EL CENTINELA

LIBRO TERCERO

PARTE II: ÉL Y ELLA

Capítulo 16

Uniendo esfuerzos

Zura se vuelve hacia Paul quien estaba frente a él.

—Vaya, veo que le ganaste a Garrot y Magrab. ¿Están muertos?

—Tan muertos como tú lo estarás dentro de poco.

—¡Jaja! Que gracioso. ¿Realmente crees que podrás tener mejor suerte que el Centinela?

—Yo no soy él. ¡Ahora verás de lo que soy capaz!

—Pues, espero que sea interesante.

Kay se va poniendo de pie muy lastimado.

—Paul...

—Vaya, al final soy yo el que vino a salvarte el trasero. ¡Jaja!

—No te confíes... él...

—Ya sé. No me des lecciones ahora y aprende tú. ¡Que es tu turno de ver lo que es capaz un Guardián de Bronce!

Paul incrementa su poder de golpe y ataca rápidamente.

—¡Meteoro de Pegaso!

La lluvia de meteoros se abate sobre Zura que no hace nada por detenerla. Paul pasa a su lado descargando aquella andanada de ataques. Pero para su sorpresa, todos habían chocado en la armadura del Protector sin siquiera rasguñarla.

El Guardián se vuelve cuando Zura hace lo mismo y este lanza una onda de energía que Paul elude con un salto a la velocidad de la luz y dando un giro en el aire, ataca nuevamente.

—¡Saber Tornado!

El impacto va directo a la cabeza del Protector. La fuerza usada hubiera sido suficiente para partirlo en dos, pero para sorpresa de Paul, quedó suspendido sobre Zura. Notó entonces un enorme poder que su enemigo emitía, el cual contenía el ataque.

De pronto, la fuerza se expande y Paul es impulsado hacia arriba. Consigue controlarse y cae de pie, pero casi de inmediato, el golpe de Zura lo derriba y cae haciendo un surco en el suelo. Justo llega adonde Kay estaba sentado.

—Muy mal, no anticipaste ese movimiento. No trates de matar la pelea tan rápido cuando no estás seguro de las habilidades de tu oponente. Solo te pones en evidencia —le dijo el Centinela.

—¡Al diablo con tus consejos!

—¿Quieres que te ayude?

—Cuando necesite ayuda te la pediré. ¡Por ahora no me estorbes!

Paul se pone de pie con un salto y encara nuevamente a Zura quien lo espera confiado.

—¡Ahora conocerás todo mi poder!

—Ojalá, necesito calentarme —le contestó sarcástico Zura.

...

El poder de Rafin se había extendido enormemente e impactado en Cort, quien se levanta lentamente ya en su forma normal.

—¿Ahora te das cuenta de mi poder? —dijo Rafin—. Soy el más poderoso de los Protectores después de Zura así que considera un honor morir en mis manos.

Cort alcanza nuevamente el poder de supersaiyajin y se prepara para seguir combatiendo.

—Que tonto eres. ¿Realmente crees que vas a poder contra mí? —le volvió a preguntar el Protector

—Eso no importa.

—¿Qué dices?

—¿Que puede importar si puedo contra ti o no? Lo importante es que tú y yo no cejaremos en este combate. Tú buscas tu venganza y yo un buen rival. Tal vez tú lo seas y por lo tanto tendré que luchar contigo hasta el final.

—Y el final será que yo te venza y aniquile como haré con todos los saiyajin que quedan.

—Quizás pero para eso deberás vencerme. Esa es nuestra lógica, ¿verdad? El combate. ¡Prepárate!

Cort eleva su ki y ataca a Rafin quien desaparece. El Protecto y ataca desde otro lado con su Luz Radiante. El saiyajin logra evitar esta vez aquel aterrador haz luminoso que genera una explosión que remece todo en el lugar.

Pese al terrible estallido, el Kamehameha de Cort cruza el cielo y se dirige a Rafin quien también lo elude. Desapareció y atacó a Cort antes de que este reaccione y lo golpea con un feroz puñetazo en el rostro. Velozmente una sucesión de golpes y disparos se abate sobre el saiyajin quien cae pero se recupera rápido.

Ataca a Rafin a una velocidad imperceptible al ojo pero este lo esquiva. Vuelve a desaparecer para que al final una ráfaga disparada por él derribe a Cort. El saiyajin no ceja y vuelve a atacar pero le es difícil seguir los movimientos de Rafin.

De pronto, el lugar donde estaba parado Cort comienza a temblar hasta estallar. Pero el guerrero de ojos azul cielo vuela y trata de contraatacar. "¿Dónde está?", fue lo único que pudo pensar ya que Rafin lo ataca por atrás derribándolo de una poderosa patada en la espalda. Cort cae pero su resistencia es enorme. Voltea y mientras cae dispara varias ráfagas, pero Rafin ya estaba cerca de él.

—¡Luz Radiante de Kita!

El poderoso haz de luz impacta en Cort que trata de contenerlo. Pero la detonación lo derriba y Cort se estrella contra el suelo. Vuelve nuevamente a su forma normal, con su cabello ahora todo negro. Rafin levita sobre él, viéndolo bastante herido en el rostro y el cuerpo. Alista su poder, concentrándolo para terminar con su vida. Pero en eso, Teela aparece y se pone entre Cort y Rafin esgrimiendo su báculo.

—Vaya, así que tu novia vino al rescate. ¡Morirás con él!

Teela no se mueve y mira a Rafin. Ella mirada de reojo a Cort, quien trata de pararse.

—Te dije... que te fueras. ¡Esta no es tu pelea!

—Lo es... coge el báculo, Cort.

—Pero.

—¡Hazlo!

El ataque de Rafin no se hace esperar. Justo en ese momento, el saiyajin tomó el báculo y consigue sacar a Teela de allí. Pese a que la explosión los impulsa, haciéndolos caer, Cort siente que sus fuerzas se van recuperando.

—¿El báculo...?

—Sí, es mágico. Su dueña me dijo que me ayudaría. Sentí la necesidad de llegar a ti para que te curara...

—Gracias...

—Debemos irnos. No podemos vencer a Rafin.

