62. La guarida de la serpiente.
Sakura se quedó callada todo el rato desde que montaron a Masamune, nadie los estaba siguiendo. Sasuke y Naruto debían tener pocas energías por lo recientemente acontecido y los demás se quedarían con ellos debido al riesgo que representaba dejarlos solos.
Ni Masamune con sus comentarios que daban en el clavo, ni Lee intentando animarla, lo único que se escuchaba era el viento. Ambos parecían estar respetando su dolor, y se los agradecía de todo corazón. Sus ánimos estaban por los suelos, toda la energía que puso al inicio del viaje se le esfumó al encontrarse con Naruto y Sasuke. Ver sus caras de decepción, notar la incredulidad en sus ojos y las palabras que dijeron, fue suficiente para que Sakura quisiera tirarse de Masamune y que nadie la rescatara.
Sakura se llevó una mano a la mejilla, recordando el golpe proporcionado por Naruto; el dolor físico ya se había esfumado pero el emocional no, y temía que nunca lo hiciera. No por ella, sino por el dúo de tontos que dejó atrás.
—Allí están. —dijo Masamune, rompiendo los pensamientos de Sakura. El cuervo bajó en picada, adentrándose en el bosque y redujo su tamaño para que los ninjas pudieran brincar en los árboles y llegar a donde Itachi y Tobi. Al final el cuervo decidió que lo único que podía hacer por Sakura en esos momentos era ponerse encima de su cabeza, para demostrarle su apoyo.
Itachi estaba junto a Tobi, no hubo necedad de palabras, al momento de verla supo que pasó. Tobi en cambió, tirado en el suelo, pataleaba de adelante hacía atrás.
—Se tardaron mucho. —se quejó el de la máscara, poniéndose de pie. —Sakura-chan, tu cara perdió como mil puntos.
—Lo importante es que ya estamos aquí. —dijo Lee, cortando el rollo de Tobi al ponerse por delante de Sakura. —Vayamos por ese anillo de una vez antes de que Orochimaru se nos escape.
—Estamos justo debajo de su cueva. —señaló Tobi, dando golpecitos con el pie. — ¡No hay nadie más rápido que Tobi aquí!
Al caminar, Sakura notó que Lee se agarraba con cuidado el costado, queriendo que ella no lo notara. Así que antes de que Itachi pudiera decirle algo, respecto a lo anterior, se adelantó, bloqueándole el paso a su amigo.
—Déjame curarte, Lee. —pidió Sakura. —Hiciste el loto primario, debes estar muy cansado.
—No, ya no podemos perder más tiempo.
—Deja que lo haga. —reprochó Itachi, suspirando. —Solo nos estorbaras si estás herido.
Sakura entonces haciendo uso del ninjutsu médico, comenzó la sanación de los tejidos de Lee. El estudiante de Guy, apartó la mirada de Sakura con cierta tristeza, no por ella en realidad, sino porque aún tenía la cara de Neji presente, pidiéndole que volviera con él a Konoha. Desde su batalla con Naruto, Neji se había vuelto una mejor persona, incluso salían a comer y entrenar juntos, por lo que de verdad sentía una verdadera tristeza de perderlo como amigo. Además, todavía quedaba Guy.
¿Qué es lo que diría su sensei? Después de todo el tiempo que pasaron juntos, sería normal que estuviera decepcionado. Y, aunque la decisión de ir con Sakura era algo de lo que jamás de arrepentiría, una parte de él quería volver a ver a su querido maestro una vez más.
Aunque, bueno, era probable que lo viera.
Porque si de algo estaba seguro Rock Lee, es que la próxima vez que se toparan con los ninjas de Konoha, no solo Guy y Kakashi estarían presentes, podría ser que quizás hasta la misma Hokage comandara la misión. Tsunade consideraba a Sakura casi como su hija, no dejaría que se marchara así sin más. Y aún quedaban Naruto, Sasuke y muy probablemente Neji no se darían por vencidos tan fácilmente.
—Lee. —llamó por cuarta vez Sakura, moviendo las manos delante de su cara para que le prestara atención. —Sé que lo que acabamos de…
—Estoy bien, Sakura. —dijo él, poniéndole una mano en la cabeza. —Ahora lo importante es la misión.
Itachi arqueó una ceja, a decir verdad, esperó que Lee actuara mucho más protector de lo usual con Sakura. Pero parecía que al fin entendía lo que significo dejar su aldea, lástima que ya era muy tarde para dar marcha atrás; aunque dudaba que esa fuera su intención.
