"He observado con anterioridad que, para llegar a la verdad, la razón se abre paso por caminos que están por encima del nivel ordinario y que la cuestión en casos como éstos no es tanto ¿Qué ha ocurrido?, si no ¿qué ha ocurrido que no haya ocurrido antes?".

Los asesinatos de la calle morgue

-Edgar Allan Poe-


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Capítulo XX:

¿Qué sucede Petra? Es cerca de la quinta vez que miras a través de la puerta entreabierta: Levi no se despega de Mikasa, lleva casi dos horas ahí junto a ella, agarrándole la mano y besándosela mientras sus ojos parecen tristes y la niña se acurruca aún más en su frazada y a su oso de felpa desgastado.

—¿Por qué? —. Escuchas que Levi le pregunta y tu corazón se acelera.

—Mm— ella murmuró, cerrando sus ojos rasgados dispuesta a dejar a Levi hablando solo.

Y entonces te alejas de la puerta y caminas de manera acelerada hacia la habitación de Levi que comparte contigo cuando decides dormir allí con él. Tu padre jamás te ha reprochado nada acerca de dormir en la casa de tu novio, aún sin estar comprometidos. No, él no te dice nada y tú te encuentras bien con ello.

De nuevo te pregunto Petra: ¿Qué sucede? Tu pulso es acelerado y tengo la sensación ligera de que quieres llorar, tu nariz se ha tornado tibia al igual que tus labios y tus ojos… pero te rehúsas a hacerlo porque crees que Levi pronto vendrá a dormir y se alarmara por tu estado digno de una quinceañera.

La cena pasó lenta para ti, porque Levi no comió nada por estar pendiente de Mikasa, parece muy preocupado, seguro también lo haz notado tú. Pero, ¿en razón de qué Petra?

Y de nuevo te pregunto: ¿Te sucede algo? Noto que haz tomado un poco de té de valeriana, eso me dice que estás nerviosa y necesitas relajar la tembladera de tu mandíbula.

La habitación es para ti, tan inmensa y solitaria solo porque no está él junto a ti, más bien con su sobrina. Te encanta como huele todo allí: del perfume de Levi, el shampoo, su desodorante, el talco de pies, la loción que usa después de pasarse el rastrillo en las mejillas: todo parece entrelazado, ¡oh! Petra, ¿qué haces? ¿Acaso su almohada huele demasiado a él? ¿Qué pasa? ¿Por qué te abrazas a ella?

¿No sería más sencillo decirle a Levi que lo necesitas contigo, en vez de estar sollozando en su nombre? Te estoy preguntando también eso Petra, pero pareces demasiado ensimismada en ti que no me escuchas.

Casi son las once de la noche y tú sigues en la cama, envuelta en las sábanas como si alguien te hubiese reprendido. Lo siento, lo presiento, eres una chica muy emocional Petra. No comprendo cómo has estado junto a Levi tantos años, si él casi no habla de sus sentimientos hacia ti.

Pero supongo que ya te has acostumbrado, lo haz analizado y entiendes que su amor se materializa de otra manera, las palabras no son el fuerte de ese hombre. ¡Seguro!

¡Oh vaya! Finalmente te levantas y vas al cuarto de baño en busca de limpiar tu cuerpo entero en espuma olorosa en jazmín. Interesante conjunto que haz escogido esta noche para dormir, esa bata de seda que guarda un atrevido conjunto de blusita y short de seda con terminación de encaje negro, ¡es espectacular! seguro Levi se sentirá emocionado después de dejar durmiendo a Mikasa.

Y te llenas la piel de crema de almendras, tu piel es de por sí suave, solo le falta ese toque oloroso. Ahh… y te perfumas con aquella fragancia que sabes Levi tolera, porque su olfato es un poco especial: estornuda cuando huele fragancias cítricas.