—Olvídalo, esto recién empieza.

Cort avanza pero Teela lo sujeta del brazo.

—¡No! ¡No tienes oportunidad!

—No lo creas. Me acabas de dar una. Ahora, aléjate.

Rafin aparece y eleva su poder.

—Te escapaste pero tu vida ya no durará mucho.

—Te equivocas. ¡Será tu vida la que no dure mucho!

Cort eleva su poder y alcanza el nivel de supersaiyajin, rodeado por ese enorme halo dorada y con sus cabellos convertidos de negros a rubios. Pero su ki sigue incrementándose y comienza a generar una serie de estallidos.

Lanzando un grito, Cort hace estallar totalmente su ki y ante la sorpresa de Rafin, su ki se vuelve más brillante y grande además de emitir algo parecido a pequeños rayos a su alrededor mientras su forma cambiaba sutilmente a algo más estilizado. Cort alcanzó el nivel de supersaiyajin dos.

...

El combate entre Krina y Hanorek se inicia con el ataque de cadenas del Protector que tratan de rodear a Krina. Ella se eleva por los aires pero esa enorme red metálica la detiene. Sabe que no debe de tocar las cadenas y lanza varias ráfagas para destrozar aquella barrera de cadenas.

Pero las armas de Hanorek comienzan a cerrarse hacia ella. Krina iba a usar su Golpe de Centella pero se da cuenta de que la última vez que lucharon lo utilizó. "Es probable que pueda neutralizarlo", razonó.

—¡Dragón Naciente!

La técnica de Krina, para sorpresa de ella, queda atrapada en la red de cadenas Hanorek quien cierra su ataque sobre ella.

—¡Ovillo Metálico!

Las cadenas van aprisionando a Krina a la altura de los tobillos y muslos además de los antebrazos y a la altura de las axilas. La hermosa Centinela nota que también es atrapada en su cuello además de ser rodeada por la cintura y las caderas.

Se siente doblegada pero haciendo un gran esfuerzo, consigue hacer estallar su ki, al nivel que Kay le había enseñado. Y todas esas cadenas se rompen por el contacto. La fuerza es tal que derriba a Hanorek.

Racniac, ya recuperado, aprovecha el momento y ataca a Krina con varias descargas de energía que la impactan en la espalda y la derriban. Varios golpes del Protector la sorprenden antes de que pueda evitarlo y cae al suelo haciendo un surco pero lentamente comienza a levantarse.

—Vaya, no sabía que tenías ese nivel de poder, Krina. Creí que sería más fácil —dijo Hanorek acercándose.

—¡Vete... al diablo! —le espetó Krina.

—Tú primero —Hanorek alistó todo su poder proyectándolo a sus cadenas—. ¡Espiral de la Muerte!

Aquella multitud de cadenas va hacia ella. Pero Krina alista todos sus sentidos para eludir el ataque. Pasa por encima de las armas de su enemigo a la carrera. Y lo rebasa, sorprendiendo al Protector. Es allí que Hanorek se da cuenta. Ella no iba hacia él, sino hacia Racniac, quien no se esperaba eso.

—¡Dragón Asciende a los Cielos!

El impacto da de lleno en Racniac quien ve como su traje de combate se deshace por el impacto. Antes de que se recupere, una descarga de ki de Krina le da nuevamente en el cuerpo. La fuerza es tal que termina estrellándolo contra el suelo y estallando a su contacto. Tras unos segundos, Racniac sale del cráter bastante lastimado y mira a la joven.

—¡Me... engañaste! —exclamó Racniac antes de caer al suelo sin vida.

Krina se vuelve al sorprendido Hanorek.

—Esto sigue siendo entre tú y yo, Hanorek.

—Lo sé. Debo confesar que estoy sorprendido. Pero no creas que aún podrás vencerme.

—Ya deja de hablar, idiota. ¡Prepárate!

...

Astria estaba rodeada de varias réplicas de Susume que se acercaban a ella. Comienzan a atacar por turnos y la Centinela trataba de superarlos. Pero los golpes se sucedían cada vez más rápido. Es cuando la hechicera de piel morena concentra su energía para atacar en varias direcciones. Pero una de las réplicas de Susume le cae por encima. Ella lo elude pero otro duplicado la golpea.

—Poder de los Elementos... ¡acude en mi ayuda!

El frío comienza a hacerse intenso y en esa área todo se va congelando. Incluidos cada uno de los Susume. Es cuando uno de ellos eleva su poder evitando el congelamiento. Y ella concentra su siguiente ataque en él. Pero Susume desvía aquella descarga luminosa y se lanza sobre la hechicera que lo elude.

—¿Cómo lo supiste?

—Por una sencilla razón. Tus clones no atacaban todos a la vez. Era lógico que solo podían hacerlo uno por uno. Y eso solo podía deberse a que perderían poderes si atacaban varios. Solo por uno podías transmitir tu velocidad y poder. Y congelándolos a todos te obligaría a dejarlos para salvarte.

—Inteligente, ¡siente esto ahora! ¡Dimensión Mortal!

El medio cambia alrededor de Astria quien se ve atrapada en una dimensión etérea. Y pronto es arrastrada fuera de aquel mundo, desapareciendo por completo. Susume se sonríe y mira la pelea entre Dash y Andoria.

—¡Elipse de Dolor!

La técnica va directo a Dash pero este la elude. Aunque lo sigue, el caballero dragón avanza hacia Andoria pero lo pasa de largo y la elipse iba a impactar en el Protector de Él y Ella que se ve obligado a deshacerla.

—¡Garra de Dragón!

El ataque hiere a Andoria quien usa su poder mental contra Dash pero este no deja de avanzar.

—¡Contra mí no puedes usar dos veces la misma técnica! ¡Explosión de Galaxia!

La técnica hubiese dado de lleno en Andoria. Pero él desaparece y seguidamente un disparo de energía casi le da a Dash quien lo elude y se da vuelta para enfrentar a Susume quien era el que había disparado.

—Tú...

—Veo que eres más poderoso de lo que parecías. Hubieses matado a Andoria de no ser porque usé le técnica de las dimensiones para sacarlo de donde estaba.

