundo dentro de un videojuego. La gente suele llamarlo, The World R2, construido tras la destrucción del The World original. Para la mayoría de las personas era solamente un juego popular de realidad virtual, pero aquellos que ingresaban a The World, pronto descubrían que era mucho más que un juego.
Diversos acontecimientos ocurrieron, muchas personas quedaron en coma a causa del juego, pero diversos jugadores legendarios se convirtieron en Hackers e hicieron historia. Habían evitado la destrucción de The World en infinidad de ocasiones, pero la amenaza que se aproximaba los pondría nuevamente a prueba: Giygas acababa de llegar a ese mundo digital.
Los jugadores de The World, pronto notaron la aparición de múltiples enemigos desconocidos, emergiendo desde los portales misteriosos que habían aparecido. Luego, Giygas se materializó en el cielo, y aunque muchos jugadores pensaron que habían accedido a un jefe secreto, había un grupo que sabía la verdad de la amenaza y estaba listo para combatirla.
Se llamaban los Epitaph Users, un selecto grupo de usuarios compatibles, capaz de acceder al poder de los Avatar y usarlos para la batalla. Se encontraban parados en una colina, observando la llegada de Giygas y preparando el contraataque. Su líder era Haseo (Hack/ GU Vol 1/ Rebirith), un Player Killer conocido como Terror of Death. El resto del grupo de Epitaph Users consistía en Atoli, Yata, Kuhn, Endrance, Pi, Saku y Bo (Hack/ GU Vol 1/ Rebirith). Para ellos, la batalla con el invasor era mucho más que un simple juego, Haseo y sus aliados estaban atrapados en el interior del juego y no podían desconectarse. No sabían que pasaría con ellos si The World era destruido y sus personajes continuaban dentro. Perder no era una opción.
Pi.- Parece que la Serpiente del Lore tenía razón, Yata. Realmente llegó una fuerza destructora.
Yata.- Mis predicciones nunca se equivocan. Aunque este poder… Probablemente sea demasiado.
Endrance.- Así que es por esa criatura que nos reuniste a todos…
Kuhn.- ¿Creen que sea alguna clase de virus o algo?
Atoli.- Quizá fue creado por los programadores para resetear el juego o algo así.
Bo.- ¿Deberíamos subir de nivel antes de enfrentarlo? Parece de un nivel muy alto.
Saku.-Tonta, no tenemos tiempo para eso.
Haseo.- Eso da igual, vamos a aplastarlo.
Atoli.- Yo… Prometí luchar a tu lado y ayudarte, Haseo… Venceremos juntos.
Haseo.- No voy caer aquí, Atoli. Todavía tengo que encontrar a Tri Edge. Acabemos con ese tipo de una vez.
Saku.- ¡Eso! ¡Vamos a invocar a nuestros Avatar!
Kuhn.- Espero que hayan guardado la partida, porque allá vamos.
Yata.- ¡El profeta! ¡Fidchell!
Pi.- ¡Ve, Tarvos!
SakuBo.- ¡Al ataque, Gorre!
Kuhn.- ¡Muestra tu poder, mi Magus!
Endrance.- ¡Macha, demuestra lo que podemos hacer!
Atoli.- ¡Adelante, Innis!
Haseo.- ¡Vamos Skeith! ¡Terror of Death!
Al terminar su transformación, todos los Epitaph Users se encontraban dentro de unos gigantescos mechas de batalla, con diseños distintos para cada uno. Los Avatar salieron volando hasta acercarse lo suficiente a Giygas y disparar sus poderes: Los primeros que atacaron fueron el Magus, que disparaba rayos de energía desde sus manos y Tarvos que disparaba una ráfaga de agujas gigantes. Esos ataques llamaron la atención del destructor.
Giygas.- ¿Ustedes piensan desafiarme? Todo aquel que lo intenté será destruido.
Yata.- ¡Preparen su ataque!
Haseo.- ¡Vamos, Atoli!
Atoli.- ¡Sí, Haseo!
El Skeith de Haseo sacó una especie de ametralladora y comenzó a disparar balas de energía. Para apoyar a su compañero, el Innis de Atoli, utilizó las espadas que la rodeaban para disparar explosiones de energía. Dichos ataques se combinaron en una poderosa explosión. El Fidchell de Yata y el Macha de Endrance aprovecharon la explosión para acercarse los suficiente al enemigo y atacarlo a quemarropa. Fidchell alineó los discos que lo rodeaban para lanzar cuatro devastadores ataques consecutivos, mientras que Macha liberó cuatro rosas que comenzaron a disparar rayos láser. El ataque parecía devastador, pero Giygas ni siquiera lo había sentido, se protegió con un campo de fuerza.
Endrance.- ¡Imposible!
El contraataque de Giygas no se hizo esperar, disparando proyectiles de energía psíquica contra Yata y Endrance. Fidchell pudo evadir el ataque teletransportándose, pero Macha no tuvo tanta suerte, fue impactado de lleno y cayó en picada.
Atoli.- ¡Endrance!
Saku.- ¡Lo derribó de un solo ataque!
Pi.- ¡Ahí viene! ¡Preparen las defensas!
Al ver que Giygas disparaba proyectiles a modo de contraataque, Kuhn y Pi salieron frente a sus compañeros y prepararon sus defensas. Tarvos juntó sus dos alas para usarlas como escudo y Magus creó un escudo rodeándose con sus hojas. En un inicio parecía una defensa impenetrable, pero Giygas no tuvo mucha dificultad en derribarlos a ambos con tan solo un ataque.
Tras derribar las defensas, el ataque psíquico continúo adelante, directamente hasta donde estaban los otros Avatar. El Gorre de SakuBo comenzó a disparar burbujas en un intento de amortiguar el ataque enemigo, pero no fue muy efectivo y acabó cayendo en picada contra el suelo. Yata continuaba teletransportándose para esquivarlo, mientras que el Skeith de Haseo intentaba cortar los ataques con su guadaña de datos, para protegerse tanto a sí mismo como a Atoli. Al final del ataque, los únicos Avatar que continuaban en el combate eran Skeith, Innis y Fidchell, la situación era desesperada. Según lo veía Yata, ya solamente quedaba una opción.
Yata.- ¡Adelante, Haseo! ¡Recuerda que tú tienes los datos de todos los Avatar!
Atoli.- ¡Tú puedes!
Haseo.- Muy bien, todo depende de esto. ¡Data Drain!
Cargando todos los datos, no solo de Haseo, sino también del resto de Epitaph Users, Skeith comenzó a formar un gran cañón con forma de brazalete en su brazo derecho. Era el ataque definitivo de los Avatar, un gigantesco rayo de energía de gran poder, capaz de eliminar los datos corruptos o reescribirlos a su antojo. Una técnica capaz de incluso dejar en coma a aquellos personajes que fueran golpeados. Skeith le disparó esa misma técnica a Giygas, con todas sus fuerzas, dispuesto a exterminarlo o reducir su nivel hasta dejarlo inservible… Y sin embargo, el Data Drain no tuvo ningún efecto en Giygas.
Mientras veía como la Bomba Subespacial estallaba y consumía todo a su paso, los Epitaph Users se dieron cuenta de que no había nada que pudieran hacer. Lo único que Haseo pudo hacer fue abrazar a Atoli para tranquilizarla un poco y esperar a la ola de aniquilación, que los consumió junto con todo The World R2.
…
Tierras inexploradas y llenas de secretos, era la mejor manera de definir al fantástico mundo de Ivalice; una tierra llena de leyendas y misteriosos orígenes. Un mundo que había sido consumido por la guerra. Una guerra que había dejado sin familia a bastantes personas… Y fue un huérfano de aquella guerra, quien finalmente puso fin a todas aquellas batallas, un héroe gracias al cual el mundo estaba en paz. Dicho héroe se trataba de un joven alegre y soñador conocido como Vaan (Final Fantasy XII), un chico que soñaba con convertirse en un pirata del cielo. Había perdido a toda su familia, pero por distintas circunstancias se vio envuelto en una lucha de poder entre los imperios de Arcadia y Dalmasca. Vaan consiguió numerosos aliados, trayendo de regreso la paz a sus tierras y una vez que finalizó con su misión, al fin cumplió su sueño y se convirtió en un pirata del cielo.
En esos mismos instantes, Vaan y sus aliados se encontraban volando en el cielo de Lemurés, a bordo del Galbana, su propia aeronave. La tripulación de Vaan estaba conformada por Penélo, su amiga de la infancia; Balthier, el más experimentado del grupo; y Fran, una chica con orejas de conejo, perteneciente a la raza de los Viera (Todos en Final Fantasy XII).
Vaan.- ¡Ahí está, chicos! ¡Ya casi llegamos!
Balthier.- Bien, aterricemos ahí. Probablemente haya algún tesoro oculto en esas ruinas.
Fran.- A mí me parecen sospechosas…
Balthier.- ¿Qué ocurre? ¿Sientes alguna niebla o algo?
Fran.- No he dejado de sentir desde que esos misteriosos portales aparecieron por todas partes.
Vaan.- Yo no veo que haya nada de qué preocuparse, esos portales parecen interesantes. Quizá debamos cruzarlos un día de esto.
Penélo.- De eso nada, Vaan. Esos portales son demasiado peligrosos. Nadie que los haya cruzado ha vuelto.
Vaan.- Vamos, Penélo. La gracia de ser un pirata del cielo es ser libres y explorar lugares desconocidos.
Penélo.- Y qué me dices de todas las criaturas peligrosas que han salido de ellos.
Vaan.- Pues han hecho las ruinas un poco más interesantes.