Te cepillas el cabello, es hermosísimo también. Sedoso y grácil cayendo por tus hombros: sabes que tu querido gusta de tomar algunas hebras, enredarlas en sus dedos y olerlas. Eso te estremece.

Casi te desilusionas toda porque estás cabeceando del sueño y Levi no se digna en llegar a ti. Pero tranquila, seguro vendrá en la madrugada y se echará en tu pecho como acostumbra hacerlo.

Antes de caer dormida, quisiera que me pudieras responder sobre ¿qué es eso que parece mantenerte en zozobra? No te duermas, Petra. Escucho unos pasos acercarse a la habitación, son pesados pero no creo que sea Levi.

Te dormiste, Petra.

¿Escuchas eso? Hay alguien en el cuarto de baño. El ruido del agua caer es leve pero tú lo haz percibido como si fuera un gran ruido que logró despertarte. Hay mucha claridad, por lo cual asumes que es de mañana ya. Hace frío. Te das cuenta que la sábana está fría en el lado que duerme Levi, eso solo puede ser señal de que no durmió allí o que se ha levantado muy temprano. Sabes que le gusta trotar antes de que el cielo se blanquee.

Acaricias con tu mano la almohada de Levi, está fría. Y solo piensas en que quisieras que estuviese allí para acariciarle los cabellos, y la fascinación que tienes por delinear con tus dedos las cejas de él cuando está acostado.

Y entonces te sientas en la cama, la puerta del baño se escucha abrir y tú llevas los ojos hacia allí: Levi aparece vestido con su pijama, su cabello está aún goteando agua en las puntas y parece que no le molesta que se humedezcan los hombros del pijama.

Su expresión facial te preocupa de sobremanera, parece muy extenuado, iracundo. Sus labios parecen tristes y sus ojos cabizbajos, no ves la rudeza regular de su mirada y tú te complicas en tus sentimientos.

¿Qué sucede Petra? De nuevo siento que estás nerviosa.

Levi se inserta debajo de la frazada y se queda ahí con los ojos abiertos mirando el techo. Tú sigues sentada, viéndole preocupada.

—Puedes tomar el desayuno sin mí— te dice, su voz es ronca muy profunda, casi resonando en tu interior el que te deje libre.

No haces caso y solo te vuelves a acostar junto a él, tienes miedo y no sabes cómo actuar ahora. Pero Levi se voltea hacia ti, manteniendo su distancia. Puedes escucharlo respirar, parece que una de sus fosas nasales está cerrada puesto que hace un esfuerzo en respirar.

Giras tus ojos hacia él, y te sientes observada. Levi se acerca a ti y no sabes cómo actuar ante sus dedos escudriñando en tu rostro, parece interesado en revisar tus ojos puesto que tensa la piel debajo de ellos, y te observa más cerca. Se aproxima tanto que te besa y luego te abraza solamente.

Sabes que está dormido.

Y tú también te vuelves a dormir.

Petra pasó el resto del día en el jardín tomando té y pretendiendo darle a Levi el tiempo necesario para conversar con Mikasa. La noche anterior la dejó sola esperando por él, apareciendo apenas en la mañana para dormir hasta las diez. Un hecho completamente curioso para todos quienes trabajaban en esa casa, pero no emitían comentario por la razón en sí misma.

El día anterior, todo entero, no hubo paz alguna por Levi desencajado de su "templanza". Estaba herido y descompuesto del corazón, todos lo notaron. Mikasa había desaparecido la noche antes cuando regresaba con Petra a la mansión. Según la versión de la mujer, ella se estacionó porque estaba teniendo un calambre en la pierna por lo cual bajó del vehículo y después escuchó a Mikasa decirle que no quería regresar a casa porque su tío era un tonto que ya le dedicaba tiempo así que ella no lo quería cerca y escapó entre la maleza cerca.

¿Qué hizo ella? Buscarla, pero dijo que Mikasa fue muy rápida y no pudo encontrarla.

