Forjar el futuro
Martes, cuatro de la tarde, examen de Aritmancia. Diez enunciados a puntuar sobre diez, dos horas para resolverlos. Prince los acabó en hora y cuarto, le llevó otro cuarto de hora repasar y a continuación le dictó todo a Heather proyectando y corrigió los exámenes de Cecile y Remus vinculado con ellos. Todos para Extraordinario, nota que necesitaban para Medimagia.
Miércoles, último día libre, encerrados en la Biblioteca todo el día, preparando teoría de Defensa con Fiona y Heather y Pociones y Encantamientos con los de tercer año.
Jueves, diez de la mañana, examen práctico de Defensa. Al final, la propuesta de citar a los alumnos de cinco en cinco cada media hora o de diez en diez cada hora no había salido adelante, pues según el tribunal, los alumnos que ya habían realizado el examen podrían desvelar información sobre el mismo a los que no lo habían hecho todavía, con lo cual los últimos tendrían ventaja sobre los primeros. Así que se repitió la situación del lunes de la semana anterior en Encantamientos. Algo más de media hora de espera para Lily, algo menos de dos horas para Sev.
El examen consistía en un duelo contra un Auror que se mantenía a bajo nivel, algo menor al adecuado para quinto año. El alumno partía de una nota de cuatro y el duelo duraba un máximo de cinco minutos. Cada vez que alcanzaba al Auror se le sumaba un punto y cada vez que era alcanzado por él, se le descontaba.
Cada hechizo utilizado para sumar puntos debía ser diferente, de lo contrario, no contaba. Para protegerse se podían usar Protegos o esquivar. Si de alguno de los hechizos con los que se alcanzaba al Auror no se conocía el correspondiente contrahechizo, el punto, en lugar de sumarse, se descontaba.
El duelo concluía cuando el alumno alcanzaba una nota de ocho por lo alto o cero por lo bajo, o bien a los cinco minutos de comenzado. Tanto Lily como Sev sumaron sus cuatro puntos seguidos con hechizos no verbales, sin ser alcanzados una sola vez y sin necesidad de utilizar Protegos. Sev, de hecho, alcanzó al Auror con los cuatro primeros hechizos que lanzó, durando su examen treinta segundos escasos. El tribunal quedó alucinado y lo felicitó, comunicándole además que se le concedía una Mención de Honor. "Inmejorable para mi Cátedra."
A continuación se realizaba el Patronus, que sumaba los dos puntos que faltaban hasta diez, por eso era indispensable ser capaz de conjurarlo para cursar Defensa, pues de otro modo era imposible alcanzar el Extraordinario. Lily conjuró la leona, Sev el halcón, que mantuvo volando durante un largo minuto por el amplio espacio del Comedor, con lo que el tribunal se quedó boquiabierto por segunda vez.
Los cinco miembros del mismo bajaron del estrado y se despidieron de él con firmes apretones, al igual que el Auror contra el que había combatido. "Por si quedaba alguna duda sobre mi cambio de bando, este rumor también se va a correr por el mundo mágico. He limpiado mi nombre y asegurado mi futuro en minuto y medio. La esencia destilada de cinco años de sudor y lágrimas."
Esperó a Anthony a la salida del examen, y cuando llegaron a casa los esperaba toda la familia Sly, les contó cómo le había ido y lo celebraron con cervezas de mantequilla que ya habían sido compradas y almacenadas en vistas a la proyectada fiesta que se estaba organizando para después de los exámenes en la casa Rave. A todo el que pasaba por casa y se acercaba a saludarlos se lo contaban y también lo felicitaban.
"Esta misma tarde lo sabrá todo el colegio, ya te digo que se va a correr el rumor por el mundo mágico. Y algo más, esto me preserva de hacerme agente doble, no resultaría creíble en absoluto, Voldemort nunca me aceptaría en sus filas. Albus, de nuevo te he ganado por la mano."