Penélo.- ¡Vaan!
Balthier.- Muy bien, ustedes dos. Dejen de discutir, ya vamos a desembarcar.
Vaan.- ¡Genial! ¡A ver qué cosas encontramos en esas ruinas!
Penélo.- ¡Vaan! ¡Recuerda lo que te dije!
Vaan.- No hay problema, si algo me ocurre, entonces tú me curarás.
Penélo.- Bueno, por algo te estoy acompañando…
Balthier.- Estos chicos son muy enérgicos, ¿no lo crees, Fran?
Fran.- Creo que Vaan se parece a ti.
Balthier.- Muy graciosa…
Los cuatro piratas bajaron de su aerodeslizador y observaron las gigantescas ruinas inexploradas en frente de ellos. Sin pensárselo dos veces, decidieron ingresar y tras derrotar a los clásicos enemigos de siempre, descubrieron que aquellas ruinas eran mucho más grandes de lo que parecían a primera vista. Para explorarlas con mayor eficacia, decidieron separarse en dos grupos, con Vaan y Penélo por un lado y Balthier y Fran por el otro.
Poco sabían que en el interior de aquellas ruinas había un portal bastante grande, uno que estaba a punto de expulsar a un grupo bastante numeroso. Cerca de ese lugar se encontraban algunas masas pegajosas vivientes conocidas como Flan (Final Fantasy VI), enemigos bastante comunes. Todos los Flanes tuvieron que retroceder cuando dicho portal expulsó a algunos héroes de distintas dimensiones: Mario, Donkey Kong, Spike, Andy, Q Bert, Diddy Kong, Dixie Kong, Lanky Kong, K Rool, Tron Bonne y su ejército de Servbots.
K Rool.- Genial, ¿dónde rayos estamos ahora?
Diddy.- Pues parecen ruinas antiguas, tenemos muchas como estas en Isla Kongo.
DK.- Sí, pero explorarlas es complicado.
Mario.- Yo también he explorado bastantes ruinas, pero estas de aquí se ven, de cierta manera, diferentes...
Andy.- ¡Miren todos esos bichos raros! Me pregunto si serán amistosos.
Dixie.- A mí no me parecen muy amistosos.
Q Bert.- ·&/")"(
Tron.- ¡Rápido, Servots! ¡Ataquen!
Servbot 31- ¡A la orden, señorita Tron!
Al ver que los Flan intentaban atacarlos, Tron envió a sus Servbots a enfrentarlos, comenzando una gran batalla entre los pequeños robots y las masas pegajosas. Un combate que Andy estaba disfrutando bastante, pues nunca había visto criaturas como los Flan y estaba realmente emocionado. El resto de los héroes estaba discutiendo su siguiente movimiento, pero Lanky vino a interrumpirlos.
Lanky.- Hey, DK. Creo que tenemos problemas.
DK.- ¿Qué ocurre, primo?
K Rool.- ¡Ahora estamos ocupados, orangután!
Tron.- ¿Ese cocodrilo siempre está de mal humor?
Mario.- Solo lo que llevo de conocerlo.
Spike.- ¿Qué es lo que necesitas, Lanky?
Lanky.- Solo quería avisarles que esas babosas no eran el único enemigo cercano.
Al escuchar esas palabras, todos voltearon y se encontraron con un ser realmente extraño y atemorizante, como un demonio rodeado de fuego y con cuernos. Se trataba de un Ifrit (Final Fantasy III).
Mario.- Mamamia…
Q Bert.- )·(/&/"&/(")!
Diddy.- ¡Todo el mundo ha cubierto!
El Ifrit disparó una ráfaga de fuego, por lo que todos se barrieron para esquivarlo. La criatura rugía y todos los héroes estaban listos para combatirlo.
Spike.- ¿Qué clase de Pipotron es este?
Dixie.- No creo que esa cosa sea un mono, Spike.
Andy.- ¡Es increíble! ¡Le sale fuego de todo el cuerpo!
Tron.- ¡Esa cosa quiere comernos!
K Rool.- ¡Le voy a dar una paliza!
El cocodrilo sacó un par de guantes de boxeo y se lanzó contra el Ifrit con una ráfaga de puñetazos… Solamente para obtener un resultado no muy satisfactorio.
K Rool.- ¡Mis manos se están quemando!
Diddy.- ¡No lo toques directamente!
DK.- Eso será una desventaja… ¡Adelante, Kongs! ¡A distancia!
Donkey Kong sacó su Escupecocos y comenzó a disparar su fruta contra el Ifrit, Diddy y Dixie se le unieron disparando maní con sus Cacahuetola, mientras que Lanky disparaba con su Soplauvas. Al ver el ataque de los Kong, Andy decidió unírseles disparando con la metralleta que Sammi le había dado.
Todos esos proyectiles estaban molestando a Ifrit, quien iba a contraatacar con sus llamas. Desafortunadamente para él, Mario vio sus intenciones y rápidamente sacó su FLUD, disparando un potente chorro de agua para apagar las llamas de la criatura. Enfurecido por ello, Ifrit intentó embestirlo con todas sus fuerzas, pero el fontanero se comió una zanahoria, le crecieron orejas de conejo y las utilizó para volar, esquivando a su enemigo.
Tron.- ¡Toma esto!
La pirata aprovechó el desconcierto de su enemigo para sujetar una piedra gigante con su armadura robot y se la arrojó encima. Mientras todavía estaba atontado, Q Bert comenzó a dispararle proyectiles de tinta, no parecían hacerle mucho daño, pero ciertamente lo enfurecían.
Dixie.- No está muy contento, lanzará su contraataque.
Spike.- ¡No si puedo evitarlo!
El capturador de monos sacó su cañón de agua y comenzó a disparar un poderoso chorro para apagar las llamas de Ifrit. Aun volando en el aire con sus orejas de conejo, Mario decidió colaborar disparando con su FLUD.
DK.- ¡Manténganlo así!
Mientras corría, el gorila cargaba su puño lo máximo que podía. Gracias a que el agua apagaba las llamas de la bestia, Donkey Kong pudo acercarse lo suficiente para meterle un puñetazo realmente devastador, transformándolo en trofeo.
Andy.- ¡Así se hace!
K Rool.- No era necesario, lo tenía justo donde quería.
Spike.- No sé si sea buena idea permanecer más tiempo en estás ruinas. Mi radar de monos detecta que hay más enemigos en las cercanías.
Tron.- Escuchen, yo tengo más experiencia explorando sitios antiguos y llenos de tesoros. Los guiaré en esta expedición.
Servot 40.- ¡Bien dicho, señorita Tron! ¡Sus dotes de liderazgo son estupendas!
Mario.- Está bien, Tron. Contamos contigo para que nos saques de aquí.
K Rool.- ¿Creen que hayan tesoros en este basurero?
Diddy.- Es posible, pero no me arriesgaría… A menos que fueran bananas doradas.
Lanky.- ¡Bananas doradas! ¡Ese riesgo sí vale la pena!
Emocionado por encontrar Bananas Doradas, el orangután adelantó a sus compañeros. Pero justo cuando estaba por girar en un pasillo, tuvo que pararse sobre sus brazos para esquivar un disparo por parte de Balthier, quien venía acompañado de Fran.
Balthier.- Rayos, ese enemigo era rápido.
Fran.- Es la primera vez que veo un enemigo tan extraño.
Contraatacando al ataque de Balthier, el orangután estiró sus brazos como si fueran de goma y le conectó un golpe al pirata en el estómago.
Balthier.- ¡Eso sí me dolió!
Fran.- Yo me encargó.
La Viera sacó su arco y comenzó a disparar flechas que Lanky apenas y podía evadir con su agilidad. Al ver al orangután en problemas, el resto de sus compañeros se apresuraron en ir a ayudarlo. Spike fue el más rápido en reaccionar, desarmando a Fran con su resortera. Viéndose superados en número, Balthier sacó un fusil y lo apuntó en contra de Donkey Kong, quien cargaba un puñetazo. Ambos grupos estaban preparándose para combatir, pero…
Fran.- ¡Un Viera! ¿Qué haces lejos del bosque?
La pirata del cielo estaba confundida al ver las orejas de conejo saliendo del gorro de Mario, lo había confundido con un miembro de su raza. Claro, el fontanero no tenía idea de lo que hablaba, pues solamente había usado uno de sus Power Ups más antiguos.
Mario.- ¿Te refieres a mí? Yo no soy un Viera. Soy yo, Mario.
Balthier.- Espera un minuto…
En ese instante, Tron y Andy llamaron la atención de Balthier, pues eran los más normales de aquel extraño grupo.
Balthier.- Esos dos son humes, creo que aquí hubo una especie de malentendido.
…
Al mismo tiempo, Vaan y Penélo exploraban las ruinas, en busca de algún tesoro. Ya habían acabado con todos los enemigos usuales, pero entonces…
Vaan.- ¡Penélo! ¡Mira esa cosa de ahí!
Penélo.- Es como una especie de tótem…
Vaan.- Que estatua tan extraña.
Penélo.- No te acerques mucho. No sabemos si de verdad es una estatua.
Vaan.- Claramente está inmóvil, te preocupas demasiado.
El chico se acercó a la estatua, pero tuvo que retroceder de inmediato. Dicho tótem comenzó a moverse y levantarse, dejando ver su gran tamaño. Se trataba de un extraño monumento viviente con una gran boca y cuatro brazos gigantes, cada una de sus manos era suficiente para aplastar a cualquier persona. Y parecía muy molesto por haber sido despertado de su sueño, se trataba de Tikimon (Crash Twinsanity). Vaan y Penélo lo observaban con la boca abierta.
