CAPITULO EXTRA
"Un rey, dos asesinos y tres tesoros"
(La final del torneo)
Los peleadores se encontraban reunidos en la explanada donde se llevaría acabo la pelea final, una vez mas el equipo de Japón se enfrentaría al equipo de Yagami.
Desde la entrega pasada, aquellos que tuvieron la fortuna de contemplar el combate entre ambos jóvenes herederos estaban seguros que esta segunda ocasión les garantizaría un gran espectáculo. La mayoría apoyaba al equipo del joven Kusanagi pues pertenecía a la ciudad natal y ya gozaba de renombre, sin embargo, el equipo de Yagami no paso de noche, se estaban convirtiendo en una leyenda y la presencia de las letales pero sumamente atractivas damas también les otorgo una enorme popularidad.
Kyo estaba en los vestidores, pero a diferencia de otros combates no parecía desbordar emoción, su semblante era serio y con los ojos cerrados escuchaba como la gente en las gradas gritaba enérgicamente esperando su aparición. Por otro lado Iori Yagami no tenia una actitud distinta, el pelirrojo había entrado en concentración desde hace algunos minutos, metalizando su pelea desde inicio hasta fin, trataba de convencerse a si mismo de que era lo único en lo que debía estar enfocado, no obstante en el fondo conocía la verdad; ambos peleadores lo sabían, independiente del resultado que se pudiera obtener, existía la posibilidad de que aquel enemigo mutuo se hiciera presente y estaban seguros que seria un combate hasta la muerte.
Sin embargo no eran los únicos que tenían eso en mente, sus amigos del psycosoldier había permanecido atentos a aquella presencia y decidieron hallar el lugar mas cercano a la pelea por si las cosas se complicaban.
-Parece que ya no hay asientos libres, ¡este lugar esta abarrotado!- comento Kensou.
Asamiya recorrió los espacios con la mirada hasta que diviso un movimiento oscilatorio que trataba de llamar la atención de los jóvenes peleadores. Se trataba nada mas y nada menos que de Terry Bogard que agitaba su gorra por encima de los espectadores para capturar la mirada de los chicos ya que donde el estaba había varios lugares disponibles.
-gracias por considerarnos - dijo Athena una vez que se reunieron con ellos
-en realidad esta zona estaba designada a los participantes - sonrío levemente y se acomodó la cachucha de vuelta.
-creí que ustedes ya no vendrían a la pelea, ya que la parada antes de esto fue America - comento Kensou una vez que tomaron asiento.
-¿bromeas?, no me la perdería por nada… ese chico Kyo, he tenido mi atención puesta en él desde que lo vi pelear la primera vez, es como si hubiera nacido para ello.
-¿no estas molesto por que te venció?
Terry sacudió la cabeza levemente mientras miraba hacia la plataforma con una sonrisa confiada.
-a diferencia del primer torneo me he dado cuenta que el esta creciendo al igual que sus razones para pelear, en el primer combate que tuvimos, sus ojos estaban llenos de ambición, pero el año paso y ahora pude ver que el estaba determinado a ganar, algo que iba mas allá de la vanidad.
-eso es por que Kyo tiene poderosas razones para estar aquí -argumento Athena -si algo aprendi del tiempo en que convivimos con él es que el poder de Kyo no proviene de sus llamas, estas son un reflejo de su espíritu de guerrero.
-es probable chica.
-pero esta vez se enfrentara a Yagami, y el también tiene razones muy fuertes para buscar la victoria - argumento Kensou - como su orgullo, seguramente espera pelear contra ese tipo del viento… - en ese momento Athena le cubrió la boca rápidamente para que no hablara de mas.
-si, si, je, je, Yagami-san solo busca una revancha contra Kyo, ¿verdad, Kensou? - lo pellizco.
Athena pensaba que mientras menos personas supieran sobre el caso del Rey Celestial mas a salvo estarían.
-ese sujeto también se ha visto diferente - se escucho una elegante voz provenir de un costado del rubio de America, se trataba de su hermano, Andy que hasta ese entonces había permanecido en silencio, sentado correctamente con los brazos cruzados -El año pasado me pareció que solo tomaba el torneo como un juego, peleaba contra otros como si le parecieran insignificantes, hasta que se enfrento a Kusanagi, este año el casi no ha subido a la plataforma, aquellas mujeres han sido las que se encargaron de traerlo hasta la final, es como si estuviera siendo mas precavido.
Al oír las palabras de Andy, Kensou y Athena se arrojaron una mirada rápida.
-tal vez sea solo mi imaginación, pero con cada año nuevas sorpresas aparecen en el torneo, ¿cierto? - dijo Terry mirando de reojo a los representantes de China como si el se hubiera dado cuenta de algo.
-q- que ¿que quieres decir? -pregunto Asamiya con una risita nerviosa al pensar que habían sido descubiertos.
-oh, bueno, creo que como tu eras psíquica lo sabrías, ja, ja, ja, ja -rió Terry.
-no le hagas caso -dijo Andy con una ceja en alto en una expresión mezclada de vergüenza e irritación provocada por la actitud de su hermano mayor -el ha estado un tanto paranoico desde que comenzó el torneo ya que a diferencia de otros la seguridad ha sido rigurosa.
-no me puedes culpar - comento Terry estirándose -desde el momento en que los Ikari se rinden en el primer combate pero permanecen aquí es por que algo sospecho debe ocurrir -ademas parece que este día están dispersos y puedo jurar que vi a ese sujeto enorme, el comandante Heidern y el ni siquiera estuvo inscrito.
-eres demasiado obsesivo, seguramente el esta aquí por que entreno a eso hombres y a la chica.
Mientras los hermanos Bogard discutían de manera tranquila y arrojaban sus propias especulaciones; Asamiya mantenía la esperanza de que no se repitiera lo sucedido en el concurso de bandas.
-Una vez que el combate inicie nadie debe entrar a la arena - dijo Chizuru que se encontraba en uno de los palcos privados junto con el comandante Heidern -y si algo llegara a suceder, la evacuación de los civiles debe ser la prioridad…
La sacerdotisa se quedo boquiabierta al contemplar las gradas, la cantidad de personas había doblado lo contemplado.
-¿que sucede señorita Kagura? - pregunto el frio e inexpresivo hombre que con Chizuru manejaba sus mejores modales.
-t- toda esta gente. ¿De donde a salido?
-creí que usted había vendido todas las entradas
-no, el numero de boletos era limitado, no deseábamos tantos civiles este día -Chizuru giro la vista hacia la muchedumbre que seguía pidiendo la salida de los peleadores, fue cuando se dio cuenta que había mas cámaras de lo solicitado, y el equipo de comunicación había incluso armado una estructura para poder filmar desde diferentes puntos, pero lo que mas llamo su atención fue que algunos de ellos llevaban bordado el logo de la empresa "Satella" -¡¿pero que?! - sin decirle nada al comandante ella se dio la media vuelta hacia la puerta -¡¿como es posible?! ¿A caso ese hombre se introdujo sin autorización? - pensó antes de poner su mano en la manija.
Sin embargo Chizuru no logro girarla, por que la puerta se abrió con anticipación.
-Señorita Kagura, era justamente a la persona que deseaba ver - se trataba del dueño de la cadena de "Satella", el empresario de Hong Kong, Hanzu que sonrío elegantemente ante la presencia de los demás.
-no puedo decir lo mismo, sin embargo ahora puedo reclamárselo de frente, ¡¿como se atreve a introducir a su televisora?! ¡Podría demandarlo por esto! ¡Este torneo ya estaba vendido!..