Cuatro de la tarde, examen teórico de Defensa. De nuevo un calor insoportable en el Gran Comedor, pero esta vez, todos quienes lo conocían usaron el hechizo calefactor como refrigerador. Dos horas para responder cinco temas a desarrollar, entre ellos… los licántropos. Vaya cachondeo entre quienes estaban vinculados y en el secreto de Remus, Lily y Cecile no lo dejaron hacer tranquilo el examen. Por suerte, él sólo necesitaba Supera las Expectativas para Medimagia.
Sev, a pesar de ser el que más dominaba la asignatura, se abstuvo en ese examen de vincularse y preocuparse por los demás, y se dedicó a repasarlo y corregirlo una y otra vez para no fallar en una sola coma.
"Debe ser el mejor examen que haya realizado nunca, para no desmerecer lo que he logrado por la mañana y ya no sólo alcanzar el Extraordinario, sino que se trate del mejor examen teórico de Defensa que corrija el tribunal, ya no de este año, sino el mejor que recuerden haber tenido nunca en sus manos."
Tras entregar el examen, seguía repasando el pergamino con los enunciados, recordando al detalle lo que había respondido, y salió del Comedor y del castillo distraído, a relajarse un rato frente al Lago, pues corría una leve brisa. Había muchos alumnos que habían pensado lo mismo que él y el prado entre el castillo y el Lago estaba lleno de gente. "Éste habría sido el momento ideal para la revancha contra los Merodeadores."
De hecho, de un vistazo, observó que los cuatro se encontraban bajo el haya, Remus enfrascado en un libro, James jugando con una snitch, Sirius conversando con él y la rata atendiendo a su conversación, así que fue a sentarse a la sombra de unos arbustos no muy alejados de ellos mientras seguía repasando. En un momento dado escuchó un grito apagado.
-¡Eh! ¡Mirad quién está ahí! ¡Es Snape, vamos por él!
Levantó la vista. "La maldita rata, el único que continúa llamándome Snape en el colegio. Se ha puesto en pie con la varita en la mano. Los otros siguen de espaldas a mí, a ver qué corte le dan."
-¡Peter! – le respondió Sirius, autoritaria y despectivamente - ¡No hagas el payaso! ¿Quieres que te linche toda la casa Slytherin?
"Muy buen disimulo, sí señor."
-Pero ahora está solo, no tienen por qué enterarse.
-Pareces bobo, Colagusano - le respondió James, también despectivamente – Esto está lleno de gente y todos están de su parte, ya viste lo que pasó el día que echaron a los maléficos.
"Muy bien, James también está aprendiendo. Y si Pettigrew dice algo más, tomo cartas en el asunto, al final sí que voy a tomarme esa revancha." Remus se giró, lo buscó con la vista y asintió. "Me ha leído el pensamiento."
-¡Vamos! De eso hace mucho tiempo – continuó Pettiigrew - ¿Os estáis volviendo unos gallinas?
"Ya no más." Sev se levantó de un salto, sacó la varita, desarmó a Pettigrew y cazó su varita al vuelo. James y Sirius también se giraron, ambos asintieron. Le lanzó un Petrificus, se acercó a ellos tranquilamente, levitó a la rata hasta el centro del prado, lo despetrificó y de inmediato le lanzó el Levicorpus elevándolo mucho. Ya multitud de alumnos los rodeaban y se carcajeaban, le bajó los pantalones y los calzoncillos y volvió al haya, devolviendo la varita de Pettigrew a los Merodeadores. "No quiero esto como trofeo, me da asco."
Volvió a sentarse a la sombra de los arbustos a continuar repasando tranquilamente su examen. Poco después Lily se vinculó con él.
-Te tomaste tu revancha, mi amor… - con gran alegría.
-¿Dónde estás? – la buscó con la vista.
-A la orilla del Lago, con las chicas, refrescándonos los pies.
-Ya te veo.
Ella también lo miró.
-Lo que daría por correr hasta donde estás y besarte – dijo él.
-Y yo…
-Escápate con Cecile al claro. Te espero allí.
-Vale.
Se levantó y se dirigió tranquilamente hacia el Bosque, llegó al claro y esperó a Lily. Ella llegó diez minutos después. Protegió. Se abrazaron y besaron apasionadamente.
