A partir de este capítulo las líneas de tiempo ya están conectadas.
54. Akatsuki.
Sakura entendía ahora porqué la aldea oculta de la lluvia llevaba ese nombre, desde hace día y medio que llegaron, no paró de llover, e incluso antes que entraran, a lo lejos pudo apreciar el agua cayendo eternamente sobre la ciudad. A extrañeza de Sakura, no había aldeanos, solo ninjas que no daban buena pinta y a través de sus máscaras, Sakura podía sentir lo potente de sus miradas, pese a eso ninguno de ellos tenía la intención de atacarlos, al menos no todavía.
—Sakura. —llamó Lee, dándole una de las máscaras que Itachi consiguió para todos.
Dudo en ponérsela al principio pero al final lo hizo, dándose cuenta que podía respirar con total libertad e incluso mejor que cuando no la llevaba.
—Ni se les ocurra despegarse de mí, ¿entendido? —ordenó Itachi, bastante serio. —La razón por la que no nos atacan, es porque llevamos las mantas de Akatsuki y, ya han visto nuestros rostros, conocen nuestra presencia.
Lee y Sakura asintieron, avanzando detrás de Itachi y delante de Kisame. Sakura de vez en cuando alzaba ligeramente la cabeza para mirar los enormes edificios, que según Itachi, eran cementerios; un escalofrío recorrió a la chica, más que una ciudad de lluvia, era una ciudad de muertos.
Antes de que pudieran si quiera darse cuenta, un montón de hojas de papel se interpusieron delante de ellos, limitándoles el paso. A sorpresa de los dos de Konoha, tomó la silueta de una mujer, hasta formar el cuerpo por completo; Sakura se mordió los labios, ese jutsu era increíble.
—Konan.
—Dijiste que vendrías con un recluta, no dos. —dijo ella con un tono de voz monótono. Itachi se mantuvo sereno ante la mirada de Konan. —Elimina a alguno de ellos y te dejaremos seguir adelante.
Sakura casi por reflejo se puso delante de Lee, apretando los puños a la altura de su pecho, remarcando que si quería pasar sobre él primero tendrían que pasar encima de ella. Sin embargo, se ganó un golpe en la cabeza por parte de Kisame, haciéndola tambalear hacía adelante.
—Este es mi sirviente. —sonrió Kisame, tomando a Lee por los hombros. —Aunque ahora parece más enamorado de la chica que de su amo.
—Esa mentira no me va a convencer, Kisame. —suspiró Konan. —Y a Pain tampoco.
—Ya, al menos lo intenté. —dijo el hombre pez, encogiéndose de hombros. Sakura chasqueó la lengua, solo lo había empeorado todo.
—Solo déjalos pasar, Konan. —comentó la voz cantarina de Deidara, bajando del ave hecha de arcilla donde venía encima de un edificio. —Dime, ¿no crees que será bueno que Tobi se entretenga con ellos? Al menos me dejaría de molestar a mí.
—Tobi también es un recluta nuevo. —respondió la chica. —No podemos tener tantos.
—A comparación de mí, Lee no busca unirse al Akatsuki. —dijo Sakura, sacando valor de quién sabe dónde. Itachi buscó callarla, sin embargo, ella prosiguió. —Solo está aquí por mí.
—Sakura…—el hizo una mueca al saber lo que estaba intentando.
— ¿Si peleo con alguien tal y como lo hizo Sakura, me dejarás entrar? —preguntó Lee, seriamente. Konan se giró a él. —Como ella ha dicho, no me iré sin ella.
—Entonces simplemente te asesinaremos.
—No quiere negociar nada. —pensó Sakura, preocupada. —Maldita sea, ¿qué puedo hacer para que me escuche…?
Itachi observó a Sakura de reojo, si seguía interviniendo eso acabaría muy mal para ellos dos, sin embargo, con ello podría darse cuenta de que tan peligroso era todo eso. Akatsuki no era un lugar donde ella pudiera hacer lo que quisiera y salir ilesa como lo había estado pensando desde la aldea oculta de la arena.
