。・゚゚・。。・゚゚・。

«Marinette es algo escurridiza, por eso puse un GPS en su celular» admitió avergonzado.

Juleka frunció el ceño.

«¿Lo dices en serio? » ella rió ante el asentimiento del hombre.

Marinette estaba más hacia el fondo, peleándose con telas y algunos adornos.

Adrien la vigilaba desde lejos.

«La quieres mucho ¿No es así?» dedujo Juleka. A lo que él no dudó en asentir.

«Me casé con ella, siempre será el amor de mi vida» admitió con las mejillas rojas.

Juleka se enterneció.

«y ¿Qué tal van las cosas con Rose?»

Juleka suspiró enamorada al recordar a la rubia.

«De maravilla, nuestra pequeña Lily salió primer lugar en su clase de Artes» ella admitió con orgullo.

Adrien se sintió genuinamente feliz por sus amigas.

«Y ustedes Adrien... ¿Han pensado en tener hijos?» preguntó Juleka con cautela, para evitar herirlo de alguna manera, pero por suerte el rubio no reaccionó de manera negativa.

«Juleka, no le cuentes esto a nadie. Pero Marinette aún no sabe que soy su esposo» susurró Adrien. A lo que la chica abrió más los ojos, en estado de shock.

«¿Lo dices en serio? Porque Lila dijo que ella la atacó cuando se enteró de que ustedes dos son amantes» afirmó Juleka. Pero se notaba que había algo de duda en su voz.

Adrien no pudo evitar poner una expresión de fastidio.

«Escucha, todo lo que Lila dice es mentira. Y si no me crees, es hora de que revises internet. No hay nada sobre ella, porque ella no es nadie.

Sólo una mentirosa que está obsesionada con la fama» la voz de Adrien sonaba tan seria, tan llena de resentimiento, que Juleka casi no reconoció al hombre con el que hablaba.

No pudo evitar darle la razón al chico.

Nunca comprobamos las fuentes. Admitió para sí misma.

«Lo siento mucho Adrien, hace un rato, antes de que llegaras, estaba intentando decirle a Marinette que se alejara de tí» admitió con vergüenza.

Pero fué peor cuando notó que Adrien se levantaba de la silla, para alejarse de ella, sin mirarla.

«Espera, por favor. Yo de verdad lo siento, sé que eso no cambia nada, pero me siento mal» la chica se sonrojó de la vergüenza, ella quería llorar.

Adrien pareció calmarse un poco.

«Escucha, te disculpo, sin embargo, no voy a seguir tolerando algo como esto... No puedo creer que nunca hayan verificado nada. Y esa Alya que se hace llamar periodista. Puedo denunciarla por difamación. Así que por favor dile.» él habló con seriedad y Juleka asintió avergonzada.

«Lo siento» dijo ella, colocando una mano en el hombro del rubio, este sólo suspiró de cansancio.

«Lo sé. Y no te preocupes, tal vez algún día podamos volver a ser amigos» sonrió cordial. Pero Juleka lo sintió, era una sonrisa falsa.

En eso el rubio se alejó, caminando hacia Marinette.

«Es hora de irnos» habló con seriedad, a lo que la azabache sólo asintió confundida.

La chica se despidió desde lejos de Juleka con la mano, y salió de la mano del rubio.

Vaya, realmente lo habían jodido. Juleka lo sabía, en ese instante no dudó en salir del local con la esperanza de contactarse con su esposa.

«Amor,hay algo que tienes que saber»