Catra suspiró con los ojos cerrados, deshaciéndose de su posición, Perfuma les había indicado que habían terminado la sesión y la princesa ya se había puesto de pie quien observaba a Adora sin hacer ruido alguno.

—¡Psst! —Catra abrió uno de sus ojos mirando a Scorpia quien había hecho aquel sonido y con su pinza le indico a la chica felino que viera en dirección a donde se suponía estaba Adora.

La rubia dormía profundamente con sus manos unidas sobre el vientre, parecía estar cómoda en aquel lugar e incluso podría decirse que tenía un buen sueño, Catra no pudo evitar sonreír al verla dormir con tanta paz. Con mucho cuidado, acercó su mano al rostro de Adora, acariciando con su dedo índice su mejilla.

Scorpia sonrió ante el gesto que había tenido su amiga y dirigió su mirada a Perfuma quien cubría su boca con la mano en un claro gesto de que aquello le había parecido tierno. Catra sintió las miradas sobre ella y bruscamente alejó su mano colocándola sobre su regazo mientras fruncía el entrecejo, claramente avergonzada por su acto casi automático frente a Scorpia y la princesa de las flores, ante ello, las otras dos simplemente se rieron por lo bajo.

—Deberías despertarla, Catra —le sugirió Perfuma en voz baja con una sonrisa.

—¡Oh! ¡oh! —articuló Scorpia con emoción levantando una pinza para tomar la palabra —¿Qué tal con un beso? —preguntó con emoción, había recordado la historia de una que Frosta le contó.

—¿Qué tontería acabas de decir? —le cuestionó Catra con fastidio, no podía creer que Scorpia se atreviera a dar una idea como esa.

—¡Si! Cómo en el cuento de la princesa que duerme y que es despertada con un beso de amor —mencionó Scorpia sin perder su emoción —, anda Catra, hazlo ¿Si? —rogó haciendo carita de cachorro.

—¡Agh! ¡Por supuesto que no! —musitó Catra lo más bajo posible, definitivamente no les iba a dar el placer de cumplirles sus tontos caprichos.

—¿Por qué no? Seguro que Adora le encantaría ser despertada con un beso —comentó Perfuma con ensoñación mientras juntaba sus manos a modo de súplica y las ponía sobre su mejilla, sonreía con su característica dulzura como si no rompiera plato alguno.

Catra rodó los ojos, pero después de ello una sonrisa traviesa se dibujo en sus labios y miró a Perfuma —¿En verdad quieres que la despierte? —preguntó con cierta malicia que no solo hizo preocupar a Scorpia sino también a la misma Perfuma. Catra tomó una gran bocanada de aire reteniendolo en su pecho.

—¡Ataque enemigo! ¡Todos alertas! —gritó Catra con autoridad expulsando todo el aire retenido, y en un santiamén Adora se sentó abruptamente mirando a su alrededor alerta mientras sus brazos estaban listos para lanzar golpes.

—¡¿Dónde?! ¡¿Quién?! ¡¿Cuándo?! —preguntaba la rubia atropelladamente, Catra entonces estalló en risas lanzándose hacia atrás sosteniendo su estómago —¡Catra! —gritó la rubia con el entrecejo fruncido mientras observaba a la susodicha retorcerse en el suelo, claramente lo había hecho para despertarla.

—Oh, Catra —murmuró Perfuma mientras movía su cabeza en gesto de desaprobación, tendría que hablar con ella seriamente.

—Era mejor la idea del beso —susurró Scorpia haciendo un puchero mientras observaba a la pareja.

—¡Ya deja de reírte! —Adora intento mostrarse molesta por lo que Catra había hecho, pero la risa de la chica felino le estaba contagiando su humor haciendo que al final comenzará a reír —¡Ya, Catra! —le repitió dándole un puñetazo en el hombro, de aquellos que solía darle a modo de juego.

—Ya-ya, está bien —murmuró Catra recuperando el aliento y serenandose.

—¿No podías despertarme de alguna otra forma? —le cuestionó Adora con la ceja alzada y una media sonrisa.

—Nosotras se lo sugerimos pero no le gusto la idea —comentó Scorpia jugando con sus pinzas.

—¿Qué le sugirieron? —preguntó Adora con curiosidad mirando a Scorpia.

—Nada inteligente, fue mejor mi idea —dijo inmediatamente Catra levantándose de un salto y tomó del brazo a la rubia para que también se pusiera de pie —, la sesión termino, es hora de irse —sin decir más, comenzó a casi arrastrarla para alejarla del par, ni de broma dejaría que le dijeran sobre la tontería esa del beso, conociendo a la rubia se pondría roja y comenzaría a tartamudear.