Susume hace un gesto y Andoria reaparece.

—Veo que no eres rival para este sujeto —dijo Susume—. Será mejor que yo me encargue de él.

El Protector se adelanta para enfrentar a Dash quien eleva su cosmoenergía sabiendo que ahora la pelea será más difícil.

...

Burgun avanzaba dirigiendo al grupo ante la huida de Jesús Ferrer. "¿Qué puede haberle pasado? Es obvio que tiene que ver con la nave", pensó el Caballero de Capricornio.

En eso, sus sentidos le advierten que algo iba a pasar pero no se esperaba lo que vino. Las paredes de la nave parecían haber cobrado vida. Y una serie de cables y metal en forma de garras caen sobre los endorianos quienes abren fuego. Dos de aquellos militares caen atravesados por dichas garras. Y Burgun ve que luego se dirigen contra él.

—¡Garra Cortante del Tigre!

Aquella oleada de zarpazos rodeados por viento congelante se abre paso pero la nave corta el camino de los demás con él.

—¡Regresen a la nave! —gritó Burgun—. ¡Trataré de llegar al centro solo! No tiene caso que traten de seguirme.

Los endorianos y meganianos siguen disparando contra aquellos objetos metálicos que venían de todas partes. Otros dos soldados endorianos caen y uno de ellos es atrapado. Pero uno de los meganianos lo ayuda y usa una descarga de energía para abrirse paso.

Pese a la resistencia, se dan cuenta que es inútil tratar de seguir y retroceden sin dejar de disparar. Burgun mira lo sucedido y luego avanza. "Creo que solo querían a Jesús. Ahora ya no nos necesitan", pensó el Caballero de Capricornio mientras corre al interior tratando de seguir la señal psíquica de Kiwishin.

Es cuando una nueva sensación de peligro le advierte y salta elevando su cosmoenergía. Y ve que de las paredes surge una figura toda cubierta de tentáculos mecánicos y reconoce el rostro de uno de los tripulantes de la nave.

...

—No puedo creerlo —musitó Simón—. ¿Una Khan? ¿La Khan de la Arpía? ¿Por qué?

—Porque era la voluntad lo suficientemente fuerte. Controló a la computadora y tomo posesión de la nave y de nuestra voluntad. ¡No sabes lo horrible que es! Estar controlada por una voluntad tan fuerte y tan sugestiva. Todos sucumbieron, excepto yo que me resistí. Y por eso me aisló aquí para que no la molestara.

—¿Pero qué hace aquí? ¿Por qué no volvió a Abbadón? ¿Por qué no regresó con N'astarith? ¿Qué tiene que ver Adén en todo esto?

—Abbadón cometió un error. La Khan de la Arpía no es totalmente leal a N'astarith y tenía sus propias ambiciones. Al alcanzar esta autonomía, digamos que asumió la personalidad de Aicila. Ella está convencida de que es la verdadera. Y todos sus recuerdos y emociones están en esta nave. Ella vino aquí por alguien. Vino por Zura.

—¿El Protector? ¿Por qué?

—Zura fue quien traicionó a los Caballeros Celestiales para unirse a los Khans. Sus poderes son grandes y los Khans lo sabían. Así como Aicila. Ella lo sedujo y lo convenció de que se le una. Le habló del Aureus y la ambición se despertó en él. Quiso ese poder por lo que N'astarith ordenó matarlo. Zura escapó y se refugió en distintos planetas hasta que "Galaxia" lo encontró. Convenció nuevamente a Zura pero le ofreció mayor poder que ella acumulaba al absorber la energía de los planetas que atacaba. Pero Adén no solo fue un blanco más. Estaba lo suficientemente alejado para tender las trampas que quería a los endorianos y a los Centinelas.

—¿Los Centinelas?

—Les teme. No sé porque exactamente pero esa idea entró en ella cuando llegamos a aquella dimensión. El horror no me hace recordar bien. Vino con esa idea y supo que Zura podría acabar con ellos. Atrapó al que dice ser Él con la ayuda de Zura y lo absorbió para regenerarlo convertido en su sirviente. Y obtuvo todo lo que quería saber para así atraer a los Centinelas más poderosos y destruirlos.

—¿Y los endorianos?

—Quiere valerse del príncipe Jesús Ferrer. Sabe que él tiene ambiciones que puede usar para dominar la galaxia. No lo sé exactamente pero cree que puede usarlo para su beneficio que con N'astarith no tendría. Ella tiene voluntad propia y te juro que el poder que viene acumulando es suficiente para controlar la galaxia entera. Ya la viste en acción.

—Una sola nave por más poderosa que sea no puede...

—¿No entiendes lo que te digo? ¡Este solo es el primer paso! ¡Te dije que es ya un organismo vivo! ¿Y cuál es la capacidad de todo organismo vivo? ¿Cómo puede perpetuarse?

Simón solo lo piensa unos segundos antes de responder.

—No puede ser. Estás hablando que esta nave busca... ¿reproducirse?

...

La terrible explosión estremece la tierra y Kay ve a Paul caer derribado por el choque de poderes con Zura quien seguía incólume. El Protector de Él y Ella avanzaba hacia el Guardián quien ya se ponía de pie.

—¿Es lo mejor que puedes hacer? —le dijo sarcástico Zura—. Solo fuiste un entremés pero ya es hora de combatir nuevamente con el Centinela. Así que apártate.

—No me menosprecies. Aún no has visto nada. ¡Expansive Aurea Wave!

El ataque es eludido por Zura que ataca a Paul pero este retrocede anticipándose al movimiento y ya extendía su sable de luz.

—¡Twin Ligthning Blade!

Las ondas cortantes van directo a Zura quien hace un esfuerzo por eludirlas. Es cuando Paul aprovecha para írsele encima. Lo patea concentrando toda la fuerza de su talón en el pecho de su enemigo, haciéndolo retroceder. Paul sigue atacando, una y otra vez a punta de puñetazos. Zura logra detenerlos todos.

De pronto, el Guardián de Bronce usa el Saber Tornado. Pero Zura esquiva aquella andanada de cortes que Paul hacía girando sobre sí mismo y avanzando contra él. Para luego estar a espaldas de él y patearlo lanzándolo lejos.