Como lo es natural Levi había estallado en furia porque los hombres que tenía no fueron capaces de encontrarla antes del amanecer. Y por otro lado estaba tremendamente herido por las razones que Petra le contó de Mikasa.

Tenía miedo, un tremendo miedo de que algo fuera a acaecerle estando rondando en dónde quien sabe por dónde. Además que no era nada bueno si la señora Kiyomi se enterase, definitivamente le arrebataría la custodia. Por ello mismo no acudió a la policía y decidió mover fichas por debajo de todo.

Entonces la niña apareció finalmente doce horas después de su desaparición, estaba alojándose en la casa de unas personas humildes de muy buena intención quienes argumentaron que la encontraron perdida y en esa tarde la llevarían a la estación policial.

Levi les pidió no comentaran con nadie lo sucedido y les entregó dinero que la familia no se negó en razón de suplir algunas necesidades médicas del hijo menor.

Cuando regresaron a casa, Levi mandó a un médico mujer que revisara a Mikasa para comprobar su estado de salud: apenas tenía raspones en sus rodillas pero fuera de eso ella se encontraba en perfecto estado de salud. Una vez se aseguró que su sobrina estuviese comida y bañada se dedicó enteramente a ella, con la sola intención de que le dijera ella misma si era verdad que se encontraba inconforme con él, pasando con ella la noche entera: casi como temiendo que pudiera desaparecer de nuevo de su vista.

Con los acontecimientos acaecidos como tal: al parecer la tranquilidad volvió a su sutil curso allí.

Con la hora cerca a la cena, Levi le dijo a Petra que en razón de que la noche anterior estuvo mayormente por Mikasa preocupado, esa noche estaría un poco más con ella, y la felicidad a la mujer le llegó. La señora Clarisse tomó su rutina con Mikasa y ellos se marcharon.

Petra respiraba ligeramente el aire nocturno que se colocaba un poco por la ventolera. A su lado Levi conducía, un poco callado pero para ella estaba bien así. Él estaba vestido con una camisa negra de la cuál llevaba las mangas remangadas hasta los codos pudiendo apreciar sus antebrazos surcados de vellos finos, escasos y un poco brillosos ante la luz de las farolas. Su piel era tan limpia, no le hallaba ni un lunar para dedicarse a mirarle.

Encendió la radio, dejando el volumen bajo para que no supiese una distracción para Levi. Estuvo tentada a acariciarle el pecho sobre la camisa, sabía que él no se enojaría pero en el momento preciso parecía no estar decidida a ejecutarlo.

Solo estaba allí mirándolo, casi contemplando la real felicidad materializada en un hombre. Sus cabellos se movían un poco fuertes por el viento, sus ojos parecían querer entrecerrarse y sus labios estaban apretados.

¿Dónde la llevaba? Fue una inquietud de Petra al notar que se alejaban un poco de la ciudad, llegando a la carretera.

—¿Levi?

—¿Tienes frío? Atrás está mi chaqueta—. Le dijo sin despegar su rostro del frente.

—No, creo que así estoy bien… —. Se acurrucó en el asiento, confiando enteramente en él. Hasta cuando notó cómo el vehículo iba deteniendo su marcha.

—Bájate— le dijo Levi, y ella se sobresaltó notando como él primero se bajaba y rodeaba el vehículo al frente y se quedó esperándola.

Petra dudó, estaba en una carretera de noche.

—¿Pasa algo con el carro? —. Preguntó ella una vez llegando junto a Levi y tratando de tomar su mano desnuda pero él se zafó en un acto que ella tomó como una grosería.

—No. No pasa nada con el carro—. Dijo sin mirarla, recostándose en el capo y cruzando sus brazos en su pecho, quedando frente a ella. — Esta no es una cita Petra.

—Puedo notarlo. ¿Qué hacemos aquí? — preguntó, sintiéndose ahora nerviosa ante lo dicho por Levi.

