Disclaimer: Esta historia no me pertenece, los personajes son de Stephenie Meyer y la autora es CaraNo, yo sólo traduzco sus maravillosas palabras.

Disclaimer: This story doesn't belong to me, the characters are property of Stephenie Meyer and the author is CaraNo, I'm just translating her amazing words.


Pueden encontrar todas sus historias en su blog, favor de quitar primero los espacios. También compartiré el link directo a su blog en mi perfil de FF.

Blog: h(espacio) t(espacio) t(espacio) p(espacio) s(espacio) : / / caranofiction . wordpress .(espacio) com(espacio) /


Thank you CaraNo for giving me the chance to share your story in another language!


Capítulo 15

BPOV

—Ya te lo dije, papá —digo en el teléfono, totalmente frustrada—. No sé nada más. Ya te dije todo lo que sé.

Papá y su CM llevan días buscando al misterioso escritor de las notas, y no sólo no tienen ninguna otra pista, sino que además Trey fue el receptor de una nota ayer.

La encontró en su casillero luego de la comida.

Senior lo trajo a casa de la escuela temprano por eso; la nota decía: Tú y Bella significan mucho para Edward. Sería una pena si alguno de ustedes muriera.

El juego ha cambiado – motivos, posibles sospechosos – pero no tenemos nada de dónde partir. No sabemos si el objetivo es Edward, el CM, papá o yo.

Papá incluso trajo a varios del grupo Bastardo en Oregón para ayudar, pero sin tener pistas es cómo buscar una aguja en un pajar. De hecho, es cómo buscar una simple paja en un pajar.

—¿Hay algo más? —pregunto, sosteniendo el teléfono entre mi mejilla y mi hombro—. Mañana es el cumpleaños de Trey, así que estoy algo ocupada.

Otra cosa que ha cambiado en los últimos días es mi rol con Trey. Siento una feroz necesidad de protegerlo y no mentiré, me volví loca ayer cuando supe de la nota. Mientras que Edward es el tipo de hombre que hierve en silencio y sin duda ya tiene planeada la muerte de quien quiera que haya enviado las notas, yo reaccioné algo… ruidosa. Me puse a gritar y a gesticular por toda la casa.

¿Cómo carajos se atreven amenazar a Trey?

Obviamente él tampoco tiene permitido dejar el rancho ahora.

—¿Papá? —pregunto de nuevo—. Estoy a la mitad de hornear el pastel de Trey.

¿Eh? Oh, perdón, bebita —responde papá pensativamente—. Estoy viendo a Emmett; ese cabrón.

—¿Qué pasa con Emmett? —abro el refrigerador y saco el betún que hice hace rato.

Está en el teléfono con tu hermana —murmura papá—. ¿No les dije a todos que se mantuvieran lejos de ti y Rachel? ¿Eh?

Pogo los ojos en blanco, asomándome por la ventana de la cocina. Trey está lanzando una pelota de tenis con Matón y Romeo, y Edward está junto a la parrilla. Está revisando las salchichas, aunque sé que está haciendo tiempo porque intenta encontrar una forma de hablar con Trey sobre sus problemas.

Supongo que puedo matarlo otro día —papá suspira—. Insiste mucho en que Rachel se quede en LA.

—¿Ves? Él es bueno para ella —le digo—. Quiere que ella reciba una educación y que se mantenga a salvo.

Mi hermana finalmente encontró una escuela y ha entrado de lleno en la vida de una estudiante universitaria. Lo que significa que mamá regresará a casa. Mañana de hecho, y es algo que ansío y que al mismo tiempo me causa pavor. Mientras que papá ignora lo que pasa entre Edward y yo porque papá no quiere que sea cierto, mi mamá es suspicaz por naturaleza y demasiado observante para su propio bien.

Lo descubrirá en un segundo.

Edward no tiene problema con ello, a pesar de que ninguno de mis padres me quiere con él. Me ha dicho directamente que quiere que lo nuestro sea real y yo también lo quiero, ¿pero en medio de todo esto? Se siente como drama innecesario.

XXX

Cuando finalmente cuelgo el teléfono, salgo para ver a Edward y Trey, y me sorprendo cuando encuentro solo a Edward en el patio.