—¡Nos vemos después! —gritó Perfuma a sus espaldas con su típico buen humor y Adora levanto la mano y la sacudió a modo de despedida.

—¡Oye! ¿Por qué no dejaste que me dijeran? —le preguntó Adora con diversión, ella definitivamente tenía curiosidad por saber cuál era aquella sugerencia de sus amigas.

—¿En verdad quieres saber? —cuestionó Catra parando abruptamente para girarse hacia Adora, quedando a escasos centímetros, una sonrisa traviesa volvió a aparecer en sus labios y acercó su rostro al de la rubia haciéndola abrir sus ojos sorprendida mientras sus mejillas se sonrojaban —. Digamos que ellas sugirieron un beso para despertar a la princesa, dime... ¿Acaso lo hubieras querido así? —susurró rozando su nariz con la de la rubia sin abandonar su tono seductor.

Adora no respondió al instante, el repentino movimiento de Catra la había aturdido, pero al apreciar el notorio brillo de triunfo en sus ojos, eso le hizo sonreír con arrogancia —. Si, lo habría querido así —respondió sin titubear sorprendiendo a Catra y le dió un beso en los labios que no duró casi nada porque se separó de inmediato de ella y siguió caminando.

—¡Agh! —musitó Catra girando sobre sus pies y siguiendo a la rubia mientras cubría su boca con la mano mientras sus mejillas estaban rojas, claramente Adora le había devuelto la jugada demasiado bien. Por su parte, Adora caminaba frente a ella con el rostro rojo y cuestionandose a si misma como es que había hecho aquello —. Dime, que paso para que terminarás aquí en Plumeria —habló después de un rato de silencio, se había recuperado rápido y ahora expresaba su curiosidad principal en cuanto la vio en el lugar.

—Me quedé dormida y cuando salí corriendo de mi cuarto me encontré con Bow y me contó que Mermista me cubría y pues al final tengo el día libre —le respondió la rubia caminando aún frente a ella, esperaba que su rostro no se sonrojara cuando mirara a la susodicha a la cara.

—¿Y que harás ahora? —preguntó Catra con curiosidad mirando fijamente a la figura frente a sí.

—Cuando fuimos al desierto, Bow me dijo que sus padres querían verme, así que les daré una visita —mencionó deteniéndose y sacó una tableta de un bolso que hasta el momento, Catra no le había prestado atención.

—Y... ¿Por qué sus padres querrían verte? —cuestionó confundida mientras se detenía a su lado observando el objeto, le parecía interesante que esas personas quisieran verla.

—Oh, es que como sé leer el lenguaje de los primeros les ayudo a traducir ciertos textos que tienen en su biblioteca —respondió a la vez que le marcaba a Glimmer —¿Quieres venir conmigo? Así puedes conocerlos.

—¿Conocer a los padres de Flechitas? ¿No serán tan irritantes como él o si? —preguntó con ironía.

—Los padres de Bow son geniales, te agradarán —dijo Adora sin responder específicamente a la pregunta.

—Bueno, será interesante, además no tengo nada que hacer hasta más tarde —comentó encogiéndose de hombros, no perdía nada si acompañaba a la rubia a ese lugar y además, eso significaba pasar más tiempo a su lado, entonces ¿por qué no?

¿Adora? —la voz de Glimmer las interrumpió y la rubia dirigió su mirada a la pantalla donde la pelirrosa le sonreía —¿Qué sucede?

—Ahora mismo estamos saliendo de Plumeria ¿podrías llevarnos al bosque susurrante?

¿Al bosque? ¿Harás algo ahí? —cuestionó con el entrecejo fruncido, a la reina le generaba curiosidad que su amiga quisiera ir ahí.

—Bueno, no al bosque en si... Quiero ir a la biblioteca de George y Lance —especificó con una risa nerviosa.

Bien, dame un minuto —mencionó la pelirrosa y cortó la comunicación.

—¿Chispitas no te trajo a Plumeria? —Catra

—No, Swift Wind fue quien me trajo, pero tenía algo que hacer así que por eso he llamado a Glimmer —respondió con una sonrisa.

—¡Estoy aquí! —exclamó Glimmer apareciendo detrás de Catra quien dió un tremendo salto quedando con las uñas incrustadas en el suelo y la cola erizada rectamente, parecía que la pelirrosa disfrutaba aparecer de la nada y asustarla.

—¡No aparezcas así! —le gritó Catra levantándose a duras penas del suelo.

—Lo siento, lo siento —dijo Glimmer sin la más mínima sinceridad, claro que disfrutaba asustar a Catra y que sacará su lado felino —¿A la biblioteca entonces? —preguntó dirigiéndose a Adora quien asintió con una sonrisa —¡Adelante entonces! —exclamó tomando del brazo a la rubia y después a Catra, desapareciendo a las tres del lugar en un destello.