—En realidad no tenía un lugar en mente dónde ir solo me he detenido aquí porque ya estoy cansado—. Su expresión se volvió dura. — Voy a ser directo: ¿en realidad Mikasa escapó de ti esa noche?

Petra se sintió amenazada, la mandíbula al igual que la noche anterior volvió a temblar:

—¿Qué? ¿Por qué me preguntas de nuevo? Ya te conté todo lo que pasó. ¿Qué te ha dicho Mikasa? —. Preguntó y decidió mirar a otro lado, pasaron dos vehículos a toda velocidad y ella cerró los ojos ante el viento que quedó como una estela.

—¿Mikasa? Ella no me ha dicho nada, se rehúsa a hablar de todo lo que sucedió—. Su voz fue pesada. Se hincó con la uña la carne circunda te codo izquierdo. Observó como la mano de Petra se tornaba en un puño cerrado. — No me agradan las personas que son capaces de lastimar a un niño. — Encontró en los ojos de ella sorpresa impregnada—. ¿Qué debo hacer contigo?

—Levi… espera…

—¿Eh? ¿Me vas a decir que Mikasa no quería regresar a casa conmigo, con nosotros? — alzó la ceja, se estaba tornando irritable. — No tienes que defenderte de lo indefendible, no cuando poseo todas pruebas. ¿Se te olvidan las cámaras de seguridad de la estación de gasolina? ¿Sí?

El silencio los embargó, el aire para Petra se volvió más frío y con ello una sensación de ahogo. Sus manos empezaron a temblar, recordando su error.

Al final, como es bien conocido: la mentira tiene una característica, que es insostenible tal como ahora Petra experimentaba.

—Yo… solo quise reprender a Mikasa. Fue un castigo por su conducta inapropiada conmigo, yo no quise que ella se perdiera pero cuando volví a buscarla no la encontré—. Su voz temblorosa no lograba empañar a Levi de compasión. — Levi… yo, me disculpare con ella. — De sus ojos empezaron brotar lágrimas cuando Levi negó con la cabeza, cambiando su semblante completamente furico.

—¡¿Qué mierda debo hacer contigo Petra?! — exclamó más para sí mismo, elevando un poco su tono de voz. Se giró para dejarla de mirar, jamás soportaba verla llorar pero ahora él nada podría hacer. — Imagina que algo en realidad malo le hubiera pasado a Mikasa por tu absurdo plan de corrección, que por cierto es estúpido, sé que ella es un poco malhumorada pero ¿se te olvida que es ahora huérfana? En todo caso, creo que te he dicho cómo debías reprenderla y si eso no funcionaba… ¡entonces debías decírmelo a mí!

Petra estaba parada casi inmóvil, asustada y enojada con su persona por el arrebato de ira que le secundo esa noche. Aceptaba que hizo un terrible mal, pero no era su intención, el que ella se perdiera. Levi podría fácilmente acusarla y dejar una cárcel los años que dictará la justicia de ese país.

No sabía que podía decir solo se estaba empecinada en no caer de rodillas, ante la sensación de derrota que todo le estaba suponiendo. Alzó su mirada entre sus hebras de cabello: el hombre del que ella estaba enamorada y amaba se encontraba al borde de derramar una lágrima, lo notó por el brillo en sus ojos pero él fue capaz de mantener a raya el mar circundante.

Levi se acercó al carro metiendo su mano por la ventana para sacar de la guantera su pequeño tesoro. Regresó con Petra hasta situarse a unos pasos frente a ella y enseñarle el anillo:

—Esto no vale la pena de lo que te lo entregue a ti—. Dijo y lo cerró para luego apretarlo en su puño y lanzarlo lejos de ambos. Notó como Petra bajaba la cabeza y se tapaba la cara con las manos, poco a él le importaba.

Un auto se aparcó detrás del de Levi, bajando el mayordomo y haciendo notar su presencia.