-¿Y Cecile? – le preguntó él.
-Se ha quedado afuera, desilusionada.
-Cuando salgamos le daré las gracias.
-No hace falta que le agradezcas nada, Sev, lo hace con mucho gusto, y recuerda que ella ya ha terminado, ya no tiene examen mañana.
-¿Qué tal el examen?
-Mucho cachondeo con Remus.
-Claro…
-No creo que pase del Supera, no lo hemos dejado tranquilo.
-Vaya…
-¿Y tú?
-Perfecto, no he fallado ni una coma.
-¿Y esta mañana? No me has contado nada en el almuerzo.
Se lo contó.
-Wooow… Sev. Ahora eres famoso en el buen sentido, no van a dejarte en paz cuando andes por Diagon.
-Ya, ya lo he pensado. No era eso lo que pretendía, sino merecer la Cátedra de Duelo.
-Y tanto que la mereces, ahora sí va a ser seguro que van a concedértela.
-Sí, pero no podremos ponerla en marcha el próximo año. El viejo ha estado informándose en el Ministerio sobre las gestiones que Sirius debe realizar y no puede hacer la donación hasta que sea mayor de edad.
-Vaya, qué pena… No importa, será al año siguiente, que todavía estarás en séptimo. ¿Y ese nuevo Patronus?
-Por las clases de vuelo.
-Y por Hipólita.
-Sí, por Hipólita.
-¿No pensabas contármelo?
-Tenía mis dudas, Lily, por el momento no quiero darte detalles, es esa relación tan especial de la que te hablé un día y quiero reservarme para mí. He perdido el resto de mis Patronus.
-Vaya, qué pena… Pero me parece muy bien, Sev, al igual que yo no te doy detalles sobre Sirius. Dime sólo una cosa, para que me quede tranquila. ¿Ella también te quiere?
-Sí, me quiere.
-Vaya… desde tercer año. Es mucho menos boba que yo.
-Sí, en ese sentido, sí.
Se separaron riendo.
-Estás preciosa y no te he mirado.
-Tú también estás muy guapo, Sev. Es increíble, te estás poniendo moreno, nunca antes te había visto tan buen color.
-Vaya… Será porque he estado dos veces en el estanque del Bosque y el sábado toda la tarde en el campo de Quidditch.
-Claro… Nunca me has llevado al estanque del Bosque.
-Ya, es cierto, lo siento mucho. ¿Te apetece ir ahora?
-¿Nos da tiempo?
-No, no nos da, ya pasan de las seis y media y a las siete y cuarto tengo que estar en casa.
-Claro, entonces lo dejamos para otra ocasión que podamos estar tranquilos y disfrutarlo.
-Iremos sin falta en septiembre. Después de los exámenes va a ser imposible, tengo demasiados compromisos. Vamos a sentarnos.
Se sentaron en la hierba.
-¿Te has dado cuenta de que dentro de una semana ya estaremos en Cokeworth? – le preguntó ella.
-Desde luego, ha sido lo primero que he pensado esta mañana al despertar.
-¿Tienes ganas?
-Por supuesto. Llevas tiempo sin contarme nada de tu familia. ¿Cómo han reaccionado a lo que les contó mi madre?
-No me han dicho nada por carta, Sev. Sólo que les avise de a qué hora voy a llegar a casa por Red Flu para estar todos para recibirme, mis padres pedirán permiso en el trabajo si es necesario.
-Vaya… deben estar digiriéndolo todavía.
-No creo que sea eso, sino que no han querido que me distraiga con ese problema durante los exámenes. No van a intentar hacerme desistir de volver a Hogwarts, ya lo han asumido todo, tu madre lo hizo muy bien. ¿Tú les has escrito?
-No, Lily, me da mucho apuro.