Penélo.- Oye Vaan… ¿Qué es eso?
Vaan.- Pues… Es un Esper bastante extraño.
Penélo.- ¡Cuidado!
El monumento estuvo a punto de aplastarlos con un manotazo, que ambos pudieron esquivar a penas. Si no había quedado claro que aquel monstruo era agresivo, aquel atemorizante rugido que acababa de dar lo ponía en evidencia.
Penélo.- ¡Esa cosa va a aplastarnos!
Vaan.- ¡Adelante! ¡Hemos peleado con cosas más grandes!
Rápidamente, Vaan sacó su Ballesta y comenzó a disparar una ráfaga de flechas contra su enemigo. Penélo comenzó a cargar su magia blanca, en caso de que Vaan necesitará que lo curen. Desafortunadamente, las flechas no parecieron tener mucho efecto en Tikimon, quien golpeó el suelo con fuerza, creando ondas de choque que tumbaron al dúo, para luego soltarles otro rugido amenazador.
Vaan.- Debes admitir que pelear con esta cosa es emocionante.
Penélo.- Ciertamente no es lo que esperaba encontrar en estas ruinas. ¿Cuál es el plan?
Vaan.- ¡Lo primero será esquivar esto!
Vaan sujetó de la mano a su compañera y se la llevó corriendo, justo a tiempo para esquivar los manotazos de Tikimon.
Penélo.- ¿Ahora qué haremos?
Vaan.- ¡Ahora viene nuestro contraataque!
Sacando su Katana Masamune, Vaan se lanzó al ataque golpeando la mano del tótem con movimientos rápidos y precisos. Sin embargo, ni siquiera lo daño y Tikimon lo sacó volando de un manotazo. Luego se volteó hacía Penélo con otro rugido amenazante. Presa del pánico, Penélo le arrojo un cuchillo en la boca abierta, ataque que extrañamente tuvo efecto, pues Tikimon parecía atragantarse. Aprovechando la situación, Penélo uso su magia blanca para sanar a Vaan.
Vaan.- Me alegra haberte traído.
Penélo.- Creo que descubrí su punto débil…
Antes de que Penélo pueda explicárselo, Tikimon intentó aplastarla con otro manotazo… Grande fue la sorpresa de Vaan y Penélo cuando vieron que el puñetazo había sido detenido por un gorila de fuerza monstruosa.
DK.- ¡Donkey Kong!
Spike.- ¡Ahora!
El gorila usó su fuerza descomunal para quitarse de encima la mano de Tikimon, por lo que Spike aprovechó ese momento para arrojar un Bananarang. Fran y Dixie decidieron apoyarlo, disparando con su arco y Cacahuetola respectivamente.
Vaan.- ¿Quiénes son ellos?
Balthier.- Son aliados.
Penélo.- ¡Balthier!
Balthier.- No puedo alejarme ni un minuto sin que se metan en problemas, ¿verdad?
Vaan.- Lo teníamos todo bajo control.
Mario.- ¡Yahooo! ¡Adelante!
El fontanero corría, montado en Q Bert, liderando al grupo de héroes para atacar a Tikimon. Viéndose superado, el gigantesco golem invocó a un pequeño ejército de estatuas de piedra, los cuales comenzaron a perseguir a los héroes.
K Rool.- ¡Sus subordinados no me intimidan!
Spike.- ¡Se acabó el niño bueno!
El Monkey Catcher, derribaba a todas las estatuas que se le acercaban con su Espada Láser. Otro grupo intentó acercarse a Andy, pero este comenzó a golpearlos con una llave de tuercas. Dixie se defendía haciéndolos tropezar con cascaras de banana. Por otro lado el Gustaff de Tron giraba sus brazos, destrozando todas las estatuas que se le acercaban. En cuanto a Mario, simplemente saltaba encima de las pequeñas estatuas, tal y como acostumbraba con sus enemigos. Tenían a las pequeñas piedras bajo control, pero Tikimon cada vez sacaba a más de ellos y ni siquiera los esfuerzos combinados de K Rool y Donkey Kong parecían hacerle daño. Cuando Tikimon sacó volando a Q Bert con un ataque furtivo, se dieron cuenta de que necesitaban un plan.
Andy.- Escuchen, no podemos seguir atacando así. Necesitamos encontrar su punto débil.
Penélo.- ¡Es la boca! ¡La boca es su punto débil!
Andy.- ¡Ya lo tengo!
En el momento en que Tikimon rugió nuevamente, Diddy Kong siguió las instrucciones de Andy, balanceándose hasta estar lo suficientemente cerca y arrojarle una naranja explosiva en la boca. Al final, el tótem comenzó a atragantarse y la granada le explotó como si fuera una granada. Al ver como la gigantesca roca caía desplomada contra el suelo, los héroes se permitieron suspirar, Tikimon había sido derrotado.
Por unos segundos, todos se quedaron en silencio frente al oponente caído. La situación parecía bastante confusa y nadie sabía que decir… Con excepción de Balthier.
Balthier.- Todo esto y no hay ningún tesoro…
…
Lo que nadie sospechaba, era que la desgracia se acercaba a Ivalice. El Ministro Antiguo, principal aliado de Giygas, se encontraba sobrevolando la zona en busca de alguien. Tras una corta búsqueda finalmente encontró a su objetivo, un sujeto con apariencia de brujo, encapuchado con una túnica verde y un aura rodeándolo. Un ser que no pertenecía a Ivalice.
Ministro.- Al fin te encuentro, brujo.
-¡Mi nombre es Gharnef, el Pontífice Oscuro (Fire Emblem: Shadow Dragón and the Blade of Light)! Harías bien en recordarlo, chatarra.
Ministro.- Solo soy un mensajero del señor Giygas.
Gharnef.- En tal caso, supongo que me traes una respuesta.
Ministro.- La respuesta es positiva, el señor Giygas le prestará su ejército.
Gharnef.- ¡Excelente! Combinando las tropas de Giygas con las mías propias, no hay mundo que se resista a mi conquista.
Ministro.- ¿Qué es lo que está tramando?
Gharnef.- Eso no es de tu incumbencia.
Ministro.- Sí lo es, le prometiste lealtad a Giygas. Debo verificar si esa lealtad es auténtica.
Gharnef.- ¿Qué me dices de ti? ¿Es acaso tú lealtad verdadera?
Ministro.- ¿Mi lealtad?
Gharnef.- No me puedes engañar a mí, he visto tu misma mirada en otras personas. En gente aparentemente leal, la cual he manipulado a mi antojo. Todos ellos encontraron un final trágico. Perdieron todo aquello que intentaban proteger, todo por verse atrapados en un ideal estúpido.
Ministro.- Yo…
Gharnef.- Olvídalo, chatarra. No debes preocuparte por mi lealtad. Cuando el día haya terminado le ofreceré a Giygas, miles de guerreros transformados en trofeo, mi nuevo ejército arrasará este planeta y luego continuaremos con el siguiente mundo.
Ministro.- ¿Miles de trofeos? ¿Crees que podrás cumplir tal afirmación?
Gharnef.- ¡Claro que sí! ¡¿Por quién me tomas?! ¡He llevado varios imperios a la ruina!
Ministro.- Los otros mundos pueden llegar a sorprenderte.
Gharnef.- Eso no es nada. Gracias a que Giygas incrementó el poder de mi grimorio Imhullu, soy invencible. ¡Puedo acabar con cualquiera que se interponga en mi camino!
Ministro.- Confías mucho en ese grimorio.
Gharnef.- ¡Claro que lo hago! ¡Traicionar a Medeus fue la mejor decisión que pude haber tomado! ¡Con ayuda de Giygas exterminaré a la humanidad de una vez por todas! ¡Y de todas las dimensiones existentes!
El hechicero oscuro solo se reía como un maniaco mientras observaba la ciudad más cercana. Por otro lado, el Ministro continuaba pensativo y veía con melancolía el lugar que estaba a punto de ser atacado. ¿Cuántas vidas más tendrían que sacrificarse para que todo esto terminara?
…
Y a bordo del Galbana, el grupo de Vaan había conocido a los héroes de otros mundos y Mario les había contado acerca de Giygas y la amenaza que representaba. Los piratas no se lo creían del todo, pero por si acaso volaban rumbo a Dalmasca. Sí bien no estaban convencidos de aquella amenaza, el equipo disfrutaba al conocer a héroes de dimensiones distintas.
Mario.- Así que un barco volador. ¿Eh? Parece distinto a los barcos que Bowser suele utilizar.
Q Bert.- "%&/!/&
Vaan.- Es un gran barco, ¿verdad? Gracias a él puedo volar libre por el mundo en busca de aventuras.
Tron.- Comprendo a lo que te refieres. Aunque el barco de la familia Bonne es mucho más grande.
Penélo.- ¿Tienes un aerodeslizador como este?
Tron.- Claro, que clase de pirata sería si no lo tuviera.
Vaan.- ¡Sorprendente, ¿tú también eres una pirata?! ¡No creí conocer a piratas de otros mundos!
K Rool.- Va, eso no es nada sorprendente. Yo también fui pirata.
El cocodrilo sacó un sombrero de Capitán Pirata y se lo puso en la cabeza. Vaan lo observaba con una mirada de admiración, aunque los demás parecían algo avergonzados por su compañero.
Vaan.- ¡Mira esto, Penélo! ¡Los más grandes piratas de distintos mundos se han reunido finalmente!
Penélo.- Claro, señor gran pirata. ¿Quieres que te recuerde lo que ocurrió con tu primer barco?
