Muy bien chicos primero quisiera pedirles que vayan directo a Youtube y coloquen a sonar la Semper Fidelis. Sé que siempre soy muy teatral con la fanfarria por las actualizaciones. Pero un poco de acompañamiento musical no estaría mal para variar XD

¡Y es que, HOLAAAA! ¡Este mes pude actualizar todos mis fics! ¿Tienen idea de lo difícil que es escribir NUEVE capítulos de nueve historias diferentes?, por lo que siempre me quedan faltando dos o tres fics que se retrasan. Y luego ustedes me quieren colgar por no actualizar, no que los culpe. Están en todo su derecho de querer matar al autor Jejeje ¡Pero solo vez en cuando, eh!

Y aun con el día extra del año bisiesto me sorprende que fuera justamente en el mes más corto el que pudiera lograr esto XD Pero en fin no vamos a hacer esto más largo de lo que ya es y pasemos a lo bueno:

Ya saben, cualquier opinión (buena, mala, constructiva, cartas bomba, aulladores...) es bienvenida en los reviews. ¡Nos leemos en las notas finales mis amores!

Capitulo 30:

"Bienvenido a Nueva Roma"

Nico había dicho que regresarían a Nueva Roma en uno o dos días, incluyendo el "equipaje extra". Obviamente él no había considerado que el cabeza dura de su primo querría llevarse a su nueva mascota con él, y por si fuera poco también estaba su propia nueva "maleta". Así que, en resumen, eran cuatro mestizos y dos Quileutes con gigantismo:

-¿Que les dan de comer?-Se pregunto mentalmente frustrado. Aun le sacaba de onda que Seth fuera menor y aun así le sacara un montón de ventaja en estatura. Bueno, eso, y la otra "cosa".

-¡Los tengo!-El ojiverde iba agitando un sobre de papel en sus manos-El autobús sale a medio día-Anuncio con una enorme sonrisa-Tenemos tiempo de sobra.

-Sigo diciendo que es mala idea-Objeto Jason, por quien sabe qué ocasión.

-Viejo, yo tampoco tengo buenas experiencias con los viajes en autobús-Acoto Percy-Pero no hay de otra, somos demasiados como para hacer que Nico nos haga ir por las sombras.

-¿Y la Señorita O´Leary?-Inquirió sagas el hijo de Júpiter.

-Ya te dije, no tengo idea de a donde fue-Rebatió Percy con su mejor cara inocente-Ella tiene derecho a su privacidad ¿sabes?

-Hijo de...-Obviamente Percy estaba haciendo todo aquello solo para fastidiarle. Solo era cuestión de tiempo para que le soltara el "Dije que volvería, pero nunca dije cuando". Y si eso llegaba a ocurrir convertiría a su primo en un pararrayos humano.

Fuera como fuera, tenían solo un par de horas para preparar el equipaje. Al menos los que tenían algo para empacar. Percy tenía ya todas sus pocas pertenencias empacadas en la mochila del ejército que venía usando desde que comenzó su nueva vida nómada, por lo que ahora se encontraba fastidiando a Jacob quien aun no empacaba. Podía escuchárseles pelear desde el jardín atrás de la casa:

-¿Para que llevas revistas?-

-Deja eso...

-¿Al menos lavaste esto?. Uff ya veo que no-

-¡N-no olfatees...! eso-

-Ay deja de hacerte la virg- ¡Oh por la faja de Afrodita! ¿qué es "esto"?-

-¡Jackson!-

- Uh la la... De cebras ¿en serio? ¿No tendrás alguna de tigre? ¡Oh...!-

Lo siguiente que se escucho fue como esos dos parecían comenzar a correr hasta por las paredes de la habitación persiguiéndose, gritándose, luego un extraño momento de paz y quietud, y finalmente algo tronando. Posiblemente si habían terminado trepados en el techo y acabaron cayendo a lo bestia sobre la cama.

Otros que aun debían hacer sus maletas eran Jason y Seth, quienes se encontraban en la casa de los Clearwater empacando:

-¿Estás seguro que con esto está bien?-Seth se encontraba sentado en su cama junto a su mochila mirando inseguro a Jason, quien terminaba de cerrar la suya también. Él no tenía ninguna experiencia viajando pero estaba seguro de que el equipaje debía ser algo mas grande.

