Oliwis!

Me paso por aquí para darles las gracias a tdos los que han esperado con ansia un nuevo capitulo y me han mandado mensajes ¡Muchísimas gracias!

Además, les tengo que avisar de que no quedan muchos capitulos para el final de esta hermosa serie .

Me esforzaré en traerlos lo antes posible y espero que les gusten tanto como hasta ahora.

PARA ESTE CAPÍTULO RECOMIENDO ESCUCHAR LAS SIGUIENTES CANCIONES:

-Shratted - Trading yesterday

-i´ll be good- Yames Young

-Red- never be the same ( los lyrics están en el capítulo)

Matta nee...

...oooooooooooooooooooooo...

Capítulo 28: "no busques la felicidad en alguien más porque si pierdes a esa persona tú también estarás perdido"

Poso la taza en la mesita del salón y dejo caer la cabeza hacia atrás. Miro al techo, cierro los ojos, suspiro.

"Su hermana está muerta y todo es mi culpa…Todo esto… Es mi culpa"

Abro los ojos de golpe sobresaltándome. Había pasado una semana desde ese día y aún no era capaz a hablar con Ulquiorra.

Ese día Nel-chan, Ichigo, Kuchiki–san y yo nos fuimos del hotel, Grimmjow y Ulquiorra se quedaron solos, según Nel "Grimmjow necesita estar con él ahora Hime…" Sabía que había algo en todo este rompecabezas que no me cuadraba, pero no iba a investigar, no me importaba, ya nada de lo que ocurriera con Ulquiorra importa…

"Su hermana está muerta y todo es mi culpa…Todo esto… Es mi culpa"

Era como si todo a mi alrededor hubiera enmudecido, no había nada en mi mente que no se redujera a esa maldita frase.

"Biiiiip, bip, bip"

Miro de soslayo el móvil, otro mensaje de Neliel que no sé si quiero leer…

-Sólo quiero que todos se callen

Es casi de noche cuando escucho el sonido del timbre, no sé quién puede ser porque estoy cien por cien segura de que no es ninguno de mis amigos y desde luego no Ulquiorra, más que nada porque lleva evitándome casi con el mismo esfuerzo que yo a él desde ese día.

Ni un mensaje ni una llamada… nada, parecía que ambos hubiéramos desaparecido de la vida del otro a partir de ese día, y por algún extraño motivo me enfadaba, me enfadaba desear con tanta fuera de viniera a verme, que se arrastrara pidiendo perdón, que me dijera que todo había sido mentira, un pequeño malentendido, una broma que se les fue de las manos, una fan loca que el chantajeaba… Lo que fuera… Sólo necesitaba que intentara hablar conmigo, que por una vez no tuviera que ser yo la que se tragaba el orgullo y el dolor y daba un paso adelante por mejorar las cosas.

Pero como no, nada de lo que yo esperaba que pasara pasó. Fueron días y días de silencio al otro lado de la pared, parecía que vivía al lado de un fantasma, no había más ruido que el castañear de las llaves cuando no acertaba al meterlas en la cerradura y sonido de las bisagras de la puerta al abrirla y cerrarla.

Me volvía loca ¿Porqué tenía que ser yo la que sufriera?

Tenía que ser él.

Él fue el que la cagó, no yo, yo le intenté ayudar, yo confié en él y le dí la oportunidad de explicarse. Fue él el que lo tiró todo por la borda, el que no se explicó, el que em dejó irme… Fue él, todo esto es…

Culpa de él.

Culpa de Ulquiorra.

Con ese único pensamiento en mente abro la puerta con más fuerza de la esperada y bajo la tintineante luz de los fluorescentes y el golpeteo de una luciérnaga contra la casi inexistente luz del pasillo de mi bloque, se dispone una figura de pelo largo y rebelde.

-¿Quién es?- Tal vez debería de haber mirado por la mirilla antes de abrir la puerta, pero sí, aparte de gilipollas soy una imprudente de mierda.

Pero…

-Hola Hime, ha pasado demasiado tiempo sin vernos ¿No crees? - La figura se da la vuelta y la sonrisa más radiante del mundo me recibe, escrutando mi dolor y minimizándolo como cuando de pequeño te cortabas el dedo pasando las hojas de un cuaderno y tu madre te cantaba para que sanaras más rápido.- Esperaba una llamadita o que me contestaras a los mensajes de vez en cuando pero bueno, que se le va a hacer jejejeje

-T-tat…-No puedo hablar, realmente siento que me he quedado sin aire, el viento gélido me quema los pulmones y me engarrota los músculos. Se me nubla la visión en un mar de lágrimas que no podía controlar, cada una recorriendo una ruta diferente por mi rostro evocando una carrera que no podía entender

Pero… ¿A quién quiero engañar? A estas alturas hay poco que sea capaz de entender

No puedo más y me lanzo a sus brazos sin pensarlo haciendo que suelte la maleta para recogerme en su abrazo.

-Yo también te he echado de menos- No dice nada más, sólo me acaricia el pelo con delicadeza como si temiera romperme.

Unos minutos después decidimos entrar en casa, como no Gordi-gordi viene a saludarla poniéndose boca arriba como intentando decir "humana cumple con tu función y ráscame", y sinceramente… Me arrancó la sonrisa que llevaba días sin sacar a la luz.

Tatsuki-chan se quedó haciéndole mimos a Gordi-gordi mientras yo preparaba café y pastas.

