¡Hola mi gente! :3

Aquí les dejo:

&-&-&-Siempre contigo-&-&-&

Capítulo 15…


Estaba pensativo.

Unas horas atrás los asistentes de Barbarossa habían llegado para invitarlo a la ceremonia en honor a la victoria del Partido Nacional Independiente, sería invitado de Estado y podía llevar acompañantes…pero no era eso lo que lo tenía tan pensativo.

—¿En qué piensas?—Pregunta Denali sacándolo de sus pensamientos.

—En Serendine y en ti—Responde con calma apoyando su cabeza en una mano sobre el escritorio—Han estado muy tensas últimamente ¿No?

—¿Y eso te preocupa por…?—Sonríe alzando una ceja.

—No me preocupa, solo me parece extraño—Se encoge de hombros—Y no soy el único, Ja'far, Mystras y los demás también lo notaron, ¿Pasó algo entre ustedes?

—Nada de importancia, y aun si lo fuera, ese asunto es entre ella y yo—Responde la castaña terminando de acomodar los documentos para colocarlos en su lugar en el estante—Ahora, si me lo permite señor Presidente, voy a empacar para el viaje de mañana—Le sonríe y sale de la oficina.

Al poco rato entraron Nadir, Asrael, Ja'far, Hinahoho y Mystras.

—¿Lograste sacarle algo?—Pregunta el caballero de Sasan.

—No mucho, solo me dijo que fue un asunto sin importancia—Responde Sinbad desilusionado.

—Si realmente fuera algo sin importancia no parecerían tan distanciadas—Comenta Hinahoho para nada convencido.

—¿Será por la pelea que tuviste con Serendine?—Pregunta Ja'far mirando a Sinbad.

—O tal vez…¿Ya empezó a tener celos?—Se pregunta Nadir con una expresión cómica.

—¿Por qué mi hermana estaría celosa de ella?—Cuestiona Asrael mirándolo.

—Bueno…primero está la propuesta que Serendine le hizo a Sinbad—Comienza a explicar con un dedo alzado—Y los últimos días ha estado muy cerca de él, incluso eh notado que lo mira desde lejos.

—Yo también lo noté, pero no creo que se trate de eso—Dice Sinbad con una gotita anime resbalando por su cabeza—Las cosas entre ellas han estado tensas desde la pelea—Se cruza de brazos mirando al techo.

—Probablemente discutieron—Dice Hinahoho—Vittel dijo que Denali se veía muy molesta cuando le avisó.

—¿Y no debería estarlo?, aceptémoslo, acceder a esa pelea fue algo muy precipitado, más con el resultado que tuvo—Dice Ja'far mirando a Sinbad de forma acusadora.

—Solo nos durmió con el poder de su Djinn, tampoco es para tanto—Se defiende el pelimorado nervioso.

—Eso puede ser cierto, pero si Denali discutió con Serendine al respecto significa que pudo haber algo más—Dice Mystras pensativo, Asrael y Nadir asintieron en acuerdo.

—Miren…mejor dejemos ese asunto así, conozco a Denali, y sé que si seguimos tratando de averiguar lo que pasó, nos asesinará por metiches—Dice Sinbad temeroso imaginándose una escena sangrienta—Dijo que ese asunto es entre ellas, así que olvidémonos de eso.

&-&-&-Siempre contigo-&-&-&

La ceremonia había comenzado. Denali, Sinbad y Ja'far observaban desde abajo a Barbarossa, quien luego de un pequeño discurso se dispuso a acercarse a ellos.

—Qué bueno verte, Sinbad—Saluda de forma cordial al llegar junto a ellos seguido de sus asistentes.

—Señor Barbarossa eh- no, perdón, Presidente Barbarossa—Dice Sinbad algo nervioso.

—Descuida, puedes seguir llamándome como siempre, somos amigos ¿O no?—Comenta el peliverde despreocupado.

—Si usted lo dice, por cierto, lo felicito por su arrasadora victoria en las elecciones.

—Fue gracias al esfuerzo de los miembros de nuestro partido y el apoyo de la gente, además…no podía faltar a mi palabra con la promesa que te hice.

—¿Qué promesa?—Pregunta Ja'far confundido.

—¿No les has dicho?—Pregunta Barbarossa a Sinbad.