—Tsk. No quiero volver a verte en toda mi vida. Podría encerrarte en una cárcel pero no lo haré, solo quiero no verte jamás. En el auto están todas tus pertenencias que mandé a sacar de mi casa, no quiero nada tuyo. Él te llevará a dónde sea que quieras ir. Solo ten presente que jamás debes volver por aquí.

—Levi…—. Ella pidió por última vez antes de que el mayordomo la tomara por los hombros y la condujera al auto.

Vio como Levi se marchaba primero y el hombre que estaba junto a ella solo se dedicaba a encender el vehículo en una penumbra sepulcral.

La mala decisión de Petra fue lo que la conllevó a la destrucción de un futuro visualizado entre ambos, y que por supuesto plantó en Levi la desconfianza en las mujeres por el hecho de que Petra de alguna manera terminó haciéndole daño a Mikasa.

—¿Amaste a mamá? —. Quiso saber Gretchen sobándose de nuevo la nariz con el pañuelo. Se preguntó para sí misma si acaso en realidad su padre le fuera a responder esa pregunta. Lo escuchó respirar pesadamente, no debió… no debió preguntar.

Ambos estaban en el balcón de la habitación de Gretchen, estaba adecuada para tomar un descanso allí cuando sea necesario; tenía pequeños muebles y cojines amplios en el suelo, algunas plantas de decoración dispuestas en macetas cerca al barandal o otros que colgaban en una repisa flotante, además que el lugar estaba adornado por luces dispuestas en las paredes y en el barandal, Levi pensaba que ella las había comprado en época de Navidad. Definitivamente, era un espacio acogedor y relajante. También estaba dispuesta una grabadora la cuál estaba reproduciendo música de manera aleatoria.

Ella cambió su mirada de sus manos apretando el pañuelo al cielo estrellado. Una hora atrás se encontraba desencajada de su control emocional, había exigido respuestas a Levi y éste a pesar de encontrarse reacio al final cedió a ella.

La quietud regresó a ella una vez dejó fluir algunas emociones estancadas y el alivio de sus dudas aunque también recayó en ella la verdad de la cuál Levi le aseguró no tenía por qué pensar en algo que él y Mikasa encerraron en el pasado.

Gretchen acomodó su cabeza un poco sobre el muslo de Levi y rebuscó con sus dedos el músculo cerca a la rodilla izquierda de Levi y simuló enterrar la uña a través del pantalón, él gruñó ante su osadía y le haló un pequeño mechón de su cabello (ella fingió molestarse) luego continuó hurgando en el cuero cabelludo.

—¿Me vas a responder? ¿Amaste a mamá? —. Se picó la nariz.

—Sí— solo respondió manteniendo la rudeza en su rostro, bajando ligeramente la mirada hacia la cabeza de ella: se encontraron ambos en los ojos. Sus pensamientos estaban orillados: «Lo seguí haciendo incluso hasta cuando pasaron algunos años». Calló.

—¿Qué sientes por ella ahora? — No tuvo miedo de preguntar y siguió mirando al cielo quitando la mirada de su padre, desde su posición acostada. Su corazón palpitó un poco más fuerte ante la espera de una respuesta.

—Gratitud.

No era necesario preguntarle el por qué, era casi palpable la razón de su respuesta. Cerró sus ojos ante las caricias que su padre le proporcionaba en el cabello, muy pocas veces podía haber estado a solas con él, hablando solo ellos. Exceptuando el día de su cumpleaños.

—¿Sabes? Mamá tenía razón, estaba media vacía (1). En la escuela mis amigas, a quienes ya no sé de ellas, hablaban de sus papás y yo tenía a mi abuelo Ral quien tomaba ese lugar pero… no era en realidad lo que deseaba. Es decir, él es mi abuelo… yo lo adoro pero no deja de ser mi abuelo, no es mi padre y siempre creo que lo tuve presente.