-¿Y bien? – Deposito la bandeja con la taza de café y el plato con pastas justo ne la mesilla del salón donde antes había dejado mi Té

-¿Qué?

-Eso debería preguntarte yo- Me siento en el sofá con las rodillas pegadas al pecho y la taza humeante de té entre mis manos.

-Dispara – Tatsuki suspire y se sienta en el sillón mientras engulle una pasta

-¿Por qué me llamó Nel hace unos días loca de preocupación por ti?- O al menos eso es lo que la entiendo con la boca llena de migajas de pasta y los pequeños cachos que salen volando en todas las direcciones posibles. Su boca parece una ametralladora...

-Pasaron cosas en un viaje que hicimos- Doy otro sorbo a mi taza de té y aparto la mirada de Tatsuki-chan, tiene la capacidad de sonsacarme todo

-Llámame genio si quieres, pero ya me lo imaginaba crack- Pone los brazos en jarra y se pone justo delante de mío. Aun así hago como que no la he visto y tras soltar un exasperantemente largo suspiro me quita la taza de las manos derramando algo de su contenido en la alfombra- Empieza a cantar señorita

-Muy bien…

Comienzo a narrarle todo, desde el día que le conocí hasta el incidente de hace unos días

-Y esto fue todo lo que ocurrió, básicamente mi novio es un asesino

-¿Es? – La miro irritada

-O vamos, ya me has entendido Tatsuki-chan, es, era, da igual, ahora todo da igual. - Dejo caer la cabeza hacia atrás

-No, no te entiendo, y no da igual. Deberías de hablar con él- Vuelvo la cabeza como un resorte en su dirección y la miro sin terminar de creerme lo que ha dicho

-¿Qué parte de que ya hablé con él no has entendido? – Me levanto del sofá indignada y empiezo a dar vueltas por la salita – Salí por él cuando la chica se le tiró encima, y luego el pregunte qué había pasado. ¿Su respuesta? "Su hermana está muerta y todo es mi culpa…Todo esto… Es mi culpa" ¿Qué demonios se supone que le debo de preguntar? ¿Cómo la mató?... Impresionante enserio…- Sigo zumbando por la habitación como una abeja encerrada en un bote

-Para un momento …- Sigo a lo mío sin escucharla murmurando por lo bajo que como no se pone de mi lado, que porqué sale por él, que cómo no me entiende… haciendo caso omiso a sus llamadas de atención- Orihime … Para, escúchame un segundo

Absorta en mis pensamientos ignoro lo que Tatsuki-chan me está diciendo hasta que siento como dos manos me agarran por los hombros y em paren en seco.

-He dicho que pares- intento evadir su mirada porque siento que voy a llorar ¿Porqué me está pasando todo a mí?- Piensa un momento Orihime, si hubiera matado a alguien ¿No crees que ya le hubieran pillado? ¿Crees que la hermana de la chica no se lo hubiera ido a contar a la policía? – Esta vez la escucho, lo que dice parece tener sentido… Tal vez…- Tal vez no se estaba refiriendo a matarla sino que hizo algo que la hizo daño

Ninguna de las dos volvemos a hablar, simplemente dejo que se acerque más a mi y me abrace porque llevo días necesitando dejarme llevar y hasta ahora no he tenido a nadie en quien apoyarme para llorar.

Son las once y media de la noche cuando oigo el tintineo de unas llaves abriendo la puerta de Ulquiorra, veo a Tatsuki-chan dormida en el sofá y comienzo a caminar hacia el vestíbulo, no puedo evitar verme las pintas en el espejo, pijama rosa lencero, bata blanca de flores y unas zapatillas de pelo blancas, como no, todo bien conjuntado con un moño despeinado y unas ojeras más negras que mi futuro.

Preciosa.

Con esas pintas cojo las llaves de casa y me presento en la de Ulquiorra.

Uno.

Dos.

Tres.

Tres golpeteos antes de volver a verlo, a él, a el chico que sustituiría mis sueños por pesadillas.

-Tenemos que hablar

No esperé verle sorprendido, pero tampoco esperaba tener ganas de besarle, al menos no tal como estaba; un pantalón militar con botas de charol negra, una camiseta de leñador verde y negra a cuadros y finalmente una camiseta de tirantes blanca lleva de manchas de grasa. El pelo… más alborotado de lo normal, las ojeras tan negras que parecían pintada con permanente, y eso junto a una barba poco poblada le dan el aspecto dejado que nunca pensé que vería en alguien como él.

Pero… ¿Quién soy yo para criticar si prácticamente estoy igual?

-¿Me vas a dejar pelando frío o puedo pasar?

Parece volver en sí y cabecea un sí mientras se hace a un lado dejándome pasar.

Respira

Inspira…

Expira…

Sólo no te olvides de respirar…

De nuevo en esa casa…Lo recordaba todo, las noches de pizza, las quedadas con Kurosaki-kun, las veces que me quedaba en mi casa esperando a que él llegara para pasar la noche con él, o todas las veces que le vi componer como si estuviera en un mundo completamente a parte de la realidad, como si nada más existiera, sólo él y su música.

A veces… sentía que yo era su musa, otras veces sentía que los fantasmas del pasado le perseguían en pesadillas que finalmente se materializaban en sus canciones… Fuera como fuere parece que al final tenía razón.

-Siéntate donde quieras- Le giro en su dirección, no me había dado cuenta de que estaba parada en medio de su sala de estar. No le respondí, sólo me senté en el mítico sofá verde. Le observo de reojo, se rasca la nuca nervioso- Voy a cambiarme ¿Quieres que te traiga algo de beber?