Vaan.- ¡Hey! ¡No fue mi culpa que se haya destruido por completo!
Spike.- Me gustaría escuchar esa historia.
Penélo.- Deja que te la cuente, pequeño.
Andy.- ¡Oigan! ¡¿Quién quiere comer?!
Lanky.- Espero que traigas bananas.
El CO de Orange Star comenzó a repartir toda la comida que había traído en su mochila, aunque él era quien más la disfrutaba.
Andy.- Nunca hay que salvar el mundo con el estómago vació… O los mundos en este caso.
Fran.- Esa llave de tuercas… ¿Eres mecánico?
Andy.- Claro, soy un experto reparando tanques y vehículos de combate.
Fran.- Yo también soy mecánica, quizá puedas ayudarme a mejorar los mecanismos de nuestro aerodeslizador.
Andy.- ¿Ver los mecanismos de esta nave? ¡Cuenta con ello!
Diddy.- En tal caso yo también podría ayudarte. Inventé mi propio Jetpack utilizando barriles.
Fran.- Eso sí es sorprendente.
Andy.- Y eso que no has visto a Tron, es muy buena con la mecánica.
Tron.- Jajaja, la mejor de mi mundo. Incluso mejor que cierta chica rubia de la que no quiero acordarme.
Mientras todos disfrutaban conociéndose, Balthier estaba algo pensativo. Al ver eso, Vaan, Mario y Penélo se le acercaron.
Vaan.- ¿Qué ocurre, Balthier? Has estado muy callado.
Balthier.- Lo sé, Vaan. Es solo que… Bueno, toda esta historia me resulta extraña.
Vaan.- ¿Qué tiene de extraño?
Balthier.- Básicamente están diciendo que existe un ente espacial extraño que se está tragando los planetas uno por uno y ha causado una crisis interdimensional.
Penélo.- Comprendo lo que dices, es bastante extraño.
Mario.- Sí, pero es una historia real. Mientras Giygas sigue afuera, debemos reunir héroes para derrotarlo.
Vaan.- No te preocupes, Mario. ¡Nosotros te ayudaremos!
Penélo.- No seas impulsivo, Vaan. Estamos hablando de un ser cósmico, es bastante peligroso.
Vaan.- Solo imagínalo, Penélo. Reuniéndome con héroes de diferentes mundos, para enfrentar juntos a un dios maligno.
Penélo.- Creo que con lo que ocurrió con los Occuria, ya tuve suficiente de dioses malignos.
Balthier.- Personalmente, Fran y yo no queremos involucrarnos demasiado en este asunto.
Vaan.- ¿Por qué lo dices?
Balthier.- Somos piratas, Vaan. No somos héroes.
Vaan.- ¡Pero Balthier, derrocamos un imperio despótico y frenamos las guerras!
Balthier.- No lo hicimos por ser héroes, Vaan. Simplemente nos vimos involucrados por las circunstancias.
Mario.- Comprendo lo que dicen. No necesariamente deben acompañarnos para detener esta crisis. Su mundo también necesita gente que se quede para defenderlo.
Balthier.- Y por eso mismo haremos nuestra parte, amigo bigotudo. Los llevaremos con la reina Ashe y podrán informarle de la situación de este Giygas. Ella los ayudará seguramente.
Vaan.- Bueno, al menos ya estamos cerca de Rabanastre. Me pregunto cómo estarán los niños.
Penélo.- Oigan… Creo que vamos a tener unos cuantos problemas para informarle a Ashe…
Mario.- ¿Qué ocurre?
Penélo.- ¡Miren ahí!
Todos hicieron caso a la advertencia de Penélo y se asomaron por su aerodeslizador, encontrándose una gran y desagradable sorpresa: Rabanastre, la ciudad natal de Vaan y Penélo, se encontraba bajo ataque.
…
Las fuerzas de Gharnef habían iniciado su ataque contra Rabanastre, destruyendo todo a su paso. Además de los brujos oscuros que trabajaban con el Pontífice, también habían varios monstruos del ejercito de Giygas acompañándolos, tales como Starman, Cuervos Rencorosos, OVNI, Babosas de Ataque, Brotes Caminantes y Hongos Divagantes Malignos (Todos en Earthbound/Mother 2). Afortunadamente, la Reina Ashelia Bnargin Dalmasca y el antiguo Capitán Basch fon Ronsenburg (Ambos en Final Fantasy XII), habían desplegado al ejército de Dalmasca para defender la ciudad.
Ashe.- ¿Quién nos estará atacando? Pensé que la alianza había puesto fin a todas las guerras.
Basch.- Nunca había visto a esos brujos, creo que nos enfrentamos a un enemigo desconocido.
Ashe.- Aun así, me alegra que estés por aquí cerca. Larsa escogió un buen momento para enviarte de visita. Necesitaré ayuda para manejar esta situación.
Basch.- Le prestaré mis servicios nuevamente, majestad.
Ashe.- ¿Cómo en los viejos tiempos?
Basch.- Sí, como en los viejos tiempos.
Ashe.- En tal caso, que le parecería dirigir mi ejército, Capitán Basch.
Basch.- Será un placer, majestad. ¿Qué hará usted?
Ashe.- Iré a encargarme yo misma del responsable.
Basch.- ¿No servirá de nada pedirle que vaya a resguardarse a un lugar seguro?
Ashe.- Me conoces, Basch. Ya me arrebataron a mi patria una vez, no permitiré que eso se repita.
De esta forma, la defensa de la ciudad estaba lista y la gran batalla por proteger Rabanastre había comenzado. Claro, Ashe y Basch no eran los únicos que luchaban por defenderlo, pues en las calles de la ciudad, dos niños huérfanos peleaban con todas sus fuerzas, un chico y una chica. Eran Kytes y Filo (Final Fantasy XII), quienes estaban rodeados por Brotes Caminantes y Hongos Divagantes Malignos.
Kytes.- Son demasiados, Filo. ¿Estás segura que venir a combatirlos fue buena idea?
Filo.- Te preocupas demasiado, ya tenemos experiencia con estas cosas.
Kytes.- Sí, pero estábamos con Vaan.
Filo.- Te hace falta valor, Kytes. Deberías aprender de Llyud, él si era valiente.
Kytes.- Muy bien, ser valiente… ¿Cómo lo hago?
Filo.- Solo dispárale tus hechizos de fuego. Esas cosas son plantas, lo más posible es que se quemen.
Siguiendo el consejo de su compañera, Kytes sacó su bastón y lo cargó en magia. Contenta por ello, Filo se subió en una especie de tabla de Surf voladora, por lo que ambos huérfanos estaban listos para combatir… Fue entonces que vieron volando por el cielo de Rabanastre un gigantesco aerodeslizador. Lo reconocieron al instante, era el mismo Galbana que ellos le ayudaron a conseguir a Vaan.
Kytes.- ¡Son Vaan y los demás!
Filo.- ¡Ahora sí que estoy motivada! ¡Comencemos a pelear y pronto tendremos refuerzos!
Kytes.- Es cierto, con Vaan de nuestro lado, no podemos perder.
Filo.- Aunque le espera un buen regaño por no habernos llevado a su última aventura.
…
Y en el Galbana, los héroes veían la situación y ya estaban planeando que hacer a continuación.
Vaan.- ¡De prisa! ¡Tenemos que ayudarlos!
Balthier.- No tan rápido, héroe. Primero necesitamos algún plan, no podemos lanzarnos a lo loco.
Tron.- Esa es tu entrada, Andy.
Andy.- Déjamelo a mí.
Penélo.- ¿A qué te refieres?
Tron.- Puede que no lo parezca, pero Andy es el mejor estratega de todos nosotros. En su mundo de origen, él dirige un ejército.
Vaan.- ¿Dirige todo un ejército? Yo creí que era un mecánico.
Fran.- Ciertamente impresionante…
Penélo.- Nosotros tuvimos malas experiencias con ejércitos…
Mario.- Bien, Andy. ¿Cuál es el plan?
Andy.- Las unidades aliadas están muy dispersas en el campo de batalla, si esto continúa así, serán inevitablemente derrotadas al enfrentar un enemigo desconocido. Lo que debemos hacer es reforzarlas.
K Rool.- ¿Y cómo rayos se supone que haremos eso?
Andy.- Lo primero será dividirnos. Como Fran y Balthier conocen la ciudad, guiarán al grupo de Spike, Diddy, Dixie y Lanky. Se encargarán de reforzar las defensas en el interior de la ciudad.
Balthier.- Aparentemente, si es buen estratega.
Vaan.- ¿Qué haré yo?
Andy.- Tú iras junto a Mario, Q Bert, Donkey Kong y K Rool. Su misión será encargarse del comandante enemigo, si lo derrotan, está invasión terminará. Probablemente Penélo también deba acompañarlos, sus habilidades curativas serán útiles si el enemigo es muy fuerte.
Penélo.- Yo me encargaré de curarlos.
DK.- Le vamos a dar una paliza al comandante enemigo.
Mario.- ¿Qué harás tú?
Andy.- Yo bajaré junto a Tron y los Servbots para fortalecer las defensas. Encontraremos al comandante aliado y coordinaremos a sus tropas.
Penélo.- Parece un cabeza hueca, pero su estrategia es muy buena.
Tron.- Es lo mismo que yo pensé cuando lo conocí.
Mario.- ¡Vamos allá!
De esta manera, todos decidieron seguir el plan de Andy y bajaron de la aeronave, listos para el combate.
…
En medio de la ciudad, Basch combatía una gran cantidad de enemigos, acompañado por varios soldados de Dalmasca. Acababa de cortar algunas Babosas de Ataque con ayuda de su espada, pero estaba teniendo dificultades con los hechizos a distancia que disparaban los brujos al servicio de Gharnef.
