Tranquila eres mía – Capítulo 30 #YanosoyFujino

En la casa de Shizuru Fujino se encontraba Natsuki mientras conversaba en el sofá del departamento junto a su padre, quien se bebía un café y escuchaba con suma atención a su hija.
- ¿No piensas decirle la verdad? - Se cuestionaba la decisión de su hija, sin embargo, también entendía la razón por la cual ella prefiriera callar, ya que alguna vez había pasado por la misma situación y había decidido hacer lo mismo, mas la forma de ser de Kenji le provocaba mucha frustración.

- Quiero...en verdad quiero decirle - dudo un poco y continuó - Pero no quiero que piense peor de lo que ya piensa de su papá - suspiró y continuó bebiendo de su taza de café - Ese imbécil nos tiene en la mira y pronto va a querer hacerse presente - miró fijamente a su padre.

- Kenji siempre ha sido así, Natsuki - explicó el peli azul - tengo algunos contactos que también estarán presentes para saber como actuar en caso de que suceda algo - la miró fijamente a los y procedió a tocar su pierna haciéndole cariño, a lo que la joven lo miró con algo de reproche - Lo siento.

- No puedo creer que Kenji sea padre de Shizuru. Es un monstruo como persona, no puedo creer que sea él su padre - susurró la joven algo molesta.

De pronto, la puerta de la entrada del departamento se abrió y entró la joven castaña junto a su madre. Shizuma al notar la presencia de Yuki lo quedó mirando fijamente e intentó actuar con total naturalidad al mismo tiempo que Natsuki se levantaba automáticamente del sofá y se dirigía a saludar. En verdad le incomodaba saber que su padre y su suegra se conocían de forma tan íntima, pero también admiraba que fueran tan maduros como para fingir que nunca en su vida habían tenido algo. Se preguntaba si quizás con lo asertiva que era Shizuru ya habría notado la tensión que existía entre Shizuma y Yuki, pero también entendía que si no hubiese sido porque su papá se lo había confesado y además Kenji se lo había dicho, ella jamás habría imaginado aquel fugaz romance.

- Ara ara, pero que agradable es llegar y que esté toda la familia reunida para la. Hora del té - Sonreía Shizuru y besaba los labios de su novia para posteriormente saludar amistosamente a Yuki - ¿Cómo ha estado Yuki-san? Que gusto tenerlo en casa.

- Nunca tan bien como Shizuru - sonrió cordialmente aquel hombre - Shizuma ¿Cómo estás? - Preguntó Yuki.

- Kuga-san ¿Tarde de familia? - le sonrió y posteriormente saludó a Natsuki y la miró esperando una respuesta.

- No tan así - respondió Natsuki algo esquiva

- Ya que están aquí por qué no compartimos todos juntos una taza de té ¿Podrías acompañarme a comprar algún pastel a la esquina Nat? - preguntó Shizuru a su novia - Aprovechando que estamos todos reunidos no quiero perder esta oportunidad de compartir novedades.

- Pe-pero... - Natsuki intentó desistirse pero su novia era una persona que claramente no conocía un no por respuesta.

POV Natsuki

No es que me molestara que mi papá se quedara junto a la mamá de Shizuru, pero me perturbaba pensar si iban a hablar o quizás algo más... Claramente no pensaba bien, pero la reacción de Shizuru me hacía cuestionar el hecho de que supiera sobre dicha relación. Quizás su mamá le había confesado la verdad tanto como Yuki a mi. ¿Sería eso posible? Pero la mamá de Shizuru es una persona muy correcta y sensata, no puedo imaginarla confesandole ese tipo de cosas a alguna de sus hijas. ¿Aún lo querrá? Es extraño en verdad pensar en eso pero me da la sensación de que aún lo quiere por la forma en que lo mira. Pero ¿Por qué entonces se casó? Shizuru igual se iba a casar por lo que le habían dicho sus padres pero decidió no hacerlo. ¿Vamos a tener una cita doble acaso? Valgame Dios.

