La despedida entre las hermanas fue emotiva, en especial la despedida entre Mary y Gray, La niña quería tener la seguridad de que ellos se volverán a encontrar. — ¡Por supuesto! ¡Siempre que mantengas tu frente en alto, nos encontraremos! —

Las hermanas tomaron el camino hacia el norte y Gray hacia el oeste, llegar al pueblo fue fácil, un solo camino que seguir hacia un pueblo bastante grande. Dentro del pueblo, un adolescente robaba a los transeúntes del pueblo, y entre las víctimas una niña con traje azul marino y cabello como el agua.

La niña al no encontrar sus cosas por ningún lado se deprimió y comenzó a caminar en círculos. El pelinegro al ver esto se acercó para saber qué ocurrió. — ¿Qué pasó? —

— Es que Juvia tenía una cajita con sigo… y Juvia no la encuentra. — Dijo la niña de cabello azul con lágrimas formándose en sus ojos.

El cielo se nublo en un par de segundos, y viendo la lluvia venir, Gray corrió hacia un pequeño quiosco gritando a la niña que se apure. Ella sacó un paraguas con corazones en el borde y caminó hacia el quiosco. — ¿A ti tampoco te gusta la lluvia? — pregunto la peliazul con un tono triste y como si el clima respondiera a la niña, la lluvia cayó.

— No lo sé, de dónde vengo no llueve, pero nieva. —

— Oh~ Juvia nunca ha visto nieve. — El rostro de la niña se iluminó y la lluvia se tranquilizó unos segundos. — A Juvia le gustaría ver nieve, más importante son las pertenencias que Juvia perdió. —

De un segundo a otro el algodón dorado que Gray cargaba está en manos de un adolescente con expresión de sorpresa. — ¡Pero qué! — 'Magia de tiempo' El sujeto corrió bajo la lluvia echando a perder el algodón dorado, Gray no perdió tiempo y corrió detrás del adolescente extendiendo un brazo, el ambiente se enfrió congelando al ladrón, el pelinegro creo un garrote de hielo en sus manos y aceleró para golpear al sujeto en la nuca.

El ladrón cayó inconsciente y alrededor de ambos un montón de objetos aparecieron. La niña se acercó buscando sus cosas y tomó una cajita no muy diferente al paraguas que lleva, para luego acercarse al niño que la ayudó. El algodón quedó inservible y solo pudo suspirar, la peliazul se entristeció por el pelinegro y más lluvia comenzó a caer, pero en esta ocasión lo que cayó fue nieve por el frío proveniente del niño.

Juvia se enteró y se dejó maravillar por el blanco que cae suavemente sobre ellos, Gray dio otro suspiro y alzó la mirada, el suelo se cubrió de una delgada capa de nieve que dibujó una amplia sonrisa en la niña. El pelinegro soltó una sonrisa muy pequeña y comenzó su camino hacia el tren. 'Bueno… al menos alguien es feliz' El niño se internó más en la ciudad y la niña Juvia perdió su oportunidad de agradecerle o de saber su nombre.

A pocas calles de la estación del tren, un hombre rubio bien vestido se presentó ante el pelinegro como Jude Heartfilia, al parecer el ladrón le quitó al hombre su cartera, pero más importante, la foto de su hija. El hombre quiso agradecer al niño por su gran ayuda y Gray no desaprovechó oportunidad, le contó al hombre sobre el algodón dorado, y el hambre que lleva sufriendo decidió mostrarse otra vez. Con una sonrisa risueña, el tal Jude le pagó el pasaje de tren hacia Magnolia y unos cuántos bocadillos que deberían ser más que suficiente para el viaje.

Se despidieron y Gray aprovechó de devorar una de las cajas con sándwiches dentro del vagón que apenas comenzó a moverse. 'Finalmente… El último viaje, espero.' Gray guardo los sándwiches en la mochila para no cargar con las cajas, el pelinegro revisó que las cartas del primer Fullbuster que emigró a Ishgar y dedicó a una tal Irene, un par de libros sobre la magia de luz de su madre, las notas sobre el Rave de su padre, y lo más importantes, las estatuas de hielo gris de sus padres junto a una foto de ellos. Y revisó la foto con Lyon, Ultear, Ur y él.

Los recuerdos felices de aquellos momentos con sus padres y con su tutora junto a los otros regresaron a su mente. 'Mamá, Papá. espero que estén orgullosos de mi… ¿Ur estará preocupada por huir así?' Determinación volvió a su rostro y tronó sus nudillos. 'Veamos qué tan buenos son ese "Fairy Tail" del que habló el viejo.'

— ¿Puedo sentarme? — Pregunto un niño rubio afeminado cargando una mochila que parece ser tan pesada como el niño.

El pelinegro aceptó y el silencio incómodo se apoderó del espacio, interrumpido por cortos comentarios por parte del rubio. — ¿Hacia a dónde te diriges? —

— Hmm, a Magnolia. — Contestó el pelinegro incómodo.

— Enserio ¡Yo también! — Sonrió radiante el niño. — Mi nombre es Pause Lightless. Un gusto conocerte. —

— Soy Gray Fullbuster. — El silencio se apoderó del lugar y Pause rebuscó en su mochila hasta sacar un libro tan grande como la mochila misma.

Unos gritos surgieron detrás de los niños, unos adolescentes embriagándose y molestando a las chicas de al lado, cuando Gray se levantó de su asiento, el rubio ya estaba caminando con su libro en mano para azotar a uno de los revoltosos antes de ponerse a gritar iracundo. 'Mis diablos… que pedo con ese niño.' El libro se abrió y los papeles se dispersaron por todo el vagón Pulp Storm, un tornado atravesó el techo del vagón y los tres revoltosos volaron al cielo.

Los demás pasajeros habían volado junto a ellos si Gray no los hubiese congelado al suelo; debido a que el rubio continuaba con su tornado de papeles, el pelinegro optó por aplastar al rubio con conciencia helada. — ¿Lo… lo arruine? —

Gray descongeló a los pasajeros, sus cosas y asientos. — ¿Que si lo arruinaste? — El pelinegro dio un gesto con el brazo. — ¡Mira esto! — El vagón entero es ahora una plataforma con asiento.

— Perdón… siempre pierdo la razón cuando me enojo. — Dijo Pause algo apenado. — Gray… me harías un favor ¿Puedes detenerme la próxima vez que pase? Al menos hasta que lleguemos a Magnolia… —

Gray accedió a ser el regulador de destrucción del rubio, con lo gracioso que eso suena el viaje parece no ser tan malo. Un par de bultos se desplazaban bajo la tierra a gran velocidad pasando de largo a los niños. En uno de los últimos vagones un grupo de niños con hachas largas custodian una jaula cubierta con una manta.