"No debería ser así."

No sé en qué momento cambió tanto su interacción conmigo. Ahora me evita, cuando le hablo se aleja de prisa y en clases volvió a responderme solo por preguntas exclusivamente de la clase.

Esa mocosa me tiene que fastidiar la vida. Suficiente tengo con Ginebra y mi madre, ahora una niña.

— Yo creo que tú estás exagerando las cosas nuevamente, Draco.

Blaise tomó otra botella de whisky antes de voltearse a mirarme con el rostro divertido. Yo no le encuentro nada de divertido que mi supuesta hermanita adoptiva me evita como un bicho asqueroso.

Mi orgullo está siendo pisoteado una vez más por aquella pelos locos.

— Deberías verla, Blaise. Me ve con tanto odio pero ¡Joder! —sonreí de costado mientras sostengo con fuerza mi copa. — se ve tan graciosa y tierna.

—Tierna y graciosa… Aja.

Mi moreno amigo se desplaza con esa elegancia que poco suele demostrar. Ya sentado en mi sillón se cruza de piernas viendo con detenimiento el líquido de aquella copa. Balancea de forma lenta el whisky.

— Draco ¿Estás realmente seguro que esa niña, Hermione, no le gustas como hombre?

— Ya hablamos de ese tema, Zabini.

—Si pero Draco, piensa… —se inclinó para mirarme. — ¿No encuentras curioso que se haya alejado así de ti cuando le mencionaste que la querías como tu hermanita?

Apreté los labios entre sí, quitando la mirada de mi amigo.

Sinceramente por un instante se me vino a la mente esa posibilidad, fue algo fugaz mientras dormía que al despertar me dio cierto escalofrío.

Quiero creer que es una idea que se planteó en el cerebro porque Ginebra como Blaise me lo han estado repitiendo.

Aunque no puedo hacer vista gorda a lo que ya me hice como una opción, de que Hermione si me vea como… Eso.

Negué con la cabeza otra vez antes de levantarme sabiendo que el italiano me está viendo curioso o más bien chismoso por mi actitud.

— No, es una completa locura lo que dices.

—Pero…

—… No, Blaise. — he vuelto a verlo. — y si eso que dices llega a ser cierto yo mismo me voy a encargar de que Hermione deje de tener esos sentimientos tan asquerosos por mí.

Con algo más cabreado camine hasta tomar la capa que dejé colgada cerca de la puerta. Me siento cabreado, no tengo otras palabras para definir mi estado actual.

Es increíble que esté pensando esa posibilidad, tan solo imaginar que mi pelos locos tenga esos sentimientos por alguien como yo me dan náuseas.

Como dije, es una opción equis de muy en el fondo. Para mí Hermione tiene sus motivos personales, quizás esté pasando esa fase hormonal a su edad.

—Tengo que ir a clases, no toques nada de mi despacho o te corto las manos, Zabini

Lo escuché soltar una risotada tan típica de él.

Lo último que logré escuchar fue un:—No hay de qué preocuparse, Draco.

Y esa frase no me trajo mucha paz que digamos.

No fue para nada agradable mi humor, ni yo mismo podía siquiera soportar aquella sensación tan irritable.

¿Qué tan cruel sería desquitar aquel enfado con mis alumnos? Demasiado hasta para mí.

Las mazmorras no son lo suficientemente escalofriantes como para que yo me ande paseando como tal dementor en busca de algún chiquillo para absorber sus dulces recuerdos. Una parte de mi rostro está palpitando que ya me causa molestia y eso aumenta mi ansiedad de mandar a medio salon a flotar.

—Quiero un resumen completo al final de la clase en mi escritorio. —dicho eso volví a mí silla apretando la mitad de mi rostro.

Arrugó la frente hasta que ciertas líneas de la edad que hasta ahora dudo que sean vistas a simple vista.

—¿Profesor?

Aquel alumno que lo más probable se dio el ánimo de hablarme me hizo volver en sí y levantar la mirada pero fue un movimiento muy brusco que provocó cierto desequilibrio.

Fue un alivio que estuviera sentado.

—¿Sucede algo?

El chico ese, Thomas, hizo un gesto de preocupación y con cierto titubeo vuelve hablar.

—¿Se encuentra… Encuentra bien?

Si no fuera por la molestia que estoy experimentando mue hubiera reído en su cara mientras le digo con mi voz más ronca y fría posible que si quiere morir pero dadas las circunstancias solo asentí.

—Sí ¿Ya acabó la síntesis que pedí?

El muchacho de cabello marrón mueve su cabeza negando y baja la mirada a su pergamino.

Escuche susurrar alguna que otra vocesita, cosa que no le tome mucha importancia.

Algo me dice que debería tragarme mi ego y mandar algún alumno a llamar a la enfermera o simplemente pedirle a equis mocoso que me ayude a ir a enfermería, sin embargo, eso no va a suceder.

Apreté una vez más mi cabeza al sentir unos pinchazos en el lado izquierdo de mi rostro. Una jodida broma debe ser aquello.

Inhale con fuerza diciéndome que en algún momento esto va a pasar.

"Debe ser cefalea."

— Últimamente estoy bastante estresado. —hable para mí. Moví un poco la cabeza intentando que aquella molestia se esfume pero es bastante obvio que necesito descansar.

