57. Perdición.

—Tenemos que avisarles. —jadeó Hinata, Neji la seguía desde atrás, preocupado por ella. No había comido en dos días, además su sueño consistía en dos horas, ya se le notaba el cansancio en el rostro.

—Hinata-sama, tiene que descansar un momento. —pidió Neji.

—Si me doy por vencida ahora, significa que ellos capturaran a Naruto. —respondió ella, exhalando continuamente aire. —Y que Kiba estaría en esa grave condición en vano.

—Aun así, no conseguiremos ayudar si usted llega medio muerta. —Neji la detuvo del brazo, impidiendo que siguiera avanzando. Hinata intentó zafarse pero no tenía nada de fuerzas. —Por favor, escúcheme y descanse un poco.

—El encuentro en el puente es mañana y aún estamos bastante lejos, a un día y medio por lo mucho, hermano Neji. —contestó ella, agachando la cabeza. —Necesitamos llegar lo más rápido que se pueda o será demasiado tarde.

—Sé que es importante, Hinata-sama. —reprochó él, obligándola a tomar asiento. —Pero como ya dije, no serviremos de ayuda si hay un encuentro con Orochimaru y los resultados acabaran peor de lo esperado. Kurenai la puso a cargo de esto, comience a actuar como tal.

—Neji…—murmuró ella, sorprendida. Eran muy raras la veces que Neji volvía a hablarle con ese tono demandante, pero Hinata entendía que lo hacía por su bien. —Sólo dormiré un poco después de comer.

Una vez que Hinata se recostó al pie de un árbol, Neji se sentó a su lado, acariciándole la cabeza con cariño. Había llegado justo después del ataque que tuvieron los del equipo Kurenai, debido al Byakugan pudieron encontrarlos rápidamente; siendo Kiba quién tenía heridas de gravedad por todo el cuerpo y a su lado, Akamaru estaba inconsciente, e incluso cuando Neji y Hinata partieron, no había despertado.

Al parecer todos cayeron en un genjutsu, sin embargo, Kiba estaba consiente cuando lo encontraron, lo suficiente para que dijera algo que congelaría a todos en su lugar.

"Sakura, nos traicionó."

Y aunque Neji y Ten Ten no entendieron al principio, después de que Kurenai les explicara que los estuvieron siguiendo todo este tiempo, lo hicieron. Por lo que haciendo un nuevo plan, Neji mandó a Shino y Ten Ten hacia otra ruta, un poco más larga, para prevenir de que todo el grupo fuera interceptado; mientras que Kurenai regresó con Akamaru y Kiba a una aldea cercana para poderles dar los primeros auxilios.

Neji suspiró, convenciéndose de que quizás todo esto fuera un error, pero, habían herido a Kiba, que era el mejor rastreador del equipo debido a su olfato, y quién podía confirmar si se trataba de Sakura o no. Y eso solo lo hizo dudar más, porque si era verdad…

Significaba que Rock Lee también lo era.

Y solo pensar en eso le estremecía el corazón, porque significaba que tendría que capturar a Lee, a su compañero de equipo y mejor amigo.

— ¿Qué hiciste, Lee? —murmuró Neji, reposando la cabeza en el tronco del árbol donde estaba recargado.

—.—.—.—.—

El día del puente había llegado, Sakura se sentía nerviosa de ver de nuevo a Orochimaru, por mucho que tuviera a Itachi y Lee, e incluso a Tobi, no lograba serenarse. Orochimaru de vez en cuando volvía a sus sueños en forma de pesadilla, logrando llevarse a Sasuke de la aldea, apartándolo de Naruto y de ella.

Itachi le puso una mano en el hombro, buscando tranquilizarla.

—Sólo tenemos que seguir a su secuaz, es todo. —le dijo, sereno, como siempre. —Una vez que lleguemos a su escondite, buscaremos el anillo, no tenemos que enfrentarnos a él.

—Pero nos ganaríamos el respeto de Pain si llegamos con su cadáver, ¿no? —preguntó Tobi, medio desinteresado del asunto. Estaba colgado encima de Lee, que parecía estar entrenando con él, haciendo lagartijas.

Itachi no respondió y volvió a enfocarse en Sakura. —Todo va a salir bien.

Sakura y los demás siguieron observando por un largo rato, hasta que vieron al primer sujeto llegar, iba cubierto por una túnica con capucha blanca por lo que era difícil distinguirlo desde la posición donde se encontraban. Sin embargo, lo que más sorprendió a los cuatro, fue ver que Sasori se estaba dirigiendo a él.