Hanzu aun mantuvo su sonrisa y saco con toda calma de su bolsillo una serie de papeles.
-por lo que veo, aun no esta enterada - fingió -pero el dueño se la cadena local me vendió el noventa por ciento de sus acciones.
-¡¿que?! - dijo Chizuru arrebatando los papeles que por supuesto eran copias -¡¿por que se las vendería a usted?!
-bueno, la televisora estaba casi en quiebra y el presidente prácticamente me suplico -Mientras Hanzu narraba su "versión" de los hechos en su mente transcurrían los recuerdos de la manera en que había usado a los Hizoku para someter a sus pies al inocente dueño de la cadena local y obligarlo a obtener lo que quería, el hombre de rodillas firmo los papeles para después ver como se llevaban a su familia a manera de mantener silencio… mas tarde les quitaría la vida - mi empresa absorbió todo, quería comentárselo en persona pero tuve algunos asuntos pendientes en mi país, por fortuna logre llegar a la final, un alivio, ¿no cree? - sonrió
Pero las palabras del hombre no tenían contenta a la guardiana del sello.
-¡Aun así, usted no tenia por que tomar el derecho de traer mas cámaras y permitir el paso de los civiles sin mi consentimiento!
-mi deber es garantizarle la mejor cobertura, aunque con respecto a los civiles no tengo idea a que se refiere - volvió a mentir
En un arranque de furia Chizuru empujo al empresario contra la pared, el otro solo levanto las manos a manera de rendición y mantuvo un semblante inocente.
El comandante se mantenía atento, pero no intervino ante la acción de la otra.
-¡esto no es un juego! ¡Hay personas que podrían salir lesionadas! - expreso Chizuru
-Señorita Kagura desconozco a que se refiere, pero si su evento es tan peligroso, ¿no hubiera sido mejor cancelarlo?, o… quizás, usted esta mas interesada que nadie en la realización de esto, tanto que no le importa realmente la gente - la miro directo a los ojos y Chizuru se helo por un segundo
-¡¿como se atreve?!… ¡retire a su cadena esta despedido!
-de acuerdo, si así lo desea tiene que pagar la indemnización del contrato por cancelación fuera del termino, que rondan unos cinco millones de dólares.
-no le pagare ni un centavo
El la miro mientras aun sonreía.
-es una lastima… tendré que despedir a todos los empleados de aquella cadena local, para solventar la perdida.
En cuanto a negocios se trataba, aquel hombre había acorralado a Chizuru, ya que la otra no podría manejar en su conciencia el saber que había provocado semejante cosa.
Fue cuando el comandante la tomo por el hombro y la aparto del otro.
-déjelo de esa manera, le garantizo que ningún civil saldrá herido, mi equipo esta comprometido con ello, tiene mi palabra.
El semblante y la voz del mercenario le devolvieron la serenidad a la sacerdotisa.
-de acuerdo, llegaremos hasta lo que indica el termino del contrato, sin embargo, olvídese en el futuro de hacer negocios conmigo o mi empresa.
-nunca diga de esta agua no beberé, señorita Kagura… veo que esta algo tensa y supongo que se debe a todo el trabajo de organización de este evento - el hombre dio un paso hacia la empresaria, y de inmediato el comandante se interpuso en seña de proteger a la otra -no se preocupe solo quería despedirme mostrándole mis respetos y decirle que no se preocupe por la transmisión yo me haré cargo personalmente -con una inclinación y su característica sonrisa de inocencia el hombre se marcho del palco.
-ese hombre no me agrada en absoluto - murmuro Chizuru
-¿que le ha hecho?
-en realidad… nada, pero hay algo en su persona que me perturba por que no puedo leer sus intenciones fácilmente.
-por ahora no se sumerja en pensamientos innecesarios, una vez que este evento termine no habrá razones para que deba tratarlo de nuevo - argumento el comandante.
-esta en lo cierto… - acento con la mirada filosa -entonces demos inicio.
Finalmente los equipos liderados por ambos jóvenes peleadores se hicieron presente ante la multitud, con solo un pie a fuera del equipo de Japón los gritos de apoyo se derramaron por doquier. Y cuando el equipo de Yagami se dejo ver los hombres silbaban ante la presencia del los peleadores pues algunos apostaban por Iori y otros se delataban la pupila ante el par de ex secretarias.
De un extremo al otro de la plataforma, Kusanagi y Yagami tenían puestas sus penetrantes miradas uno sobre el otro, retandose en silencio.
-pareciera como si realmente se odiaran - dijo Terry
-no estas tan equivocado -comento Kensou
Los hermanos de America giraron hacia el chico esperando que continuara, pero este no argumento nada mas.
-creí que después de la pelea contra ese sujeto ambos podrían al menos dejar a un lado sus diferencias para este combate, ¿por que aun continuar con ese odio? -pensó Athena -tengo un mal presentimiento.
El anunciador se poso en el medio de la plataforma y comenzó a hacer las presentaciones correspondientes al mismo que agradecía la presencia del publico ante la pelea del cierre.
Todos estaban atentos para el momento decisivo en el que el primer representante de cada equipo subiera.
La primera en combatir fue Vice contra el maestro Daimon.
-esa mujer será muy hábil pero si de fuerza hablamos Goro Daimon no tiene comparación ante ella - argumento Andy.
-¿y eso que? - hablo alguien detrás de ellos -Si es lo suficientemente hábil no necesitara vencer su fuerza, con su velocidad y dando los golpes adecuados podría dejarlo abajo.
Era la capitana del ya denominado equipo de féminas, King, que al momento de analizar un combate era bastante acertada, tanto que era difícil para otros contradecirla.
-tu peleaste contra ella, ¿cierto?
La inglesa sacudió la cabeza
-no, yo me enfrente a Mature y puedo decirles que de ambas era la menos agresiva y eso ya es decir mucho.
-por cierto King, ¿donde esta mi cuñada? - pregunto Terry
-c, ¿cuñada? - tartamudeo Andy
-¡Aquí estoy! - dijo una muy aguda voz que de inmediato se arrogo al costado del menor de los Bogard -¡te estaba buscando mi querido Andy! - repetía con emoción mientras restregaba su voluptuoso cuerpo en el brazo de su adorado, provocando que la blanca piel de Andy se pusiera tan roja como el traje de la ninja Shiranui.
Terry estaba totalmente muerto de risa y King trataba de contenerla.
-¡Ma, Mai!.. ¡estamos en el torneo! - decía el otro tratando de apartarla y cubrirse la cara de vergüenza al mismo tiempo.
Tal y como lo había predicho King, Vice no estaba tratando de hacerle frente directamente a la fuerza del maestro Daimon, ella usaba su velocidad para evitar los poderosos movimientos de su oponente y aprovechando justo el momento en que este los arrojaba contra atacaba con varios golpes continuos.
-mierda hombre son bastante agresivas - dijo Benimaru a Kyo mientras los dos observaban con una gota de sudor frio como la morena era implacable con su amigo.
Pero el judoka no permitió que lo humillara, pues al ver lo escurridiza que se volvía la Hakkesshu termino por azotar la tierra con una fuerza capaz de hacer que Vice perdiera el equilibrio.
-¡no permitas que te sujete! - le grito su compañera al ver que Daimon estaba apunto de someterla ante uno de sus poderosos movimientos ya famosos por hacer volar a los peleadores por los aires.
