Shiho estaba completamente tranquila en su escritorio en ese momento, revisando varios papeles debido a que aún tenía trabajo que hacer, nada que la molestara totalmente, Carlos estaba en otro asiento con su propio trabajo, todo iba de forma realmente tranquilamente en ese momento.

- ¡Vieja bruja! – La puerta se abrió de repente, un enfadado Taiga entró a la sala de repente, siendo seguido de Tsubasa, Tsukumo y Takuto.

- ¡Shimazu-kun, debes calmarte! – La castaña quiso detenerlo.

- No hay nada que puedan hacer para lograrlo, debo hablar con ella.

- ¿Acaso necesitas algo de mí, Shimazu Taiga? – Preguntó ella, una vena saltaba en la frente del castaño.

- ¿Qué significa eso de que no puede jugar la alineación principal? – Preguntó exigiendo respuestas, la presidenta simplemente se cruzó de brazos.

- Es lo que le dije a Kana. – Respondió ella.

- Oye, no puedes entrar de repente e irrumpir… - Carlos quiso detenerla pero la mirada de Taiga fue suficiente para asustarlo y hacerle ver que era mejor no intervenir.

- Lo que estás pidiendo es prácticamente algo imposible, no todas tienen el nivel necesario para un partido de práctica, no podemos ganar como quieres.

- Confío en que podrás lograrlo, tienen tiempo ¿no? así que hazlas mejorar para que se encuentren listas, de no confiar en ti, nunca haría esto.

- … Me las pagarás algún día… - Musitó por debajo, la presidenta simplemente sonrió.

- Ey Noumi-chan. – Takuto saludó de forma casual.

- Hola Takuto-san.

- ¿Conoces a la presidenta? – Preguntó Tsubasa.

- ¿Acaso no lo saben? Noumi-chan estudió con nosotros en la secundaria, más específicamente, ella fue la manager de nuestro equipo de béisbol en la secundaria. – Takuto soltó esa bomba que acabó sorprendiendo a Tsubasa y Tsukumo. – Y no solo eso, Taiga y ella son amigos de la infancia.

- ¡Eeeeeeeh! – Ahora sí que Tsubasa no pudo evitar demostrar su asombro.

- No es cierto, solamente fuimos vecinos hasta que tuve que mudarme de casa a los diez años. – Respondió él.

- No seas malo, recuerda que de pequeños jugábamos mucho y siempre me llamabas Onee-chan, eras bastante lindo de pequeño, que pasó con ese Taiga de hace años. – Se empezó a burlar la presidenta, Taiga apretó su puño con fuerza.

- Así que por esa razón apoya nuestro equipo ¿no? – Preguntó Tsubasa.

- En parte, estoy feliz de que decidiera volver a involucrarse en el béisbol luego de un tiempo, así que solo por esta vez dejo que mis sentimientos se involucren en mis decisiones. Shimazu Taiga, mi decisión no puede ser revocada, entrena a esas chicas arduamente, deben de ganar este partido de practica que viene, confío en que podrás hacerlo.

- … Bien, si eso quieres vieja bruja, lo haré, te tragarás tus palabras. – No dijo más antes de irse.

- Lo sentimos por todo esto presidenta. – Tsubasa hizo una reverencia.

- No te preocupes Arihara-san, no estoy para nada molesta, admito que es divertido verlo reaccionar así. – Soltó una pequeña risa, la castaña sintió un gotón en su frente.

- Parece que es algo sádica…

- Mucha suerte en su próximo partido, espero resultados, lo mismo de ti Takuto-san.

- Muchas gracias. – Ella y Takuto se despidieron mientras salían de la sala, solo Tsukumo se quedó ahí.

- … ¿Sabía todo esto? ¿Por qué nunca me lo dijo? – Preguntó ella.

- Nunca me lo preguntaste. – No era la respuesta que esperaba, si pudiera expresar una emoción, sería de desconcierto, la pelinegra simplemente soltó un suspiro.