—Eh…bueno, a ella si se lo comenté para saber su opinión, pero no se lo dije a nadie más—Responde el pelimorado volviendo a los nervios.

—Oh, ¿Es esta bella jovencita tu prometida?—Pregunta mirando a Denali con una expresión que parecía…amigable.

—Soy Denali, es un placer—Se presenta la castaña haciendo una ligera reverencia.

—Igualmente, Sinbad me habló mucho de ti cuando vino la última vez—Dice Barbarossa tomándole una mano como una mera formalidad—Entiendo por qué lo discutiste solo con ella, si se casará contigo y serás Rey, ella será tu Reina, debe estar enterada de todo.

Seguido de las presentaciones, comenzó a explicar lo que él y Sinbad habían hablado la última vez, también les mostró en un mapa el lugar donde se encontraba el territorio que se convertiría en el Reino que tanto querían construir.

—La isla se ve bastante bien, cuando las cosas se calmen iremos a revisarla—Dice Sinbad con mucho interés.

—Vayamos ahora mismo—Propone Barbarossa tomándolos por sorpresa—El tiempo es muy valioso, además, tienes a uno de tus empleados y a tu prometida aquí contigo, así que vamos.

—No, no, de ninguna manera. Usted es la persona de más importancia en esta celebración—Se apresura a decir Sinbad estupefacto, este tipo en serio…

—No te preocupes por eso, mis subordinados ya están acostumbrados a estas cosas—Asegura Barbarossa con brillitos alrededor. Detrás de él, sus asistentes tenían una cara que decía "aquí vamos de nuevo".

Después de insistirles un poco más, todos fueron a un lugar desde el que podrían ver la isla, y al llegar…los ojos de Sinbad se iluminaron tanto que parecían dos soles, lo que hizo que Denali lo mirara con ternura, era como ver a un niño emocionado por un obsequio.

Bajaron y se adentraron en la ciudad admirando todo con más detalle, se notaba que el lugar llevaba abandonado mucho tiempo.

—Este lugar es increíble, si pudiéramos usar el puerto tal y como está ya sería una gran ventaja—Comenta Ja'far mirando el puerto a lo lejos.

—Los edificios tampoco están tan mal, con algunas reparaciones deberíamos ser capaces de usarlos—Dice Denali mirando dichos lugares alrededor.

—¿Qué es eso de ahí?—Pregunta Sinbad señalando a un gran edificio que se veía mucho más nuevo que el resto.

—Es una instalación de investigación militar, ya fue abandonada, así que si quisieran comprar la isla, demoleríamos el edificio por ustedes—Responde Barbarossa mirando el sitio también.

—En cuanto al pago, Parthevia se hará cargo de todas las negociaciones—Comenta Dairu, uno de los asistentes, llamando su atención—Ustedes son los más adecuados para comprar esta isla y convertirla en una ciudad de comercio, ¿Qué opinan?

Los tres se quedaron callados por un momento. Sinbad dio unos pasos admirando el lugar, imaginando cómo será cuando se convierta en su país.

—¿No les parece sorprendente?, por fin lo encontramos, un lugar para nosotros—Dice con ojos brillantes y una sonrisa—Nuestro…Reino de Sindria—Dice con la emoción tiñendo cada una de las letras.

Por primera vez, Denali se lo quedó mirando como una tonta enamorada sin poder evitarlo, y cuando Ja'far la miró para saber su opinión, desvió la mirada con una sonrisa nerviosa y un ligero sonrojo cubriendo sus mejillas; el albino sonrió alzando una ceja y no pudo más que darle la razón a Sinbad.

Discutieron el precio, el cual casi les da un infarto, pero si hacían los cálculos correctos y pensaban un poco más a futuro…

Luego de eso, fueron a ver al Rey Ceylan, quien les dio su aprobación para establecer comercio en Parthevia, además de borrar a Sinbad y a Denali de su lista de buscados -uno por "robar" el poder del Calabozo, y la otra por su complicidad al humillar a la Princesa Serendine y escapar-. Vieron a Barbarossa una vez más y después se fueron a la posada, donde Ja'far se encargaría de hacer algunas revisiones de finanzas para otra reunión con el Presidente al día siguiente para dar su respuesta.