-Jo, Sev… mira que eres bobo, ¿eh? ¿Apuro de qué, cuando deberías sentirte orgulloso de todo lo que estás consiguiendo? Escríbeles en cuanto tengas un rato contándoles que te han concedido la beca en San Mungo, todas las iniciativas que se van a poner en marcha en el colegio y en el Ejército gracias a ti, lo bien que te han ido los exámenes y en especial el de esta mañana, y lo de la Cátedra de Duelo, que se enteren también de lo crucial que está siendo tu papel. Van a sentirse muy orgullosos de ti, en especial mi padre. Eres, con apenas dieciséis años, el equivalente a un gran líder político y militar muggle que sabe estar al pie del cañón en los tiempos difíciles, encabezando la lucha contra el grave peligro que representa un demente con demasiado poder, como lo fue Hitler en sus tiempos. Mi padre ya debe estar alucinando contigo, sólo con lo que les contó tu madre. No van a ponerte en ningún aprieto, van a apoyarte mucho y a darte buenos consejos.
-Está bien, lo haré, quizá esta misma noche.
-No, esta noche no, espera a acabar los exámenes mañana. Así también les llega la carta el sábado, con tiempo de leerla juntos y disfrutarla, vas a darles una gran alegría.
-Convoqué un montón de joyas.
-Ah, ¿sí? Muy bien. Así mi madre ya tiene con qué estar entretenida durante el mes de julio. Ahora tiene mucho menos trabajo en casa porque Petunia le ayuda mucho.
-Vaya…
-Y también han contratado a tu madre. Va una vez por semana a planchar, que es lo que más pesado se le hace a mi madre.
-Jo… qué bien. A mi madre le encanta planchar.
-Ya, ya me lo han contado. ¿Tú también sabes planchar?
-No, a eso nunca me enseñó, porque como le encanta, siempre lo hacía ella. Yo le doblaba la ropa que iba planchando.
-Yo tampoco sé, tenemos que aprender este verano.
-Pues sí, un plan más para el verano.
-Mis padres ya han planeado a dónde vamos a ir de vacaciones.
-Ah, ¿sí? – ilusionado.
-Sí. Sorpresa.
-Dímelo, anda… – suplicante - Quiero tener esa ilusión.
-Vale… cuando te pones así eres irresistible. A Cornualles.
-Wow… estupendo. Un cabo al oeste, como el del 'Camino de las Estrellas'.
-Claro, se lo sugerí yo cuando me lo contó Lauren. Además, allí hay muchas playas mágicas.
-¿Y vamos a ir en coche? Está muy lejos.
-Estuvieron pensándolo, porque también va a venir tu madre.
-¿Qué dices? – asombrado.
-Lo que oyes, Sev. Quieren que os separéis lo mínimo en todo el verano, por eso también iremos sólo ocho días, de domingo a domingo, porque tu madre no puede pedir un permiso más largo.
-Mejor, porque yo tampoco quiero desatender durante tanto tiempo el trabajo en San Mungo ni a Hipólita.
-Claro, también por eso. Bueno, lo que te decía, pensaron si ir todos Apareciéndonos, porque tu madre estuvo allí de joven, y además, aunque no hayas estado en un lugar, en Diagon se compran guías con las que puedes Aparecerte en determinadas localizaciones.
-Vaya… eso no lo sabía.
-Tu madre estuvo informándose en la posta desde donde enviáis vosotros las lechuzas.
-Vaya… así que ha vuelto a Diagon – preocupado.
-Sí. Pero no te preocupes, estuvo poco tiempo y fue Apareciéndose, ni siquiera pasó por el Caldero.
-Genial, muy bien hecho. ¿Y qué decidieron al final?
-Que si íbamos Apareciéndonos iba a resultarnos muy difícil llevar el equipaje y no íbamos a tener vehículo para desplazarnos.
-Vale, entiendo lo del equipaje, pero aun así, si vamos los seis no cabemos en el coche, ni para ir ni para desplazarnos por allí.
-Te cuento lo que han planeado, verás qué listos son mis padres. Van ellos dos con el coche y el equipaje para turnarse para conducir, porque va a llevarles casi todo el día llegar hasta allí. Van el sábado y paran de camino en Stonhenge, que se quedaron con ganas de ir.
-Claro…
-Nosotros tres, Petunia, tú y yo nos Aparecemos con tu madre directamente en Cornualles, en una de esas localizaciones que te digo, el sábado a última hora, para que a tu madre le dé tiempo de trabajar el sábado, a mis padres de llegar y alquilar un segundo coche y nosotros no nos peguemos la paliza del viaje.