-No, gracias- Se queda por unos segundos mirándome y siento que intenta evitar una media sonrisa que intenta conquistar las comisuras de su boca. Se me hace raro un trato tan distante después de todo lo que hemos pasado, no sé cómo digerirlo, aparto la mirada.

-Bien, ahora vuelvo

Giro la cabeza observando todo a mi alrededor.

La casa no está tan limpia como antes, no está tan desordenada como la mía, pero se puede notar que lleva tiempo sin limpiarse. El polvo se acumula en las estanterías y en la televisión. La mesita de cristal ahora tiene un cenicero repleto de colillas, y al sofá le faltan los cojines negros que antes lo decoraban, ahora en cambio hay una manta arrebujada en uno de los brazos del sofá.

¿Qué te ha pasado Ulquiorra?

¿Desde cuándo fumas?

¿Hace cuánto que no duermes en tu cama?...

No es tu problema Orihime, no pienses en él, no le debes nada…

O al menos eso es lo que me decía cuando me intentaba engañar…

Poco después veo a Ulquiorra terminando de colocarse la camiseta y siendo el mismo impulso que otras veces, tumbarnos juntos en el sofá con mi cuerpo alrededor del suyo, con sus manos por debajo de mi camiseta trazando figuras inconclusas en mi cadera…

Pero eso es el pasado, ahora no podía ser así…

-Perdona por las pintas, tengo la mayoría de la ropa para lavar…-Se sienta en el sofá junto a mí, al principio em mira como esperando permiso y cuando ve que no me alejo se sienta en la butaca contraria a la mía.

La camiseta de las pizzas y los jogguers que siempre usaba en nuestras quedadas nocturnas…

No lo pienses, ahora no es momento de recordar.

-No te preocupes yo tampoco me he arreglado- Puedo ver cómo su mirada viaja por mi ropa y hago caso omiso- Esto no es una visita de cortesía- Levanta la mirada- … ¿Lo sabías verdad?

Asiente

-Tenemos que hablar- Vuelve a cabecear un sí y suspira.

-¿Por dónde empiezo?

"Su hermana está muerta y todo es mi culpa…Todo esto… Es mi culpa"

-Quiero saber porqué dijiste que era tu culpa que la hermana de esa chica estuviera muerta- Aparta la mirada y pasa las manos por sus rodillas entrelazándolas al final de las mismas

-Me lo imaginaba… -Suspira- Bien … Empezaré por contarte quien era su hermana

No sé cómo explicarlo pero… Parece vulnerable, mucho más vulnerable de lo que me está dejando ver. No sé si quiero saber lo que me va a decir…

-Su hermana era Harribel, fue mi primera novia…

… De repente deja de hablar, seguramente esperando un berrinche mío, o que no quiera saber nada más del tema, pero cuando su mirada y la mía conectan puede ver claramente que necesito saber más, no me vale con saber que tenía una ex.

-La historia es un poco diferente de lo que te conté, y estoy seguro de que no es lo que te esperas ¿Aun así quieres que continúe?- Asiento- Muy bien… Empezamos a salir con 16 años, los dos éramos de los mejores de la clase, la pareja del momento, vida social y estudios completamente balanceados, además cada uno sobresalíamos en algún deporte, ella en natación y yo en atletismo. Básicamente éramos la envidia de la escuela…

-¿Cómo era ella?- Una sonrisa nostálgica se hace espacio en sus labios cuando al recuerda.

-Perfecta… Era morena con los ojos verdes, aunque cuando empezamos la universidad decidió teñirse de rubio pollo- Sonríe- No sé cuántas veces me pude reir la primera vez que la con su "rubio DIY" como decía ella- Hace otra parada antes de seguir- En cuanto a personalidad éramos parecidos, no solíamos hablar mucho con los demás, era difícil realmente conocernos, dábamos la impresión de ser unos bordes de mierda básicamente, pero… cuando estábamos juntos era diferente tenía la sonrisa más bonita del mundo por mucho que ella se emperrara en taparse la boca.

Después del instituto nos apuntamos en la universidad de nuestra ciudad, su sueño era ser doctora en pediatría, pero como sus padres no tenía dinero entró becada. En mi caso yo no quería hacer nada que no fuera la música, siempre me había apasionado tocas instrumentos, sacar melodías de oídas…Pero para mis padres no era una profesión, era un hobby de vagos, la única que siempre me apoyó fue ella…

(P.O.V de Ulquiorra)

Suspiro mirando al suelo, mis padres han encontrado las partituras que guardaba y las han roto en mil pedazos

-Déjalo Harribel- La miro de soslayo, está recogiendo los pedazos e intentando pegarlos unos con otros

-No Ulquiorra, no tiene porqué ser así

-Son mis padres ¿Qué esperas que haga?

-¡Rebelarte! O mejor ¡Hacer como que tienes un poco de sangre en las venas…- Aparta la mirada y sigue pegando los cachos sobre un trozo de papel film- Desde luego… parece que tengas orchata en las venas

No era la primera vez que pasaba, y desde luego no sería la última.

-¿Sabes? Si Grimmjow estuviera aquí ya te hubiera metido una paliza por comportarte como un nenaza- Sonrío al ver su puchero

-Ya, bueno- Me agacho a su altura y cojo un poco de cola y la esparzo por su mejilla- Resulta que no está

-¡ULQUIORRA TE VOY A MATAR!- Se levanta para empezar a perseguirme por la habitación.