»Luego empezaron a presumir a sus hermanos, mayores o menores como sea ellas tenían y yo también lo desee. Supongo que es normal. Pero luego me di cuenta que en realidad no todos los niños de mi salón tenían a sus dos padres o hermanos con ellos, porque podría ser divorcio, distanciamiento y hasta muerte… bueno creo que tú lo sabes bien padre.

»Y a pesar de darme cuenta de esa realidad, desee tanto… tanto en serio tanto a mi padre que al final se materializó—ella pauso su discurso ante el surgimiento de lágrimas en sus ojos, y la acuosidad en su nariz resbalarse—. Père, y justo cuando eso sucedió… — su voz tembló, presa de los recuerdos tristes, sintió como Levi dejaba de hurgarle los cabellos y se dedicaba a tomarla por los hombros. — Sí, justo mamá murió y yo te conocí…— un hipido apareció—No se puede tener todo, supongo.

Levi escuchaba todo aquello en silencio, estaba siendo de por sí un instante demasiado estremecedor para él también. Apenas mantenía la vista en el frente, cuando finalmente bajó la mirada a Gretchen notando cómo su cuerpo temblaba ante el intento de mantener en tono bajo sus sollozos. Llevó la mano derecha hacia ambas manos de Gretchen con las que ella se sostenía la cara.

Se sorprendió cuando ella se aferró a su mano. Algo en Levi se quebró en ese instante, podía sentir su dolor casi como suyo al ser natural puesto que él la amaba aunque fuese aún menos expresivo e interesado por ella que por Dave.

¿Debía decirle algo? ¿Algo que logre reconfortarla? Solo se dedicó a apretarla aún más contra él.

Por otro lado, no se negaba que a pesar del gran paso de los años Petra seguía presente en su vida, quizá hasta cuándo él deje de recordarla por causas naturales del envejecimiento.

—Siento que sigues media vacía. No, no sé puede tener todo lo que se desea a la vez—. Reflexionó sobre sus propias palabras, se relamió los labios secos por el frío.

—¿Estas tratando de consolarme père? Eso es un poco raro para mí—, rió un poco, parecía más serena hasta cuándo la música cambió a otra— esa canción… mamá me la cantaba cuando yo me ponía triste—. Al solo escuchar las primeras notas Gretchen se sumergió en un amargo llanto ahora fuerte y estremecedor, se tapó completamente la cara ante el dolor que la invadía por la ausencia física de su madre.

"Chiquitita sabes muy bien que las penas vienen y van que desaparecen. Otra vez vas a bailar y serás feliz como flores que florecen.

Chiquita no hay que llorar, las estrellas brillan por ti allá en lo alto quiero verte sonreír para compartir tu alegría chiquita". (2)

Finalmente Gretchen sucumbió al cansancio mental y se durmió en las piernas de Levi. Él parecía muy atento a cualquier cambio en el rostro ahora tranquilo de ella: estaba surcado de lágrimas secas y de algunas líneas rojas en su frente que se formaban cuando lloraba, sus labios parecían más hinchados.

Levi le acomodó los cabellos detrás de la oreja, siguió a tomarla en brazos tan despacio de manera que ella no pudiera despertase y se levantó con ella llevándola hacia su cama.

Entre la penumbra se percató de dos presencias acercarse sigilosamente desde la antesala de la habitación. Dave se acercó un poco más que Hanji, parecía preocupado.

Levi depositó a su hija en la cama y justo al momento ella pareció despertar por lo cual se asustó aferrándose a los brazos de su padre.

—Sh…— Silbó Levi bajito, acomodándole la frazada. Le vio la cara: estaba tranquila, sus labios se relajaron. Una sensación de calidez le abrumó el pecho, sentía como si ella en realidad fuera una pequeña niña asustada ante el despertar de una pesadilla. — ¿Ahora sí me vas a contar que tanto conversaste con Marco esa noche? Será luego—. Le pasó su mano por la cara, invitándola a cerrar los ojos.