-Claro…
-En lugar de ir a un hotel, para que nos salga más económico a todos y vosotros podáis aportar vuestra parte, y no sólo por eso, sino también para tener más intimidad, como si estuviéramos en nuestra propia casa, van a alquilar un apartamento, grande, de tres o cuatro habitaciones, mejor de cuatro si lo encuentran. Si es de tres una para ellos, otra para nosotros y otra para tu madre y Petunia, o si prefieres no dormir conmigo duermes con tu madre, y Petunia y yo juntas. Y si es de cuatro, una para ti solo y nosotras ya nos repartimos. ¿Te parece bien?
-Claro que me parece bien, cariño – apenado - Y claro que quiero dormir contigo.
-Bueno, de aquí a entonces no lo sabes. Mejor si encuentran el de cuatro habitaciones, para que puedas estar solo cuando quieras.
-No es necesario, Lily, es sólo una semana.
-Ya, ya lo sé. Pero todos comprendemos que necesitas tu intimidad. Eres un chico y nosotras tres mujeres, y hay tiempo de sobra de aquí a agosto para encontrar ese apartamento. Si no lo encontraran, iríamos a alguna fonda, no a un hotel, algo más íntimo y familiar y mucho más barato.
-Genial.
-Pero mejor el apartamento, porque así podremos convivir, cocinar y comer a nuestra manera, vamos a ser cinco personas que sabemos cocinar y hacer todo lo de la casa, nos repartiremos el trabajo. También tendremos mucho tiempo de disfrutar.
-Estupendo.
-Y esa será la base de operaciones, cada día o en días alternos, lo que nos apetezca, haremos excursiones a sitios distintos, en lugar de estar quietos en un solo lugar yendo todos los días a la misma playa.
-Claro…
-Así conocemos muchos lugares mágicos. Y si alguno nos pilla muy lejos, pasamos alguna noche en una fonda.
-Buah… tus padres lo tienen todo pensado…
-Claro, la afición de mis padres, planear las excursiones y las vacaciones, llevan pensándolo desde Semana Santa. No tienen alquilado ya el apartamento porque esperaron a consultar el lugar conmigo y las fechas con tu madre. En cuanto tenga el permiso y sepa qué semana puede ausentarse lo alquilarán, quizá ya lo hayan hecho. Iban a intentar que fuera a principios del mes de agosto, la primera o segunda semana, para que luego todavía nos quede tiempo de estar en Cokeworth y a ti de acudir a San Mungo antes de volver al colegio.
-Estupendo, a mitad del verano.
-Claro, y también para que los días todavía sean largos y porque están ansiosos por salir. Si por ellos fuera, saldrían el primero de agosto.
-Jo… entonces me siento mal porque esperen a mi madre.
-No te preocupes por ellos, van a pasar el mes entero haciendo excursiones, incluso pasando noches por ahí, los dos solos, ahora que nosotras ya somos mayores y nos valemos por nosotras mismas. Llevan dos años esperando a tener vacaciones juntos y diecinueve a pasarlas solos. Si no fuera porque también quieren estar con nosotros, contigo y conmigo, se habrían ido solos este año.
-Claro…
-Pero no te preocupes, ya harán sus escapadas, de luna de miel.
-Es increíble, tus padres todavía están muy enamorados después de tantos años.
-Claro, por eso yo creo en el amor para siempre, como el nuestro. Bueno, que no he terminado de contarte. La vuelta. El siguiente domingo de noche o el lunes a primera hora volveremos Apareciéndonos con tu madre, mis padres devuelven el coche de alquiler y el lunes regresan, parando en Bath de camino, que también se quedaron con ganas de ir. ¿Has visto cómo aprovechan toda ocasión?
-Tus padres son muy listos, prácticos y eficientes – admirado.
-Claro, son serpientes, como tú.