-Eso ya lo veremos- La acorralo en la cama y comienzo a hacerla cosquillas

-JAJAJAJAJA ¡PARA! JAJAJA ¡PARA, PARA! JAJAJAJA

-Hazme parar- entrecierra los ojos pasa uno de sus brazos por mi nuca para besarme

-Siempre funciona- Sonrío

-Eres mi punto débil- Me acerco a ella y junto nuestras frentes

-¿Ah sí?

-Mmhh- Cabeceó un sí

-Interesante…-Con un breve impulso vuelve a conectar nuestros labios

(Fin del P.O.V)

-Eso sólo fue el principio, llegaron a romperme una guitarra eléctrica que compré con mi propio dinero y, en ese momento pensé en irme de casa ¿Sabes quién me dijo que aguantara? Harribel… Ella siempre estaba ahí, en lo malo y en lo pero, nunca dejó que me derrumbara, ella y esa brillante sonrisa perlada me salvaron más veces de las que puedo recordar…

Le veo sonreir, parece perdido en la inmensidad de sus recuerdos, y entonces suspira.

-A mis padres nunca les gustó Harribel, unos médicos tan reputados como ellos no podían permitir que su hijo se juntara con "una simple becada", pero por supuesto no podían permitir que su hijo fuera menos que una simple becada, necesitaban que yo fuera médico, el mejor médico de la universidad, pero…No me hice médico por ellos.

Harribel…Ella…Estaba enferma, muy enferma.

Cuando acabamos el instituto Harribel estaba muy cansada, la mayor parte del tiempo estaba en casa tumbada en la casa o el sofá. Me preocupaba, y a pesar de que ella dijo que no era nada concerté una cita con un colega de mi padre para que la hiciera unos análisis, pensaba que sería anemia o algo por el estilo, pero no lo era…

(P.O.V de Ulquiorra)

Me costó casi una semana convencerla de hacerse los malditos análisis, pero según el doctor no eran concluyentes por lo que la hicieron aún más análisis, y los resultados no tardaron en llegar…

-¿Quieres dejar de preocuparte? Ya estoy en el médico el día de mi cumpleaños ¿Qué más quieres que haga?

-Harribel estás muy pálida, necesitas comer más…

-¿Puedes dejar de darme el sermón mientras espero los análisis? – La miro con una ceja alzada que ella contrarresta con su mira de cachorrillo- Compadécete de una pobre enferma Ulquiorra- Apoya su cabeza en mi hombro y cierra los ojos

Y entonces nos llamaron para que pasáramos a la consulta.

-Por favor, dígale que no es nada, a ver si me deja disfrutar mi cumpleaños tranquila– Ella sonreía mientras la ayudaba a sentarse en la silla.

-Más bien dígala que coma más y mejor – Cuando alzo la mirada puedo ver que algo no va bien, el médico no sonríe, se quita las gafas y entrelaza las manos frente a él en el escritorio- ¿Qué pasa doctor?

Pasea la mirada entre Harribel y yo, no sabiendo qué decir.

-Me temo que no tengo buenas noticias…-Fija la mirada en Harribel- Los resultados de los análisis muestran que pareces Leucemia mieloide crónica.

(P.O.V de Ulquiorra)

-Sentí como Harribel me cogía la mano como acto reflejo pero no hice nada, ni siquiera pude estrechar su mano o decirla que todo iba a ir bien. Sabía lo mal que ella lo estaba pasando, su padre había muerto de un cáncer similar cuando tenía 10 años, y ni aun así pude dejar de ser un maldito egoísta… Me encerré en mí mismo, no quería ver a nadie, pero sobre todo no la quería ver a ella. No podía soportar ver cómo se iba deteriorando sin que yo pudiera hacer nada por eso inventaba cualquier excusa para no ir a verla.

Sentía que mi mundo se estaba derrumbando delante de mí, que estaba cayendo en un pozo infinito del que necesitaba salir, por eso empecé a buscar libros sobre leucemia, tipos de tratamientos, porcentajes de efectividad…Necesitaba volver a verla, pero antes tenía que estar seguro de qué iba a hacer con mi vida.

Una semana después me presenté en casa de Harribel con un ramo de flores, aún recuerdo cómo me gritó su madre y como Apache, la chica del hotel, me metió una patada en la espinilla, no las culpo me había comportado como un trozo de mierda, pero aun así Harribel salió de su cuarto, bajó las escaleras y me dijo…

(P.O.V de Ulquiorra)

-Has tardado demasiado bobo…- Me estrechó entre sus brazos y pude volver a oler ese aroma suyo, el aroma que me recordaba a hogar, al único sitio en el mundo donde podía ser yo mismo, donde podía ser débil, vulnerable y esas manos suyas siempre me recompondrían cuando estuviera hecho pedazos.

Y me derrumbé, me olvidé de las flores y me olvidé de todo, solo la necesitaba a ella, y no sabía si iba a perderla

No podía hablar, no era capaz, todo lo que sabían eran trémulas sílabas sin sentido que intentaban decir perdón, perdón por haberte dejado sola, perdón por haber sido un capullo, perdón, pero…por favor… no me dejes.

Sentí como pasaba las yemas de sus dedos por mi espalda, un "estoy aquí, no me iré" que me hizo empezar a llorar como un niño pequeño. La abracé tan fuerte que me dolían los brazos, pero no podía parar, sentía que en el momento en que la soltara se desharía entre mis brazos.