Dave se acercó a la cama y se acostó junto a ella debajo de la frazada:

—¿Ya te sientes mejor? —. Ella le asintió con la cabeza, brevemente le sonreía y lo abrazó.

Levi decidió retirarse, dio la vuelta y vio a Hanji quien se ponía alerta dejando de reposar su cuerpo en el marco de la puerta. Caminó y salió junto con Hanji, ella le dijo:

—Eso fue muy irrespetuoso. Lo siento Levi, nos quedamos escuchando todo.

—Ah, creo que ahora ya no hay ningún secreto. Me siento más liviano, debo decirlo. No quiero volver a contar esa historia—. Comentó mirándola, ambos se quedaron parados en el pasillo.

—Gretchen parece aún muy afectada, ¿crees que estará bien? — Preguntó devolviendo la mirada hacia la habitación, solo alcanzaba a ver las puertas de cristal con cortinas que separaban la cama de la antesala.

—Esto es muy difícil… creo que dejaré pasar un tiempo y veré como está. Quizá su duelo aún no está resuelto como creía yo.

Ambos guardaron un poco de silencio.

—O quizá sea una reacción normal por todo lo que te dijo—. Observó como Levi le daba razón. — Me mantendré un poco más pendiente de ella, Levi.

—Gracias Hanji. Sé que también tuviste curiosidad de todo este asunto, así que si hay algo que no tienes claro pregúntame ahora porque no pienso volver a abrir este tema.

—Bueno en sí la historia me pareció muy simulada, lo que contó Petra.

—Sí, ella no sabía mentir bien—. Dijo Levi cerrando los ojos y girando sobre sí mismo para marcharse.

Hanji se quedó quieta, pensando en esa última línea de Levi.

En un cuarto de hora Levi debía dejar a sus hijos, puesto que se cumplía el límite de tiempo permitido para ingresar a la sala. Estaba disfrutando de una última charla con sus hijos, en una cafetería del aeropuerto. Él apenas podía beber un sorbo de su café que ahora estaba un poco frío, casi no deseaba beberlo.

—¿Puedo volver contigo? —. Preguntó Dave, dejando el tenedor con el que imbuía un pastel de fresas.

—¿Eh? ¿A San Diego? — le vió los ojos brillar. — Quizá cuando empiecen tus vacaciones, no falta demasiado. Veo que tienes mucho interés por volver, pero no podrá ser demasiado tiempo: en Agosto iré a Europa. — bebió entero el contenido negro de la taza de porcelana.

—Creo que estará bien—. Contestó el joven apretando sus labios en una sonrisa.

—Yo creo que mi hermanito quiero ver a la niña de la que me contó—. Le pellizcó una mejilla a Dave. Captando la sonrisa torcida de Levi ante su comentario inopinado.

—En realidad quisiera saber cómo está, ella y su papá—. Se defendió, se sobó la mejilla y luego miró al frente: su padre se remarcó los labios con el pulgar.

—Por ahora lo que sé es que ella ya no está trabajando en la calle, al parecer su padre consiguió un empleo que le ha permitido nivelar su situación económica—. Dijo, sin despegar la mirada de Dave. Lo vio relajar las cejas, al momento que parecía sorprendido—. Y la niña se dedica a hacer lo que un niño tiene que hacer: ir a la escuela y jugar.

—Vaya padre, ¿Cómo sabes esos datos exactos? —. Preguntó con la clara intención de molestarlo un poco, entrecerró sus ojos y sonreía divertida escondiendo su boca en la taza de cappuccino que tenía pegada a los labios.

—Tsk, no es nada que nadie pudiera no saber.

Dejaron la cafetería y se dirigieron los tres a finalmente despedir a su padre. Un ruido de llaves hizo eco y Gretchen alcanzó a coger las llaves del auto que Levi le lanzó estando distraída.