- Entiendo… gracias por decirlo. – Y entonces ella se fue, Carlos vio a Shiho con un gotón en la frente.

- Presidenta… veo que tiene conocidos muy interesantes…

- Eso es lo que pasa cuando estás en mi posición. – Respondió con una sonrisa.


No había otra forma, si querían tal aumento en el presupuesto, tienen que jugar las nuevas y ganar, eso trajo algo de tristeza en las chicas que deseaban jugar.

- Tendremos otra oportunidad en el futuro, creo que un solo partido que no juguemos no hará daño. – Expresó Tomoe.

- Es una gran oportunidad para ellas, jugando de primera mano, es la mejor experiencia que pueden tener. – Comentó Nozaki con una sonrisa. – Estoy segura de que ganarán.

- Parece que es unánime, pondré toda mi fuerza en entrenarlas para que jueguen medianamente bien en ese día, no habrá descanso alguno hasta que puedan lograrlo.

- ¿No crees que estás siendo demasiado severo? Vamos a caer antes de ese día. – Comentó Naoe.

- A mí me parece bien. – Expresó Hiragi en ese momento. – Shimazu-san, si no hay algún problema, quisiera ayudar en el entrenamiento de las demás, con mi experiencia, podría ser de apoyo para que todas jueguen bien.

- Me parece perfecto Hiiragi. – Asintió el castaño. – Takuto, espero sigas ocupándote de las demás, estaré muy ocupado con ellas como para supervisar sus entrenamientos.

- No hay ningún problema Taiga, pon todo de tu parte para derrotar a Noumi-chan.

- Sabía que podía contar contigo. – Chocaron puños. – Muy bien todas, es momento de ir al campo, hoy trabajaremos hasta que no puedan más.

- … Si… - No fue la respuesta animada que esperaba, las chicas no se veían muy motivadas al respecto pero Taiga lo sabía, tenía que conseguir que sepan jugar de forma básica para que logren defenderse contra ese equipo, no hay de otra.

Ya que estaban en el camino para el campo, Tomoe dijo que antes tenía que ir a otro lugar, por lo que fue por otro pasillo para buscarlo. Había dejado su toalla para el sudor en su mochila en el salón por lo que fue por ello, al momento de atravesar la puerta, se encontraba alguien ahí.

- Kawakita-san.

- Minamoto-kun. – Kojou estaba ahí solo en su pupitre, al parecer estaba haciendo algún tipo de trabajo. - ¿Qué haces aquí? Creo que ya se fueron todos.

- Adelanto algo de tarea, por alguna razón estoy más concentrado aquí que en la biblioteca. – Respondió, la pelinegra asintió mientras entraba para acercarse a asiento y recoger la toalla que estaba debajo. - ¿Se te olvidó eso?

- Si, aunque esta ocasión estará algo relajado el equipo, no jugaremos después de todo… - Ella bajó la mirada, a pesar de lo que se dijo, si estaba algo triste, esa expresión no fue pasada por alto.

- ¿Ocurre algo? – Preguntó Kojou al levantarse de su asiento.

- N-No es nada, resulta que tendremos un partido de practica dentro de poco, pero esta vez no jugaremos las del equipo sino que las nuevas, es un poco triste porque son unas rivales fuertes las que quieren jugar y eso pudo habernos ayudado… una lástima ¿no?

- Yo considero esto como una oportunidad. – La respuesta del peliverde hizo que Tomoe lo viera con asombro.

- ¿Cómo que una oportunidad?

- Al final y al cabo es por el bien del equipo ¿no? El hecho de que todas deban fortalecerse para mejorar es formar un equipo más fuerte, de modo que nadie se quede atrás, ustedes ya han progresado lo suficiente y han derrotado equipos con más trayectoria, considero que está bien darle su oportunidad a otras para que puedan ponerse al mismo paso, al menos es lo que pienso.

- … Supongo que tienes razón, es que hemos sido solo nosotras once y parece que aún no estoy acostumbrada a que otras se unieran… - Soltó una pequeña risa.