Sakura apretó los puños detrás de su espalda, ¿y si les decía que estaba desarrollando el Byakugo? No era mucho, pero seguro atraería su atención y podrían dejar a Lee quedarse.
—Déjalos pasar, Konan-chan. —pidió Tobi desde arriba de un edificio pequeño, justo al lado de Deidara que de inmediato puso mala cara. —Estoy seguro que a Pain le interesarán estos niños más que a nadie.
Sakura frunció el entrecejo al igual que Lee, ni siquiera se habían percatado de él, además el tono de su voz sonaba a que estaba bastante feliz de tenerlos ahí.
—Esas decisiones no te corresponden.
—Pero si el jinchuriki sabe que están aquí, vendrá por ellos. —continuó, balanceándose sobre el borde el edificio, fingiendo mantener el equilibrio. —Y no están siendo recomendados por cualquiera, ¿verdad? Sino por el mismísimo, Itachi Uchiha.
—Ya van cuatro miembros que te lo piden. —contó Kisame, burlón. — ¿Aún vas a negarte?
—Cinco.
Aquella voz sobre irritó a Sakura, que de inmediato puso una postura de defensa; Tobi bufó al ser opacado por el recién llegado, y este, pese a que no se le veía su rostro por la máscara que llevaba, Sakura podía jurar que estaba sonriendo de la misma manera pedante que cuando lo enfrentó.
—Aunque bueno, si no se convierte en una marioneta como su madre para el anochecer, será un gran logro para ella. —continuó Sasori.
—Como si pudieras tocarla conmigo e Itachi-san presentes. —bufó Lee, colocando a Sakura detrás de él.
— ¿Entonces? —preguntó Itachi. Joder, que deberle favores a los Akatsuki era lo único que no se podían permitir, pero estaba siendo su última opción.
—Hay que hablar con Pain. —suspiró Konan.
Tobi gritó de felicidad dejándose caer del edificio con las manos abiertas.
— ¿Qué hace? —preguntó Sakura, sorprendida.
—No te relaciones con más idiotas, Sakura. —resopló Itachi. —Suficiente tienes con los que ya te rodean.
—Pero… Itachi-san. —comenzó Sakura, avanzando detrás de él y notando que Tobi frenaba su caída dando una pirueta y cayendo de pie, aplaudiendo su acto. —Tú te juntas con ellos.
Itachi no pudo alegar nada al respecto.
—Además… el de cabello rubio se parece mucho a Ino, ¿no crees, Lee? —murmuró ella, observando a Deidara de reojo, minuciosamente.
—Es justo lo que iba a decirte, Sakura. —respondió Lee. Sakura iba a comentar otra cosa, pero Kisame jaló al chico, dándole una gesto burlón a Sakura, mandándola a freír espárragos con esa acción.
—Entonces chico, te he defendido, ¿pelearás conmigo ahora sí?
Fue lo último que escuchó decirle Kisame a Lee.
A pesar de que Sakura se había imaginado todo como unos musculosos hombres llenos de cicatrices, ojos con parches y mirada asesina, solo esto último tenían. Según Itachi, era antinatural que se reunieran todos, sobre todo porque en cuestión de nada buscarían asesinarse unos a otros, sin embargo, Pain había dado esa orden especial.
Itachi siguió a su lado en todo momento, incluso cuando Konan los dejó un momento para ir por Pain y el resto de los Akatsuki. Lee seguía discutiendo con Kisame, acerca de que no pelearía con él y que dejara sus cejas en paz; al parecer el hombre pez había llegado a la resolución de que si peleaba con Lee y lo mataba, podría hacer recordar a Guy, era muy turbia su conclusión, pero al menos Sakura se quedaba con el consuelo de que no intentaría nada mientras Itachi siguiera con ellos.