Finalmente nos separamos y subí con ella a su cuarto, hablamos durante un rato, más bien hablé yo de todos los estudios que había encontrado, ella sólo sonreía y en sus ojos se podía ver el brillo de cien mil estrellas.

-¿Qué me quieres decir con todo esto? ¿Vas a ser mi enfermero personal?- Sin poderlo remediarlo se la escapa una risa entre las comisuras de sus labios.

-No, enfermero no, doctor- De repente deja de reírse, se pone de rodillas en la cama y me coge la cara con ambas manos.

-¿¡Qué!? ¿Por qué?

-Porque quiero y porque puedo.

-Lo digo enserio Ulquiorra ¿Nunca te ha gustado la medicina y de repente te quieres hacer doctor?

-Doctor solo no, doctor con especialidad en oncología.

-Ulquiorra…

-Me he estado informando y esta enfermedad dura muchos años en curarse, pero se cura y yo quiero estar ahí cuando eso pase. Quiero ayudarte Harribel, necesito saber que estoy haciendo algo por ti.- Acojo sus manos frías entre las mías y las beso.

-¿Y qué pasa con la música?

-Ahora no me importa la música Harribel, me importas tú.

-No quiero que dejes la música Ulquiorra, es tu sueño.

-A veces los sueños no se cumplen, tú querías ser médico y ahora…- Vuelve a cogerme la cara y esta vez me besa

-No lo digas, no digas que por lo que me está pasando quieres ser médico porque no lo apoyaré Ulquiorra, te mereces ser feliz por ti mismo, no busques la felicidad en alguien más porque si pierdes a esa persona tú también estarás perdido- Junta nuestras frentes.

-No hago esto porque tú ahora no vayas a ser médico, quiero sentirme útil, sentir que realmente puedo cambiar algo porque ahora por muchas canciones que escriba no te puedo curar, yo…Ya lo he decidido, voy a adelantarme un poco a ti, y luego los dos seremos doctores y podremos tener conversaciones de científicos amargados.

Una pequeña sonrisa aparece en sus labios.

-A veces necesito más una de tus canciones que un tratamiento, escucharte me ayuda Ulquiorra…- Suspira- Sé que no me vas a hacer ni caso así que si lo que quieres es ser un copión roba sueños, no importa te dejo el camino libre, PEERO, y escucha muy bien esto que te voy a decir, no te permito dejar tu propio sueño.

Esta vez soy yo quien sonrío

-Muy bien, tú ganas

-¿Lo prometes?

-Lo prometo

(Fin del P.O.V de Ulquiorra)

-El primer año las cosas fueron bien, mis padres como puedes imaginarte estaban orgullosos de mí, incluso montaron una fiesta con colegas suyos médicos para que me conocieran y fardar de hijo. Mientras tanto, Harribel me regalo la guitarra eléctrica que tengo ahora, y sin que ellos lo supieran cree una cuenta en Soundcloud donde iba subiendo la música que cantaba para Harribel, de esa forma la podía escuchar todas las veces que ella quisiera, fue entonces cuando me puse el nombre de Murciélago, pensaba poner mi nombre real pero viendo el álbum de fotos nuestras que Harribel creó encontré una foto de los dos en Halloween, ella vestida de tiburón y yo de murciélago, era una de sus fotos preferidas así que puse ese nombre y aproveché todo el maquillage que llevaba encima para ponerla como foto de perfil.

Pero ese verano las cosas se complicaron, yo me pasaba todo el día enterrado en montañas y montañas de libros, empecé a pasar de la música, ya no era algo prioritario en mi vida, la medicina lo era, curar a Harribel era mi prioridad, su condición aunque no había empeorado, tampoco había mejorado, y yo cada día la notaba más débil, más efímera, menos ella…

(P.O.V de Ulquiorra)

- No puedes seguir así, tómate un descanso Ulquiorra, cántame una canción anda…

-Necesito terminar este libro para ir más adelantado para el año que viene.

-¿Para qué quieres ir más adelantado?

-Voy a acabar antes que el resto- La contesté sin despegar la mirada del libro.

-¿Y cómo piensas hacer eso?- Suspiré

-Este año cogí asignaturas de segundo, y así este año puedo coger las que me quedan de segundo y coger de tercero.

-¡Ulquiorra eso es demasiado trabajo!

-Estoy bien Harribel, estoy adelantando lecturas obligatorias de las asignaturas del año que viene, voy bien, si sigo este ritmo seguramente pueda graduarme un año antes de lo previsto.

No iba bien, estaba todo el día de los nervios, vivía a base de cafeína y cigarros que fumaba a escondidas de Harribel.

Esta vez no dijo nada, sólo se dio la vuelta en la cama.

Unos días después la situación entre nosotros fue a peor…

-¿Se puede saber desde cuando fumas?- La vi de pie junto a mí en la terraza

-Entra dentro Harribel no puede darte el sol, es perjudicial con el tratamiento- Intenté volverla a meter dentro de casa pero me apartó las manos con las suyas trémulas y huesudas.

-He dicho que desde cuando fumas, Ulquiorra.

Suspiro.

-Empecé poco antes de los finales de este año- Sus ojos ahora más pequeños y apáticos que antes me estudiaban.

-¿Cuándo pensabas decírmelo?- Paso por su lado y me siento en su silla del escritorio para seguir leyendo.- Te estoy haciendo una pregunta Ulquiorra

-No pensaba decírtelo, no quería que te preocuparas por algo sin importancia.