Ese chico quería demasiado a Sakura, lo suficiente para dejar atrás todo lo que amaba y ofrecerle su vida a ella.
¿Sasuke y Naruto serían capaces de hacer lo mismo?
—Andando. —dijo Itachi, comandando la misión.
La cueva de Orochimaru era terrosa y olía a humedad, no tardaron mucho en ingresar con la ayuda de Tobi que parecía estar yendo a una excursión de la academia, incluso tarareaba una canción. Salieron de una pared con cautela, observando el extenso pasillo que parecía dar vueltas en semicírculos. Un sinfín de habitaciones abarcaban gran parte del pasillo, luego dejaban un enorme espacio sin nada, y volvían las habitaciones, esta vez en menor cantidad. Y ni pensar en que si eso eran kilómetros o la guarida descendía hacía abajo.
—Lo mejor será separarnos. —comentó Sakura, luego de cerrar la última habitación que abrieron. —Abarcaremos más espacio.
—Por mí está bien. —dijo Tobi, poniendo las manos detrás de su cabeza. Sakura crispó una ceja, apartando la mirada de él, un acto tan simple como ese le traía a su mente a Naruto.
—Iré con…
— ¡Pido a Sakura-chan! —intervino Tobi, atrayendo a la chica con él. —Después de todo, no tengo a ningún aliado entre ustedes dos. —bufó. —Seguro que me dejan morir a la primera.
—No estamos para juegos, Tobi. —reprochó Itachi. —Sakura irá conmigo o con Lee.
—Itachi-san…—una parte de Lee se alegró de que lo reconociera como el protector de la chica.
—Shhh. —calmó Sakura, recordando la posición donde se encontraban. —Ya perdimos mucho tiempo, y necesitamos inspeccionar cada habitación. Nos separaremos individualmente, de esa manera seremos más rápidos y sigilosos.
—Tch.
Tobi hizo un sonido inconforme pero al final terminaron accediendo a lo propuesto por la chica. Debían ser rápidos, por lo que si alguno encontraba el anillo, podrían informarse con el equipo que Konan les otorgó antes de partir a la misión. Sakura comenzó abriendo las últimas puertas, Itachi se encontraba unos metros después de ella, Lee junto a Masamune, después de Itachi; debido a que Sakura seguía preocupada por él, pidió al cuervo ir con él; y Tobi con las primeras.
Así siguieron por varios minutos más, escuchando el chirrido de las puertas, sus respiraciones agitadas y la tierra agrietándose de vez en cuando. Al abrir la siguiente puerta, Sakura se maldijo al no ser lo suficientemente rápida para que el sujeto dentro de ella no la detectara. No entendía porque estaba encerrado, pero seguro no era algo bueno. Sakura entró a la habitación dispuesta a noquearlo antes de que él hiciera un movimiento, pero se vio atrapada entre… pintura.
—Pensé que sería Kabuto-san. —comentó Sai, sin intención de dejarla ir. —Nunca creí que encontraría tan rápido lo que me ordenaron.
— ¿Quién eres? —preguntó Sakura, rompiendo con fuerza eso que la tenía apresada, salpicando toda la habitación de pintura.
—Mi nombre es Sai.
— ¿Por qué me conoces? —rechistó ella, notando la banda en su frente. Pertenecía a Konoha, ¿habría venido con Naruto y con Sasuke?
—Danzo-sama te manda saludos. —dijo él con una horrenda sonrisa que erizo cada vello en la piel de Sakura.
Sai tuvo que apartarse rápidamente antes de que la chica estrellara su puño contra él, no obstante, su velocidad no era mejor que la de Sakura. Esta lo intentaba golpear con todas sus fuerzas, al ver que no podría hacerlo sin armar todo un revuelto, comenzó a lanzarle kunais y shurikens que el chico logró esquivar apareciendo tres tigres de pintura que ahora se lanzaron a Sakura. Uno de ellos fue destruido al instante, otro fue lanzado a la pared, rompiéndola por completo y el siguiente consiguió el objetivo, derribar a Sakura y causarle un enorme rasguño en la espalda. Tras el estruendo formado, era obvio que Itachi y Lee estarían ahí en un segundo, sobre todo este último que logró traspasar al tigre de una patada.
— ¿Estás bien? —preguntó Lee, preocupado, ayudándola a levantarse.
—Sí, me curaré enseguida. —murmuró Sakura, adolorida.
—Katon: Gōkakyū no Jutsu.
Sai rodó por el suelo, esquivando el gran fuego formado que inevitablemente le quemo una gran parte de la espalda. Tuvo que olvidarse por un momento del dolor y levantarse tan rápido como salió para emprender la corrida, pues Sakura estrelló su puño en el suelo donde hace unos momentos estuvo su rostro; no obstante, de una patada fue lanzado de nuevo en dirección a Sakura, por Rock Lee.
Joder, se encontraba en un gran aprieto.
Sakura lo tomó, rodeando con un brazo su cuello y apretándolo con bastante fuerza para indicarle que lo rompería de ser necesario. Sai comprendió que era mejor no hacer ningún movimiento estúpido.
— ¿Por qué ese imbécil te mandó a buscarme? —preguntó Sakura. Sai tomó su brazo, buscando quitárselo de encima.
— ¿Quién es él? —preguntó Lee.
—Fue mandado por Danzo. —dijo la chica, seria. Itachi pareció poner atención especial en aquel nombre, mientras que Lee frunció sus cejas. Masamune dio un aleteo rápido y quedó justo delante de Sai.
— ¿Quieres que me lo coma?
—No, Masamune. —respondió Sakura, con una gotita de sudor bajándole por la sien. —Necesitamos saber que es lo que el bastardo está planeando.
—De ti no creo que Danzo-sama quiera algo. —comentó Sai, más relajado, incluso formó su usual sonrisa falsa. —Por lo que he leído de ti, Sakura, no eres tan extraordinaria como Naruto y Sasuke buscan creer. De hecho, es probable que solo te quiera por Itachi-san.
—Dime algo nuevo. —se burló Sakura. — ¿Has traicionado a Naruto y Sasuke por esto? ¿Tan poco te importa lo que vale tu vida? Si me atrapara sería por pura suerte, eres consciente de eso tanto como yo, ¿por qué has venido con Orochimaru entonces? ¿Estás en busca de poder?
—Danzo-sama me pidió aliarme con Orochimaru. —comentó Sai, din darle importancia. —Pero eso información que no te corresponde, Sakura.
Las manos de Sakura se llenaron de pintura, ella chasqueo la lengua al darse cuenta que le dio el tiempo suficiente para hacer el jutsu. Sai oculto entre las sombras no duró mucho teniendo un genio como Itachi presente, fue localizado en dos minutos como máximo y de nuevo tuvo que apartarse, evidenciándose aun más. No podía ganarle a la velocidad de Rock Lee, lo supo con la patada que le dio al principio; Sakura le ganaba en habilidades físicas y ni hablar de lo que le haría Itachi si tan solo lo miraba al rostro.
— ¡Lo tengo, lo tengo! —gritó Tobi, corriendo rumbo a ellos con anillo en mano. — ¡Ya somos miembros de Akatsuki!
Hubo un momento de silencio cuando todos se giraron a mirar a Tobi, que se quedó tieso como una roca al notar la tensión formada dentro de la cueva. En instantes una explosión se formó cuando Sai hizo estallar el lugar con un sello explosivo, Sakura salió disparada por los aires, golpeándose contra una de las paredes de la cueva, Lee e Itachi se alcanzaron a cubrir al meterse a una de las habitaciones y Tobi rodó por el suelo para evitar las flamas.
Cuando Sai salió de la tierra, notó que su pierna se encontraba sangrando, lo cual sería una limitante para escapar efectivamente de ahí. Ciertamente, la prioridad ya había sido cumplida, entregar la información a Orochimaru y encontrar a Sakura Haruno, sabía que el sannin no lo ayudaría a escapar, así que tenía que moverse rápido.
Lastimosamente, esto se vio opacado, haciéndolo perder por un momento la expresión neutral de su rostro.
— ¿Qué tal, traidor? —saludó Naruto, poniéndose de cuclillas frente a él.
.
Siempre me pregunte por qué se olvidaron bien rápido de lo que dijo Sai, es decir, el confesó todo el plan de Danzo y los demás se quedaron al principio como "no mms" pero después fue como "ah, ok". ¡Les está diciendo que Danzo planeó un ataque a Konoha, ponedle más entusiasmo la ctm!
Pobre Sasuke chino, se olvidaron bien gacho de él.