Vice se puso de pie y elevo su ki para llenarse por completo de su poder de Orochi y como si estuviera poseída fue hasta Daimon y atrapo su cuerpo con sus extremidades inferiores. Fue entonces que todos quedaron perplejos al ver como la morena comenzó a azotar al enorme maestro varias veces sobre la plataforma.
-¡¿de donde saco esa fuerza?! - pregunto Athena a los otros, los cuales movieron sus cabezas en negación al mismo tiempo.
-es evidente que ellas poseen habilidades que son alimentadas por el poder de Orochi - dijo Kyo para si mismo.
El enfrentamiento había terminado, Vice se había llevado la primera victoria.
-¡Goro amigo, ¿estas bien?! - lo cuestiono Kyo mientras el otro se frotaba la cabeza -creo que me estoy oxidando un poco - sonrío dolorido - lo siento, he causado vergüenza a nuestro equipo.
-¡no digas tonterías! - comento Benimaru - somos un equipo y juntos llegamos hasta aquí.
Kyo pensó que era el momento de ver a su rival cara a cara de nuevo, pero cuando se dio cuenta, Benimaru ya se le había adelantado.
-¡¿que estas?!..
-tu trabajo es vencer a Yagami, el mío será vengar a Daimon - dijo volviendo a sonreír.
Al ver que el modelo era quien seguía, Mature de un salto se poso ante él en la plataforma.
-mira esto, dos hermosas personas se enfrentaran una a la otra - comento el rubio a su contrincante -realmente no me gusta pelear contra las damas y menos si son tan atractivas, pero no puedo perdonar la manera en que lastimaron a mi amigo.
-déjate de tonterías muñeco, lo que tengo de atractiva también lo tengo de letal, así que no te atrevas a tomarme a la ligera - dijo la siempre altiva Mature.
Mientras los combates de la final se llevaban a cabo los organizadores no quitaban un ojo de todo el movimiento, eso incluía al empresario de Hong Kong que trataba lo mas posible de tener su mirada en la pelea que parecía disfrutar, pero un sonido lo obligo a distraerse y sacar de su bolsillo su celular negro de tapa, lo ultimo en tecnología para ese año.
-si.. -dijo mientras aun atendía al enfrentamiento de los rubios en la plataforma -¡¿que?! - dio un grito y al notar que llamaba la atención se dio la media vuelta para ir a un lugar apartado -¡¿que quieres decir con que se la llevo?! ¡Me habían asegurado que estaba con ustedes!
-y así era, la llevamos a la alcoba del hotel, aun estaba inconsciente y cuando fuimos a por ella para llevarla al aeropuerto había desaparecido, revisamos las cámaras de seguridad y descubrimos que fue él quien la saco del edifico en brazos -dijo Seiryu que estaba del otro lado de la bocina -Genbu y yo…
-¡Tenia un solo maldito trabajo! ¡¿Por que le quitaron la vista de encima?! - El calmo semblante del empresario se transformo drásticamente al momento de enfurecerse, sus ojos lucían como los de un lunático e incluso algunas venas comenzaron a notarse con facilidad atreves de la piel de su rostro mientras apretaba los dientes al responder. -¡saben perfectamente que a el desea acabar con ella! ¡Si eso ocurre, todo por lo que se ha trabajado se perderá y si eso pasa yo acabare con cada uno de ustedes!
Mientras Hanzu continuaba reprochando y amenazando a los otros Seiryu se despego el teléfono del oido
-esta furico - dijo a su compañero en voz baja.
El otro tomo el teléfono y se dirigió al de cabello lacio.
-Shin… escucha, nos encontramos a las afueras del torneo, lo seguimos hasta aquí - hablo con paciencia -no creo que la mate en este preciso momento, de ser así, lo hubiera hecho en el hotel, pero eso tu ya lo sabes.
Como un milagro el otro precio ir calmándose al escuchar la voz de Genbu que le estaba dando por su lado.
-en este momento hay mucha seguridad, los hombres de la agrupación del comandante Heidern están alrededor de la zona, busquen el momento preciso para entrar, yo estaré atento a su aparición, quien lo encuentre primero… -cerro la tapa a manera de colgar.
-¡Raikouken!
El combate estaba muy parejo, Benimaru ya no se estaba conteniendo contra ella, y a Mature no parecía intimidarle en absoluto sus ataques.
-es claro que estas mujeres no ven esto como un torneo, si no como una pelea de vivir o morir por eso es que usan todas sus habilidades -pensó el apuesto chico - ella fácilmente logra evadir mis ataques… tendré que arriesgarme.
Benimaru dejo abierta su defensa y arrojo uno de sus proyectiles eléctricos, al darse cuenta Mature lo evadió avanzando por debajo y comenzando a infligir en él una serie de golpes con sus garras, sin embargo, había caído en la trampa del modelo. Al tenerla cerca el tuvo que resistir a los ataques para poder sujetarla con fuerza, atrapandola con sus manos.
-¡¿que diablos?!
Al instante una cantidad enorme de relámpagos provenientes del cuerpo del modelo se concentraron formando un gran rayo que envolvió a ambos provocando que Mature recibiera una poderosa descarga.
La mujer perdió el conocimiento por unos instantes así como el combate, fue Vice quien ayudo a su compañera a llegar hasta la parte donde Yagami se encontraba a la espera.
-¡Bien hecho Benimaru! - lo felicito Kyo, pero la sonrisa solo le duro unos segundos, pues los ataques recibidos de lleno parecían realmente haber afectado al chico.
-descuida, peores golpes he recibido - dijo el otro a manera de no preocuparlo -al menos no me dio en el rostro -rió
Era la hora, el combare entre Kusanagi y Yagami había llegado una vez mas.
-oye, oye chico, despierta… ¡esta bastante golpeado, hay que llamar a una ambulancia!
Cuando Shingo se despertó se encontró en el suelo de la calle justo en el medio de un montón de gente que se había acercado al verlo ahí y estaban tratando de reanimarlo.
-¡miren ya despertó! -dijo uno de tantos que lo rodeaban.
-¿donde?… - frotando su cabeza se incorporo lentamente, al hacerlo sintió el dolor de los golpes que había recibido y de inmediato se agarro la cintura -es verdad, unos sujetos aparecieron y… -miro a su alrededor buscando a su amiga. -¡Kaoru!
-tranquilo chico te llevaremos a un hospital - le dijo la persona que estaba mas cerca de él
-¡No necesito un hospital!, ¡tengo que encontrar a mi amiga! - se puso de pie en el instante aun con el dolor y justo al hacerlo, algo que había estado en el bolsillo de su gakuran cayo, cuando lo levanto de inmediato lo reconoció. -¡es el manuscrito que trajimos de la casa de los Yagami!
Shingo no se percato en el instante que sucedió, pero cuando la chica se había puesto sobre él, se las había ingeniado para ocultar el librillo en el uniforme de su amigo.
-ella lo puso ahí, debe querer que lo lleve a Yagami-san… pero, ¡¿que sucederá con ella?! -estaba indeciso, sin embargo no tenia ni una pista del paradero de la chica y se le ocurrió que quizás sus otros amigos tendrían los recursos para localizarla.
-lo siento Kaoru, por favor espera un poco mas, conseguiré ayuda - dijo para si, guardo de nuevo el manuscrito, esta vez en un sitio donde no se le cayera y se dirigió a toda prisa a la sede del torneo.
Al llegar lo primero que escucho eran los gritos de emoción de quienes estaban en el interior y supo con eso que la pelea había iniciado.
-¡oh no!