Basch.- ¡Debemos resistir! ¡Luchen por la gloria de Dalmasca!
El caballero bloqueó un hechizó con ayuda de su escudo y avanzó cortando al brujo enemigo con su gran espada. Sin embargo no pudo relajarse, pues otros dos brujos continuaban disparándole. Estaba a punto de contraatacar, pero un Starman se teletransportó frente a él y le arrojó un rayo a quemarropa.
Estaba a punto de levantarse para combatirlo, pero se dio cuenta de que estaba rodeado por demasiados enemigos, no podría esquivarlos a todos. En ese momento, llegaron todos los Servbots y les saltaron encima a los enemigos.
Basch.- ¿Pero qué está pasando?
El guerrero veía con sorpresa como Andy salió prácticamente de la nada y golpeaba a los enemigos con su llave de tuercas para ayudar a los Servbots. Más sorprendente aún, fue cuando se apareció Tron encima de su Gustaff y lanzándole fuego a sus oponentes con el lanzallamas que venía equipado.
Andy.- ¡Mira, Tron! ¡Hay hongos con patas!
Tron.- Tu concéntrate en el combate, que prometí devolverte sano y salvo a tu mundo.
Basch.- ¿Quiénes son ustedes?
Andy.- ¡Somos aliados! ¡Hemos venido a ayudar!
Basch.- ¿Aliados?
Tron.- ¡Sorpresa Servbot!
Al ver que unos brujos se acercaban a atacarlos, Tron hizo que uno de sus Servbots crezca de tamaño y comience a atacarlos con un martillo.
Basch.- Que aliados más extraños…
Andy.- ¿Tú eres el encargado de comandar el ejército?
Basch.- Por el momento sí lo soy.
Andy.- ¡Genial! Escucha, tengo una estrategia que quiero intentar, pero necesitaré la ayuda de tus hombres.
Basch.- ¿Una estrategia? Espero que no sea muy arriesgada. Mis hombres han recibido bastante daño.
Andy.- Eso déjalo en mis manos. ¡Súper Reparación!
Elevando su llave de tuercas al cielo, Andy utilizó su habilidad. En un ligero destello de luz, los Servbots sentían como sus circuitos se reparaban y los caballeros de Dalmasca se sentían con energía renovada.
Basch.-… ¿Cuál era la estrategia que querías discutir?
Mientras Basch y Andy organizaban el contraataque de las tropas, grandes batallas se libraban por la ciudad. Una de esas batallas estaba protagonizada por Kytes y Filo, quienes hacían su mejor esfuerzo para proteger su hogar, el joven mago le disparaba bolas de fuego a algunos Cuervos Rencorosos, mientras que Filo evadía con mucha dificultad los disparos que le arrojaban aquellos OVNI, mientras que maniobraba en su tabla voladora.
Kytes.- ¡Filo! ¡Son demasiados, nos están abrumando!
Filo.- ¡Podemos con ellos! ¡Onda Sonica!
La chica disparó una onda de energía desde su tabla, derribando a tres OVNI, para luego reagruparse con su compañero.
Kytes.- ¡Thundaga!
El joven hechicero levanto su bastón, invocando un poderoso ataque eléctrico que impacto a las Cuervos de lleno, derrotándolos finalmente.
Filo.- Lo ves, Kytes. Eres muy poderoso, solo te falta algo de confianza.
Sin embargo, la chica se confundió al ver que su compañero no le respondía.
Filo.- ¿Kytes? ¿Te ocurre algo?
Kytes.- Me siento débil… ¡Son esas plantas! ¡Están absorbiendo mi magia!
Algunos Brotes Caminantes utilizaban sus poderes psíquicos para arrebatarle la magia a Kytes, dejándolo indefenso. Filo decidió ayudar a su amigo, montándose sobre su tabla para atacar a los Brotes… Sin embargo, cuando estaba a punto de hacerlo, un Hongo Divagante Maligno le arrojó sus esporas en la cara, causando que la chica pierda momentáneamente el control de su tabla.
Kytes.- ¡Filo! ¡Tienes un hongo extraño en la cabeza!
Filo.- ¡¿Qué se ha creído ese bicho para hacerme crecer hongos?! ¡Le daré una paliza!
Montada nuevamente en su tabla, Filo decidió cargar en picada contra su enemigo… Solo para acabar yendo en dirección totalmente opuesta y estrellarse en una pared.
Kytes.- ¡Filo!
Filo.- ¡Mi cuerpo no me obedece! ¡No puedo controlar a donde voy!
Kytes.- ¡Ese hongo debe de tener un hechizo de confusión bastante potente!
Kytes veía como su compañera acababa chocándose con todo a su paso, sin el más mínimo control sobre su tabla. Al ver que los enemigos la iban a atacar, Kytes intentó lanzar un conjuro de tierra… Uno que no pudo salir, pues los Brotes Caminantes le habían drenado todo el poder mágico.
El brujo estaba a punto de ir a golpear al enemigo con sus propias manos… Cuando sucedió algo bastante extraño. Una ráfaga de manís comenzaron a golpear a todos los Hongos y Brotes, derrotando a la gran mayoría. ¿El culpable? Nada menos que un pequeño chimpancé que volaba encima de un barril disparando sus armas. Claramente Kytes y Filo estaban confundidos, aunque la chica estaba más emocionada que otra cosa.
Filo.- ¡Es sorprendente! Por cosas como estas es que quiero conocer más del mundo.
Kytes.- ¿Será un amigo de Vaan?
Filo.- No sé, yo iría a abrazarlo, pero este hongo no me deja.
-¡Getchu!
Al voltear vieron a un niño de más o menos la misma edad que ellos, persiguiendo a los Hongos Divagantes Malignos y atrapándolos con una extraña red que los hacía desaparecer, se trataba de Spike.
Spike.- ¡Seguro el profesor me agradecerá que le haya capturado algunos de estos! Parecen la clase de enemigos con las que solo niños pueden lidiar.
Kytes.- ¿Quiénes son ustedes? O mejor, ¿qué son ustedes?
Filo.- No lo sé, pero ese chico guapo y valiente nos acaba de salvar el pellejo. ¡Mi nombre es Filo y mi compañero es Kytes!
Spike.- Mucho gusto, es bueno encontrar mundos donde también hay niños heroicos. Yo soy Spike y ese de ahí se llama Diddy.
Diddy.- Hola a todos.
El chimpancé descendía, pues se le había acabado la energía a su barril volador. El equipo se reagrupo, aprovechando que habían acabado con los enemigos cercanos. Kytes aprovechaba para descansar un poco, mientras que Filo consiguió quitarse ese extraño hongo de la cabeza.
Spike.- ¿Creen que nos puedan prestar su fuerza? Hay demasiados enemigos ahí, así que algo de ayuda nos vendría bien.
Filo.- ¡Por supuesto! ¡Cuenta con nosotros!
Kytes.- ¿De verdad crees que sea buena idea? Esas plantas me dejaron con poca magia.
Filo.- No hay problema, solo necesitas descansar un poco.
Kytes.- ¡No creo que tenga tiempo!
Reaccionando a la advertencia de su amigo, Filo usó su tabla voladora para sacar a sus aliados justo a tiempo para esquivar el láser de un Starman. Junto a él venía una gran variedad de enemigos, como Babosas de Ataque, OVNI, Hongos Divagantes Malignos, Cuervos Rencorosos o algunos hechiceros de Gharnef.
Spike.- Esto no será nada fácil.
Filo.- ¿Tenemos un plan?
Diddy.- Yo tengo uno. ¡Guitarra Guerrera!
El chimpancé bajó hacia los enemigos con una voltereta y sacó una guitarra eléctrica de color rojo. Ante la mirada sorprendida de todos, comenzó a tocar su melodía con tanta fuerza que las ondas de sonido golpeaban a todos los enemigos cercanos.
Filo.- ¡Que increíble habilidad! ¡Me encanta la música!
Kytes.- Quien hubiera pensado que nos salvaría una guitarra… ¿Será suficiente?
Spike.- No te preocupes por ello, tenemos más aliados.
Tal y como decía el capturador de monos, a unas calles de ahí, Fran se encontraba disparando flechas y propinando patadas, mientras que Balthier la cubría, cortando a los brujos con su espada.
Fran.- Estos enemigos son muy extraños…
Balthier.- Bueno, nuestros aliados tampoco son del todo normales.
Los piratas observaban como Lanky disparaba uvas a un OVNI con su Soplauvas, mientras que Dixie volaba usando su pelo y arrojaba cascaras de plátano por todas partes. En ese momento, aparecieron tres Starman y comenzaron a bombardear sus rayos contra Balthier. El pirata esquivaba como podía, pero lo superaban en número.
Balthier.- ¡Necesito algo de apoyo!
Dixie.- ¡No te preocupes, ya vamos!
Lanky.- ¡Eso! ¡Ya vamos!
Dixie.- Adelante, Lanky. Mostrémosle a estos tipos el verdadero poder del Clan Kong.
Uno de los Starman estaba a punto de dispararle a la chimpancé, pero esta le saltó encima con una cabriola y comenzó a golpearlo de forma violenta. Los otros dos intentaron ayudar a su compañero, pero Lanky los interceptó a ambos, estirando sus brazos para conectarles un puñetazo a cada uno.
