CAPITULO 23

"El Rey Celestial parte 2"

Cuando Kyo Kusanagi despertó lo hizo con un sobre salto debido a que su cuerpo y su mente aun se encontraban tensos, su agitación fue cesando lentamente pero aun se mantenía rígido como en estado de alerta, incluso demoro algunos segundos en percatarse que se encontraba en un lugar desconocido.

-q-que, ¿que es este lugar? - dijo para si mismo levantándose del elegante futon en el que había estado recostado.

Solo, en una enorme habitación se puso de pie para buscar respuestas.

-¡Kusanagi-san ya despertaste! - dijo Shingo contento de verlo, el discípulo de Kyo venia acompañado de sus otros amigos, Athena y Kensou, este ultimo ya había sido atendido de sus lesiones.

-¿que sucedió?, ¿donde estamos?

-La sacerdotisa nos trajo aquí, estamos en un templo - comento Asamiya -es extraño, al parecer esa persona sabe mucho de ti.

Kyo miro a sus amigos y se dio cuenta que faltaban personas importantes para él.

-¿donde esta Yuki?

Los tres amigos se miraron algo avergonzados.

-¡¿donde esta Yuki?! - insistió elevando la voz.

-esta con Goenitz - interrumpió Chizuru que se acerco por el otro lado.

-¡¿que?! - de inmediato tomo a Kensou del cuello -¡¿por que lo permitieron?!, ¡¿a caso no son lo suficientemente hombres?! -regaño a los otros chicos.

-¡Kyo detente!- lo intento calmar Asamiya -ellos hicieron lo que pudieron.

-Yuki se encuentra bien, puedo garantizarlo - dijo Chizuru - sacerdotes de mi clan están vigilando la zona de la escuela, y me informan cada tanto el estado de la situación y los rehenes- no obstante si te interesa traerla de vuelta entonces te sugiero que nos pongamos manos a la obra.

Uno de las mayores habilidades de Chizuru era su increíble presencia, ella no necesitaba demostrar poder alguno, era el tono de su voz y su semblante lo que las personas respetaban al tenerla en frente, y Kyo no fue la excepción. Lentamente dejo ir a Kensou y su rostro dejo de mirarse irritado.

-lo siento - dijo a sus amigos.

-esta bien -comprendieron los otros.

Kyo respiro profundamente y se viro a la sacerdotisa y empresaria.

-ahora, ¿que es lo que hay que hacer?

-ven conmigo.

-dijiste que te llamas Chizuru Kagura, ¿verdad?, ¿exactamente quien eres? Y ¿donde estamos? - la cuestionaba Kusanagi mientras caminaba detrás de ella.

-Soy la lider del Clan Kagura antes conocido como el clan Yata.

-¿Yata?, ¿Como los Yata de la leyenda?

-exacto, uno de los tres clanes que enfrentaron a Orochi en el pasado y ademas soy la protectora del sello… y este lugar es uno de los templos de mi clan, el templo central que se erigió en honor de la alianza de los clanes y la razón por la que te traje aquí, es para que conozcas la verdad.

Kyo se quedo en silencio permitiendo que Chizuru lo condujera hasta una enorme piedra sagrada debajo de un gran árbol.

-Tu padre, el maestro Saisyu Kusanagi seguramente te ha hablado sobre la historia de los tres clanes.

-el me hablo sobre la derrota de Orochi, la alianza y también la traición de los Yasakani.

-hay mucho mas detrás de todo eso - continuo Chizuru - podría sentarme a explicarte todo con detalle, pero considero que es mejor que lo veas por ti mismo.

Kagura se detuvo a unos centímetros de la piedra junto a su invitado y le indico que colocara su mano sobre el objeto sagrado.

Nada paso.

-¿que es lo que?… - dijo Kyo

-shh, concentrate -le indicio la guardiana.

El joven Kusanagi cerro los ojos y puso su mente en blanco, con solo la brisa nocturna sobre su rostro las imágenes del pasado no demoraron en llegar hasta él.