-Créeme, entre más ligero vallamos mejor nos ira...-Respondió el mestizo, omitiendo él "... cuando tengamos que huir de algún monstruo" que completaba la frase. Le dio el visto bueno a su mochila y se levanto. Iba a sugerirle a Seth darse una ducha antes pero entonces se fijo en como el chico no apartaba los ojos de sus dedos tamborileando en las rodillas-¿Estás bien?-Sabía perfectamente que no era así.

-Sí, solo...-Su tono de voz no tenía ni la sombra de esa energía que siempre le caracterizaba-Tal vez sería mejor que no fuera. Creo que ni siquiera le caigo bien.

-Seth, no digas eso-Mientras hablaba el rubio extendió su brazo sobre los hombros del joven quileute buscando confortarle. Comprendía perfectamente de quien hablaba Seth. Después de todo Nico solo había soltado un "Avísenme para irnos" antes de perderse entre los árboles. Odiaba que el hijo de Hades nuevamente estuviera encerrándose en sí mismo y apartándose de los demás pero no era como si pudiera culparlo. Y odiaba que Seth pareciera marchitarse poco a poco con cada minuto-No es que no le agrades, dudo que ni yo le caigo bien...-Muy bien ese había sido un muy MAL intento de consuelo-Mira...-Dijo nervioso, urgido por corregir su metida de pata-No es que Nico te odie, es solo que el tema de los sentimientos no es fácil para él.

Y se estaba quedando corto. Todo el asunto de la impronta de Seth debía ser como una bofetada para Nico, y aunque no lo pareciera el embajador de Plutón realmente estaba poniendo de su parte para no lastimar a Seth. No demasiado al menos. No adrede. Realmente no tenía ningún derecho a juzgarlo por su actitud retraída y por estar tan a la defensiva. Él solo no quería salir lastimado ¿quién podría culparlo?

-Tiene novia ¿verdad?-Inquirió de repente el quileute dolido.

-¿Qué?-Pregunto levemente estupefacto.

-No le culpo-Prosiguió-¡Dios incluso le dije que lo amaba!-Exclamo frustrado tapándose el rostro con las manos-¡Idiota idiota idiota...!-Cada adjetivo era remarcado por un golpe en la cara con ambas manos en una mescla de la vergüenza y el masoquismo.

-¡Oye oye para con eso!-Le tomo un par de intentos pero finalmente Jason pudo sujetarle por las muñecas.

-No lo entiendo, Jay´-Prosiguió el más joven al borde de las lágrimas-N-no soy gay, hasta ayer me gustaba una chica de la escuela...-Se excusaba mientras Jason sentía el temblor en todo el cuerpo del quileute-Se supone que mi impronta seria... Que sería increíble... Y voy e imprimo en otro hombre-

-Seth, oye, mírame...-Ya que el menor seguía empeñado en su postura derrotista, uso su mano derecha para levantarle del mentón con suavidad-No entiendo muy bien esto de "imprimar"-Dijo con un aura muy seria y una mirada que no dejaba espacio a discusión alguna-Pero NO existe absolutamente NADA de malo solo porque te guste otro hombre, y quien se atreva a insinuar lo contrario no es más que un imbécil... "Y le meteré mi espada en el trasero a quien se atreva"-Completo para si en su mente.

-Pero-

-Pero nada, Seth-Atajo Jason-Las cosas no siempre salen como esperamos, ¡dioses, que nunca lo hacen!-Acoto pragmático-Pero eso no significa que no puedan ser increíbles, ¿lo entiendes?

Si, sonaba mucho a discurso motivacional pero así era como lo sentía. Fue así como se sintió el día que Piper rompió con él, y el mismo consejo que alguien le dio para ayudarle a superarlo. Pero ahora no se trataba de él ni de sus problemas. Era sobre sus dos amigos, a los cuales consideraba familia. Y lo único que podía hacer en ese momento era brindarles todo el apoyo que necesitaran.

-¿Tú...?-Inquirió de repente Seth, la duda goteando de cada silaba en su voz-¿Tú crees que yo... tenga alguna oportunidad?

¡SI! ¡Por todo el mismísimo Olimpo claro que la tienes! El hijo de Júpiter se moría por decir aquellas palabras. No solo para aliviar toda aquella ansiedad que inundaba los grandes ojos del quileute en una mirada suplicante. Sino porque realmente lo creía con toda su alma. No quería darle demasiado crédito a Cupido, o a cualquier otro Erote, pero debía haber un motivo para todo aquello aunque no tuviera ningún sentido razonable en ello.