-¿Sin importancia Ulquiorra? Me estás viendo como estoy y tú te estás buscando lo mismo que yo ¿También quieres cogerme ventaja en esto?- Veo como se la nublan los ojos e intenta reprimir las ganas de llorar haciendo pequeños puños con sus manos.

-No te voy a tomar ventaja en nada porque dentro de poco estarás curada, yo acabaré la carrera y podré dejar todo el estrés y cuidarte, curarte.

Veo como la empiezan a temblar los brazos, comienza a retroceder y buscar con le mirada en la habitación, se fija en el jarrón de flores que repongo cada semana y lo tira contra el suelo

-¿¡Pero qué hacer Harribel, no ves que puedes cortarte!?-Me arrodillo en el suelo y comienzo a recoger trozos de cristal- Es peligroso que te cortes teniendo anemia, si pierdes más glóbulos rojos

-¡PARA YA ULQUIORRA! ¡NO PUEDO MÁS! ¿NO LO ENTIENDES? Me estás ahogando, me tratas como si em fuera a romper y no es así, soy fuerte Ulquiorra, más fuerte de lo que tú y todos os creéis, así que deja de creerte mi médico particular y sé mi novio. Quiero que cuando vengas a verme sea para estar conmigo no para leer un puñetero libro de un curso superior para acabar antes. ¡No necesito que hagas eso! Necesito que estés conmigo cuando estoy mal, necesito que me cuentes tus problemas no que em veas como un experimento médico sin resolver.

-¿Qué estás diciendo Harribel? Esto lo estoy haciendo por ti, porque quiero curarte lo antes posible.

-Es que aún no lo entiendes Ulquiorra…No necesito que me salves quiero que vivas tu vida, que seas feliz que te dediques a algo que te gusta de verdad, algo que no veas como una obligación, pero lo que veo que lo estás dejando todo de lado por mí, ya no haces música, has dejado de hacer algo que realmente te gusta para esto- Señala a los libros- Para mantenerte despierto a base de cigarros y cafeína… Tienes que parar.

-No puedo Harribel, necesito hacer esto- Sonríe, pero parece más una mueca de sarcasmo que una sonrisa

-Pues yo necesito al Ulquiorra de antes, no necesito a este muñeco de trapo de la medicina…

-¿Qué intentas decir Harribel?- Me mira, esta vez está sentada en su cama, y en lo único que me puedo fijar es en la palidez de su piel casi transparente, con cómo se la notan las clavículas, en cómo se contornean las venas de su cuello con cada respirar, en cómo sus ojos una vez vivaces se hunden en el mar de oscuridad amoratada que sombrea sus ojeras.

-Lo que digo es que elijas, o la medicina o yo.

-Harribel, no… Sabes que no puedo, estoy metido en esto por tí

-Pero soy yo la que te está pidiendo que lo dejes Ulquiorra…- Ninguno de los dos habla, y entonces la veo cómo aparta la mirada- Entiendo, ya has hecho tu elección ¿Verdad?

-Harribel…

-Entonces no tenemos nada más que hablar

(Fin del P.O.V de Ulquiorra)

-Después de eso no volvimos a hablar por mucho que lo intentara, y tampoco la podía ir a ver porque avisó a su familia de que no me dejara entrar. Antes de comenzar el curso Harribel fue ingresada en el hospital, su condición había empeorado repentinamente, sin pensármelo dos veces fui a verla y esta vez como excepción a la regla establecida en el último mes de "Que te den Ulquiorra", Harribel accedió a verme…¿Sabes que fue lo primero que em preguntó?

Negué con la cabeza

-Me preguntó si ya me había decidido ¿Sabes qué dije? Que había estado investigando y Harvard tenía un programa más completo que mi universidad, que este año iba a ir allí para ser el mejor- Me reí sin gracia- Ella sonrió y simplemente me dijo "Aún no lo entiendes…"

Fui un imbécil, un auténtico imbécil y me fui a Harvard, la dejé en una cama de hospital creyéndome que todos nuestros problemas se solucionarían cuando volviera, cuando viera que merecía la pena todo el esfuerzo que estaba poniendo a graduarme antes…Ese año volví a componer porque en secreto esperaba que viera las canciones en soundcloud y supiera que iban por ella…Pero nunca lo vio, nunca lo vio porque esas navidades cuando volví ella ya no estaba.

Se murió Orihime- me mira y siento cómo las lágrimas inundan mis ojos-se murió mientras yo intentaba hacerme el héroe lejos de ella- las lágrimas comienzan a resbalar por su rostro-No la cuidé- Aparta la mirada y empieza a pasarse las manos por el pelo convirtiéndolo en una maraña color carbón que pinta sus manos como si fueran venas negras- Tenía que haber estado con ella, tenía que haberla escuchado y elegirla a ella, pero em elegí a mi mismo, fue un jodido egoísta y perdí demasiado tiempo, tiempo que podía haber aprovechado con ella, haciendo nuevos recuerdos, cogiendo su mano cuando me necesitara, cantando canciones cuando em lo pidiera… Pero no hice nada de eso

No puedo evitarlo y le envuelvo en un abrazo, no puedo verle así se me parte el alma en mil pedazos al ver todo lo que ha sufrido. No digo nada, dejo que se tranquilice y vaya diciéndome las cosas a su ritmo.