Kyo pudo contemplar a través de sus pensamientos los rostros de sus antepasados, así como también la estrecha amistad que tenían los clanes, sobre todo entre los Kusanagi y los Yasakani.

-Yagami y Kusanagi no solo eran aliados… ¿si no también amigos? - murmuro.

Las visiones se tornaron lentamente hasta el momento en que el líder de los Yasakani irrumpió donde se encontraba el sello para obtener el poder de Orochi.

Mientras tanto Yuki secaba la frente de Iori Yagami usando el pañuelo de este, el sudor producto de la fiebre caía en gruesas gotas por el rostro del peleador.

-este hombre necesita ir aun hospital - comento preocupada.

-no te preocupes -dijo Goenitz quien no les había despegado el ojo -el simplemente se esta resistiendo al llamado de nuestro Dios, sin embargo será en vano, tarde o temprano terminara por servir a mi señor, es su destino, esta en su sangre.

Con cada toque del malévolo sacerdote, Iori continuaba luchando contra si mismo arrojando alaridos de dolor, Kushinada estaba asustada y preocupada, pero no le quedaba mas que aguardar, orando por que Yagami no desfalleciera y su salvador llegara pronto.

-¡Kyo, por favor date prisa!..

Como si hubiese sido un susurro el joven Kusanagi pudo escuchar el llamado de su novia y esto lo hizo apartarse de aquel objeto.

-¡Yuki!... no, no tengo tiempo para esto.

-es necesario que sepas la verdad -insistió Chizuru.

-lo lamento, no puedo tomarme el tiempo de tomar lecciones cuando la vida de Yuki corre riesgo -dijo y se apresuro a prepararse para la pelea contra el Hakkesshu.

Después de vestirse y abandonar la habitación en la cual había reposado, Kyo que se ajustaba los guantes escucho dos voces que parecían tener una charla altisonante. Cuando giro la cabeza vio que sus otros amigos estaban contemplando una discusión.

-¡Yo también quiero ir! - exclamo Kaoru

-¡No!, ¡de ninguna manera! - le respondió Chizuru que había tornado su sereno tono de voz en uno mas elevado.

-¡Pero es mi deber!

-¿que es lo que sucede? - pregunto Kyo a sus amigos

-Kaoru-chan quiere ir con nosotros a la escuela, pero Kagura-san se ha negado, dice que ella debe permanecer aquí - respondió Asamiya casi como un susurro.

-¿y quien es Chizuru para obligarla a quedarse?

-no lo se, al parecer que se conocen bien, es como una discusión de madre e hija - argumento Kensou.

-¡tu deber es permanecer a salvo!, ¡esto compete a los guardianes!, ¡tu aun no tienes la suficiente fuerza para enfrentar algo así! - continuo la sacerdotisa.

-¡no me importa de todos modos iré! - dijo la pelirroja y se dio la media vuelta desafiando la autoridad de la representante de Yata, cosa que hizo enojar a la empresaria.

¡Kaoru! - la llamo y en cuando la otra se giro Chizuru orquesto una serie de movimientos veloces con sus manos, fueron tan rápidos que apenas y pudieron apreciarlos, concluyendo con un toque semi agresivo en el pecho de la chica a modo de ligero empujón.

-esto, tu - se palmeo el pecho- ¡¿tu me sellaste?! - reclamo la chica Yagami atónita.

-así es, no abandonaras este templo a menos que yo lo ordene, ¡debes entender que tu seguridad es primordial!, ¡¿ya olvidaste lo que ese hombre te hizo?!, ¡casi te mata!, ¡aun no eres un adversario para él, si vas solo estorbaras a Kyo y a los demás!, ¡no permitiere que hagas algo estupido!..

Antes de que Chizuru terminara la reprenda la otra se dio la media vuelta y corrio hacia la parte trasera del templo evitando que le vieran el rostro.

-¡Kaoru-chan! - dijo Athena preocupada y con toda la intención de seguirla, pero Kyo la detuvo de ir.

Mientras Chizuru quien apenas se dio cuenta de las palabras que uso solo colocaba su mano en la frente en señal de estrés por haber protagonizado esa escena con su protegida.