Fin POV Natsuki

Una castaña se encontraba en el baño de la gran mansión de los Fujino. Se miraba fijamente a los ojos y no podía creer lo que había vivido. No podía creer que quien había escuchado era a su padre. Hizo correr el agua del lavamanos y ahogó desconsoladamente un sollozo que prefirió callar con su propia boca. Sentía rabia por estar en dicha posición, se sentía sola además y creía que no sabía que era lo correcto. Se abrazó a sí misma y se terminó cayendo lentamente hasta quedar sentada en el frío piso de aquel baño. ¿Y ahora cual era el siguiente paso? ¿Cuál era la opción correcta? No era capaz de decirlo en voz alta pero su padre era un asesino.

Flash Back

Unas tazas cayeron al piso y la mirada de Kenji se fue directamente hacia su hija.

- Viola... - la miró con preocupación, estaba seguro que ella había escuchado todo.

- ¿Reunión de negocios? - preguntó fríamente - lamento interrumpir, es que supongo que con todo lo que ha sucedido me siento muy nerviosa.

- lo entiendo hija - tomó las manos de su hija para que no siguiera recogiendo los trozos rotos de loza - No recojas eso, para eso está la sirvienta - le sonrió

- Está bien papá - susurró la joven y se comenzó a acercar a la puerta.

- Viola... - susurró Kenji, a lo que su hija se dio vuelta y lo quedó mirando.

- Si... Dime papá - la miró a los ojos y pudo ver en él algo que jamás había notado: Maldad.

- Tú entiendes que lo hago por el bien de tu hermana ¿No es así? - le sonrió totalmente convencido.

- Nada me haría más feliz que tener a Shizuru nuevamente con nosotros... Sea como sea, papá - lo quedo mirando con suma frialdad - Confío en que lo logrará - Terminó por cerrar la puerta e ir a su habitación, necesitaba reflexionar sobre lo que había escuchado.

Fin Flash Back

Era un enorme silencio el que se sentía en aquel departamento de la castaña. Yuki se encontraba sentado mirando su taza de café mientras movía de forma silenciosa su pie. Sintió que aquella mujer castaña se sentaba en el sofá cerca de él y lo quedaba mirando.

- Quién iba a imaginar qué íbamos a terminar siendo consuegros - Yuki rompió el silencio y la quedó mirando mientras sonreía. Era muy propio de él sonreir cuando no sabía que hacer. Shizuma vio cómo sus ojos se volvían muy pequeños al expresar dicha sonrisa y mostraba su recta dentadura.

- Estoy segura que Shizuru está en buenas manos, sin embargo, jamás creería que que su apellido era porque venía precisamente de tu origen - expresó Shizuma.

- Son las vueltas de la vida - le sonrió y continuó bebiendo su café - en muchas ocasiones me pregunté qué habría sido de ti, qué habría sido de tu vida pero jamás imaginé que estaría sentado en el sofá de la casa de tu hija hablando de esto... ¿No lo crees? Son las vueltas de la vida, Shizuma.

- En verdad ha sido todo muy complejo, sobre todo la relación de Shizur con Natsuki, no ha sido algo fácil para mí y mucho menos para la familia.

- ¿Por qué? Yo veo que Shizuru es totalmente feliz al lado de mi hija. Hace un tiempo me junté con Shizuru para hablar de Natsuki y - siendo interrumpido por la madre de Shizuru.

- ¿Se juntaron a hablar en privado? - Lo miró dudosa.

- Si, bueno... Mi relación con mi hija no es la mejor y he sido un padre ausente muchos años - confesó con tristeza

- Eso lo sé, pues según lo que sabía, Natsuki era prácticamente una huérfana - lo miró con reproche - alguna buena excusa supongo que tendrás esta vez - suspiró - pero bueno, no es mi intención cuestionarte - confesó con sinceridad - yo tampoco me he comportado como la mejor madre del mundo.