—¡Corona Radiante!

El ataque va hacia Paul quien coloca el Crystal Bubble pero el impacto destruye su barrera de energía. La explosión es atronadora y su fuerza lo lanza lejos nuevamente. Su cuerpo hace un surco en el suelo. Sin embargo, el guerrero de ojos azul grises tiene la suficiente fuerza para esquivar el siguiente ataque del Protector, usando la velocidad de la luz.

Rodó en el suelo y antes de pararse, Paul le lanza una descarga de energía. Zura no se molesta en esquivarla y la detiene con una mano. Es cuando el Protector se lanza sobre Paul pero al lanzarle el puñetazo hacia su costado derecho, este se desvía ligeramente sin tocar al Guardián de Bronce. Paul le sonríe con sorna a la vez que le encaja un duro gancho al hígado, haciéndolo retroceder. Zura le lanza una descarga de energía que Paul elude hábilmente, moviéndose apenas. Y el Guardián contraataca con su sable de luz que casi lo hubiera estocado en el pecho.

El Protector reaccionó rápido, tirando su cuerpo hacia atrás. Y luego se levanta generando la Corona Radiante. Pero Paul vuelve a evitarla y se pone cerca del Protector. Él trata de golpearlo con una andanada de puñetazos y patadas pero no tiene éxito. Zura notó que sus puños parecen desviarse ligeramente cada vez que intentaba golpearlo.

Aquello lo distrajo tanto que no se percató de la onda psíquica de Paul que lo empuja hacia atrás con mucha fuerza. Y el Guardián no desaprovecha su impulso. Salta, buscando llegar hacia él con su sable de luz. El mandoble de Paul esta vez lo alcanza pero solo le roza la armadura, rasgándosela. Zura hace distancia, y vio la marca en diagonal que tenía su peto producto de aquél feroz ataque. Era la primera vez que algún enemigo suyo le hubiera hecho una rajadura tan fea a su armadura.

—Vaya, eres el primero en hacerme esto —le dijo Zura algo serio.

—Y es solo el principio. ¡Acabaré contigo solo!

—¡Jaja! ¡No sueñes! Te subestimé un poco pero no volverá a suceder. ¿Crees que no me di cuenta?

—¿De qué hablas?

—Creas una barrera psíquica. Por eso mis golpes no te atinan ya que los desvías pero eso es solo útil a corta distancia. Tu poder psíquico no puede doblegarme si uso todo mi poder.

—¡Pues úsalo para que te des cuenta de tu error! ¡Te venceré, maldito seas!

—Al gusto del cliente.

Zura se desvanece y reaparece cerca a Paul en un movimiento imposible de percibir para golpearlo de un feroz derechazo a la mandíbula. Sigue así, bombardeándolo de puñetazos, codazos, patadas y rodillazos por todo su cuerpo. No para de darle de lleno a Paul con esos durísimos ataques hasta que finalmente cae derribado.

—¡Jajaja! ¿Lo ves? No puedes anticiparme ya que soy más rápido que la luz. ¡No tienes la agilidad mental para concentrarte y repelerme antes que te golpee!

Paul se levanta y empuña nuevamente su espada. Mira fúricamente a Zura. Él no se desvanece sino que lanza su Corona Radiante. El Guardián de Bronce no se amilana, evita el ataque de Zura sin dejar de avanzar. Trata de acortar distancia y está a punto de alcanzarlo.

Sin embargo, el Protector cambió de posición y lo atacó desde su costado izquierdo. Lo sorprende y derriba con un golpe en el pecho. El Guardián cae pero sigue determinado a continuar peleando mientras se va levantando. Zura se pone frente a él, cruzado de brazos.

—¿Ya te cansaste? Vamos, ¡ánimo! ¿No dijiste que me vencerías? Te propongo algo. Me quedaré aquí, quietecito. He visto que usas una técnica similar a la mía. Vamos, puedes usarla contra mí. No me moveré y dejaré que me impactes. Si lo resisto, será mi turno y ahí veremos.

—¿Qué dices?

Aquello había provocado tremendamente a Paul. Ese infeliz lo estaba subestimando al grado de creer que podría resistir su Expansive Aura Wave así nada más.

—¡Vamos! Te dejo que me ataques primero. Usa tu onda expansiva. No me moveré. Si logras abatirme, serás el ganador.

Paul se queda sorprendido y molesto. Asiente ligeramente con la cabeza mientras elevaba su poder, decidido a abatir a su enemigo allí mismo. "Al gusto del cliente, hijo de puta", pensó el Guardián. El poder de Zura también se incrementa. Kay se da cuenta y le grita a Paul:

—¡No lo hagas, Paul! ¡Es una trampa!

El guerrero de ojos azul grises no escucha y eleva al máximo su poder. Y lo proyecta en ese enorme estallido de aura.

—¡Expansive Aura Wave!

—¡Control Absoluto!

Para sorpresa de Paul, su técnica es contenida por Zura. Aquella enorme onda expansiva de energía daba vueltas alrededor del Protector, quien sonríe macabramente.

—No es posible... —musitó Paul.

—¡Es mi turno! ¡Recibe de paso tu técnica también! ¡Expansión Aurea!

La onda expansiva, mucho más poderosa ahora, arrasa con todo lo que hay a su paso incluido a Paul. Todo se desvanece en medio de la luz, y al disiparse, Zura está de pie sonriente. En medio de toda la devastación, cualquier espectador hubiese pensado que la batalla terminó pero eso era algo que ni Zura creía.

—Debo considerarme sorprendido. Eso era para acabarte pero sobreviviste, o mejor dicho, sobrevivieron. Me pregunto, ¿cómo pudiste eludir mi técnica mejorada?

Kay, sosteniendo a Paul, aparece en el aire y aterriza junto con su compañero que seguía algo lastimado.

—Hiciste trampa —le dijo Zura burlonamente—. Te moviste.

—No, no se movió —contestó Kay—. Yo lo saqué de ahí y él se mantuvo quieto. Además, dijiste que si la resistías sería tu turno. Nunca dijiste que Paul no se pudiera mover de todos modos.