Bajo el árbol de la piedra sagrada en la parte trasera del templo Kaoru estaba sentada sollozando, trataba de contener su llanto y el sonido que producía para que no la escucharan los que estaban adelante.

-¿vienes a burlarte de mi? -dijo mientras se limpiaba la cara con los ante brazos.

Kyo estaba de pie a un par de metros de ella.

-¿por que habría de burlarme cuando se que estas angustiada?

-por que no soy… ¡por que soy débil!.. -expreso apretando los dientes como un chiquillo.

-no eres débil, eres joven y se que tu intensión de querer ir es por que estas preocupada por Yagami -Kyo avanzo hasta la chica y la levanto con cuidado.

-puedo escucharlo - dijo ella aun tratando de contener sus lagrimas - puedo escuchar la voz de Iori, él, el esta sufriendo en este momento, y yo, ¡yo simplemente no puedo hacer nada! -se soltó a llorar debido a la impotencia.

-por favor, no llores - la abrazo para intentar calmarla -quiero que me escuches con atención -se aparto de ella y se agacho con una rodilla al suelo.

-voy a ir a vencer a ese sujeto y te traeré a Yagami de vuelta es una promesa que te hago -limpio las lagrimas de su rostro de niña -¿confías en mi?

Ella lo observo detenidamente, con esas palabras había parado de llorar y sin titubear acento a manera de afirmación.

-entonces, espera aquí, espera a nuestro regreso.

Kyo sonrío a su discípula, pero no de la manera convencional su sonrisa confiada emanaba un aura serenidad y se puso de pie una vez mas, sujetando las manos de la chica fue cuando de repente comenzó a surgir un pequeño destello del pecho de ella.

-¿una luciérnaga? - murmuro Kyo.

-no - Kaoru junto sus manos hacia ella misma y esa pequeña chispa de color blanco se traslado hacia sus extremidades.

-es la llama de los guardianes - dijo Chizuru que venia hacia ellos - aquel espíritu te esta nombrando formalmente uno de sus guardianes.

-¿Que? - dijo Kyo sin la mas remota idea de lo que estaba hablando.

-no hay tiempo - comento Kaoru y coloco la chispa en el pecho de Kusanagi - tal vez no sea de ayuda pero te protegerá si ese hombre intenta usar la oscuridad de Orochi contra ti.

Aun estaba confundido pero debía tomar la palabra, no había mas tiempo que perder, en solo algunas horas amanecería y le angustiaba saber que Iori y Yuki aun estaban a merced de Goenitz.

Kaoru se despidió de ellos en la parte alta de los escalones de la entrada principal.

-aguarda - dijo Kyo a Shingo que los iba siguiendo.

-¿que sucede Kusanagi-san?

-Shingo no puedes venir

-por-¿por que?

-quiero que te des la vuelta y mires detrás de ti.

El estudiante de Kusanagi contemplo a Kaoru observándolos desde arriba.

-Si vamos todos Kaoru se quedara sola y no sabemos si alguien pueda hacerle algo, según Chizuru ella no puede dejar este lugar y no podría pedir ayuda, Athena, Chizuru y Kensou serán mis refuerzos -Kyo coloco con fuerza su mano sobre el hombro de Yabuki -por favor, quédate y cuida de ella, eres el único en quien confío para esta tarea, ¿cuento contigo? -dijo con voz firme y seria.

-¡el!, ¡el cuenta conmigo! - pensó Yabuki mientras sus ojos brillaron al saber que su maestro lo creía lo suficientemente capaz para ser un protector.

-¡si!, ¡por supuesto Kusanagi-san!, ¡protegeré a Kaoru con mi vida!

-gracias Shingo - sonrío -andando - dijo a los otros.

Yuki miraba con angustia como el cielo se iba aclarando poco a poco, el negro con toques ultra mar se iba tornado lentamente en un tono celeste, Kushinada giro la vista en dirección a donde el sol debería salir para indicar que un nuevo día acababa de comenzar, fue entonces que en la parte elevada de la construcción pudo contemplar a su novio aparecer.