Pronto el trío apareció frente a la puerta de la biblioteca.

—Gracias por traernos, Glimmer —le agradeció Adora mientras le daba unas leves palmadas en la espalda a Catra, que si bien parecía acostumbrarse un poco más a los viajes de la pelirrosa, aún se le revolvía el estómago.

—Saluda a Lance y George de mi parte, necesito volver al castillo, nos vemos después —mencionó con una sonrisa para después desaparecer.

—Así que... Esta es la biblioteca —murmuró Catra una vez se estabilizó por completo, examinando con la mirada la entrada del lugar.

—Sí, extraño lugar para tener una biblioteca ¿eh? —comentó con diversión caminando hacia la puerta y golpearla.

—No crees que debías, no sé ¿avisar que vendrías? —le cuestionó Catra con una ceja alzada mientras sonreía, no recibían respuesta alguna y la chica felino pensó que podrían no estar en casa.

—Bueno, creo que es... —Adora no pudo terminar la oración cuando la puerta se abrió dejando ver la figura de Lance quien al ver a la rubia sonrió con emoción.

—¡Adora! —exclamó Lance con alegría abrazando a la rubia.

—Hola, Lance —le saludó Adora dándole unas palmadas en la espalda en respuesta, Bow y Lance eran sin duda iguales con respecto a derramar cariño para aquellos a quienes consideraban importantes —, perdón por venir sin avisar.

—¿De que hablas? ¡Eres parte de la familia! Puedes venir siempre que quieras —dijo el alegre hombre una vez la soltó y dirigió su atención a Catra quien les había observado en silencio —¿Y a quien tenemos aquí? —preguntó con una sonrisa acercándose a la chica felino que se sintió un poco incómoda con su acercamiento.

—Lance, ella es Catra —respondió Adora con una sonrisa mirando a la mencionada.

—¡Así que tú eres Catra! Bow nos contó todo de ti, es un bueno conocerte al fin —expresó extendiendo su mano hacia ella, Catra la observó unos segundos hasta que se decidió en devolverle el saludo, estrechando sus manos —¡Pero pasen señoritas! ¡Adelante! —las invitó con emoción haciéndose a un lado para que pudieran entrar, la rubia miró a su acompañante y con una sonrisa le asintió indicándole que estaba bien. Adora entro primero con Catra pisándole los talones, Lance por su parte las siguió.

—¿Adora? —la mencionada se dirigió a los sillones en dónde George parecía leer algunos documentos —, que bueno verte —dijo el hombre levantándose de su lugar, la rubia llegó hasta él y acepto el abrazo que el adulto le ofrecía m

—Vine a pasar un rato, Bow me contó que querían mi ayuda con unos documentos —comentó Adora con una sonrisa —¡ah! y también, Glimmer les manda saludos, tenía trabajo que hacer así que no pudo saludarlos.

—En serio apreciamos tu ayuda, Adora —mencionó agradecido y después miró a la chica felino detrás de ella.

—George, ella es Catra —le anunció la rubia al darse cuenta que el padre de su amigo observaba a su compañera.

—Hola —saludó Catra mientras su mano derecha agarraba su brazo izquierdo y presionaba sus uñas en la piel.

—Bienvenida, Catra —dijo George con una sonrisa.

—¡Oh, Adora! —exclamó Lance captando la atención de la rubia —¿Podrías ayudarme a clasificar la repisa de allá? —señaló con el dedo —. Hemos intentado encargarnos, pero aún no logramos descifrar el contenido de esos libros.

Adora dirigió su mirada a Catra —¿Me esperas aquí? —le preguntó la rubia con una sonrisa.

—Claro, tú ve —respondió Catra con seguridad regresándole la sonrisa. Adora se dirigió junto a Lance a las repisas dejando a la chica felino junto a George.

—Puedes tomar asiento, Catra —le sugirió George con cortesía mientras con su mano señalaba los sillones, la susodicha asintió en silencio —¿No gustas beber o comer algo? —le preguntó mientras volvía al lugar donde había estado sentado hace unos momentos, ante eso Catra se sentó al otro lado de la mesa, quedando frente a él.

—No, así estoy bien —respondió Catra con seriedad y su mirada se dirigió hasta Adora, quien ya había subido a la plataforma y hablaba con Lance mientras cargaba unos libros en las manos, desde su lugar podía verla sin problema alguno.

—La quieres mucho ¿no? —comentó George mientras tomaba uno de los pergaminos que estaba sobre la mesa, Catra se sobresalto un poco con aquello y desvió rápidamente su mirada hacia el hombre.

—¿Disculpe? —cuestionó Catra alzando una ceja, quizás estaba siendo demasiado obvia o el hombre quería hacerla irritar... Así como su hijo lo hacía en ocasiones al decirle "tierna".

—Llevan aquí solo unos minutos y me he dado cuenta que tu mirada la busca, casi en un gesto automático ¿no? —mencionó George con una sonrisa sin dejar de reorganizar los pergaminos.

—Supongo que su hijo debió decirle que quiero a esa tonta, así que no debería contestar ¿cierto? —dijo Catra un poco a la defensiva cruzándose de brazos, ella sabía que aquella no era la forma de comportarse, pero no iba a arreglar su personalidad de la noche a la mañana tampoco.

—Bueno, quizás lo hizo —respondió George sin perturbarse por la actitud de la joven —. Pero ¿sabes? He amado a un hombre por mucho tiempo y puedo saber con sólo observar a alguien, que esa persona está enamorada.

—Tiene experiencia, es lo que quiere decir —murmuró Catra agitando su cola y su mirada volvió a dirigirse hacia Adora, quien parecía reírse de algo que Lance le había dicho —¿Su hijo le contó quien soy? ¿Quien fui? ¿O que fue lo que hice? —cuestionó con cierta frialdad, había estado dándole vueltas a las palabras de Lance «"Bow nos contó todo de ti"» y se preguntaba que tanto les habría dicho y porque no parecían incómodos con su presencia.

—Si, nos contó sobre de ti —contestó George con tranquilidad, estaba apilando los últimos pergaminos.

—Entonces ¿cómo puede mostrarse tan tranquilos con mi presencia? —preguntó con curiosidad volviendo su mirada bicolor hacia él.

—Bow confía en ti, Adora también y por lo que nos dijo nuestro hijo, Glimmer igual, incluso estás buscando ser mejor persona y por eso has obtenido una oportunidad ¿entonces por qué deberíamos sentirnos incómodos con tu presencia? Puede que te equivocarás, pero ese pasado no te define como persona —George miró por sobre su hombro hacia donde estaban su esposo y la rubia, quien parecía algo nerviosa al explicarle algo a Lance —. Perdón si te molestó de alguna manera el comentario sobre tus sentimientos por Adora.

Catra suspiró para después encogerse de hombros —. No importa —dijo finalmente mirando de nuevo a la rubia, que parecía estar emocionada hablando de algo con Lance que parecía un poco confundido, una sonrisa se dibujo en los labios de Catra ante aquella imagen.

—¿No han dado el siguiente paso? —le preguntó George mirando fijamente a Catra quien al escuchar eso le prestó atención.

—¿A qué se refiere? —preguntó la chica felino con curiosidad.

—Hay diferentes niveles en una relación —comentó el hombre acomodándose un poco en su lugar —, primero viene la etapa del enamoramiento, dónde sientes esa sensación extraña en el estómago cada vez que estás con esa persona, sientes que tú corazón se acelera cuando ríe, te hace feliz con sólo sonreírte, sientes el deseo de estar todo el tiempo a su lado y te molestas si alguien la lastima o hace llorar. En esa etapa, comienzas a mirar de manera diferente a la persona con la que antes solo tenías un vínculo "amistoso" pero que comienza a evolucionar al sentir que esa persona es mucho más importante. En esta etapa surge el tiempo de descubrir al otro, tiempo de ilusión, de encuentros deseados, tiempo que no querríamos que acabara nunca.

»Así, el enamoramiento nos trae el conocimiento más profundo e íntimo de la otra persona, aquí ambos se conocen en su totalidad, las cosas que les agradan o desagradan, lo que tienen o no en común, los hábitos de cada uno. Y en este proceso de conocimiento, las personas conocen tambiénaquellos aspectos en los que no están de acuerdo. El desarrollo de la relación corresponde con el periodo durante el cual las dos personas se relacionan y como pasan a confiar el uno en el otro de forma progresiva y se vuelven cada vez más interdependientes, entonces deciden formalizar su relación teniendo un noviazgo.

»El noviazgo es un periodo durante el cual dos personas mantienen una relación amorosa marcada por el enamoramiento. Es la representación de que quieren avanzar hacia un futuro en conjunto, dónde reforzarán más los conocimientos que tienen uno del otro, pasando más tiempo unidos y buscando siempre trabajar por su relación y el lazo que les une por el amor que ambas partes sienten. Y una vez su relación llega a su punto más alto, dónde conocen sus altas y bajas, en dónde conocen sus fortalezas y debilidades, dónde desean compartir el resto de sus vidas en una unión permanente, viene la etapa del matrimonio dónde intercambian los votos de un amor eterno —giró un poco su cabeza hacia Lance y sonrió con notorio amor al mirarle —, justo como Lance y yo, ambos estamos casados y nos amamos demasiado, tanto que no podría imaginar mi vida sin él, a veces pienso que habría sido de mi si no lo hubiera conocido y me parece imposible plantear esa posibilidad porque él es mi vida.

—¿Entonces ella y yo estamos en la etapa de enamoramiento? —preguntó Catra subiendo sus pies en el sillón, sentándose en posición de buda.

—¿Eso es lo que crees? —cuestionó George con una sonrisa y los ojos de Catra se dirigieron de inmediato hacia Adora.

—No, estamos más allá de eso —susurró mientras una sonrisa se dibujaba en sus labios, Adora reía abiertamente con Lance y eso provocó un vuelco en su corazón, si algo sabía bien, es que su risa podía ponerla de buen humor en cuestión de segundos.

—Quizás, cuando se sientan más seguras pueden dar el siguiente paso... Ser novias —le comentó George, había logrado escuchar la respuesta de Catra y no pudo evitar sonreír, sin duda el amor joven era una de las experiencias más maravillosas que podían haber.

—Si, seguro —respondió Catra saliendo de su trance y volviendo su mirada a George, entonces alzó una ceja —¿Por qué se ha molestado en decirme todo eso?

—Supongo que en aquel lugar donde ambas se criaron no les enseñaron o mostraron estás cosas, Adora pudiera estar un poco más familiarizada ya que ha tenido interacción con nosotros y por lo que sé, con una pareja de casadas, pero tú estás acostumbrándote a este lugar, conoces tus sentimientos pero no tienes una definición exacta de cómo se llama esto, así que quise decírtelo —dijo el hombre con tranquilidad —, además, es una plática que hemos tenido con nuestros hijos cuando recién empiezan a descubrir un sentimiento nuevo, así que tanto Lance como yo tenemos experiencia.

—¿Incluso con Bow? —preguntó Catra con diversión, tenía curiosidad en saber si los padres del chico se habían percatado de las interacciones de su hijo y de Glimmer.

—Incluso con él —aseguró George asintiendo y le guiño el ojo —, solo espero que al igual que él, te animes a confesarte.

—Si, como sea —gruñó desviando la mirada con más mejillas sonrojadas, dando paso a un silencio entre ellos. Catra miró de reojo al hombre y movió su cola sintiendo nervios sobre lo que diría a continuación —. Gracias... Por decirme todo eso —murmuró en voz baja, aún cuando solía ser orgullosa, no podía evitar agradecerle al hombre la explicación que no le había pedido, pero que necesitaba. Aún si solo era un desconocido, aún si conocía el historial que ella cargaba, el hombre se había mostrado abierto a ayudarla con aquellos significados que por algún tiempo, busco para darle nombre a lo que sentía por Adora... Había estado enamorada de ella y la amaba con todas sus fuerzas, si... Lo suyo era un enamoramiento más avanzado.

—No hay problema, me alegra haberte ayudado un poco —respondió el hombre —¿Qué te parece si comemos unas galletas? Son las mejores ya que Lance las prepara y parece... —miró en dirección a su esposo y a Adora, los cuales acomodaban algunos libros en la estantería, parecían estar clasificandolos por fin de la manera en la que debían estar —, que ese par está entretenido con su labor.

—Si, tal parece que si —contestó Catra con diversión mientras volvía a sentarse correctamente y volvía a mirar a Adora a la vez que George se marchaba a por los aperitivos que menciono.


Después de un rato, Adora y Catra se despidieron de los padres de Bow y emprendieron su camino hacia el castillo, justo antes de que las lunas indicaran con su brillo que lo noche había llegado. Ambas caminaban entre la vegetación del bosque, la flora y fauna era más diversa desde que la magia del corazón se liberó, por lo que no evitó que el dúo mirara con atención a su alrededor con curiosidad y maravilla.

Adora recordó el consejo de Perfuma sobre hablar con Catra sobre las pesadillas y poder desahogar un poco los sentimientos que estás les provocaban, así que después de tomar una bocanada de aire, decidió romper con el cómodo silencio que tenían mientras se dirigían al castillo.

—Catra, sobre esas pesadillas... —comentó la rubia mirando a la mencionada quien chasqueó la lengua al escuchar como la rubia quería abordar el tema.

—Las he tenido en un par de ocasiones, no son tan malas, a excepción de la última —murmuró Catra con cierta irritación, pero de alguna manera quería contarle sobre esa pesadilla, Perfuma le aconsejo desahogarse de ella y quizás era buen momento para hacerlo —, suelo soñar contigo... —se detuvo al caminar y mantuvo su mirada clavada en el suelo, sintiendo una gran impotencia al recordar aquello —, sueño con lo que pasó en el corazón, justo cuando tú estabas... Agonizando. No puedo evitar pensar en que hubiera sucedido si tú... —detuvo sus palabras, se sentía indefensa ante aquel panorama tan desolador —. Siento que me vuelve loca esa idea después de que despierto de esa pesadilla —musitó entre dientes crispando los puños, recordar aquellas pesadillas le era muy difícil, era como si una extensa neblina oscura se extendiera sobre ella y la tragara, recordándole que había hecho bastantes cosas malas y que aquello era lo que debía merecer.

—Catra, lo entiendo ¿okey? Son pesadillas muy malas, y sé cómo te sientes, pero seguro podemos revolverlo entre las dos —le dijo Adora colocando su mano en el hombro de la chica felino, pero ésta se removió con brusquedad de su toque.

—¡¿Cómo puedes siquiera saberlo?! ¡Tú no eres quien sueña con la persona que más amas muriendo! ¡No puedes saber lo mal que me dejan esas pesadillas! ¡No tienes idea! —exclamó Catra enojada, no creía que la rubia pudiera entender el miedo que aquellas pesadillas le infundían, o la desesperación o el dolor que sintió al ver que moría y pensar que posiblemente no despertaría. Era un recuerdo que detestaba, un recuerdo que la hacía temer, que le hacía pensar que quizás la rubia no estaba ahí con ella, que quizás... Ella si había desaparecido de su vida.

—¡No eres la única con ese tipo de pesadillas! ¡No te atrevas a decir que no lo entiendo! —le gritó Adora con frustración paralizando a Catra unos instantes, a la rubia le había afectado el tono en que Catra le había dicho aquello, como si no supiera de lo que hablaba, cuando prácticamente pasaba por lo mismo, y por otro lado, la chica felino no había esperado que la rubia confesara aquello y menos que mostrara que algo le afectaba tan abiertamente.

—¿De qué hablas? —le preguntó Catra con seriedad recuperándose del shock.

—Dices que tú sueñas con lo que pasó en el corazón, cuando yo estaba muriendo ¿no? —Adora crispó los puños con fuerza haciendo sus brazos temblar, estaba furiosa, pero no con Catra sino con ella misma por no controlarse —. Sueñas con cosas que podrían haber pasado en ese momento —susurró con pesar.

—Adora —le llamó intentando acercarse a ella, pero la rubia dió un paso hacia atrás evadiendola sin saber bien porque lo había hecho.

—No eres la única con ese tipo de pesadillas, así que no te atrevas a decir que no entiendo de lo que hablas —musitó entre dientes, estaba molesta y estaba consciente de que no debía estarlo, después de todo ella misma no había dicho que también tenía pesadillas, pero el hecho de que Catra le echara en cara que no la entendía le había afectado —. Ni siquiera tienes idea de lo asustada que estaba aquella vez en la nave de Primero cuando estabas bajo su control —se dejó caer al suelo, manteniendo su mirada fija en cualquier lugar que no fueran los ojos de su compañera, no tenía la fuerza de mirarla a los ojos mientras se desahogaba de aquel recuerdo, temía percibir la incomodidad en sus ojos bicolor al recordar aquella ocasión, pero la rubia necesitaba sacar aquello en ese instante. Catra simplemente guardo silencio, observandola estando aún de pie —, por un momento tuve esperanza en que podría ayudarte... Sacarte de ahí y al otro segundo me fue arrancada esa esperanza cuando Primero te electrocutó a través del maldito chip y caíste al vacío. Estaba furiosa con Primero por lo que te hizo, estaba desesperada porque te hablé y no respondiste, estaba aterrada porque estabas agonizando por aquella caída, tu respiración se hacía más lenta y lo sentía perfectamente porque en esos momentos te abrazaba con la esperanza de que supieras que yo estaba ahí, con la esperanza de que supieras que no estabas sola... Después de subir en Darla y escapar, justo cuando te sostuve, tu ya no... Estabas, ya no respondías y ni siquiera sabía si los poderes de She-ra funcionarían, no sabía si podría curarte, no quería perderte, tenía miedo de perderte para siempre... Pero cuando despertaste me sentí aliviada porque no te habías ido, porque había logrado salvarte con los poderes curativos —Catra se sentó en silencio a su lado y colocó su mano en la mejilla de la rubia en un gesto de reconfortarla, la chica felino sabía bien que jamás se detuvo a considerar siquiera un segundo en que aquella desesperación que experimentó en el corazón de Etheria, Adora también la había sufrido cuando la salvó de Primero, simplemente había dado por sentado que ella lo había superado cuando claramente aún parecía mostrar miedo al recordar aquello —, en ocasiones, mis sueños se vuelven algo aterradores, en ellos suelo volver a revivir aquel recuerdo solo que ahí... no logro salvarte, no logras despertar y todo porque yo no fui capaz de salvarte, porque fallé... Y le doy vuelta a lo que pudiste sufrir antes de que nosotros llegáramos y mi cabeza termina siendo un desastre —su voz temblaba expresando el miedo que aquello le había provocado y el cual había reprimido por mucho tiempo, un recuerdo que no había soltado... El recuerdo de Catra en sus brazos, agonizante hasta lanzar su último suspiro, el frío de su cuerpo y sus orejas caídas... Una persona muy importante para ella había estado muerta en sus brazos, una persona con la que tenía muchas cosas que reparar... Ellas no podían terminar así... No de aquella manera, era lo que su cabeza repetía mientras usaba sus poderes en Catra. Y que funcionarán, solo hizo que valorara aquello con todas sus fuerzas, porque con ello tendrían una nueva oportunidad.

—¿Por eso sueles dormirte tarde y después despiertas temprano? ¿Por esa pesadilla? —preguntó Catra con suavidad, otorgándole una caricia con el pulgar a la mejilla de la rubia, tenía bien en claro el detalle de su escaso descanso y eso se resaltaba con el hecho de que el día de hoy se había quedado dormida a pesar de no ser de las personas que hacían aquello.

Adora asintió —. Perdóname, sé que tú lo pasaste muy mal y que no tenía derecho a gritarte de esa manera, pero...

—Adora, está bien —mencionó Catra con una sonrisa, lo que menos quería era que la rubia minimizara lo que sintió en aquella ocasión, bien era cierto que ella tenía sus demonios, pero Adora cargaba con los suyos propios y Perfuma se había encargado de hacerle ver aquello en sus sesiones —, sé lo que sentiste y te pido una disculpa por no considerar siquiera que podrías tener problemas con eso, aún cuando ya ha pasado bastante tiempo.

—Soy una idiota, lo siento mucho —susurró cerrando sus ojos mientras colocaba su mano sobre la de Catra —, no quería decirte todo eso de esta manera, pero yo simplemente ya no podía con ello. Se supone que debo escucharte a ti, ayudarte debido a que has pasado por muchas cosas y he sido egoísta.

—Me alegra que lo fueras, no sucede a menudo —comentó Catra con cierta diversión para aligerar el ambiente —¿recuerdas lo que dijiste hace unos días? ¿cuando llegamos antes que todos los demás a la segunda reunión? —la rubia dió un leve asentimiento, cuidando de no apartar la mano de Catra de su rostro —. "Si necesitas hablar, si necesitas aclarar algo o enojarte o reclamar algo, yo voy a estar aquí, te voy a escuchar", bueno, eso también aplica para ti —Adora sonrió, el que Catra recordara cada una de sus palabras le provocaban una sensación de alivio indescriptible, porque justo esas palabras necesitaba escucharlas en esos momentos —. Somos un equipo ahora, Adora ¿no es así?

—Si, así es —dijo con seguridad apartando su mano, acción que Catra imitó alejándola por fin de la mejilla de la rubia. Un ligero silencio las rodeó a ambas mientras se observaban fijamente, Catra tomó una bocanada de aire y tomó la decisión de ser ahora ella quien se abriera con Adora.

—Aquella vez, yo estaba asustada, cerraste tus ojos y no supe que hacer, no reaccionabas y tú respiración se volvía cada vez más lenta, estabas agonizando, sentí desesperación, mucha desesperación porque te estaba perdiendo —explicó Catra con voz baja mirando fijamente a la rubia a los ojos —, en esos momentos olvide la razón por la que estábamos ahí, solo quería que despertarás, que no me dejaras, nada para mí lo valía si tú morías... Y sentí un gran alivio cuando despertaste, estaba siendo egoísta a morir, pero tú eres toda mi vida y si hubieras muerto en mis brazos, ese habría sido el peor de los castigos para mí —pauso un segundo, inhalando y exhalando después —. Así que... a veces sueño con ello, solo que en esos sueños tú en verdad mueres. Pero en mi último sueño, la vieja Catra estuvo ahí para señalarme sin cansancio que es algo que merezco por todo lo malo que hice, que era lo que debía recibir —Adora crispó los puños con fuerza, impotente al escuchar como su compañera era víctima de su sombra del pasado —. No son muy habituales, creo que solo han sido dos o tres veces en las que he soñado con ello, así que no le había dado tanta importancia, pero el último sueño... Bueno, tu sabes cómo me dejó y por ello decidí comentarle a Perfuma de que tenía pesadillas y me recomendó justamente hablar de ello contigo y... Una extraña bebida también —murmuró lo último frunciendo el entrecejo.

—¿Un té? —le preguntó Adora, brindándole a Catra el término que buscaba.

—¡Esa cosa! —exclamó golpeando su cola contra el suelo —, dice que es una flor que me hará dormir ¿Cómo una flor podría hacerme dormir? ¿Y como beberé una flor? —cuestionó Catra con burla, expresando lo ridículo que aquello le parecía.

—Bueno, hay una manera de prepararlo para que lo bebas y si Perfuma te lo recomendó es porque en verdad funciona —comentó Adora intentando no reír ante las preguntas de su compañera a la que le parecía inaudito "beber" una flor.

—¿Y como se prepara? —cuestionó Catra inclinando su cabeza hacia la izquierda mientras sus ojos irradiaban curiosidad.

—Eso si no lo sé —respondió Adora con sinceridad, de verdad no sabía cómo se preparaba un té, ella simplemente los bebía.

—No sé ni para que te pregunté, tu nunca sabes nada —murmuró Catra mientras movía su cabeza de un lado a otro en señal de decepción.

—¡Oye! ¡Eso fue cruel! —reclamó Adora haciendo un puchero y Catra comenzó a reírse por ello.

—Si, puede ser —susurró deslizando su mano hasta la nariz de la rubia y dándole un toque en la punta —, perdón por gritarte que no me entendías.

—Es un evento histórico que pidas disculpas —comentó la rubia con diversión recibiendo en respuesta que Catra colocará el dorso de su mano en la frente de la chica y de un impulso la hiciera perder el equilibrio haciéndola caer de espaldas al suelo, Adora simplemente comenzó a reír risueñamente.

—Eres un dolor de cabeza, no se puede hablar seriamente contigo —gruñó reteniendo las ganas de comenzar a reír, aquella vista de la rubia provocaba que su corazón se derritiera de amor.

Adora paró de reír y miró a Catra con dulzura —. Perdón por haber gritado, me frustré demasiado —dijo con sinceridad deslizando su mano para alcanzar la de Catra, entrelazandolas entre sí.

—No hay problema, tontita —aseguró Catra brindándole una sonrisa.

—¿Que opinas de una pijamada? Justo como los viejos tiempos, quizás así... Si alguna tiene una pesadilla la otra estará a su lado —sugirió la rubia.

—¿Desde cuándo tienes buenas ideas? —cuestionó Catra con burla provocando que Adora rodará los ojos.

—Dejame decirte que yo siempre tengo buenas ideas —se defendió la rubia.

—Si, como digas —dijo Catra con sarcasmo. Durante algunos segundos, ambas se miraron fijamente estando rodeadas por el silencio, la noche comenzaba a ceñirse sobre ellas dando paso al resplandor de las tres lunas y a la belleza de las estrellas. No necesitaban palabras, con sólo mirarse podían expresar muchas cosas para la otra y eso siempre sería suficiente.

—¿Vamos a casa? —le preguntó Adora, rompiendo con aquel cómodo silencio.

—Por supuesto —respondió Catra con seguridad soltando la mano de la rubia para levantarse del suelo, acción que su compañera también imitó —, entonces... ¿Noche de pijamadas? —le preguntó Catra extendiendo su mano hacia la rubia.

—Como los viejos tiempos —susurró Adora tomando la mano de Catra y con ello, ambas comenzaron su camino de nuevo hacia el castillo, dónde seguramente ambas tendrían problemas. Catra por un lado, debía haber ido a Thaymor esa tarde junto a Mermista, Perfuma y Bow, pero había decidido mejor quedarse con la rubia, por otro lado, Adora seguramente sería interrogada de su llegada tarde. Pero ese sería un problema que las futuras Adora y Catra resolverían, por el momento, eran solamente ellas dos caminando bajo el brillo de las estrellas y sus lunas.


N/A: Tengo una pregunta ¿Que les parece el largo de los capítulos? ¿Creen que deberían ser más cortos? ¿No les es tedioso leer tanto texto? La verdad es que quedan así de largos porque quiero abarcar terreno lo más posible y sin dejar muchas cosas fuera o detalles que me gustan que estén, por ejemplo, el capítulo anterior fue de casi 6000 palabras (el capítulo más largo que he escrito en toda mi historia en wattpad) y pues quise abarcar en el todo lo que puse, pero no sé si hice bien en dejarles el capítulo así de largo o sí debí dividirlo (pero incluso este cap es una extensión del anterior porque si se los juntaba con el otro tendrían como unas 11,000 palabras que leer... ¿O serán 12,000?). En fin, no sé que estoy haciendo con mi vida menos sé que estoy haciendo con este libro :v Bueno... ¡Mucho amor para ustedes!