—Vaya, veo que al final te ganó el sentimiento. Pero dime, ¿cómo pudiste anticipar mi técnica?

—Ahora te lo mostraré —respondió Kay quien miró al Guardián de Bronce—. Paul, te habrás dado cuenta que solo no puedes contra él. Ni yo tampoco, así que te propongo enfrentarlo los dos juntos. Tendremos más oportunidad.

—¿Eso crees?

—Lo creo. Así de paso, aprendes como luchar en equipo.

Paul ya no contesta y eleva su poder cuando Zura hace lo mismo, con el rostro serio y una mirada siniestra en los ojos.

...

Cort se lanza sobre Rafin con el nivel de supersaiyajin dos. El Protector lo espera pero antes de que el saiyajin lo toque, desaparece y reaparece golpeando a Cort en la espalda. El saiyajin no resiente el golpe y lanza varias descargas de energía que el Protector elude mientras alista su técnica.

—¡Luz Radiante de Kita!

—¡Kamehameha!

Los poderes chocan, pero la mayor fortaleza del saiyajin hace que su poder se imponga a Rafin y ambas energías van hacia él. Pero cuando parecía que destruiría al Protector, este desaparece y el ataque pasa de largo.

Rápidamente reaparece y lanza varios ataques de energía que Cort neutraliza y Rafin se lanza sobre él. Ambos igualan velocidad en una feroz lucha cuerpo a cuerpo, donde los puñetazos y las patadas chocan entre sí.

Cort se va imponiendo aunque no logra acertarle ni un solo golpe por los firmes bloqueos a sus ataques. Rafin vuelve a desaparecer y ataca a su enemigo anticipándose a su reacción. El golpe derriba a Cort pero él se recupera rápidamente. Sin embargo, en ese momento Rafin eleva los brazos generando un enorme haz luminoso.

—¡Espiral Cósmico! —Una onda de energía atrapa a Cort y aumenta de nivel para girar violentamente.

Esa energía arrastra a Cort quien tras unos segundos hace estallar su ki deshaciendo la técnica. Sin embargo, no puede evitar el siguiente golpe de Rafin que lo derriba, estrellándose violentamente en el suelo.

—¿Lo ves? —le dijo un triunfante Rafin—. Eres fuerte pero yo lo soy más. Solo es cuestión de tiempo para matarte.

Cort se pone de pie y se da cuenta que eso no está muy alejado de la verdad. "Debo descubrir un punto débil. Solo necesito un golpe. Un buen golpe", pensó.

...

Cuando ataca Susume, aparecen tres copias más que atacan a Dash por turno. Pero el caballero dragón los elude hasta que el verdadero lo derriba apareciendo de improviso. Dash eleva su cosmoenergía alcanzando el séptimo sentido y lanza varios ataques que no aciertan pero le da tiempo para preparar su técnica.

—¡Explosión de Galaxia!

El ataque es desviado por Susume, usando su técnica de las dimensiones para regresarlo a Dash que consigue neutralizarlo pero el ataque del Protector no se hace esperar.

—¡Dimensión Mortal!

Es entonces que el poder del Protector atrapa al guerrero de pelo verde y lo arrastra fuera de aquel plano de existencia. Sin embargo, la cosmoenergía de Dash se eleva y consigue imponerse para hacerlo regresar aunque está bastante agotado por el esfuerzo.

Eso es aprovechado por Susume para golpearlo repetidas veces. Una y otra vez le cae a puñetazos al caballero dragón en todo su cuerpo. Finalmente, Dash cae lastimado pero consigue esquivar el último golpe, que su enemigo había cargado con más de su propio poder. Colocó su Coraza de Dragón que repelió la energía de Susume.

El Protector siguió atacando pero Dash contraataca cuerpo a cuerpo. El choque de ambos produce un enfrentamiento donde Dash finalmente se impone y hiere a Susume con sus garras. El Protector de Él y Ella no puede evitar gritar de dolor mientras veía la magnitud de su herida.

El peto de su armadura había sido desgarrado. Y tenía heridas profundas en el pecho y el abdomen que sangraban profusamente. Y es cuando cae. El guerrero de cabello verdoso va a dar el golpe final pero en eso queda inmovilizado. Y rápidamente se da cuenta de la razón.

—¡Andoria!

El control mental del Protector lo atrapa impidiéndole atacar a Susume, quien aprovecha el momento para golpearlo repetidas veces. Finalmente le da una patada en la cara que lo derriba.

Dash trata de incorporarse pero se ve aun inmóvil. Andoria lo levanta con su poder mental y lo estrella contra el suelo repetidas veces. El caballero dragón hace un esfuerzo y eleva su cosmoenergía, quebrando el poder psíquico del Protector pero está débil por los ataques. Y es cuando Susume y Andoria deciden terminar la pelea.

—¡Muere de una vez! ¡Elipse de Dolor!

—¡Onda Cortante!

Dash coloca su Coraza de Dragón pero sabe que no será suficiente y trata de resistir lo más que puede. Y en una fracción de segundo ve a alguien colocarse frente a él. La barrera de energía de Dash cubre a ambos y el impacto provoca un gran estruendo.

Los Protectores por un segundo creen que la pelea ha terminado. Pero en eso, la figura de Dash surge sorpresivamente. Y ataca a Andoria sin encender su cosmoenergía por lo que no es detectado sino cuando es demasiado tarde.

—¡Esto es por Spyra! —le dijo casi gritando el caballero dragón al Protector y pegando su rostro al de él.

Las garras de Dash penetran el cuerpo de Andoria. Y en un solo movimiento, lo parte en dos, ante la sorpresa de Susume.

—¡¿Cómo?! ¡¿Cómo pudiste resistir nuestras técnicas combinadas?!

Antes de que Dash le conteste, mira hacia el lugar del impacto. Un cuerpo yacía allí.

—Astria... ¿cómo pudo regresar?

—Se sacrificó por mí —dijo Dash inexpresivamente—. Cuando sus técnicas quebraron mi barrera, ella absorbió todo el impacto. Y lo que hizo no será en vano.

