Una semana después de la batalla con Takemaru.

Kikyo ya había sido nombrada mujer del segundo del oeste, parte de la manada y había devuelto las almas de Kagome a través del conjuro, se hizo una pequeña ceremonia en honor a esta pareja y también se presentó a la pequeña Kisha.

En el Castillo todo es paz y tranquilidad pero no solo por eso dejan de lado sus entrenamientos, Sango mantiene al ejercito con la guardia alta y Miroku se encarga de velar por las relaciones con los demás puntos cardinales.

El día de ayer comenzó la época de celo de los Inu, dejando a los humanos a cargo junto con Jaken.

Las tres parejas no salían de sus habitaciones, era peligroso para los demás estar cerca de alguno ya que los inus se caracterizaban por ser sumamente posesivos y celosos, y todo se intensificaba en esta época.

— Señorita Sango ¿Porqué mi madre no sale a jugar conmigo?— pregunto la joven Kisha

— Veras, tu madre ahora no puede porque le está ayudando a tu padre en algo...— dijo Sango roja como un tomate, no sabia que palabras utilizar y no podía decir "es época de celo" porque Kisha apenas es una niña

— Porque no vas con Rin y Shippo?— pregunto Sango

— Esta bien — dijo la niña, no muy convencida por el nerviosismo de Sango

— Shippo!— grito la niña mientras corría observando las copas de los arboles en donde solía estar su amigo.

— Kisha, ¿Que sucede?— dijo Shippo apareciendo detrás de ella

— ¿Tú sabes que es lo que está pasando? La tía Sango actúa muy extraño cuando le pregunto por mis padres

— Kisha, es época de celo de Inus, en este tiempo es donde las parejas aprovechan el tiempo juntos— explico Shippo — Quizás hasta tengas un nuevo hermano

— O sea, que están teniendo sexo?— dijo Kisha

— PERO QUE COSAS DICES!— Hablo Shippo totalmente rojo — pero si...

— Entiendo, no es algo que no haya visto en el inframundo— hablo Kisha

— Tuviste mucho miedo?— pregunto Shippo imaginando todo lo que Kisha tuvo que soportar bajo el mando de Takemaru

— No te negaré, que sufrí mucho. Los días eras iguales, siempre cumpliendo órdenes

Y si las cosas no salían bien me castigaban con latigazos, pero ahora sé que todo valió la pena, tengo a mi familia completa. Ya no estoy sola

— y nunca jamás estarás sola— dijo Shippo sosteniendo su mano derecha — Kisha, te juro que yo te protegeré, por mi corazón — dijo poniendo la mano de la niña en medio de su pecho

— Shippo, gracias por estar siempre conmigo

Dijo la niña uniéndose en un abrazo a él.

Mientras que desde una ventana Inuyasha veía a su hija y no podía evitar sentir celos, era una niña y estaba seguro de que esa mirada de Shippo cargaba algo más que amistad...

— No deberías preocuparte...— hablo Kikyo abrazando su pecho desnudo

— Es apenas una niña...— dijo Inuyasha sin apartar la mirada

— Tu conoces a Shippo, quien mejor que él para proteger a nuestra princesa?

— Yo puedo protegerla— hablo Inuyasha

— Sí, pero tú tienes deberes que cumplir...

— Quizás tengas razón, pero no les quitaré los ojos de encima— dijo dándose la vuelta — ahora si me permites hay algo que dejamos pendiente— dijo Inuyasha viendo pícaramente a Kikyo quien retrocedía hasta quedar sentada en la gran cama

— No se que estas esperando— dijo Kikyo mientras era acostada suavemente por el cuerpo de su esposo

Una semana después la época de celo finalizó y las tres parejas volvían a sus deberes, pero antes se convocó una junta con el resto de la manada

— Kagome y yo queremos informarles que dentro de tres días se llevara a cabo nuestro emparejamiento— dijo Sesshomaru tajante como siempre.

— Qué? ¿Pero porque tan pronto?— hablo Irasue saltando de su asiento. En tres días no iba a poder preparar la ceremonia que tenía prevista

— No creen que es un poco apresurado?— dijo Inu no.

— Para poder enfrentar a Yami, mi alma debe estar unida a la de Sesshomaru, para así dar testimonio que ya no pertenezco más al imperio de la luna.

Flashback

En la habitación de Kagome y Sesshomaru ambos descansaban recuperándose de una exhaustiva sesión de sexo cuando en una esquina se escuchó una voz conocida para ellos.

— Lamento presentarme en estas circunstancias — dijo Tsukuyomi

— No podrías haber esperado?— dijo Sesshomaru cubriendo el cuerpo de Kagome

— Que haces aquí?— pregunto Kagome curiosa

— Vengo a informarles que se acerca la batalla final.