-¡Kyo! - expreso con contento y emocio al verlo portar su uniforme con el astro en su espalda.

-¡lamento la espera! -dijo a la chica con una sonrisa.

-ustedes pidieron un día y a penas si paso una noche - hablo Goenitz que se encontraba por detrás -aunque por mi es mucho mejor, supongo que no podías esperar para enfrentarte a mi.

-honestamente, no me interesa los sucesos de hace cientos de años, sin embargo, si esto compromete a las personas que son importantes para mi, entonces, todo lo que suceda con Orochi es mi problema y solo yo debo enfrentarlo -dijo lanzando una mirada a Kensou y Athena en señal de que no interfirieran en el combate, cosa que los otros comprendieron de inmediato.

-admiro tu confianza heredero Kusanagi -dijo Goenitz.

En ese momento un alarido provino de la parte de atrás. Era Iori que había sido sometido de brazos y piernas, pero la oscuridad ya había ganado la mayor parte de terreno en él.

-¡Yagami!, ¡no te preocupes también he venido para ayudarte!, ¡resiste un poco mas!

-eso será imposible, Orochi ya lo ha llamado, solo será cuestión de tiempo para que tome control de él por completo.

-es una lastima por que antes de que eso suceda te derrotare primero -sonrío con seguridad.

Las llamas carmesí se encendieron en las extremidades de su portador; chispeaban intensamente, el rojo intenso y el amarillo como el ámbar se elevaba con la ventisca de su oponente, no obstante a diferencia del enfrentamiento anterior no era como si Kyo estuviera perdiendo el control de su propio elemento, sino todo lo contrario y ademas de todo, parecía que ahora tenia una agilidad mayor.

-¡¿que es esto?! - dijo Goenitz para si mismo -¡es como si fuera otro!

No le tomo mucho tiempo a Kyo encontrar un ángulo de ataque, donde dirigió sus llamas para encestar un golpe de lleno a su oponente y con esto arrojarlo metros atrás.

-¿como es posible?, antes no poseías ese poder.

-a diferencia tuya yo poseo un motivo limpio para pelear, peleo por mis amigos, por las personas que quiero y tu, solo peleas por poder.

Las palabras de Kusanagi enfurecieron al sacerdote y este elevo su ki reflejado en la ventisca que se alzaba por sobre si mismo mientras sus ojos se tornaron como los de una serpiente.

Kyo aprovecho el momento y arrojo su shiki orochinagi, el mismo que había usado contra Rugal.

El fuego de Kusanagi golpeo nuevamente al clérigo pero a diferencia del ataque anterior era como si no hubiera sufrido rasguño algunos.

-¡ese sujeto recibió el ataque de lleno y ni un quejido! -grito Kensou.

-¡¿habrá absorbido las llamas?! - exclamo Athena perpleja al ver al Hakkesshu avanzar a Kyo como si nada.

-El viento alimenta al fuego, por lo tanto para mi es fácil absorber el aire del que se forma tu llama y usarlo para recargar mi propio poder, el viento es mi elemento y lo controlo a perfección.

-ya ha amanecido, me pregunto ¿como ira el combate? - dijo Shingo a su amiga, la cual estaba sentada en el borde de los amplios descansa manos de concreto de las escaleras.

Cuando Shingo se giro para ver si la otra respondía, la encontró sumergida en sus pensamientos con la mirada perdida.

-¡oye Kaoru! - elevo la voz para llamar su atención y logro que ella parpadeara dos veces -¿no quieres ir a ver un poco de la pelea? No le dire a nadie que nos escabullimos -sonrío traviesamente.

Ella sacudió la cabeza y después señalo hacia la parte de la calle

-si cruzo la propiedad mi cuerpo caerá inerte.

-¡¿que?!

-se le llama sello de tierra sagrada, mi espíritu debe permanecer en el suelo sagrado de este templo por eso aunque mi cuerpo abandone el lugar mi espíritu permanecerá aquí , seria como morir sin estarlo realmente -dijo con desanimo.