Dash se acerca con una mirada siniestra hacia Susume que retrocede instintivamente. Surge en su frente el símbolo celeste del caballero dragón mientras una enorme aura verdosa lo rodeaba.

—Esto será lo último que me quitan. Ya no más. ¡Ya no más! ¡Prepárate a morir, Susume!

...

—Esto no puede ser —exclamó Burgun sorprendido al ver aquella monstruosidad caminando en cuatro patas y con rostro humano pero no le queda más remedio que ponerse en guardia.

La criatura ataca con sus tentáculos tratando de acertarle al Caballero de Capricornio. Pero el guerrero nativo de Asgard es demasiado rápido. Es cuando lanza sus garras cortantes cortando lo que se le acerque.

De pronto, las paredes parecen cobrar vida y tratan de atraparlo. Lo sujetan de los brazos, arrastrándolo contra la pared y comprimiéndolo con ella. Es cuando esos tentáculos horrorosos van contra él. Pero la fuerza de Burgun quiebra sus ataduras elevando su cosmoenergía y rechazando el ataque.

—¡Garra de Tigre!

El ataque va directo hacia aquella criatura horrorosa que no tiene la velocidad para esquivarlo y lo recibe de lleno. El ataque quiebra los tentáculos, destrozándolos en mil pedazos, y aquella cosa parece disolverse en la nave.

Burgun se recupera rápido pero en eso un nuevo ataque lo sorprende. Otro tripulante aparece con brazos como guadañas y cuerpo metálico similar al de un insecto. Trató de ensartar al Caballero Dorado que elude el ataque. Vuelve a usar su Garra de Tigre pero esta nueva entidad la detiene cruzando sus guadañas. Así que Burgun vuelve a atacar.

—¡Impulso Azul! —El ataque quiebra las guadañas y atraviesa el cuerpo del insecto metálico, que se deshace completamente y sus partes son absorbidas por la nave.

—¡¿A esto se redujeron?! ¿Estos fueron sus sueños de gloria? ¡Vean en lo que se han convertido! ¡Ni siquiera tienen el poder para vencerme!

—No estés tan seguro, Caballero de Oro —sonó una voz y Burgun se queda sorprendido al ver aparecer ante él al príncipe Jesús Ferrer.

...

—¿Es eso lo que quiere esta nave? ¿Cómo puede reproducirse? ¡Eso es imposible!

—No lo es. Desgraciadamente no. Puede fusionarse con inteligencias artificiales de otras computadoras. Darles sus mismas cualidades. ¡Y hacer más como ella! ¿Te imaginas? Viste lo que le hizo sola a la flota endoriana. Imagínate una flota de ellas. ¡Tan solo hazlo!

Simón se sienta sin atreverse a decir más. "Tiene razón. ¿Qué es lo que hemos hecho? No solo fue ella. Fuimos todos. Kiwishin tenía razón", pensó el meganiano.

—¿Cómo pudo ser así? ¿Dónde adquirió todo esto? ¿A qué mundo fueron?

—A todos y a ninguno. Es un mundo que nos rodea pero al que no tenemos acceso. Sin embargo, "Galaxia" lo hizo y eso nos costará caro. Muy caro. A menos que tú la detengas.

—¿De qué hablas? ¿Qué puedo hacer yo solo?

—Recuerdas el relicario que te di.

—Aquí está.

Simón lo saca y lo extiende pero siente el ruido de Mary al retroceder.

—¡No me lo des! ¡Ya no confíes en mí ahora! Ella ya lo sabe. Que estas aquí. Sin querer ahora le advierto del peligro y volverá a tomar posesión de mí. ¡Huye!

—¡No! Ven conmigo y...

—¡Es muy tarde para mí ahora! Ese relicario contiene un dispositivo de inserción. Yo lo diseñé ante cualquier eventualidad. Ese dispositivo contiene un virus que destruirá la memoria de la computadora central donde Aicila gobierna ahora. Ni siquiera ella lo sabía pero ahora sí y tratará de detenerte. ¡Debes huir!

—¡No! ¡Te llevaré conmigo! Aún no es tarde, Mary, puedo salvarte y...

—¡No lo intentes! ¡Ella ya está aquí! ¡Escapa!

Simón no se contiene más y genera un resplandor con su mano. Al mirar hacia Mary casi pega un grito. Ella estaba ahí. Era su rostro pero todo su cuerpo era un conjunto de piezas metálicas desordenadas que comienzan a cobrar movimiento.

—¡No puedo controlarme más! ¡Huye! ¡Huyeeee!

Las partes de su cuerpo se extienden y tratan de atrapar a Simón. Él usa su poder para volar y salir de aquel agujero. Tapa la entrada con una enorme pieza en la cual se apoya después ya que no puede reprimir el llanto. "Mary, que hiciste. Perdóname, por favor, ya es demasiado tarde para los dos", pensaba el meganiano abrumado por el dolor.

...

Kay y Paul elevan su poder frente a Zura quien también hace lo mismo. Sin esperar más, ambos se lanzan contra el Protector que los espera. Para sorpresa de ambos, parece desvanecerse y reaparecer atrás de ellos y golpearlos con los codos, derribándolos. Los dos se recuperan rápidamente y contraatacan con disparos de energía pero Zura ya está sobre ellos.

—¡Corona Radiante!

El impacto los obliga a separarse, cosa aprovechada por Zura para golpear a Paul de un duro puñetazo en el abdomen y lanzarlo lejos con una patada en el pecho. El Centinela reacciona ante el ataque de Zura pero el Protector es más rápido y consigue golpearlo en el costado derecho. Sin embargo, Kay consigue neutralizar un segundo golpe que iba a su cabeza y ataca velozmente.

—¡Dragón Naciente!

El ataque es detenido por Zura con la palma de su mano. Pero Paul ya recuperado ataca con un feroz mandoble de su sable de luz. Sin embargo, falla porque Zura lo anticipa esquivándolo y el Guardián se pone al lado de Kay.

—¿Alguna idea? Esto no ha mejorado en nada.

—Debemos sincronizar movimientos y ganarle la confianza. Obviamente está confiado en ganarnos pero podemos hacer que baje la guardia si nos cree derrotados.