- Igual puede significar otra cosa, estás realmente metida en el béisbol, el hecho de no jugar ha logrado que estés frustrada de estar en la banca, ya debiste haber vivido ese sentimiento.

- Es verdad… - Los primeros juegos fue algo que ella sintió cuando recién empezaba.

- Tendrás otra oportunidad en el futuro, por ahora si no quieres que algo así vuelva a suceder, sigue entrenando y vuélvete más fuerte.

- Es cierto… gracias por animarme Minamoto-kun.

- No hice mucho realmente, conque estés alegre es más suficiente. – Eso causó que el corazón de Tomoe empezara a latir, se sonrojó levemente.

- Entonces… ya debo irme, me están esperando.

- Nos vemos. – Se despidió de él, al momento de salir del salón, se apoyó contra la pared.

- (Que fue eso… por unos cuantos segundos Minamoto-kun me pareció alguien… muy amable y caballeroso…)


Taiga tenía un trabajo bastante arduo en entrenar a las chicas para que puedan jugar el partido de práctica, sabía que no sería tarea fácil pero si quería conseguir tal aumento de presupuesto, la victoria tenía que conseguirse.

- Hiiragi ¿Qué tanta experiencia tienes? – Preguntó el castaño.

- Como llevo jugando años, he recorrido cada posición que pueda haber, así que cualquier puesto que quiera darme, lo cumpliré.

- Perfecto. – Observó al resto de las chicas que estaban realizando estiramientos. - ¿Ya terminaron de calentar?

- Ya estamos listas. – Informó Kondo.

- Vamos con algo de juego en el campo para empezar, quiero comprobar si pueden conseguir un bateo a la pelota así que practicaremos sus bateos el día de hoy, Hiiragi, se la pitcher para esta ocasión.

- Entendido. – Asintió la peliverde.

- Yo seré el cátcher, todas pasarán e intentarán golpear la pelota tres veces, Tsukishima, lleva el conteo de hits en esa tabla. – La pelinegra asintió. Hiiragi ya estaba en el montículo y Taiga se preparó para recibir la pelota, la primera en pasar fue Aisaka.

- ¡Estoy lista! Golpearé esta pelota con todo. – Respondió ella con ánimo. Taiga mandó la señal a Hiiragi la cual asintió, se preparó y entonces lanzó la pelota con fuerza, eso terminó sorprendiendo a la rubia del moño que no supo cómo reaccionar, quedándose inmóvil.

- Tiene fuerza… - Expresó Taketomi por debajo al ver el lanzamiento de Hiiragi, Taiga le devolvió la pelota.

- Aisaka, debes concentrarte y mantén la vista fija en la pelota. – Le aconsejó Taiga.

- L-Lo siento, me distraje un poco, ahora si lo haré en serio. – Ella ya se puso en posición como conocía, Hiiragi nuevamente lanzó la pelota, esta ocasión Aisaka pudo batear, pero no logró darle, fue un strike. - ¿Eh? Pero creí darle.

- ¡No te rindas Aisaka-san! – Le animó Asahina, la rubia asintió. Hiiragi tenía la pelota nuevamente lista para lanzar, con el tercer tiro, Aisaka nuevamente bateó aunque cerró los ojos.

- Tercer strike, out. – Informó Taiga, la rubia bajó la mirada mientras hacía un puchero.

- No es justo, ella lanza muy fuerte.

- La siguiente. – Anunció. Shiina fue la próxima en pasar, como ella igual tenía un cierto cuadro de experiencia en béisbol, Taiga pensaba que quizás pudiera darle a una pelota. La castaña se preparó, sujetando el bate, miró fijamente al frente.

- Creo que lo tengo… - Expresó por debajo, La peliverde lanzó la pelota, en ese momento Shiina bateó, pero no pudo darle.