—¿A dónde fue Trey? —pregunto.

—Arriba. —Edward echa en un plato los perros calientes y salchichas picantes—. Le pregunté si podíamos hablar luego de la cena, así que inventó una emergencia escolar.

—Lo lamento. —Le acaricio la espalda. Aquí afuera soy cuidadosa con las muestras de cariño ya que tenemos a dos moteros cuidando siempre la propiedad, pero al carajo. Edward está sufriendo.

Senior no estaba mintiendo cuando me dijo que Edward detesta hablar sobre decepcionar a Trey – el tiempo en prisión, haberse ido a rehabilitación. Pero Edward prometió ser un libro abierto para mí, así que me ha dicho – con reticencia – ciertas partes de su historia.

Edward era joven, se veía a sí mismo como un Dios, y pensaba que era indestructible. Ir de fiesta pasó de ser algo de fin de semana a ser un espectáculo sin fin de drogas, mujeres y alcohol.

Durante los años en los que se hundió más profundo en sus adicciones, logró construirse un nombre por sí solo en el CM, embarazó a una aventura de una noche llamada Sarah, y ha estado en prisión más de una vez.

—No me arrepentía de cómo vivía hasta que Trey nació —me dice Edward—. Sentar cabeza y tener hijos era la última cosa en mi mente, así que sin las drogas habría estado lo suficiente lúcido para usar condón.

Me acurruco más cerca de él debajo de las cobijas y le besó el mentón, escuchándolo.

—¿Pero después de cargarlo en el hospital…? —Suspira y mira al techo—. Probablemente fue la primera vez que me di cuenta que estaba enterrado en mierda. En lugar de quedarme y estar con mi hijo recién nacido, me picaba, carajo dolía, la necesidad de salir y emborracharme.

Se quedó callado por un largo tiempo después de admitirme eso, y luego siguió contándome que intentó dejarlo. Varias veces, pero siempre cedía después de unos cuantos meses.

La última vez que arrestaron a Edward fue por agresión. Estuvo lejos por un año y se llenó de rencor. Se odiaba a sí mismo y estaba deprimido, así que su primer pensamiento fue drogarse cuando saliera libre. Para olvidar su vida. afortunadamente esa juerga no duró mucho porque Senior le había dado una paliza.

—Nunca había visto a mi padre tan lívido —confiesa Edward—. Pero más que eso, estaba con el corazón roto. Esa mujer, Sarah… nunca le importó ni una mierda sobre Trey, así que en realidad sólo Pops estuvo ahí para él. —Traga con fuerza—. Papá me dijo que tenía que tomar una elección. Podía irme de Reno y matarme al sólo existir esperando la siguiente dosis, o podía llevar mi culo a rehabilitación.

Senior había pagado por ello y Edward le temía demasiado al fracaso como para regresar a casa luego de noventa días. Al final, Edward se mantuvo lejos por casi ocho meses.

Añadiéndole el tiempo en prisión, pasó cerca de dos años lejos de Trey, sólo lo vio en breves periodos entre prisión y rehabilitación.

Ahora no quedaba duda de por qué Trey no confía en Edward. Porque cuando Edward finalmente estuvo limpio y sobrio y de nuevo en casa, nunca hablaron sobre ello. Edward sólo prometió que las cosas serían diferentes – serían mejores.

Sus vidas habían mejorado. Mucho. Pero Edward no puede ignorar el pasado sólo porque el futuro se ve más brillante. Y estoy aquí parada con la prueba de ello justo ahora. Edward es miserable, Trey no siente que puede contar con su padre para que esté ahí para él y Senior no sabe qué hacer.

—Oye. —Codeo gentilmente a Edward y lo hago girarse para verme—. Tal vez podrías obligarlo a escuchar. Ve tras él y habla. Si se pone audífonos, quítaselos. Si sube el volumen de su televisión, apágala.

—Eso estaba pensando —dice en voz baja, frunciendo el ceño—, pero no sé cómo mantenerme tranquilo, Bella. Él es muy bueno en hacerme enojar, ¿y un día antes de su cumpleaños? Me gustaría estar en buenos términos con él mañana.