-Eso depende de ti, Sethie-Pero el amor, así como sus dioses, no era razonable-Nico es alguien difícil, le ha tocado vivir demasiadas cosas solo y por eso es tan distante con los vivos...-Era un campo de batalla donde la única forma de sobrevivir era confiando-Tendrás que esforzarte mucho si quieres ser su amigo...-Pero sobre todo no podía decirle a Seth el secreto del hijo de Hades. Seria traicionar su confianza de la peor manera-Pero créeme, vale completamente la pena.

Sabía lo peligrosas que podrían resultar sus palabras. Básicamente estaba dándole esperanzas a Seth, sin tener seguridad de nada en realidad. Pero confiaba ciegamente en sus amigos.

Confiaba en Seth y en que haría todo por ganarse a su impronta, aunque fuera un paso a la vez.

Confiaba en Nico y en que tomaría la decisión adecuada, fuera cual fuera.

Y ambos podían confiar en él para apoyarlos. Solo rezaba a los dioses porque todo acabara bien.

Las despedidas fueron más emotivas de lo que todos esperaron en un principio, y no solo para con los Quileutes. Percy y Jason fueron objetivo de los mismos abrazos, las mismas palabras y los numerosos "regresen pronto" que el resto de la manada y los adultos presentes. Especialmente Sue, quien los apretujo a hombros al tiempo que les instaba a cuidarse mucho:

-... y no vallan a perder a mi hijo-Agrego con humor, aun a pesar de sus ojos levemente aguados.

-Nunca, Sue-Jason era otro, pero nadie hizo comentario despectivo alguno.

Otra despedida memorable fue la de Billy, quien hizo jurar a Percy que no dejaría que Jacob se metiera en ninguna clase de problema y dándole luz verde para castigarlo en su ausencia. Pero solo de ser necesario:

-No te preocupes, Billy...-Dijo el ojiverde mirando maliciosamente al aludido al tiempo que su cabeza ya comenzaba a estirar el significado de "necesario"-Lo tengo controlado-Todos pudieron oír a Jacob tragar grueso. Y odiándose internamente por el efecto que esas simples palabras estaban teniendo en él.

-¿Están listos?-Sam los llevaría a la estación de autobuses y esperaba ya en el asiento del conductor en la camioneta de los Black con Emily a su lado-Su autobús sale en media hora.

-¡Si, ya vamos! Muy bien muchachos, es hora...-Llamo Jason colgándose su mochila. En pocos minutos todos los viajeros estaban acomodándose en la tolva de la camioneta-Les avisare apenas lleguemos al campamento-Anuncio el romano, sentado a la derecha de la compuerta.

-¿Seguros que llevan todo?-Inquirió Emily, asomada desde la cabina.

-Ja, me sorprendería que alguna de estas logre llegar-El comentario de Percy provoco que algunos le miraran extrañados y un codazo en las costillas, cortesía de Nico-¡Auh!

Cinco minutos después la camioneta ya había arrancado. Los viajeros agitaron los brazos despidiéndose de Sue y Billy hasta que les perdieron de vista entre los árboles en un cruce. Y si prestaban la suficiente atención podrían ver al resto de la manada moviéndose, ocultos entre los árboles. Ninguno estaba seguro de si les protegían o solo no querían despedirse tan pronto. Aunque la segunda opción era más reconfortante.

Para cuando llegaron a la estación y todos bajaron, Sam llevo un momento a Seth a parte para hablar con él:

-Escucha-Su tono era serio y su mirada suave, pero aun así el joven quileute se sintió asustado-El proceso ya de por si te agotara bastante, así que no pienses demasiado en la impronta ¿sí? Intenta relajarte cuando estés junto a él-Dijo girando brevemente en dirección al chico azabache de chaqueta de aviador, quien volteo repentinamente a verlos antes de fruncir el ceño y regresar su atención al tablón de horarios.

-Claro...-El menor quiso sonar seguro. Pero solo sonó patético. Sam tomo una decisión:

-Seth, nunca te dije esto pero...-Comenzó relajando visiblemente toda su postura y colocando una mirada que Seth nunca había visto en él-De todos en la manada, eres el más prometedor. Entraste en fase siendo demasiado joven, aprendiste rápido y eres muy resistente ¡Y aun estas desarrollándote!-Acoto como si él mismo no pudiera creerlo-Estoy seguro de que llegaras a ser mucho más grande que Jacob, y yo-Y no se refería solo a su tamaño. Extendió su mano y la poso con solemnidad en el hombro de su compañero-Nos harás sentir orgullosos a todos. No empieces a sentir miedo ahora ¿sí?