- Primer strike. – No dejó que eso la desanimara y nuevamente se puso en posición, ya entonces que pudo estar mejor preparada, al momento de lanzar la pelota, se escuchó el sonido de un golpe.

- ¡Lo hice! – Shiina se veía feliz de golpear la pelota, no voló muy lejos pero fue un inicio.

- ¡Bien hecho Shiina-chan! – Akino, Asahina y Hanayama se acercaron a ella para celebrar, Taiga soltó un suspiro, no era mucho como para un festejo pero las dejó ser.

El resto de chicas fueron pasando, algunas realmente no le dieron ni una sola vez, otras por lo menos lograron un solo hit. Ya que se hizo el conteo, Taiga revisó como quedaron, Shiina, Izumida, Tsukahara y Senba lograron golpear al menos una vez de igual forma, ya el castaño tenía cierta idea de cómo manejar las cosas.

- Shimazu~ - Vio a Honjou acercarse a él. - ¿Haremos algo más? No me molestaría si dijeras que practiquemos más, mientras pasemos tiempo juntos… - El castaño simplemente enarcó una ceja.

- Siguiente practica chicas, no hay tiempo que perder. – Anunció mientras pasaban a otro ejercicio. En el otro lado del campo, con Takuto supervisando lo que hacía el resto, estaban teniendo su propio entrenamiento, Kurashiki no podía evitar ver lo que hacía Taiga y ciertamente que Honjou se le acercara así no era muy de su agrado.

- ¿Qué sucede Maiko? ¿Acaso estás celosa? – Iwaki aprovechó para molestarla.

- N-No estoy celosa, es solo que Honjou-san está muy cerca de él, solo estoy vigilando.

- Alguien está celosa~ - Canturreó Asada, la pelirroja intentó atraparla pero ambas empezaron a correr, Takuto soltó una risa al verlas.

- Taiga tiene suerte de tener una novia tan atenta…

- Shimada-san. – Escuchó a Shinonome, estaba enfrente de él y con un rostro serio. – No te distraigas.

- Es verdad, es solo que me encanta ver el progreso de mi amigo, ha crecido mucho desde la última vez que lo vi… - Se cubrió el rostro mientras fingía llorar, Shinonome enarcó una ceja.

- ¿Ya terminaste de hacer el payaso? Tenemos prácticas y hay que mejorar para el torneo de invierno.

- Estás demasiado tensa, deberías relajarte un poco, si eso quieres, puedo ayudarte al respecto, Ryo-chan.

- ¡No necesito relajarme y no me llames por mi nombre! – Expresó ella con molestia.

- ¿Qué tiene de malo? No siempre podemos ser cien por ciento serios cuando se trata de jugar, quizás si le vieras el lado divertido a las cosas, tendrías mejor rendimiento.

- No necesito nada de eso, si realmente buscarás entrenarnos, demuéstralo, no importa que seas una referencia de Shimazu-san.

- Ryo-chan… - El peligris cerró los ojos por un momento. – Aún no les he demostrado mi fuerza ¿cierto? Creo que es una oportunidad, Nozaki-chan.

- ¿Si? – La rubia se acercó en ese momento.

- Quiero hacer una pequeña demostración de mi bateo ¿no tendrías problemas en lanzar la pelota para mí?

- Para nada, me prepararé. – Ella asintió para ir al montículo, el resto de chicas vio con algo de curiosidad.

- Observa con atención Ryo-chan, esto demostrará lo que pasa si voy en serio. – Sujetó un bate para ir al sitio, Waka se preparó como cátcher en ese momento. La rubia ya estaba lista para tirar en cualquier momento. – Hazlo ahora.

Ella asintió, en ese momento arrojó con la zurda, Takuto se puso en posición y entonces todo pasó tan rápido, Shinonome no supo cómo ocurrió, antes de darse cuenta la pelota voló bastante lejos, atravesando más allá del campo de girasoles, las demás chicas lo vieron con asombro, Taiga solo pudo sonreír por debajo al verlo.