Shingo llego hasta la entrada principal e intento cruzar mas no llego lejos pues termino por estrellarse con algo casi tan duro como la piedra, de la parte que cubría la sombra contemplo a un hombre alto, bastante fornido y de un semblante sumamente serio o al menos es lo que podía notar aun con las gafas de sol y la gorra que traía puestos.
-no se puede ingresar a la arena una vez iniciado el combate -dijo tajante el hombre que portaba una especie de chaleco color azul grisáceo.
-¡Es importante que hable con Kusanagi-san!¡es una emergencia!
El otro se mantenía impávido como si fuera una estatua.
Shingo volvió a insistir y el otro lo sujeto para hacerlo a un lado.
-tengo ordenes de usar la fuerza para quienes sean insistentes, esta es tu segunda advertencia.
-¡pero!.. Bien como sea -al notar que el hombre no cedería se decidió a buscar otra manera para ingresar.
Así que dio la vuelta con la intención de saltar al otro lado, sin embargo la barda era bastante alta y le costaba trepar el muro.
-¿a caso no escuchaste? - lo cuestiono el hombre que intuyendo que Yabuki no se rendiría lo había seguido.
-Esta pelea es distinta a la anterior - comento King mientras no despegaba la mirada del enfrentamiento de los jóvenes herederos - hace poco mas de un año ambos parecían un para de chiquillos confiados y un tanto soberbios.
-el tiempo ayuda a madurar a las personas - dijo Terry
-deberías aprender de tus palabras hermano - le respondió Andy
Terry solo rió ignorando su comentario.
-King tiene razón, Kyo-kun no tiene esa expresión de siempre, quizás es porque el otro esta presionando más - argumento Mai - y si, Yagami-san esta cuidando de no cometer los mismos errores de la vez pasada.
-no solo es así, el nivel de ambos es por mucho diferente al de hace un año - dijo Ryo Sakazaki que se había abstenido de hacer comentarios hasta ese momento -cuando me enfrente a Kyo pude darme cuenta.
El grupo de peleadores no pudo continuar con su charla pues la pelea terminaba por robarles la atención por completo, sin embargo sus conclusiones y opiniones no estaban en absoluto erradas. El choque de llamas era mas frecuente y ambos sostenían sus llamaradas a modo de presionar al otro, Oniyaki contra Oniyaki, Yami Barai contra Yami barai, tsuki yo contra tsuki yo, ambos estaban usando las mismas técnicas desarrolladas en sus propios estilos.
-¿que están tratando de probar? - comento Daimon que permanecía sentado reponiendose de su pelea.
-no están buscando la derrota uno del otro, si no el simple hecho de demostrar quien es mas poderoso… quien es el guardián mas fuerte -pensó Chizuru mientras también observaba la pelea.
El tiempo transcurra, el reloj estaba por marcar el limite, los peleadores se apartaron para tomar un segundo aire, aunque lucían agitados no se miraban en absoluto fatigados.
-debo admitir, que esta pelea es digna de una final - comento Kyo apartando el sudor.
-tu final - respondió Yagami apartando la sangre del labio y sonriendo.
-lo siento, pero te vas a llevar una enorme decepción, ya que prometí ganar - dijo recuperando su confiada sonrisa.
El reloj había marcado el máximo, sin embargo los peleadores estaban de pie y era una final así que extendieron el tiempo un minuto mas.
-suficiente tiempo para acabarte - dijo Iori
Kyo concentro su energía para encender su cuerpo con las llamas carmesí, pero Iori ya había estudiado bien aquella técnica, así que dando un salto hacia atrás, el pelirrojo utilizo una técnica distinta, Ya Sakazuki, la llama púrpura viaja por el suelo hasta llegar a su rival.
-¡¿que?! - dijo Kyo que en un principio pero que se trataba de un siemple Yami Barai. Las llamas del heredero Yasakani provocaron un estallido muy cerca de Kyo y después se elevaron cubriéndolo.
-¡es tu fin Kusanagi! - exclamo con una expresión de lunático
-¡querrás decir que es el tuyo YAGAMI! - dijo Kyo que emergiendo del pilar de fuego púrpura logro completar su orochinagi hacia él.
Como Kyo había envuelto su cuerpo en sus propias llamas estas habían protegido su cuerpo del ataque de su rival.
Yagami fue arrojado hacia atrás, mientras no solo su cabello resplandeció de color rojo, si no también el resto de su cuero debido al ataque.
Pero Iori Yagami estaba decidido a no volver a caer y juntando sus fuerzas logro mantenerse en pie.
Todos estaban al filo del asiento y fue por esa misma razón que no lo vieron venir…
-¡arg! - gritaba Shingo mientras aquel hombre que custodiaba la puerta lo había sometido en una especie de llave de lucha
-¡se te advirtió! - dijo el rubio de gafas oscuras con voz gruesa.
-¡no lo entiendes!, ¡tengo que entrar ahí! -decía Yabuki que luchaba por liberarse.
-¿teniente?, ¡¿que diablos estas haciendo?! - dijo otro hombre que se acerco a ellos con una mueca de sorpresa, este vestia de manera similar al otro con la diferencia que su rostro era visible y parte de su cabeza estaba cubierta con un paliacate rojizo.
-coronel, este hombre trataba de infiltrarse a la arena, es por eso que lo he sometido.
-Rayos Clark, nuestra misión es alejar a los civiles, no quebrarles los huesos - dijo el otro rascándose la cabeza y exhalando.
-¿entonces que hago con él?
-no lo se, llama a la policia o algo así, que se lo lleven de aquí.
-¡arg!, ¡no! - continuo Shingo ¡esperen! ¡Si van a echarme por lo menos escuchen lo que tengo que decir!¡un secuestro, ha ocurrido un secuestro!..
-chico ese no es nuestro… - interrumpió el coronel
-¡díganle a la organizadora del torneo que la chica fue secuestrada! ¡Díganle a Chizuru-san que se llevaron a su estudiante!
Al oír el nombre de Chizuru Clark dejo de ejercer presión sobre el ya lastimado Shingo
-¿realmente conoce a la jefa?
-eso parece -dijo el del paliacate sacando su radio de comunicación - lo averiguare, si es tan grave como dice por lo menos debemos informar… ah y no le digas jefa a la organizadora, el comandante te podría arrancar la lengua -…aquí el coronel Jones, comandante, comandante, Heidern, ¡¿alguien?!
-parece que hay interferencia - dijo Clark
-debe ser por el viento.
En ese momento se activo la radio de ambos y se escucho una voz que no parecía ser de hombre pero era tan firme como la del mismo comandante.
-Aquí Heidern, escucho…
-Heidern, ¡ah! eres esa Heidern, tenemos aquí un sujeto que trae un mensaje para la organizadora, al parecer ocurrió un secuestro… - la señal volvió a perderse, pero esta vez por mas que el otro cambio los canales no podía obtener comunicación -Mierda, tendremos que ingresa, trae al chico…
Una enorme ventisca rodeo la sede de la pelea, fue tal su fuerza que los enormes hombres junto con Yabuki fueron envestidos, casi hechos aun lado como si de hojas de papel se tratasen, y con una impresionante velocidad comenzó a llenar por dentro la arena.
La mayoría de las cámaras comenzaron a fallar, todas menos las que Hanzu había llevado especialmente, la gente no podía ver nada por el polvo que se levantaba, las bombillas de las luces de los faros comenzaron a estallar, los letreros luminosos cayeron al igual que todos los promocionales.