Sinbad miraba por la ventana pensativo, y es que se sentía un poco…extraño. Después de tantas cosas que habían pasado, después de todo el camino que había hecho hasta ese momento, por fin tendría…no, tendrían su propio país. Habían pasado tantas cosas, conquistó la celda de Baal y dejó Parthevia, fundó una compañía de comercio y comenzó a reunir fondos para fundar su país, y sin darse cuenta…pasaron tres años.

Miró a Denali, quien parecía perdida en sus propios pensamientos mientras terminaba con los últimos retoques del traje de batalla que estaba confeccionando. Sonrió, no sabía qué clase de país iba a crear, pero había una cosa de la que si estaba seguro, y es que tendría a una gran Reina a su lado apoyándolo junto con todos los que han trabajado con él hasta ahora.

Se levantó de la silla, la arrastró hasta estar frente a su prometida y volvió a sentarse llamando su atención. Sin decirle nada la tomó del rostro y la atrajo al suyo para besarla, acto que la sorprendió, pero no por eso dejó de corresponder.

—¿Quieres dar un paseo?—Pregunta luego de separarse.

—¿Un paseo? ¿A esta hora?, tú quieres que Ja'far nos asesine a los dos—Dice Denali con una sonrisa divertida dejando la prenda casi terminada a un lado.

—Por favor, estoy tan emocionado que no creo que pueda conciliar el sueño—Pide juntando ambas manos a modo de súplica.

—Lo que tú quieres es ir a ver la isla—Se levanta con la tela negra y blanca en mano para ir a guardarla.

—Es cierto, pero tienes que entender—Dice Sinbad levantándose también—Será nuestra nación muy pronto, quiero asegurarme de darle un buen vistazo, y si vas conmigo podrás evitar que me meta en problemas.

—Si vas ya estarás metido en problemas.

—Por favor Denali, sé que es difícil convencerte, pero por esta vez acepta hacer algo que probablemente sería una gran locura conmigo—Suplica a punto de arrodillarse.

—"Tienes el poder para convencerme de lo que quieras desde hace mucho, pero gracias a Dios no lo sabes"—Piensa antes de soltar un suspiro—Olvídalo, no quiero que nos metamos en problemas con Barbarossa por eso.

Sinbad la miró fijamente con reproche, incluso estaba haciendo un adorable puchero acompañado por una mejilla inflada, ¡Es un niño en el cuerpo de un chico de diecisiete años!

Sin que Dani se diera cuenta, el ambarino sonrió un tanto perverso, y antes de que ella pudiera reprochar nada la cargó estilo nupcial y activó el equipo Djinn de Baal saliendo por la ventana.

—No me importa si somos pareja, ¡Esto es secuestro!—Grita Denali molesta, y lo habría golpeado, pero ya estaban sobre el océano y no tenía ganas de empaparse.

—Podrás matarme después, pero primero iremos a recorrer mejor nuestro futuro Reino—Dice Sinbad con emoción, sabía que le esperaba el castigo de su vida, pero se aseguraría de que valiera la pena cada segundo.

Llegaron a la isla y la vieron un rato desde arriba apreciándola a la luz de la luna, la decisión de comprarla estaba más que hecha con eso, luego Sinbad aterrizó desactivando el equipo Djinn y dejó a Denali en el suelo. Encontraron una antorcha y la usaron para iluminar el camino.

—Estar abandonado hace que este lugar se vea lúgubre a estas horas—Comenta Dani mirando unas telarañas que adornaban algunas puertas y ventanas.

—¡Aja!, por eso no querías venir, te daba miedo—Dice Sinbad burlón.

—¡Claro que no!—Reprocha Denali molesta, pero al escuchar algo caerse corrió hacia Sinbad y le abrazó un brazo asustada—Aunque no negaré que ahora mismo si tengo miedo.

El ambarino rió y manteniéndola cerca de él siguieron recorriendo el lugar, hasta que llegaron a cierta parte. Vieron a lo lejos aquella instalación de investigación, a la que Denali se negaba rotundamente a entrar, pero Sinbad quería saber qué había dentro, así que entraron de todos modos.

—Desde lo que pasó con Samir y sus castigos con arañas, les tengo pánico, y mira el tamaño de esas telarañas—Dice la castaña señalando una telaraña inmensa que ocupaba una esquina—Si así es la tela no quiero conocer a la araña—Dice llorando en cascada.