Un poco más allá, mientras pretendía elegir una bebida de la máquina expendedora, Percy dibujo una pequeña sonrisa en su rostro. No había sido su intención escuchar, de verdad, pero le alegraba haberlo hecho. Se decidió por un zumo de frutos rojos y emprendió marcha hacia donde Jacob y Emily estaban despidiéndose. Un pequeño bufido rozo su garganta cuando vio a la chica abrazar al quileute, y casi al instante rio burlándose de sí mismo.

Todo iba demasiado rápido.

-¿Q-quieres la ventana?-

-No-Una mirada sagas por parte de Jason, quien se encontraba acomodando su mochila arriba de los asientos hizo que Nico agregara-Gracias, pero me mareo si voy junto a la ventana-El rubio asintió con la cabeza al tiempo que tomaba su lugar en el puesto junto a Percy.

-Eres consciente que no eres su madre, ¿cierto?-Inquirió Percy en un susurro a su lado. Jason solo lo ignoro mientras se acomodaba-Se que parece un niño, pero ya esta grandecito.

-Necesita apoyo-A las palabras de Jason le siguieron un fuerte golpe en el respaldo de su asiento desde atrás.

-Se nota-Rebatió sardónico Percy, para entonces levantarse y asomarse desde arriba en los dos asientos frente a ellos-¿Como van ustedes?

-Tengo hambre-Acoto Jacob pasando despreocupadamente la página en la revista que leía. A su lado Henry miraba fascinado por la ventana:

-¡Nunca había viajado en autobús!-Exclamo emocionado el pequeño romano.

-¿De verdad?-Exclamo Jacob sorprendido, aunque fue el hijo de Poseidón quien respondió:

-Sí, los mestizos no somos muy adeptos a esto-

-¿Qué? ¿Viajan en carruajes mágicos voladores?-Inquirió sarcástico el moreno.

-No, aunque esta el taxi de las Hermanas Grises...-Dijo pensativo Percy antes de palmear los hombros del otro-No te preocupes ya lo descubrirás pronto. Si logramos pasar de la primera parada te invito un emparedado-Con el último comentario volvió a tomar asiento puesto que el autobús comenzaba a ponerse en movimiento.

Claro que no llegaron a la primera parada. Pero eso era más que obvio ¿no?

Tenían cerca de media hora de haber dejado la estación de autobuses cuando se detuvieron con la luz roja frente a un viejo taller mecánico de mala muerte. Percy, sentado a la ventana, contaba distraídamente los neumáticos apilados en la acera cuando su mirada se cruzo con un viejo barrigón en un sucio overol cubierto de grasa. Y claro que el tipo iba a correr directo hacia él gritando como loco mientras agitaba un enorme mazo de bronce, no sería su vida si no lo hubiera hecho. Y tenía a otros cuatro amigos, por supuesto. ¿Es necesario aclarar que todos eran ciclopes adultos? ¿No? Perfecto.

El autobús término partido a la mitad, la delantera incendiándose y rodeado de un montón de curiosos al tiempo que ellos huían en dirección contraria de donde provenían las sirenas de la policía. Porque cualquier ataque o incidente ocasionado por una asquerosa criatura mítica atacando a un mestizo siempre era atribuido por las autoridades al mestizo en cuestión. Solo otro de los tantos bonos de ser un semidiós.

El viaje hasta San Francisco desde Forks debió ser de unas ocho horas, diez con el mal trafico de la ciudad. Dado que salieron puntualmente podrían haber llegado entre las siete de la tarde o las nueve de la noche. Pero que había de divertido en eso ¿verdad? No, hay que subir los ratings, ¡el público quiere acción! Percy había estado en esa constante diatriba hasta que Nico lo mando a callar. Léase, le saco el aire con un codazo ya harto de escucharlo hablar solo. Y los demás lo agradecieron. Luego de pasar toda la tarde y TODA la noche huyendo de ciclopes, telkines y un grupo de turistas asiáticos, estaban exhaustos y hambrientos cuando finalmente lograron llegar, al amanecer, al túnel de servicio entre las avenidas que llevaba al campamento oculto entre las colinas Berkeley.

-Nunca más volveré a viajar contigo-Exclamo un agotado Jacob.

-Ahhh, fue divertido...-Exclamo el hijo de Poseidón encogiéndose de hombros-Incluso agradable, casi siempre son mucho peores-El resto de mestizos asintió solemnemente con la cabeza, incluso los dos guardias que les escoltaban. Y Jacob no estaba seguro de querer preguntar al respecto.