-Después de eso todo fue de mal en peor, fui a casa de su madre a presentar mis respetos, a llorar la muerte de Harribel pero ni siquiera me dejó hablar cuando me dio una carta y me dijo que desapareciera de su casa, según ella todo era mi culpa, por mi culpa su hija se había muerto, porque yo la había abandonado en el peor momento de su vida…Me dijo que estaba segura de que nunca iba a ser feliz porque su hija allá donde estuviera se encargaría de que nunca olvidara lo que había hecho. Cuando llegue a mi casa me enfrenté a mis padres, ellos sabían lo mal que estaba Harribel y nunca me avisaron, prefirieron mentirme diciendo que estaba estable, que estaba bien cuidada cuando era mentira… -Se separa de mí y coge aire-Ese día no pude más y después de leer la carta que me había escrito me metí en la bañera y me corté las venas de la muñeca con una cuchilla.

-Ulquiorra…-No puedo parar de llorar, no me puedo imaginar todo el dolor que debió de pasar en ese momento

-Por eso me hice estos tatuajes – Paso las manos por sus muñecas- la enredadera de espinas tapa los cortes que me hice, y simboliza el dolor…La culpabilidad que sentía en aquel momento, mientras que la muñeca derecha empieza con una línea recta que indica muerte, pero termina con los latidos y un corazón, simboliza que me doy una nueva oportunidad de vivir.- Ambos nos miramos sin decir nada, quiero hablar pero no sé qué decir, es demasiada información. De repente veo cómo se levanta del sofá y se quita la camiseta – El murciélago me lo hice poco después como una forma de recordarme a mí mismo quien soy realmente y que no debo de cambiar mi forma de ser, como decía ella, y en este brazo me hice un símbolo celta para no olvidarme de ella, significa algo así como nudo perenne del amor, un nudo que no se puede deshacer. En la cultura celta las parejas se lo hacían como señal de que su unión sería para siempre y aunque nosotros no estemos juntos realmente creo que fue alguien a quien nunca dejaré de amar…

Tal vez debería de sentir celos pero no siento anda de eso, siento que no me debe nada de ese espacio en su memoria, es su pasado y como no he pertenecido a él, no tengo ni voz ni voto, pero me gustaría que me hubiera confiado todo esto antes de que me enterara por terceros.

Veo que se da la vuelta para señalarme los últimos tatuajes.

-Este tatuaje marca el día en el que decidí dejarlo todo, cuatro días después de enterarme de su muerte.- Se refiere al cuatro negro que tiene en el pectoral izquierdo- Como te podrás imaginar a mis padres casi les da algo cuando me encontraron en la bañera, me llevaron a urgencias y los médicos les dijeron que sólo había sido un susto, no había cortado "lo suficientemente profundo como para ser fatal", no sabía que se necesitara un doctorado para intentar suicidarme pero por lo visto sí, en fin. Después de eso dejé la universidad, recogí mis cosas y esperé a que fuera de noche para marcharme de casa cogí la moto y a cambio les dejé una nota que ponía que no intentaran contactar conmigo en un tiempo y que lo único que necesitaban saber era que no intentaba suicidarme esta vez. Después de eso, me mudé a esta ciudad y estuve en un pequeño apartamento compartido en las afueras, poco a poco gané fama a través de una canción que se hizo viral de mi Sound Cloud y así es como me he podido permitir este apartamento.

-Yo…-Iba a hablar cuando ví que aún no me había explicado un tatuaje- ¿Y este tatuaje? ¿Qué significa?

Mira dónde se están posando mis dedos y tuerce el gesto, parece realmente importante para él.

-Creo que es mejor que te lo enseñe- Se da la vuelta y comienza a caminar hacia su cuarto, y me hace un gesto para que le siga. A diferencia de otras veces la cama está llena de partituras tachadas, otras esparcidas por el suelo y lo más raro de todo es que también tiene ahí su guitarra… La guitarra que le regaló Harribel- Es la letra que compuse después de su muerte, se llama " Never be the same"

La melodía empieza poco a poco, con acordes básicos que se van complicando cuando se une la voz.

I know you. Who are you now?

Look into my eyes if you can't remember.

Do you remember? Oh.

En esta parte parece que se esté hablando a sí mismo o tal vez a un recuerdo de sí mismo, la persona que solía ser antes de que todo cambiara.

I can see, I can still find.

You're the only voice my heart can recognize.

But I can't hear you now. Yeah.

Ahora la melodía coge fuerza y siento como si se fuera a desgarrar de dolor.

I'll never be the same.

I'm caught inside the memories of promises,

Our yesterdays when I belonged to you.

I just can't walk away

'Cause after loving you

I can never be the same.

La melodía llega a su punto más álgido y de repente vuelve al repiqueteo de notas del principio.

And how can I pretend I've never known you?

Like it was all a dream. No.

I know I'll never forget

The way I always felt with you beside me,

And how you loved me then. Yeah.

La melodía vuelve a aumentar el ritmo y llega el coro principal de la canción.

I'll never be the same.

I'm caught inside the memories of promises,

Our yesterdays when I belonged to you.

I just can't walk away

'Cause after loving you

I can never be the same.

You led me here,

Then I watched you disappear.

You left this emptiness inside

And I can't turn back time.

No! Stay!

Nothing compares to you.

Nothing compares to you.

I can't let you go.

Can't let you go.

I can't let go.

Es doloroso escucharle cantar esta canción, realmente parece que esté pidiendo que vuelva, que no le deje porque realmente no puede seguir sin ella, y entonces recuerdo lo que ella le dijo "no busques la felicidad en alguien más porque si pierdes a esa persona tú también estarás perdido" y eso es exactamente lo que describe esta canción.

