CAPITULO 16
Candy estaba fascinada con ese mundo, ver a su esposo en el escenario recitando sus diálogos con tanta pasión la llenaba de orgullo.
-Espero que perdone mi comportamiento de la vez pasada. – se disculpaba el director.
-No se preocupe, lo entiendo. Usted sólo se preocupaba por el futuro de la obra y de sus actores. – Decía la rubia con una sonrisa de comprensión – trabajaron mucho para lograr esto, es magnífico ver como todos ponen de su empeño. – comentó mirando el ensayo.
-Ya veo porque Terry la ama tanto y fue incapaz de olvidarla – la rubia lo miró con atención – es un ser noble, yo actué con egoísmo y usted trata de justificarme para no señalarme o acusarme. No trate de negarlo, por favor – dijo al ver que la rubia negaba con la cabeza – me siento mal de haber pensado sólo en mí sin importarme que la lastimaría.
-No diga eso, usted es una buena persona, sino Terry no lo respetaría como lo hace.
-Señora Granchester será un honor para mí y mi compañía que usted nos acompañe en esta gira.
-Gracias señor Hathaway. Espero no importunar ni distraer a Terry.
-Al contrario puedo ver que Terry da lo mejor de sí cuando usted está presente.
-Usted lo cree?
-Terry es mi mejor actor, siempre da el cien por ciento, incluso en los ensayos, pero hoy está dando más del cien por ciento. – vio como la rubia sonreí.
Después de esa pequeña conversación el director dio por terminado el ensayo. Candy miraba a su esposo con adoración, pero alguien más la miraba a ella con fascinación.
-Wow… es en verdad hermosa!. – dijo uno de los actores mirando a la rubia.
-Es mejor que pongas tus ojos en otra persona, ella vino con Granchester.
-Ese Granchester sí que tiene suerte. Cómo se consiguió una mujer así? Me pregunto, cómo un hombre tan amargado consiguió atrapar ese encanto?.
-Ya dejen la envidia chicos, además si Terry les escucha hablar así de su esposa, los mata. – Dijo uno de los tramoyistas.
-Su esposa! – dijeron los dos hombres con asombro - qué desilusión, si estuviera soltera hubiera tenido una oportunidad.
-No digas tonterías Mike! Pero, acaso no está comprometido con Susana?
-Escuche que nunca tuvo nada con ella, además me enteré que ella se fue con su madre a otra ciudad.
-Claro con esta preciosura no hay quien compita. Siempre supimos quién era la más interesada en esa "relación". – dijo con burla uno de los actores. Sin embargo el otro no dejaba de mirar a la rubia.
-Estuviste magnífico mi amor! – le decía Candy con una sonrisa.
-Es porque tenía a mi musa frente a mí. – correspondía a su sonrisa. – ven vamos a mi camerino para que me cambie. Quiero mostrarte algo.
La tomó de la mano para dirigirle al lugar mencionado, después de quitarse el vestuario salieron del camerino y la dirigió a la azotea.
-Aquí es – le mostró el lugar - Cuando quería estar solo subía aquí a relajarme y traerte a mi mente. Muchas veces imaginé que estabas a mi lado y como aquella vez en la colina, tocaba la armónica para ti.
-En serio? – Candy estaba emocionada.
-Desde que deje Inglaterra no hubo un día que no pensará en ti – acarició el rostro de su esposa – Ahora ya no es necesario que imagine, estás aquí y podré hacer lo que siempre quise – sin más sacó su armónica y tocó aquella melodía que una vez tacara para ella, la rubia lo miraba con amor y añoranza.
-Gracias mi amor – la rubia le agradeció semejante detalle con un beso tan dulce como su nombre.
Estuvieron en la azotea por un tiempo más, viendo el atardecer, ahí abrazados se desconectaron del mundo.
-Terry… ya debemos irnos. No podemos llegar tarde a la cena.
-Podemos poner de escusa mi ensayo. Quiero quedarme así un poco más.
-Cariño, a partir de ahora tendremos mucho tiempo para venir aquí. Además, si no vamos programaran otras cenas y no podremos rechazarlas y… - sólo sintió como su esposo saltaba como resorte.
-Qué ni se atrevan! No permitiré que nos quiten nuestro tiempo a solas.
-Ay Terry! me pregunto qué harás cuando tengamos a nuestros hijos.
-Sólo con ellos te compartiría, pero no dejaría que nos molesten en las noches, esas serán sólo mías – dijo con un brillo travieso en sus ojos que hicieron sonrojar a la rubia.
En el elegante restaurant después de las respectivas presentaciones, los desacuerdos en las propuestas de la presentación del nuevo matrimonio no se dejaron esperar.
