Gui: Os dejo con MadredeKatniss, como me gusta llamarla. Por cierto, quería agradecer el fav y follow de Lyra Eaton.
Disclaimer: No, mi nuevo libro no se acaba de publicar.
Nació y murió una estrella
Lágrimas
Durante todo ese tiempo inofensivo en el que Maysilee se preparaba, Maysilee desfilaba, Maysilee pasaba exámenes, había aguantado. Quizás era necesario admitir que algo había llorado, las primeras noches, cuando el pájaro cantor se había manifestado en su habitación. Pero nada grave. No estaban ocurriendo tragedias aún.
Pero entonces, Maysilee entró en la arena. Con otros cuarenta y siete niños. Y era una arena tan bonita y bucólica que nada tenía sentido. Una montaña verde de hierba, un río transparente y agradable, unas nubes blancas, suaves a la vista, como hechas de comodidad y casa. Aghapa fue a casa de Kephie a ver el estreno de los Juegos y Kephie la dejó pasar con reticencia. Todo era difícil.
Pasaron las caras de los tributos una a una. Maysilee de las últimas, pero tan guapa, con su pelo rubio, y la misma cara que Kephie, y las cejas pobladas de Denh Donner y la cara alargada de Harra. Aghapa le vio los ojos, penetrantes, inteligentes, listos antes incluso de que sonase el enorme BANG que daba comienzo a los Juegos. En ese instante de luz, Aghapa entendió algo, y es que Maysilee estaba viva de verdad. Todos los demás no eran más que reflejos de sí mismos. En el salón de los Donner, los espectadores de la próxima masacre era fantasmas pálidos que miraban sus propias vidas escaparse entre sus manos sin poder hacer nada. Pero Mayse, frente a la muerte, era una diosa. Era la propia destrucción. En ese instante, Aghapa tuvo la sensación de que Mayse ganaría.
Esa confianza se transmitió a Kephie también, y en ella cambió todo. De estar desplomada en el sofá pasó a erguirse y volverse tan alta como su hermana. Sintiendo la ligereza de ambiente, el hermano pequeño se empezó a reír. Harra sonrió. Denh se removió, como orgulloso.
Y entonces empezaron los Juegos, y la mitad al menos de los cuarenta y ocho tributos salió disparada hacia la Cornucopia.
El problema de los cuarenta y ocho tributos era que la cámara no siempre te enseñaba lo que querías ver. Aghapa habría dado cualquier cosa por ponerle un ojo a Mayse encima y no ver más que lo que le ocurría a ella. Pero las cosas no funcionaban así. Los Vigilantes querían enseñar sangre.
Así que vieron morir a los dieciocho tributos que perdieron la vida en la Cornucopia y tan solo un segundo pudieron atisbar a Maysilee cuando acabó el baño de sangre y apareció una recopilación de dónde estaba cada tributo, cómo se llamaba y de qué distrito era. También cuáles eran sus recursos. Mayse tenía una cerbatana, un bol, carne seca y mucha cuerda.
Y punto.
Kephie salió exultante del visionado. Decía que Mayse tenía posibilidades, que solo quedaban treinta tributos, que había que ser optimista. Harra le sonrió y Denh casi se lo creyó. Pero Aghapa se fue rápidamente a su casa, y en su casa a su cuarto y en su cuarto se tumbó en la cama y empezó a llorar de verdad, llorar como nunca había llorado.
Probablemente Mayse estuviese algo deprimida. Kephie la había relevado en demostrar fuerza. A Aghapa le tocaba otro papel, el de derramar las lágrimas que no podía derramar Mayse, y que Kephie no se podía permitir. Aún no. Así que lloró y lloró, tuvo miedo, estuvo asustada, y pensó en todos los muertos de esa mañana. Nada podía consolarla, y se durmió de puro cansancio.
Me ha dado ternura este capi.
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Gui
SdlN