I'll never be the same.

Not after loving you.

Not after loving you. No.

I'll never be the same.

I'm caught inside the memories of promises,

Our yesterdays when I belonged to you.

I just can't walk away

'Cause after loving you

I can never be the same.

I can never be the same.

I will never be the same.

Whoa, whoa, whoa, whoa, whoa.

I just can't walk away.

No, I can't walk away from you.

Cuando la canción acaba Ulquiorra levanta el brazo para que pueda ver lo que hay escrito

"I'll never be the same.

I'm caught inside the memories of promises,

Our yesterdays when I belonged to you.

I just can't walk away

'Cause after loving you

I can never be the same."

-Ese es el significado del tatuaje-Me quedo callada, porque de nuevo no sé qué decir, quiero decir algo que le ayude, algo que le haga saber que estoy aquí pero no sé qué hacer ¿Qué se supone que digas en este tipo de situaciones? - Por esto no quería que fueras a ese concierto…

-¿Porqué?- Desvía la mirada y se descuelga la guitarra apoyándola con suma delicadeza encima de la cama

-Porque en esa ciudad era donde vivíamos los dos, todo el mundo em conoce así que tenía miedo de que te dijeran algo si te veían conmigo, allí aún soy el ogro que dejó abandonada a su novia porque estaba terminal, nadie sabe la verdadera historia.

-Mírame Ulquiorra – Sigue desviando la mirada a la colcha arrebujada que descansa entre los dos- He dicho que me mires- Cojo su cara entre mis manos y la acerco a mí para besarle.

-¿Qué…?

-No me importa tu pasado ni lo que la gente opine de ti, ósea, quiero decir sí me importa tu pasado, por eso estoy aquí, lo que quiero decir es que no voy a jugar tu pasado igual que tú no juzgaste el mío. Cada uno vive con una carga y nos demonios distintos, pero la carga se hace algo más llevadera cuando la compartes con un compañero de viaje ¿Entiendes? Y quiero que te quede una cosa muy clara, no eres un egoísta, tú no tuviste la culpa de nada, te sacrificaste a no tener tiempo con ella por la posibilidad de curarla, cualquiera se hubiera dado por vencido en tu lugar, pero tú te llevaste al límite para demostrarla lo mucho que importaba para ti, y créeme que ella lo sabía sino no te hubiera dejado una carta. Mírame- Vuelvo a dirigir su mirada a mí- Ella te quería más de lo que crees Ulquiora y estoy segura de que apreciaba todo lo que hiciste por ella, así que no quiero que vulvas a sentirte ni culpable ni avergonzado por nada, porque los esfuerzos que hiciste no son más que una pequeña muestra de lo valiente que has sido durante estos años – Asiente y veo como se pasa las manos por los ojos para no llorar, nuestras mirada se conectan y le sonrío para al momento sentir que me envuelve en esos brazos que han trabajado tan duro por sus sueños, doblegados por el peso sobre sus hombros de un mundo demasiado cruel para su edad.

-No sabes el descubrimiento que has sido en mi vida Inoue Orihime, ni la mejor crema cicatrizante me hubiera cerrado las heridas como tú lo has hecho – Me abrazo más a él y permanecemos así durante minutos que parecen convertirse en horas, pero no me quiero despegar de él, no cuando he visto lo vulnerable que puede llegar a ser…Pero todo llega a su final, y sé que él también lo nota.

Cuando nos separamos noto los ojos llorosos, no lo quiero hacer, no quiero pero me lo devo a mí misma, necesito enfrentar las cosas ahora.

-Dilo –Me mira con una mueca que amaga una sonrisa, pero los dos sabemos que no lo es.

-¿Porqué me ocultaste esto Ulquiorra? Yo te conté mi pasado, me viste destrozada mientras te contaba no sólo lo de Ishida sino también lo de mi familia, y aun así…

-Aun así, no te lo dije…puedes odiarme Orihime, no te culparía

-¡No te odio Ulquiorra! Sólo necesito saber el porqué, ¿porque tú si tenías el derecho de verme vulnerable pero nunca te abriste conmigo?

-No se trataba de que me vieras o no vulnerable, se trataba de que – Supira-… de que no quería que vieras el monstruo que he sido, no quería que pensaras que a ti también te abandonaría- Su mirada busca la mía de forma desesperada-porque no lo haría Orihime. No sabía que pensarías de mí y no te quería perder…no cuando me has devuelto la felicidad

No me lo hagas más difícil por favor

-Yo… necesito pensar las cosas Ulquiorra- Veo cómo desvía la mirada y me obligo a cogerle del mentón para que me mire- Antes de que pienses nada raro no es por lo que em has dicho, es porque me lo hayas ocultado- Suelto su mentón- porque eso significa que no confiabas lo suficiente en mí, y tal vez si lo del hotel no hubiera ocurrido aún no sabría nada… Por eso necesito tiempo, necesito pensar las cosas, y tú también, debes reconciliare con tu pasado…

No nos decimos nada más, los dos comprendemos lo que esto significa, por ahora lo nuestro se ha acabado.

Me levanto de la cama y me pongo a su altura para besarle la frente mientras las lágrimas comienzan su recorrido predeterminado por mis mejillas, me separo de él y noto como una de sus manos se cuela por mi nuca acercándome de nuevo a él. Sé que nos vamos a besar, y lo acepto porque ambos sabemos que puede que sea el último que nos demos.