Aprieto los labios, dividida. Parece que lo está retrasando porque no quiere hablar sobre el pasado, pero yo sigo siendo una recién llegada aquí. No soy la mamá de Trey. No los conozco lo suficiente para hacer cualquier tipo de exigencias.

—De acuerdo. —Retrocedo de momento y agarro el plato salchichas asadas—. Vayamos a cenar.

—Me estás mirando raro de nuevo —dice, siguiéndome—. Te estás guardando algo.

—¿Recogiste mi regalo para Trey? —pregunto. No quiero pelear y tal vez es mejor que me quede fuera de esto. Además, he querido preguntarle sobre el regalo desde que llegó a casa hace rato.

Le pregunté a Trey qué quería para su cumpleaños y su respuesta fue tinte de cabello. Quiere pintarse el cabello de verde neón.

Sí.

Así que llamé al lugar donde me arreglo el cabello porque este no es un simple cambio de color de rubio a castaño. Su cabello ya es negro, así que tendremos que decolorarlo un par de veces primero.

—Lo tengo —murmura Edward. Saca el resto de condimentos del refrigerador luego de meter el pan para perros calientes al microondas—. ¿No vas a responder mi pregunta?

—¿Un día antes del cumpleaños de Trey? —agrando los ojos—. Me gustaría estar en buenos términos contigo mañana. —Ahora sonrío.

Edward frunce el ceño.

Lo ayudo a poner la mesa y le pregunto si quiere ayuda para envolver los regalos de Trey que le compraron Edward y Senior. Edward le compró a su hijo un cuaderno de dibujo que probablemente costó una fortuna, y Senior siempre le da dinero a Trey. ¿Quién no ama eso?

—La vendedora ya lo envolvió, pero gracias. —Edward deja un rápido beso en mi sien antes de salir de la cocina—. ¡Papá! ¡Cabeza dura! ¡La cena está lista!

XXX

POV Desconocido

¿A qué te refieres con que conseguiste ayuda? —pregunta Diego lleno de furia.

Trago con nerviosismo y miro a mí alrededor, asegurándome de estar solo.

—Me atrapó en la escuela cuando estaba dejando la nota para el hijo de Masen —digo en el teléfono—. No tuve opción, señor. Pero todo está bien, lo juro. El CM está detrás de la muerte de su hermano. Quiere a Cullen muerto tanto como usted.

Diego se ríe sombríamente.

Me importa un carajo. Es un maldito agente ATF. Mátalo, o juro por Dios que te mataré a ti en su lugar.

Carajo.

—De acuerdo. —Aprieto los ojos, negándome a entrar en pánico—. ¿Quiere que lo haga cuando me encargue de la cafetería?

No, hazlo desaparecer —gruñe Diego—. No necesitamos que todo su departamento vaya a Fallbrook.

Bien. Supongo que tiene sentido.

—¿Y mi chica y yo?

Estás a salvo siempre y cuando cumplas. Hay un lindo condominio esperándote. No lo jodas.

Él corta la llamada y yo manejo al otro lado del pueblo para reunirme con Garret Morgan en un lugar escondido.

Sé que Diego me dijo que lo matara – y lo hiciera desaparecer – pero Morgan puede ser útil. Yo no puedo estar en dos lugares al mismo tiempo, así que tal vez pueda utilizarlo para los incendios. Además, si pudiera culparlo de todo esto…

Manejo entre el bosque hasta el lugar donde Garrett estacionó su carro. Sonríe cada vez que me ve, como si le divirtiera la situación.

—Hablé con mi jefe —le digo—. Estás adentro.

—Bien. —Ladea la cabeza—. Sólo quiero a Cullen fuera de mi camino y luego regresaré a la ciudad. —Su sonrisa se vuelve siniestra—. Antes de eso no me molestaría un turno en la cama de Bella Cullen. Ella me rechazó una vez, no tendrá opción en esta ocasión.

Aprieto los dientes, furioso. Más le valía a este hijo de puta no meterse entre mis planes. En ese caso, tendré que matarlo antes. Como si no tuviera ya suficientes mierdas con que lidiar.

—Entonces, ¿qué sigue? —pregunta.

—Hay que crear caos —murmuro.


Gracias como siempre por leer ;)