—No tengas miedo, estoy aquí ¿O no?—La anima Sinbad tomándole una mano, ella lo miró con ojos de perrito—Vamos, ya no queda mucho, solo nos falta revisar este lado y nos iremos—Asegura siguiendo el camino.

Recorrieron el sitio hasta llegar a la última habitación.

—¿Oyes eso?—Pregunta Denali temerosa mirando la profunda oscuridad de la habitación -en la que veía con mucha claridad-. Podían escuchar como si algo se estuviera derramando.

—Iré a ver, si quieres espérame aquí—Dice Sinbad a punto de entrar.

—¡No!, no quiero quedarme sola, ¿Y si aparece una araña del tamaño de la mano de Hinahoho? O peor, ¡Una araña del tamaño de Hinahoho!—Dice aterrada imaginando a la gigantesca araña—Olvídalo, entraré contigo—Vuelve a abrazarse a uno de sus brazos.

Sinbad evitó reír esta vez, si bien la situación le causaba gracia, ella de verdad estaba muy asustada, por lo que no era el momento de burlarse. Entraron a la habitación y encontraron cosas muy raras, como grandes cilindros de vidrio rotos que en algún momento estuvieron llenos de agua, o planos ilegibles de algún experimento extraño, pero lo que más impresionados los dejó fue lo que encontraron más adelante…unas celdas repletas de extrañas creaturas, todas muertas.

—¿Pero qué…es esto?—Se pregunta Sinbad alumbrando a los cadáveres de los monstruos con la antorcha, parecían llevar un tiempo así, el olor a descomposición comenzaba a notarse.

—¿Serán los experimentos que hacían?—Se pregunta Denali tapándose la nariz con una mano, los habitantes de Sing tienen un olfato mucho más desarrollado que el de un humano normal.

—¿Pero qué hacían exactamente?

Se miraron confundidos y después inspeccionaron alrededor, tal vez hubiera algo que les explicara mejor las cosas. Buscaron por unos minutos hasta que por fin encontraron algo, otros planos que estaban en mejores condiciones.

—Santo Dios—Dice Denali impactada por las imágenes.

—Ellos…eran humanos—Dice Sinbad igual.

En la imagen mostrada en el plano podía verse a una persona junto a una creatura de Calabozo, seguido se mostraban procedimientos para combinar ambos creando un guerrero invencible. Con eso y el ligero olor de los cuerpos en descomposición, Denali no lo soportó más, sentía ganas de vomitar. Al notarlo, Sinbad la sacó de ahí tan rápido como pudo hasta un lugar donde podría tomar aire muy lejos de la instalación.

—¿Estás mejor?—Pregunta preocupado sobándole la espalda con una mano mientras que con la otra le sujetaba el cabello.

—El olor aún está en mi nariz, pero estaré bien—Responde Denali levantándose con su ayuda, estaba pálida—Es horrible lo que le hicieron a esas personas—Dice mirando hacia la instalación, el ambarino asintió.

—Ahora comprendo el porqué de las cercas y el que quieran demolerla—Concuerda Sinbad—Discúlpame por haberte obligado a entrar, debí hacerte caso y regresar después de que termináramos el recorrido—Mira a su novia con una mirada culpable.

—No importa, no era como si pudiéramos haber sabido lo que pasaría—Dice Denali con una sonrisa—Esto no influirá de forma negativa en tu deseo de comprar la isla ¿O sí?—Pregunta alzando una ceja.

—Claro que no, después de todo éste edificio desaparecerá—Asegura el pelimorado para seguido darle un beso en la frente—Volvamos, es tarde y tenemos que reunirnos con Barbarossa mañana—La carga en brazos y activa su equipo Djinn para ir de regreso a la posada.

Era muy posible que ninguno pudiera dormir, no después de lo que vieron ahí, pero al menos ninguno de los dos sufriría solo.

Hablarían con Barbarossa al día siguiente, comprarían la isla y el edificio desaparecería para cuando regresaran con los demás para mostrarles el lugar, así que debían dejar eso atrás y seguir adelante.

Continuará…


Espero que les haya gustado :3...esta semana habrá otro capítulo, quiero emparejarlo de vuelta con Wattpad.

¡ESPERO SUS REVIEWS!

¡BARARAQ...JA NE! :D