Fran.- Hoy fue un día extraño…
…
Sin embargo, el responsable de todo este ataque, aquel que planeaba destruir la ciudad y convertir a sus habitantes en trofeos, aquel conocido como Gharnef, se encontraba en la entrada de la Catedral de Rebanaste. Frente a él y observándolo fijamente, se encontraba la Reina Ashe, preparada para defender a su gente. Ambos cargaban sus poderes mágicos en momentos de tensión y silencio. Silencio que fue rotó por la Reina de Dalmasca.
Ashe.- Antes de comenzar con este combate, quiero saber a quién me enfrento. ¿Quién eres y porque nos estás atacando?
Gharnef.- Soy el Pontífice Gharnef. Algunos me llaman el Pontífice Oscuro, eso es apropiado. ¡Teñiré tu mundo con sombras!
Ashe.- ¿Un pontífice? ¿Qué tienes en nuestra contra? ¿Planeas vengarte por lo que le sucedió a Vayne? Ya hemos firmado la paz con…
Gharnef.- Nada de eso, este ataque no es personal.
Ashe.- ¿Entonces? ¿Por qué estás atacándonos?
Gharnef.- Este lugar huele a sangre derramada por la guerra… Las profundidades de su oscuridad son profundas. Esas me parecen razones suficientes para exterminar a todos los seres vivientes.
Ashe.- ¡Estás loco! ¡Pienso acabar contigo aquí y ahora!
Gharnef.- Jejeje… ¿Te atreves a desafiarme, tonta? No debes valorar tu vida. ¡Arrodíllate ante el poder de la magia oscura de Imhullu!
Ashe.- ¡Nunca me arrodillaré ante gente como tú!
La reina concentró su magia del tiempo y disparó un proyectil contra su oponente. El ataque fue devastador, causando una enorme explosión. Y sin embargo, Gharnef no tenía ni un solo rasguño.
Ashe.- ¡Imposible!
Gharnef.- Mientras posea a Imhullu, nunca podrás hacerme daño.
Ashe.- ¿Estas siendo protegido por una barrera?
Gharnef.- ¡Déjame enseñarte el significado de la desesperación!
Concentrando la oscura energía en su grimorio de Imhullu, el Pontífice Oscuro disparó una ráfaga de proyectiles sombríos de poder inconmensurable. Ashe a duras penas consiguió esquivarlo, pero no perdió el tiempo y regresó al ataque, utilizando su espada para golpear a Gharnef, solamente para ser detenida por una barrera.
Gharnef.- ¡Te lo advertí! ¡Imhullu es invencible!
La reina retrocedió, arrojando una bomba que tampoco tuvo efecto. Esta vez, ella no pudo esquivar los proyectiles oscuros que la golpearon directamente, haciéndola caer bastante adolorida. En ese momento, el Ministro Antiguo descendió junto a Gharnef, acompañado por algunos ROB.
Gharnef.- ¿Has venido a ser testigo de mi victoria?
Ministro.- El señor Giygas me ordenó que te supervise personalmente.
Gharnef.- ¡Entonces observa! ¡Pronto, este lugar se llenará de trofeos para Giygas! ¡Comenzando por ella! ¡Imhullu!
El Pontífice disparó su magia maligna, dispuesto a golpear a Ashe. Pero antes de que su ataque consiga impactarla, una moto voladora salió de la nada y recogió a Ashe, poniéndola a salvo. La reina volteó esperanzada al ver a su salvador, se trataba de Vaan y Penélo.
Ashe.- ¡Vaan!
Penélo.- ¿Nos extrañaste, Ashe?
Ashe.- Debí suponer que ustedes no se quedarían de brazos cruzados.
Vaan.- Este pirata del cielo siempre estará para echarle una mano a una vieja amiga.
Gharnef.- ¡¿Quién osa interferir?!
-¡Soy yo, Mario!
Casi de la nada, Mario salió corriendo y saltó encima de Gharnef, listo para atinarle un puñetazo en la cara. Sn embargo, fue rechazado por la barrera de Imhullu y salió volando.
Mario.- ¡Wajajajajaja!
Q Bert volaba sobre su disco y consiguió atrapar a Mario en su espalda, antes de que el fontanero se golpee en el suelo. Junto a él también llegaron Donkey Kong y el Rey K Rool, ambos preparando sus puños. Vaan aterrizó junto a ellos y Penélo utilizó su magia blanca para curar las heridas de Ashe.
Vaan.- También me he traído algunos amigos.
Ashe.- Vamos a necesitar su ayuda, ese sujeto tiene una barrera que lo protege.
Todos se prepararon para el combate, pero Mario y sus aliados reconocieron al Ministro Antiguo, ya se habían enfrentado antes a él, tanto en el mundo de Q Bert como en el de Donkey Kong.
Q Bert.- "/·(/&("!=
Mario.- Tienes razón, es el esbirro de Giygas.
DK.- Lo recuerdo, le di unos buenos golpes.
K Rool.- Eso solo significa una cosa.
Mario.- Trabajas para Giygas, ¿no es así, hechicero?
Gharnef.- ¿Y que si lo hiciera?
Ashe.- ¿Giygas?
Penélo.- ¿El ser cósmico que consume planetas? ¿Están hablando enserio?
Vaan.- Entonces su invasión ha llegado a Ivalice.
Ashe.- ¿De qué invasor están hablando?
Vaan.- Ya habrá tiempo para ponerte al día, por el momento debemos acabar con este sujeto.
Gharnef.- Si te atreves a oponerte a mí, eres realmente un tonto. Alguien que debe pagar el precio máximo… ¡Cae ante el poder de Gharnef! ¡Seré el arquitecto de tu ruina!
Invocando nuevamente los poderes de las sombras, Gharnef bombardeó a los héroes con sus proyectiles oscuros. Todos se prepararon para esquivarlo, pero antes de que pudieran hacer cualquier cosa, Mario dio uno de los grandes saltos que lo caracterizaban, saltando directamente hacía el ataque enemigo y reflejándolo con su capa mágica. El hechicero se vio atrapado en la explosión, siendo lastimado por sus propios ataques.
Gharnef.- ¡Imposible!
Mario.- ¡Q Bert! ¡Necesito apoyo!
Q Bert.- /$&·()").
Entendiendo el plan de Mario, la criatura anaranjada arrojó su disco volador, justo a tiempo para que Mario pueda saltar encima de él, impulsándose hasta el Ministro Antiguo y golpeándolo con un remolino de puñetazos.
Q Bert.- ¿·()/$(").
DK.- Muy bien, dejemos que Mario y Q Bert se ocupen del otro, nosotros encarguémonos del hechicero.
Vaan.- ¡Entendido! ¡Pagará por haber lastimado a Ashe!
El chico sacó una espada larga, usándola para golpear al Pontífice con todas sus fuerzas. Desafortunadamente, Imhullu bloqueó su ataque y lo hizo retroceder.
Gharnef.- Tu espada es inútil contra mí. ¡Te haré pedazos!
Penélo.- No te precipites, Vaan. Debemos mantener la calma.
K Rool.- ¡Será este insecto quien no pueda mantener la calma!
Mientras Penélo curaba las heridas de Vaan, el cocodrilo sacó su cañón de pirata y comenzó a disparar contra Gharnef. Al ver que no le hacía mucho daño, Donkey Kong comenzó a cargar un puñetazo y Ashe todavía no podía creer los extraños aliados junto a los que estaba peleando.
En cuanto a Mario, se encontraba montado sobre la espalda de Q Bert, esquivando los rayos láser que el Ministro le arrojaba por sus ojos.
Mario.- ¡Yeeha! ¡Continúa así, Q Bert! ¡Acércate un poco más!
Q Bert.- ¡!·/&")(¡·/&"/.
Ministro.- Solo deténganse, no tiene caso pelear.
Sin escuchar las palabras del Ministro, Q Bert se lanzó contra él, pero fue rechazado cuando este le propinó un ataque con giro. Sin detenerse por esto, Mario saltó desde la espalda de su compañero y le propinó a su enemigo un gancho ascendente, mientras que varias monedas de oro salían tras el golpe.
Mario.- ¡Debes ser tú quien se detenga! ¡Esto ha ido demasiado lejos!
Ministro.- Ya no hay marcha atrás, Giygas no puede ser derrotado.
Q Bert.- ¡/!&"/(".
Mario.- Nosotros lo derrotaremos.
El bigotudo absorbió una flor de fuego y comenzó a disparar sus típicas bolas de fuego, mientras que Q Bert lo ayudaba disparando proyectiles de su trompa. Estos ataques lastimaron al Ministro, quien decidió contraatacar con todo su poder. Antes de que Mario y Q Bert puedan ver lo que estaba ocurriendo, el Ministro les arrojó un gigantesco láser que les doblaba el tamaño, no pudieron esquivarlo.
El resto de los héroes se mantenía a la defensiva, no solo esquivando los hechizos de Gharnef, sino también los láseres que disparaban algunos ROB que habían venido con el Ministro.
Ashe y Vaan disparaban con su ballesta, sin tener ningún efecto contra el oponente. Donkey Kong arrojaba barriles, pero estos se destruían ante la barrera de Imhullu, sin causarle daño. El Rey K Rool volaba con ayuda de un pequeño helicóptero en su espalda, y una vez que estuvo justo encima de Gharnef se soltó en un intento de aplastarlo con su peso, solamente para salir rebotando.
Gharnef.- ¡La oscuridad lo consume todo!
Otro disparo de la magia Imhullu sacó volando a Vaan y K Rool, por lo que Penélo y Ashe se apresuraron para curarlos, esquivando los rayos de los ROB. Esquivándolos, Donkey Kong llegó hasta uno de los ROB y tras sujetarlo como si de un barril se tratara, lo arrojó en contra de Gharnef. El ROB explotó al entrar en contacto con la barrera de Imhullu. Otros ROB intentaron atacar al simio, pero Vaan llegó y los destruyó con su hacha.