—¿Cómo esperas hacer eso?

—De este modo. Sigue mis movimientos.

Kay se lanza contra Zura estallando su ki y ambos chocan de poder a poder. El Protector de Él y Ella se impone rápidamente con una dura patada al abdomen del Centinela. Pero ya Paul cubre a Kay lanzando varias ráfagas de energía a quemarropa de forma seguida. Sin embargo, Zura eleva su poder a tal grado que lo rechaza repetidas veces, sin ser tocado por aquellos ataques.

Es cuando el Centinela se anticipa a Zura y lo patea en el cuerpo lanzándolo hacia atrás. Pero el Protector reacciona rápido y cambia de posición imperceptiblemente. Y se coloca a espaldas de sus rivales quienes nuevamente se preparan para atacar. Kay eleva sus sentidos y ataca junto con Paul a la velocidad de la luz.

—¡Explosión de Galaxia!

—¡Expansive Aura Wave!

Los ataques son detenidos por Zura con su Control Absoluto y los regresa. Pero ese momento es aprovechado por los dos guerreros que atacan a Zura desde distintas direcciones tratando de alcanzarlo.

—¡Aguja Escarlata!

El ataque carmesí de Kay alcanza tres veces a Zura pero solo rasga su armadura. Y la sorpresa no le permite anticipar a Paul, que caía sobre él a punta de estocadas. El Protector desaparece y reaparece atrás del Guardián. Paul evita el puñetazo de Zura, que solo creó un cráter en el suelo. Y en vez de contraatacar le cede su lugar a Kay.

El Centinela lo impacta de nuevo con la Aguja Escarlata varias veces. Zura contiene aquello pero aun así daña su armadura. Eso enfurece al Protector ya que se da cuenta que lentamente la pelea se le está yendo de las manos por lo que hace estallar toda su energía.

—¡Esfera de Poder!

La poderosa energía atrapa a Kay quien trata de contenerla con su campo-AT. Sin embargo, Paul quiebra el ataque con una descarga de energía. Y el Guardián lanza su Ligthning Blade contra Zura. Él rechaza aquella elipse cortante y ataca al guerrero de ojos azul-grises, abalanzándose sobre él. Pero Paul solo hace distancia, evitándolo y dejando que Kay vuelva a atacar.

—¡Plasma Relámpago!

El ataque fuerza a Zura a repelerlo pero Paul se le va encima con un Saber Tornado. Giraba a gran velocidad generando todos esos cortes con su sable de luz para arrancarle la cabeza a su enemigo. Zura desaparece y lanza su Expansión Aurea arrasando con todo. Para sorpresa del Protector, Kay y Paul aparecen incólumes y sorprenden a Zura. Él pudo anticiparlos y detiene sus golpes para luego desaparecer y atacar desde dos distintas direcciones al mismo tiempo.

Pese a lo repentino de esa jugada, ambos detienen los ataques de energía. Ese momento es aprovechado por Zura para golpear al Centinela y derribarlo violentamente contra el suelo, cayendo de cara. Sin embargo, Paul levitaba y estaba encima de su enemigo para lanzar varios Lightning Blade a la velocidad de la luz. Zura logra esquivar todos esos ataques y golpea al Guardián estrellándolo contra una montaña. Aún en el aire mira al caído Kay.

—¡Muere de una vez! ¡Corona Radiante!

La técnica va contra Kay pero este se da vuelta en el suelo juntando los puños y así echado, responde el ataque.

—¡Ataque Relámpago de Aurora!

Aquél potente ataque de viento congelante contiene a la técnica de Zura y la regresa contra él. Eso obliga al Protector a usar su poder para regresarla nuevamente pero en eso se da cuenta.

—¡Está usando la tierra como punto de apoyo con una técnica sostenida! —exclamó Zura quien trata de repelerlo usando su poder pero Kay usa un nuevo recurso.

—¡Kaioken!

El poder de Kay se duplica y la esfera va contra el Protector. La habilidad de Zura hace que detone su propia técnica antes de que lo alcance pero la onda expansiva lo impulsa hacia más arriba, momento aprovechado por Paul. El Guardián elevó rápidamente su aura, y se lanzó con todo el peso de su cuerpo contra el Protector. Rodeado por una enorme aura azulada le encajó de lleno ese ataque, lanzándose directamente contra él.

—¡Bólido Destructor!

El golpe solo puede ser contenido por Zura, pero el ímpetu de Paul es tal que ese ataque lo estrella contra una montaña.

—¡Te devuelvo la atención! —exclamó el guerrero de la luz.

Paul baja a tierra y Kay se pone a su lado

—Tae Ku...

—Resplandor...

—¡Dai!

—¡Mortal!

Ambas técnicas combinadas van directo a Zura. El estallido es tan atronador y potente que hace desaparecer la montaña. Y el estruendo sacude todo Adén.

...

Dash mira con furia a Susume y avanza hacia él. Cuando el Protector eleva su poder y ataca al caballero dragón con todo lo que tiene.

—¡Ondas Cortantes!

El guerrero de cabello verde avanza esquivando los ataques y se lanza sobre el Protector esgrimiendo sus garras con las que trata de partirlo en dos. Susume logra burlar los ataques y lanza los suyos.

—¡Dimensión Mortal! —La técnica parece atrapar a Dash pero este reacciona y supera el poder del Protector.

—Contra mí no puedes usar la misma técnica dos veces. ¡Explosión de Galaxia!

Susume, a punto de recibir el impacto, pasa a otra dimensión y elude el ataque de Dash. Es cuando vuelve a aparecer en otro lugar y ataca al caballero dragón de una feroz patada. Pero este anticipa el movimiento y logra golpearlo en el rostro nuevamente.

El Protector vuelve a desaparecer y desde otro lugar, una lluvia de disparos de energía cae sobre Dash. Pero la Coraza de Dragón los contiene y Susume desaparece volviendo a atacar desde otro lugar. Esta vez las Ondas Cortantes hieren en el brazo a Dash.

—¡Solo es cuestión de tiempo para que te mate! —exclamó Susume, quien vuelve a desaparecer y ataca desde otro ángulo pero no encuentra a Dash—. Pero qué demonios...

La puerta dimensional se cierra y empuja a Susume al interior y es cuando se da cuenta de quien estaba atrás de él.

—Susume, olvidaste que yo también puedo controlar las puertas dimensionales.

—Tú... —El Protector trata de escapar pero no puede abrir otro portal.

—No puedes. Nunca podrás. He sellado la entrada y solo yo tengo la llave. ¡Porque aquí morirás! ¡Explosión de Galaxia!

La técnica se abate sobre Susume que hace un débil esfuerzo y el impacto lo desintegra por completo. Solo partículas de luz quedan donde estaba mientras Dash abandonaba aquel lugar. Él reaparece en Adén y lanza un suspiro antes de acercarse a Astria.

—¿Por qué, Astria?

La hermosa morena de orejas puntiagudas abre lentamente los ojos y sonríe.

—Venciste, ¿verdad? Kay escogió bien. Solo tú podías vencerlos.

—Pero...

—No, no digas nada. No te lamentes que esto... lo hice con gusto...

—Astria...

—Déjalo así, Dash. Tal vez me di cuenta que tu corazón es muy duro por lo que has sufrido. Espero... haber traído algo de alegría a tu vida. Ve, Dash, te necesitan.

—No hables así...

—Debo hacerlo. Yo... yo siempre supe que podría morir... y...

Astria coge la mano de Dash y la toma con fuerza. No deja de mirarlo hasta que sus ojos azabache se ponen vidriosos y el caballero dragón se los cierra.

—Me diste más que eso, Astria. Mucho más...

Dash la deposita suavemente en el suelo antes de dar vuelta e irse. No era tiempo para llorar. Ya habría tiempo, si acaso tenía oportunidad.

De todos modos, Dash no pudo reprimir unas lágrimas mientras volaba a su destino.

...

Kay y Paul están de pie mientras los escombros llovían de todas partes. El Centinela siente la debilidad debido al Kaioken y se apoya en Paul.

—Fue buena estrategia usar la tierra como apoyo —dijo el Guardián—. ¿Otra lección?

—Pues aprende de ella. Zura era más fuerte y más hábil pero se confió. No esperaba eso y la Corona Radiante es una técnica que genera y lanza, rompiendo el contacto con él. Si usaba una técnica sostenida como el Ataque Relámpago de Aurora y con el planeta como punto de apoyo podía detener su técnica y regresársela. De todos modos, él tuvo la suficiente sangre fría para detonarla antes de que lo toque.

—Lo cual me dio la oportunidad de atacarlo. Creo que si tuviste algo que enseñarme, lo cual no deja de sorprenderme.

—Más me sorprendería que hayas aprendido algo. Espero que cuando vuelvas hagas algo más que el ridículo.

—Vete a la mierda.

—Tú primero.

Ambos se sonríen y se tienden la mano. Y no previeron lo que vendría.

—¡Corona Radiante! —El ataque los sorprende y ambos reciben parte del impacto pese a lanzarse a los lados por lo que caen maltrechos.

—¡No puede ser! —Kay miró sorprendido a Zura que reaparece—. ¡¿Cómo pudo sobrevivir a ese ataque combinado?!

—¡Jaja! Supongo que se preguntan qué pasó. Debo confesar que estuvieron muy cerca de derrotarme, pero conmigo, el "casi" no es suficiente.

Zura se planta ante ellos. Se le notaba con ciertas heridas y la armadura dañada con varias rajaduras pero su poder parecía incólume.

—¿Cómo? ¿Cómo pudiste sobrevivir? —Paul se acercaba encendiendo su poder.

—Muy fácil. Parece que ninguno se ha dado cuenta de la peculiaridad mía. Algo que Él y Ella me han legado. De cualquier otra manera, no habría soportado su ataque, pero de esta forma sí. Yo tengo el control de la cuarta dimensión.

—¡¿Qué?! —dijo sorprendido Kay.

—¿No me digas que no te diste cuenta? Yo supe que tú alcanzaste el octavo sentido cuando salvaste a este idiota de mi Expansión Aurea. No es de extrañar ya que Tiamat me enseñó sobre eso solo que ellos alcanzan el noveno sentido cuando invocan el Aureus. Pero ni ellos conocen el poder de la cuarta dimensión. Eres indetectable. El tiempo y el espacio solo son factores que puedes cambiar a tu gusto. ¡Nada es imposible!

—Por eso nos pudo atacar desde dos direcciones distintas al mismo tiempo —musitó Kay.

—¿Lo entienden ahora? No importa que tan poderosos sean. Con el dominio de la cuarta dimensión su derrota solo es cuestión de... ¿de qué? Ah, sí. ¡Tiempo! ¡Jajaja!

—¡No me importa que controles hasta la quinta dimensión! —le gritó Paul—. ¡Yo sé que no eres invencible! ¡Prepárate!

—Justo eso les iba a decir.

Paul eleva su poder y mira a Kay quien aún miraba sorprendido a Zura. "Está ciego, sordo y carece de tacto pero pelea como si tuviera sus sentidos completos. Resistió el Ten Bu Horin, el Bólido Destructor y las técnicas combinadas más poderosas de ambos. Y aún sigue indemne. ¿Realmente podremos vencerlo?", pensó el Centinela de cabello castaño mientras se alistaba a seguir peleando.

Fin del capítulo 16

Notas del editor:

Este es el momento para dar a conocer algunos detalles adicionales sobre Astria en las palabras dadas por el propio autor de este fanfic, Eduardo Castro. Astria, querida, te extrañaremos.

Astria: Nativa de un planeta llamado Ilf. Su fisonomía es similar a un elfo y es posible que esté emparentada a los elfos oscuros. Posee conocimiento en artes místicas y es bastante hábil en analizar situaciones y poder resolver condiciones complicadas. Mide 1.60 m, posee cabello largo azabache, tez morena y ojos castaños. Su figura es grácil por lo que se le ve bastante esbelta. No acostumbra usar arreglos femeninos y su vestimenta suele ser un pantalón de tela ceñido y una zamarra pegada sin botones y solo cuerdas para ajustar. Usa el pelo suelto sin ningún adorno.