-Y-yo yo creí que al decir que no podías abandonar este lugar era mas como una orden que te dieron, n-no imagine algo así… ¿esto es por siempre?

-no, sin embargo solo la persona que coloco el sello puede removerlo, por lo tanto estoy a lo que Chizuru diga.

Yabuki suspiro, le parecía algo complicado e injusto, pero no hablo hasta reflexionar un poco.

-esa persona, no lo hizo de mala fe, me pareció que estaba muy preocupada por ti.

-soy su responsabilidad así que lo comprendo, ademas, por mas que me duela o moleste tiene razón, solo seria un estorbo en aquel lugar… por que soy débil, por que cuando ese sujeto estuvo frente a mi no pude hacer nada… - oculto su rostro entre sus rodillas.

-No eres débil, mira mi ejemplo, tu al menos puedes usar tus llamas como Kusanagi y Yagami-san, Athena y Kensou tienen sus poderes, pero yo aun o puedo hacer nada de eso, soy ordinario -sonrío avergonzado.

-tu- tu eres fisicamente mas fuerte que yo - dijo la chica al escucharlo -si yo no tuviera mis reliquias y me enfrentara a ti seguramente perdería, y tener o no un poder no determina si eres mas fuerte o no, claro, te da una ventaja pero si no sabes controlarlo es inútil… sabes, el torneo pasado pude ver a muchos peleadores excelentes que no tienen ningún poder en especial, solo su talento y su propia fuerza, como King y el idiota de Billy Kane, pienso que tu eres igual, en el aspecto de que el poder en ti debe ser tu propia fuerza.

-si piensas así de alguien como yo, entonces por favor no pienses que eres un estorbo, por que si fuera así Kusanagi-san no se hubiera podido recuperar aquella vez.

La pelirroja se giro a Shingo elevando ambas cejas

-No estés triste Kaoru, Kusanagi-san volverá estoy seguro de eso y si algo llega a suceder me tienes aquí, ¡seré tu guardián!

-Gracias Shingo - sonrío la chica.

-¡Shiki Yano sabi! -exclamo Kyo utilizando una serie de golpes con sus intensas llamas a modo de presionar la defensa de Goenitz.

En el instante en que este elevo la ventisca el joven pensó rápido y arrojo un ataque al suelo.

-Shiki yami barai! - la flama viajo a una gran velocidad por el suelo hasta los pies del sacerdote creciendo en una llamarada que lo envolvió por completo -¡ahora! - Kyo aprovecho que su ataque había entrado de lleno y arrojo una serie de golpes continuos al hombre.

Recibiendo algunos, Leopold no demoro en reaccionar y volvió a escabullirse entre las ventiscas de aire aprovechando su truco para tomar una vez mas al heredero carmesí por el cuello.

-¡No Kyo! - exclamaron sus amigos

-que la oscuridad de mi Dios te consuma - dijo el Hakkesshu intentando nublar la mente del joven peleador con el poder de Orochi que corría por las extremidades del clérigo -¡¿que pasa?! - dijo Leopold al sentir que algo lo estaba quemando - aquella chispa blanca estaba evitando que su poder oscuro tocara al guerrero, era diminuta no obstante producía dolor en la mano del sacerdote, de inmediato soltó a Kusanagi que no se había dando cuenta de lo que había pasado.

Chizuru sonrío confiada y aliviada.

-es la llama del guardián, ¿a caso no la haz visto antes? -dijo la sacerdotisa a Goenitz -Kyo Kusanagi es formalmente un guardián, así que tu poder maligno no surtirá el mismo efecto en el.

Leopold se detuvo por un instante, esto era algo que lo había tomado por sorpresa, entonces recordó el choque de fuerzas que había provocado la explosión en la fabrica tiempo atrás.

-eso… no me intimida en absoluto, por que yo tengo el poder Orochi y el viento, mi nivel es por mucho superior al de un estudiante de secundaria.