—Es la primera vez que Konan tiene una compañera mujer. —comentó Deidara, paseándose alrededor de ellos. —Me pregunto qué postura tomará.
—Deidara-sempai, creo que todos tuvimos la primera impresión de que tú eras una chica. —dijo Tobi, apareciendo detrás de su hombro. Sakura que al fin pudo quitarse la máscara, esperó que Tobi se la quitara, pero parecía que era parte de su conjunto usual.
— ¿Ah? —Deidara apretó la cabeza de Tobi con la mano, esperando explotársela.
— ¡Duele, duele! —chilló él, buscando correr.
—Itachi-san. —llamó Sakura, sentada al lado de Itachi mientras él estaba recargado en la pared, con absoluta seriedad en su rostro.
— ¿Sí?
—Mi percepción de Akatsuki ha cambiado por completo. —comentó, poniendo los ojos en blanco al ver que Tobi se escudaba detrás de Sasori y Deidara tenía las manos llenas de arcilla. —No son muy diferentes al montón de idiotas que dejé en Konoha.
Una vez más, Itachi se quedó sin palabras.
— ¿Crees que nos cobren el favor que nos acaban de hacer? —preguntó Sakura, más sensata.
—No dudes de eso. —respondió él.
— ¿No nos estamos llenando de personas? —cuestionó una voz al lado de Sakura, haciendo que pegara un grito y se refugiara detrás de Itachi.
Había una cabeza saliendo del suelo.
— ¿Q-Qué es eso?
—Que grosera. —respondió él, saliendo de ahí. —No soy un eso, soy una persona. Mi nombre es Zetsu.
—S-Sakura. —respondió ella, aun recuperándose del susto.
—Pues no se ve la gran cosa, espantarse con Zetsu demuestra sus habilidades ninja. —comentó Hidan, se encontraba del otro lado, mirando con desagrado a Sakura. — ¿Puedo sacrificarla a Jashin-sama?
—Solo me hicieron gastar dinero del viaje. —resopló Kakuzu.
—Waa, el tacaño y el inmortal. —pensó Sakura, agriando su expresión. — ¿A todo esto donde está Lee?
Más al fondo Sasori, Kisame, Tobi y Deidara estaban escuchando hablar al chico que parecía contar apasionadamente una historia. Sakura miró a Itachi y ambos decidieron ir hasta donde él.
—Mira hay que tener valor para unirte a una organización criminal solo por seguir las faldas de una chica. —comentó Deidara, sacando la lengua en señal de repulsión.
— ¡Yo no estoy persiguiendo las faldas de Sakura! —reprochó Lee.
Sakura sintió sus mejillas arder al momento en que todos voltearon a mirarla. Tobi fue el primero en prestarle atención, extendiendo su mano a ella.
—Soy Tobi. También soy nuevo en la organización, podemos hacer equipo juntos. —seguía con su voz cantarina, la misma que le provocaba un montón de escalofríos a Sakura por todo el cuerpo. Algo monstruoso emanaba de él, al igual que de la mayoría de ahí.
En definitiva ellos no se parecían ni un poco a sus chicos de Konoha, podía afirmarlo al ver a Lee quién a pesar de estar conversando con ellos, se mostraba cauteloso y dispuesto a atacar en el mismo instante en que hicieran un movimiento innecesario.
Se encontraba rodeada de los criminales más peligrosos del mundo y cada uno emitía un aura más terrorífica que el anterior.
—El líder está aquí. —anunció Konan, para después entrar junto a él.
Sakura pasó saliva, si bien la presencia de los ocho miembros de Akatsuki y la de Tobi la ponían nerviosa, al momento en que ese sujeto entró por la puerta, más que una duda una afirmación se formó en su cabeza.
Cuando Pain decidiera ir por Naruto, no sería capaz de detenerlo.
La razón porque actualizo tanto y tan seguido es que me he puesto la meta de terminar este fanfic antes de que acabe mi cuarentena, así que: ¡a darle con todo! xD