—Debo arreglar unos asuntos, cuando regrese quiero todos sus trabajos en mi mesa.

Y sin decir más, salí de aquel salón en rumbo a la enfermería. Podría yo mismo buscar alguna pócima pero sinceramente no tengo el animo.

Al llegar a enfermería abrí las grandes puertas y busque con la mirada a la señora, no la encontré, sin embargo vi a tres cabecillas conocidas por mí. Levante una ceja al notar esos pelos locos al lado de las camillas con las manos en la cintura.

Parece que la mocosa está enojada, otra vez.

Me desplace hacia ellos hasta notar con más detalle que Potter y Weasley tenían algunas manchas de lodo con algunos rasguños.

—¡Son unos inconsecuentes! —chilló Hermione.

—¿En qué problemas se han metido ustedes tres?

Los tres jóvenes dieron un salto en sus lugares, sobre todo Hermione, quien con el rostro rojo viró sus ojitos hacia mí y luego los corrió hacia sus manos.

Potter como Weasley se miraron entre sí buscando alguna excusa que le saldrá caro.

Mi dolor se intensifica así que tomo asiento en una camilla vacía y aprieto mi cabeza.

—¡Señor Malfoy!

La voz escandalosa de Madame Pomfrey hizo eco en mi cabeza, la vi correr hacia mí con cierto apuro en sus movimientos de manos. Tomó con cuidado mi cabeza y comenzó a mirarla vagamente.

—¡Pensé que tenía alguna herida!

—No señora Pomfrey pero sí al parecer tengo cefalea y bastante intensa, me palpita e incluso siento algunos pinchazos agudos.

La enfermera arrugo la frente y tocó delicadamente mi rostro pero se apartó al escuchar un fuerte estruendo. Ambos observamos alrededor encontrando una bandeja de plata en el piso un jarrón del mismo material rodando en el piso.

—Ups… —murmuró la pequeña Granger. — fue sin querer. No lo vi.

Madame comenzó a murmurar en silencio mientras se acerca a recoger las cosas en el piso. Granger por su parte hizo un mohín con la nariz y se cruzó de brazos caminando hacia mí. Potter y Weasley están recostados ya que la enfermera les mando una simple mirada y ellos obedecieron sin chistar.

—No es necesario ser tan descortés, señorita Granger.

Ella tomó asiento al frente mio todavía con los brazos cruzados. Su labios están en línea, sus ojos se ven como dos llamas ardientes. Soltó un bufido y conociéndola quiere hablar, hablar y hablar.

— No es necesario que lo toque tanto.

—Es una enfermera, Granger…

—¡Y usted un profesor de pociones!—contraataca elevando sus manos y un poco la voz. — ¡Perfectamente puede buscar alguna pócima para su malestar!

Me quería reír a carcajadas hasta que apareció nuevamente Madame Pomfrey con un vaso de plata y me lo tendió. Olía asqueroso.

—Gracias, Madame.

La señora solo asiente con la cabeza para volver atender a los dos mocosos que aún desconozco el motivo de su estadía aquí.

Bebí aquella pócima ante la atenta mirada de una pequeña Hermione preocupada.

—Ugh…

Deje a un lado aquel vaso en la mesita de reposo al costado de la camilla e hice el torpe intento de levantarme.

—No sea tan descuidado, profesor.

—Debo regresar a clases… —la puerta se abrió de golpe y todos miramos hacia la entrada donde se ve al hombre Moreno con la respiración agitada. —¿Blaise?

—¡Hombre! ¡Te estuve buscando en la clase y no te encontré!

Mi amigo se acerca a paso apresurado.

—¿Qué pasa?

—Dos mocosos entraron a tu despacho cuando estaba durmiendo ahí y los sorprendí, no sé qué pasó pero terminaron todos sucios y… ¡Ellos! —apunta a Ron y Potter.

Los mire a los dos y luego baje la mirada hacia mi costado derecho buscando una explicación lógica. Nadie mejor que la sabelotodo Granger.

—Estaban buscando sangre de unicornio o algo así… Y más de eso no sé, profesor. —responde suspirando.

Negué con la cabeza y decidí recostarme en la camilla y descansar.

Definitivamente el estrés me está volviendo loco.


No he actualizado los nuevos capítulos porque estoy estudiando para mi examen de admisión para entrar a la universidad.

"¡Sí! Por fin he decidido que estudiar."

No la verdad no he decidido nada, tengo tres carreras en mente pero ahora simplemente deseo poder meterme a la fuerza toda la información recibida..

"Sobre todo en matemáticas... Joder."

Quiero comenzar a aumentar mi vocabulario y capacidad de comprensión. Así que estoy buscando el tiempo para leer algún libro por ahí.

Seguiré actualizando los nuevos capítulos... Por favor tengan un poquito de paciencia y si les sobra, me la dan.

Muchas gracias por sus comentarios y votos, me alegro de que le guste la historia.

Últimamente estoy inactiva en IG porque como dije, estoy metida con mis estudios.

Tengo cuatro meses para volver hacer funcionar este cerebro y siendo muy sincera creo que ya no tengo imaginación, tuve que leer todo de nuevo y ver el video trailer para recordar de que iba el fanfiction. Jajaja.

Nos vemos pronto, cabras.