-ese estudiante del que hablas es un maestro en su estilo - añadió Athena

Durante el cese hecho por el Hakkesshu debido a los argumentos de Kagura y Asamiya, escucharon otro alarido emerger de Yagami, este sí había reaccionado al llamado de oscuridad del sacerdote; deshaciendo sus ataduras y con un andar torpe y desorientado se dirigió hacia Kyo.

Athena y Kensou corrieron para resguardar a Kushinada colocándose por delante de ella.

-Muerte… Muerte - lograba murmurar Yagami aun en su estado.

-¡así es! ¡Mata!, ¡matar es la única victoria!, ¡mata a tu oponente! - indico el ciervo de Orochi -Nuestro Dios te ha llamado para que acabes con aquel que lo ha ofendido!

Kyo no vacilo y antes de que Iori sucumbiera completamente a aquello que intentaba dominarlo, arrojo un golpe directo a su rival de cabello rojo, uno sumamente fuerte y certero provocando que este cayera de rodillas.

-¡Yagami se que estas ahí!, ¡lucha contra esto! ¡Tienes que volver a ser tu! ¡hay alguien esperando por ti!

Las palabras de Kyo causaron un conflicto en el débil Iori que hizo un ultimo esfuerzo para esparcir esa oscuridad, al notar su sufrimiento, Kusanagi opto por arrojar otro golpe con la intención de dejarlo noqueado.

-Lo siento Yagami, pero por el momento seria inconveniente que nos enfrentemos en este estado -contemplando el cuerpo de su rival inconsciente la furia de Kyo creció al igual que su ki.

-¡Goenitz! ¡Esto no te lo perdonare!, ¡es momento de que esta pelea acabe! - el Ki del heredero de la reliquia de Kusanagi aumentaba cada vez mas y sus llamas no solo se hacían mas chispeantes, si no que también parecían ligeramente mas claras y resplandecientes.

-¡este fuego! ¡Esta energía! -dijo el sacerdote -¡¿es por esto que lo consideran el guardián mas poderoso?!

Kyo concentro todo su poder y fue directamente sobre su enemigo, el otro hizo lo mismo, preparando su poderoso y salvaje viento para enfrentar el golpe de Kusanagi.

-¡será un choque! - dijo Athena y de inmediato creo una barrera para proteger a sus amigos de los efectos del impacto.

-¡esto termina aquí! - grito Kyo arrojando un golpe cargado de poder.

Aquel fuego destellante rompió inmediatamente la barrera de aire y penetro con un enorme impacto sobre el vil Goenitz envolviéndolo en una llamarada y arrojándolo varios metros atrás.

-¡arghh! -grito el viento salvaje mientras era arrojado por el impacto.

-¡soy el vencedor! - declaro Kyo.

-bien… entonces, termina con esto - dijo el derrotado sacerdote de Orochi -¿que esperan?, termina conmigo y sella mi poder, ¿no es eso lo que desean?

-aunque desearía que pagaras por todo lo que haz hecho, tu naturaleza y la nuestra no es la misma - comento Chizuru una vez teniendo al rey celestial de frente y en el suelo -nosotros no tomaremos una vida por mas desagradable que esta sea.

-que absurdo, sabes que me recuperare y los buscare una vez mas.

-entonces estaré esperando, no importa las veces que aparezcas, igual te derrotare - dijo Kyo con una sonrisa confiada.

Con una ventisca proveniente de las puertas que estaban abiertas de par en par, el rey celestial desapareció ante los ojos de los guerreros.

El sol resplandecía sobre el azul cielo que se posaba sobre el templo central, Shingo y Kaoru no se habían movido aguardando a la llegada de sus amigos, y aunque se veían algo cansados por el desvelo su espíritu seguía en pie, fue entonces cuando el brillo del sol trajo algo de vuelta, el grupo de peleadores se diviso a la entrada del terreno, el mismo Kyo junto con Kensou traian al inconsciente Iori Yagami.

Los ojos de ambos discípulos de Kusanagi se abrieron a la par al ver retornar a su maestro triunfante.