-¡esta aquí! - exclamo Chizuru -¡comandante inicie el proceso de evacuación como lo planeamos! - la sacerdotisa se dio la media vuelta para reunirse con Yagami Y kusanagi.
-¡aguarde! - la detuvo el coronel -¡¿que piensa hacer?!
-mi deber - le respondió de espaldas y continuo.
A falta de poder comunicarse por la radio, el comandante Heidern logro enviar una señal a sus hombres que estaban ubicados estratégicamente y comenzaron a evacuar al publico.
-¡debemos mover a todos los civiles!, ¡vamos! - dijo Jones recuperandose.
-¡¿que hay con ver a Chizuru-san?!
-lo siento chico, será después, la seguridad de las demás personas es nuestra prioridad.
La ventisca parecía tomar mas fuerza y no demoro en comenzar a destruir la estructura que formaba la arena, los pilares y las gradas. Las personas salían corriendo pensando que se trataba de un tifón o alguna otra obra de la naturaleza.
-¡Athena! - dijo Kensou y miro a su compañera la cual acento pues ella ya se imaginaba el origen de todo.
-¡este lugar se va a caer! - dijo Terry y se levanto - hay que ayudar a las personas a salir de aquí -los hermanos Bogard junto con los otros peleadores comenzaron a reunir a las personas que parecían arrojarse de los asientos para conducirlos a las salidas mas próximas.
-¡Es momento! ¡Vamos donde Kyo para ayudarlo!..
-¡No Kensou! ¡Recuerda lo que el nos dijo la vez anterior, esta es su pelea! ¡Si queremos ayudarlo debemos darle menos cosas de que preocuparse!
Athena y Kensou se sumaron al grupo de los otros peleadores para ir sacando a los espectadores.
-¡Salgan de aquí! - grito Kyo a Benimaru y Daimon mientras se cubría el rostro.
Yagami aun se mantenían en la plataforma también resistiendo el poderoso ventarrón
-¡Ya lo escucharon salgan! - Les indico Chizuru que ya estaba a unos metros de la plataforma
Pero de pronto uno de los fragmentos de la piedra que estaba en el suelo salió proyectada hacia la sacerdotisa ella retrocedió para evitarlo sin embargo al final fue el maestro Daimon quien la atrapo y Benimaru quien lo hizo polvo con su electricidad.
-¡de ninguna manera dejaremos a Kyo solo! ¡Y mucho menos a una dama!- dijo el rubio que junto con su compañero fueron cubriendo a Chizuru hasta reunirse con sus homólogos.
Por otra parte mientras todos corrían a las rutas de evacuación, el empresario de Hong Kong caminaba en contra sentido a la gente, su semblante era por mucho mas que serio, el filo de su mirada no se apartaba del frente, ignorando a todo el que pasaba junto a él.
-¡Oye!, ¡¿que rayos estas haciendo?!, ¡tienes que salir de aquí! - dijo Andy que fue el único que lo noto e intento detener. Pero el otro continuaba ignorándolo. -¡¿que le sucede?! - intento tomarlo por el brazo y el ojo del empresario se deslizo por un instante hacia el rubio que de la nada fue impactado al muro por otra ráfaga de aire.
-¡Andy! - dijo Mai quien fue a revisarlo.
-¡estoy bien! Pero ese sujeto, ¡creo que perdió la razón!
-¡olvidado, salgamos de aquí! - la sexy pero siempre dulce Mai asistio a levantar a su querido Andy.
Aquel que disfrazaba su nombre y apariencia tras la personalidad de un supuesto empresario logro llegar a un punto alto del estadio, un punto que aun estaba en pie, no demoraron sus hermanos, Genbu y Seiryu en alcanzarlo, habían logrado ingresar fácilmente con la conmoción.
Y ante todos los que aun quedaban en el interior de lo que era la arena, ahora puras ruinas, se hizo presente el gran sacerdote de Orochi y Rey celestial, Leopold Goenitz.
Con los brazos extendido y su clásica expresión de sonrisa retorcida hizo una pequeña reverencia ante los tres tesoros.
-es un placer volver a verlos y es una lastima que será la ultima…
-Creo que logramos sacar a todos - dijo el coronel Jones
-no, el comandante aun sigue dentro.
-yo iré - pronuncio la misma voz que se escucho por la radio un momento atrás.
-¡Heidern!- dijo Jones al ver a la chica de cabello azul y uniforme como el césped aparecer ante ellos -de ninguna manera Heidern, espera aquí con los civiles, nosotros iremos.
-será imposible para usted coronel, el único camino para ingresar a los palcos es entre espacios estrechos y si remueve la piedra la estructura podría colapsar, yo iré - dijo fría y tajantemente.
La joven hizo un saludo rápido y regreso al lo que quedaba del edificio.
-confiemos - dijo Clark al notar a su compañero un tanto nervioso al ver como la chica se perdía entre la nube de los escombros.
-¡te vencí una vez! ¡Te puedo vencer de nuevo! - grito Kyo mientras apretaba su puño hacia el sacerdote.
-tu crees que me haz vencido, pero no es así, cometieron el error de dejar vivo a su enemigo, ahora conocerán todo mi fuerza, pues la energía del sello de Orochi ahora corre en mi.
-¡¿que?!
-Ya veo -dijo Chizuru - lo que el esta tratando de decir es que la vez en que lo enfrentaste no estaba usando el poder que robo del sello.
-¡Maldito!
Al ver como los tres tesoros lo miraban con tenacidad el siervo de Orochi comenzó a reír a carcajadas.
-¡estoy muy seguro que ustedes también han incrementado su poder! ¡Y nada me haría mas feliz que destruirlos mientras usan todo su energia y así demostrar que nadie es por sobre mi Dios!
-¡eso quisieras bastardo! - grito Yagami -¡yo mismo te acabare!
-¿tanta confianza tienen?, aunque es bueno escuchar eso -sonrío - por que saben, la única manera de que puedan deshacerse de mi seria esa, aun si me vencieran - rió - cosa que dudo, seguiría persiguiéndolos hasta el fin, no obstante si no lo hacen ustedes también perderían a su profecia.
-¿de que hablas? - lo cuestiono Chizuru.
Goenitz alargo mas su sonrisa hasta que se convirtió en una mueca tenebrosa y una porción de la ventisca que rodeaba el lugar se comenzó a aglomerar a un costado por detrás del Hakkesshu, formando un tornado que se mantenía en un estado perpetuo y justo en el medio estaba la joven pelirroja inconsciente, atrapada por las ráfagas que la rodeaban como afiladas cuchillas cortando porciones se cabello y de su atuendo.
-¡no!, ¡no! - exclamo Chizuru.
Mientras que Iori y Kyo se quedaron con la boca abierta por algunos segundos.
-¡¿pero que diablos esta pasando?! - dijo Benimaru
-¡esto es similar a cuando ese sujeto Rugal… no, incluso mucho peor! - comento Daimon
De inmediato Nikaido hizo memoria de la platica que había tenido con su pequeña amiga, así como lo ocurrido en el parque.
-esto es lo que se referían con Orochi, ¿este es el poder de ese tal Orochi? -murmuro.
Sin previo aviso Iori fue directo a atacar al sacerdote, este evadió velozmente cada rasguño que el pelirrojo intento asestar.
-¿quieres ser el primero? - murmuro el hombre.
Al contemplar a la chica en el tornado el empresario también quedo atónito, y su rabia se manifestó en la manera que hizo pedazos su teléfono que aun cargaba en la mano.