— ¿Qué significa esto? —preguntó Lee, preocupado. Sakura negó con la cabeza, sin saber que decir. —Pain dijo que Sasori no vendría.

—Sasori ni siquiera había recompuesto la marioneta todavía. —dijo Sakura, haciendo un mohín.

—Sigamos observando, puede que esté planeando algo. —habló Itachi.

—O quizás no es Sasori-senpai. —comentó Tobi, divertido. Itachi, Sakura y Lee se giraron a él, confundidos, esperando a que continuara. —Ya lo verán.

Sakura volteó de nuevo, más alerta debido a las palabras de Tobi. Y, cuando lo vio, descubriéndose el rostro para poder dirigirse a Sasori, sintió el enojo crecer dentro de ella. Ahí estaba el bastardo que le jodió la vida.

Kabuto Yakushi.

—Sakura, piensa en la misión. —pidió Lee, escabulléndose a su lado.

—Lo sé. —murmuró ella, agachando la cabeza.

Antes de que alguien pudiera decir algo más para consolarla, todo pasó muy rápido, se escuchó un gran estruendo que atrajo la atención de todos. Kabuto había destruido la marioneta de Sasori y las serpientes de Orochimaru habían salido disparadas, buscando atraparlo. De aquella destrucción se dejó ver una figura humana, que pronto fue envuelta por las serpientes, aunque hizo una sustitución por un muñeco de madera.

— ¿Quién es ese? —preguntó Sakura. —Tiene la bandana de Konoha.

Al momento en que Yamato hizo la seña para que los demás aparecieran, Itachi escuchó una pequeña risilla proveniente de Tobi.

—Sasuke… Naruto. —Sakura se quedó en un shock momentáneo, con la boca temblándole por el miedo que descubrieran que estaba ahí.

—Tú lo sabías. —reprochó Lee hacía Tobi.

—Pain dijo que debíamos probar la lealtad de Sakura-chan. —comentó Tobi, encogiéndose de hombros. —Y cuando detuve a ese chico llamado Kiba, encontré la oportunidad perfecta para hacerlo.

—Tú…

—Itachi-senpai, está también es nuestra oportunidad, ¿no? —preguntó Tobi, fingiendo inocencia. —De atrapar al jinchuriki de las nueve colas.

—Tobi.

Sakura dio un suave brinquito, recordando las palabras de Itachi. Después de todo no era solo la oportunidad de que atraparan a Naruto, también era lo que Itachi necesitaba para darle un motivo a Sasuke o mejor dicho, varios para que recordara su venganza. Atrapar a Naruto y asesinarla delante de Sasuke, todo estaba puesto delante de ellos.

—.—.—.—.—

Naruto, Sasuke y Sai se pusieron delante de Yamato ante la llamada. Orochimaru de inmediato prestó atención a Sasuke, dándole una sonrisa que provocó que Naruto se pusiera delante de él, intentando protegerlo.

—Cuanto tiempo, Sasuke. —sonrió Orochimaru. Kabuto se enfocó en Naruto. —Me alegra que mi sello después de todo no te haya matado. Anko y Kakashi hicieron un buen trabajo cuidándote, ¿no?

—No te dirijas a Sasuke con tanta naturalidad. —reprendió Naruto, enojado.

—Pero dime, ¿has logrado ser más fuerte que el niño kyubi? —preguntó Orochimaru, divertido de ver el enojo creciendo en Naruto.

— ¿Sasori-sama está muerto? —preguntó Kabuto.

—Tú estabas siendo controlado por él. —dijo Sasuke, ignorando al sannin. —Entonces debes de tener mucha información sobre él.

—No realmente, era un tipo muy introvertido. Ni siquiera le conocía la cara. —respondió Kabuto y luego se giró a mirar a Sai. —Un rostro nuevo.

—Eso a ti no te importa.

—Oh…—e hizo un gesto de falsa sorpresa que más bien aparentaba ser divertido. — ¿Sakura al fin se murió?

—Ese perro sin nombre, sabía que no lograría nada al final. —concluyó Orochimaru.

— ¡Naruto! —gritó Yamato.

— ¡DEJEN DE INSULTAR A SAKURA! —bramó, con el chakra del Kyubi activándolo y buscando darle un golpe a Orochimaru.

Sasuke y Sai retrocedieron algunos pasos, siendo el primero quién buscó con rapidez los sellos que antes Jiraya le dio a Kakashi. No servía tener a Naruto así, solo provocaría que Orochimaru y ese bastardo de Kabuto escaparan con más facilidad y ellos, al preocuparse por Naruto, no pudieran seguirlos.