-¡Genial! - exclamo Shingo que corrio a su encuentro para asistirlos

Pero Kyo no le permitió que tomara su posición, es mas, una vez que toco el limite del templo aparto a Kensou y el solo llevo a su rival hasta donde la chica estaba parada.

-lo he traído de vuelta -dijo en voz baja.

Ella acento y de inmediato tomo el otro lado para llevar junto con su maestro a Iori a una de las habitaciones.

Kyo lo dejo caer con cuidado sobre uno de los futones y Kaoru se apresuro a llevar agua y toallas limpias, entrego una a Kyo.

-Gracias -se inclino la chica antes de que el cruzara la puerta de madera -gracias por cumplir tu promesa - lo miro con admiración.

El otro sonrío

-cuida de él - dijo y se marcho, pero antes de cerrar por completo observo como Kaoru con mucha delicadeza limpiaba el rostro y las heridas de Iori mientras acariciaba su rostro y manos con ternura. Kyo suspiro y su sonrisa se borro.

-debes descansar - dijo Athena a su amigo -tu pelea fue muy exigente, la cantidad de energía que usaste fue mucha.

-llevare a Yuki a casa, sus padres deben estar preocupados y tengo que darles la cara.

Antes de abandonar el templo con los otros Kyo fue donde Chizuru.

-espero pueda hablar contigo antes de marcharme -comento Chizuru - esperare a que repongas tus fuerzas.

-si, nuestra charla aun esta pendiente y hay algunas respuestas que necesito.

-de acuerdo, por ahora descansa guardián Kusanagi, te lo mereces, no te preocupes por ella -dijo refiriéndose a Kaoru - permanecere aquí por el momento.

Las horas transcurrieron y cuando Iori abrió los ojos la luz del día ya casi desaparecía, no le importo mucho el lugar donde estaba pues lo primero que noto fue que algo sujetaba su mano, se trataba de Kaoru que no lo había soltado, incluso se quedo dormida en el suelo a un lado.

El se giro y contemplo el rostro de la chica por un largo rato mientras aun continuaba sujetándola, entonces acerco su mano libre para apartar un mechón de cabello del rostro de ella; pero justo antes de tocarla una terrible punzada llego a su cabeza, fue tan fuerte que no pudo evitar encogerse del dolor soltando la mano de la chica. Se froto la cara tratando de recuperarse y de inmediato se puso en pie para buscar algo de agua.

-el baño esta por ahí - dijo Chizuru al verlo salir de la habitación y notarlo turbado

El otro no respondió y fue hasta donde le indico.

Mientras se lavaba la cara y el cuello con el agua fresca se contemplo en el espejo, lucia un tanto demacrado por todo lo que había sucedido. Continuo contemplando su reflejo mientras las gotas de la llave caían sobre el agua sobrante del lavamanos.

-hola - escucho un susurro -¿creíste que te habías librado de mi? - era aquella presencia que daba vueltas en su cabeza -solo por que pasaste unos días a lado de esa mujer ¿pensaste que yo habría desaparecido?

Yagami retrocedió sorprendido al ver como su propio reflejo emergía del cristal.

-es momento de que te entregues a tu destino, respondiste al llamado - dijo mientras se iba acercando al heredero Yasakani como una enorme sombra sobre él -te mostrare la verdadera felicidad - pronuncio con su escalofriante y viperina voz que se tornaba mas grave conforme se acercaba.

-no… ¡NO! -exclamo Iori arrojando un golpe al cristal logrando que la sombra desapareciera momentáneamente.

De rodillas en el suelo trato de serenarse nuevamente mientras miraba la sangre que goteaba de sus nudillos.

Al salir del baño se dirigió de vuelta a la habitación cuando fue interceptado por la guardiana de Yata.

-sabia que habías tenido problemas con esto, pero ella no me dijo a que grado, ahora que Goenitz a utilizado el llamado de Orochi en ti, solo serás una bomba de tiempo, ten en cuenta eso y haz lo correcto.

-Ira detrás de mi - murmuro Iori

-no podrá abandonar el templo sin que yo se lo permita

Iori se mantuvo en silencio sin saber que decir.