Revisó su reloj en la muñeca: seis minutos más y serían las cuatro con treinta minutos para dejarlos ahí, por primera vez sentía que la desolación lo acompañaría en su viaje. Su bien algunas otras ocasiones se ha separado de ellos esta vez había algo muy distinto, podría afirmar que las barreras invisibles que tenía con ellos se estaban derrumbando.

Las noches pasadas con Dave, y ahora la noche anterior con Gretchen; de alguna manera se sentía más cercano a ella, porque su relación no era como la que él tenía con Mikasa. Esa mañana Gretchen le había confesado algo cuando estuvieron unos momentos solos después del desayuno: "Creo que hace poco me di cuenta de que estaba muy celosa de Mikasa. Ella y tú son demasiado afectuosos, eso se nota padre. Me di cuenta que tú y yo no somos así, hablo de la cercanía. ¿Por qué será?". Levi tenía la respuesta pero no quiso dársela en ese momento.

—Adiós—. Le dijo a Dave acariciándole sus cabellos negruzcos. A Gretchen le besó la frente y le dijo alto—: Recuerda cuidar de tu hermano—. Y se dio media vuelta dispuesto a irse pero ella lo retuvo agarrando con dos dedos su abrigo. — ¿Qué sucede? —. Le examinó la cara: nerviosismo.

—El sábado tengo una cita con Marco, es por mi cumpleaños aunque el suyo también fue hace poco—. Anunció y Levi se volteó entero para mirarla mejor.

—¿Y esperas hasta este momento para decirme? Bien, creo que podrás abrir ahora la caja que te di.

—Tampoco es una cita cita… ¿Me entiendes? Sólo me invitó a una cena. Además me llamó Mikasa, ella me dijo que puedo confiar en salir con él que sería bueno, ya que aquí no tengo tantos amigos.

—Solo ten en cuenta que tú debes estar en la casa a las diez de la noche—. Su voz fue serena ante la cara de amonestación que tenía Gretchen. — Claro, si quieres ir. Llamaré a la casa a las diez y tú ya debes estar ahí para contestarme.

Gretchen enfurruñó los labios ante la regla que él le imponía, era la primera vez que se comportaba así y no pretendía desobedecerlo solo porque sabía que Levi podría fácilmente intimidar a Marco con una llamada.

Ella se abrazó a Dave y fue como finalmente se quedaron viendo a Levi desparecer entre el pasillo seguido de algunas otras personas.

El lugar se llenó de bullicio y el sonido de flashes de las cámaras fotográficas hicieron que ambos giraran sus rostros hacia el andén de salida de pasajeros: al parecer llegaba alguna celebridad como para la concurrencia de fotógrafos y reporteros al parecer de farándula.

Gretchen y Dave decidieron irse a por un helado mientras atrás quedaba la concurrencia de personas en el lugar.

La supermodelo pasó entre el gentío de personas, respondiendo alguna que otra pregunta a los reporteros y caminó a pasar rápido hasta salir del aeropuerto: un auto negro ya estaba estacionado, ella abrió la puerta y se subió. Los camarógrafos la siguieron hasta ese momento.

—¡Hermana! — exclamó Christa abrazándose a Frieda quien a penas se quitó las gafas oscuras dejándolas caer por ahí.

—¡Hermanita! ¡Dios! Eres hermosísima. Te he echado mucho de menos—le besó los rubios cabellos en la coronilla de su cabeza—. Esta vez me quedaré un muy largo tiempo aquí, así que haremos muchas cosas juntas.

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Notas:

(1): La expresión "media vacía" hace alusión al concepto examinado en el libro Los cinco lenguajes del amor en donde Chapman expone sobre "El tanque de amor" lleno, medio y vacío refiriendo al amor que todos nosotros percibimos que recibimos: amor parental, fraternal y de pareja.

(2): Canción del grupo ABBA titulada "Chiquitita"

!Muchas gracias por leer! :D

Publicado: 07/06/2020