¿Por qué demonios tenía que perder el control tan fácilmente?

Cuando Kabuto fue directo a atacar a su amigo, Sasuke no dudo ni un segundo en contrarrestarlo, pero el poder de Naruto era demasiado para lograr siquiera llegar a él. Entre tanto, Naruto se había girado a Kabuto en un instante y al buscar darle un golpe, destruyó todo el puente.

—Naruto…—Sakura observó con terror la escena, se estaba poniendo peor cada que lo veía.

—Tenemos que movernos, Sakura. —pidió Itachi, sacudiéndola. —Orochimaru y Kabuto no se quedaran, en cuanto se muevan, tenemos que seguirlos.

—Sakura. —Lee la miró, también estaba conmocionado por todo lo que estaba viendo. —Tenemos que ayudar a Naruto.

—No. —canturreó Tobi, abrazándolos por los hombros. —Tenemos que ir a buscar el anillo.

—Yo…

—Dijiste que renunciarías a todo esto, Sakura-chan. —dijo Tobi, apretándole una mejilla a Sakura. —Y tú dijiste que seguirías a Sakura-chan, por lo que también renunciaste a tus amigos, Cejón. —continuó, repitiendo el acto con él.

Itachi se quedó observando la pelea que se desenvolvía a unos metros de ellos, tenían que moverse o serían descubiertos.

—Si van allá, no solo comenzarán a ser cazados por Konoha y sus aliados, al ser considerados traidores. —murmuró Tobi, como si se tratara de un secreto. —También serán cazados por Akatsuki.

Sakura se quedó en silencio, paralizada, mirando como su mejor amigo era consumido por el monstruo que tenía dentro de él. Incluso logró golpear a Orochimaru. Y Sasuke, estaba teniendo problemas con lograr salir del puente que se caía en pedazos debido al fuerte viento que emanaba el chakra de Naruto.

—Ese chico…—murmuró Sakura, dando un paso al frente, mirando a Sai.

Itachi suspiró, ahí estaba su respuesta. No obstante, se permitió mirar a donde ella solo para observar como Sai hacía uso de su jutsu especial formando un enorme pájaro y, fingiendo ayudar a Sasuke, le dio el empujón que necesitaba para desequilibrarse y caer.

— ¡SAI! —el grito de Yamato, sorprendido de lo que acababa de hacer, hizo que Sakura reaccionara al instante, casi por inercia.

— ¡Sakura-chan, has traicionado a Akatsuki! —gritó Tobi, al verla correr.

Sakura juntó sus manos, aplicando chakra en los pies y al mismo tiempo haciendo uso de su jutsu de transformación para convertirse en un chico. Lee corría a su lado, e incluso logró poner en su cabeza el sombrero de paja que antes se le había caído.

—Estoy contigo, Sakura. —sonrió, guiñándole el ojo.

— ¡Sal, Masamune! —invocó ella, en el suelo.

El graznido del enorme cuervo que salió, hizo gruñir a Sakura, quizás había usado demasiado chakra al invocarlo. No obstante, antes de que Masamune pudiera atrapar a Sasuke en el aire, casi al mismo tiempo en que ella había logrado invocar a Masamune, Sasuke en un pergamino hizo lo propio, invocando una serpiente que pudiera retener su caída.

Masamune se quedó quieto, al igual que todos los presentes que observaban con sorpresa las dos recientes invocaciones.

—Creo… que acabas de cometer una terrible equivocación. —dijo Masamune, sintiendo el nerviosismo de Sakura que estaba encima de su cabeza. Al igual que Rock Lee, lo único que les impedía revelar su identidad, era el cuerpo que Sakura había transformado en hombre, las capa de nubes rojas y los sombrero de paja.

Tobi, aún oculto entre las plantas junto con Itachi, negó con la cabeza, alzando las manos al cielo, sin poder creerlo.

—Esa chica será tu perdición, Itachi-senpai.

—Quizás tengas razón. —dijo Itachi, totalmente concentrado en proyectar el genjutsu.

En la batalla, Orochimaru miró con cierta admiración la serpiente que invocó Sasuke. Anko le había enseñado bien, además Sasuke no parecía incomodo en usar algo que le recordaba a él. Quizás todavía podía tener una oportunidad si movía las cartas correctas.

— ¿Sa…kura? —murmuró Naruto, reconociendo al cuervo.

—No. —la silueta se quitó el sombrero, revelando a Itachi parado encima de Masamune. —Cuanto tiempo, Sasuke.