-Es bueno tenerlo de regreso, Pontifex-

-Oh vamos, Carl...-Durante el resto del camino en el túnel todos escucharon a Jason intentando convencer a su escolta de no ser tan formales. Aunque estos parecían algo reacios accedieron a, por lo menos, llamarse por su nombre de pila. Habían llegado al extremo del túnel cuando de repente Jacob se vio sujeto por la muñeca e instado a caminar de prisa:

-Solo apresúrate...-Dijo Percy ante sus quejas-Esto te encantara.

Cuando salieron de nuevo al exterior la luz del sol le lastimo un poco los ojos. Pero cuando pudo ver el panorama que se habría ante ellos no pudo evitar quedarse con la boca abierta, ni le habría importado que Percy hiciera uno de sus comentarios sardónicos. Ni siquiera parpadeaba. Solo quería grabar esa imagen en su cabeza. El verdor de las colinas no era nuevo, pero eso en el fondo del valle era absolutamente ajeno para él: las enormes puertas bordeadas por un muro de roca parecían inamovibles incluso ante el más fiero de los terremotos, la torres de vigilancia, los guardias junto al portón, las enormes estructuras de estilo antiguo que parecían brillar bajo el sol de la mañana. Jacob no recordaba la última vez que sintió aquel cosquilleo en su estomago. Aquella emoción.

-La primera vez que lo vi, ni siquiera sabía quién era-Percy estaba a su lado, fascinado de ver aquella expresión en el rostro del Quileute-Es uno de los recuerdos más valiosos que tengo-Susurro para que solo Jacob pudiera escucharlo.

-¡Waoh!-De no ser porque los otros ya habían llegado junto a ellos, Jacob habría aprovechado la oportunidad para robarle un beso al ojiverde. Y tan pronto como se encontró lamentando la interrupción sus orejas se calentaron.

-Nunca me canso de esta vista-Jason y Henry se habían apartado un poco para dejar los mejores lugares del mirador para sus visitantes. Solo que, para sorpresa de los que le conocían, Nico había tomado lugar a un par de pasos junto a Seth. Estaba erguido a todo lo alto que era, con la mirada al frente y las manos en los bolsillos de su chaqueta, su espada de acero estigio colgando de su cinturón acentuando las sombras a sus pies. Y para Seth, esa era una mejor vista.

-Es increíble...-Dijo quedamente regresando su vista al campamento. Estaba muy asustado, pero pensaba en las palabras de Sam y pudo sacar un poco de valor-Eh, ¿irías a explorar... conmigo?

Un poco más allá, Percy y Jacob intercambiaron una mirada y un gesto que iba entre la sorpresa y como si dijeran -Buen movimiento / -Veamos que responde.

-No, estoy agotado...-Más atrás Jason se palmeaba la frente mientras Henry le sostenía del brazo. Y Seth estaba a punto de desalentarse-Pero, podemos ir en la tarde-Dijo Nico restándole importancia con un encogimiento de hombros.

Seth sonreía de tal manera que parecía a punto de brillar, incluso más que el sol de la mañana. Jacob y Percy sonrieron cómplices, y Henry y Jason chocaron los cinco silenciosamente. Pero claro, el hijo de Poseidón tenía que asomar la cucharada:

-Suuaaaave...-

-¡Púdrete, Jackson!-Gruño el hijo de Hades, ahora que comenzaban a descender por la colina.

-Percy no empieces...-Intercedió el hijo de Júpiter.

-Déjalo, ahora estoy tan cansado que no me importa. Solo quiero una ducha y echarme a dormir-

-¡Amén!-Exclamo Percy. Solo que, por ir detrás de Nico no pudo ver la expresión malvada que se dibujo en la cara del griego. Esa misma a la que Jason le tenía pavor:

-No hablaba de ti...-Dijo, inusualmente tranquilo. Incluso sonaba divertido-Tú tienes cuentas que rendir-Agrego mirándole de reojo con una sonrisa propia del gato Cheshire.

-Oh por favor...-Exclamo irónico-Como si Reyna estuviera parada frente a las puertas esperándome.

Reyna estaba parada frente a las puertas esperándole. Con los brazos cruzados, golpeteando impaciente el piso con la punta del pie y una mirada tan fría que habría hecho sentir orgullosa a la mismísima Quíone. Junto a ella también estaban Frank y un par de centuriones, entre ellos Hazel. Quienes no duraron un segundo en adelantarse para recibir a sus amigos:

-¡Percy!-La joven sureña salto directo a su amigo, quien la atajo en el aire por la cintura y se estrecharon en un fuerte abrazo que duro varios segundos-¡Dioses! ¡Estaba tan preocupada! ¡¿Cómo te atreves a irte así...?!