— como puedes saber eso?— dijo Sesshomaru

— Mis dones de clarividencia me lo revelaron, además vengo a informarles que deben de emparejarse lo antes posible, antes de la pelea

— Porque?— dijo Kagome

— Dime pequeña, haz tenido sueños?— dijo Tsukuyomi ignorando la anterior pregunta

— Sí, últimamente son todos iguales

— y que es lo que ves?

— Una pelea, en un palacio rodeado de oscuridad. También veo como una mujer es fusionada con otro ser, a ninguno de los dos se les ve el rostro.— dijo Kagome con un leve temblor en sus manos

— Cariño, no son sueños. Son visiones, ese palacio que ves es el palacio de la luna, donde Yami planea atacar, en el ojo del infierno pudimos observar sus planes—

— Que es el ojo del infierno?— pregunto Sesshomaru

— Es un lago de fuego, donde se revela el destino de la personas conectadas al astro

— y que viste?— pregunto Sesshomaru

— Yami, piensa fusionar su alma contigo para obtener tus poderes. Por eso es que ustedes tienen que emparejarse lo antes posible, uniendo sus vidas se fusionaran en un solo ser, y así Yami no podrá tomar tu alma porque ya esta ligada a otra persona.

— Entonces, la mujer que vi...— hablo Kagome

— Si pequeña, eras tú. Si no lo haces vas a morir, tu eres la legítima regente de la luna, tienes que defender tu legado...

— No le pasará nada — hablo Sesshomaru posicionándose en frente de Kagome

— Sé que vas a cuidarla, el ritual tiene que ser lo antes posible.

Fin del Flashback

— ¡NO LO PUEDO CREER! Esto es imposible— grito Inuyasha estrellando su puño contra la mesa de caoba.

— Hay que planear un emparejamiento en tres días— dijo Irasue totalmente seria

— Nosotras ayudaremos — dijeron Sango y Kikyo al unísono

— hablaré con el Youkai encargado de las uniones— dijo Inu no.

— Me parece que eso no es necesario— habló una voz saliendo de la oscuridad para lanzar la cabeza de un youkai a los pies de Touga.— Él era el encargado de la ceremonia verdad?— dijo Yami

— Que haces aquí?— dijo Kagome expandiendo sus alas posicionándose de manera defensiva.

— Que no es obvio? Vine por ti, sobrina— escupió de manera ofensiva Yami.

— No te la llevarás — dijo Sesshomaru tomando a backssaiga en su mano izquierda

— Quien va a impedirmelo?

— Yo— hablo una figura tomando forma

— Que haces aquí?— pregunto el demonio

— Vine a hacerte recapacitar, hijo.

— Já! Pues aprovecharé para matarte a ti también!— dijo al tiempo que lanzaba un ataque a Tsukuyomi, ataque que era rechazado con facilidad por su padre.

— deja de jugar— dijo enojado mientras formaba una esfera de color morado con la que eliminaría para siempre a su hijo.

— No vas a matarme tan fácilmente— dijo Yami al tiempo que salía del castillo al jardín trasero

— Se dirige hacia donde están los cachorros— dijo Inuyasha

Todos salieron haciendo usos de sus poderes, teletransportados, volando o corriendo.

Al salir buscaron con la mirada a Yami quien no se veía por ningún lado pero su presencia estaba dispersa por todo el lugar haciendo más difícil ubicarlo.

— ESTO SE TERMINA AQUÍ!— grito Yami apareciendo detrás de Kagome con la intención de clavar su espada en la espalda de la chica

— No lo harás tan fácil— dijo Kagome creando una pared con su energía, que mando a volar a Yami unos metros atrás

Cuando Tsukuyomi se preparaba para lanzar su ataque Yami tomó a Rin del cuello usandola como escudo.

— CREES QUE UNA HUMANA VA A DETENERME?— Grito Tsukuyomi

— No lo hagas!— grito Kagome viendo a Rin llorar — es mi cachorra.

— Quizás a ti no, padre. Pero a ella si.— sonrió Yami

— Suelta a mi cachorra, ahora.— sentenció Sesshomaru con los ojos rojos y sus marcas irregulares

— Creo que eso no podrá ser, Kagome tú sabes lo que tienes que hacer para asegurar que esta humana viva.

— NO TE LA LLEVES!— grito Kagome.

—Madreeee — grito Rin desapareciendo en la oscuridad de la noche.

— Se ha ido— dijo Kagome cayendo de rodillas al suelo, abrazando su estómago.

Un sentimiento de vértigo la inundaba, ¿Que haría ahora?


Lamento tanto haberme desaparecido tantos días, tuve algunos problemas...

pero quiero que sepan que no dejaré esta historia inconclusa.

muchas gracias por sus comentarios, siempre me animan a seguir escribiendo jeje

y quiero comentarles que tengo otras obras en mente, he estado muy emocionada con Hanyo no Yashahime. COMO AMO A SETSUNA!

y por Dios ya vieron al hijo de Miroku y Sango? ES DIVINO!

Besosss

pdt: si quieren recomendarme algún Sesshome pueden hacerlo, estoy buscando una nueva historia