-¿Y cómo hacen para tener tanto dinero como para poder ir de excursión tan a menudo y que les llegue para hacer sus escapadas en verano? Tu casa cuesta mucho de mantener y tu hermana está en la universidad, y van y vienen de Londres todos los días, la gasolina es cara. Y además les llega para comprar un montón de discos y han tenido el gasto de construir una chimenea en tu casa.
-Cariño, te lo explico. Capítulo ingresos. Mi padre tiene muy buen sueldo, tiene un puesto de mucha responsabilidad en la fábrica donde trabaja. Mi madre también trabaja, como funcionaria pública, con buen sueldo también pese a trabajar sólo media jornada, casi que para lo básico llegaría sólo con lo de mi madre.
-Vaya…
-Capítulo gastos. Mi padre tiene dietas para desplazamiento y comida.
-¿Qué son dietas?
-Un añadido al sueldo que te dan para esos gastos.
-Ya.
-Sigo. El coche que tenemos es pequeño, consume muy poco.
-Cierto.
-La casa la compraron con hipoteca, pero ya la tenían pagada antes de que yo entrara en Hogwarts.
-Claro.
-Yo apenas les doy gastos en todo el año, eso ya te lo conté. Mi hermana les da más, porque tiene caprichos y sale un montón, pero la universidad le sale muy barata, es pública, no le salió gratis porque mi padre tiene un sueldo muy alto, pero aun así le sale muy barata. Lo único caro son los libros, como los nuestros del colegio.
-Ya.
-De hecho, ellos le ofrecieron en su momento acudir a una universidad privada más prestigiosa, a Oxford o Cambridge, a las que nos contaban el otro día Valerie y Remus que quieren ir. De hecho, ambas nos quedan más cerca de casa que Londres.
-Ya.
-Pero ella no quiso porque sus amigas del instituto iban a ir a Londres, y para poder hacer más amigas en Londres y poder salir por allí.
-Vaya, pues qué boba…
-Seguramente tampoco la habrían admitido, ¿eh? Para ingresar a esas universidades no basta con tener mucho dinero, también hay que ser muy buen estudiante y tener un buen currículum. De hecho, a los mejores los becan y también les sale gratis.
-Claro.
-Más sobre mi hermana. Ella, lo que quiere en realidad, es vivir en Londres, en un apartamento de estudiantes con amigas, que mis padres también podrían pagarle. Pero no se lo consintieron a pesar de que pueden permitírselo porque estaría muy descontrolada, se dedicaría a salir todos los días y no estudiaría nada.
-Claro.
-Le ofrecieron vivir en una residencia, como sus amigas de Cokeworth que viven en Londres, pero allí estaría más controlada todavía que en casa, tienen hora de regreso incluso los fines de semana.
-Claro.
-Y no sólo eso, no tendría un cuarto para ella sola.
-Ya.
-Y así, lo que hace cuando sale por Londres el fin de semana es quedarse a dormir en el apartamento de estudiantes de otras amigas que ha conocido este año en la universidad. Una solución intermedia.
-Claro, es lo mejor. Así, por lo menos, el resto de la semana está controlada.
-Eso. Si se hace más responsable con el tiempo le dejarán que viva con ellas. A ver qué notas saca este año, ésa es otra de las razones por las que sólo vamos de vacaciones una semana y a poder ser a principios de agosto, porque si suspende alguna asignatura tiene los exámenes de recuperación a principios de septiembre y le tocará estudiar también en verano.
-¿Qué son exámenes de recuperación?
-Una segunda oportunidad para aprobar.
-Vaya… en Hogwarts no tenemos eso.
-No, pero nos dejan pasar de curso aunque suspendamos alguna asignatura. En la universidad muggle no. Si suspendes una asignatura puedes matricularte de las demás al año siguiente pero no de ésa, tienes que repetirla.
-¿Y llevas mezcladas asignaturas de los dos años?
-Sí.
-¿Y cómo se aclaran con los horarios?
-Un lío bárbaro. Pueden coincidirles a las mismas horas.
-Vaya…
-Por eso es mejor sacar los cursos limpios. De cualquier modo, en la universidad muggle no es obligatoria la asistencia a las asignaturas teóricas, sólo a las prácticas, y la carrera de mi hermana, al ser de letras, apenas tiene asignaturas prácticas. De hecho, este año no ha tenido ninguna.