-Me alegra verlos-Frank intentaba ser formal, pero era difícil con la enorme sonrisa en su cara mientras abrazaba a sus compatriotas; expresión que se vio sosegada por la confusión al ver a ambos Quileutes-Hola, Jacob ¿no?-Saludo reconociendo al mayor-¿Qué...?

-Pregúntale a Percy-Respondieron los otros al mismo tiempo. Fuera como fuera el Pretor estrecho sus manos al tiempo que les daba la bienvenida.

-Haz´ quiero presentarte a Jacob y a Seth...-En ese momento el hijo de Poseidón se unió a ellos, aun con la sureña levantada-Jake, ella es Hazel una de mis mejores amigas. Seth es-Dejo la idea en el aire al tiempo que le dedicaba una mirada socarrona al hijo de Hades.

-¡No. Te. Atrevas!-Gruño Nico desde su lugar. Hazel alterno una mirada confundida entre todos y seguramente habría comenzado toda una divertida conversaron de reencuentro. Palabra clave: hubiera.

-Jackson...-Ese pequeño llamado, siseado con ira sosegada fue suficiente para ponerle la piel de gallina a todos. Incluso a los lobos.

-Viejo, se lo que dije...-Dijo el ojiverde dirigiéndose a Jason-Pero si volteo, y tiene su espada: voy a huir. Rápida y muy cobardemente-Muy lentamente, y evitando cualquier movimiento brusco, solo por si acaso volteo levemente el rostro y suspiro mínimamente aliviado. La romana seguía de pie, frente a las puertas, a varios metros de ellos y no tenía ningún arma en las manos. Solo una firme convicción homicida en la mirada.

-Tranquilo, no esta tan furiosa-

-Frank, te quiero viejo-Respondió con una sonrisa mientras caminaban a las puertas de entrada al campamento-Pero no sabes mentir-Cuando finalmente llegaron a las imponentes puertas de entrada estaba listo para afrontar su responsabilidad:

-Todo tuyo-

-No lo maltrates... mucho-

-Cástralo-

Solo que uno a uno sus compañeros, sus supuestos "amigos", fueron pasando de largo a la pretora directo al campamento. Algunos apenas abogando a su favor mientras que otros, Nico, solo le dieron ideas.

-¡Traidores!-Espeto, indignado, al verse solo y a cara con la puertorriqueña-¡Cobardes!

-¿No deberíamos...?-Al menos Jacob tenia la decencia de querer esperarle. O al menos acompañarle.

-Créeme, no quieres quedarte-Acoto Jason a su lado tomándolo del brazo e instándolo a seguirle.

-¿Y sus cosas?-

-¿No adivinas?-

-Vamos, seguro quieren lavarse antes de comer-Sugirió Frank amable. Entonces él y la centurión se giraron momentáneamente, con claras expresiones culpables y gesticularon un silenciosos "lo siento" hacia Percy. En serio lo adoraban, pero preciaban demasiado su integridad física como para querer meterse en el camino de una muy enojada hija de Belona.

¸,ø¤º°°º¤ø,¸¸,ø¤º°°º¤ø,¸¸,ø¤º°°º¤ø,¸¸,ø¤º°°º¤ø,¸¸,ø¤º°°º¤ø,¸¸,ø¤º°°º¤ø,¸¸,ø¤º°°º¤¸,

Siendo un licántropo, luchando constantemente contra vampiros, formando parte de una tribu y de un linaje nativo-americano, los Quileutes siempre se habían considero material de leyenda. Ese era un sentimiento muy común entre los miembros de la tribu tomándolo con solemnidad y a veces un dejo de humor, especialmente entre los más jóvenes. Ahora viendo a su alrededor Jacob no podía dejar de pensar, con algo de pesar, que esas leyendas a las que el pertenecía eran demasiado pequeñas.

Geográficamente El Campamento Júpiter en si no era demasiado grande, apenas del tamaño de una ciudad pequeña oculta entre las colinas Berkeley. Pero para él era como una dimensión completamente nueva. Las calles de piedra y loza constante eran transitadas por los Legionarios, algunos en sus ejercicios, otros haciendo diligencias o simplemente disfrutando de la fresca brisa en los días soleados. Cada estructura, cada construcción, por pequeña que fuera tenía ese estilo antiguo que solo se veía en documentales sobre ruinas con la única diferencia de que todo él lugar casi parecía relucir de nuevo.