-Señor Andley, uno de los motivos de mi visita a América es formalizar el matrimonio de mi hijo con Candice.
-Estoy de acuerdo con usted Duque de Granchester. Creo que debemos hacer público el matrimonio de Candy y su hijo. Estaba pensando que podríamos dar una fiesta en la mansión que los Andley tienen aquí en Nueva York, llamaremos a la prensa...
-Perdoné que la interrumpa tía, pero creo que deberíamos preguntar a Candy y Terry, que opinan de eso. – interrumpió el rubio al ver la cara de la joven pareja.
-Pues eso ya está arreglado, el anuncio de nuestro matrimonio lo haré el sábado en una conferencia de prensa que organizará la compañía antes de la gira.
-Nada de eso! – reaccionó la Matriarca de los Andley – señor Granchester, Candice pertenece a una de las mejores familias de América, y sí ya se casó de esa manera tan inapropiada, por lo menos lo anunciaremos como corresponde.
-En eso concuerdo con usted, nuestros hijos merecen ser presentados como es debido – dijo el duque- Eleonor y yo estábamos hablando que sería correcto presentar a la pareja en una pequeña fiesta, pues no tenemos tiempo para una como ellos se merecen.
-Pero Duque! Creo que deberíamos hacerlo como nuestras familias la merecen.
-Entiendo su pensar señora Andley, pero creo que no tenemos tiempo para organizar algo más grande, usted sabe el tiempo que se necesita para organizar algo a la altura de nuestras familias.
-Pues no habrá problema, si Candice se queda con nosotros un tiempo, mientras dura la gira de su esposo.
-Quéé!... Eso sí que no!.– reaccionó Terry – Señora Elroy disculpe que la contradiga, pero Candy y yo decidimos que ella irá a la gira conmigo. Si quieren hacer una fiesta aceptaré la que propone mi padre, pero no permitiré que nos alejen por más tiempo.
-Terry nadie quiere separarnos – lo calmó Candy - Tía – se dirigió a la anciana – usted debe comprender que ahora las decisiones las tomamos Terry y yo. Entiendo que no quieren que seamos señalados, pero mientras más tiempo pase será más difícil hacerlo.
-Concuerdo con Candy – apoyó el rubio – No habrá problema con que lo hagamos en unos días.
-Señora Elroy disculpe que me haya exaltado de esa manera, pero Candy y yo pasamos mucho tiempo separados y no estoy dispuesto a que vuelva a suceder.
-Lo entiendo perfectamente, no se preocupe. Creo que ninguno de los dos quiere esperar, así que será mejor que empecemos a planear la fiesta. – la tía abuela se sintió conmovida al ver como Terry amaba a su sobrina, al punto de no querer separarse de ella.
-Estoy de acuerdo, lo importante es anunciar su matrimonio para que no haya habladurías.
-Entonces creo que tenemos mucho que planear y poco tiempo para hacerlo – dijo Eleonor quien hasta ese momento sólo observaba. – señora Elroy me gustaría que nos reuniéramos para planear la fiesta.
Así en tan sólo tres días se hizo lo imposible, tres mujeres de diferentes generaciones se reunían todo el día para planear la fiesta del anuncio del matrimonio Granchester Andley que se llevaría a cabo en la mansión de Eleonor.
-Candy estás hermosa, me alegra que hayas decidido usar este vestido – Eleonor se refería al vestido que compraron para la gira de Terry.
-Aun creo que es muy revelador – dijo un poco sonrojada la pecosa, se veía hermosa con su cabello recogido en un moño elegante que dejaba sueltos algunos rizos. – estoy nerviosa ya casi es hora.
-No te preocupes todo saldrá bien. Apresurémonos Terry ya vendrá por ti. – en ese momento escucharon que alguien tocaba la puerta.
-Ya estás lista…? - Se quedó mudo al ver lo hermosa que estaba su esposa.
-Sí, sólo falta que nos indiquen para bajar.
-Iré a ayudar a la señora Elroy a atender a los invitados. – dijo Eleonor antes de salir.
-Candy, creo que está fiesta fue una mala idea. – le dijo acercándose a ella.
-Por qué lo dices? – lo dijo con el rostro preocupado.
-Porque no podré aguantar por mucho tiempo, tenerte así de hermosa sin poder tomarte entre mis brazos. – la tomó por la cintura para acercarla más a él.
-Oh Terry me asustaste! Estoy nerviosa y tú con tus juegos.
-Quién dice que estoy jugando? – tenía una sonrisa de lado -Dejaremos está ridícula fiesta temprano para tener una propia. Qué dices pecosa?
-Terry… - ya no pudo terminar su enunciado pues su esposo se apropió de sus labios.
Los amigos más íntimos de la familia Andley, de Eleonor Baker y algunos conocidos de parte del duque eran los invitados de la fiesta. La prensa estaba a la expectativa pues sabían que de un momento a otro darían una noticia importante, pues no siempre estaban juntos Eleonor Baker, los Andley y un Duque en una fiesta.
De pronto el duque tomó la palabra y junto a él estaba Eleonor Baker, y a su derecha estaba Albert y la señora Elroy.
-Buenas noches, espero que estén disfrutando de la fiesta; Es un honor para nosotros tenerlos aquí y compartir con ustedes la dicha que sentimos en anunciar la unión de nuestras familias- en ese momento la atención fue total – Nuestros hijos unieron sus vidas en el santo sacramento del matrimonio. Les presentamos a Terruce y Candice Granchester. – tuvo que omitir los títulos que le correspondían a Terry una vez casado, pues el actor lo había exigido así. En ese momento la vista de todos se dirigió a la planta alta, le pareja comenzó a descender bajo los aplausos de los invitados.
-Mi esposa y yo agradecemos su presencia. – Terry se dirigió a los invitados, tomando de la mano a Candy – Una noche conocí en un barco a una mujer que me cautivo al verla, desde ese momento imploré a la vida que la pusiera nuevamente en mi camino, gracias a Dios la volví a ver en el colegio donde hice todo para tener su atención. Tuve suerte en que ella también se fijara en mí, y años después aceptara compartir su vida conmigo. – Todos estaban sorprendidos, pues era algo fuera de lo común que el actor Terruce Granchester compartiera algo de su vida personal, los reporteros estaban felices tenían oro en las manos.
-Quiero proponer un brindis por la felicidad de mi querida hija Candy y mi amigo Terry, ustedes pasaron por muchas pruebas consiguiendo salir adelante sin que su amor disminuyera. Espero que sean siempre felices, salud! – elevó su copa seguido por los demás.-
Después de ese brindis la pareja abrió el baile con un vals que los transportó al colegio y posteriormente a Escocia culminando con su primer beso.
-Terry… lo que dijiste, es verdad?
-Todo mi amor, desde ese primer momento ya te quise.
-Oh, Terry… te amo tanto! Sabes, nunca hubiera imaginado que dijeras todo eso frente a personas ajenas a nuestra historia.
-No lo hubiera hecho, es sólo que quería que todos supieran que te amé desde el primer instante. Además no quiero que creen sus propias conjeturas, es mejor que lo sepan de nosotros.
La fiesta era un éxito. Los periodistas tomaron fotos de la pareja y sus familiares, cuando se enteraron de la relación de Terry con Eleonor fue la cereza del pastel, tenían mucho material para desarrollar, sus diarios se venderían como pan caliente. Estaban agradecidos con la actriz al haberles contactado.
-Granchester, podemos hablar? – se acercó Archie.
-Claro, dime. Qué sucede Cornwell?
-Sabes… siempre tuve mis reservas respecto a tu relación con Candy, pero hoy pude constatar que de verdad la amas. Siempre fuiste una persona reservada, y el haber contado algo tan privado sólo para proteger a Candy confirma cuanto la amas y sé que ella te ama a ti.
-Gracias, y no tengas duda del amor que siento hacia ella. Creo que por Candy deberíamos tratar de llevarnos bien, además de creo que coincidiremos más seguido y no sólo por Candy, verdad? – dijo con su sonrisa de lado viendo al elegante joven sonrojarse un poco.
-Creo que tienes razón, empecemos por llamarnos por nuestros nombres, ese ya será un gran paso.
-Jajajaja como quieras Archie.
-No sé por qué parece que te estuvieras burlando de mi Terry.
Terry había respondido algunas preguntas a los periodistas invitados con respecto a su relación con Susana. Eleonor había sido inteligente en invitar a periodistas que ella conocía y sabía bien que no tergiversarían la historia de su hijo y su nuera. La fiesta y el anuncio fue un todo un éxito.
Al día siguiente el país despertaría con una noticia que conmocionaría a muchos; primero enterarse la relación que tenía el actor más cotizado, Terruce Granchester, con la actriz Eleonor Baker y un Duque inglés; luego enterarse que se había casado.
La historia que contó creo diferentes reacciones en los lectores: algunos soñando haber estado en ese barco y ser quien conociera a ese hermoso espécimen; otras, muy pocas, que rechazaron a la rubia que se había metido en la relación de los jóvenes actores; y el otro grupo que sintió empatía por la pareja y le daba su apoyo, pues en la foto se veía que estaban felices.
Ese sábado aunque Terry no quería separarse de su esposa tuvo que ir a la conferencia que había organizado Robert para anunciar el comienzo de la gira. Pero cuando terminó el anuncio todo se centró en el actor.
-Señor Granchester! Dónde conoció a su esposa?
-Señor Granchester! La señorita Marlow estaba enterada que ustedes mantenían una relación!?
-Cómo tomó la noticia de su boda!? Ella conoce a su esposa? Usted mantenía una relación con ambas mujeres? – los reporteros lo bombardearon con preguntas.
-Responderé a sus preguntas – dijo con seriedad – conocí a mi esposa cuando tenía 15 años desde entonces estamos juntos, nos casamos hace un mes. Nunca tuve una relación con la señorita Marlow. Ustedes deberían saber eso perfectamente, nunca anunciamos algo parecido nuestra relación sólo fue de amistad, si no fuera ese el caso ustedes lo habrían averiguado en ese momento, no lo creen? sólo fuimos amigos y compañeros de tablas. Lo único que les puedo decir es que espero que Susana se encuentre bien y sea feliz.
Al llegar a su departamento estaba molesto por la imprudencia de los reporteros, el haber insinuado que él sería capaz de engañar o jugar con su pecosa. Eso sí que le molestaba.
-Ya llegaste mi amor! – Candy se acercó a él para darle un beso – sucedió algo malo?- preguntó al verlo con el ceño fruncido.
-Nada mi amor – le dio un beso – lo mismo de siempre con ciertos reporteros.
-Debió ser molesto, verdad?
-Algo, por no decir mucho. Pero ya no hablemos de eso. Ya empacaste? Saldremos mañana, temprano.
-Sí, ya empaqué. Te esperaba para comer.
-Aun no comiste? Pecosa ya es tarde no debiste esperar por mí.
-Siempre esperaré por ti – dijo dejando un beso en su mejilla – no importa cuán tarde llegues, siempre estaré esperando por ti.
Después de su afirmación Terry tomó a Candy de la cintura y la besó con pasión, ella se dejaba llevar, le gustaba cuando su esposo la besaba de esa manera, perdía la noción del tiempo y el espacio.
-Pues no tendrás que esperar mucho cariño porque no pienso alejarme de ti nunca. – la miraba con amor – ahora ven, comamos antes que el león que vive en tu estomago vuelva a rugir. – dijo con una sonrisa al ver el sonrojo de su esposa.
-Eres un experto en romper el romance – dijo resignada.
Ese tarde la pasaron juntos: comieron, hablaron sobre la fiesta de la noche anterior y cuando cayó la noche se amaron. Al día siguiente Terry fue el primero en despertar y le costó despertar a su esposa.
-Candy… cariño ya es hora de despertar – decía bajito cerca al oído de la pecosa.
-Terry… déjame dormir un poco más – se quejaba la rubia.
-Vamos mi amor, se nos hará tarde. Perderemos el tren.
-No pueden dejarte tú eres el actor principal, déjame dormir un poco más. – decía adormilada.
-Jajaja cariño, el tren no entenderá eso, vamos dormirás en el tren.
-No es lo mismo… ayúdame – levanto los brazos para que Terry la cargara.
-Quieres que ahorremos el tiempo y nos bañemos juntos? – dijo con una voz insinuante.
-Ahhh – bostezó estirándose en la cama - ahí tardaremos más y lo sabes. -pero el castaño la tomó en brazos y la llevó al baño, y como dijo aprovecharon el tiempo ahorrado.
Tuvieron que correr para no perder el tren; Era la primera vez que Terry llegaba tarde, él siempre era el primero en llegar al teatro, a los compromisos y a la estación tren cuando tenían giras.
-Pecosa debemos apurarnos, es la primera vez que llego tarde – dijo tomando de la mano a la rubia y apurar el paso - no debí dejar que me convencieras de tomar una ducha juntos, eso nos tomó más tiempo.
-Terry… fuiste tú quien me convenció a mí – dijo mientras corría tras su esposo, y éste reía al recordar la situación.
Cuando al fin llegaron a la plataforma del tren ya los otros actores habían subido al tren sólo Robert los esperaba.
-Perdón por la tardanza – dijo Terry. – Buenos días – dijo Candy al mismo tiempo que su esposo.
-Buenos días – saludo a la pareja - No se preocupen, ya están aquí. Es mejor que suban ya es hora de partir.
-Está bien. – subieron al tren y así empezaron con su nuevo viaje.
Nota:
Hola, espero que estén bien.
Les dejo otro capítulo, espero que les agrade.
Los acontecimientos de las personas que rodean a la pareja serán cortas y rápidas. Está historia es de los rebeldes así que no les quitaré protagonismo, espero que no les moleste.
Gracias por sus reviews, siempre es un gusto leerlos.
30 – Mayo – 2020.