- No has perdido tu toque… - Expresó por debajo. Takuto dejó salir un respiro mientras soltaba el bate, Shinonome se quedó con la boca abierta, jamás presenció un home run que volara tan lejos como aquel.

- ¿Qué tal? ¿Ahora si estás convencida? – Preguntó, la peliazul simplemente bajó la mirada.

- … Me duele admitirlo, pero… eres lo que necesitamos.

- Me alegra que lo entiendas. – Expresó él con una sonrisa, Shinonome no podía verlo al rostro, por alguna razón verlo de esa forma causó que su corazón empezara a latir con fuerza y sus mejillas se pusieran rojas. - ¿Ryo-chan? ¿Te ocurre algo?

- No es nada. – Respondió al ponerse de espaldas. – No puedo seguir perdiendo el tiempo, debo continuar entrenando. – Se retiró en ese momento, Takuto se rascó la nuca mientras la veía irse, entonces soltó una pequeña risa.

- No es nada sincera.


La práctica terminó, Kondo ofreció el ir a su restaurante para descansar y comer algo para recuperar energías.

- ¡Que rico, Saki-chan, jamás me cansaré de la comida de tu familia! – Nagai estaba comiendo con gusto, ya yendo por el tercer plato, su padre que estaba en la cocina sonrió al escucharlo.

- Gracias Kanako-chan, pero ¿Qué ocurrió con la dieta? – En ese momento se detuvo, empezando a sudar con fuerza.

- E-Esto… ¡Necesito energías así que lo dejaré pasar por hoy! – Y continuó, otras chicas soltaron unas cuantas risas.

- El juego es dentro de cinco días ¿no? – Preguntó Takuto, Taiga asintió. – Tienes un trabajo duro por delante para entrenar a esas chicas.

- No sé cómo saldrán las cosas, quizás y no consigamos ganar en ese momento.

- Shimazu-san. – Hiiragi se acercó en ese momento a ambos. - ¿Está dudando acerca de mi habilidad?

- No es nada de eso, solo que las demás tienen un largo camino por recorrer, aprecio toda la ayuda que me diste en idear los entrenamientos.

- No es nada, solo deseo lo mejor para este equipo, si podemos ganar y llegar hasta el torneo, estaré más que satisfecha… - Bajó la mirada. Recordó algo del pasado que no quería que volviera a su mente, agitó su cabeza. – Traeremos la victoria, lo aseguro.

- Eso espero… Hiiragi, tengo algo que decirte. – La peliverde miró con algo de curiosidad a Taiga. – Durante este partido, quiero que actúes como la capitana. – Eso la tomó por sorpresa.

- ¿Capitana? Es un poco apresurado.

- De todas las que entraron, tienes mayor experiencia y considero que harás un buen trabajo dirigiendo a las demás en el partido, no puedo pedirle esto a nadie más. – Hiiragi no sabía que pensar, era una gran oportunidad para ella, si retrocedía, iba a arrepentirse.

- … Entendido, haré mi mejor trabajo como capitana en el juego.

Con esa decisión hecha, cada vez más se iban acercando al momento del juego, Hiiragi tenía un cargo importante y lo llevaría a cabo para ganar, su meta estaba fija y haría lo posible por alcanzarla.


El Redentor 777: Bueno, saque algo de idea de ahí, ya al menos en varias parejas que tengo pensadas sucederán distintas cosas para que no sea como algo igual a otra, intentaré darle individualidad a cada subhistoria.

Ninja Britten 11: Al final como que decidí sacar a un mexicano para más variedad jaja y pues entonces que Shiho si se la hizo a Taiga pero es algo que no retrocederá, ya entonces es que debe esforzarse más.

Bueno, fueron entrenamiento y así Taiga confía en Hiiragi para llevar la victoria, ya digo que ella se llevará algo de protagonismo en estos caps que vienen, ya es momento darle su foco a estas chicas además de las respectivas historias de parejas, ya todo eso lo verán en el siguiente cap, nos vemos la próxima semana. Saludos.