Gharnef.- ¡Soy eterno!
Vaan y Donkey Kong tuvieron que saltar para esquivar otro proyectil de oscuridad, luego se reagruparon con los demás.
Penélo.- Odio admitirlo, pero ese hechizo es realmente poderoso.
Ashe.- No solo es poderoso, es maligno.
Gharnef.- ¡Yo ya no soy humano! ¡Robo la luz con mi oscuridad!
DK.- Nada de lo que intentamos funciona.
K Rool.- Con las ganas que tengo de golpearlo…
Penélo.- ¿Es que acaso es invencible?
Ashe.- Ninguna magia es invencible, debe tener algún punto débil.
Vaan.- En tal caso, voy a averiguarlo. ¡Llevaré esa barrera a su límite!
Penélo.- ¿Qué piensas hacer, Vaan?
Vaan.- ¡Solo observa! ¡Pyroclasm!
Cargando toda su energía, Vaan concentró dos esferas gigantes de energía pura en cada uno de sus brazos y acto seguido cargó contra su oponente. Una vez lo suficientemente cerca, arrojó las esferas cargadas en llamas contra Gharnef, provocando una gigantesca explosión.
DK.- ¡Eso si es poder!
K Rool.- Debo admitir que estoy sorprendido. Ni siquiera ese escudo podría resistir tanto.
Penélo.- ¡Buen trabajo, Vaan! ¡Acabaste con él!
Ashe.- No, esperen un segundo… ¡Vaan, cuidado!
El Pontífice Oscuro salió de entre la explosión, sin herida aparente y disparó su Imhullu directamente contra Vaan, sacándolo a volar con una explosión.
Penélo.- ¡Vaan!
Gharnef.- ¡Que la oscuridad ruja y las estrellas brillen! Todo será como yo quiero que sea…
Rápidamente, Penélo salió para curar a Vaan, pero Gharnef los seguía. Donkey Kong intentó detenerlo, lanzándose con un puñetazo, pero la barrera también lo rechazó y lo sacó volando. El Pontífice Oscuro canalizaba los poderes de su grimorio nuevamente, apuntando a Vaan y Penélo, quienes no tendrían tiempo de escapar y Ashe no podía soportar el ver como sus mejores amigos estaban por ser transformados en trofeo. La Reina actuó casi por instinto, activando su magia del tiempo.
Ashe.- ¡Slowga!
La reina disparó su hechizo hacía Gharnef, y para su sorpresa sí hizo efecto. No era un hechizo que haga daño, pero ralentizó al Pontífice el tiempo suficiente para que Vaan y Penélo pudieran esquivar el proyectil de Imhullu. Esto sorprendió brevemente a la Reina de Dalmasca, pero como la chica inteligente que era, no tardó mucho en deducir lo que acababa de pasar.
Ashe.- ¡Vaan, escucha! ¡Ya descubrí el punto débil de ese hechizo!
DK.- ¿Esa cosa tiene punto débil?
Vaan.- No esperaba menos, ¿qué descubriste?
Ashe.- Su hechizo solamente lo protege de ataques que le inflijan daño. Cualquier otra cosa que no lo lastime podrá pasar.
Penélo.- ¿Ataques que no hagan daño? Es buena información, ¿pero cómo lo derrotamos sin dañarlo?
K Rool.- Eso déjenselo al Rey de los Kremlins.
Gharnef.- ¡Iluso! ¡De verdad crees que podrás contra el gran Gharnef! ¡He llevado a muchos reyes a la ruina absoluta!
K Rool.- ¡Pues nunca te habías topado conmigo!
El rey se puso su sombrero pirata y acto seguido disparó con su clásico cañón. El proyectil era potente, pero también rebotó al entrar en contacto con Imhullu.
Gharnef.- ¡Te lo dije! Tú…
Pero K Rool no se detuvo ahí, tras disparar su proyectil, activó otra función de su arma. Además de disparar cañonazos, también tenía una opción de succión, absorbiendo todo a su alrededor. Esto tomó por sorpresa a Gharnef, quien fue absorbido hasta quedar atrapado en el interior del cañón. Acto seguido, K Rool lo disparó, cual proyectil humano.
DK.- Odiaba cuando me hacía eso.
El Pontífice salió contra el suelo, pero para su desgracia, su grimorio quedó lejos de él. Desesperado, intentó arrastrarse para sujetar su grimorio, pero Ashe fue más rápida: Le disparó un relámpago mágico directo al grimorio, quemándolo y al mismo tiempo destruyendo a Imhullu para siempre.
Ashe.- Lo logré…
Vaan.- ¡Buen trabajo, Ashe!
Gharnef.- ¡Nooooooooooo! ¡Imhullu! ¡Giygas había incrementado su poder!
Antes de que el hechicero pueda seguir lamentándose, Donkey Kong se le acercó y lo sujetó del cuello, mientras que cargaba un puño con su otro brazo.
DK.- ¿Unas últimas palabras?
Gharnef.- Eres un tonto… Tu poder no es suficiente para derrotar a Giygas… Te estaré esperando en los pozos del infierno… Para cuando te envié a unirte a mí… ¡Jejejajaja!
El gorila terminó de cargar su puño y golpeó al Pontífice directamente en el estómago. La fuerza sobrehumana del gorila fue tal que Gharnef salió disparado y se transformó en trofeo.
Vaan.- ¡Lo derrotamos!
DK.- Buen trabajo, equipo.
Penélo.- Vengan, los curaré ahora que todo ha terminado.
Ashe.- Aun no termina, todavía queda su compañero.
DK.- Es verdad, Mario podría necesitar nuestra ayuda.
Los héroes se acercaron rápidamente y encontraron a Mario realmente lastimado, parecía que le costaba mantenerse en pie y a duras penas comía sus Súper Hongos para recuperar algo de energía. En sus brazos cargaba a Q Bert, transformado en trofeo, protegiéndolo con todo lo que tenía.
DK.- ¡Mario!
Vaan.- ¿Te encuentras bien?
Ashe.- ¿Qué te ocurrió?
Mario.- Ese sujeto… escapó…
K Rool.- ¿Escapó? ¡¿Dónde está esa chatarra?! ¡¿A dónde pudo haber escapado?!
Lo que no sabían, era que el Ministro Antiguo se encontraba más cerca de lo que creían, tomando el trofeo de Gharnef.
Ministro.- Pontífice Oscuro, Gharnef. Todavía no comprendo si tienes lealtad o no. No comparto tus ideales, pero la voluntad con la que luchaste para llevarlos a cabo es digna de mi admiración. Prometiste miles de trofeos en ofrenda para Giygas, pero parece que tendrá que conformarse con uno solo.
Tras esas palabras, el Ministro Antiguo sujetó el trofeo de Gharnef y se lo llevó a través de un portal, para entregárselo Giygas. Una vez que abandonó Ivalice, todo su ejército hizo lo mismo, terminando con el ataque a Rabanastre. La paz había vuelto a ese mundo, aunque solo sea de forma momentánea.
En cuanto a los héroes que derrotaron a Gharnef, se encontraban curando sus heridas. Mario y Q Bert fueron los más lastimados, pero la magia blanca de Ashe y Penélo fue suficiente para dejarlos como nuevos. Aprovecharon ese momento para poner a Ashe al corriente de toda la situación, preocupando bastante a la Reina de Dalmasca.
Ashe.- Justo cuando creí que finalmente nos habíamos librado de la influencia los dioses, resulta que hay uno haya afuera que busca destruir el universo… Muy bien, Mario. Nos prepararemos para su llegada, todo el ejército de Dalmasca estará preparado para enfrentar la amenaza de Giygas.
Mario.- Es una sabía decisión, princesa. Usted se preocupa demasiado por sus súbditos, me recuerda a cierta princesa de mi propio mundo.
Ashe.- Gracias, Mario. Recorriste un largo camino para entregarnos este mensaje, Dalmasca está en deuda con ustedes.
DK.- Ojalá la realeza en mi mundo fuera así…
K Rool.- Cállate, simio.
Q Bert.- ()"&/·"/(¡)·!$%&/.
Ashe.- Aunque necesitaré la ayuda de ciertos piratas del cielo.
Vaan.- Sabes que puedes contar con nosotros, Ashe.
Penélo.- Por supuesto, seguro que Balthier y Fran estarán contentos de colaborar contigo nuevamente.
Ashe.- En cuanto a ustedes, Mario. Les debemos mucho. Han pasado por un largo camino y seguramente están cansados. ¿Puedo pedirles que se queden en Dalmasca está noche? Seremos hospitalarios y les daremos un buen banquete.
K Rool.- ¡Un banquete! ¡Aquí saben cómo tratar a la realeza!
Q Bert.- (·&/".
Mario.- Okidoki, princesa. Muero por comer una buena lasaña.
Ashe.- Me temo que no tenemos de esos en este mundo, pero les ofreceremos algo que sea de su agrado.
Vaan.- La oferta también va para nosotros, ¿verdad? Muero de hambre.
Ashe.- Claro, Vaan. Es lo menos que puedo hacer por el pirata que salvó mi reino.
Todos reían juntos, celebrando esta pequeña victoria, pero en ese momento, Penélo pudo darse cuenta de algo. Al ver la mirada de Vaan, supo que tramaba algo, supo que sus días tranquilos habían llegado a su fin.