-podemos sacarla -Dijo Genbu
-si nos acercamos no nos enfrentara, lo mas probable es que termine por ejecutarla - comento Seiryu - sabe que si lo hace nuestros planes ya no servirán de nada.
-En este momento nuestra fe debe estar puesta en los tres tesoros, que hagan su trabajo, nosotros nos apropiaremos del momento mas oportuno -dijo Hanzu apenas contiendo su ira. Mientras que los otros solo asentaron con la cabeza.
-¡Maldicion Yagami no te apresures! - exclamo Kyo que intento intervenir en la pelea
-¡hazte a un lado! - lo intento apartar el otro.
Yagami no solo estaba furioso con el Rey celestial por tener prisionera a la chica, si no también por el hecho de que que la vez pasada lo había humillado y estaba intentado obtener una venganza por ello.
-¡Iori Yagami, si peleas solo no podrás derrotarlo! - dijo Chizuru
-deberías escuchar a tus aliados -hablo Goenitz a manera de meter intriga -tu no tienes la fuerza para hacerme frente
-¡te equivocas! - dijeron Vice y Mature que estaban por detrás
-tu mismo sabes bien que el tiene la fuerza para acabar contigo -comento Mature
-¡si! ¡Por eso aquella vez no tuviste más remedio que ponerlo bajo el control de Orochi! - apunto Vice.
Leopold las miro con un increíble desprecio.
-de ninguna manera, ustedes están equivocadas, tratan de defender a su enemigo… pagaran y será su mismo "salvador" quien regara su sangre - pronuncio apretando los dientes y sin mirarlas.
-¡ya cierren la boca! - insistido Yagami -¡te haré pagar por todo bastardo!¡yo te acabare aquí y ahora!
Yagami elevo su Ki y como si hubiera sido una predicción, Goenitz pudo percibir que la energía de Iori era por mucho mayor a la vez anterior.
-al parecer el también estuvo entrenando sin descanso - pensó Kyo.
Esta vez Goenitz no pudo evadir el ataque del pelirrojo, pues al igual que el rey celestial había logrado imitar su velocidad, Leopold termino por recibir el shiki Saika de Iori.
-¡eso!- grito Mature.
No obstante, el ataque aunque efectivo no logro noquear a su enemigo, que una vez mas se había protegido con su viento reduciendo un tanto el impacto.
-Vice y Mature están lo en lo cierto -susurro Hanzu, el heredero de los Yasakani siempre pudo rebasarlo… que vergüenza, querido tío -sonrío maquiavélicamente.
-entonces esta pelea ya tiene vencedor - dijo Seiryu
-no, estoy seguro que Leopold sabe perfectamente que no le conviene luchar contra Yasakani, por eso esta usando toda la porción del sello, planea que esta vez el no se pueda resistir.
Irritado por haber tenido que haber recibido una parte del daño Goenitz comenzó a elevar su Ki, esta vez de una manera distinta, su aura estaba totalmente oscurecida.
-planea volver a perturbar a Yagami - dijo Chizuru para si misma que se movió rápido y de inmediato haciendo uso del poder de su espejo busco la manera de tratar de mermar aquella aura -¡no te lo permitiré!
-¡apártate guardiana! - dijo el siervo de la serpiente que intento agredir a la dama.
-¡Chizuru! - grito Kyo mientras veía a su aliada tratar de resistir la ráfaga del Goenitz
Entonces, el heredero de las llamas rojas se avalanzo hacia el otro para evitar que presionará a la sacerdotisa. Con una combinación de golpes de su shiki Kai y tono kizu, arrojándolo a gran velocidad le permitió que el otro se alejara de la dama para evadir los ataques.
Nikaido y Daimon fueron hasta el tornado con el fin de poder sacar a la chica con la distracción.
El joven rubio concentro una carga de sus rayos en el puño para arrojarla al cuerpo de aire.
-¡¿que estas haciendo?! -lo detuvo Mature
-¡¿que mas?!
-¿tienes idea de lo que sucederá si juntas una descarga eléctrica con ese tornado?, terminaras por freírla… en otras circunstancias no me molestaría que lo hicieras, pero, mientras se mantenga viva el otro estará lucido.
-¡no podemos dejarla ahí! - insistió Benimaru -¡aun si lo derrotan eso no garantiza que ella este a salvo!
-¡ya lo sabemos muñeco! ¡Pero romper el tornado de Leopold requiere fuerza y sobre todo precisión para evitar matar a la mocosa!
-¡no nos queda mas que!..
Una gran ráfaga embistió a los otros miembros del equipo de Japón y estuvo a punto de suceder lo mismo con las Hakkesshu sin embargo ellas pudieron apartarse con tiempo.
-¡ratas dejen de estar husmeando! - dijo Leopold -¡si no los enviare fuera de esta arena!
La soldado Heidern había ingresado sin problemas al interior del edifico y se dirigió al ultimo punto donde se había reportado el comandante, no sin antes distraerse por un segundo con lo que sucedía en la arena.
En ese instante se pregunto por que esos sujetos habían permanecido dentro del edificio y aun continuaban peleando, pero al tener el objetivo de buscar a su comandante trato de ignorar todo, sin embargo un ultimo vistazo hizo que algo atrajera su atención, era el supuesto clérigo.
-… he visto antes a ese hombre - murmuro.
De repente el canal de su radio se activo y fueron las voces de sus compañeros lo que se escucho al instante.
-¡Heidern!.. - dijo Jones, pero no pudo completar lo que decía pues el aparato le fue arrebatado.
-Leona, me encuentro fuera junto con los demás y los civiles - era la voz del comandante Heidern que estaba a salvo.
Rápidamente ella dio respuesta.
-¡Comandante!
-escucha bien, te daré nuevas ordenes, antes de salir asegura que la organizadora del torneo quede fuera del lugar y que ningún otro civil este al interior.
-¡recibido!
Con una nueva misión la soldado se puso en marcha hacia el centro del lugar, la joven de cabello azul se movió como la sombra entre los escombros y los muros que aun quedaban de pie para obtener una mejor visión de lo que sucedía.
Leona Heidern se percato que entre los tres peleadores estaban logrando contener a aquel extraño sujeto que parecía ser el autor de la destrucción de la sede, peinando el resto de la zona con la mirada, no demoro en notar el tornado que estaba a un costado de los vestigios de la plataforma.
-hay una persona en el interior - hablo en sus adentros y se acerco con cautela mientras iba pensando una manera de liberar a la chica -no hay alternativa, tendré que cortar las ráfagas, debo hacerlo rápido y con cuidado, por que podría terminar de cortando una parte vital.
El sacerdote de Orochi perdió la paciencia y utilizando el aire del exterior comenzó a alimentar su propia energía para crear un ventarrón lo suficiente mente fuerte para arrojar a los tres tesoros fuera de su rango próximo.
-¡Kaoru! ¡Kaoru despierta! - la llamaba Maki desde hace algún tiempo -¡abre los ojos y ten cuidado!
Poco a poco la chica comenzaba recobrar el conocimiento
-¡vamos despierta! -seguia su maestra.
-Maki sa… - hablo con esfuerzo -¿que es esta sensación y este frio? -cuando la chica al fin elevo sus pesados párpados lo primero que miro fue a sus amigos y guardianes ser abatidos por Goenitz -¡Chizuru-san!, ¡Kyo!, ¡Iori! - con aquella sorpresa intento moverse pero rápidamente un par de ráfagas terminaron por provocarle finos cortes -¡ah!, ¡no puedo moverme!
-¡no!, ¡si te mueves bruscamente serás herida de gravedad! -le respondió su maestra desde el otro mundo -¡lo único que puedes hacer ahora es permanecer atenta para no morir!
La joven pelirroja se limito a mirar la pelea mientras comenzaba a entumirse por estar inmóvil, fue cuando algo a su lado la hizo girar tan solo los ojos, y así distinguir a la soldado que se preparaba para arrojar una técnica hacia ella.
-No te muevas - le decía moviendo los labios pensando que la otra no podría escucharla, y así era.
En una posición firme, con una mirada fría, calculadora y precisa la soldado Heidern lanzó un poderoso y exacto corte hacia aquel tornado con su Grand Saber, como el filo de espadas que chocaban una con otra dividió las ráfagas de este creando un vacío de espacio lo suficiente para jalar a la joven Yagami hacia ella. Kaoru estaba afuera del tornado.
La otra no le pregunto si estaba bien o no, con solo mirar que estaba entera le basto para ponerla de pie en un segundo.
-te conduciré a la zona de evacuación.
-¡ah!, ¡pero!.. - dijo la otra que apenas y se estaba recuperando, pero ya iba casi arrastras guiada por la soldado.
-¿y ustedes a donde creen que van? - Hablo Leopold con una voz autoritaria.
Aun de espaldas se había dado cuenta que las jóvenes intentaban escabullirse.
La pelirroja apretó los puños y los dientes dispuesta esta vez a luchar para defenderse sin embargo nunca se espero que Leona de pusiera por delante de ella para escudarla.
-vete de aquí - le dijo a la más joven
-¡no! - dijo firme la otra -¡tu sola frente a él te matara!
-¡mi misión es sacar a los civiles! ¡Largo!
-ja, ja, ja, ja - comenzo a reir Goenitz y pronto su risa se convirtió en una carcajada que resonó por todo el lugar -pero que ironía que tu estés intentando proteger a esa chica - se dirigió a la joven Heidern.
ella no respondió solo se mantenía atenta a cualquier movimiento.
-eres igual a él, piensas que tu naturaleza puede cambiar, pero esta en tu sangre - sonrío enseñando los dientes
-¡hablas mucho! - dijo la soldado
-eso es por que tu y yo nos conocemos, hija de Gaidel…
Al escuchar el nombre de su padre la miembro del equipo Ikari no pudo evitar hacer una expresión de asombro.
-eres la hija de aquel traidor, aquel que por sus venas también corría la sangre de Orochi, al igual que tu.
-¿que?… - susurro la pelirroja con la boca abierta -¡basta!¡seguramente esta mintiendo!¡no lo escuches!
Cuando Kaoru se giro hacia su salvadora se percato que ella comenzaba a poner una expresión turbada y lentamente se llevaba las manos a la cabeza.
-¡señorita! - dijo angustiada de no saber que le ocurría -¡desgraciado! ¡¿Que le estas haciendo?! ¡Para de una vez!
Goenitz volvió a reír estrepitosamente
-esto si es digno de admirar, tú teniendo consideración de la hija del asesino de tu padre, seguramente los demás están teniendo un buen espectáculo.
-¡mi… ¡¿que?!.. - Kaoru sacudió su cabeza para tratar de no pensar en las palabras del rey celestial -¡no me importa lo que digas! ¡Yo no te escuchare!
La radio de Leona comenzó a transmitir una señal, era la voz del comandante que solicitaba su estado. Con esfuerzo la otra intento sacar su transmisor pero lo dejo caer, Goenitz estaba haciendo uso de su poder sobre la chica, perturbando su mente atacándola de esta manera.
Kaoru levanto la radio y a como pudo apretó varias cosas intentando contactar con los otros.
-¡hola, hola, necesitamos! - logro decirles antes de que una ráfaga golpeara el aparato destruyéndolo entre los escombros.
-¡aaaah! - grito Leona quien se apretaba con fuerza la cabeza.
Las imágenes de un pasado que le parecieron desconocido pero sumamente real la golpearon una y otra vez, una escena trágica repleta de sangre y dolor donde ella se vio reflejada como una niña cubierta de ese liquido rojo, la misma sangre de sus padres.
-¡NO! - volvió a gritar mientras lagrimas salían de sus ojos.
-¡señorita! - dijo Kaoru -¡ya déjala! -le advirtió a Leopold -¡déjala en paz! - la otra también soltó unas lagrimas mientras le gritaba de rabia producto de ver como torturaba a la joven de cabello azul.
-¡tu volveras al tornado!
El aire que la rodeaba la envolvió en un instante, sin embargo la chica Yagami no se vio acorralada en otro tornado del rey celestial, esta vez el aire la elevo y la dirigió hacia una parte mas recóndita del lugar, apartando su presencia de la vista de Goenitz.
-¡ah! - grito mientras era arrojada.
No obstante el mismo Leopold parecía un tanto sorprendido
-esa ráfaga no fue mía - dijo para si, y con la mirada comenzó a buscar por la parte alta del lugar.
Al haber escuchado esas simples palabras por el transmisor el comandante junto con sus dos fieles soldados no dudaron en ingresar en las ruinas de la sede. El resto de los Ikari se abrían paso sin importar que la estructura pudiera aplastarlos, el saber que su compañera estaba en riesgo produjo que ellos olvidaran cualquier otra misión.
-¡por aquí! - les indico Benimaru que estaba junto a su compañero abriendo paso para volver a la arena después de haber sido removidos por los ataques del enemigo.
De entre las piedras y los pedazos de todo los tres tesoros se reincorporaron y aunque un tanto maltrechos un mantenían una gran determinación.
-¡Esto es todo! - dijo Kyo -¡¿sabes?, no me importa quien de nosotros sea el que te derribe siempre y cuando se así! ¡No pienso arriesgar mas a los demás!
El fuego carmesí nació desde el puño del joven Kusanagi para después convertirse en un estallido de llamas que dirigió directo a su enemigo en un Saishū Kessen Ōgi Mu Shiki, Goenitz intento usar su ráfaga para apartarlo, pero la energía de Kyo provoco que no pudiera moverle mas que el cabello, así que el rey celestial no tuvo otra opción que elevar una barrera de viendo para protegerse del ataque; sin embargo se había olvidado de Yagami, quien pensó rápido y aprovechando que la mayor parte de sus ventiscas estaban en ese muro arrojo su Ya Sakazuki y sorprendentemente las llamas púrpura que se dirigían al clérigo se tornaron carmesí. El poder combinado de las llamas de los herederos y el hecho de que Chizuru estuviera creando una resistencia ante el poder del fragmento del sello no le dio oportunidad al rey celestial.
El clérigo fue envuelto por las llamas que parecían consumirlo.
-¡Argh! - exclamo
Así como había dicho Kyo, era todo, era la prueba de que los tres tesoros lo habían superado por completo.
-¡Leona! -grito Jones al ver a su compañera reducida y seguido de el teniente Clark y el comandante, corrio hacia la chica para tratar de tranquilizarla.
Ella no les decía nada, aun lloraba y su cuerpo temblaba.
-¡sáquenla de aquí! -dijo el comandante
No tuvo que ordenarlo dos veces, el coronel Jones la elevo en brazos y con el teniendo cubriéndolo abandonaron la arena. El comandante observo como aquel enemigo estaba siendo dañado por el fuego de los jóvenes peleadores y tomo la decisión de aguardar en apoyo, para así asegurarse de que la sacerdotisa también evacuara.
Con mucho esfuerzo Goenitz se puso de pie en un intento de conservar un poco de su dignidad.
-¡se termino! - dijo Kyo
El otro sonrío
-es cierto… pero, será por ahora
-no habrá otra ocasión -hablo Yagami -¡tu vida termina aquí y ahora!
-¡detente Iori! - dijo Chizuru -¡si lo haces solo terminaras por perderte en el poder oscuro!
-¡ella tiene razón! ¡Recuerda que aun tienes razones para regresar!
Sosteniendo la flama en sus manos Iori reflexiono por unos segundos las palabras de sus aliados y lentamente la llama comenzó a extinguirse.
-no… no me convertiré en un asesino… no de nuevo - pensó
Leopold comenzó a reír
-Guardian Yasakani, ¿crees que puedes luchar contra tu verdadero ser?, será solo cuestión de tiempo- antes de caer con una rodilla al suelo, el rey celestial arrojo una tenebrosa mirada al pelirrojo, fue como si un choque de energía oscura hubiera ingresado en él -tu serás quien cobre a los otros por sus actos - susurro el clérigo .
-¡aléjate de Yagami! - hablo una muy furiosa Chizuru -¡no dejare que vuelvas a intentar lo de aquella vez! ¡Aquí y ahora yo como líder del clan Kagura antiguo clan Yata, guardiana del sello y guardiana primera tomare lo que haz robado para regresarlo a donde pertenece!
El resplandor del espejo de Yata ilumino al sacerdote al punto de casi cegarlo por un instante y no pudo hacer nada mientras la otra absorbía el poder que había tomado de Orochi la noche que mato a su hermana.
Acabado a Leopold no le quedo mas que sonreír y mirar al cielo.
-Es momento de ir… deseo volver con mi Dios… - dijo con tranquilidad
-deseo concedido - susurro su sobrino que lo escucho a pesar de la altura en la cual se encontraba.
Con un movimiento de su dedo indice, Hanzu produjo una fina ráfaga de viento tan filosa que termino por cortar el cuello de su tío como si fuera mantequilla. Nadie lo noto, aquellos que presenciaron el como la vida de le iba en aquel chorro de sangre pensaron que el mismo Leopold Goenitz había tomado su propia vida.
-¿por que lo mataste? - pregunto Genbu
-por que ya no le queda nada… ademas, sus acciones nos estaban perjudicando.
los tres contemplaron como el hombre dejaba de moverse, ninguno parecía cambiar su expresión ante lo que vieron. Para evitar que los demás se hicieran de los restos del hombre, con otro movimiento, esta vez de su mano concentro el aire alrededor de Goenitz para desaparecerlo entre las ráfagas.
-andando, hay trabajo que hacer.
-¿que hay de los tesoros? ¿No deberíamos matarlos?
-aun nos quedan otros tres reyes celestiales - murmuro Hanzu -necesito esas grabaciones y encontrar a la chica.
Los tres se perdieron en la oscuridad.
Poco antes de la muerte del Goenitz, Vice y Mature fueron las únicas de los presentes que notaron que la oscuridad había logrado llegar a Yagami quien parecía tratar de luchar contra si mismo y en un intento desesperado se fue alejando de los otros.
-¡Vamos Vice hay que alcanzarlo! -el par de Hakkesshu fue tras su compañero y cuando al fin lo alcanzaron ya estaban bastante lejos de los otros.
Iori se había detenido por que ya no podía resistir más la presión en su pecho, su respiración era agitada, su cuerpo temblaba y parecía que el corazón se le saldría, el choque de oscuridad había sido demasiado para el peleador.
Al verlo las mujeres recordaron de inmediato las palabras de su ahora extinto jefe.
-¡es el disturbio de la sangre!
Kaoru se levanto empujando los pedazos de concreto que le impedían moverse con facilidad, se sostenía el hombro que ya había recibido dos fuertes impactos y lo primero que penso fue en la joven de cabello azul que la había ayudado, sin embargo no la encontró con la vista.
-¿donde esta?.. Y ¿Goenitz?, también se ha ido…
Badum, Badum, Badum, hizo con fuerza el corazón de la chica y comenzó a toser mientras se cubría la boca y la nariz.
-Iori - fue lo primero que le vino a la mente junto con la advertencia de Mature en el templo -¡tengo que encontrarlo!
Sin titubear, la joven Yagami corrio en dirección al olor y a donde sus latidos la guiaban, corría con desesperación hacia la parte recóndita y mientras mas avanzaba mas fuerte se hacia su presentimiento así como la sensación de muerte.
-¡Por favor!, ¡por favor Iori resiste! ¡Pelea! ¡No permitas que te gane! -la chica se limpiaba la cara del sudor, la sangre y las lagrimas, así como. Los retazos de los mechones cortados de su cabello -¡tu no eres un asesino!, ¡No lo eres! - decía en sus adentros mientras los recuerdos de su niñez y los ultimos días en Osaka la inundaron -¡Iori eres una buena persona!, ¡lo se!, ¡yo creo en!…
Se detuvo en un instante, al llegar a uno de los pasillos que estaban abiertos, no fueron las piedras ni los fragmentos destruidos lo que la hicieron parar, si no que en el piso yacían los cuerpos de las Hakkesshu, ambas habían perdido el brillo de sus ojos y la sangre que se liberaba de sus cuerpos comenzaba a llegar a sus pies lentamente en un espeso mar.
Kaoru quedo petrificada y helada, sus ojos estaban abiertos por completo, estaba en shock.
-n, n, no… -tartamudeaba entre susurros mientras también recordaba como aquellas malévolas mujeres habían tratado quizás de redimirse un poco hace algunos meses, aquella esperanza había terminado al igual que sus vidas -¿p, por que?…- aunque al inicio a la chica le habían desagradado no olvidaba las consideraciones que tuvieron.
Un gruñido como de animal se escucho de entre las sombras y lentamente la joven giro el rostro hacia donde provenía aquella respiración agitada, emergió a la luz de la tarde un demonio, un demonio embarrado con la sangre de las vidas que acababa de tomar, así como los residuos que había escupido de su propia boca, colmado por completo con el aroma de la tierra y la sangre, con aquella aura de energía oscura, con esos ojos que parecían anunciar la muerte. Se trataba del mismo Iori que con un alarido al aire le hizo conocer a la chica que le pertenecía al Dios serpiente.
Ella no podía o mas bien no quería creerlo, más que asustada estaba quebrada, su querido Iori era un monstruo ante sus ojos y había arrebatado dos vidas.
Volvió a rugir y esta vez se abalanzo contra ella, no podía reconocerla en absoluto, para él, Kaoru emanaba un aroma que lo enfurecía, probablemente por la presencia de aquel espíritu.
-¡detente! - le grito ella mientras lo único que podía era tratar de esquivar sus letales ataques.
Kaoru hizo uso de su agilidad para poder apartarse y mantenerse con vida, pero concentrada en evadir las garras de Iori olvido la sangre que se encontraba en el suelo… su zapatilla resbalo gracias a la viscosidad del turbio liquido e irremediablemente termino por golpearse la nuca con uno de los restos de piedra.
-¡Mierda! - dijo mientras su mirada se nublaba, no podía enfocarse demasiado.
Aun así intento mantenerse lucida, pero esto solo le sirvió para contemplar como Yagami había encendido sus mas oscuras flamas y se arrojaba hacia ella.
-¡Por favor! - le suplico al ver que no tenia ya oportunidad -¡no lo hagas!, ¡NO! ¡IORI!