-Vaya chollo…
-Ya te digo. Aunque el próximo año tenga que repetir alguna asignatura ya no necesitará asistir a clase, porque ya tiene los apuntes que ha tomado este año y los libros para estudiar.
-Claro.
-Sigo con el capítulo gastos.
-Sigue.
-Mis padres no tienen vicios, no fuman, ni beben más que en ocasiones especiales, y tampoco les va salir de noche. Sus aficiones, salvo la música de mi padre, son muy baratas. Salir de excursión y comer por ahí alguna vez, y siempre sin permitirse grandes lujos, a lugares comunes, fondas como en la que estuvimos cuando fuimos a Camber Sands y Dover.
-Claro.
-La ropa la compran siempre en las rebajas, salvo si nos regalan algo en nuestro cumpleaños o en Navidad, y ya viste lo barata que es la ropa en las tiendas de saldos.
-Cierto.
-Podrían permitirse tener una persona que hiciera el trabajo de la casa. De hecho, se plantearon contratar a tu madre para más horas, no lo hicieron porque ella ya no tenía tiempo.
-Se lo plantearon por ayudarla a ella.
-Claro. A mi madre le llega el tiempo de sobra para hacerlo todo, por eso sólo trabaja media jornada, de lo contrario trabajaría todo el día, y más ahora que mi hermana le ayuda. Quizá se lo plantee, tiene la opción.
-¿Y cómo hacía antes de que vosotras fuerais al colegio?
-Mi madre no trabajaba. Vivían del sueldo de mi padre.
-¿Pagando la hipoteca?
-Claro, ya te digo que tiene muy buen sueldo y son muy ahorradores.
"E intentando tener un hijo más."
-Termino con los gastos – continuó Lily - El único gasto gordo que se han permitido en los últimos años fue hacer las reformas de los cuartos de baño y la cocina de casa. El coche no fue muy caro y ya tiene sus años también, lo compraron al contado al año siguiente de haber terminado de pagar la casa.
-¿Qué significa al contado?
-De golpe, sin préstamo de dinero del banco, sale más barato así. El que tenían antes les duró casi quince años, ya lo tenía mi padre antes de casarse.
-Vaya…
-Ya te has hecho una idea, ¿no? Aunque puedan permitirse gastar mucho más, ahorran en todo lo que pueden, sin dejar por ello de disfrutar de las cosas que les gustan, cosas sencillas que no cuestan demasiado dinero.
-Claro.
-Con lo cual, tienen muchos ahorros, por si sucediera algo malo, irremediable, como su muerte o una enfermedad grave, para que nosotras no quedemos desamparadas hasta que podamos valernos por nosotras mismas, porque no tenemos otra familia a la que recurrir.
-Claro, porque ellos lo sufrieron en su infancia y ya crecieron con esa mentalidad.
-Eso es. Por eso, aunque todavía no me hayan hablado del tema, sé que te van a estar eternamente agradecidos de que me hayas conseguido el mejor trabajo con el que podría soñar, nada más acabar los estudios. Voy a tener la vida resuelta desde los dieciocho años, edad a la que mi hermana comenzó la universidad.
-Pienso que lo habrías conseguido igualmente por ti misma, Lily.
-No si no me hubiera enamorado de ti, Sev, la idea de ser profesora de Pociones en Hogwarts surgió de desear vivir en el castillo algún día contigo, como soñábamos de pequeños, porque tú querías ser profesor de Defensa.
-Vaya…
-Y tampoco si hubieras competido conmigo, Sev. Eras tú quien sabía preparar las pociones mediante Aritmancia y también me has enseñado a eso. No te quites mérito.
-Pero a mí nunca me habrían concedido ese puesto. De no ser por ti, quizá ni siquiera me habría dedicado a esa profesión, me habría hecho Mortífago, Lily.
-Pienso que no.
-No pienses que no. Lo habría hecho con total seguridad.
-Bueno, no le des más vueltas. Ambos nos hemos hecho mucho bien.