A veces podía verse algunos carros de guerra tirados por caballos, que cuando se fijo eran realmente unicornios. Todos los habitantes iban armados, aunque fuera con un simple puñal ¡Y las armas y el resto del equipo bélico eran de oro puro! Había templos a los dioses romanos de los cuales no recordaba sino tres o cuatro nombres nada más. Y como si eso no fuera ya suficiente había criaturas increíbles: no solo los unicornios. Un elefante de guerra. Águilas gigantes. Establos con caballos voladores. Vagabundos con piernas de cabra que siempre estaban pidiendo cambio. Las comidas eran servidas por espíritus de viento invisibles que hacían volar los platos por todo el enorme salón que usaban para comer. Había fantasmas por doquier, Lares que muchas veces se mostraban groseros o mandones pero que rápidamente dejo de hacerles caso gracias al consejo de los legionarios.

Y lo más impresionante de todo eran sus números. Al escuchar tanto la palabra "Campamento" había imaginado que por mucho serian unas cuantas decenas de chicos. Estaba tan equivocado. ¡Los había por cientos! Más de quinientos chicos y chicas como Percy solo en la Legión. Y había toda una ciudad a solo un par de cuadras de allí. Todos con sangre divina en sus venas. Entrenados para ser héroes y sobrevivir. Todos habiendo sobrevivido a dos guerras apocalípticas.

¿Y él se enorgullecía de matar a un par de vampiros al mes? ¡Esos chicos enfrentaban monstruos de verdad!

-¿Oye, estas bien?-Cielos, debía lucir realmente patético si incluso Percy notaba que algo andaba mal con él.

-Sí, solo pensaba...-Esperaba que su tono fuera lo bastante claro como para dar a entender que no quería hablar de eso ahora. Pero solo por si acaso, intentaría desviar el tema-¿Aun te duele?-Pregunto apuntando la cara del mestizo.

Luego dejar solo al ojiverde con esa chica latina los romanos les habían llevado para que pudieran lavarse. Jacob y Seth fliparon cuando vieron los enormes baños sauna de la legión. Jason les dijo que podían usarlos siempre que quisieran al tiempo que intentaba convencer a Nico de entrar con ellos también a una de las piscinas, solo que el italiano insistió en lavarse solo en las duchas. Al salir la morena de asentó sureño y el enorme chico asiático les esperaban con una bolsa de magdalenas y donas glaseadas. Jacob se sintió algo abochornado por el detalle pero era difícil decirle no a una chica tan linda como lo era Hazel. Habiendo recuperado ya los años de vida que ese estúpido viaje les había quitado, en serio NUNCA volvería a tomar el autobús con un mestizo, fueron guiados por Hazel a las barracas de la quinta cohorte donde dijo que podrían descansar cuando Percy se unió a ellos:

-¡Waoh!-Si antes lucia mal, ahora parecía a punto de caerse a pedazos: venia con un leve cojeo en su pierna izquierda, sujetándose el hombro y un enorme y precioso cardenal en el ojo derecho.

-Te fue bien-Y había algo en el tono de Frank y la sonrisa del ojiverde que le dio la horrible seguridad de que hablaban en serio. Luego de eso el hijo de Poseidón simplemente se dejo caer en una de las camas de las barracas y comenzó a roncar.

-Me siento un poco mal por él-

-Se lo merece-

-Igual me siento mal-Espeto Hazel sonriendo maternalmente luego de acomodarle la almohada al ojiverde para entonces girarse hacia sus dos visitantes-Síganme, creo que estarán más cómodos arriba...

Y valla que tenía razón. Las hamacas eran tan suaves y tersas que era como dormir sobre un colchón de plumas, y ya que estaban repartidas a lo largo de un balcón podían disfrutar de la fresca brisa de la mañana a la sombra. Jason y Nico fueron los primeros en tumbarse en las suyas, cayendo dormidos con la misma rapidez que el hijo de Poseidón. Seth, intentando disimular tomo la hamaca junto a Nico y también se quedo dormido luego de mirar con una boba sonrisa en la cara la expresión pacifica de un Nico dormido.

-Descansa...-La insto la Centurión al verle indeciso si tumbarse también-Los despertaremos para el almuerzo.

Luego de eso no recordaba mucho. No tenía idea de cuándo fue la última vez que estuvo tan exhausto pero esa fue sin duda la mejor siesta de su vida, y seguramente habría durado más de no ser por el cabeza hueca que estaba haciéndole cosquillas en la cara con una pluma. Felizmente le habría arrojado por el balcón al inoportuno, que como no era Percy, de no ser por el plato de almuerzo que tenía en las manos.