- Al menos Shizuru es feliz, de eso no tienes que tener dudas - Yuki se terminó por fin su taza de café y miró el techo de aquel departamento. Se sentía incómodo pero a la vez muy grato de estar en compañía de su primer amor - a lo que quiero llegar es que puedes estar segura que Shizuru se siente plena junto a Nat... - la miró fijamente.

- Puedo entenderlo pero¿Por qué estás tan seguro? - Shizuma lo miró con cierta duda.

- Porque Shizuru se parece mucho a ti y cuando está feliz se nota - Ambas miradas se juntaron y ninguno fue capaz de evitar negar la existencia del otro - Shizuru me recuerda mucho a ti cuando eras joven, pero aparentemente ella realmente es una persona que sabe lo que quiere y lucha por ello.

- ¿Me estás cuestionando algo?

- Claro que no, ya todo lo que se podría haber cuestionado de nuestros comportamientos son parte del pasado, ya no hay nada que hacer para cambiarlo, solo estar tranquilos de que hicimos lo correcto.

- ¿Por qué nunca te defendiste de Kenji? Siempre tuve la duda de saber por qué nunca quisiste decirme la verdad

- Shizuma - se acercó un poco a ella - Nosotros...o al menos yo lo recuerdo con mucho cariño todo lo que pasó, y es verdad, fue un poco lamentable lo que pasó, pero estoy seguro que fue lo mejor para ambos ¿Qué te iba a entregar alguien como yo? Si quieres que te responda sobre tu marido, creo que no soy yo quien debe responder eso sino él. Finalmente llevas tantos años casada con él...¿Pero no solo por comodidad? ¿O me equivoco?

Las palabras de Yuki fueron genuinas como dolorosas. ¿Ella se había comprometido por comodidad? En parte sí, pero sabía que no había otra que pudiera hacer por ella misma más que aceptar lo que le pedían sus padres. Ella miraba a quien había la gran persona que había amado y pensaba en lo que había hecho Shizuru y sentía que había sido una madre horrible, porque después de todo, había terminado comentiendo de distinta manera, los mismos errores que sus padres, había justado a su hija por amar a una persona que ella consideraba no era la correcta pero ¿Cuáles eran los argumentos reales para creer todo eso? Se preguntó por qué no tuvo la valentía de Shizuru, por qué no lucho realmente por lo que ella en su momento consideró que era lo más importante para su vida.

Yuki se levantó del sillón y al ver como su hija y su nuera entraban por la puerta, les sonrió y pidió disculpas diciendo que lamentablemente tenía que irse, pues había recordado un mandado que tenía que hacer en su empresa. Shizuru se despidió afectuosamente de él y posteriormente quedó mirando a su madre quien tenía el rostro más pálido de costumbre, ella conocía esa mirada. La había vivido en carne propia.

- Pondré agua para el té - susurró Shizuru quien se quedó pensativa y se fue a la cocina. Natsuki miró a la madre de Shizuru de reojo y tomó la taza de su padre para llevarla a la cocina.

- ¿Tu padre te contó? - Preguntó Shizuma a la joven de cabellos azules, quien se puso totalmente roja y comenzó a titubear.

- ¡¿Ah?! No sé de qué habla - miró para ambos lados - ¡Juro que no se nada!

- ¿Saber qué? - preguntó Shizuru en el marco de la cocina.

- Si Natsuki sabía que Yuki ganó muchas exposiciones de arte en la época universitaria - le sonrió - ¿Qué estaría pensando tu novia que pone esa cara? - Shizuru miró extrañada a su novia y Natsuki entendió que era la manera que tenía Shizuma de confirmar lo que posiblemente sospechaba. Su nuera sabía que ella había tenido un romance fugaz con su padre. Sabía que no tenía que temer, pues era una persona de buenas intenciones, pues si Shizuru se hubiese enterado ya la habría encarado probablemente, pero en el fondo le parecía vergonzoso que Natsuki supiera y además se cuestionaba qué era exactamente lo que le había contado Yuki.

- Mi...mi papá y yo no hablamos mucho - respondió luego algo más tranquila.

- Los padres a veces cometemos errores, eso yo lo sé perfectamente

- Son procesos, y los procesos toman su tiempo - explicó mientras llegaba Shizuru y servía el té.

- ¿Puedo decirles algo? - Preguntó con mucho respeto Shizuma

- Sí, mamá - Shizuru la miró con algo de tensión, pues aún sentía un sentimiento de reproche de parte de su madre. Natsuki comenzó a ayudarla con las tazas al mismo tiempo que la quedaban mirando.

- Se ven hermosas juntas - a lo que Natsuki se volvió a sonrojar y Shizuru sintió un pequeño nudo en su garganta. Desvió la mirada pues sus ojos se habían llenado de lágrimas con lo que había dicho su madre - gracias por dejarme compartir con ustedes.

- No, no tiene que agradecer - dijo Natsuki algo incómoda.

De pronto, sonó el timbre y Shizuru miró por el pequeño agujero de la puerta, era su hermana Viola. La joven castaña entró al departamento con un dejo de tranquilidad, cuando en el fondo solo quería llorar. Al ver a su madre ahí se acercó a saludarla y posteriormente saludó de forma cordial pero más bien fría a Natsuki. La joven peli cobalto preguntó si las dejaba solas a lo que la misma madre de Shizuru dijo que era una buena instancia para que todas conversaran. Viola se sentó en el sofá y quedó mirando a Natsuki con ciertos sentimientos encontrados, sabía lo que tenía que hacer e iba más allá de su voluntad, sabía cual era su misión en el departamento de su hermana.

- Quería pedirte que asistieras al cumpleaños de papá - Viola quedó mirando a su hermana, al mismo tiempo que le aceptaba una taza de té y la procedía a dejar en la mesa de centro de aquella amplia sala de estar.

- Ya me invitó y decliné dicha oferta - explicó Shizuru quien comenzó a comer de las pequeñas galletas que había comprado y estaban distribuidas en una sencilla pero bella charola de plata.

- Entonces lo preguntaré nuevamente - quedó mirando fijamente a Natsuki - ¿Natsuki? ¿Tendrías el placer de acompañarnos este sábado en la noche a la cena que se realizará en honor a mi padre?

Natsuki al entender la invitación de Viola, comprendió que había una intención de que ella estuviera aquella noche junto a la familia. ¿Una trampa? Podía ser eso, pero no esperaba que Viola estaría dispuesta a seguirle el juego sucio a su padre, posterior a eso entendió que si Kenji manejaba a Viola, posiblemente también manejaba a Nina y quien sabía si también manejaba a la misma Shizuma. Veía a Shizuru muy complicada con la propuesta, pero también entendía la situación y no quería ser un impedimento para que su novia hiciera lo que realmente consideraba correcto.

- Viola, agradezco que hayas venido a hacerme esta invitación pero no quiero ir y sinceramente ambas sabemos que mi papá no dejaría entrar a Natsuki ni siquiera con una orden judicial.

- Hablé con papá y creo que sería una buena oportunidad para... - siendo interrumpida por Shizuru.

- Viola de verdad lo agradezco, pero ya está decidido y no me interesa ir a terminar una cena con una pelea y gritos. Por ti, por mi mamá y por Nina no quiero que se presencie eso, además no voy a exponer a Natsuki a que sea protagonista de ese espectáculo.

- ¿Entonces cuando Shizuru? ¿Si no es ahora cuando arreglamos todo esto y dejamos que el daño cese? Papá es una persona como todos y merece otra oportunidad, comete errores, se cae...todos lo hacemos.

- No, no estoy dispuesta a eso Viola, lo lamento.

Las horas pasaron y Viola con Shizuma se terminaron por ir. La situación había dejado a Shizuru algo molesta pues sabía que la intención de su padre era manipular todo para hacerle sentir culpable por no estar en su cumpleaños, pero por dos años ya lo había sentido. Le dolía mucho la fecha porque siempre para ella los cumpleaños junto a su padre habían sido importantes. Toda la había se había esforzado por darle los mejores regalos, por hacerlo feliz, por hacer que estuviera muy orgullosa de ella pero todo ello se había roto y para ella era irreparable.

- ¿Qué piensas hacer? - preguntó Natsuki

- No iré - dijo tajantemente

- Pero si el otro día el mismo vino y dijo que quería invitarte... - tomó su mano y se sentía en una encrucijada. Por una parte sentía que debía decirle la verdad, que su padre la había amenazado y que si probablemente la estaba invitando es porque era una trampa, pero por otra parte.

- Yo sé que mi papá no es una persona mala, solo es una persona muy retrograda, pero eso me duele mucho.

¿Persona mala? Su papá era un posible demonio y eso realmente hacia que Natsuki tuviera menos razones para ocultarte la verdad, pero sin embargo ¿Qué podía hacer? Si le decía la verdad iba a terminar de hacerle daño a la persona que más amaba en el mundo, además sabía que si iba a casa de los Fujino en el peor de los casos iba a morir...¿Estaba pensando bien? Sí, existía una posibilidad real de morir envenenada o que llegara alguien y la amenazara. Al menos tenía algo claro y era que la vida de su novia no corría peligro, pues Shizuru era el tesoro más preciado de Kenji Fujino.

Abrazó fuertemente a su novia y comenzó a acariciarle el rostro, pasó a hacerle cariño en el borde de su oreja y continuó con su cuello, depositó el rostro con lágrimas de su novia en su pecho y continuó haciendole cariño en su espalda.

- Si a ti te hace sentir mejor no ir, entonces no iremos - la abrazó fuertemente - pero quiero que sepas que si por otra parte, lo que deseas es ir y hablar con él - suspiró - yo te acompañaré - tomó el rostro de su novia - Yo jamás te voy a dejar sola, Shizuru, pase lo que pase en esto estamos juntas, pase lo que pase.

- Te amo tanto... - musitó Shizuru mientras las lágrimas continuaban cayendo por sus mejillas - a veces me siento rota, pero cuando me abrazas siento que vuelves a unir todos los trozos de mi corazón.

- Eso sucede porque tú eres fuerte, no porque yo lo haga. Tú siempre has luchado, tu siempre has sido una persona valiente y no te imaginas lo orgullosa que estoy de ti, de ser tu novia, de ser tu compañera. En esto estamos juntas y si tenemos que caernos, nos caemos juntas, porque juntas los levantamos - y procedió a besar sus labios.

POV Viola

Siempre fuimos las tres hijas de Kenji Fujino, el hombre con mayor fortuna y renombre de todo Kyoto, eramos sinceramente la codicia de toda persona que se nos acercara, sin importar quien fuera.
Shizuru siempre fue la hija favorita de papá, ignoro hasta el día de hoy por qué razón ¿Quizás porque es la que más se parece a él? ¿La más exitosa? Siempre he ignorado esa razón, pero sea la razón que sea, siempre estuve a la sombra de Shizuru, me gustara o no.

No es que realmente me importara, porque toda la vida he querido a mis hermanas por igual y les he deseado lo mejor. Es verdad que tengo cierta protección sobre Nina, sin embargo solo es porque es menor que nosotras y Shizuru siempre ha sido más fuerte para enfrentarse a todo tipo de situaciones que le ha puesto la vida.

Creo que el gran karma de Shizuru es parecerse demasiado a papá y es que siempre ha querido que todo sea como ella lo desea. Siempre y en todo momento ha sido una persona que consigue todo a como de lugar. En cambio yo soy una persona que ha intentado acatar un poco más las reglas. A pesar de eso, yo logré casarse con quien quise, sin embargo, tuve la mala suerte de que Akira muriera al poco tiempo de que nos casaramos. Mas hoy entendí que no fui victima de mi mala suerte, sino de ser la victima de las garras de mi papá otra vez.

Ahora lo que seguía era matar a Natsuki, después de lo que estaban escuchando mis oídos entendía que mi papá era capaz de todo con tal de tenernos a todas juntas otra vez, por lo que comprendí que mi misión era llevar a Natsuki a esa cena tan especial.

- No puede ser... - Viola quedó mirandose al espejo y al mismo tiempo se llevó su mano a la boca, sus labios no eran capaz de decir en voz alta lo que había notado. Como había sido tan ciega todos estos años.

Flash Back

- Lo lamento mucho, hija - susurró Kenji con un rostro frío mientras la abrazaba - Akira-san acaba de fallecer - la mantenía entre sus brazos al mismo tiempo que acariciaba la larga cabellera de su primogénita, quien caía hasta sus pies y no era capaz de parar de llorar.

- Akira...Akira no... - lo abrazaba mientras comenzaba a llorar - Akira no papá, Akira no me pudo haber dejado sola ¡Dime que es mentira! ¡Dímelo!

- ¿Pero cómo pasó si los doctores dijeron que se estaba mejorando? - La madre de Viola no era capaz de entender lo que decían las palabras de su marido, no era capaz creer lo que sus oídos estaban escuchando.

- Ahora descansa hija, simplemente debes pensar en eso, que ahora descansa - terminaba de consolar aquel hombre a su hija mayor, quien no era capaz de entender que el amor de su vida se le había escapado de las manos, se había ido a un mundo del cual ella no era capaz de traerlo de vuelta.

Fin Flash Back

- Puedes estar seguro papá que tendrás a Natsuki en esa gran mesa el día de tu cumpleaños...y seré yo misma quien le quitara a toda la familia la venda de los ojos, me da asco ser tu hija - susurró Viola mirándose al espejo, mientras pensaba en que había estado equivocada toda la vida.

Hola hola!

Sí, sé que posiblemente demorarse un año en actualizar es demasiado, por lo que aceptó la culpa del caso.

Quiero detenerme a explicar un poco que sucedió en mi a lo largo de un año.

En términos académicos estoy ad portas de egresar, por lo que estoy muy contenta por eso, sin embargo, en temas emociones me comencé a venir abajo hasta terminar pidiendo ayuda porque no era capaz de levantarme de mi cama. Tuve crisis de pánico, perdía la sensibilidad de mis brazos y no podía moverlos, veía cosas y distorsionaba la realidad. Terminé una relación de 5 años, viéndome superada por todo lo que estaba sucediendo y terminé distanciándome casi de toda la gente porque tenía miedo de salir de casa. En Chile en octubre hubo un estallido social donde se cortó el Metro de Santiago, la locomoción colectiva lo que me permitió terminar mis exámenes e informes de forma online, porque de haber sido de otra forma, posiblemente también habría dejado la universidad. Pensé concretamente en terminar con mi propia vida pues realmente todo me había superado. Cuando tomé las riendas de todo ya le había hecho daño a personas que atesoro con el corazón, pero que lamentablemente ya nada puedo hacer con el daño causado. Me metí a terapia, con una psicóloga que me ha ayudado mucho en estos últimos meses, me ha hecho entender que padezco de un trastorno, y que debo hacerme cargo de él y no echarle la culpa por todo lo que me pasa. Consumo medicamentos para lograr estar mejor y hago ejercicio casi todos los días para sentirme bien y entender que no estoy sola en esto.

Quiero darles las gracias a todas las personas que han estado a mi lado, a todas las personas que me leen, pues saben que para mi es una de las mejores terapias que uno puede hacer. Agradezco con el corazón a quien me motivó a escribir este fanfic a quienes nunca me dejaron sola en todo este proceso. Pido las disculpas respectivas por haber estado tanto tiempo sin actualizar y espero de todo corazón les guste este nuevo capítulo. Nos leemos la próxima semana.

Un beso esquimal, Mari Morson.-