…
Los héroes de otras dimensiones se reunieron y aceptaron la hospitalidad de la Reina Ashe, obteniendo un merecido banquete por sus esfuerzos. Los Kong estaban contentos, pues en Ivalice también tenían bananas y pudieron disfrutarlas a gusto. Pero quien más disfrutó los alimentos de un mundo distinto fue Andy, quien recargó sus provisiones y ya tenía bastante comida a la hora de continuar con su viaje.
Después de una buena noche de sueño, que todos ellos necesitaban, partieron temprano en la mañana. De esta manera, el grupo de héroes de Mario, Q Bert, Donkey Kong, Diddy Kong, Andy, Dixie Kong, Lanky Kong, Spike, K Rool, Tron Bonne y sus Servbots estaban frente a un portal, con la Reina Ashe despidiéndose de ellos.
Q Bert.-")/$&".
Mario.- Ha sido un honor, princesa Ashe.
Spike.- Eso, gracias por la ayuda, señorita.
Andy.- Hace tiempo que no comía tanto, debería venir a zampar más seguido.
Tron.- Compórtate, Andy. Estás ante la realeza.
Andy.- Sí, pero ya sabes lo que dicen, Tron: Barriga sin comida es batalla perdida.
Tron.- ¿Quién rayos dice eso? Como sea, fue bueno conocerla, reina Ashe.
Ashe.- Al contrario, el honor es mío. Confió en que ustedes derrotarán a Giygas, no permitan que los dioses dicten nuestro camino.
-¿Se van tan pronto?
Los héroes voltearon y se encontraron a Vaan caminando hacia ellos, con una expresión bastante pensativa.
Spike.- ¡Hey! ¡Es el pirata que nos ayudó!
Ashe.- Por alguna razón, sabía que vendrías tarde o temprano.
Diddy.- Déjame adivinar, ¿quieres venir con nosotros?
Vaan.- Exacto, prometo serles de ayuda.
Ashe.- Puedo dar fe de eso, Vaan es una gran ayuda en cualquier grupo.
Mario.- Esta decidido, será bueno tenerte en el equipo.
Vaan.- Gracias, Mario.
DK.- ¡Bienvenido al grupo, muchacho!
Andy.- ¡Genial! ¡Un nuevo compañero!
Lanky.- Aunque de alguna manera, el número de piratas en el equipo incrementó.
Tron.- A mí me agrada, así que estoy cómoda con la decisión.
K Rool.- Este equipo está creciendo demasiado…
Q Bert.-·/&"·/")!)=.
Dixie.- Hará nuestro viaje más ligero, su alegría es contagiosa.
Vaan.- Deséame suerte, Ashe.
Ashe.- ¿Aunque no sabes lo que te espera al otro lado?
Vaan.- Eso solo lo hace más interesante.
Ashe.- Supongo que un pirata no puede quedarse mucho tiempo en un solo lugar, deben levantar vuelo. ¿Ya te despediste de los demás?
Vaan.- Pues… Me despedí de Balthier y Fran, pero… No quiero preocupar a Penélo.
Ashe.- ¿Estás seguro de eso?
Vaan.- Sí, es mejor que no se enteré por el momento. De todas formas, volveré sano y salvo, no es necesario preocuparla.
Ashe.- Como quieras, buena suerte. Cumple con lo que dijiste y regresa sano y salvo.
Vaan.- ¿Cuándo he faltado a mi palabra? Nos vemos, Ashe.
Tras despedirse de la Reina de Dalmasca, Vaan cruzó el portal, acompañado por Mario, Donkey Kong, Spike, Q Bert, Andy, Dixie Kong, Diddy Kong, Lanky Kong, K Rool, Tron Bonne y sus Servbots. Una vez que los héroes se fueron…
Ashe.- Ya puedes salir, Penélo.
La reina volteó, para encontrar a Penélo escondida detrás de una pared. La vieja amiga de Vaan lo había observado todo y tenía una expresión melancólica y de tristeza, mientras caminaba hacía su amiga.
Ashe.- Es tal y como dijiste, Vaan se fue con ellos. ¿Segura que no debiste haber intentado detenerlo?
Penélo.- No, no hubiera servido de nada. Siempre que intento detenerlo, acaba metiéndose en problemas.
Ashe.- Ese es el Vaan que conozco.
Penélo.- Sí, una vez que algo se le mete en la cabeza, no hay forma de frenarlo. Supongo que esto es lo mejor.
Ashe.- Tú relájate, él volverá. `
Penélo.- Lo sé, solo espero que no se meta en demasiados problemas…
Continuará…
Y en el siguiente episodio: Policías de distintos mundos deberán colaborar entre sí, ante una situación que los supera. Peleadores desaparecidos y criaturas de otros mundos siendo secuestradas por alguien misterioso. Se deberá organizar una misión para enfrentar a cierta organización bastante conocida y su misterioso líder. La policía a cargo del caso piensa resolver las cosas como mejor sabe hacerlo: Con un buen combate de peleadores callejeros. ¿A qué organización deberán enfrentarse los héroes? ¿Acaso estás desapariciones están relacionadas con Giygas? ¿Qué es lo que está tramando el dictador? Todo esto y más en el siguiente episodio: "Mundo de las Artes Marciales, Colaboración de Policías".
HORA MIYABUTLER
En algún lugar del Subespacio, Butler estaba de lo más tranquilo, jugando con su PlayStation 2. Entonces, Miyamoto se le acercó.
Miyamoto.- ¿Qué se supone que estás haciendo?
Butler.- Solo recuerdo viejos tiempos. Como el capítulo de hoy estaba basado en el Final Fantasy XII y ese es un exclusivo de mi gran PlayStation 2, pensé en rejugarlo.
Miyamoto.- Un buen juego, sin duda. Aunque todos saben que la saga Final Fantasy está más apegada a Nintendo.
Butler.- Esos solo fueron los primeros 6 Final Fantasy, el resto están mucho más apegados a PlayStation. Toma como ejemplo a este capítulo, las aventuras de Vaan, Pénelo, Ashe y el resto del grupo solo pueden jugarse en una de mis consolas.
Miyamoto.- Me temo que te equivocas, Vaan y sus amigos también están disponibles en Nintendo.
Butler.- ¿Te refieres a esa secuela que sacaron en el Nintendo DS? Pues es buena y todo lo que quieras, pero es más un Spin Off que una secuela.
Miyamoto.- No me refería a eso… Aunque vaya que era un excelente juego.
Butler.- ¿Entonces?
Miyamoto.- ¿Acaso no lo sabes? El remake "Final Fantasy XII: The Zodiac Age" está disponible para el Nintendo Switch.
Butler.- ¡Imposible! ¡Creí que solo saldría para mi Play 4!
Miyamoto.- Y no solo eso, la Saga Final Fantasy ha venido a Switch con todo lo que tiene: Final Fantasy VII, Final Fantasy VIII, Final Fantasy IX, Final Fantasy X y X2, Final Fantasy XV Pocket Edition, todos están en Switch. Además de algunos Spin Off, como World of Final Fantasy Máxima, Chocobo Mystery Dungeon o un remasterizado del FF Crystal Chronicles.
Butler.- Y yo que pensaba que Square te odiaba…
Miyamoto.- Y eso no es todo, pues por tiempo limitado todos los títulos de Final Fantasy están en descuento del 50%. ¡Vayan a probarlos!
Butler.- Espera un segundo. ¿Estás haciéndole publicidad a la Nintendo Switch?
Miyamoto.- No, claro que no. Esté fic se publica en el fandom de Smash Bros, así que hacer publicidad a la Switch sería innecesario.
Butler.- ¿Entonces? ¿Por qué hablamos de los Final Fantasy disponibles en Switch?
Miyamoto.- Es solo que al autor le hizo bastante gracia que un par de días antes de publicar un capítulo basado en Final Fantasy, Nintendo decida poner en oferta todos sus títulos de la franquicia.
Butler.- Pues si lo mencionas así, tiene su gracia.
Miyamoto.- En fin, todavía seguimos festejando el "Mes de la Crisis", así que lanzaremos el siguiente capítulo la siguiente semana.
Butler.- Y claramente será un gran capítulo, pues viene acompañado de una franquicia muy querida por los fanáticos.
Miyamoto.- Sí, una franquicia bastante apegada a Nintendo.
Butler.- Eso era solo en la época del Súper Nintendo, ahora esa franquicia es más apegada a mi PlayStation.
Miyamoto.- ¡De eso nada! ¡Sigue siendo como uña y mugre con Nintendo! ¡Si hasta lo metimos a Smash!
Butler.- Pues hicieron mal, porque esa es una franquicia apegada a PlayStation en toda la regla. ¿Acaso la quinta entrega de esa franquicia tan querida está en Nintendo Switch?
Miyamoto.- Bueno… No, es exclusiva de Play 4 y las Arcades… Pero hay rumores de que podría llegar a Switch.
Butler.- Rumores que fueron desmentidos hace un buen rato.
Miyamoto.- ¡Esto no se quedará así!
Enfurecido por su compañero, Miyamoto sacó la pistola de pintura del Splatoon. Butler no parecía preocupado en absoluto, simplemente mantuvo la calma y sacó la red captura monos del Ape Escape
Butler.- Vamos Miyamoto. Resolvamos esto de una vez por todas.
Miyamoto.- ¡Allá voy!
Ambos rivales se vieron envueltos en una lucha de grandes proporciones, de la cual solamente uno saldría vencedor… Y Tabbu los observaba desde las alturas.
Tabbu.- Por favor, estimados lectores. No imiten a esos dos, díganle no a la guerra de consolas y solo disfruten los videojuegos… ¡Los veo la siguiente semana con el próximo capítulo!