Por lo que ahora se encontraban sentados en la misma hamaca disfrutando de la ternera y el puré de papas:

-Un poco...-Respondió Percy sobre el moratón en su cara.

-Pensé que esa cosa dorada que comían les curaba las heridas al instante-Dijo Jacob antes de dar una mordida a su chuleta. Percy se tomo un segundo para verle masticas, con la boca llena de salsa lucia como un niño grande.

-Bueno, más o menos. Nos hace recuperarnos más rápido aunque tampoco podemos comer demasiado o empezamos a arder-Respondió, riendo divertido por la expresión de "Por supuesto que sí" en la cara de Jacob antes de continuar-Pero Reyna dijo que tengo que llevar esto por una semana, y que como se me ocurra curarlo me hacia otro igual-Agrego con diversión-Y no has visto el que me dejo en la pierna.

-Esa chica da miedo-Sentencio Jacob-Pensé que eras rudo...-Agrego con burla, recordando todas las veces que Percy lo revolcó en el suelo a él-Discúlpame pero para la próxima estaré en primera fila dándole ánimos.

-Ja ja, me matas de risa, Jake-Respondió sarcástico el hijo de Poseidón-Límpiate la boca, animal.

-¿Donde tengo sucio?-

Bien hubo terminado la pregunta y se vio bien sujeto por la nuca antes de sentir la boca de Percy posarse sobre la suya. El contacto era suave, casi tierno, y al tiempo que el ojiverde hablaba sin apenas separar sus labios:

-Justo aquí-Y cada una de sus terminaciones nerviosas chispearon en cuanto sintió a Percy pasar su lengua a un lado de su comisura derecha limpiando los restos de salsa de carne. Que su corazón se salto un par de latidos con volvió a darle un pequeño pico antes de separarse y volver a comer como si nada.

-G-gracias-Respondió azorado. ¡Percy siempre hacia eso! Esperar a que tuviera la guardia baja para besarlo y luego continuar como si nada. ¡Era muy exasperante! Y un poco excitante, ¡pero igualmente irritante!

-De nada-Dijo Percy con un guiño.

-¡Cierra la boca!-Espeto fastidiado. Ahora consciente que había sonado como si agradeciera el beso.

Cuando acabaron de comer solo dejaron los platos a un lado en el piso y nuevamente somnolientos por la comida Jacob estaba listo para volver a dormir. Y también para sacar a Percy de su hamaca de una patada. Solo que cuando se recostó el mestizo hizo lo mismo, a su lado, colocando la mano tras su cabeza y apoyando levemente la cabeza en su hombro:

-¿Que estás haciendo?-Inquirió dudoso.

-Tengo que ir a una estúpida reunión por la tarde, y quisiera dormir un poco más antes de eso-Respondió Percy con sus ojos ya cerrados-Y "esto" es tu culpa...-Agrego haciendo un gesto que los abarcaba a ambos-Me acostumbre a dormir contigo, Black.

-Nos van a ver-Sugirió. Aunque ya podía ver la respuesta asomarse:

-¿Y...?-Pero claro. Al menos eso era algo que ya tenía más que afrontado. Percy era libre. Percy hacia sus reglas y en cierta forma su realidad también. Debía admitir que le daba un poco de celos:

-Me mostraras la ciudad luego-Dictamino pasando su brazo por debajo del mestizo y pegándolo un poco más a su cuerpo-Y no te caigas.

-Mjmm-Fue toda la respuesta que recibió. Debía admitirlo, él también se había acostumbrado eso.

Continuara...

¡Uh la la! ¿Soy solo yo o las cosas al fin empiezan a calentarse por aquí?

Seré honesto, las cosas no van a ser miel sobre hojuelas para estos dos. No señor.

¡VOY A PONER ESTO TAN INTERESANTE QUE NI SIQUIERA PODRAN DESPEGARSE DEL ASIENTO!

... por lo mencionar el lemon puro y cochino que ya estoy planeando...

Y por supuesto que no voy a dejar tirados a nuestra pequeña pareja inesperada jojojo

Solo, tengan muy presente dos cosas:

Primera, Percy tiene una importante y peligrosa misión en su futuro.

Segunda, soy un bastardo insensible amante del drama.

¿Ya saben a dónde quiero llegar no?

Ahora, sé que no pueden verme, pero estoy sentado riendo maniáticamente XD

MUAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJA