Pelea

"Ni aún teniendo la magia más poderosa que existe se puede entender a las mujeres"

Esa es la conclusión a la que Arthur había llegado ese día

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-¡No entiendo a las mujeres!- exclama Arthur con el rostro rojo por el alcohol- ¿Capitán… porque son tan complicadas?- continúa mientras bebe otro trago de cerveza.

-¿Has vivido más de 10 años al lado de una y hasta ahora te parecen complicadas?- le responde Meliodas de cierta forma divertido de ver al rey emborracharse- Sate sate sate.

-Es que antes… bueno antes no éramos… ya ni se que es lo que somos- le dice comenzando a reírse de sí mismo- Es que a veces me trata como a un alumno y siento que nada ha cambiado, después está demasiado cariñosa conmigo y otras veces... simplemente "lo hacemos" en mi recámara… a media noche...

-No necesitaba ese detalle.

-Shhh, no le digas a nadie, nadie debe saber eso…- le dice poniendo su mano sobre el rostro de Meliodas- Sobre todo el capitán o Elizabeth, ellos no lo entenderían.

-Arthur, acabas de decírmelo- se ríe Meliodas- ¿Y por lo menos se están cuidando?- agrega el pecado apartando la mano de su rostro y nota como el chico de cabello ámbar se ha quedado dormido sobre la mesa.

El pequeño capitán recoge las jarras y comienza a acomodar todo, ambos estaban bebiendo en una de las trincheras del palacio de Liones, esas donde los caballeros podían descansar y distraerse un rato. El Rey había llegado en su caballo a primera hora, extrañamente no iba acompañado de Merlín y se presentó unos días antes de lo acordado.

-Así que finalmente apareces- dice Meliodas mientras ve a la hechicera de pie frente a la puerta.

-Así que lo emborrachaste- le reclama, mientras Meliodas levanta a Arthur inconsciente y lo acomoda sobre una de las camas.

-Oye él tomó por su cuenta- la corrige el capitán- Tiene 19 ya no es un niño.

-¿Qué te dijo?- lo interroga la bruja, mientras le ayuda a cobijar al joven rey.

-Qué tuvieron una pelea y que necesitaba hablar con alguien.

-Una tontería...

-Le diste una cachetada- agrega Meliodas señalando la marca roja en la mejilla de Arthur- Dice que jamás le habías puesto un dedo encima, nisiquiera por las travesuras que te hizo de niño.

-Me alteró un poco- dice tratando de huir a la plática y preocupada de lo que Arthur pudó decirle a Meliodas- ¿Sabes qué? Gracias por las molestias, pero me lo llevaré a casa...

Meliodas sujeta su mano y le impide su plan de de teletransportarse.

-No, si haces eso él se enojara más contigo- le dice muy seguro el demonio, mientras la arrastra fuera de la habitación- ¿No lo entiendes? vino hasta acá por qué necesitaba tiempo para pensar y aclarar sus ideas.

-¿Y estar lejos de mí?- trata de adivinar la pelinegra.

-Pues si lo pones de esa manera, sí- responde el rubio- A veces debes soltarlo un poco.

-Disculpa, pero ambos sabemos lo que pasaría si no lo vigilo- le reclama Merlín.

-Si no confías en sus decisiones, entonces debiste elegir a otro chico para tu plan- le dice Meliodas y ella está a punto de reclamarle, pero parece reflexionar- Apuesto a qué fue algo así lo que él te dijo, para que le dieras ese golpe.

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Arthur y Merlín habían comenzado una discusión debido a que el Rey quería viajar en compañía de Nanashi en altamar, en sus sueños había algo que lo llamaba, una isla para ser exactos, que según él sería una clave para su nuevo reino.

El problema era que sus planes de viaje no incluían a Merlín, ya que la idea del Rey era que ella cuidara Camelot mientras regresaba, cosa que no le agrado a la hechicera.

-No es la primera vez que dejamos el reino- le dice tratando de ocultar su enfado.

-Si pero no sé cuánto tarde en volver, no es que piense que un monstruo va a destruir todo si nos vamos, pero no es correcto dejar a la gente sin una dirección.

-¿Y si te pasa algo?- lo cuestiona.

-No creo que haga diferencia si estás o no- había sido la mala elección de palabras que usó el chico.

-Significa que crees que eres más fuerte que yo- aclara lo que ambos sabían era obvio- ¿O que ya no me necesitas como tutora?

-No dije eso, deja de poner palabras en mi boca- le dice por una vez en su vida dejando el tono sumiso con ella- Solo que si es el viaje tranquilo que pienso que será, no vale la pena dejar Camelot sin vigilancia y si algo pasa estoy seguro que te teletransportaras de inmediato.

-Osea que no quieres que vaya, pero si me necesitas ¿Esperas que llegue?- le dice más molesta Merlín ante el tono de Arthur.

Y así habían seguido su pelea absurda en qué la hechicera había recurrido al clásico "Haz lo que quieras" y el rey le había respondido con un "¿Tenías que elegir este momento para actuar como niña malcriada y caprichosa?"

Palabras que se ganaron una bofetada, a lo que Arthur había decidido marcharse de Camelot.

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-Fue otra cosa- dice resignada a qué el capitán no la deje marcharse- Pero discutimos porque él insiste en salir de viaje en altamar...

-Sin tí- se ríe el rubio- No creí que fueras de ese tipo, ¿estás celosa del espadachín o de las sirenas?

-¡Cállate!- dice furiosa- ¿Qué fue lo que te dijo sobre nosotros?

-Nada que no me hubiera imaginado- dice aun riendo, mientras ella lo ve con mirada asesina- Mira, él ha conocido parte de tu peor lado, tu apenas comienzas a conocer el de él. Hasta hace un par de años era un niño que te obedecía sin chistar, ahora debe tomar su propio camino y tu también debes madurar. Niegas tener algo con él, pero haces todo lo contrario y eso lo confunde, ¿cómo esperas que reaccione en estos casos? No puedes reclamarle como su novia, cuando les has dicho que no lo eres.

-Vaya el alcohol te ha puesto filosófico capitán- le dice sacudiendo su cabeza- O la paternidad te ha cambiado mucho.

-Si, creo que bebí demasiado- le dice relajándose- Sate sate sate, como sea, Arthur no es como Gowther que necesita tanta supervisión, y Nanashi ya cuidó de él una vez, así que no les pasará nada malo.

Merlín sacude su cabeza y le dirige una mirada cálida al rey que yace alcoholizado y dormido entre las sábanas.

-Cuidalo unos días- dice dispuesta a marcharse- Cuando esté listo lo estaré esperando en casa.


**Para quien no sepa en el material extra al final del manga se revela que Nanashi y el vampiro familiar de Merlín, lograron sobrevivir a la batalla contra el Rey demonio.