-aunque, si aun quieres hacer algo por ti y por ella -extendió el sobre de la invitación del torneo al joven -estoy segura que el aparecerá de nuevo - fue lo ultimo que dijo Chizuru y continuo avanzando por el pasillo.

Kyo no pudo conciliar el sueño, solo había tomado un descanso y atendido sus lesiones, después de eso se dirigió una vez mas al templo para saber el estado de los Yagami.

La noche trajo consigo densas nubes que no demoraron en liberar una fina lluvia, de esa que caen como una cortina, casi silenciosa.

Iori había movido a la chica al futon y la observaba dormir profundamente.

-es verdad, lo había olvidado de repente, quizás por que estos últimos días yo… - los recuerdos de los momentos que paso junto a la chica después de que se reconciliaron y la convivencia con las ex secretarias de Rugal, habían puesto un entorno que Yagami había disfrutado, pero la imagen que mas estaba grabada en su mente fue la de aquella noche cerca del puente, Iori se había sentido feliz a partir de ese momento, sin embargo eso no cambiaba el hecho de lo que los rodeaba -eres lo mas preciado para mi, espero que lo tengas en cuenta - susurro a la chica mientras acariciaba su mejilla y la miraba con un semblante casi a romper.

La sensación de calor de la mano de Iori hizo que Kaoru fuera despertando poco a poco.

-Iori… ¿Iori? - dijo cuando noto que el no estaba en el lugar.

El resto de sus cosas no estaba y ella sin vacilar corrio para buscarlo.

Aun con la densa llovizna logro divisar la luna en la espalda del pelirrojo que se alejaba hacia la salida.

-¡Iori! - gritaba mientras corría sumergiendo los pies en los charcos de barro y agua -¡aguarda!..

El otro avanzaba sin detenerse, como si no la escuchara.

Por el pasillo resguardado a tiempo de la lluvia Kyo rápidamente se giro al sonido de el llamado de Kaoru y enseguida la siguió con la vista.

-¡Iori! - continuaba llamando la chica.

Justo antes de que él pisara el limite de la propiedad la pelirroja arrojo las palabras en un tono aun mas alto.

-¡POR FAVOR DETENTE! -y el así lo hizo -¡Lo siento! -dijo agitada y con una sonrisa nerviosa - debo hablar con Chizuru, sucede que no puedo abandonar el templo, hablare con ella y…

-lo se - respondió él dandole la espalda y con un pie por delante continuo alejándose del lugar.

-¿que? - dijo ella al verlo avanzar.

Una sensación similar a una punzada en el pecho golpeo a la joven Yagami, no sabia si era la lluvia aquello que provocaba que viera borrosa la luna que se esfumaba lentamente de su presencia

-no… no, ¡no! ¡Iori espera! -dentro de su desesperación perdió todo juicio al ver como Iori iba desapareciendo entre la calle y la lluvia, entonces corrio de nuevo para seguirlo, no quería perderlo de nuevo.

Kyo vio como al poner un pie fuera del templo la joven parecía dividirse en dos, una parte de ella se quedo firme en la entrada del templo, mientras su cuerpo parecía ir cayendo lentamente con los ojos completamente blancos.

Fue el puro instinto que hizo que el heredero Kusanagi corriera y la jalara de vuelta al interior del suelo sagrado, haciendo que de nuevo volviera a estar completa.

-¡déjame ir! - decía ella mientras forcejeaba -¡no podre alcanzarlo después!

-creo que el no quiere que lo alcances - le dijo con voz sosegada.

-¡no! ¡No es verdad! ¡El no me abandonaría aquí! ¡No otra vez! - Kaoru apretaba sus dientes tratando de contenerse -¡déjame ir! - decía mientras Kusanagi la sostenía con firmeza -no… ¡no es justo!- finalmente lloro desconsoladamente con la imagen de la luna menguante desapareciendo entre la oscuridad de la noche.

Kyo se quito su chaqueta y cubrió a la joven con ella y con toda paciencia aguardo junto a ella bajo la lluvia.